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martes, 5 de marzo de 2019

Rosario Sánchez Mora dinamitera de la Guerra Civil Española.




Una valiente mujer que luchó contra las fuerzas dirigidas por Francisco Franco es protagonista de un poema y sobrevivió al tirano español.

Armando Enríquez Vázquez

Villarejo de Salvanés se encuentra a poco más de 50 Km. de Madrid. Es dominado por los restos de una construcción del siglo XIV, una enorme torre de lo que fue una castillo fortificado de la Orden de Santiago para defender a los peregrinos y viajeros de las fuerzas musulmanas. En esa pequeña villa que tiene hoy poco más de 7,000 habitantes, nació el 21 de abril de 1919 Rosario Sánchez Mora.
Su familia tenía una ideología de izquierda, su padre fue presidente de Izquierda Republicana en Villarejo de Salvanés, Rosario a los 16 años se unió a las Juventudes Socialistas Unificadas y se mudó a Madrid, al estallar el conflicto armado Rosario se enlistó en las fuerzas republicanas donde al ser evaluada por los mandos que decidían el futuro de los milicianos basados en su conocimientos y habilidades decidieron que la joven debería dedicarse a la fabricación de cartuchos de dinamita.
Un desafortunado accidente mientras armaba un cartucho le voló la mano derecha. Al salir del hospital se reincorporó a la causa y fue recibida como una verdadera heroína, entre los hombres que se habían enlistado en el regimiento al que pertenecía Rosario se encontraban intelectuales y poetas, entre ellos Miguel Hernández quién inmortalizó a la joven en el poema “Rosario, dinamitera” que apareció en el libro “Viento del Pueblo” publicado en 1937.
En casi todas las semblanzas sobre la valiente miliciana en Internet se cita la estrofa:
¡Bien conoció el enemigo
la mano de esta doncella,
que hoy no es mano porque de ella,
que ni un solo dedo agita,
se prendó la dinamita
y la convirtió en estrella!
Pero las acciones heroicas de Rosario no se limitaron a aquellas que le hicieron perder la mano en 1937, fue nombrada correo entre el frente el Estado mayor de la República instalado en Madrid y diferentes frentes cercanos a la capital española.  Y citada en un artículo del 24 de abril de 2018, de Diario 16, alguna vez al referirse a la perdida de la mano Rosario Sánchez expresó: “No me importó. Iba dispuesta a perder la vida.”
El 12 de septiembre de 1937 Rosario se casó de manera civil con otro miliciano de nombre Francisco Burcet Lucini, tres años mayor que Rosario, durante el siguiente año los esposos fueron separados por sus compromisos militares, Rosario trabajó durante un tiempo en las oficinas de reclutamiento femenil creada por Dolores Ibárruri, La Pasionaria. En julio de 1938 Rosario dio a luz a una hija. Al finalizar la Guerra Civil Española en 1939, Rosario y su padre iniciaron la huida. Elena, la hija de Rosario quedó al cuidado de su suegra. En Alicante Rosario y su padre fueron capturados.
Su padre fue fusilado, Rosario fue liberada para ser reaprendida unas semanas después en su natal Villarejo de Salvanés. Condenada en un principio a 30 años de prisión, Rosario cumplió sólo tres años de prisión en diferentes cárceles de la España Franquista, fue liberada gracias a cierta amnistía obligada para dar espacio a las cárceles atiborradas de presos políticos.
Ya libre Rosario comenzó a buscar a su esposo a pesar de que con la llegada de Franco al poder todos los matrimonios civiles fueron anulados. Francisco se había vuelto a casar y tenía otra familia. Rosario se casó por segunda vez también, tuvo otra hija y a los dos años se separó de su segunda pareja.
Se mantuvo en un principio vendiendo cigarrillos americanos de contrabando en la plaza de la Cibeles, con el tiempo se hizo de un puesto, de esos que los españoles llaman estanco, donde expendía lo que se vende en un puesto de periódicos en el México actual.
Su lucha continuó desde su trinchera personal, repartiendo de manera clandestina pasquines y panfletos de Izquierda. Con su trabajo diario Rosario sostuvo a sus hijas y seguramente como muchas otras víctimas y opositores del dictador español celebró el día de la muerte del tirano, aquél 20 de noviembre de 1975 cuando Rosario contaba ya con más de cincuenta años.
Rosario Sánchez murió el 17 de abril de 2008 a pocos días de cumplir 89 años. Rosario aun se encargaba de atender su estanco.
Regresando al poema de Miguel Hernández sobre la miliciana y su labor como dinamitera, a mí me gusta más la estrofa que corona la lápida de su tumba:
Rosario, dinamitera,
puedes ser varón y eres
la nata de las mujeres,
la espuma de la trinchera.


imagen: mujericolasblogspot.com

martes, 28 de enero de 2014

Ausencia.






La muerte del José Emilio Pacheco, deja un hueco en la cultura de un país al que la cultura le importa un bledo.

No amo mi patria.
Su fulgor abstracto
es inasible.
Pero (aunque suene mal)
daría la vida
por diez lugares suyos,
cierta gente,
puertos, bosques de pinos,
fortalezas,
una ciudad deshecha,
gris, monstruosa,
varias figuras de su historia,
montañas
-y tres o cuatro ríos.
Alta Traición
José Emilio Pacheco.

Se va un poeta. En un México donde la lectura no es importante para las autoridades. Nuestros poetas que tan ignorados son. Porque nadie enseña a leer y mucho menos poesía.

Porque sabe cuánto la quiero y cómo hablo de ella en su ausencia,
la nieve vino a despedirme.
Pintó de Brueghel los árboles.
Hizo dibujo de Hosukai el campo sombrío.

Imposible dar gusto a todos.
La nieve que para mí es la diosa, la novia,
Astarté, Diana, la eterna muchacha,
para otros es la enemiga, la bruja, la condenable a la hoguera.
Estorba sus labores y sus ganancias.
La odian por verla tanto y haber crecido con ella.
La relacionan con el sudario y la muerte.

A mis ojos en cambio es la joven vida, la Diosa Blanca
que abre los brazos y nos envuelve por un segundo y se marcha.
Le digo adiós, hasta luego, espero volver a verte algún día.
Adiós, espuma del aire, isla que dura un instante.
La Diosa Blanca
José Emilio Pacheco.

Habrá muchas palabras que se escriban y digan otros  en honor del autor de Batallas en el desierto, una de las novelas mexicanas más importantes de nuestra literatura. Yo prefiero que la contundencia de algunas de las poesías de José Emilio Pacheco, los invite a leerlo, a re leerlo, a conocerlo y a recordar que la cultura de este país es mucho más que esos lugares comunes que nos quieren vender del Tequila, los mariachis.

En esta hora fluvial
hoy no es ayer
y aún parece muy lejos la mañana
Hay un azoro múltiple
extrañeza
de estar aquí de ser
en un ahora tan feroz
que ni siquiera tiene fecha
¿Son las últimas horas de este ayer
o el instante en qeu se abre
otro mañana?
Se me ha perdido el mundo
y no sé cuándo
comienza el tiempo
de empezar de nuevo
Vamos a ciegas en la oscuridad
Caminamos a oscuras
en el fuego.

Horas altas
José Emilio Pacheco.

Publicado en blureport el 27 de enero de 2014
imagen:resonanciamagazine.com

sábado, 20 de octubre de 2012

Enheduanna, Sacerdotisa y Poeta.



La primera mujer de la que se tiene registro que haya escrito, no vivió en la antigua Grecia, ni en Egipto. Enheduanna vivió en Mesopotamia alrededor del siglo XXIII antes de Cristo.


Armando Enríquez Vázquez
Pensar en el autor más antiguo conocido, siempre nos lleva a recordar a Homero en el siglo IX antes de Cristo, a la Iliada y laOdisea. Pero nada más equivocado por que el autor más antiguo del que se tiene registro hoy en día, fue una mujer.  En el siglo XXIII antes de Cristo. Se trató hasta donde sabemos de la hija del Rey Sargón de Acadia, que fue el primer Rey en gobernar el imperio que unió a los acadios con los sumerios.
A pesar de la distancia histórica que nos separa de la época de Argón y Enheduanna, la existencia de ambos personajes está comprobada, en el caso de la poeta gracias a un disco encontrado en las ruinas de Ur, que tiene el nombre grabado de Enheduanna, así como dos sellos que llevan su nombre y se cree pertenecieron a sus servidores. Los hallazgos datan de la época de Sargón.  
Sargón, nombra a Enheduanna Suma Sacerdotisa de Nanna o Nannar el dios sumerio de la luna y una de las principales deidades de la cultura mesopotámica. Enheduanna controlaba el templo de la deidad en Ur. Y se cree que el movimiento tuvo también implicaciones de tipo político. La posición de Enheduanna era muy poderosa y por lo que sabemos, la mujer fue muy poderosa e influyente en su época. Con el tiempo los reyes sumerios tomaron como costumbre nombrar a la mayor de sus hijas sacerdotisa de Nanna. También se sabe que Enheduanna continuó como sacerdotisa del templo después de la muerte de su padre, durante el reinado de su hermano Rimush y se cree que durante esa época se vio envuelta en algún tipo de revuelta por lo que fue expulsada, pero con el tiempo fue reinstaurada. Esto lo cuenta lo propia Enheduanna en uno de sus poemas en honor de la diosa Inanna. Diosa que se identifica con venus y al parecer formaba una parte tan importante en el panteón mesopotámico como lo fue Ishtar para los semitas.
Las obras que se conocen y se atribuyen a Enheduanna son, Nin-me-sara  o la Alabanza a Inanna. En el que más allá de enaltecer a la diosa, Enheduanna expresa su tristeza tras haber sido expulsada del templo de Ur y pide la intercesión de Nanna para regresar al templo y a la ciudad.
Los Himnos del Templo. Cuarenta y dos composiciones dedicadas a cada uno de los 42 principales templos en Ur. Cada himno está dirigido al templo mismo y Enheduanna le habla al edificio en segunda persona, le habla acerca de la deidad que habita en él.
In-nin sa-gur-ra, uno de los poemas más extensos que se han recuperado de la sacerdotisa, es también el más fragmentado e incompleto es un himno a Inanna. Un Himno al dios Nanna.
Estos son todos los trabajos que se conocen de la primera persona que fiemo su trabajo y por lo tanto podríamos decir que Enheduanna no sólo es la primera mujer, si no es el primer escritor del que conocemos su nombre. Catorce siglos antes de Homero.
Publicado en thepink point.com.mx 17 de Octubre de 2012.
Foto: cddc.vt.edu

viernes, 20 de abril de 2012

Letras que incomodan.


La Poesía peca y además incomoda, así lo demuestra una vez más con la reacción intolerante del gobierno y periódicos israelís ante el poema del premio Nobel de literatura Günter Grass, ¿Es momento de preocuparnos por las letras que queman o de las armas que matan seres humanos?

Armando Enríquez Vázquez
 
Cuando leí que Günter Grass había sido declarado personan non grata y tenía prohibida la entrada a Israel por un poema suyo publicado por Süddeutsche Zeitung y cuyas versiones en español  e inglés se encuentran ya en diferentes sitios de la red, no pude más que sentir indignación, esa indignación que se siente cuando los politiquillos y los asesinos en masa que controlan el mundo quieren hacernos creer que todo lo que se hace, se hace por el “Gran Bien Común.”
El Poema se titula Lo que hay que decir.” Un texto ante todo político, pero así es la obra de Grass. En el acusa a Israel de ser una potencia nuclear que pone en peligro la paz mundial con su obsesión por acabar con Irán, de quién también dice esta maneja da por “un fanfarrón”, que somete a su pueblo y lo lleva al “júbilo conducido”.  Además, Grass cuestiona a  Alemania por vender submarinos capaces de lanzar ojivas nucleares a Israel, cuestionando a su patria, el ser partícipe de una próxima matanza. Sin tomar en cuenta que después de sesenta años aún cargan con los pecados de la II Guerra Mundial, en la cual, él, Grass, combatió con el ejército alemán y después sufrió en un campo de prisioneros de los Aliados.
Durante los últimos sesenta años Israel se ha encargado de que el mundo no se olvide de los crímenes de Hitler y sus secuaces. Que sean el estigma del pueblo alemán. Todos los años, libros, películas, programas  de televisión , de ficción, documentales, históricos y biográficos nos recuerdan una de las peores atrocidades del hombre, un genocidio basado en el odio, en la diferencia, en el hecho de adorar a un dios distinto al cristiano. Es cierto fue una atrocidad, un genocidio dirigido y planeado, un acto execrable. Pero con qué calidad ética el gobierno de Israel se atreve, hoy, a pretender obligar al mundo a llorar por sus muertos de hace más de sesenta años mientras masacra y trata de exterminar a otros seres humanos simplemente porque no creen en el mismo dios.
Hablar en contra del gobierno israelí se ha considerado por décadas un acto antisemita, nadie puede poner en duda las intensiones de Tel Aviv , sus políticos y militares porque está conspirando contra un pueblo contra el que desde la aparición de Jesucristo todo occidente ha conspirado. Que se defiende paranoicamente de todos a su alrededor, Acaso no lo hemos visto cien y más veces en las pantallas de nuestras televisiones, en las páginas de cientos de libros que hemos leído. Sin embargo existe una diferencia entre el pueblo Judío, mucho del cual se encuentra diseminado por el mundo y los políticos israelís tan similares a los políticos del resto de mundo.
La historia la escriben los ganadores, por eso se nos impide escuchar las voces de palestinos, libaneses, egipcios, sirios, masacrados año tras año por el ejército israelí o por sus servicios de inteligencia, despiadados y crueles como hace setenta años los SS y la Gestapo.
Pero más allá de esta última controversia por no llamarla desatino de las autoridades de Israel y sus periodistas, hay que leer el poema de Grass y ver que una de las grandes plumas y mentes del siglo XX y principios del XXI, habla también de esa carga que es ser alemán y lo que se cree es correcto y lo que no en el discurso de un alemán. No es la primera, ni será la última que la literatura, el arte en general cargue con el estigma de incómodo, de subversivo.
Afortunadamente el artista no será jamás políticamente correcto eso se le queda a periodistas y miembros de los partidos políticos en cuya inmoral balanza tiene más peso el maltrato animal, que la trata de seres humanos, La hora de Planeta y el calentamiento global en oposición a la pobreza y maltrato de niños en el mundo. Es más simpático ver a los niños actuar como adultos en un insulso comercial de una ONG que verlos morir de hambre junto a las milpas abandonadas. Grass se ha limitado a decir que sólo en tres ocasiones se le ha negado la entrada a un país, la Alemania del Este, Birmania y ahora Israel y dice que el gobierno Israelí debe estar consciente de su similitud con ambas dictaduras y la temida Stasi de la Alemania Oriental.
El arte sólo tiene dos compromisos; con su autor y con él mismo y por eso hemos de dar las gracias. Si quieren leer el poema se encuentra en:





Imagenes cortesía de biografiasyvidas.com y thelede.blogs.nyt.com

Publicado en blureport.com.mx  20 de Abril de 2012