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martes, 24 de abril de 2012

Giuseppe Farina. El primer campeón de Fórmula 1

Cuando el primer campeonato de la máxima categoría del automovilismo se corrió en el año de 1950, el campeón fue un experimentado, osado, prepotente e imprudente piloto italiano, que fuera de la pista era un caballero. Curiosamente también había ganado la primera carrera en la historia de la más exitosa y famosa categoría del automovilismo.
 Armando Enríquez Vázquez
 
 
Cuando la FIA, corrió su primer campeonato de Fórmula 1, no existía ninguna duda de cuál era el mejor automóvil sobre la pista, la pregunta que estaba en el aire era quien iba a ser el mejor piloto de aquel año.
Giuseppe “Nino” Farina nació en Turín, Italia en 1906. El año de su nacimiento, el padre de Farina inauguró un taller de hojalatería en la ciudad de donde tantos modelos y diseños se han surtido al mundo del automovilismo. Pero más famoso era su tío, Battista “Pinnin” Farina dueño la constructora PIninfarina que con el tiempo diseñaría algunos carros deportivos de prestigio. Giuseppe se crió en un ambiente en el que se creía estaría destinado a la ingeniería, pero no fue así, a la edad de 9 años Giuseppe conducía un Temperino de 2 cilindros y a los dieciséis, participó por primera vez en una carrera de automóviles como copiloto de su tío Battista. Al mismo tiempo Farina estudiaba en la Universidad de Turín. Por esa época Giuseppe compró un Alfa Romeo 1500 para participar en carreras en las colinas en la región montañosa de la ciudad, destacándose por ser intrépido e imprudente en su forma de manejar. Giuseppe terminó sus estudios convirtiéndose en doctor en leyes.
Pero el automovilismo era su pasión, y aunque atrabancado en su forma de conducir, Farina comenzó a llamar la atención. Primero por los accidentes que causaba o en los que se veía envuelto.  A partir de 1933 concentrado en su carrera como piloto profesional Farina es firmado primero por la Escudería Subalpina donde conducía Maseratis y Alfa Romeos. En 1936 le llegó la gran oportunidad; Enzo Ferrari lo contrató para la Escudería Ferrari-Alfa Romeo, ahí bajo la tutela de Tazio Nuvolari uno de los grandes pilotos de la época, Giuseppe comenzó a perfeccionar su técnica sin hacer a un lado ni su osadía, ni su bravuconería a la hora de conducir. Finalmente en 1937, 1938 y 1939 Farina logró el ganar el campeonato italiano de automovilismo. La agresividad de “Nino” cómo conductor tuvo como consecuencia accidentes en los que otros pilotos murieron. 1936 en Deauville el piloto francés Marcel Lehoux, y en 1938 durante el Gran Premio de Trípoli, el alemán, Hans Hugo Hartmann.
Farina se vio envuelto en innumerables accidentes, de los cuales culpaba no es su audacia, si no a la mala suerte. En su recuperación, la fortuna no tomaba parte, era la protección de la Virgen María que de acuerdo al piloto siempre lo cuidaba. Al respecto tanto Fangio, como Enzo Ferrari alguna vez expresaron su opinión. De acuerdo con Fangio, debido a la forma en la que Farina conducía sólo la virgen era capaz de mantenerlo en la pista “y todos sabemos que algún día habrá de cansarse de ayudarlo.” Ferrari por su parte alguna vez dijo: “Farina es un hombre de acero, por dentro y por fuera. Lo que no implica que no me preocupara por él. Era capaz de cometer las maniobras más descabelladas, por lo que siempre fue un cliente común de las salas de emergencia de los hospitales.”
Todo indicaba que la carrera de Farina se encaminaba a  la cima. El mundo esperaba ver a uno de los más grandes corredores de autos, pero entonces llego la II Guerra Mundial y el automovilismo como muchas otras actividades desapareció.
La guerra cortó la vida profesional de muchos pilotos, no fue el caso de Giuseppe, una vez terminado el conflicto bélico, Farina retomó su carrera y en 1946 a los cuarenta años de edad ganó el Gran Premio de las Naciones en Ginebra, corriendo con un Maserati de su propiedad. 1948 marcó el año en que Farina sentó cabeza, se casó con una acaudalada mujer dedicada al diseño de ropa de moda llamada Elsa Giaretto, quién consideraba las carreras de autos como algo primitivo y salvaje, lo cual no obstó ni para el matrimonio, ni para que tres días después de llevarse éste a cabo Farina partiera rumbo a Argentina donde ganó el Gran Premio de mar de la Plata. A su regreso a Europa Farina ganó  de nuevo el Gran Premio de las Naciones y dos semanas después el de Mónaco. Farina fue el primer piloto en competir con el modelo 125 de Ferrari  en 1949 y aunque el final de ese año corrió para la escudería de Maseratti, La escudería Alfa Romeo se acercó a él y lo contrato como uno de sus tres pilotos para el primer campeonato de Fórmula 1 organizado por FIA.
En 1950 no existía duda de cuál era el mejor automóvil de carreras; el Alffeta 158, la duda era cual de los tres pilotos de Alfa Romeo iba a ser el campeón. A los pilotos de Alfa Romeo se les conocía como las “F” pues además de Farina, estaban Juan Manuel Fangio, y Luigi Fagioli que era el de mayor edad de los tres.  El primer campeonato de Fórmula 1 constó de siete carreras, seis grandes premios en Europa y las 500 millas de Indianápolis en Estados Unidos. El primer gran premio que conto en un campeonato de Fórmula 1 fue el Gran Premio de Inglaterra, el ganador fue Giuseppe Farina seguido por su compañero de equipo Luigi Fagioli y en tercer lugar Reg Parnell.
Farina ganó además ese año el Gran Premio de Suiza y el Gran Premio de Italia, 3 primeros lugares al igual que su compañero de equipo Juan Manuel fangio que ganó los grandes premios de Mónaco, Bélgica y Francia, la diferencia en los puntos la hizo el cuarto lugar que Farina consiguió en Bélgica. 1951 mostraría el surgimiento de Fangio y Farina no volvería a ganar un campeonato de Fórmula 1.
A pesar de su arrogancia, de su clasismo y falta de sentimentalismo, Farina era reconocido por ser un caballero, de hecho se le conocía cómo “El caballero de Turín.”  En 1952 cuando Fangio casi pierde la vida en el Gran Premio de Italia, el primero en visitarlo fue Farina que le llevó la guirnalda de la victoria como regalo.
En 1952 Farina firmó con la escudería Ferrari para correr en F2, pero ya el corredor no estaba en forma, además de tener roces constantes con Enzo Ferrari. 1953 trajo consigo dos graves accidentes para Farina; uno en las calles de Buenos Aires donde su automóvil mató a 7 espectadores, al evitar  atropellar a un niño que se atravesó en el circuito callejero y el segundo y más grave en la pista de Monza donde tras incendiarse su Ferrari Farina sufrió graves quemaduras.
Tras dos años de correr y tomar fuertes analgésicos y hasta morfina, Farina comprendió que había llegado el momento de retirarse en 1957, cuando en Indianápolis su compañero Keith Andrews se mató en accidente conduciendo el auto de Farina. A partir de ese momento se dedicó a administrar dos agencias de automóviles que tenía, una de Alfa Romeo y otra de Jaguar.
Giuseppe Farina murió en 1966. Mientras se dirigía al Gran Premio de Francia, cruzando los Alpes, su carro derrapó en una zona congelada de la carretera y fue a estrellarse contra un poste telefónico. Tenía 59 años de edad.
A lo largo de su carrera en Fórmula 1 Farina ganó 5 grandes premios en su vida, participó en 34, obtuvo 5 pole positions, y fue el primer campeón de la Fórmula 1.


Publicado por the point.com.mx el 24 de abril de 2012
Foto: 4shared.com
 

martes, 10 de abril de 2012

Historia de la Fórmula 1 Antecedentes

Se crearon los automóviles y los hombres casi de inmediato quisieron demostrar quién era el más rápido y el más capaz de controlar a las nuevas maquinas, así fue como inició  la historia que dio origen a la Fórmula 1.
 
Armando Enríquez Vázquez 
Si algo nos gusta a los seres humanos es competir, demostrar a todos o tan sólo a uno mismo nuestras capacidades, ya sea física o intelectualmente, armados sólo con nuestras habilidades o mostrando la destreza para utilizar, utensilios y máquinas que los hombres hemos diseñado. Cuando se crearon los primeros autos, también se puso en movimiento todo para que en un futuro los hombres demostraran su pericia para manejarlos, así como su ingenio para diseñarlos y perfeccionarlos. Se había sembrado la semilla para el máximo circuito donde el hombre y sus máquinas contienden; la Fórmula 1
Aunque la Fórmula 1 data de 1950, ya a finales del siglo XIX encontramos las primeras carreras de automóviles en Francia. En ese entonces, se corría por las carreteras que conectaban a los diferentes pueblos. En aquellos días comenzó la búsqueda por llevar a los autos a límites; hacer la mayor  cantidad de kilómetros por hora, lo cual se dificultaba por el estado de las carreteras y terminaba en accidentes fatales no sólo para los pilotos sino para los espectadores que a un lado de la carretera observaban a los hombres y sus máquinas.
La primera carrera organizada de la que se tiene noticia ocurrió en 1894 la organizó un diario parisino y tuvo como pista la carretera de Paris a Rouen, una distancia de aproximadamente 128 kilómetros. El ganador fue el Conde Julio Alberto de Dion, que recorrió la distancia en 6 horas y 48 minutos a una velocidad promedio de casi 19 Km/h.
 La primera vez que se utilizaron las palabras Gran Premio para referirse a una competencia de automóviles fue en 1901, en Francia también y el ganador fue Maurice Farman para los autos más veloces de la época que compitieron en el Grand Prix de Pau en el Circuit de Sud-Ouest, conduciendo un Panhard 24hp. En 1906 se corrió otro Gran Premio, esta vez en Le Mans y por primera vez en un circuito hecho para este tipo de competencias, el circuito era triangular y cada vuelta representaba unos 105 Km, se daban seis vueltas al día y cada vuelta era cubierta en aproximadamente una hora. Los primeros pitts de los que se tiene noticia aparecieron en la pista de Targa Florio en Sicilia en 1908 y eran hoyos excavados al lado de la pista donde los mecánicos podían llevar a cabo reparaciones de los autos.
 Las principales armadoras de carros comenzaron a competir entre ellas para llevar a las pistas y las carreteras lo mejores autos. Mercedes Benz, Buggatti, Alfa Romeo,  la I Guerra Mundial  detuvo las competencias, a principios de los años 30 iniciaron las pláticas para tener un campeonato mundial de automovilismo esta vez la II Guerra Mundial acabó con las negociaciones y no fue hasta 1946 cuando las pláticas se retomaron. La Comission Sportive Internationale de la FIA (Federación Internacional de Automovilismo) creó una categoría para autos monoplazas llamada la Fórmula A, nadie la llamó así jamás,  y desde un principio se le conoció como Fórmula 1, uno de los objetivos era diferenciar entre los carros y sus motores. Se intentó hacer un calendario con 20 carreras, no se hablaba entonces de un campeonato de pilotos, ni de constructores. Eran carreras unitarias. La primera carrera que se corrió en 1946 bajo estas reglas fue el Gran Premio de Turín que ganó el piloto italiano Achilles Varzi en un Alfa Romeo modelo 158 Alfetta. En esos primeros años se corría en Europa de inicios de la primavera a mediados del otoño.
 No fue  sino hasta 1950 cuando la FIA, organizó el primer campeonato mundial de automovilismo o sea la primera temporada de Fórmula 1, la cual consistió de seis gran premios en Europa más las 500 millas de Indianapolis, en los Estados Unidos. Entre los pilotos que compitieron aquel primer años estuvieron Giuseppe Farina, Juan Manuel Fangio, Luigi Tagoli, Reg Parnel, Piero Taruffi, David Murray. Consalvo Sanesi, Yves Giraud, Phillipe Etancelin, y a pesar de no existir en ese entonces un campeonato de constructores entre las escuderias participantes se  encontraban, Ferrari, Alfa Romeo, Maserati, Ecurie Belge, Ecurie Bleu, que era un equipo de Estados Unidos, Scuderia Achille Varzi de Argentina, Talbot Darracq, entre otras. La primera carrera de Fórmula 1 fue el gran premio de Inglaterra que se llevó a cabo en el legendario circuito de Silverstone, y el primer piloto en ganar un premio de Fórmula 1 fue el italiano Giusseppe Farina en un Alfa Romeo. El italiano, también fue el primer campeón de la categoría. Al año siguiente, iniciaría el reinado del argentino Juan Manuel Fangio, para muchos el mejor piloto de Fórmula 1 que ha existido.
 1958, no sólo marcó el retiro de Fangio de la categoría, fue la primera vez que se incluyó el campeonato de constructores, ese año, también, se acortó la distancia de las carreras de un promedio de 500Km cada premio a 300Km. Por primera vez el campeonato de pilotos fue ganado por un inglés; Mike Hawthorn, quién corría para la Scuderia Ferrari. Sin embargo el primer campeonato de constructores fue para el equipo inglés Vanwall, el dueño de la empresa se llamaba Tony Vandervell y el piloto de la escudería esa campaña fue el famoso Stirling Moss que quedó sólo un punto debajo de Hawthorn. 1958 también fue el año en que por primera vez una mujer corrió en la máxima categoría del automovilismo. Su nombre era María Teresa de Filippi y compitió con un carro particular en el gran premio de Bélgica, era un Maseratti.
Por problemas con Ferrari Hawthorn anunció su retiro a finales de 1958 y en 1959 murió en un accidente automovilístico a bordo de un Jaguar.
 En la historia de las 61 temporadas de Formula 1, el piloto con más campeonatos ganados es el alemán Michael Schumacher con 7 campeonatos, después Juan Manuel Fangio con 5, Alain Prost 4, Jack Brabham, Jackie Stewart, Niki Lauda, Nelson Piquet, y Ayrton Senna que lograron 3 cada uno. En cuanto a los campeonatos de constructores el líder indiscutible es Ferrari con 16, seguido por Williams con 9, McLaren 8 y Lotus 7.
En esta su temporada 62 la Fórmula 1, podría ver a Sebastian Vettel conseguir su tercer campeonato consecutivo, aunque Fernando Alonso quiere que Ferrari con él al frente regresen a un campeonato, al igual que Jenson Button con McLaren. Sin embargo, mi simpatía está con el quinto piloto mexicano en la Fórmula 1, Sergio Pérez. ¿Será que no hay quinto malo y por fin veremos un campeón mexicano en Fórmula 1 en los próximos años?

Fotogfrafia cortesía yourdiscovery.com
Publicado en thepoint.com.mx el 10 de abril de 2012

martes, 26 de abril de 2011

As del volante

Cortesía formula1.com

"La primera vez que manejé tenía 10 años. Me subí al auto, arranqué, empecé a andar y cuando vi que podía doblar y frenar tuve la impresión de que el auto tenía vida." Juan Manuel Fangio.

Armando Enríquez Vázquez

Tango o Samba? ¿Maradona o Pele? ¿Brasil o Argentina? Siempre en pugna los dos países, una pugna existente también en el automovilismo. Ayrton Senna o Juan Manuel Fangio.
La respuesta parece infalible: Fangio.
Fangio fue el primer ganador latinoamericano de la Formula1 y durante más de cuarenta años mantuvo el record del piloto con más campeonatos ganados con cinco, hasta que en 2003 Michael Schumacher lo desplazó de ese puesto.
Fangio nació en Balcarce, Argentina el 24 de Junio de 1911 y antes de los 12 años abandonó la escuela para dedicarse a la mecánica automotriz, primero en un taller de su pueblo y más tarde en la concesionaria local de Ford. Se sabe que en 1929 ganó una carrera, aunque su debut profesional como piloto de autos de carreras fue en 1936 a bordo de un Ford A.
En 1949 Fangio llegó a Europa y participó en diez carreras ganando seis, lo que llamó la atención de los equipos de Formula 1 y en 1950 lo contrató Alfa Romeo. Durante su primer temporada Fangio quedó en segundo lugar, en 1951 logró su primer campeonato de Formula 1 corriendo para Alfa Romeo, repitió en 1954 corriendo las primeras carreras para la Escudería Maserati y después con Mercedes Benz, en aquellos años estaba permitido que un piloto cambiara de equipo dentro de la misma temporada. Fangio repitió su primer lugar en 1955 con Mercedes y en 1956 logró su tercer campeonato consecutivo, y cuarto en la Formula 1, corriendo esta vez para Ferrari. 1957 ganó su quinto campeonato corriendo de nueva cuenta para la escudería Maserati. Para muchos Fangio es el mejor piloto de autos que ha existido, incluso Michael Schumacher al ganar su sexto campeonato en 2003 dijo que no podía hacerse una comparación entre el argentino y él. Las condiciones, la seguridad y la tecnología hacían incomparables las acciones de “El Chueco” como le decían a Fangio. Otros grandes pilotos de la Formula 1 se refirieron con respeto y admiración a Fangio, Jim Clark, Alain Prost y el mismo Ayrton Senna. Fangio inició su carrera en la Formula 1 casi a los 39 años de edad, una edad fuera de lo común, a esa edad muchos pilotos ya se han retirado. Fangio casi siempre terminaba siendo el piloto de mayor edad en la pista.
Su año final en el máximo circuito del automovilismo fue 1958. Al Inicio del año la firma Maserati le pidió a Fangio esperar a que estuviera listo su nuevo modelo para correr el campeonato de la Formula 1. En el inter y convencido por su manager, Marcelo Giambertone, Fangio decidió tomar parte en una carrera en La Habana Cuba de autos sport. En esos días la Isla y ante todo el gobierno de Fulgencio Batista necesitaba toda la publicidad necesaria para demostrar que Cuba estaba bien, que Batista era el hombre ideal para gobernarla. La noche de la llegada a la Isla, Fangio en contubernio con algunos de los funcionarios cubanos decidieron jugarle una broma al manager del argentino. La cual consistió en que al llegar éste a la recepción inmediatamente fue detenido por militares cubanos. A Marcelo Giambertone, se le acusaba de ser un impostor y estar ligado a los grupos rebeldes comandados por Fidel Castro. Giambertone fue llevado a un pequeño cuarto, se le pidió, entonces, a Giambertone no sólo su pasaporte, sino que se quitara la corbata, el cinturón y los zapatos, Asustado el hombre procedió a cumplir con las órdenes, cuando en ese momento alcanzó a escuchar las carcajadas de Fangio y otros miembros de su equipo.
Al otro día, durante las pruebas en la pista Fangio descubrió que su auto presentaba ciertos problemas de inestabilidad, el carro había sido prestado por un magnate norteamericano para que el as argentino participara en la carrera. Fangio tenía sus dudas y a pesar de haber conseguido la pole esa tarde no estaba satisfecho con el desempeño del auto. Esa noche, alrededor de las nueves, mientras discutía los problemas con sus mecánicos en el hall del Hotel Lincoln, donde se hospedaba, se le acercó un joven que cortésmente le preguntó al argentino sí era Juan Manuel Fangio, Al responder este afirmativamente, el joven se limitó a decir: “Disculpe, me va a tener que acompañar. Esto es un secuestro".
Fangio y sus acompañantes comenzaron a reír pues creyeron que se trataba de una broma por parte de Giambertone, el agraviado de la noche anterior. El joven secuestrador, miembro del M26, un grupo de guerrilla urbana fiel a la rebelión de Fidel Castro, sacó entonces la pistola y advirtió a Fangio y a la concurrencia del Hotel que estaba dispuesto a disparar si el corredor no obedecía la orden y se iba con él. Viendo que la cosa iba en serio Fangio acompaño al joven, afuera del hotel se encontraba ya el resto del comando y subieron a Fangio a un automóvil. Dicen que era un Plymouth negro. Según lo narraría más tarde el piloto argentino, jamás le vendaron los ojos. Al subirse al auto, uno de los secuestradores le comentó a Fangio que se mantuviera oculto de ser posible, pues sí lo reconocía la policía podría soltarse un tiroteo que pondría en peligro la vida de todos, entonces “El Chueco” pidió una gorra y se la caló para ocultar lo más posible su rostro. Durante más de una hora y con dos cambios de automóvil Fangio fue traído y llevado por La Habana, hasta que finalmente fue llevado a una casa de seguridad donde los secuestradores fueron recibidos con aplausos y ovaciones por los revolucionarios que se encontraban en ella, algunos de los que estaban en la casa incluso le pidieron al piloto argentino su autógrafo. Momentos después Fangio fue llevado en otro automóvil a otra casa de seguridad en el aristocrático barrio de “El Vedado”.
Mientras tanto en el Hotel Lincoln, tras el desconcierto inicial, Marcelo Giambertone, trataba de contactar al mismo jefe militar con el que la noche anterior Fangio había instrumentado la broma y trataba inútilmente de convencerlo de que esta vez la cosa iba en serio.
Fangio, a quien desde el primer momento y antes de subir al primer auto en el Hotel Lincoln, sus secuestradores habían ofrecido disculpas por el secuestro y le habían informado que no habría en este caso una recompensa o rescate de por medio, pues el secuestro tenía como objetivo el desprestigio del régimen de Fulgencio Batista, sanguinario dictador de la isla y la propaganda de la existencia del 26 de Julio, manifestó que tenía hambre pues se disponía a cenar cuando ocurrió el secuestro, Los secuestradores tampoco habían cenado así que a todos se les ofreció una cena de huevos con papas que disfrutaron charlando como si fueran viejos conocidos.
La maquinaria propagandística se había puesto en marcha y el 26 de Julio había hecho llegar a las redacciones de los periódicos, las agencias internacionales y las estaciones de radio por medio de una llamada telefónica que decía “Habla el 26 de Julio. Tenemos secuestrado a Fangio. No se alarmen no hay peligro para su persona. Seguiremos Informando”. Una hora después en otra llamada el comando aseguraba “Habla el 26 de Julio. Fangio se encuentra perfectamente. Lo devolveremos oportunamente”.
Ya para esos momentos el gobierno de Batista buscaba al piloto por tierra, mar y cielo. Mientras los captores de Fangio pensaban ahora en la entrega del piloto pues temían que las fuerzas de Batista pudieran matar al argentino y de esa forma desacreditar al movimiento revolucionario. Así se lo hicieron saber al secuestrado quién entonces propuso que lo entregaran en la embajada de su país. El embajador de la Argentina en ese momento curiosamente era primo de Ernesto “El Che” Guevara.
Al otro día mientras se llevaban a cabo los arreglos para la entrega de Fangio, en la carrera un terrible accidente dejaba 6 muertos y más de 30 heridos. Existen las clásicas especulaciones que el secuestro salvó la vida del argentino, pero son sólo eso especulaciones. Tras su liberación Fangio se refirió a sus captores como “mis amigos los secuestradores”, y con ellos mantuvo a lo largo de su vida una cordial relación.
El jefe del 26 de Julio en La Habana era un joven de nombre Faustino Pérez, con el tiempo y el triunfo de la revolución llegaría a ser presidente de la Asamblea Nacional, mientras que el hombre encargado de sacar a Fangio del Hotel Lincoln a punta de pistola Manuel Uziel terminaría sus días como refugiado en Nueva Jersey olvidado por la revolución y los revolucionarios.
Ese mismo año tras el secuestro y una nada exitosa participación en la Formula 1, Fangio decidió retirarse. El Gran Premio de Francia, fue su última carrera. De 51 carreras de Formula 1 en las que Fangio participó ganó 24 y en otras 10 quedó en segundo lugar. Así de grande fue Fangio.
Ya retirado Fangio se dedicó a ser el concesionario de la marca Mercedes Benz y con los años el presidente honorario de la marca en Argentina.
En 1981 Fangio visitó Cuba y se reunió con Faustino Pérez y algunos otros miembros del comando que 23 años antes lo había secuestrado, se dice que incluso Fidel Castro abandonó una reunión para saludar al argentino y disculparse por el suceso. En 1995 Juan Manuel Fangio murió en Buenos Aires a los 84 años de edad.
Entre los honores que recibió en su funeral había tres coronas de flores una enviada una por Fidel Castro, otra por el embajador de Cuba en Argentina y la tercera por los sobrevivientes del comando que en 1958 lo había secuestrado. A la entrada del Hotel Lincoln en La Habana existe una placa conmemorando el hecho y la habitación que habría de ocupar el piloto argentino en lugar de un número lleva el nombre de Juan Manuel Fangio.
"Yo pude haber ganado una fortuna pero... ¿para qué?. La amistad es la verdadera fortuna que un hombre puede tener". Juan Manuel Fangio.

Publicado en thepoint.com.mx 26 de abril 2011