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miércoles, 20 de febrero de 2013

Mientras nos hackeaban.



Una semana puede parecer poco tiempo y sin embargo en un sólo día todo puede cambiar. Hacernos invisibles a nuestros lectores no impide el que dejemos de mirar el mundo, ni que este se detenga.
Armando Enríquez Vázquez

Internet es uno de los grandes inventos de la humanidad, siempre existirán aquellos que gritaran en vano lobo por el simple hecho de sentir que son amenazados con el conocimiento de la gente. En Internet, hay pornografía, dicen, que amenaza la integridad de nuestros niños y jóvenes. En parte es cierto, pero acaso no han pasado frente a un puesto de periódicos, o visto muchas de las también distorsionadas visiones acerca del sexo que pasan en los canales de televisión abierta y de paga donde no existen filtros, ni control para que los padres controlen lo que ven sus hijos.
Internet es peligroso porque grupos del crimen organizado contactan a jóvenes y los explotan en redes de trata de personas. También es cierto, pero no los números no se comparan a los de los feminicidios en el norte del país o en el Estado de México en los últimos años. Internet está lleno de sitios ociosos que interfieren con la educación de nuestros hijos, es cierto pero no existe nada que atente más contra la educación de nuestros hijos que el sindicato de maestros y el pésimo programa educativo que existe en nuestro país. Internet está lleno de información falsa. En algunos casos, pero siempre podemos cruzar los datos viendo más de un sitio, visitando sitios confiables, a diferencia de nuestros medios manipulados a capricho de ejecutivos y dueños y que nos dan algo peor que la información falsa, nos dan falsa información.
Pero esas voces callan que el mejor lugar para obtener información de cualquier tipo es Internet, no sólo noticias, si no cultura, arte historia, cursos de todo tipo, libros que es imposible conseguir porque a nadie le importa imprimirlos más, están Internet. En sitios maravillosos y legales como Proyecto Gutenberg, La Biblioteca Cervantes, open culture, BBC. Twitter y Facebook son y pueden ser mucho más que sitios donde la gente juega o nos dice donde está comiendo. Twitter es sin lugar a dudas una de las herramientas más poderosas de trabajo, información, publicidad y mercadotecnia que se halla creado si lo utilizamos de la forma correcta.
Los peligros que existen en Internet, los sitios tramposos y mentirosos, oficiales o del crimen organizado muchas veces se encuentran a un click de nosotros y muchos saben que están ahí. Es curioso que se hackee a sitios dedicados a la información y el análisis en lugar de a los sitios peligrosos.
Una Semana nos mantuvieron fuera de la Internet y aunque una semana pudiera parecer poco tiempo la realidad es que en esos días sucedieron cosas tan importantes o dignas de mencionar como la renuncia de Benedicto XVI, un hecho que había sucedido sólo cuatro veces en la historia del catolicismo y la última vez fue en 1418, pero sólo el papa Celestino V, en 1294, parece haberlo hecho como el Papa actual por motivos personales. España sigue hundida en los escándalos del Partido Popular y que parecen llegar hasta Mariano Rajoy, mientras la crisis parece hacerse más pronunciada en toda la península Ibérica y los organismos internacionales piden a las monedas fuertes de Occidente no devaluarse.
Elba Ester Gordillo y su sindicato preparan la defensa de lo indefendible, el poco compromiso y los escasos conocimientos de muchos de sus agremiados. El país oculta la violencia en la que vivimos y el presidente pidió al ejército permanecer en las calles de muchas de nuestras ciudades, la misma semana que el mandatario prometió convertirnos en algo que siempre debimos ser una potencia turística, sin pensar que eso no se logra con decretos, si no atando las manos de los voraces comerciantes que siempre han acabado con el negocio. Por su parte los astrónomos miraban al cierta sección del Espacio Exterior a un meteorito que pasó “cerca” de La Tierra, mientras otro mucho más pequeño se impactó en Rusia, recordándonos que el universo es infinito.
En una semana pasan mucho más cosas que las ligas de futbol o los chismes de actricillas y actorcitos que nos quieren vender como Información. Esa si es pornografía, desinformación y un crimen.

Publicado en blureport.com.mx el 18 de Febrero de 2013
Imagen: myantispyware.com

lunes, 26 de septiembre de 2011

Michael Stern Hart. Gutenberg de nuestro tiempo.



Entre los visionarios de la época de las computadoras y el Internet quedan ejemplos de filantropía real, de compromiso con la Humanidad. Historias de solitarios que luchan contra la avaricia de las grandes corporaciones y potentados. En septiembre uno de ellos murió.


Armando Enríquez Vázquez


Hay momentos que definen nuestra vida. Para mí, el momento que definitorio, sucedió a los siete años, cuando mi abuelo paterno puso en mis manos “20,000 leguas de viaje submarino” de Julio Verne, a partir de entonces me convertí en un lector y desde ese día no he dejado de leer diariamente; libros, revistas, esos pasquines modernos que llamamos periódicos y desde hace más de doce años artículos, ensayos y libros en Internet. Por eso el seis de septiembre pasado al enterarme fortuitamente de la muerte de Michael S. Hart, sentí que el mundo había perdido a uno de sus grandes benefactores, aun sin haber, debo confesarlo, oído jamás de él.
Gracias a este desconocido tengo en mi poder desde hace más de una década “Silvia y Bruno” de Lewis Carroll, Las memorias de Giacomo Casanova, Así como textos de Mark Twain, Wilkie Collins, Bram Stocker y la cada vez más inconseguible “Anatomía de la Melancolía” de Burton.
En un principio me enteré por un twitter que anunciaba la muerte del fundador del Proyecto Gutenberg. El proyecto Gutenberg, http://www.gutenberg.org , es el más importante distribuidor de libros electrónicos gratuitos por Internet, en él se encuentran más de 36,000 libros a la disposición de todos. Pero fue leer acerca de este gran hombre lo que me lleva a escribir estos párrafos.
Michael Stern Hart, no fue sólo un hombre dedicado a poner en manos de los lectores textos que ya no tienen derechos de autor, textos antiguos, fue un en realidad uno de los visionarios del poder y las posibilidades que la realidad de la Internet tiene implícita.
El momento que definió la vida de Michael ocurrió el cuatro de Julio de 1971, mientras Hart era estudiante de la Universidad de Illinois, el mejor amigo de su hermano le había dado una cuenta para accesar a la computadora central y la incipiente red interna de la universidad, esa noche tras haber visto los fuegos artificiales celebrando el día de la Independencia de los Estados Unidos, Hart pasó a la tienda a comprar cosas para cenar, durante la exhibición de cohetes Michael no podía dejar de pensar que hacer con su cuenta de computadora. Algo importante, trascendente, no desperdiciar el privilegio que le había sido otorgado. En el supermercado le regalaron una réplica del pergamino con la declaración de Independencia de aquella nación, entonces mientras el joven cenaba y observaba la falsa declaración de Independencia, se le ocurrió que debía subirla a la computadora y compartirla con los otros 99 usuarios. Michael Hart esa noche inventó los libros virtuales. Faltaban 20 años para que Internet fuera lanzado a la población.
Una historia curiosa es que Hart, pensó en mandar el documento a los 100 usuarios de la red, el texto pesaba 5 kilobytes, cuando lo comentó con el administrador de la red, este le pidió que se abstuviera, pues un flujo tal de información podía colapsar toda la red.
Hart nació en Tacoma Washington el ocho de de Marzo de 1947. Creció en un ambiente de profesores, sus padres enseñaban en la Universidad de Illinois, su madre matemáticas, el padre Shakespeare.
Como niño fue un niño normal, que a decir de él, disfrutaba de todo lo que disfrutamos todos al ir a la escuela: jugar. Según lo declaró en una entrevista publicada en Marzo de 2006 en el blog Open and Shut? del periodista inglés Richard Poynder, que se puede leer completa en http://poynder.blogspot.com/2006/03/interview-with-michael-hart.html con el tiempo Hart entendió que la educación basada en calificaciones estaba mal, pues el estudiante se preocupa por el examen y la calificación que obtendrá en él, lejos de preocuparse por lo realmente importante: Aprender. Hart dice que cuando se dio cuenta de esto se dedicó a aprender y sin quererlo, ni haberlo pensado, sus calificaciones mejoraron de manera sustancial.
Excéntrico, filántropo, escritor y solitario, frugal, platicador Hart dejó de percibir un salario en 1996, fue un hombre al que el dinero parece no haberle importado en una época donde cada invento y descubrimiento en la red genera millones de dólares a sus creadores. Pero a Hart lo que importaba era luchar por el dominio público y por poner al alcance de todos los lectores posibles libros de manera gratuita. Los textos de los libros recopilados en el Proyecto Gutenberg se encuentran en HTML , por lo que cualquier computadora tiene la capacidad para bajarlos y reproducirlos.
“Los derechos de autor y las patentes son lo que impiden a la gente competir en el mercado, por lo menos durante la primera y segunda década de la introducción de un nuevo producto en el mercado…Ahora se pretende que los derechos de autor se extiendan durante una vida, no sólo la del propietario de los derechos, si no la del consumidor también.Algo está mal.”
Esto lo escribió Hart al final de su Historia del Internet, que se puede encontrar en el Proyecto Gutenberg junto con todos los textos que Hart escribió, justo antes de que el senado de los Estados Unidos aprobara la ley que extendió el tiempo de los derechos de autor, conocida como enmienda a la extensión de derechos de autor Sonny Bono, promulgada en 1998 y ratificada por la suprema corte de justicia tras un juicio en que el abogado defensor se negó a utilizar los argumentos de Hart, por lo que él escritor decidió retirar su nombre de la demanda. Obviamente el caso se perdió y hoy los derechos de autor en los Estados Unidos tienen una vigencia promedio de 95 años. Hart sostenía que el abogado defensor, Lawrence Lessig, no tenía ganas de ganar el caso, sabía como buen abogado que aún perdiendo él ganaba, su prestigio creció con el caso.
A pesar de ello el Proyecto Gutenberg ha continuado distribuyendo libros electrónicos, audiolibros y otros materiales de manera gratuita. Hasta 1990 Hart era el único encargado en subir los textos a la red, hoy el proyecto Gutenberg cuenta con más de 10,000 voluntarios. El acervo cuenta con textos en 42 idiomas y vínculos con universidades y otros donantes de textos. Proyectos similares se han desarrollado en otros países se han generado, por ejemplo, en español está la biblioteca Cervantes, http://www.cervantesvirtual.com , que pretende poner a manos de los internautas obras en nuestro idioma. Hart tenía como meta tener 100,000 títulos en 100 idiomas para el año 2020.
El nombre de Proyecto Gutenberg fue escogido por Hart, ya que veía en la reproducción de los libros virtuales el mismo poder revolucionario que imprenta de tipos del inventor alemán. Hart veía el proyecto no como un distribuidor de libros electrónicos, para él era el motor de una nueva revolución industrial donde la computadora y la distribución de información de forma masiva eran el centro de una nueva manera de ver, aprender y entender el mundo.
Hart pudo haberse convertido en uno de los grandes empresarios billonarios del Internet, y lo rechazó sabiendo que el regalo del conocimiento es inmensurable. Llevó una vida frugal dedicada a hacer lo que para él era la misión de su vida; poner al alcance del público en general libros. Idealista, pero no iluso, sabía que tan sólo un 15% de los usuarios de Internet están en búsqueda de libros, pero aun así, ese porcentaje en un mundo creciente de Internautas más el número de libros a su disposición cada vez mayor, hace llegar al lector, que como Borges decía a manera de oración, al libro que lo está esperando.La aportación de Michael Stern Hart a la humanidad, no sucedió tras años de millonarias ganancias y como migajas de las mismas, o arteros esquemas fiscales para pagar menos al fisco.
El costo de su trabajo no es cuantificable, alguna vez pensando en lo que cuesta un libro en las librerías Hart hablaba que el acervo y descargas del Proyecto Gutenberg podrían equivaler a más de un billón de dólares. El siempre creyó que el acceso debía ser gratuito.
Yo sólo puedo pedirles que en honor a este hombre visiten el Proyecto Gutenberg y disfruten de los gozos que nos ha legado este gran visionario.


Punlicado en blureport el 26 de Septiembre de 2011