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martes, 18 de abril de 2023

Estupidez.

 




La censura nace de la ignorancia, del odio y de la falta de reflexión, hoy son tiempos perfectos para destruir obras de arte por estulticia.

Armando Enríquez Vázquez

Leo que tanto la obra de Roald Dahl, como la de Agatha Christie están a revisión por las casas editoriales para convertirlos en lecturas políticamente correctas, acordes a la forma del ver el mundo de los millenials, esa generación triste generación de cristal, hecha de berrinches y caprichos, con la esperanza de recuperar ventas entre los miembros intolerantes de una sociedad que se presenta como liberal, pero que en realidad es reaccionaria y represiva a nivel mundial como tal vez no se veía desde la Santa Inquisición, una generación que además no lee, por lo cual esta forma de censura es doblemente absurda y también comprensible.

Películas de Disney han sido guardadas en las gavetas del olvido por ese mismo racionamiento absurdo que desde un discurso fascista intenta borrar el pasado y la historia de la humanidad porque no es cómodo para una generación frustrada y llena de muchos rencores.

Los triunfos de Trump, Bolsonaro, Lula, Evo Morales, López Obrador son sólo reflejo de lo que es la democracia para estos radicales. Esa democracia que ya el mismo Platón ya denunciaba como ejemplo de un gobierno corrupto y que cuando llega a manos de un populista se acerca a la autocracia y al caudillismo tan común en América Latina desde la independencia de sus diferentes naciones, sólo es el antecedente de las debacles económicas y sociales.

Nadie más intolerante que la mayoría millenial, nadie mejor representado por un gobierno que divide a sus gobernados que la mayoría millenial. Para esa gran parte de la población que cree en un mundo blanco y negro. Que piensa que con sólo pensarlo desaparecerán injusticias de todo tipo, se les olvida algo muy importante: La historia se repite y como cita de lugar común, por ponérselos fácil, porque al ser ignorantes y presumirlo desprecian el conocimiento del pasado.

De los jóvenes fascistas de la Italia previa a la II Guerra Mundial y los nacionalsocialistas que erigieron a Hitler como un dios a los redneck norteamericanos, a los seguidores fanáticos de Evo Morales y los demás pseudo lideres izquierdistas, émulos de dictadores que padecemos en América Latina o en ciertas naciones del este de Europa no existe la mínima diferencia. La pobreza y la esperanza ciega e irreflexiva son parte importante de estos grupos que sin empacho apoyan los embates de intolerancia, censura y represión de sus líderes.

Pero existen otros una minoría pensante, letrada y con el mismo odio al otro que tenían los líderes Nazi, los fascistas y los comunistas cuyos intereses son contar la historia con un sesgo particular y no permitir a los que piensan diferente contar su versión de los hechos y que tiene su cúspide en esa intervención por demás estúpida de obras de arte que ellos, esa minoría de malintencionada y llena de prejuicios, a veces rencores se asusta de descubrir, porque de una manera se descubre a sí misma y entonces la solución es prohibir, modificar, mentir. Apartar al arte y su discurso de la realidad para romantizar y manipular la obra que les incomoda o simplemente mandarla al baúl del ovido.

La reflexión y la tolerancia no existen; Feministas radicales, miembros de la comunidad LGBT y aquellos que se les olvida que el español es muy claro y no tiene cabida para la estupidez de la e, para eso existe desde siempre un género neutro en nuestro idioma son parte de ese mosaico de la ignorancia y intolerancia.

La inclusión forzada es llanamente estulticia e intransigencia. Es una forma de censura a la libertad creativa de los autores quienes son capaces por sí mismos para definir y crear la apariencia racial, género y preferencia sexual de sus personajes y la trama arco narrativo en el que sus personajes se mueven. Peor aún se han enfocado en autores muertos que no pueden defender su trabajo, entonces peor aún son seres cobardes. Esos reaccionarios e intolerantes que se presumen mayoría, son tan sólo merolicos para que los productos y mercadotecnia aprovechen el importante factor de ingresos económicos que representan y por eso existe una política comercial que favorece el discurso de una minoría sustentada en la avaricia.

Durante el renacimiento, esa supuesta era del crecimiento humano, la retrograda Iglesia Católica Apostólica y Romana decidió atentar contra la obra de artistas del siglo XV a los que los jerarcas de ese mismo credo habían autorizado a mostrar el cuerpo humano desnudo en las capillas y templos católicos. Surgieron así los llamados bragueteros que ocultaban los penes, vaginas y senos en los frescos de sus antecesores, con el tiempo la obra real fue recuperada y trabajo de los bragueteros desaparecido. Así habrá de suceder con las estulticia que inicia con los libros infantiles de Roald Dahl, Agatha Christie y los estudios Disney. El paso del tiempo habrá de nulificar la censura de los estultos y regresaran la obras en su real magnitud.

Henrik Ibsen, el gran dramaturgo noruego, alguna vez dijo: La minoría siempre tiene la razón, y sin embargo como en tantas otras ocasiones hoy vivimos en un tiempo de excepción en el que la intolerancia alimenta ideas idiotas que ciegamente una generación irreflexiva e intolerante está dispuesta a imponer, sin darse cuenta de las posibles consecuencias de su estupidez.

viernes, 8 de enero de 2021

Kidrobot, el juguete como arte

 


Esta empresa fundada en 2002 llevó a Estados Unidos un nuevo tipo de juguetes que son al mismo tiempo arte desde su misma concepción.

Armando Enríquez Vázquez

Andy Warhol convirtió a los objetos del consumo popular y de la producción en masa en modelos de la obra de arte como lo demuestra su serie de cuadros sobre la lata de sopa Campbell y así como otros productos de consumo masivo entre ellos actrices y músicos. A principio del siglo XXI Paul Budnitz exportó la idea oriental de hacer arte a partir de juguetes de plástico, abriendo así en Estados Unidos el nicho de los juguetes de arte.

A diferencia de los codiciados juguetes que buscan los coleccionistas que le dan valor al juguete por no haber sido abierto y una serie de condiciones que casi eliminan el valor de juego del juguete, las creaciones de Kidrobot no se devalúan pues en sí son obras de arte. Diseñados por artistas los juguetes de Kidrobot tienen un valor como obras de arte superior a su valor de juego por extraño que parezca.

Paul Budnitz nació el 14 de septiembre de 1967 en Berkeley, California. Hijo, de acuerdo a la ficha biográfica de su sitio de Internet, de un físico nuclear y de una trabajadora social. Es un hombre talentoso y visionario que ya de adolescente se dedicaba a crear códigos para juegos de computadora, así como sistemas de análisis de seguridad para plantas nucleares. Sin embargo, sus estudios profesionales en Yale se centraron en la fotografía y el cine. Fundó a lo largo de su adolescencia y años en la universidad diferentes empresas tecnológicas y en dos mil uno en un viaje a Japón descubrió la naciente y creciente industria de los juguetes de arte para jóvenes adultos que apelaban a los gustos de su infancia.

Budnitz fundó Kidrobot en 2002 y en los siguientes años surgieron los principales modelos de muñecos que han sido intervenidos por decenas de artistas que han creado diferentes versiones de los mismos y como son ediciones limitadas pueden variar en precio de uno a otro.

Primero están los Dunny una figura inspirada en el lenguaje callejero de Estados Unidos Devil Bunny que hace referencia a los adolescentes que se sienten atraídos por el satanismo, la figura de vinil semeja un conejo de pie con largas orejas que pueden ser interpretados como cuernos. Esta figura fue creada por Budnitz en colaboración con Tristan Eaton un destacado artista gráfico que hasta la fecha continúa colaborando con Kidrobot.

Luego llegaron los Munny basados en la figura de un simio. Las principales características de los Munny es que están hechos con un vinil muy suave, con partes movibles y sobre todo que no están decorados de ninguna manera dejando al comprador la tarea de crear su propio Munny ya sea con lápices, plumones o el tipo de pintura que el decida, en ese sentido se puede decir que el Munny es un juguete que invita al comprador a desarrollar su imaginación.

Además de los juguetes Kidrobot vende ropa y accesorios de diferentes tipos como llaveros y pins con diseños exclusivos.

 


El éxito de Kidrobot fue casi inmediato y del Internet pasó a tener tiendas en Nueva York, San Francisco y Miami, Los Ángeles y Londres. De pronto los adultos jóvenes querían comprar estos juguetes piezas de arte que apelan directo a su nostalgia, sin dejar de tener un aire que los sitúa en su condición actual de adultos. El mismo Budnitz alguna vez definió la personalidad de la empresa como algo que mezcla la ternura con la maldad. El logo de la empresa es un robot en el que claramente se nota el homenaje al Ultraman de la televisión japonesa de los años sesenta y que revivió en una versión australiana en la década de los noventa del siglo pasado. Budnitz ve en la mirada de este robot una ingenua felicidad en una primera vista, pero si analiza más a fondo se puede ver que también se puede interpretar como un personaje con una sonrisa siniestra.

Muchos artistas gráficos, diseñadores, estudiantes de arte presentaron proyectos a Budnitz de juguetes

La empresa pronto comenzó a licenciar personajes y además colaboró en la creación de los personajes de la banda de música Gorillaz y poco a poco el mundo de las licencias atrajo inversionistas a la empresa, en especial la empresa de entretenimiento WildBrain Entertainment que se convirtió en dueña de un porcentaje de Kidrobot. A principio de 2012 Budnitz abandonó Kidrobot decepcionado del manejo corporativo de la marca, que se había posicionado como él propio Budnitz describió a lo largo de los años como una incubadora de artistas. Los ejecutivos de WildBrain cambiaron la visión original de la empresa y se dedicaron por dos años a crear únicamente productos de licencia, lo que resultó un golpe para la credibilidad y gusto del consumidor por la originalidad de la marca que se vio obligada a cerrar la gran mayoría de sus tiendas y perdió su negocio, hasta que en 2014 Kidrobot fue comprada por el gigante de figuras coleccionables y juguetes para los aficionados al comic NECA, en ese momento el destino de Kidrobot volvió a cambiar para bien, desde ese año el director creativo de la empresa es Frank Kozik uno de los pioneros en este tipo de objetos de arte en Estados Unidos y quien colaboró con Kidrobot desde el inicio de la compañía. Su más conocida creación es anterior a Kidrobot pero se ha convertido en otro de los juguetes de arte de la empresa es: Labbit un conejo fumador que debe su nombre a un error de la empresa japonesa que en un principio los produjo y en lugar de poner en la caja Smoking Rabbit escribió Smorkig Labbit y de ahí se le quedó el nombre.

Desde la llegada de Kozik, Kidrobot ha recobrado su camino, si bien también tienen licencias como Los Simpsons, o Hello Kitty. Los juguetes arte de Kidrobot son el producto principal de la empresa y tienen un rango de precios que va de los 5 dólares hasta precios superiores a los cinco mil dólares y la lista de artistas colaboradores es muy extensa.

Paul Budnitz al abandonar la empresa fundó una empresa dedicada a crear bicicletas de lujo y alto diseño llamada Budnitz Bicycles, en 2014 formó parte de los creadores de la red social para creadores Ello y en 2019 creó Superplastic una nueva empresa y agencias de talentos creativos que también tiene sus propios juguetes arte y ropa.

Desde 2010 11 Dunnys y 3 Munnys forman parte de la colección del Museo de Arte Moderno de Nueva York.


publicado en thepoint.com.mx el 21 de diciembre de 2020

imagnes: kidrobot

miércoles, 11 de marzo de 2020

El taller poblano de cerámica morisca: Uriarte Talavera.



La familia Uriarte ha creado cerámica de talavera desde el siglo XIX. A lo largo de casi 200 años ha hecho con sus conocimientos un arte; artistas y artesanos han puesto la talavera en alto.
Armando Enríquez Vázquez
Entre los disparates lingüísticos y geográficos de la conquista y la colonia, entre México y España se han dado ciudades y productos con el mismo nombre, en el caso de las ciudades es lógico el emular el terruño abandonado y en el caso de los productos hasta hace poco era una comparación de productos producidos con las técnicas que los conquistadores trajeron al país, uno de los casos que más controversia presenta a la fecha es el asunto del queso manchego, pero existen otros como el de este tipo de cerámica donde el acuerdo entre españoles y mexicanos ha puesto a localidades de ambos países como autorizados exponentes de la técnica y el producto.
Lo que hoy conocemos como talavera, esa cerámica artesanal que en México lo relacionamos inmediatamente con la ciudad y el estado de Puebla, es ese producto. El origen de la técnica de la cerámica mayólica, como se llama, es árabe, fueron ellos los quienes llevaron la técnica a España, después de haberla aprendido al parecer la técnica de la porcelana de los chinos, y en específico en el pueblo de Talavera de la Reina en lo que es la provincia de Toledo, ese estilo de fabricación de cerámica se mantuvo tras la expulsión de los musulmanes de la península ibérica. A principios del siglo XIX, la invasión francesa a España y las batallas que se llevaron a cabo destruyeron las principales fábricas y comenzó una decadencia en la fabricación de la cerámica en la región que no vio alza hasta el siglo XX, curiosamente fue a principios del siglo XIX que la empresa de la que voy a escribir comenzó a su historia en la producción de cerámica de Talavera en la ciudad de Puebla. 
La producción de talavera no era desconocida en la región. La técnica arribó a la región poco después de la conquista. 1550 es el año que dan los historiadores para la llegada de los primeros artesanos peninsulares, aunque existen fuentes que atribuyen la fabricación de la cerámica no sólo a los españoles, si no se menciona la importancia e influencia de las chinerías que venían en la Nao de la China y entre ellas, las vajillas y platos de porcelana con sus diseños en azul y blanco. 
Durante la Colonia y por decreto de regulación del virrey de la Nueva España, Francisco Fernández de la Cueva y Enríquez de Cabrera VIII duque de Alburquerque, en 1653 se reguló la fabricación de la cerámica y limitó la misma a sólo 20 fábricas. Todos ellos en la Ciudad de Puebla.
Ignacio Uriarte compró uno de los pocos talleres sobrevivientes en 1824, tras la consumación de la independencia mexicana. Este taller llevaba el nombre de La Guadalupana. Dimas, el hijo y heredero, cambió el nombre del taller por el apellido familiar. En 1908 la industria se moría, sólo seis talleres de mala calidad y con poca imaginación sobrevivían en Puebla, entre ellos Uriarte.
La gran innovación para el taller de Uriarte llegó con un catalán, Enrique Luis Ventosa, artista plástico y escritor, que emigró a Puebla a finales del siglo XIX. Establecido en la ciudad, Ventosa hizo amistad con Isauro Uriarte, que había heredado el taller de talavera de su abuelo Dimas y estudió el proceso de la cerámica y junto con el dueño creó piezas únicas y artísticas recuperando por un lado los colores tradicionales de la talavera y por otro diseñando ideas más contemporáneas para adornar platos, tibores y azulejos, así como otras con influencias chinas, musulmanas y prehispánicas.
A principios de la década de los noventa del siglo XX, Isuaro Uriarte descendiente del fundador vendió el taller a un grupo de inversionistas que años más tarde hicieron del taller una franquicia de artesanía de lujo con tiendas en diferentes ciudades de México. 
El logo de la empresa se limita a una U y una Y, que puede ser una manera de arcaica de escribir Ygnacio, el primero de los Uriarte en ser dueño del taller. Las letras están en azul y se pintan sobre las diferentes piezas creadas en el taller de la misma manera que otras cerámicas artesanales en el mundo. Debajo de las letras se lee: Desde 1824.
La empresa ha tratado de dar una proyección a la artesanía más allá de las representaciones clásicas y en 2012 creó una exposición con el pretexto de la celebración del 5 de mayo, invitó a 39 artistas plásticos y gráficos para crear y dar a conocer diferentes obras en talavera.
En 2016 Uriarte Talavera invitó a Lance Wyman el diseñador y artista gráfico norteamericano creador de la iconografía de los Juegos Olímpicos de México 68, las estaciones de las primeras líneas del Metro y de diferentes empresas nacionales a crear diseños en talavera para la empresa. Uriarte sigue apostando a la producción única, con piezas diseñadas por artistas exclusivos y hechas a mano. La sede de la empresa continúa estando en el centro histórico de la ciudad de Puebla, pero las obras de los talleres Uriarte se exportan y exhiben en diferentes partes del mundo por su belleza y calidad.
A partir de 2019 la UNESCO reconoció tanto la cerámica española, como la mexicana como Patrimonio cultural inmaterial de la Humanidad, haciendo la diferenciación de llamar a la cerámica española con denominación de origen en Talavera de la Reina y el poblado cercano de El Puente del Arzobispo y como cerámica de fabricación artesanal estilo talaveriano a la que se realiza en los estados de Puebla y en Tlaxcala en nuestro país. 

publicado el 2 de marzo de 2020 en thepoint.com.mx
imagen: uriarte talavera.

lunes, 24 de diciembre de 2018

Economía naranja y presupuesto cultural de la 4T



¿Dónde termina la responsabilidad del Estado en materia de cultura y donde comienza la autonomía y libertad de expresión del artista? ¿Puede ejercerla sí es pagado por el gobierno?

Armando Enríquez Vázquez

A principios de año cuando la precandidata presidencial Margarita Zavala habló, sin mucho conocimiento de causa, es cierto, de la economía naranja muchos “intelectualoides” se le fueron a la cabeza, haciendo burla en parte porque nunca habían oído el término y en parte por no entender bien el concepto, otros simplemente pensaron que era un desvarío de la entonces aspirante a la presidencia.
Lo cierto es que la llamada economía naranja se refiere a la cultura, a la propiedad intelectual, las empresas culturales y emprendimiento en el campo cultural. Hace un par de años tomé un curso organizado por la Secretaria de Cultura del gobierno de la CDMX en materia de empresas culturales y sí algo me quedó claro es que la cultura en su enorme diversidad y gran cantidades de actividades es y puede ser lucrativa, además de un elemento formador, de hecho, en un país sano este tipo de economía contribuye en niveles superiores al 1% en el Producto Interno Bruto o PIB, que de ninguna manera son despreciables.
La historia en México sobre todo a partir de los años setenta ha hecho de un gran número de creadores y artistas verdaderas rémoras de los presupuestos federal y locales, lo que ha favorecido también, a una pobrísima oferta cultural en general por parte del Estado y muchas veces a la nula competencia en materia de oferta cultural. Mucho de lo financiado por el Estado resulta inicuo, su recuperación es mal visto y se pretextan cualquier tipo de argumentos para justificar esa mediocridad e incapacidad al menos de recuperar la inversión. Lo que a su vez contribuye a la pésima oferta privada que en muchas ocasiones es subsidiada también por el estado en forma de exenciones y otro tipo de prerrogativas fiscales, lo que se convierte en un círculo vicioso. Entre las labores esenciales de cualquier gobierno no se encuentra el convertirse en mecenas de nadie, como en su momento lo hizo Luis Echeverría Álvarez con el Banco Cinematográfico, uno de los mayores fraudes que se han creado en la historia del arte en México y que tuvo como consecuencia dos décadas de un patético cine nacional del que aún existen muestras y gente que piensa de la misma manera retrógrada.
Durante el gobierno de Carlos Salinas de Gortari se creó el perverso organismo llamado Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (FONCA) para mantener a partir de becas a un grupo de artistas y creadores que se convirtieron con el paso de unos años en una mafia de esas que tanto le gusta denunciar al presidente Andrés Manuel López Obrador y que contempla como becarios a famosos artistas que no necesitan esa beca o intelectuales afines al régimen.
La semana pasada al conocerse la propuesta de egresos del presupuesto para 2019 del gobierno de Andrés Manuel López Obrador se supo que la cultura sufrió un recorte de 500 mmdp, gracias a los jalones finales de la oposición, pues se había propuesto un recorte por el doble, lo que hace que la cultura no sea realmente importante para la 4T, que entiende las necesidades reales del país, o al menos eso nos hacen creer. El presupuesto para la cultura planteado por el gobierno de López Obrador es menor al que en su momento propusieron Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto, la secretaria de cultura Alejandra Frausto minimizó el recorte argumentando que ese dinero es el que se gastaba de manera onerosa en la secretaría y el recorte realmente no afectará a los programas de la secretaría. Lo cual todos sabemos que es pura demagogia y servilismo de la funcionaria.
Como dije anteriormente financiar artistas no es labor esencial del Estado. El gobierno debe ser el mejor gestor cultural y san se acabó. Mantener sus estaciones de radio y hacer como lo propuso hace unos días el presidente de la televisión pública una BBC, es importante porque más allá de apoyar a un determinado proyecto ayuda a la promoción de la cultura a lo largo y ancho del país. Se debe promover la inversión privada en la producción para los medios públicos y por lo tanto, promover a la cultura del país tanto en el exterior como al interior del país, reconocer nuestra diversidad cultural que está muy lejos de limitarse a la diversidad sexual que se fomenta y promueve en las grandes ciudades y la inclusión que implica todo aquello que nos habla de los diferentes Méxicos existentes. Por ejemplo, recuerdo, no hace mucho una exposición en el Museo de Culturas Populares acerca del acordeón y el bandoneón que mostraba una importante parte olvidada de la cultura sobre todo del norte del país, o la estupenda colección del mismo Museo de recetarios de las diferentes regiones y etnias del país. La promoción, cuidado y mantenimiento de los museos y otros órganos d difusión de la cultura es importante y nada tiene que ver con creadores poco creativos pero ávidos por vivir del presupuesto.
La cultura no es el mal cine que se produce en México desde la mafia que es el IMCINE, ni el teatro que sin calidad, si no a través de contactos se promueve desde la Secretaría de Cultura o/y otras dependencias de gobierno.
Si la 4T es todo lo que ha prometido el presidente, y más vale que así sea porque existen indicios preocupante de que López Obrador es sólo un hombre que busca fortalecer la partidocracia, pero solo con un partido lleno de personas con ambiciones y hambre de poder y ningún compromiso con el país, como mexicanos estamos de acuerdo y preferimos la paz, el crecimiento, el desarrollo y la palabra de moda en el gobierno de conceptos; la felicidad a una cultura artificial.
Muchos de los artistas y creadores que se han manifestado en contra del recorte, Cuarón, Gael García, Diego Luna, entre otros tienen la capacidad y lo han demostrado de levantar proyectos exitosos sin el apoyo estatal y muchas veces a pesar del mismo. Hoy Cuarón puede presumir de su película Roma que se realizó a pesar de los intentos de extorsión por parte del entonces delegado de Cuauhtémoc y flamante senador de Morena Ricardo Monreal quien a pesar de presumir haber escrito libros desconoce claramente el valor de la cultura. En las entrañas de Morena se encuentra un claro ejemplo de una exitosa empresaria y promotora teatral; Jesusa Rodríguez, hoy además Senadora de la República por Morena.
La cultura y sobre todo aquellas manifestaciones y actividades que necesitan un enorme trabajo de equipo y especialización de diferentes actividades como cine, teatro, danza necesitan verse como empresas capaces de generar ganancias para crear círculos virtuosos y empresas culturales sanas. Nada tiene de malo aprender a convertir los esfuerzos individuales y/o colectivos en proyectos lucrativos. Es claro que ni Frida Kahlo, ni Diego Rivera vivieron únicamente de su inspiración o de los proyectos que le financió en un principios el gobierno en especifico a Diego con los murales de los grandes edificios, inversionistas privados nacionales y extranjeros pagaron a Diego por diferentes obras por que apreciaban el valor estético de las creaciones del pintor y de esta manera Diego mantuvo también su independencia creativa.
Recordemos como durante el sexenio de Ernesto Zedillo se intentó enlatar una cinta que el mismo había financiado, “La Ley de Herodes” dirigida por Luis Estrada es un claro ejemplo de lo que sucede cuando el Estado se vuelve productor de cultura y en el caso extremo está la forma en que los regímenes totalitarios como el nazismo alemán, y el comunismo ruso o cubano han intentado anular a sus voces creativas y críticas, acusando a los artistas de ser elitistas, degenerados, atentar en contra de la cultura popular y enemigos del pueblo.
El arte es subversivo y provocador en muchos de sus niveles, por eso creer que el estado debe invertir en él es una incongruencia. Los artistas deben buscar a sus audiencias a través de empatías con su forma de expresarse, no de billetazos que les permitan comer mansamente de la mano del Estado. En último de los casos el Estado a esos artistas debe enseñarles lo que es y como aprovechar la economía naranja que es una buena fuente de ingresos. 

jueves, 14 de septiembre de 2017

Sopart



No se trata de reciclar, o si, pero ante todo se trata de creatividad a partir de materiales de empaque.
Armando Enríquez Vázquez
El otro día caminando por la calle me topé con una valla publicitaria que anunciaba un concurso de arte patrocinado por la marca de sopas instantáneas Maruchan, llamado Sopart. Inmediatamente pensé en todas esas manualidades que hicimos e hicieron nuestros hijos en el kínder y los primeros años de primaria que consistían en pintar diferentes sopas de pasta para hacer rudimentarias pulseras y babosadas que sólo ayudaban a crear basura en la escuela y la casa, así como a desperdiciar comida. Por lo que de manera casi inmediata decidí checar en Internet de que se trataba este Sopart y cuáles son sus condiciones y propuestas. En el sitio de Internet me quedó claro que el asunto no era crear a partir de sopas o de vegetales y camarones deshidratados.
Sin duda una de las preocupaciones y también modas de nuestros días es el reciclaje de materiales, sobretodo de empaques y de botellas de plástico que no se degradarán fácilmente, se ha hecho con estos desperdicios asfalto y se recolectan en medida de lo posible para darles un nuevo uso creando nuevos envases y otros artículos de plástico con los mismos. Uno de los materiales más contaminantes que existe en este sentido es el poliestireno o unicel con el que se fabrican los vasitos de las sopas instantáneas.
De acuerdo con la WINA (World Instant Noodles Association), organismo que por inventado que parezca realmente existe, México ocupa el lugar número 15 en el mundo de consumo de sopas instantáneas de fideos y el 2º en Latinoamérica después de Brasil. Lo que generó el consumo de más de 890 millones de vasitos vendidos en nuestro país en 2016.
Ahí en ese tema de darle un nuevo valor al vasito, al cartón y todo el empaque de la sopa es donde se inserta Sopart.
Maruchan es una marca japonesa, perteneciente a la empresa Toyo Suisan Kaisha fundada en 1953 por Kazuo Mori, en un principio la empresa se dedicó a comercializar pescados y mariscos congelados, fue en 1961 cuando Mori decidió entrar también en el negocio de los fideos ramen y de las comidas instantáneas. En realidad, el verdadero creador de este tipo de producto fue otro japonés de nombre Momofuku Ando, dueño de la empresa que es hoy la competencia directa de Maruchan; Nissin. El vaso con fideos fue inventado también por la empresa Nissin en 1971. Por su parte Maruchan estableció su primera distribuidora comercial en Estados Unidos en 1972. Para 1977 Toyo Suisan Kaisha estableció su primera planta productora de sus sopas instantáneas en Estados Unidos en la ciudad de Irvine, California. Poco a poco la empresa comenzó a invadir el mercado mexicano alrededor de finales de la década de los ochentas, principio de los noventa del siglo pasado y de acuerdo con datos de Maruchan, la introducción del producto en nuestro país está directamente relacionado con el fenómeno de la migración, pues fueron los migrantes quienes trajeron los vasos de sopa a México en un principio a manera de souvenir y novedad de su paso por los Estados Unidos.
Hay una gran polémica en cuanto a los beneficios reales de este tipo de sopas instantáneas y su valor nutricional, el impacto que las sopas tienen en la actual crisis de salud del país. Existe incluso toda una serie de leyendas negras y urbanas acerca de los ingredientes que la componen. Pero la basura que permanecerá a lo largo de los siglos y que genera este tipo de productos no es una preocupación menor, más de 97,000 millones de vasitos de unicel se vendieron el año pasado en el mundo de acuerdo con los datos de WINA en su sitio de Internet. Tal vez de ahí la conciencia de Maruchan por darle un uso creativo, por lo menos, a toda la basura que desde sus plantas en Estados Unidos trajeron a México.
Lo sorprendente es que este concurso Sopart se ha realizado ya en 2014, 2015 y 2016. La forma creativa de darle un nuevo significado a este material que de cualquier manera estará presente durante los siguientes siglos en nuestro planeta, se agradece, aunque tal vez sería deseable también una propuesta de creación de medios científicos para deshacernos más rápido de poliestireno que invade al planeta o el encontrar un uso de alto impacto, creando algún tipo de recubrimiento o algo similar que nuestros jóvenes y creativos científicos propongan de manera más sólida y con mayor conocimiento de causa que el mío. De cualquier manera, la propuesta de Sopart se agradece y se aplaude.
Pero además y de manera sorprendente vale la pena darse una vuelta por el blog de Maruchan que trata de arte, música, deportes y salud y que sin duda está perdida por el vasto océano de información de Internet. Bien por Maruchan y por los artistas que han participado en la propuesta creando algunas cosas realmente espectaculares.


martes, 10 de noviembre de 2015

Creatividad y nuestro cerebro.




Más allá de lo que en nuestros medios entendamos como creatividad hoy, los científicos, economistas y políticos de los países desarrollados parecen creer que la creatividad es la llave capaz de abrir la puerta hacía un mundo mejor.

Armando Enrìquez Vázquez

Escribir, coincidían tanto William Faulkner como Alfonso Reyes, no es algo que se base única y exclusivamente en la inspiración. Ambos escritores tenían maneras muy sencillas para definir los procesos creativos en el terreno de la literatura; uno por ciento de inspiración y noventa y nueve por ciento de sudoración decía el novelista norteamericano. Para escribir, resumía nuestro olvidado escritor, se necesitan muy buenos riñones para aguantar las horas que debe uno estar sentado.
La creatividad es hoy en día una palabra que recuerda la piedra filosofal; muchos buscan desesperados descubrir en encefalogramas y scanners cerebrales descubrir la ruta de la creatividad, mientras otros tantos al ver una nota que utiliza la palabra en su encabezado quieren encontrar la receta o fórmula alquímica capaz de convertir sus frases, ideas y diseños en oro puro frente a los demás. Pero las buenas ideas como la tierra son de quién las trabaja.
A pesar de esta verdad sencilla y contundente, hay quienes insisten qué, como cualquier otro proceso humano existe una explicación a nivel fisiológico capaz de revelar el misterio de la creación. Qué hay un proceso cuantificable y medible e insisten en diseccionar algo tan etéreo como la forma en que funciona la mente, por lo que terminan diciendo y escribiendo manuales basados en verdades de Perogrullo.
Por ejemplo, el pasado mes de julio el Instituto Santa Fe (SFI), en colaboración con The National Endowment for the Arts, lo que viene a ser el Consejo Nacional de las Artes en Estados Unidos publicaron un documento llamado How Creativity Works in the Brain. En el que encontrar la forma y ser capaces de describir cómo funciona una mente creativa durante su proceso principal fue el objetivo. Para ello ambas instituciones llevaron a cabo una serie de trabajos con grupos de artistas y científicos a principios de julio pasado en las instalaciones del instituto en la ciudad de Santa Fe en Arizona.  
Más allá de lo que en nuestros medios entendamos como creatividad hoy, los científicos, economistas y políticos de los países desarrollados parecen creer que la creatividad es la llave capaz de abrir la puerta hacía un mundo mejor. Frente a una crisis económica surgida de lo que hasta hoy ha sido su principal política social; rasar a los seres humanos en todas las sociedades con tal de suprimir la originalidad La creatividad no sólo fue mal vista en las décadas recientes de nuestra historia, considerada la llave de la caja de Pandora, la creatividad ha sido señalada como un disolvente social al promover la individualidad, se intentó anularla al denigrarla a un oficio inocuo para la sociedad; una curiosidad. A pesar de lo cual artistas, intelectuales y científicos siguieron poniendo ideas nuevas y radicales entre la sociedad.
Hoy que la incapacidad creativa de los líderes políticos en el mundo para crear nuevas estructuras sociales es contundente y quizá por eso, de una manera burocrática se pretende descubrir una fórmula para la creatividad.
En un planeta con más de dos mil quinientos millones de habitantes tanta uniformidad no es funcional, menos cuando muchas de las funciones básicas de obreros y artesanos comienzan a ser realizadas por máquinas en menor tiempo y con mayor calidad. Por esa razón los burócratas de la ciencia y el arte se han enfrascado en la búsqueda del origen y desarrollo del proceso creativo de la mente humana, lo que a muchos nos trae al memoria aquellos concilios de la iglesia católica en los que se discutían el sexo de los ángeles o si toda la corte celestial cabía en la cabeza de un alfiler.
Se sabe que un cerebro creativo esta siempre en acción y es capaz de tomar decisiones combinando dos tipos de conocimiento que los neurocientificos han descrito como pensamiento divergente y pensamiento convergente. El primero se refiere a procesos que se llevan a cabo en nuestro cerebro y que son similares a lo que conocemos como un brainstorming. Mientras que el segundo está identificado con un pensamiento lógico y estratégico, pero estos dos tipos de pensamientos son alimentados por la experiencia personal, los recuerdos, los gustos e intereses de cada persona.
Incluso hay quienes hablan de una Creatividad, así con mayúscula, que es la que caracteriza a los grandes artistas y científicos y una creatividad con minúscula que podemos encontrar en niños y mortales comunes y corrientes. Lo que suena a la clásica excusa de quienes pretenden desde la arrogancia mantener una postura políticamente correcta. Todos somos creativos eso es cierto, pero nuestra creatividad se manifiesta en diferentes ámbitos y magnitudes. Scott Barry Kaufman en su blog para la revista Scientific American, propone un modelo que es más conocida para muchos artistas y publicistas: 1.-Es una idea extraordinaria, 2.- Es una idea tramposa, 3.- Es una mierda, 4.-Soy una mierda, 5.- Tal vez no esta tan mal, 6.- Es una idea extraordinaria.
Pero esta formula propone ante todo una autocrítica, una constante evaluación individual y subjetiva de nuestras ideas, cosa ajena a un político. La creatividad se nutre del ejercicio diario que hacemos de nuestras habilidades, emociones y capacidad. La creatividad implica una serie de estímulos individuales imposibles de cuantificar.
Dice una fábula que un día el pato se paseaba alrededor del estanque pensando que hacer y se dijo. ¡Quiero volar como el águila!, batir mis alas con ese garbo, dominar las alturas. El pato infructuosamente lo intentó y retomó su paseo; ¡Quiero caminar con la elegancia y majestuosidad del tigre! y lo intentó pero fracasó. Triste y frustrado el pato se sentó a la orilla del estanque y entonces vio a los peces nadando. ¡Quiero ser como los peces! Nadar grácilmente y ser el amo y señor de las aguas. Una vez más lo intentó y fracasó. Desde entonces el pato se volvió crítico de arte.
Patos me parecen aquellos que quieren hacer de la creatividad una especie de fórmula fisiológica que puede ser puesta en papel, qué se pueda recetar como una medicina o una rutina. A pesar de que la gran mayoría de las características que definen a cada ser humano están dictadas por la doble hélice de nuestro ADN, en un proceso creativo están implícitos también, el timeline de nuestra época y de nuestra experiencia personal, la interpretación individual de la realidad. Nuestras emociones. Tal vez el pato no era tan buen crítico tampoco y jamás leyó ni a Faulkner, ni a reyes. Tal vez el pato no tuvo la paciencia para sudar lo necesario.

publicado en roastbrief.com.mx el 10 de agosto de 2015
imagen: DeathtoStock. 

sábado, 3 de enero de 2015

El primer pornógrafo.







¿Quién fue el primero en deleitarse con imagenes sugestivas?

Armando Enríquez Vázquez


Con el mismo desparpajo del fotógrafo al dirigir la postura obscena de la modelo para la página central de la revista pornográfica, o el placer fingido nacido de la soledad con el que ciertas jóvenes abren la boca al hacerse una selfie, así debió el Principio Creador concebir su trabajo al diseñar un universo con dos sexos.

Cinco días dedicó, de acuerdo al Antiguo Testamento, en crear casi todo. Deshizo el caos, separó el cielo de la tierra y de los mares. Creó, con una explosión, el universo infinito, que aun continúa expandiéndose el día de hoy; estrellas, sistemas planetarios, los hoyos negros y hay quienes creen que hasta se divirtió creando glitches, al formar universos paralelos y wormholes para asustar, asombrar, intrigar a sabios y palurdos e inspirar a escritores de ciencia ficción. Los enigmas y misterios estaban ahí para ser expuestos por los más audaces.

Cinco días bien empleados en el macrocosmos y el microcosmos, mamíferos, aves, reptiles, anfibios, peces, bacterias, virus, hongos. Organismos unicelulares de gran complejidad. Algunos bellamente trazados en las primeras horas de la mañana, otros barrocos; surgidos de las pesadillas provocadas por la presión de acabar con el trabajo iniciado en el tiempo auto impuesto en las altas horas de la recién creada noche. Unos más, sencillamente esbozados en las abúlicas horas que se perpetúan tras el mediodía.

Diseñador de interiores creó las escenografías donde las criaturas de su obra habrían de vivir y sobrevivir. Como un seguro para evitar el rápido desenlace de su juego, puso en cada animal el instinto de reproducirse y en cada planta la posibilidad de las semillas para perpetuarse, sin olvidar una fecha de caducidad individual, así también hizo a todos depredar unos sobre otros, se tratara de animal, vegetal o de cualquiera de los otros reinos unos se comerían a los otros, por las buenas o por las malas, para evitar sobrepoblar el escenario de mundos que es el universo, que aunque infinito necesita tener límites. Cinco largos días en los que experimento primero con las formas, más tarde con detalles para cada especie, especialización de órganos; colores, sabores, aromas y texturas al tacto y al paladar de plantas, tallos, flores y frutos para que más tarde los hombres descubrieran la cocina y el sibaritismo. Venenos dulces y amargos disfrazados en caprichosos colores y formas en plantas y animales. El quinto día Dios debió sentirse satisfecho con la creación, me imagino. Todo estaba listo para su mayor creación: Aquel que haría de ese universo su hogar. Ese que lo administraría a su gusto. Él que haría usufructo de todo lo demás que el Creador había puesto en el interminable set.

Aquella noche que precedió al sexto día,  el Creador debe haber dormido mal, preparándose para la labor que tenía frente a Él.  Las sabanas de la cama revueltas de no parar de girar sobre ellas. Al amanecer y con una taza de ese aromático café que había creado antes. Ese sexto día apartó todo y sobre la mesa de trabajo dejó únicamente la arcilla para crear al hombre, al cual creó varón y más tarde y experimentando, hembra a partir de una costilla de su creación. Le dio la risa, el chiste privado.

Lo diseñó para andar sobre dos extremidades como ninguna otra de sus invenciones, formó un cerebro único que le permitiera imaginar un alma y tener una nublada noción de la existencia de su creador, al cual debería cómo un esclavo agradecer su diaria existencia o negar con los argumentos iracundos de un fanático. Finalmente pensó que su reproducción era importante, pero más importante era hacerlo diferente a sus demás creaturas. Perpetuar a la especie era importante, pero también gracias a esas circunvalaciones de materia gris, lo sería el goce y disfrute de ese ayuntamiento. Implementó el tacto en las manos para sentir la suavidad y las rugosidades del cuerpo de la pareja, el pulgar opuesto que además de ser indispensable para manejar herramientas, puede acunar los senos y apañar todo aquello que se puede coger.  Lo dotó con una lengua que no sólo servía para degustar. Con ella los seres humanos podían, además, seducir y complacer. Mentir y lamer las heridas y otras hendiduras y  protuberancias presentes en su anatomía. Desarrolló en ese cerebro que sirve como centro de placer, la capacidad de imaginar, juegos, posiciones, fantasías y miles de ideas para buscar los placeres que hacen que el Cielo también se encuentre en esta vida.

Y en ese enfermizo crear a detalle una perfección malograda, obsesionado con el cuerpo que hacía surgir de la costilla de su creación,  el Creador descubrió lo cierto de la frase aún por escribirse; Placeres conoce Onán que desconoce Don Juan.

Finalmente con la misma perversidad que creó las zonas erógenas y el orgasmo ideó la culpa para que su creación se flagelara considerándose indigno de sí mismo, mientras que con la misma saña flagelara a su pareja sexual, por el simple placer sexual y dio por terminada su obra. Por lo que el séptimo día, sin ningún cargo de conciencia y si con toda la autocomplacencia posible, aquel Principio Creador se tiró en una hamaca antes de inaugurar su espectáculo.

Jamás se imaginó que no era el único, que dentro de ese momento de la creación existían varios primeros creadores que jamás fue el único, ni estaba sólo. Dentro de la paradoja que es el tiempo-espacio otros principios creadores diseñaron otros Universos, algunos similares otros radicalmente opuestos, dioses  de cientos de manos, con miles de ojos, monstruos gigantescos que alteraban ese Paraíso que había diseñado. Bípedos con cabezas de bestias. Dragones con escamas y plumas. Intrincados y ficticios métodos de adivinación para comprender el entorno y develar el futuro. Asuntos que ni por la cabeza le pasaron por la cabeza. Fuerzas primigenias que al ser evocadas decoloraron sus parábolas y metáforas, contradictorios frutos de olores nauseabundos que satisfacían el paladar con sus sabores delicadamente agresivos. A a diferencia de su visión machista, otros creían que el universo tenía que tener una visón femenina, dominando toda la creación, había otros más igualitarios hacían que la fuerza femenina tuviera la misma importancia que la del varón. Algunos planteaban que el sexo no era solo un placer sino una de las más atroces fuerzas creadoras del universo.

Y detrás de ellos, un ser divino, más sarcástico, más omnipresente, amalgamó todas esas creaciones para crear ese lugar lleno de contradicciones en el que vivimos. Y aquel Principio Creador que tan orgulloso se sintió de lo que había logrado en seis días, lleno de amargura, a escondidas soltó a la Santa Inquisición y demás demonios a los que disfrazo de su iglesia.


publicado en palabramalditas.net en febrero de 2014
imagen:breezestreet.com

martes, 10 de enero de 2012

Susan Kare: La mujer detrás de los íconos de computadora.


“Pienso en los íconos más como señales de tráfico que como ilustraciones, tienen mayor éxito si son sencillos.” Susan Kare.

Armando Enríquez Vázquez

Al usar diariamente nuestras computadoras y entrar en las diferentes redes sociales, estamos más que acostumbrados a los diferentes íconos que nos sirven para navegar, para ir de un lugar a otro, para realiza5r una acción que antes requería programarse, realizar una acción tan sencilla como tirar lo que no queremos en ese pequeño bote de basura. Pero, ¿cuál es la historia de un ícono y quién creó aquellos que nos son más conocidos?
Muchos de los íconos de Mac, que luego llegaron a las pc y otros de Windows 3.0 fueron creados por una artista plástica; Susan Kare. Incluso las redes sociales han aprovechado su talento para crear íconos que hoy son referentes. Facebook, por ejemplo.
Susan Kare nació en 1954, en Ítaca, Nueva York. En 1975 se graduó con honores en el Mount Holyoke College, con especialidad en arte, y en 1978 terminó su maestría en la Universidad de Nueva York. Inmediatamente se mudó a San Francisco donde comenzó a trabajar en el museo de arte moderno. Sin embargo, Susan sentía que no estaba en el lado correcto del trabajo creativo. Ella se dedicaba a contactar artistas para el museo y ayudarlos a montar las exposiciones. A principios de los años ochenta, un pequeño museo de Arkansas, le encargó una escultura de un cerdo salvaje en acero y en ese proceso se encontraba cuando el 1982, un viejo amigo de la secundaria Andy Hertzfeld la invitó a trabajar en Apple. Andy era parte del equipo de desarrolladores de Steve Jobs. Ahí, trabajando con los programadores, y no con los diseñadores, como ella misma reconoce y agradece, Susan, en un principio estuvo a cargo del diseño de nuevas tipografías, uno de los objetivos de Steve Jobs era que las letras mantuvieran la proporción a las que la gente estaba acostumbrada y no se comprimieran en pixeles que las hacían ver diferentes a lo que la gente estaba acostumbrada. Entre las tipografias más conocidas creadas por Susan Kare están la Chicago, que aún hoy usa Mac, la Geneva y la Mónaco. Un día Susan Kare compró en una papelería de una universidad cercana un cuaderno cuadriculado, para atacar un problema que tenía preocupados al equipo de Steve Jobs, y con la ayuda de un lápiz comenzó a diseñar iconos para las diferentes funciones de la computadora. La cuadricula funcionaba como los pixeles de pantalla de computadora. Diseñó muchos de los íconos que hasta la fecha utilizamos en Mac y otros sistemas: El bote de basura fue su idea, así como el reloj de pulsera que indica que la maquina está trabajando. La computadora sonriente con la que el sistema se abría para recibir al usuario, y la brocha para pintar entre otros. Todos como parte de un diseño para un sistema que iba a ser utilizado por gente común y corriente y no programadores de computadoras. En su cuaderno de trabajo se ven íconos que no resultaban tan claros o que simplemente fueron desechados, como un hombre saltando la cuerda para el la acción de “jump.”
Susan Kare en su cuaderno ideó las tijeras que significan cortar. El lazo para definir áreas. Y el símbolo para el comando de las teclas de Mac. Ya más tarde con los programas necesarios para dibujar Kare, dejó el cuaderno a un lado y comenzó a diseñar directo en su computadora. Tras su experiencia en Apple, Kare diseñó los íconos para Windows 3.0, y para el sistema operativo de IBM, también ha trabajado en el diseño de las cartas del solitario de Windows, diseñado los logotipos de empresas y productos para el Museo de Arte Moderno de Nueva York, Ha diseñado los pasteles de cumpleaños, anillos de compromiso, rosas y esferas de discotecas entre otros para Facebook.
En una entrevista reciente el periodista Steve Silberman le preguntó a Susan, si cuando inició su trabajo alguna vez pensó en la influencia y lo decisivo que éste iba a a ser. “Te puedes poner a pintar, pero nunca te pones a pintar una obra maestra. Sí miras al lienzo en blanco y dices voy a crear una obra maestra, estas engañándote a ti mismo. Tienes que hacer la mejor pintura que puedas hacer y si tienes suerte, la gente la entenderá.”
Susan Kare vive y trabaja en San Francisco.
Publicado en Thepoint.com.mx el 10 de Enero de 2012