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lunes, 12 de enero de 2015

Ornitología.



La pasión por las aves de los mexicanos los ha llevado a llamar a platillos callejeros con nombres de algunas de ellas.

Armando Enrìquez Vàzquez.

El termino ornitología tiene al menos dos acepciones. La primera se refiere al estudio de las aves y es de tipo científico.
 La segunda hace referencia al título de una composición musical de Charlie Parker también conocido como Bird. Ornitología es una variación que el saxofonista hizo de una pieza clásica del jazz llamada How High the Moon. Parker, uno de los más claros exponentes del Bebop del Jazz, en la década de los años cuarenta del siglo pasado junto con el trompetista Benny Harris, compusieron una nueva melodía utilizando la vieja composición. Sobre una progresión de acordes del clásico surgía una nueva pieza, algo que fue común entre los músicos de Bebop y en especial en la historia de Parker como compositor.
Pero más allá de hablar de aves o de jazz, lo que me propongo con este texto es poner a consideración una nueva acepción de la palabra ornitología, que tiene que ver con una serie de antojitos informales que los mexicanos degustamos en las aceras de la Capital y otras ciudades del país y que todos tienen como denominador común nombres de aves. Son platillos fáciles de consumir, no sé en cuanto a digerir, con los que cualquiera puede ir deleitándose en su periplo al trabajo, pues no necesitan plato y todos ellos tienen como otra característica en común; un bolillo o telera que contiene el sustancioso relleno. Hay que dejar muy en claro que a diferencia de una torta sencilla o compuesta, los platillos de la ornitología son tortas que tiene un platillo que por sí sólo ya tiene la cantidad necesaria de calorías para toda la semana. Algo que sin ningún problema nos comeríamos en un plato.
Esta nueva acepción de la palabra también define una revolución alimenticia, ya que es otra mirada a la forma en que ingerimos la famosa vitamina T,  combinando, en más de un caso, varios alimentos del grupo que contienen esta vitamina para delicia de los mexicanos. Cabe también mencionar que si bien estos platillos no son exclusivos del desayuno, es por la mañana cuando la mayoría de los mexicanos los consume, aun después de haber desayunado obedeciendo al dicho, como un  rey. Y en muchos espacios de Internet se habla y se recomienda a estos platillos como meras botanas que apaciguan el apetito antes de llegar a comer o cenar a casa, o simplemente como sustituto de las papas fritas o palomitas con las que se acompaña a esa sana diversión de dirigir a la selección nacional desde un sillón, encervezado y sin noción alguna de un deporte que jamás se ha practicado.
La primera de estas ya no tan inusuales viandas es la Guacamaya. La Guacamaya es un platillo mañanero del Bajío. Es una torta de chicharrón seco o duritos, como coloquialmente le dicen los guanajuatenses, con jitomate, cebolla y cilantro, picados y una salsa de chile de árbol. Tal vez el color rojo de la salsa con el jitomate y los destellos dorados del chicharrón hayan hecho que alguien bautizara a la combinación con el nombre de la colorida ave. Aunque existe una versión más prosaica que el nombre procede de un alcohólico de la región empecinado en comer el platillo, beber tequila y hablar sin parar como una Guacamaya. Sobra decir por cuál versión me inclino yo. Esa es la forma clásica para preparar una Guacamaya que durante años prevaleció en el centro del país. Pero los tiempos cambian y las nuevas generaciones quieren imprimir su sello en las tradiciones por lo que se han desarrollado un número de variantes acorde con el paladar del comensal; hay quienes añaden cueritos al relleno de la torta, incluso me he llegado a topar con la noticia de que un grupo de habitantes de la zona preocupados por su salud y el buen desempeño de sus actividades laborales a lo largo del día, han desarrollado una Guacamaya que lleva integrada al centro, como el centro de sabor de ciertas paletas, una flauta de picadillo o requesón y por supuesto aquellos amantes de  comidas  más naturales y orgánicas le han agregado aguacate a la combinación. Lo que si no podemos dudar es que todas ellas son en sí un alimento que podría hacer lo que la cabalgata contra el hambre del gobierno no puede hacer.



En Hidalgo, existe el Guajolote, no confundir ni con el ave, ni con otro clásico de esta clasificación ornitológica llamada Guajolota. El Guajolote es otra de las grandes fusiones gourmet de la cocina esquinera y madrugadora de nuestro país, tiene su origen en dos clásicos de nuestra cocina: El sope y la torta. Porque no basta con una buena torta de pollo con queso, si se le puede agregar además de sus frijolitos, cebolla y picante, dos grasosos sopes de esos que nos gustan tanto. Los historiadores de tan nutritivo platillo fechan su origen a principios del siglo 20, en Tulancingo, Hidalgo, cuando una mujer que tenía un puesto de comida ofreció una Nochebuena a los comensales, un grupo de forasteros que habían llegado al pueblo a instalar la energía eléctrica, estas tortas, que comieron muy contentos, o tal vez muy resignados por qué a falta de pavo navideño torta de sope y de ahí el nombre. Lo que para unos debió de haber sido un vía crucis en aras de la modernidad, sin duda fue para esta mujer y el pueblo de Tulancingo el nacimiento de una tradición culinaria y de un platillo capaz de hacer sucumbir al más hambreado.
Pero, llegamos a los clásicos de la ciudad de México. Donde todas las mañanas miles de estas aves son deglutidas por hombres y mujeres en camino al trabajo. El desayuno de campeones. La Guajolota o torta de tamal uno de los alimentos si no más nutritivos, si de los más llenadores. Capaz de mantener al estomago en digestión por las siguientes 24 horas, momento en que otra torta de tamal es ingerida y para los muy osados o de gran estomago nada mejor para lubricar el paso de la miga de maíz y el migajón de trigo que un gran vaso de atole de arroz para tener a los tres principales cereales, no en un día, ni en un ingesta, si no en mismo trago. La Guajolota, como los otros antojitos de la ornitología tiene diferente subespecies; hay quienes gustan de la torta de tamal de mole, otros de tamal verde, los menos piden su torta con tamal tipo oaxaqueño y los más innovadores la piden de tamal de dulce. Incluso existen una serie de puristas que insisten en que La Guajolota tiene que llevar el tamal frito en aceite, de lo contrario se trata de una simple torta de tamal light.
Finalmente hay que hablar de una especialidad que surgió en un restaurante de la capital y que ha inundado las calles de la ciudad de México, se trata de la tecolota o tecolote. Originaria al parecer del restaurant de Sanborn´s donde se sirven como una modalidad de molletes, la torta de Chilaquil, o Tecolota, migró a las esquinas de la ciudad y ha evolucionado, pues ahora contiene frijoles, crema, queso rallado, pollo, en algunos esquinas cochinita pibil, chorizo, milanesa o incluso una pechuga empanizada y puede ser verde o roja, aunque espero que pronto los chilaquiles que interesan a este manjar puedan ser también esos chilaquiles negros que se preparan con chile pasilla.



Todos estos platillo pueden prepararse en casa sin ningún problema, pero nada los hace más sabrosos y atractivos que el saber que entre los ingredientes se pueden encontrar las amibas y salmonellas que pululan en las manos de los vendedores callejeros o en aire de los respiraderos del metro.
Mientras el alto mundo culinario está en la deconstrucción, con platos semivacíos y a veces con nombres absurdos que necesitan incluir palabras en francés para justificar su mezquindad,  penuria y precio, a la mayoría de nosotros nos gusta la fusión de platillos que son nuestros favoritos, en cantidades suficientes como para recordarnos porque somos uno de los países más obesos del mundo.

Quedó en espera de otra de estas maravillosas aves a ser descubierta.

publicado en palabrasmalditas.net en agosto 2014
imagenes:  notus.com.mx
                 amigosmap.org.mx
                  sinmantel.mx

viernes, 9 de agosto de 2013

Puercos lanudos. Elegir a quién se extingue



Los seres humanos decidimos salvar o condenar a la extinción al resto de las especies del planeta. ¿Bajo qué criterio lo hacemos? Estamos conscientes de ellos o no basamos en las modas para hacerlo. 

Armando Enríquez Vázquez

¿Alguna vez has oído hablar de cerdos con lana, lana capaz de ser utilizada para confeccionar prendas de vestir? Hasta hace unos días yo tampoco. Desconocía la existencia de estos animales, y no se trata de una especie nueva, creada por genetistas o bio diseñadores.
Por el contrario la especie de cerdos mangalica, o mangalitza, es una especie originaria de Hungría que hace un par de décadas estuvo a punto de desaparecer y que algunos criadores de cerdos españoles se dio  a la tarea de rescatar de la extinción en la década final del siglo pasado, no por altruismo, sino por el valor comercial de la especie.
Existen tres tipos de cerdos mangalica; los rojos , los rubios y los golondrinos. Existió un cuarto tipo de cerdos negros pero en la actualidad están extintos. Estos cerdos son parientes lejanos de los famosos “pata negra” españoles y esa fue una de las razones que llamó la atención de los criadores ibéricos.
La otra más importante es que los mangalica son ricos en grasa y de acuerdo con los gourmets y sibaritas no hay mejor manteca, ni mejor tocino que el de los cerdos mangalica, a tal grado que los cerdos ya hicieron su arribo en Estados Unidos donde varios criadores de cerdos comienzan a ofrecer las especialidades que se obtienen del animal, además de la manteca y el tocino , la raza se utiliza para hacer salchichas de todo tipo y en España jamones, que algunos vivales tratan de vender como de “pata negra”, a pesar de ser mucho más veteado por la grasa, así como chorizos.
En 1972 se extinguió otra raza de cerdo lanudo, originario de Inglaterra, conocida como Lincolnshire Curly y de cuya lana a finales del siglo XIX y principios del XX se confeccionaban casacas militares que al parecer eran buenas contra la lluvia y los ingleses exportaban a Austria.
Lo que me llama la atención es que a pesar de que la población de los mangalica era muy reducida a finales del siglo pasado, el esfuerzo y el dinero de los porquerizos españoles ha devuelto la especie a la faz de la tierra en aras no de salvaguardarla, si no de llenar las cocinas de la península con manteca y tocino de alta calidad. En pocas palabras han salvado a la especie de la extinción pero no del fogón.
¿Qué es lo que hace a una especie digna de ser salvada? Por lo menos 4 especies animales se declararon extintas al finalizar 2012. Entre ellas la tortuga de la Isla Pinta, al fallecer el último ejemplar conocido, llamado el Solitario George, y la nutria japonesa de río.
Mientras que por otro lado los esfuerzos por regresar de la extinción a especies que desaparecieron hace por lo menos décadas o miles de años, como el Mamut, la paloma mensajera, el quagga y el tigre de Tasmania entre otros cobra cada día más adeptos, sobre todo en la comunidad científica.
¿Por qué mientras algunos científicos tratan de salvar especies a veces de manera infructuosa contra los intereses de empresarios y gobiernos, de pronto otra se recupera? ¿Es únicamente por cuestiones de dinero, prestigio, capricho o moda por parte de sus promotores?
Desde hace ya más de medio siglo los seres humanos estamos preocupados por la desaparición de especies animales y vegetales del planeta.
Pero la verdad es que nos ocupamos en deshacer y rehacer los ecosistemas a nuestra conveniencia, cientos de plantas se pierden para beneficio de las farmacéuticas que han logrado sintetizar alguno de sus componentes, otras veces sin más razón que la indolencia.
Cómo lo quieren hacer con el toro de lidia, al que un grupo de intolerantes, que claman por tolerancia, en todo el mundo pretende exterminar simplemente porque su amplio criterio les impide aceptar, no sólo que en gustos se rompen géneros, que culturalmente está en las raíces de España y de muchos países, que como México vivimos con una gran influencia española en nuestra forma de vida, que empieza con el idioma mismo, si no que el toro de lidia si no se ha de torear no tiene ningún sentido de existir.
La raza se ha creado y criado con ese único fin. Para estos grupos sociales, tal vez, la existencia del mangalica tampoco tiene ninguna lógica si el único fin de este noble animal es servir para freír los alimentos que se sirven en nuestras mesas.

Publicado en blureport.com.mx el 7 de agosto de 2013
Imagen:elestar.hu

sábado, 18 de mayo de 2013

Platos de reyes y rebeldes





Para un fin de semana de ocio y ganas de cocinar de acuerdo con uno de los grandes éxitos de televisión existe este increíble sitio en Internet.

 Armando Enríquez Vázquez

Hay cosas que siempre me han parecido un poco absurdas de los fans de cualquier cosa, aunque yo mismo sea fan de otras, pero todo extremo me parece que demuestran pasiones mal encausadas. Sin embargo hay otras que se vuelven tremendamente creativas, atractivas y además satisfactorias para el que las lleva a cabo y otros curiosos del tema. Entre ellas está el buscar en las obras literarias como enriquecerla desde el punto de vista culinario. Y para los sibaritas y tragones esto es una verdadera delicia.
Recuerdo que hace unos años apareció un recetario que traía las comidas citadas en El Quijote y sobretodo aquel famoso plato llamado duelos y quebrantos que tanto ha dado a decir y pensar sí Alonso Quijano era un judío converso que se veía obligado a renegar de su religión al comer huevos con tocino, chorizo dicen otros, en Sábado.
También la Editorial Clio publicó a finales del siglo pasado, principios de este una serie de recetarios de la Colonia, entre ellos uno que hace mención a la época de Sor Juana Inés de la Cruz.
Uno de los fenómenos exitosos en la literatura fantástica contemporánea y en la televisión es la saga llamada la canción de Hielo y Fuego del escritor George R.R. Martin y que la cadena de televisión HBO  ha llamado como el primer volumen de los, hasta ahora, 5 enormes volúmenes a los que en teoría faltan 2 libros más para completar la canción, que parece ópera china maoísta ya.
La acción de la novela se lleva a cabo en un lugar parecido en muchas cosas a la edad media, con reyes, caballeros, damiselas y muchas intrigas.

Una de las cosas en que se divierte Martin, es en enumerar las comidas de los siete reinos y de las tierras más allá del Mar Angosto. Sabemos que los mejores vinos son los de Dorne y la cerveza se bebe en todo Westeros. Que en la boda de Jeoffrey se sirvieron 70 platos diferentes y que en tiempos de guerra Arya sólo come un horrendo guiso de cebollas y nabos.
Pero hay alguien que ha ido más allá que imaginar los platos en las novelas. Dos amigas; Chelsea Monroe-Cassel y Sariann Lerher decidieron intentar cocinar algunos de los platos que Martin describia en las novelas, pero como ellas mismas dicen las cosa se exageraron y crearon un exitoso sitio web llamado The Inn at the Crossroads como una de las tabernas en los libros. En 2012 publicaron el Libro Oficial de Cocina de Juego de Tronos, prologado por el propio George R. R. Martin. Muchas recetas están en el libro y muchas otras continúan apareciendo en el portal de Internet.  La investigación de ambas cocineras las llevo a muchas recetas medievales para poner en sintonía con lo que Martin enumera en los libros.
Después, Chelsea comenzó a investigar acerca de los procesos de fermentación y creó un sitio paralelo para las bebidas de la saga; cervezas, vinos saborizados, cidra y otras bebidas alcohólicas.
Ambos sitios valen la pena visitarse y tratar de cocinar algo de lo que en ellos se ofrece, desgraciadamente algunos de los platos difíciles como caballo rostizado con miel y chile, o el pay de bodas con cien palomas vivas que salen volando de él al partirlo, no pudieron ser cocinados por las mujeres porque de intentarlo estarían infringiendo las leyes de Estados Unidos.
Les dejo los links y diviértanse, con la cocina nacida de la ficción.





Publicado en blureport.com.mx el 17 de Mayo de 2013
Imagenes;   hbo.com
                  innatthecrossroads.com
                

martes, 30 de abril de 2013

Tacos de jamaica.



Más allá del agua de Jamaica esta es una sabrosa y novedosa forma de comer las flores que tanto nos gustan.

Armando Enríquez Vázquez

México es el séptimo productor de jamaica en el mundo, después de China, India, Sudán, Uganda, Indonesia y Malasia. Los principales estados productores son Guerrero, Oaxaca, Michoacán y Nayarit. Se cree que la jamaica es originaria de India de donde pasó a la costa este de África. Los españoles la introdujeron en México durante la colonia y en un principio se utilizaba su tallo para hacer cuerdas.
Poco a poco la fuimos incorporando a nuestra dieta, sobre todo al hervir las flores para crear tés y agua de jamaica para refrescarnos. Con el tiempo se le han atribuido propiedades medicinales, que ayuda a los riñones, y a reducir los niveles de colesterol, según algunas fuentes. Así como anti hipértensiva, según otras. Además de todo eso, también se puede comer la flor y aquí la manera en que yo la preparo. Las cantidades las dejo siempre al gusto del que va a cocinar y conoce el paladar de sus comensales.

Ingredientes:
Flor de jamaica.
Cebolla
Ajo
Chile serrano o de árbol.
Aceite de oliva.
Sal.
Tortillas.
Forma de Preparación
Tras remojar la flor para hacer agua, pongo en un sartén aceite de oliva. Corto ajo y cebolla en cuadritos y los acitrono en el aceite.  Agrego el chile y las flores de jamaica. Las salo un poco. Hay que dejarlas freír un poco y se retiran del fuego. Se calientan las tortillas y se prepara uno, unos deliciosos tacos de flor de jamaica que sirven como botana.


Publicado en blureport.com.mx el 29 de abril de 2013
Imagen; moonmentum.com

lunes, 6 de septiembre de 2010

Comer como en la independencia.

Armando Enríquez Vázquez.
¿Qué se cocinaba en los fogones del México a principios del siglo XIX? ¿Ha variado la forma dealimentarnos de los mexicanos?
Cuando pensamos en que habrán comido nuestros antepasados hace doscientos años, pensamosen los alimentos e ingredientes básicos; tortilla, frijol, maíz chile. Tal vez, la única idea claraque tengamos de un platillo independentista son los chiles en nogada, que monjas poblanasinventaron en honor de Agustín de Iturbide y estarían condenados a volverse uno de los platosnacionales de temporada por antonomasia. Pero más allá de eso, ¿Qué se comía en la en las casasmestizas mexicanas?¿En qué difiere nuestra comida familiar actual con la de nuestros antepasados?La mezcla entre los ingredientes nativos de la Nueva España y aquellos que trajeron los españolescrearon una cocina mestiza que hasta el día de hoy sigue siendo compleja en sus sabores y suelaboración. Una cocina que sin lugar a dudas es de las más degustadas y pedidas alrededor delmundo conforme se ha ido conociendo y difundiendo.Sabemos que desde tiempos prehispánicos ya se comían los tamales, las tortillas. El guajolotetambién formaba parte de las mesas mexicas.Para los novohispanos la cocina era muy importante y si no baste recordar que hasta los sermonesdominicales se llenaban del aroma del chocolate que se bebía en la iglesia. Al final esto representóuna molestia para la alta jerarquía eclesiástica que terminó prohibiendo el chocolate de lostemplos. Las cocinas de los conventos donde las monjas a manera de alquimia combinaban losingredientes de dos mundos y a veces de tres, con lo ingredientes llegados de la Nao de China,enbusca del oro que satisficiera los más exigentes paladares.A principios del siglo veintiuno, el Consejo Nacional para las Artes y la Cultura publicó una seriede recetarios antiguos, entre ellos destaca el “Libro de cocina de la gesta de Independencia” unrecetario que data de 1817 de la zona centro del país. Que es la zona donde habitaban la mayoríade los Insurgentes de la primera etapa, podemos pensar que algunos de estos platos no les erandesconocidos a Hidalgo, Allende, Aldama, Josefa Ortiz de Domínguez. Pero, ¿Cómo eran losplatillos de la época?, ¿Existe algo que los relaciones con la forma que tenemos hoy de comer losmexicanos?Por lo que podemos leer en el recetario, se consumía mucha proteína animal y en especial carnede cerdo, aunque muchos de los guisos que se incluyen en el recetario especifican que se puedeutilizar cualquier tipo de carne. Siendo más importante la salsas, adobos o los aliños de losplatillos.El consumo más generalizado de vísceras y órganos de origen animal también se hace presente enla publicación de CONACULTA.El uso y el abuso del huevo pues las recetas incluyen vastas cantidades de huevo en supreparación, cantidades que hoy sabemos que una semana a esa dieta nos podrían llevar a uncolesterol tan alto que no lo podríamos bajar en otro bicentenario.El vinagre como agente para acidificar los alimentos y las especias más comunes; canela, clavo ypimienta. Otro ingrediente imprescindible de una mesa pudiente de principios del siglo XIX era elazúcar. Utilizar el preciado y caro endulzante era símbolo de riqueza en la sociedad novohispana.Por ejemplo, la capirotada ese postre hecho a partir de pan con pasas, nueces, piñones y quesoque se baña en almíbar, tiene sus orígenes en platillos salados que en lugar de utilizar pan tostadoutilizaba diferente tipos de carnes y huevos cocidos bañados por la miel de azúcar saborizada conalguna fruta o especia.El uso del rescoldo o los carbones ya apagándose para mantener caliente la comida o cocerla afuego muy lento era importante.Y sí de postres raros se trata el recetario consigna unas patas de cerdo en leche.A continuación algunos platillos de aquella época que no deben ser difíciles de preparar hoy en díay que consigna dicho recetario.Sopa de MaízHarás unas gorditas de manteca, masa de maíz y sal, como se hacen para tomar chocolate queni sean gordas, ni delgadas, que no salgan tostadas, tomarás caldo de vaca gorda y lo sazonaráscon yerbabuena y epazote, ajo asado , sal, azafrán y unos tuétanos bien lavados, acomodaráslas gorditas en cazuela, y echarás sobre ellas el dicho caldo, y no se menea: se le pone encimayerbabuena, dientes de ajo asados, y chile verde picado, y un comal con rescoldo arriba y rescoldoabajo.Salsa de higaditos.Tostarás un puño de almendras con su cáscara, las molerás con los higaditos cocidos de las gallinasen el almirez o metate: le echarás vinagre, pimienta, sal, canela, puntita de azúcar y aceite bueno yno se pone a la lumbre.Cazuela de papas.Cocerás de las papas que quieras con agua y sal, y las pelarás del pellejito; las rebanarás yahogarás en cebolla picada y aceite majarás perejil, hierbabuena y cilantro fresco, con pan tostadoy lo desatarás con caldo de garbanzos, agua caliente y lo sazonarás con clavo, pimienta, jengibre,azafrán, sal y un diente de ajo asado y molido, todo con tantito vinagre, echaras este caldo sobrelas papas que estarán en el fuego con la cebolla y aceite, darán medio hervor y le echarás treshuevos batidos con sus yemas, y que cuezan hasta escalfarse y ponerse duros: pondrás en elplatón rebanadillas de pan, y echaras el guiso encima con agrio de limón o naranja.Pollos en nogada.Sancocharás unos pollos en agua, vinagre, sal, clavo, pimienta y canela; los dorarás en mantecacaliente, molerás nueces suficientes según los pollos; los pondrás en su cazuela y ya que se vayana comer echa encima la nuez con aceite y queso añejo rallado y con comal encima con rescoldo.Ante de mantequilla.Cocerás doce cuartillos de leche con tres libras de mantequilla dura y buena, azúcar y hojas denaranja hasta que espese quitándole la espuma: la dejarás enfriar y le echarás 15 yemas de huevo,bátelo todo y vuélvelo a la lumbre, pondrás en el platón capas de bizcotelas o marquesotes ycucharadas de la pasta y en estando llenos componlo de canela pastilla y nada más.Y por último la rareza de las patas de puerco como postre, para estómagos insurgentes ybicentenarios.Pies de puerco con leche.Cocerás mucho unos pies de puerco y deshuésalos, revuélcalos en clavo, canela y pan molidoy después en huevos batidos, y fríelos en manteca caliente y pásalos por agua hirviendo parasacarles la manteca con un cotense, cocerás leche con azúcar, harta canela y yemas de huevocomo para jericallas, y en ella los pies con piñones martajados, ponlos a dos fuegos y sírvelos en suplatón.Con estos ejemplos podemos darnos una idea de la alimentación de nuestros antepasados.Las recetas fueron tomadas de “Libro de cocina de la gesta de Independencia, NuevaEspaña 1817” editado por CONACULTA en 2002 para su colección de Recetarios Antiguos.
Publicado en Blureport 6 de Septiembre de 2010