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martes, 20 de noviembre de 2012

Jack Lambert un linebacker sin dientes



Cuatro Superbowls, ser el novato defensivo del año y una de las figuras más importantes de la Cortina de Acero de los setenta, lo hacen ya, sin contar las historias alrededor de su nombre, una leyenda de los Acereros de Pittsburgh y del futbol americano profesional.
Armando Enríquez Vázquez
Una vez en el vestidor de los Acereros de Pittsburgh, Jack Lambert le dijo a su padre: “A veces siento como que estoy en lugar equivocado, en el momento equivocado. Mi lugar está con los Acereros de los años treinta y cuarenta. Ganando o perdiendo, soy un Acerero.”
Jack Lambert nació en Mantua, Ohio en 1952. Jugó en una pequeña Universidad llamada Kent State y fue escogido en 1974 por los Acereros de Pittsburgh como segunda selección en una histórica selección en la que los reclutadores de los Acereros escogieron a cuatro futuros miembros del Salón de la Fama. Cosa que hasta la fecha ningún equipo ha repetido. Además  de Lambert ese año los Acereros escogieron como su primera selección a Lynn Swann, como cuarta selección a John Stallworth y como quinta selección a Mike Webster.
A pesar de ser ligero para ser linebacker Lambert demostró con su dedicación y fiereza al momento de taclear de que estaba hecho. Chuck Noll el entrenador de los Acereros alguna vez dijo de Lambert: “Cuando empiezas a hablar de concentración y actitud, Jack es el epítome, Es el jugador más concentrado que he tenido.”
En su primer año, en 1974, Lambert se ganó la titularidad del puesto como linebacker central y  fue una pieza muy importante para que su equipo llegara y ganara su primer Superbowl, Frente a los Vikingos de Minnesota por un marcador de 16 -6. Lambert ganó ese año el título de novato defensivo del año.  Para los jugadores del otro equipo la vista, de la famosa Cortina de Acero era intimidante y uno de sus miembros más amenazadores era sin duda Jack Lambert quien jugaba sin sus cuatro dientes frontales superiores, Algunos lo apodaban “El Conde”, en referencia a Drácula y sus caninos que resaltaban en un boca sin dientes. Curiosamente y contrario a lo que se pueda creer Lambert no perdió sus dientes jugando futbol americano, sino basquetbol en la adolescencia de un codazo.
Se cuenta la anécdota de que alguna vez el  Merv Coming encargado del arte de los programas de los Acereros envió al director de publicidad un dibujo de Lambert sin dientes, con una mirada de loco, la nariz sangrando con el casco puesto. La ilustración fue rechazada de inmediato por Art Rooney Jr., dueño de los Acereros. “Aterradora, para espantar a los fanáticos.” Tras el rechazo Rooney Jr. llamó a Coming y le preguntó si podía comprarle el original. Una vez con el dibujo en las manos Rooney Jr. pensó en colgarlo a la entrada de su oficina, sin embargo una duda lo asaltó de pronto, ¿cuál sería la reacción de Lambert al ver el dibujo? ¿Lo arrancaría de la pared y lo haría trizas? Así que por si las dudas y por respeto a su jugador Rooney Jr. llamó a Jack y le preguntó qué opinaba de su idea de poner el cuadro a la entrada de su oficina. Cuenta la historia que Lambert observó el dibujo por un tiempo, de cerca y de lejos, finalmente le dijo al dueño de los Acereros: ¿Me podría conseguir un par de copias?
Y como los dientes, Lambert en un principio acostumbraba,  también, como parte de su estilo personal, mover los pies, como si estuviera haciendo el famoso paso Yogi,  en su posición como una señal de la intensidad y la pasión con la siempre vivió el juego. “Hay gente que dice que ya no juego con la misma pasión”, declaró en 1978 a la revista Sports Illustrated, “porque ya no muevo los pies, me molesta pensar que sólo jugué bien cuando movía los pies.”
Durante los once años que jugó para los Acereros, Lambert promedió 146 tacleadas por temporada los primeros diez años, el último año Lambert vio poca acción en el emparrillado debido a una lesión en el pie y su promedio, ese año bajo considerablemente a sólo 19 tacleadas.  Lambert es un ejemplo de un jugador duro y efectivo en un puesto defensivo. Siempre fue respetado por sus rivales y en el caso contrario, siempre supo ponerlos en su lugar. En el Superbowl X, cuando los Acereros jugaron por primera Vez en contra de los Vaqueros de Dallas, en el tercer cuarto del encuentro el pateador de los Acereros Roy Gerela falló un gol de campo de 33 yardas. Uno de los defensivos profundos de los Vaqueros de nombre Cliff Harris se acercó a Gerela y dando unos golpecitos en su casco le dijo: “Bien hecho”.  Lambert de inmediato le tiro un golpe que derribó a Harris en el suelo y aunque no hubo ningún pañuelo de castigo Lambert estuvo a punto de ser expulsado.
Los acereros ganaron su segundo Superbowl. Habrían de venir otros dos triunfos para los Acereros en los Superbowls XIII y XIV y Lambert estuvo hay para celebrar la victoria.
En 1978 Lambert fue el centro de una controversia al golpear muy fuerte al quarterback de los Browns de Cleveland Brian Sipe, Lambert fue acusado de ser demasiado violento en su tacleada, y se penalizó a los Acereros con quince yardas por golpear tardíamente al quarterback, a pesar de los reclamos de los jugadores y entrenadores de los Brown, quienes además propinaron una golpiza a Lambert, este no fue expulsado del partido, pero sí recibió una llamada a la oficina del Comisionado Pete Rozelle, de donde salió con una multa. Una semana después, al ser entrevistado por el legendario Howard Cosell en el juego del lunes por la noche, Lambnert declaró: Todos los quarterbacks deberían usar vestido”.
Una  jugada similar habría de repetirse en 1981 y 1983, en ambas ocasiones también en contra de Brian Sipe. En estas dos ocasiones el árbitro principal era un hombre llamado Ben Dreith y en ambas expulsó a Lambert a pesar de que como la primera vez los jugadores de Cleveland se le fueron encima al linebacker de los Acereros.
En la polémica de 1981 al ser entrevistado en los vestidores un periodista le preguntó a Lambert sobre la situación y el Linebacker le contestó:
- Dreith dice que le pegué muy fuerte a Sipe.
-¿Y lo hiciste?
- Tan fuerte como pude. Obviamente en 1983 al suceder lo mismo los periodistas corrieron a preguntarle a Lambert al final del partido:
- Brian Sipe tuvo la opción de salirse del terreno de juego, decidió no hacerlo. Sabía que lo iba a golpear, Y así lo hice. Fin de la historia.
Esa es la fama y la historia de Jack, Lambert, para muchos el mejor apoyador central que ha jugado en el futbol americano. Un hombre rudo en el campo de juego. A diferencia de los jugadores de los Santos de Nueva Orleans castigados por jugar a lastimar a los contrincantes, Lambert sabía que este era un juego duro, de golpeo. Alguna vez el mismo Lambert lo definió:
 Creo que el juego está diseñado para recompensar a aquel que pegue más fuerte. Si no lo puedes aceptar, entonces no deberías jugarlo.
Al terminar la temporada de 1984 Lambert decidió retirarse tras once años de jugar. Toda su carrera profesional jugó para un sólo equipo  y a ese equipo y sus colores es fiel aún en el retiro. Amante de la naturaleza, Lambert ha dedicado muchos años de su vida como voluntario de la oficina de vida salvaje, actualmente entrena a jóvenes en beisbol y basquetbol.
 Si pudiera empezar mi vida de nuevo, sería jugador profesional de futbol americano, y más vale que lo crean, sería un Acerero de Pittsburgh. Jack Lambert.

Publicado en thepoint.com.mx el 20 de Noviembre de 2012
Foto: isteelers5.com

miércoles, 29 de agosto de 2012

Terry Bradshaw, escalando la dura cuesta del triunfo.

 
Catorce años con los Acereros de Pittsburgh, del infierno a la gloria y de regreso. El mejor quarterback de los años 70. Terry Bradshaw, el primer quarterback en llevar cuatro anillos del Superbowl en la mano.
Armando Enríquez Vázquez
En 1969 dos equipos terminaron con el peor record de la NFL: un ganado y trece perdidos. Los Osos de Chicago y los Acereros de Pittsburgh, para poder decidir quién sería el primero en seleccionar entre los egresados de las universidades se acordó que se tirara un bolado. Los Acereros ganaron. La primer selección colegial de 1970 fue el más brillante de los quarterbacks de su generación. Un Joven de la Universidad Tecnológica de Luisiana en Reston: Terry Paxton Bradshaw.
“Cuando recibí la llamada y me dijeron que había sido seleccionado por los Acereros de Pittsburgh, no lo podía creer, siempre quise ser seleccionado por un equipo perdedor. Jamás quise ir a Los Ángeles, o a Minnesota. Quería ir a Pittsburgh o Chicago donde si lograba hacerla, el equipo se volvería ganador conmigo”. Declaró en ese entonces el joven quarterback a la revista Sports Illustrated.
Y a pesar de haberse cumplido su deseo, nunca fue fácil. En 1970 los Acereros estaban muy lejos de ser el equipo ganador en el que todos pensamos al oír su nombre, en su historia solamente una vez habían participado en los play off y eso había sido en 1947 contra las Águilas de Filadelfia y los Acereros perdieron en aquella ocasión 21-0. 1970 trajo cambios al equipo. Primero, como resultado de la unión de las dos ligas hubo que emparejar el número de franquicias por Conferencia. Los Acereros fueron uno de los tres equipos que pasaron de la Conferencia Nacional, donde estaban todas las franquicias de la antigua NFL a la Conferencia Americana donde estaban los equipos de la joven AFL. La segunda fue la contratación el año anterior de Chuck Noll como entrenador en jefe del equipo y por última el inicio de los juegos de los Acereros en el Three River Stadium.
La misma revista, Sports Illustrated, en su lista de 15 prospectos para 1971 puso a la cabeza de la lista al joven Terry Bradshaw.  En esa lista también estaban Bob Griese, el veterano de los Delfines de Miami, Archie Manning, recién seleccionado por los Santos de Nueva Orleans, Dan Pastorini selección de los Petroleros de Houston, y Jim Plunkett, seleccionado por los Patriotas de Nueva Inglaterra.
Durante sus primeras temporadas a Bradshaw le costó sangre y críticas el adaptarse a la NFL, a los Acereros y a Noll. La prensa de Pittsburgh lo ridiculizaba y hacía comentarios acerca de sus orígenes rurales. Bradshaw nació en 1948 en Shreveport, Luisiana. Se dice incluso que los Acereros tenían una jugada final donde todos se ponían los cascos y salían corriendo hacía los vestidores evitando los proyectiles que los aficionados les aventaban al mismo tiempo que los abucheaban. En un principio Bradshaw compartió la titularidad con Terry Hanratty. Para la segunda temporada Bradshaw era ya el titular, pero en 1974 la perdió al inició de la temporada por una lesión y por sus malos resultados, para dar paso a un quarterback llamado Joe Gillian, Bradshaw estaba decidido a ser titular y más adelante en la temporada recobró la titularidad, llevando a los Acereros a los play offs y a su primer Superbowl IX en contra de los Vikingos de Minnesota, Bradshaw ganó su primer anillo de Superbowl. Los Acereros ganaron esa vez 16 – 6.
En un primer libro de memorias llamado Hombre de Acero, Bradshaw, confiesa que 1974 fue un año clave para él, porque sentía que todo alrededor de él se desmoronaba. Su matrimonio, la lesión de su hombro que le costó la titularidad, por lo general Bradshaw estaba deprimido: “Me había separado de Dios. Vivía sólo para Terry Bradshaw, no para Dios: trataba de ser uno de los “muchachos” salir de parranda, buscando y teniendo relaciones con mujeres, comportándome de una manera que me era totalmente ajena …mi vida estaba fuera de control… intentaba ser alguien que no era y estaba haciendo un pésimo trabajo.”  En ese momento Bradshaw, qué como se ve, es un hombre religioso decidió que él era incapaz de manejar su destino y se puso en manos de Dios nuevamente. Eso le dio la confianza suficiente, para llevar a los Acereros a cuatro Superbowls y ser en su momento el quarterback con más victorias en el partido de campeonato de la NFL.
En el Superbowl X se enfrentaron por primera vez a los Vaqueros de Dallas. Para muchos el juego representaba un duelo entre los dos mejores quarterbakcs de su momento Terry Bradshaw y Roger Staubach. Los Acereros ganaron 17-21, curiosamente  Bradshaw no fue nombrado el jugador más valioso. El reconocimiento se lo llevó Lynn Swann, una de las alas abiertas del equipo de Pittsburgh. El año anterior tampoco había sido Bradshaw el jugador más valioso, en el Superbowl IX el honor fue para Franco Harris, el corredor de los Acereros.
1976 fue un mal año para Terry Bradshaw, lesiones le impidieron jugar la temporada completa y las ilusiones para un tercer Superbowl consecutivo terminaron en el juego de campeonato de la Conferencia Americana, frente a los Raiders de Oakland. 1977 fue otra mala temporada. Pero llegó 1978 y el tercer Superbowl para los Acereros, de nuevo frente a los Vaqueros de Dallas, esta vez Bradshaw hizo gala de su liderazgo en el equipo y logró cuatro pases de anotación, el primer jugador en hacerlo en un Superbowl, de hecho sólo Steve Young con seis y Joe Montana con cinco superan a Bradshaw. Troy Aikman de Dallas y Doug Williams de Washington, también lanzaron 4 pases de anotación en un Superbowl pero después de que Bradshaw lo hiciera. Los Acereros ganaron 35-31, siendo este uno de los Superbowls con más puntos anotados por ambos equipos. Además, por fin Bradshaw fue reconocido como el jugador más valioso del partido, pero además fue reconocido como el jugador más valioso de toda la NFL. Bradshaw lanzó 9 pases de anotación en 4 Superbowls.
Al año siguiente en el Superbowl XIV, Terry Bradshaw llevó a los Acereros por segunda vez a un título consecutivo,  esta vez en contra de los Carneros de Los Ángeles. La victoria  fue  31-19. Por segunda vez Bradshaw ganó el jugador más valioso del Superbowl. Los tiempos de Gloria de Bradshaw y los Acereros habían llegado al cenit y en adelante todo sería cuesta abajo. Terry Bradshaw pasó las siguientes temporadas lesionado, en el quirófano, cometiendo errores y siendo el blanco de todos los defensivos de la NFL. Los Acereros en los dos años siguientes ni siquiera calificaron a los play offs.
En la temporada posterior al Superbowl XIV, en un sólo juego los Acereros, contra los Bengalíes de Cincinnati, perdieron nueve veces la posesión del balón, Bradshaw subyugado declaro: “Lo único que sabía era que al llegar a casa el perro iba a morderme.”  
El 10 de Diciembre de 1983 frente a los Jets de Nueva York, Bradshaw jugó por última vez en lo que fue también el último encuentro de futbol americano que se llevó a cabo en el Shea Stadium.  Unas semanas antes sin saberlo había jugado por última vez en el Three River Stadium, donde la afición de los Acereros lo había abucheado al terminar el juego. El héroe y campeón de 4 Superbowls, había salido humillado ante el escarnio de los propios.
Una vez terminada su carrera como jugador de futbol americano Bradshaw firmó un contrato para convertirse en comentarista y analista de futbol para la cadena de televisión CBS, y más tarde para Fox. Donde actualmente tiene varios programas relacionados con el futbol. Además, Bradshaw ha escrito o coescrito cinco libros y grabado seis discos de música country y góspel, incluso una de sus canciones titulada Estoy tan sólo que podría llorar, alcanzo el top 20 del Billboard Country en 1976.  También ha tomado parte actuando en programas de televisión y películas.
En 2001 formó el equipo FitzBradshaw Racing de NASCAR, y en 2005 intentó comprar junto con un grupo de accionistas a los Santos de Nueva Orleans. En 2006 donó sus cuatro anillos de Superbowl y otros trofeos logrados a lo largo de su vida a su alma mater el Tecnológico de San Luis.
Sin embargo, Bradshaw tenía una deuda con los aficionados de Pittsburgh. Terry Bradshaw, además de ser abucheado en su última aparición en la casa de los Acereros, fue muy criticado por no haber atendido a los funerales de Art Rooney, el legendario de dueño de los Acereros de Pittsburgh. A pesar de que Bradshaw , en su discurso el día que fue inducido al salón de la Fama del futbol declaró: “Art Rooney, vaya que quise a ese hombre.”, la afición de Pittsburgh aun tenía que reconciliarse con él que es hasta hoy considerado el más grande de los Acereros.
Aunque los Acereros no retiran números de sus jugadores, desde 1983 a nadie se le ha asignado el jersey con el número 12 que usó Terry Bradshaw.
El 21 de Octubre de 2002, regresó a Pittsburgh a un juego entre los Acereros y los Potros de Indianápolis: “Un día me levante y decidí que tenía que enmendar las cosas, que debía regresar a casa.”  El público en el Estadio Heinz coreo el nombre del jugador. A medio tiempo la directiva y el estadio le rindieron un homenaje al quarterback de los cuatro Superbowls. Terry Bradshaw alcanzó a decir a los eufóricos fanáticos que coreaban sin parar y a todo pulmón su nombre.
-Créanme cuando les digo, que los he extrañado mucho. Es bueno estar de regreso en casa.”

Para mi hermano Luis, deseándole todo el éxito en el Támesis y anexas.

publicado por thepoint.com.mx el 28 de Agosto de 2012
Foto: espn.go.com

martes, 1 de febrero de 2011

Superbowl XLV

Previo a la gran fiesta de la NFL

Armando Enrìquez Vàzquez
Dos de las màs antiguas franquicias de la NFL disputaran este 6 de febrero el Superbowl. Con un futuro incierto para la NFL.
Llegò la gran final de la temporada 2010 del futbol americano de la NFL, los campeones de la Conferencia Nacional y de la Conferencia Americana habrán de enfrentarse en el Superbowl XLV en Dallas, Texas.
Despuès de dieciséis semanas de temporada regular y tres de postemporada los equipos se definieron, como siempre las defensivas jugaron un papel determinante, pero también de ofensivas a veces espectaculares jugaron su papel. Los dos equipos están balanceados.
Por parte de la Conferencia Nacional llegó el último invitado a los play off, el sembrado número 6. Los Green Bay Packers. Una de las màs antigua franquicias de la NFL. Ganadores de los premios dos Superbowls bajo el mando del legendario Vince Lombardi. El primero en contra de los Jefes de Kansas City y jugando en Memorial Coliseum de Los Àngeles, California el 15 de enero de 1967, cuando el juego ni sòlo se llamaba campeonato de futbol AFL vs NFL. Los Packers ganaron 35-10. Al año siguiente el 14 de enero de 1968 los Packers acudieron al segundo Superbowl, oficialmente llamado ya Superbowl, etsa vez en contra de los Raiders de Oakland a los que vencieron 33-14, en el Orange Bowl de Miami Florida. Tendrìan que pasar 29 años para que los Packers regresaran a un Superbowl, el XXXI, y el 26 de enero de 1997 en el Superdomo de Nuevo Orleans los Packers vencieron por los Patriotas de Nueva Inglaterra 35-21 para su tercer trofeo Vince Lombardi, tras la muerte del afamado entrenador el trofeo en disputa en el juego de campeonato fue nombrado en honor. Al año siguiente regresaron por cuarta ocasiòn al Superbowl que se disputò el 25 de enero en el Qualcomm Stadium de San Diego California y por primera vez perdieron el juego por marcador de 31-24 frente a los Broncos de Denver.
Por parte de la Conferencia Americana el campeón este año son los Pittsburgh Steelers, el equipo con màs Superbowls ganados; seis. El gran equipo de los setenta. Este año Pittsburgh empata a sus acèrrimos enemigos los Dallas Cowboys con el mayor número de apariciones en Superbowl con ocho. Los Steelers ganaron los Superbowls IX frente a los Vikingos de Minnesota 16-6 en el Tulane Stadium de Nueva Orleans, el X frente a los Dallas Cowboys 21-17 en el Orange Bowl de Miami, Florida. El número XIII de nuevo a los Cowboys 35-31 tambièn en el Orange Bowl de Miami. El XIV frente a los Carneros de Los Àngeles 31-19, esta vez efectuando el juego en el Rose Bowl de Pasadena, California. Los Steelers regresaron a la mitad de la década de los 90 a jugar el Superbowl en la trigésima edición del juego frente a los Dallas Cowboys perdieron el único Superbowl que han perdido hasta el momento por marcador de 27-17 en el Sun Devil Stadium de Tempe Arizona. La primera década del siglo ha sido buena para los Steelers que han llegado en dos ocasiones al Superbowl. En Detroit, Michigan, en el marco del Superbowl XL, los Steelers derrotaron a los Halcones Marinos de Seattle 21-10, y tres años despùes en Tampa, Florida los Steelers derrotaron a los Cardenales de Arizona 27-23.
En la edición XLV del Superbowl habremos de ver a dos equipos de gran tradición, equipos que pertenecen a la NFL casi desde el inicio de la liga, equipos que sobrevivieron a los años y sus cambios, franquicias que nuca han cambiado su sede. Equipos con records ganadores en el Superbowl. Ambos con una sola derrota en juegos de la Final de la NFL.
Por un lado se agitaran las toallas terribles por el otro se verán a los cabeza de queso. Un Superbowl sin porristas porque ninguno de los dos equipos tiene un grupo de animación. Ese será el Superbowl XLV.
Publicado en Thepoint.com.mx 1 de febrero 2011

martes, 14 de septiembre de 2010

Acero, toallas y corazón


Armando Enríquez Vázquez


Para mi padre.
Sólo un equipo ha conquistado seis Superbowls, además, ha participado en ocho mismo número que los Vaqueros de Dallas y los Patriotas de Nueva Inglaterra. Un equipo que forjó su leyenda en la década de los 70, cuando salió de la nada para ganar cuatro títulos, sus linebackers conocidos como la “Cortina de Acero” hicieron que el público en general volteara a ver a la defensiva como parte esencial de un equipo de futbol americano. Goza de gran popularidad en México y por esos Supebowls de los años 70’s siempre identificamos como su gran rival a los Dallas Cowboys. Su uniforme elegante; negro y amarillo es parte de la historia de la NFL. Son los Pittsburgh Steelers, la quinta franquicia más antigua de la NFL.
La historia comienza lejos de los campos de futbol americano y lejos de Pittsburgh, Pensilvania. En 1933 en Nueva York, para ser más preciso, en la pista de carreras de caballos de Saratoga donde un joven llamado Art Rooney , originario de Coultersville, Pennsylvania, un pueblo minero, ganó una pequeña fortuna apostando. Rooney amante del beisbol quería fundar una novena, sin embargo Pittsburgh ya tenía una; los Piratas. De modo que Rooney tuvo que contentarse fundando un equipo de futbol americano al que le dio el mismo nombre que al de beisbol; los Piratas de Pittsburgh. Los Piratas fueron fundados en Julio de 1933 y debido a las confusiones con el equipo de beisbol en 1940 Art Rooney les cambió de nombre al actual Steelers. Art Rooney conocido como “El Jefe”, por sus empleados y por los habitantes de Pittsburgh ha sido uno de los dueños de equipos más carismático y querido en la historia el futbol americano. Rooney siempre fue respetuoso con sus entrenadores y jugadores, sólo se recuerda una ocasión en que haya ordenado a uno de sus entrenadores generales mandar una jugada, en 1956 cansado del conservadurismo de Kiesling que abría todos los partidos en su primera jugada con una carrera por el centro, hasta que un día Rooney le ordenó lanzar un pase para iniciar el partido, la sorpresa fue para todos y terminó en una anotación para los Steelers. Art Rooney murió en 1988 en su amada Pittsburgh a los 87 años de edad. Su estatua está afuera de Heinz Field, el estadio actual de los Steelers. La familia Rooney aún posee acciones del equipo pero ya no es el único dueño, entre los nuevos inversionistas se encuentra el jugador John Stallworth, quién como Art y su hijo Dan Rooney son miembros del salón de la fama del futbol americano.
Los característicos colores de su uniforme, su logo y las toallas terribles, los Steelers han marcado la iconografía del futbol americano y de los deportes en el área de Pittsburgh. Los Steelers siempre han utilizado los colores negro y oro en su uniforme, aunque de diferente manera. En un principio el casco era dorado y el jersey negro. Con el tiempo la particularidad de los colores, se volvió una marca para la ciudad de Pittsburgh hoy en día todos los equipos deportivos profesionales usan el negro y dorado en alguna parte de su uniforme.
La historia de logo está íntimamente ligada con la historia de la ciudad y su actividad principal la fundición de acero. Fue presentado por primera vez en 1962, hasta ese año los cascos de los Steelers sólo tenían los números de los jugadores. El logo está basado en la marca de origen diseñada por el Instituto Americano del Hierro y el Acero. Los colores de las figuras geométricas simbolizan los principales componentes del acero; amarillo por el carbón, rojo por el hierro y el azul representa las sobrantes de acero.
Los Steelers son el único equipo de la NFL que utiliza su logo sólo en uno de los lados del casco, esto se debe a que al principio no estaban seguros que tan bien se vería el logo en su casco dorado, cuando para celebrar una de sus pocas temporadas ganadores cambiaron el color del casco a negro vieron que el logo cobraba vida y se decidió dejar el cambio de color del casco, así como el logo en un solo lado del casco.
Las toallas amarillas que ondean durante los juegos de los Steelers fueron ideadas por el comentarista de radio Myron Cope bajo la sugerencia de uno de los ejecutivos de ventas de la estación, en 1975 durante los partidos de Play off. Cope decía que las toallas eran algo que todo mundo tenía en casa, era fácil de llevar y diferenciaba a los fanáticos de Pittsburgh del resto de los aficionados de otros equipos y sus enormes manos con el índice levantado. Cope se quedó con la franquicia de las toallas y una gran parte de las ganancias de la venta se dedican a una institución en Pittsburgh que ayuda a personas deficientes mentales.
La historia de los Steelers, en sus primeras décadas, está llena de derrotas. La II Guerra Mundial y la falta de jugadores los obligaron, también, a unirse en dos ocasiones a otros equipos para poder jugar la temporada. La primera vez fue en 1943 cuando se unieron a las Filadelfia Eagles por lo que esa temporada fueron conocidos como los Steagles, terminando la temporada 5-4-1. Al año siguiente la alianza fue con los Chicago Cardinals y en burla los llamaron los Carpets (Alfombras) su record de la temporada 0-10. Los Steelers fueron, hasta antes de la década de los setenta, un equipo perdedor, nunca llegaron más allá del segundo lugar de su división, la única ocasión que jugaron un playoff fue en 1947, cuando jugaron contra, su viejo aliado Filadelfia, para desempatar el primer lugar de su división, Pittsburgh perdió 21-0.
Tendrían que pasar más de 25 años para que Pittsburgh volviera a jugar en un play off.
En 1970 debido a la unión de las ligas y la creación de las conferencias nacional y americana, los Steelers fueron uno de los tres equipos que pasaron de la NFL a la Conferencia Americana, los otros; Cleveland y Baltimore. También fue el año en que los Steelers comenzaron a jugar en el Three River Stadium, pero lo más importante, un año antes Art Rooney había contratado como nuevo entrenador del equipo a Chuck Noll. Una de las más grandes habilidades del nuevo entrenador de los Steelers, fue saber seleccionar a los mejores jugadores del futbol colegial para su equipo y de esos a un gran número serían estrellas que llegaron al Salón de la Fama. Entre los seleccionados por Noll están en 1969 “Mean” Joe Greene, 1970 Terry Bradshaw y Mel Blount. Jack Ham en 1971. En 1972 Franco Harris y finalmente en 1974 Lynn Swan, Jack Lambert, John Stallworth y Mike Webster. Ningún equipo en la historia del futbol americano ha repetido esta hazaña. Cuatro futuros miembros del Salón de la fama en su selección anual. Pero más allá de esto, en estas selecciones se basó el éxito de los Steelers durante la década convirtiéndolos en el único equipo de la NFL en ganar cuatro Superbowls en seis años.
Cuando Chuck Noll llegó a Pittsburgh el equipo era conocido por la afición local como los Stillers y la temporada de 1969 el equipo terminó 1-13. Noll tenía entonces 37 años de edad y venía de ser uno de los coordinadores defensivos de los Colts de Baltimore que acababan de perder el Superbowl III con los Jets de Nueva York. Noll siempre tuvo el apoyo de Art Rooney y su Hijo Dan, que para la fecha ya era el presidente del equipo. A Noll le tomó tres años llevar a los Steelers a los juegos de Play Off por primera vez y hacerlos ganar su primer juego de la ronda final. En 1972 iniciaron su llegada a play off enfrentando a los Raiders de Oakland, ese juego no sólo marcó el fin de la mala racha de los Steelers en play off, Pittsburg hizo una de las jugadas más famosas en la historia del futbol americano; La inmaculada recepción. Faltando segundos para que terminara el juego, los Steelers iban perdiendo, el marcador era 7-6. Pittsburgh inició su ofensiva en su propia yarda 10. Tras cinco jugadas los Steelers habían llegado a la yarda de 40 de su terreno pero estaban en una situación desesperada; cuarta oportunidad y diez yardas por avanzar. El reloj marcaba veintidós segundos para la conclusión del partido, Terry Bradshaw lanzó un pase a Fuqua, el balón fue desviado por uno de los defensivos, y éste cayó yardas atrás en las manos de Franco Harris, Harris corrió y anotó, al momento de cruzar la línea de anotación faltaban sólo cinco segundos. Nadie en el estadio lo podía creer. Los aficionados saltaron al terreno de juego y tuvieron que pasar casi quince minutos para que Roy Gerela pudiera patear el punto extra. Terry Bradshaw al final del juego declaró: “En todo los años que llevo de jugar futbol americano nunca había visto una situación similar y nunca volveré a verla”. El defensivo de los Raiders Gene Upshaw se lamentó: “Es la peor forma de perder, Bradshaw lanzó la bola a lo loco, en desesperación para que alguien la atrapara y le rebotó a uno de sus jugadores. Una pésima jugada. Creo que así es el futbol, pero no puedo aceptarlo”. Para finalizar esa temporada de 1972, los Steelers tuvieron la oportunidad de eliminar a los poderosos Delfines de Miami, en su temporada perfecta, aunque, al final del juego de campeonato de la AFC cayeron 21-17.
En 1973 los Steelers únicamente jugaron el juego de comodín. 1974 fue el primero de los grandes años del equipo de Noll, ganaron el Superbowl IX a los Vikingos de Minnesota 16-6 y en 1975 repitieron al vencer a los Dallas Cowboys en el Superbowl X, 21-17. Tres años después en 1978 repitieron al vencer a Dallas en el Superbowl XIII, 35 -31 y en 1979 ganaron el Superbowl XIV a los Carneros, entonces de Los Ángeles 31-19.
Franco Harris, Lynn Swan, y Terry Bradshaw en los Superbowls XIII y XIV fueron los jugadores más valiosos de cada uno de los primeros cuatro Campeonatos ganados por los Steelers en la década de los setenta. 21 jugadores se mantuvieron en las filas de los Steelers a lo largo de esos seis años de gloria para el equipo. Muchos de los jugadores de Pittsburgh en aquellos días tenía su club de fans con nombres excéntricos; “Los Húsares de Ham”, “La Brigada Bradshaw”,” El ejército Italiano de Franco” y sin duda el más curioso de todos eran “Los Gorilas de Gerela”, el pateador de puntos extras y goles de campo de los Steelers. Sus fanáticos disfrazados de gorila se sentaban a la altura de los postes de gol de campo.
En 1992 Chuck Noll se retiró, al año siguiente fue inducido al Salón de la fama del Futbol Americano, al que varios de sus jugadores habían sido ya promovidos. Chuck es uno de los cuatro entrenadores generales que con una carrera de 23 años sólo dirigió a un equipo.
Tomó entonces la rienda del Equipo Bill Cowher. Cowher llevó a los Steelers en diez ocasiones a los Play off durante los quince años que estuvo al frente del equipo. Perdió el Superbowl XXX en contra de los Dallas Cowboys y diez años después ganó el Superbowl XL a los Seahawks de Seattle.
En 2007 Cowher se retiró. Mike Tomlin, fue designado como entrenador de los Steelers. Tomlin llevó al equipo a ganar el Superbowl XLIII, Pittsburgh se convirtió en el primer equipo en ganar seis veces el trofeo Vince Lombardi. El actual quarterback de los Steelers es Ben Rothlisberger quién después de recuperarse de un accidente en motocicleta tendrá que pasar los primeros cuatro juegos de la actual temporada en la banca castigado por el comisionado por su mal ejemplo y mala conducta tras haber sido acusado de acoso sexual a principios de año. Pero la temporada apenas comienza y entre los favoritos para llegar al Superbowl están los Pittsburgh Steelers, que tendrán que remontar obstáculos como lo han hecho siempre.


publicado en thepoint.com.mx 14 de Septiembre 2010