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martes, 28 de diciembre de 2021

Somos y tristemente seguiremos siendo.


 

Somos es una miniserie devastadora que no da concesiones y que como sucede en el caso de muchas de estas creaciones se basa en acontecimientos que han aparecido en las páginas políticas y de la nota roja de diarios y revistas nacionales e internacionales.

Armando Enríquez Vázquez

Cómo nos duele a muchos nuestro México. Cómo nos duele que la violencia sea la principal línea narrativa de series, novelas, películas, obras de teatro y hasta operas, pero duelen más la certeza de que todas estas creaciones se quedan cortas frente a la brutal realidad y 30 años de terror institucionalizado a partir de gobiernos locales y federales permisivos con el crimen organizado, una iglesia católica cómplice que se reúne con narcos y con iglesias protestantes llenas de todos los pecados capitales y veniales.

Netflix estrenó una miniserie sobre el tema, bajo el título Somos. Somos es una miniserie devastadora que no da concesiones y que como sucede en el caso de muchas de estas creaciones se basa en acontecimientos que han marcado las páginas políticas y de la nota roja de diarios y revistas nacionales e internacionales: La matanza de civiles en la población de Allende en el estado fronterizo de Coahuila.

La historia está construida con la vida cotidiana, a manera de mosaico, de diferentes habitantes de la población; adolescentes preparatorianos que a manera de high school estadounidense se dedican a jugar futbol americano y comienzan a descubrir su sexualidad. Ganaderos del lugar amenazados por la ambición de los narcotraficantes para tener mejores rutas para sus drogas. La veterinaria, los narcotraficantes, las prostitutas del lugar y los corruptos policías. Todos con sus expectativas, retos y problemas pequeños o grandes con los que los seres humanos lidiamos a diario.

La serie tiene el muy consabido y hasta predecible formato tan de moda de iniciar por el final, para remontarnos después a las tres semanas anteriores a la masacre.

Somos no tiene actores de fama, incluso no todos los intérpretes son actores de carrera, no tiene tampoco la gran super producción, pero el guión y los personajes no tienen desperdicio. Escrita y creada por James Schamus, un veterano escritor, productor, quien se basó en un reportaje de la periodista Ginger Thompson acerca de cómo una operación fallida de la DEA terminó en una de las masacres más cruentas en el norte de México en los últimos años. La miniserie tuvo entre las productoras executivas y seguramente metió mano a los guiones y en la visión fría y descarnada de la misma, a la extraordinaria escritora mexicana Fernanda Melchor. 

Son mujeres fuertes las que hacen el relato, mujeres como muchas en este país que sacan adelante la casa y las familias. Nancy (Jimena Pagaza) es la adolescente contestaria, que juega futbol americano en el equipo de la escuela y cuya visión de las relaciones sexuales es en principio más pragmática que la visión patriarcal de Tom (Mario Quiñones) el joven que le gusta y escoge para ser su pareja sexual. Las hermanas Irene (Iliana Donatlán) y Ericka (Areli González) pilares de sus respectivas familias a pesar de haber crecido en una familia de padres golpeadores y abusivos. Pero sin duda el gran personaje femenino de la serie es Doña Chayo (Mercedes Hernández) la humilde vendedora de hot dogs de Allende que cuida de su hija, su nieta y su yerno y que conforme al progreso de la serie se convierte en halcón del narcotráfico. Personaje que desde el silencio y la trinchera de su carrito y frascos de mayonesa y mostaza es testigo del ir y venir del pueblo.

La otra actuación destacada es la de Jesús Sida que interpreta a Paquito el yerno de Doña Chayo un joven ingenuo, no muy brillante que termina siendo víctima de la corrupción policiaca y después de las malas decisiones que toma, pero el personaje está muy bien interpretado a pesar de que se nota la poca experiencia actoral del joven. Sus amigos son jóvenes sin oficio ni beneficio que representan esa enorme generación que sin oportunidades, ni opciones se ha vuelto parte del crimen organizado y que obviamente tienen más de lo que tiene paquito.

A diferencia de Narcos, la colusión voluntaria o involuntaria de la misma DEA en el pitazo a los miembros de los Zetas es el detonante de la masacre en Somos y muestra la complejidad de un asunto que ha corrompido a ambos lados de la frontera por más que los gringos se quieran limpiar las manos, aquí nadie sale limpio y la ingenuidad de los mandos bajos de la agencia norteamericana son la mínima conclusión a la que el espectador puede llegar. A manera de consuelo, el novel y entusiasta agente es premiado con el dudoso honor de ser nombrado el empleado del mes. En Somos la conclusión es clara, todo cambia de la peor manera para que todo siga igual.

Somos no es fácil de ver y a muchos que se niegan a ver a México y creen que todo es la familia Derbez de vacaciones y otras estupideces similares les parecerá como las cintas de Amat Escalante y Michel Franco una exageración antipatriótica, pero lo que en realidad es una vergüenza y tristeza, que debe enfurecernos y hacernos reflexionar sobre el sistema económico y político que hemos permitido se construya en nuestro país.

La ovación otorgada en Cannes esta semana a la cinta La Civil y los reconocimientos a Nuevo Orden en diferentes foros internacionales nos hace pensar que más allá del patrioterismo barato de muchos estas historias de la violencia en un México real están muy lejanas a desaparecer y algo debemos exigir.

publicado en agosto de 2021 en roaastbrief.com.mx

imagen Netflix


viernes, 6 de agosto de 2021

Nuevo Orden y la obligación de reflexionar.




Nuevo Orden es una cinta incómoda de ver y más para aquellos que aplauden un cine mexicano fácil lleno comedias baratas. 

Armando Enríquez Vázquez

Amazon Prime acaba de estrenar la cinta de Michel Franco ganadora del Festival de Venecia Nuevo Orden.

Hace unos meses cuando se estrenó el trailer de la cinta, el ejército de bots de la comunicación social de presidencia y de su partido político que actúan a priori se ensañaron con la película y con el cineasta sin haber visto la cinta, porque alguien supuso que hablaba del gobierno actual y hacía una apología de los llamados Whitexicans. Nada más falso, nada más equivocado.

Michel Franco entra en esa terna de muy buenos directores de cine mexicano, junto con Amat Escalante y Carlos Reygadas, que incomodan a las autoridades del cine, a los mediocres críticos del medio que existen en nuestro país y al público que quiere ver sólo melodramas que critican al poder sin poner el dedo en la responsabilidad que tenemos todos de que ese poder en nuestro país sea lo que es, o a todos los demás que creen que la comedia idiota que se ha hecho a últimas fechas y proclaman como una extensión de la tradición del cine mexicano.

La cinta está muy alejada de esa falsa idea y carece de referencia alguna al gobierno actual, tampoco es una apología de los Whitexicans como la serie de Netflix Desenfrenadas. Nuevo Orden plantea que pasaría si en México se instala un régimen militar como el que han sufrido muchos países de América Latina. El pretexto de las fuerzas armadas en Nuevo Orden es controlar manifestaciones de la sociedad civil en un país con endebles instituciones. La historia de la película da pie a contar una historia de poder y violación de los derechos humanos por parte de un grupo autoritario que no responde más que a sus propios intereses y mezquindades, que no reconoce la democracia.

Nuevo Orden utiliza una boda de la clase alta y a todo el universo de personas que intervienen en ella como anécdota y cómo metáfora de la sociedad actual, con nuestras diferencias actuales, nuestros racismos, clasismo y prejuicios. La cinta nos muestra y advierte del peligro latente en México de que fuerzas más oscuras e intolerantes puedan tomar el rumbo de la nación y el control de nuestras vidas sin importar nuestros extractos sociales, nuestras formas de pensar o de promover nuestras ideas y pensamientos.

La película es brutal y la manera en la que con una tabla rasa nos iguala como seres humanos indefensos frente al poder militar.

Físicamente los personajes y sus comportamientos son clichés de nuestro pensamiento, las actitudes, discriminación, comportamientos de los diferentes extractos sociales muchas veces parte de ese imaginario colectivo y muchas otras de la realidad, que funcionan de manera perfecta para la narración. No hay una actuación que sobresalga, la dirección y el guión se encargan de eso, de crear un mosaico donde no existan personajes protagónicos de melodrama. El casting es muy bueno y pinta los estereotipos de nuestra sociedad con muy buenos actores: Diego Boneta, Darío Yazbek, Naian González Norvind, como los clásicos juniors del sistema, Mónica del Carmen, Fernando Cuautle, como parte de la clase que sirve a esa clase alta, Lisa Owen, Patricia Bernal, Roberto Median como la parte adulta de la clase media. Eligio Meléndez como esa clase media que ha sido víctima y despreciada por todos, con pésimos e ineficientes servicios de salud pública contra la avaricia y posición de los hospitales privados que carecen de una parte solidaria con los mexicanos, Una sociedad agraviada por los despropósitos, caprichos y demagogia gobiernos que experimentamos desde el fin de la revolución armada hace casi un siglo. Enrique Singer como la parte más oscura y siniestra donde el poder político y el militar se unen para redefinir las condiciones de vida en México y como protector de lo peor, sin importar a quien se lleve entre las patas.

Al final, como dice la rúbrica de la inmortal Barry Lyndon, todos sin importar clase social, condición humana, somos iguales y en Nuevo Orden no es sólo frente a la muerte, si no ante el poder militar que no reconoce a nadie fuera de la organización o del escalafón y del orden impuesto.

Nuevo Orden es una cinta incómoda de ver y más para aquellos que aplauden un cine mexicano fácil lleno comedias baratas. Gracias a Amazon Prime por ampliar la oferta más allá del poco gracioso de Eugenio Derbez, estrenando series como Diablo Guardián o Un extraño enemigo que nos permiten ver propuestas sobre México menos complacientes y banales.

Nuevo Orden es una película apocalíptica, futurista, que puede ser inmediata. Nuevo Orden es desde mi punto de vista una cinta obligada, que nos debe llevar a la reflexión sobre si podemos salvar al país de un futuro así. Y a hacernos una pregunta que siempre nos ha incomodado a los mexicanos ¿Cuál y cómo es medible nuestra responsabilidad en lo que sucede en nuestro país más allá de la participación en la jornada electoral?


Publicado originalmente en roastbrief.com.mx en marzo de 2021

imagen Amazon Prime.

miércoles, 28 de febrero de 2018

Sí estamos tan bien, ¿por qué estamos tan mal?



El discurso oficial del bienestar de la nación en un sexenio de corrupción, impunidad y de una justicia sesgada comienza a desmoronarse ante la realidad.

Armando Enríquez Vázquez

De acuerdo con las cuentas alegres y los datos vacuos que tanto presume Enrique Peña Nieto, la situación del país es perfecta, esa visión del fatuo político y su círculo de asesores es totalmente diferente para el resto de la ciudadanía. La percepción en Palacio Nacional y la realidad que vivimos el resto de los mexicanos y miden diferentes organismos nacionales e internacionales no son la misma, ni siquiera son parecidas.
El sexenio con mayor número de empleos, con reformas estructurales, con crecimiento, con inversión en salud y educación como lo presume el gobierno federal en cada uno de sus promocionales, tiene una realidad que nos regresa a ese traje invisible que a lo largo de seis años ha vestido Peña Nieto y al andar desnudo sonriendo estultamente, pidiendo aplausos como comediante barato de Televisa, la realidad lo rebasa, todos los días y cada vez que abre la boca.
Una reforma energética que lejos, muy lejos de lograr combustibles y energía más baratos ha demostrado ser un negocio del gobierno que va desde la venta de los paquetes de explotación, distribución y comercialización de los bienes de la nación. La alianza descarada entre el PRI y el sindicato de PEMEX que convirtió por seis años más a Carlos Romero Deschamps en un corrupto intocable. Y el incremento en los precios de gasolinas, gas butano y gas natural que han hecho que este sexenio sea también el de mayor inflación en los últimos 18 años y la reforma no haya beneficiado a la ciudadanía.
Una reforma educativa que la propaganda ha inflado, cuando la realidad de los resultados de las pruebas internacionales y en las estadísticas de la OCDE muestran lo ineficientes que son y el rezago de los estudiantes mexicanos. En cuanto a la educación superior del país la política y los recortes presupuestales impactan de manera directa en el nulo crecimiento en la base de admisión de alumnos en las universidades públicas que por otro lado engrosan una nómina sindical ineficiente y corrupta como sucede en la UNAM y el IPN, por poner el ejemplo de las dos principales instituciones educativas del país y que mejor ni hablar de las universidades estatales cuya situación es totalmente desastrosa. La reforma educativa es burocrática y administrativa básicamente y nada tiene que decir o aportar a la deficiente educación que sufren los niños en México tanto en escuelas públicas como privadas. Una reforma que no encara los problemas esenciales de la educación en los tiempos de Internet.
Una reforma en telecomunicaciones que al igual que la energética parece más un negocio que una política de estado y también fallida porque se debió hacer 12 años atrás, cuando la propuso Fox y el PRI la boicoteo.
En la calle, en las carreteras y ciudades del país el crecimiento de la inseguridad y la guerra sucia que continua de manera silenciosa y complice la política de Felipe Calderón ha alcanzado el mayor número de mexicanos muertos en la historia moderna del país. Un país donde ni siquiera el Estado Mayor Presidencial se compromete a brindar seguridad al presidente en uno de los estados de la federación, es un país que ha perdido el rumbo, un país sin liderazgo.
Mientras se propone resolver esa incapacidad del gobierno con el uso irracional de la fuerza del estado, un estado en el que el presidente alaba el papel de ejército y marina en la lucha contra el crimen organizado, y que al mismo tiempo carece de un sistema judicial, por los mismos intereses del presidente, un sistema que a lo largo de los últimos seis años ha puesto de vuelta en la calle a grandes capos del narcotráfico y a pequeños narcomenudistas sin que a la cabeza del ejecutivo esto parezca preocuparle. El círculo vicioso que esto implica nuevos esfuerzos por parte de las fuerzas armadas que se desgastan física e institucionalmente, pero sobre todo frente a los ciudadanos que comienzan a descalificar su actuar y su efectividad.
En el sexenio de Peña Nieto el valor adquisitivo de los sueldos se ha desplomado como desde tiempos de los últimos presidentes de origen priísta, de Echeverría a Salinas y el inicio de Zedillo, no se veía. El peso se ha devaluado y la pobreza extrema ha crecido a pesar de la gran cantidad de empleos creados, de lo contrario no quiero imaginar.
Un gobierno que ha abusado del ejercito y la marina, también ha sido incapaz de acabar con los feminicidios, la trata de persona y la desaparición de menores. ¿Entonces de que habla Peña Nieto cuando habla de seguridad? ¿A que se refiere cuando pretende presumir estabilidad?
Estamos muy lejos de estar bien, los problemas nacionales son en realidad consecuencia de malos gobiernos incapaces de ser gobierno. Las listas de organismos internacionales muestran a México en los primeros lugares de corrupción, impunidad, asesinatos de periodistas, uno de los países más violentos del mundo, incluidos aquellos que se encuentran en guerra y entre los últimos en materia de educación y bienestar.
El país esta muy bien y sólo se necesita de algunos pequeños ajustes, de reformas estructurales o del amor incondicional de un líder, de acuerdo con los políticos de Izquierda derecho y las dos combinadas. La vista gorda, minimizar los problemas, deslinde de responsabilidades y el mesiánico perdón incondicional tapizan el camino infernal que todos los mexicanos debemos soportar. Ese mismo que adoquinan día con día políticos en funciones y aspirantes a la presidencia, con el arrogante desprecio que tienen todos hacía la ciudadanía o en su defecto el paternalismo trasnochado de otros.

viernes, 10 de junio de 2016

Esa violencia de la que nadie está hablando.




Esa violencia que se disfraza de acciones de gobierno es de la que nadie habla y es sin duda la que más hiere y lástima a México y sus maltrechas instituciones.

Armando Enríquez Vázquez

Diputados locales secuestrados en Chiapas, linchamientos en el Estado de México, quemazón de vehículos dedicados a robarse la gasolina de los ductos en Puebla, manifestantes atropellados en el Estado de México.
Noticias que se publican por algunas horas en los portales informativos de Internet y sin embargo muchas veces no llegan a todas las pantallas de la televisión, ni a muchas de las cabinas de las estaciones de radio. En otras ocasiones, se utilizan como parte de la nota roja nuestra de cada día y sirve para explotar el morbo y el miedo de los habitantes del país. Información a la que falta agregar el componente oficial en la que se fundamenta y tiene como consecuencia la descomposición social que vivimos y que elegantemente algunos lectores de noticias llaman Tejido social.
Qué en México los principales promotores de la violencia son los maestros de la CNTE y los grupos del crimen organizado es la idea prioritaria que le interesa promover al gobierno federal y al Secretario de Educación Pública que en materia de educativa no ha hecho absolutamente nada desde que llegó a la oficina de la dependencia. En el México de Enrique Peña Nieto y del PRI de Manlio Fabio Beltrones cualquier movimiento social se puede disfrazar de delincuencia organizada como ha sido obvio en estos cuatro años. Y si no basta ver que es más peligroso el Doctor José Manuel Mireles que muchos de los lidercillos de los carteles michoacanos que tras desfachatada actuación de Alfredo Castillo, se han vuelto a apoderar de Michoacán.  
La fuerza que ha mostrado la CNTE en las últimas semanas, es prueba clara que Aurelio Nuño ha sido igualmente incapaz de cumplir la tarea que se le encomendó cuando fue nombrado secretario de Educación Pública. La afrenta al poder judicial del líder nacional de la CNTE, Rubén Núñez que sin amparo encabeza las marchas de la CNTE, muestra que entre Aurelio Nuño y Rubén Núñez persiste ese contubernio gobierno-sindicato, que tanto daño ha hecho a los estudiantes y a la educación de nuestro país.
Esa violencia que se disfraza de acciones de gobierno es de la que nadie habla y es sin duda la que más hiere y lástima a México y sus maltrechas instituciones. No son los habitantes de Chenalhó hartos de gobiernos corruptos que secuestran a diputados para obligar a la renuncia a la presidenta municipal del lugar, es Roberto Gil Zuarth con su discurso intolerante y poco sensible desde se escaño y protegido por el fuero el que violenta a la sociedad mexicana que no sabemos que hacer ya con tanto farsante y corrupto metido a político.
La violencia de la que nadie quiere hablar proviene de un estado sordo a sus gobernados, proviene de una casta política que desde las curules se protege con fueros y artimañas impidiendo la aprobación de leyes de transparencia y anticorrupción, proviene de gobiernos que están dispuestos a delegar los compromisos que impone la falta de seguridad repartiendo un simple silbato y no a tomar decisiones que se conviertan en acciones reales.
La violencia de la que nadie habla es encubierta por diferentes medios de comunicación y sus comunicadores que pretenden hacernos ver que vivimos en el país ideal para la nota roja, donde el secuestro de un connotado jugador de futbol pretende borrar las fosas clandestinas y oficiales donde miles de mexicanos son desaparecidos.
La semana pasada en New York Times publicó un artículo llamado Mexican Military runs up body count in drug war. En el que se afirma que es muy dudosa la eficiencia del ejército mexicano en su lucha contra los carteles de las drogas pues contradice todas las estadísticas acerca del número de heridos y muertos en enfrentamientos armados que poseen la ONU y la Cruz Roja, lo que hace que expertos en el tema presuman que existen en México ejecuciones sumarias por parte de elementos de las fuerzas armadas desde que Felipe Calderón decidió iniciar esta guerra contra el narcotráfico y por supuesto con su continuación por parte del gobierno de Enrique Peña Nieto.
De ahí, tal vez, qué México sea el país con más demandas en Latinoamérica ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.
Los habitantes de México nos hemos acostumbrado, tristemente, a vivir en esta violencia oficial, en esta serie de atentados hormiga en contra de todas nuestras garantías sociales cometidas desde la impunidad de un estado que no se cansa cínicamente de justificarse a cada mal paso que da. Porque más indignante que la operación de las empresas fantasmas en Veracruz que reveló Animal Político la semana pasada es la pasividad y la desvergüenza de las autoridades tanto del estado, como de la federación para investigar los hechos. Cómo lo es la campaña en contra de ICA, cuando una empresa que desconocemos cual sea, por así convenir a los intereses de los funcionarios de la capital, construye tan mal que se deslava parte de un puente a desnivel en la CDMX (Marca Registrada) afectando a los usuarios de la línea 2 del Metro y el jefe de gobierno sale solamente con las mismas respuestas frívolas a las que ya nos tiene acostumbrados.
Debemos hablar de esa violencia en contra de México y de los mexicanos que nos desgasta, que nos acaba y que proviene desde las más altas esferas que dirigen nuestro país.

publicado el 30 de mayo de 2016 en blureport.com.mx

viernes, 4 de diciembre de 2015

7 feminicidios diarios 7



El feminicidio en nuestro país es indignante, pero más indignante resulta la falta de acción y reacción de políticos y funcionarios en su contra.

Armando Enríquez Vázquez.

Han pasado décadas desde que el feminicidio se instaló en México como uno de los crímenes más ignorados por los gobiernos machistas y que desprecian la vida de las mujeres del PRI. Chihuahua, Tamaulipas, Quintana Roo, El Estado de México son claros ejemplos de que a los gobiernos priístas no les importa la vida de las mujeres, el número de carteles de mujeres desaparecidas con el que las instituciones de justicia y de gobierno del país llenan los espacios dedicados a la Alerta Amber, los tableros de las estaciones del metro y los monitores del Metrobús son sólo una pequeña muestra del número de mujeres en su mayoría adolescentes y jóvenes mujeres que desaparecen en las calles de nuestro país muchas de ellas mientras se dirigen a la escuela o regresan a sus casas de ellas, víctimas de una política donde la vida humana y los derechos y libertades humanas de las mujeres en México para muchos son nulas, pero es más preocupante cuando para el gobierno federal y el partido en el poder las mujeres no existen a no ser que sean base de votos o cuota electoral.
De acuerdo con un informe de la ONU en México mueren 7 mujeres diariamente víctimas de crímenes de feminicidio. Más de dos mil quinientas mujeres perdieron la vida el año pasado en los datos que el INEGI y la secretaria de salud entregaron al organismo internacional. El gobierno federal parece no tener una postura al respecto y sólo basta recordar como el PRI históricamente se ha hecho de la vista gorda ante las actividades delictivas de gobernadores, que involucran actividades que podrían catalogarse de pederastia y trata de personas, como Mario Marín en su momento, de funcionarios como Cuauhtémoc Gutiérrez de la Torre, de gobernadores como Roberto Borge de Quintana Roo que acaba de apoyar la generación de una ley local que impide a las mujeres ser candidatas de cualquier tipo en ese estado. En el Estado de México, en el que tanto trabajo y labor de gobierno presumen tanto el presidente del país Enrique Peña Nieto, como el gobernador de Estado Eruviel Ávila entre 2012 y 2013 el número de mujeres asesinadas fue de 850 y 1500 desaparecieron la mitad de ellas niñas y adolescentes de entre 10 y 17 años de edad. Los números no deben ser muy diferentes en los siguientes años a juzgar por los carteles de Capea, SEGOB y las portadas de la prensa amarillista que de manera constante muestra en sus portadas cuerpos de mujeres en los municipios conurbados a la ciudad de México.
México es un país que hoy cuenta con una población mayoritaria de mujeres, pero los cínicos políticos mexicanos aún quieren hacernos creer que la equidad de género se da otorgando espacios a las mujeres cuando en realidad debería de ser otorgando espacios a los hombres. México es un país en el que la estupidez y el protagonismo de legisladoras y funcionarias priístas intenta acabar con los esfuerzos y acciones que Rosy Orozco ha venido haciendo desde las cámaras únicamente por ser del PAN, y bajo esa misma estupidez partidista son incapaces de criticar al ex presidente de su partido en el DF, o a los gobernadores que permiten y siguen aceptando calladas la inacción de sus correligionarios que gobiernan entidades como Chihuahua, Estado de México esas priístas son una verdadera vergüenza para el país y para su género.
México es uno de los países con mayor número de feminicidios en América Latina.
Para los políticos del PRI la violencia de género al igual que todo aquello que apunte a miembros corruptos en sus filas, no existe o se exagera al respecto.
Los políticos priístas están siempre ocupados en reformar las leyes electorales de nuestro país para beneficiarse de ellas, pero defender y proponer en favor del ciudadano no les interesa, no es hora ya de callarlos, de vetarlos en lugar de votarlos y exigirles que actúen como se debería de esperar de funcionarios públicos. Hablan de libertad de expresión al mismo tiempo que asesinan y expulsan a las voces críticas de los medios.
La doble moral en cuestión de delitos de género y sexuales de todos los miembros del PRI debe ser considerada como una más de sus traiciones a la patria.

publicado en blureport.com.mx el 24 de noviembre de 2015.

viernes, 15 de mayo de 2015

Alerta Amber.



Las pruebas de la existencia de la desaparición forzada en nuestro país estan en cada estación del metro, en las paradas del metrobús, en los canales de televisión.
Armando Enríquez Vázquez

A últimas fechas me llama la atención la cantidad de fotocopias con personas desaparecidas que hay en los pizarrones de las estaciones del metro, Copias fotostáticas repartidas por CAPEA (Centro de Atención a Personas Extraviadas y Ausentes) de la Procuraduría de Justicia del DF, con fotografías de adolescente y jóvenes mujeres en su mayoría, mismas fotocopias que se pierden entre carteles de difusión cultural del gobierno y de las delegaciones del Distrito Federal.  Los posters de la PGR con fotos de personas desaparecidas en los lugares para la publicidad en las estaciones del metrobús, los constantes cortes en los canales  de televisión del estado como canal 11 y canal 22 de la Alerta Amber, así como en las estaciones de radio del estado, llamando a reconocer rostros de mexicanas  y mexicanos que tienen días o meses sin volver a casa.
Cuando inició internet existió una oleada de correos que nos avisaban de personas en especial de niños desaparecidos, supuestamente robados. Conforme fueron pasando los años se pudo demostrar que muchos de estos correos electrónicos eran falsos o habían sucedido en lugares diferentes y tiempos que no correspondían a los señalados por los correos, había fotos de niñas y niños que llegaban con dos o tres nombres diferentes.
Solo una pequeña parte de ellos resultaba cierto y tal vez todo era una estrategia para ocultar la magnitud del delito de trata en nuestro país.
Nada debe inquietarnos más que la cantidad de personas en especial de mujeres que desaparecen en México.   
De acuerdo con los datos de la Red por los Derechos de la Infancia (REDIM) 3 de cada 10 desaparecidos en nuestro país son niños, y conforme a los datos de la Secretaría de Gobernación más del cincuenta por ciento de los desaparecidos entre 2006 y 2015 se han dado en este sexenio. Las cifras varían porque la misma Secretaría de manera burda se ha encargado de maquillar las cifras a la baja, cada vez que declara sobre el tema aprovechando el olvido histórico de los mexicanos.
Amnistía Internacional en su informe, Información para el comité contra las desapariciones forzadas de la ONU, publicado este año utiliza los números de la secretaria de gobernación y habla de más de 22,600 personas entre 2006 y octubre de 2014.
Hoy las desapariciones de mujeres, contrasta con la diaria aparición de cadáveres en el Estado de México y que parecen no importarle a autoridad alguna, ni estatal, ni federal. Estos cuerpos sólo sirven para la portada de los diarios de nota roja que se consumen a diario en el Distrito Federal y zona conurbada. El Gobernador mexiquense ha ignorado las diferentes voces de organismos no gubernamentales y de la sociedad civil que piden se declare a la entidad como zona de crímenes de género, la misma sordera padecen en las oficinas federales. Aun así el gobierno se indigna ante el informe sobre las desapariciones forzadas en nuestro país del relator de la ONU.
No todos los desaparecidos, ni asesinados en México son miembros del crimen organizado. Hay muchas mujeres y hombres que han desaparecido en las redes de la trata de personas. Hay muchas mujeres y hombres que han desaparecido por disentir, por hacer uso de la libertad de expresión. Hay muchos que han desaparecido víctimas de la delincuencia común.
México no se divide en los que viven del crimen organizado y los que viven en de una manera correcta. Hoy el crimen organizado no es sólo el que vive fuera de la ley, si no el que nos quiere hacer creer que vivimos en un estado de derecho que ellos mismos se encargan de violentar en sus acciones y palabras. Autoridades y funcionarios de todos los niveles, a los que el hecho de que los mexicanos desaparezcan se reduce a una cifra fría, una calumnia al sistema, un negrito en el arroz de sus turbios negocios.

Es vergonzante la actitud de políticos y candidatos que han olvidado que es esa ciudadanía que desaparece a ritmos acelerados desde que el PRI de regresó a Los Pinos, la que en teoría los elige. No debería haber lugar en México para aquello que están más preocupados por agarrarse a golpes de todo tipo entre ellos antes enfrentar a una ciudadanía que demanda atención. Deberían preocuparse por que las Alertas Amber fueran la excepción y no el pan nuestro de cada día.

publicado el 11 de mayo de 2015 en blureport.com.mx

viernes, 1 de mayo de 2015

Su misión.





La política oficial es bajar la cabeza ante las demandas del extranjero para hacer creer a todos que la percepción del gobierno en el extranjero es buena lo que es falso en muchos casos.


Armando Enríquez Vázquez.

A lo largo de este año, en el que el autoritarismo, el cinismo, la incompetencia y los atropellos cometidos por funcionarios del gobierno federal a todos los niveles han demostrado el estado de descomposición en que nos encontramos, me levantó esperando que nada pueda ser ya peor, sin embargo como es común en los ámbitos que se ven contaminados por los políticos mexicanos la realidad se ha encargado de desmentirme.
Si fue suficiente sumisión la del Congreso de la Unión, aprobando la portación de armas de fuego por parte de miembros de diferentes policías norteamericanas en territorio nacional, dato que parece haber pasado desapercibido a los medios que no dejaron de cubrir y comentar la siniestra alianza de Anahí con Manuel Velasco gobernador verde en todos los sentidos de Chiapas y que se ha encargado de perpetuar la corrupción y la injusticia en un estado ya de por si castigado por estos males desde hace décadas por no decir siglos, aun nos faltaba por ver como elementos de la Interpol entraban en una escuela de Guanajuato para secuestrar de la manera más pedestre y brutal a una adolescente con el permiso del poder judicial. La joven que sin haber cometido falta alguna era reclamada como hija por una desquiciada a la que desde el anonimato de una computadora y una frontera de por medio, se le hizo fácil creer que la muchacha era su hija.
No bastan con las explicaciones de un torpe o corrupto, habría que averiguar bien, magistrado del estado de Michoacán, que aprobó el secuestro de la menor por parte de la Interpol. No el sistema judicial tan corrupto debe sancionar a quien de buenas a primeras solapó este delito, porque hasta donde tengo entendido el secuestro es un delito y lo que se cometió en contra de la menor fue un secuestro. De igual manera el gobierno federal a través de la Secretaria de Gobernación y/o la de Relaciones exteriores debe iniciar los procedimientos legales para demandar y restituir daños a la menor y su familia, en contra de la mujer que desde Estados Unidos orquestó este secuestro.
No creo que pase nada, nadie va a resarcir los daños que causó a esta joven y a su familia, ni el gobierno federal va a tomar cartas en el asunto, simple y sencillamente porque se trata del mismo gobierno que en su afán por quedar bien con la prensa, los gobiernos y las instancias internacionales decidió en complicidad con la Suprema Corte de Justicia de la Nación liberar a una secuestradora francesa a la que más de un testigo identificó y que ella misma reconoció estar involucrada sentimentalmente con un criminal.
Con el regreso del PRI a Los Pinos, parece el objetivo del gobierno federal y de los poderes legislativo y judicial permitir que sean otras voces, otras instancias otras policías las que desde el extranjero vengan a México a decir qué, cómo y cuándo hacer las cosas.
No he visto al secretario Meade exigir una respuesta por la manera en que Alondra fue sacada del salón de clases. Y la Procuradora General de la República ni siquiera ha sacado la cara en este caso.
Hoy todos los padres podemos vivir más intranquilos que nunca; ya no son solamente el creciente número de feminicidios en el estado que tan bien gobernó Peña Nieto, ni la trata de personas que se fragua muchas veces desde el interior del Tricolor como lo han demostrado insignes Priístas como Cuauhtémoc Gutiérrez de la Torre y Mario Marín ambos descubiertos por reportajes y grabaciones que de nada sirvieron, pues ambos andan tranquilos por las calles. No hoy debemos preocuparnos también por personas que estando mal psicológicamente consiguen desde el extranjero lograr la autorización judicial para secuestrar a nuestros hijos.
No quiero menospreciar la angustia, ni el dolor que Dorotea García  debe sufrir desde hace años, pero no es posible y mucho menos lógico que las personas del poder judicial en Michoacán no tengan el sentido común para pedir una investigación profesional, a fondo y que basen sus decisiones en las suposiciones de una mujer que cree ver en una red social a una muchacha que ella quisiera que fuera su hija porque se imagina que así se desarrolló. Es inaúdito.
En último de los casos vamos a suponer que el magistrado o magistrada en cuestión actúa de esa manera irracional, no es más fácil tomar las muestras de ADN de la muchacha en México que incurrir en un secuestro oficial.
En México el horno no está para bollos. Eso no lo ven, ni lo entienden la pandilla que quiere administrar el país en su propio beneficio.

Como nos gustaría que a México y que a los mexicanos en serio nos fuera bien. Qué el país se moviera realmente y no ficticiamente con modelos que ejecutan Parkour porque a un publicista se le hizo buena la idea de no decir absolutamente nada y gastar dinero del erario público. Pero debemos tener algo en claro, somos nosotros, no los legisladores, jueces o ministerios públicos, somos los ciudadanos y no los funcionarios los que lo podemos lograr, para empezar exigiendo cuentas, acciones y decisiones claras y en favor de México y no su misión de abrir la puerta a todo aquel que les de tres pesos por nuestro país. Si ellos son sumisos, nuestra misión es no serlo.

publicado en blureport.com.mx el 27 de abril de 2015

sábado, 24 de agosto de 2013

Ingobernabilidad.





¿Dónde está el gobierno de la República? ¿Dónde el honor y el orgullo de diputados y senadores? Ser minoría y violento es la forma válida de ser en nuestro país.

Armando Enríquez Vázquez

 Una semana que nos demuestra que en México lo que impera es la ley del más rijoso, la del más cobarde, la del más violento y mientras tanto el gobierno de la República empeñado en hacernos pensar en la reforma energética, parece ya no estar interesado en censurar la información sobre la violencia y el éxito que el crimen organizado tienen en nuestro país.
Michoacán es un polvorín, ni que decir de Guerrero o de Morelos. No importa que los ciudadanos del D.F. estemos secuestrados por grupos radicales de maestros que acaban con el tráfico y el orden de la cuidad. Ni el gobierno federal y mucho menos los inútiles diputados y senadores son capaces de exigir el respeto a la ley. Cordero, con  su mente y su hombría tan pequeñas, sólo es capaz de acusar al gobierno del DF, mientras cobardemente abandona el Senado de la Nación para refugiarse en el Centro Banamex, nunca escucho aquello de que los capitanes se hunden con su barco, de la misma manera lo hicieron en su momento los diputados, buenos para cobrar y servirse con la cuchara de las comisiones pero incapaces de emular a Belisario Domínguez y tantos otros valientes y heroicos diputados que defendieron el recinto cuando hubo que hacerlo. Al parecer para los diputados es lo mismo utilizar la campana de la cámara que una copa y una cucharita, como si estuvieran en la parroquia en el Puerto de Veracruz. La dignidad, hace mucho que lo sabemos, entre ellos no existe.
Que no se le olvide a Ernesto Cordero que el país está como está gracias a las incapacidades de Fox y de Calderón para lograr consensos y gobernar para los mexicanos, no para sus familiares a partir de sueños inducidos por el Prozac o berrinches por sentirse General de una guerra a como diera lugar. ¿Qué dirían Gómez Morín, El Maquío, o Castillo Peraza, si vieran a los dizque líderes de su partido hacer de éste un partido satélite más del PRI , como el Verde o el PANAL.
Violentar el estado de derecho no sólo es lo que hace el crimen organizado, lo hacen las secciones sindicales o sindicatos alternos como el CNTE, el SME, un sindicato de una empresa inexistente que cobra en Gobernación, y eso sin que nadie todavía haya metido las manos en el sindicato de PEMEX que necesita una limpieza a como dé lugar, Los de la UNAM, el de los Telefonistas y tantos otros. Pero lo que es peor los representantes no se indignan contra los rijosos, o contra la falta de valor del gobierno federal para actuar,  se indignan ante la petición de la sociedad por transparencia.  Las reformas al IFAI permitirán la proliferación de Graniers, Sabines, líderes sindicales, el IFE, los Partidos Políticos y otros. Los diputados de nuestro país son una vergüenza para todos y cada uno de los que los elegimos.
Y el Gobierno Federal, como el de los dos sexenios pasados, parece ser monotemático, sin entender las múltiples necesidades y áreas de oportunidad que tiene nuestro país, sin embargo parece válido secuestrar al gasto corriente para asustarnos con la manga del muerto. Porque es más importante sacrificar la economía del país para demostrar que son necesarias las reformas estructurales. Todos sabemos que lo son, pero a todos nos gustaría ver y participar en  un debate, no el autoritarismo del que se parte: Las reformas son como las quiere el Presidente o no son. No existe en la mente de nuestros demócratas representantes, gobernantes y líderes de partidos, espacios para negociar, modos de llegar a acuerdos, no todo es malo o es bueno. Y después se sorprende del porque se radicaliza la ciudadanía y la formación de las guardias comunitarias. Ahora mejor sí, a la nota roja antes que la nota social o la política, a pesar que la intención inicial era decir que se había frenado la violencia en el país. 
Parodiando al spot del Gobierno de la República: En México los sindicatos hacen lo que quieren, entonces no se puede. La ciudadanía y los electores no valen un comino; entonces, claro que no se puede. En México los diputados y los senadores son unos peleles carentes de valor. No les dijo, No Se Puede. En México los representantes del pueblo se preocupan por hacer válida la opacidad; Ahí está. No Se Puede. En México las cosas son Blancas o son negras pero nadie habla de matices y ni de acuerdos a la mitad, Hay que promover las diferencias, no las semajanzas. El Odio, no la Armonía. Ya Ven Como No Se Puede. Hasta que un día los ciudadanos pacíficos se cansen y tomen alguna decisión que no les guste a los partidos políticos, a los diputados, senadores y autoridades. Entonces SÍ SE PUEDE. 

Publicado en Blureport.com.mx el 22 de Agosto de 2013
Imagen: bagnewsnotes.com

lunes, 15 de noviembre de 2010

Educando sicarios.

Armando Enríquez Vázquez
Rodeados de carne de cañón para los grupos del crimen organizado, de ninis, y de aspirantes a jornaleros, sin invertir en la educación de nuestros jóvenes y niños, México está perdiendo, una vez más, la llamada a ser protagonista del próximo orden mundial.
La imagen retrata a un jovenzuelo, casi un niño, el pelo revuelto a la afro. Parece salido de un comercial de pastelitos. El cinismo y la dureza de su voz no coinciden con el chamaco que bien podría estar pateando un balón en el patio de una secundaria o en un parque. Las imágenes posteriores nos lo muestran torturando con un palo a una de sus víctimas, golpeándolo como si fuera una piñata. Tomándose fotos con el resto de sus adolescentes cómplices con los cuerpos de sus víctimas, burlándose de los hombres próximos a ser ejecutados. Por cada ejecución cobra, según su declaración, 3,000 dólares. A veces para cobrar, estos púberes sicarios, asesinaban a taxistas y albañiles inocentes pues no encontraban a los hombres que se les había encomendado eliminar. El tiene doce años, fue detenido en Morelos y forma parte del cartel del Pacífico Sur. No es el primero ni será el último.
En Ciudad Juárez el alcalde declara que más de ocho mil jóvenes son delincuentes.
La mayor parte de los reclutas de “La Familia” en Michoacán son jóvenes y en las últimas semanas los medios se han concentrado en las agresiones sufridas por adolescentes a lo largo y ancho del país, de parte del crimen organizado sobre las demás ejecuciones y asesinatos. Algunos son narcomenudistas, otros simplemente daños colaterales.
Por otro lado un gran número de jóvenes que cruzan la frontera con el deseo de hacer dinero a cambio de trabajar físicamente, pues no tienen ningún tipo de estudios. Las ciudades de México se están llenando de jóvenes desencantados, sin oficio ni beneficio. O Peor, ahí están los cientos de miles de adolescentes y niños que reciben si tienen suerte una educación mediocre que marcará su futuro y el de nuestro país.
El número de jóvenes que no trabajan, ni estudian en México es cercano a los 9 millones de habitantes según el rector de la UNAM.
Cada joven que no complete la educación superior básica está condenado a subsistir en niveles de pobreza el resto de su vida.
Algo está podrido, cuando jóvenes en edad de estudiar están sucumbiendo a manos del crimen organizado, del trabajo informal en las calles, de la indolencia, de la migración. ¿Acaso ve nuestra juventud alternativa para mejorar su vida? Todo parece indicar que no, al menos de una manera honesta. Nuestros jóvenes son hijos de la generación de la crisis, esa que desde que tenemos memoria vivimos devaluación tras devaluación, crisis tras crisis producto del pillaje de los gobiernos primero priistas y ahora panistas que han visto en el país su arca personal. Qué han relegado como la última de sus prioridades la educación de sus gobernados. Uno de los derechos que otorga nuestra constitución es el de la educación, por eso se establece la educación gratuita, para evitar un pueblo analfabeta capaz de ser explotado y timado por sus gobernantes, como lo fue durante la dictadura de Díaz, al menos así lo querían los constitucionalistas de 1917.
Año tras año nuestras universidades públicas se ven en la triste necesidad de rechazar a más y más aspirantes a una educación profesional. Sin embargo se insiste cada día más adolescentes concluyen exitosamente sus estudios de secundaria y preparatoria. Ese es el doble discurso del gobierno federal dado por conducto de la SEP y el mafioso sindicato de maestros, dirigido por una mujer que no sabe leer, que se dice maestra y por otro lado, al parecer cree en ritos paganos. Cada día el presupuesto federal destina lo menos posible a la educación y ese poco que destina se lo roban el sindicato de la educación y su disidencia. Decir se lo roban implica antes que nada la farsa de que nuestros niños y niñas acuden a las escuelas a aprender y obtener conocimientos. Ellos son las principales víctimas de este atraco. No existe en nuestra educación oficial o privada la promoción de estudiar, de aprender, de leer, de experimentar.
Es cierto, una gran parte de la educación se lleva a cabo en casa, desgraciadamente padres y madres también se encuentran demasiado ocupados consiguiendo los satisfactores básicos como para educar como en antaño. Pero, además nuestros sistemas escolares son realmente rupestres, tanto los privados como los públicos. Son incapaces de dar esa especialización que se supone deben brindar los profesores.
Desde tiempos de la Colonia, y los inicios de México como nación independiente los grupos en el poder, especialmente la iglesia católica, han estado interesados en mantener la ignorancia de los gobernados. Evitar ser cuestionados, poder ser manipulados, sembrar en la ignorancia el miedo que tanto sirve para mover a las masas y hacerlos vivir amenazados por un lado y con la promesa del paraíso celestial por la otra. Hoy más que nunca esa parecería ser la política del gobierno de Calderón, para educar.
En México la educación es un negocio, un negocio que va desde el sindicato que ha convertido a una criminal en una de las personas más poderosas de la política nacional, capaz de menospreciar una de las pocas cosas que ella no tiene que es la educación. Un negocio como lo demuestran las universidades privadas que dicen crear líderes, pero a pesar, o por eso mismo, de su basamento católico lo que crean son seres mezquinos, carentes de un sentido humanista. Empresarios voraces. Nuestras universidades públicas orgullo de la nación tienen graves problemas económicos y sindicatos de trabajadores indolentes, qué, cómo en el caso del SNTE Y el CNTE absorben lo mayor parte del presupuesto.
Carecemos de medidores reales de la calidad de la educación que se imparte en nuestro país, del aprovechamiento que de ella hacen los alumnos. Año tras año se aplica la prueba ENLACE y se dan a conocer los resultados, los cuales nos indignan, pero no se hace nada por mejorar. El poderoso sindicato de maestros se opone y el debilucho secretario de educación año tras año dobla las manos. Seis está bien. Pasamos al final de cuentas.
Se hacen también evaluaciones a profesores de todos los niveles y se hace una prueba para las nuevas plazas de maestros, en el mejor de los casos porque en la mayoría los maestros ven sus plazas como algo que se puede heredar y el sindicato en muchos estados de la república lo permite. Sin embargo, la educación sigue por los suelos.
El sindicato no pelea por sueldos y condiciones de vida digna para los profesores, pelea prebendas, regala “Hummers” y mantiene a su partido político Nueva Alianza. Eventualmente paga por la producción, por parte de extranjeros, en prime time de fin de semana en Televisa, la eterna alcahueta del poder, de un programa amañado que trata de demostrar que los niños saben más que los adultos gracias a los “excelentes” maestros del SNTE.
Por su parte el secretario de educación está más preocupado por las fiestas del bicentenario que por atender la problemática educativa del país. Parece edecán más que un hombre de acción.
Es imprescindible que el gobierno haga un compromiso con las universidades públicas, darles más presupuesto, solamente la parte del PIB que la ONU marca como aceptable para el desarrollo de un país, estaría bien, para crecer la matricula de mexicanos que estudien y sean profesionistas. También es un hecho que la política educativa debe de ir de la mano de una política laboral sana que evite que nuestros más destacados universitarios terminen trabajando en el extranjero y dando sus mejores investigaciones, logros y descubrimientos en el extranjero, donde además de el reconocimiento profesional tienen una remuneración económica acorde a sus conocimientos.
En los próximos veinte años la geopolítica del mundo cambiara radicalmente como no lo ha hecho, tal vez en un milenio, el eje se moverá a el legendario Imperio Chino, La india volverá a sus tiempos de Gloria y por primera vez Iberoamérica tendrá más que voz y voto en el Mundo. Los migrantes latinoamericanos y africanos harán escuchar sus voces y controlaran Estados Unidos y Europa. ¿Dónde queremos que esté México en ese entonces? ¿Distribuyendo las drogas del mundo moderno? ¿Siendo la mano de obra de Brasil y los méxico-americanos que gobiernen lo que quede de Estados Unidos? ¿Estamos condenados a sacrificar a las próximas generaciones de mexicanos por la incompetencia y avaricia de los grupos de poder, mafias y pleitos políticos, una vez más?
Nos horrorizan los niños soldados de África, de Asia, sin embargo acá tenemos una generación de niños sicarios, narcomenudistas, halcones, mercenarios.
Es esto para lo que sirve nuestro sistema educativo. ¡Viva el bicentenario!
Publicado en blureport 15 de Noviembre de 2010