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sábado, 1 de julio de 2017

Lo típicamente atípico de las elecciones en México.



Lo atípico se convierte en típico en México, no sólo en materia electoral.

Armando Enríquez Vázquez

Cuando el Presidente Consejero del Instituto Nacional Electoral, Lorenzo Córdova,  sale con su batea de babas a declarar que en el proceso de electoral de Coahuila existieron situaciones atípicas, lo único que está haciendo es respaldar una elección de Estado y el fraude electoral del que todos estamos conscientes sucedió de la manera más típica tanto en el estado norteño, como la entidad mexiquense con la anuencia de un hombre que sólo ha terminado con la ya poca credibilidad que el INE tenía. Córdova no puede salir con una sencilla declaración en lugar de sancionar y anular un hecho que atenta contra los electores coahuilense y pone en duda la forma en que llevaron a cabo las elecciones en ese estado.
Esto es muy grave, no sólo por la situación en la que el propio Consejero Presidente deja al Instituto frente a las elecciones presidenciales del año próximo, pero también porque estamos regresando a la época en que los funcionarios de organismos en teoría independientes, sólo muestran a partir de sus declaraciones y dichos el servilismo en el que viven.
Lo que sucede hoy con el Presidente Consejero del INE, sucede con los titulares de otros organismos como el IFT, COFEPRIS, COFECE y similares cuya existencia termina siendo sólo un gasto inútil en burocracia absurda y por otro lado es la justificación del Estado para entrometerse en asuntos que no son del todo de su competencia y menos cuando los asuntos primarios de los que un gobierno es responsable; seguridad, salud, educación e infraestructura, no están resueltos.
Lorenzo Córdova, es sin duda un hombre con una excelente educación académica, pero por lo visto esto no lo hace un hombre ni medianamente culto y mucho menos un hombre que conozca a fondo la historia de los procesos electorales de nuestro país. Lo que él llama situaciones atípicas, son sólo una parte de las artimañas, muchas de ellas con pintorescos nombres, de las que el PRI hizo uso y abuso durante todo el siglo pasado, incluido el famoso “Se cayó el sistema” que acusó el hoy izquierdista Manuel Bartlett Díaz cuando legitimó las trampas electorales con las que ganó Carlos Salinas de Gortari la presidencia.
Lo atípico se convierte en típico en México, no sólo en materia electoral, gobernadores multimillonarios en la cárcel y las esposas con el dinero disfrutando de una especie de divorcio con todos los privilegios asegurados por el estado. Lo que permite ver que, si las cosas siguen este tenor, Peña Nieto podría terminar limpiando letrinas en la Guayana Francesa, mientras La Gaviota, en un acto de justicia poética, que es la única que existe en este país, recupera la Casa Blanca que compró con aquello que ganó en sus años de Televisa.
Lo atípico es sólo un nuevo eufemismo en un diccionario político mexicano donde todos son eufemismo a excepción del eufemismo mismo. Lo curioso es que mientras que los políticos y politólogos se divierten jugando con el idioma, los mexicanos parece que también hemos aceptado, una vez más, resignados las trampas y los términos. Una semana después de la elección de Estado en la entidad mexiquense, Andrés Manuel López Obrador, junto con todos sus pejebots, ya se calló, porque nunca ha tenido el valor, ni el empuje de agarrarla contra el PRI, el partido que lo vio nacer, y le dio las mañas con las que ha crecido.
No dudo que el PRI haya ganado las elecciones del Estado de México, pero la forma en que lo hizo es algo que el INE, la FEPADE (Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales) o el TEPJF (Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación) deberían estar atendiendo y sancionando para anular la elección, y con mucha más razón en Coahuila, desgraciadamente su sesgo político por el partido en el poder los hace tremendamente parciales. Como típicamente ha sucedido a lo largo de la historia de esto que en México mal llamamos democracia. Todo esto nada abona en favor de la democracia, la transparencia y la competencia política en México.
Atípico sería que los mexicanos nos enfrentáramos a estos corruptos políticos e instituciones que sólo han servido para legalizar la trampa. Atípico sería exigiéramos la renuncia de Lorenzo Córdova que tanto daño ha hecho a la democracia mexicana y al ya muy desgatado INE. Atípico que aquellos que se llaman ahora la comentocracia, o sea simples columnistas que no tienen los pies en la tierra, pudieran atacar toda esta corrupción moral de las principales instituciones con seriedad y responsabilidad, no sólo con banalidades acerca de la imposibilidad de una segunda vuelta o la defensa omisa y por lo tanto complicidad con la corrupción y manipulación que se da en todos los partidos y todos los gobiernos del país.
Atípico sería que el Estado y los organismos a su servicio escucharan a los mexicanos, o que estos obligaran al gobierno federal a actuar de manera democrática.

publicado en blureport.com.mx el 23 de junio de 2017 

miércoles, 17 de julio de 2013

Un México plural



Con los resultados de las elecciones del 7 de Julio, México se define como un país plural políticamente. ¿O se trata de un espejismo?

Armando Enríquez Vázquez

Nuestra democracia, tan sui generis, tan llena de mañas y víctimas. Tras el proceso electoral del 7 de julio pasado pareciera que al final podemos decir que México es políticamente plural y el PRI no puede regresar al carro completo por más que César Camacho Quiroz hubiera querido adelantarse a los conteos con tinas llenas de champagne y mariachis, como intentó hacerlo en Tijuana.
Los sospechosistas  empiezan a susurrar que el PRI pactó ciertas pérdidas en aras de poder mantener el pacto por México. Lo cual, bien visto, a diferencia de los dos gobiernos pasados, indicaría ganas de negociar por el bien común del país. En el peor de los casos, habrá que prepararse para la embestida en las elecciones del 2015.
Los presidentes de los partidos han tratado de hacer una fiesta de sus triunfos y plañir sus derrotas a los cuatro vientos. Pero seamos claros en Estados como Veracruz, la maquinaria del gobierno del estado secuestró y asesinó a la democracia con tantas transas. El Presidente de la República se  comprometió a que esto no sucedería. Lo cual quiere decir entonces, que algunos gobernadores, como el veracruzano, el de Quintana Roo y tal vez el de Hidalgo, donde hubo carro completo para el PRI, no obedecieron al líder de su partido y del país. Lo traicionaron. Peor aún traicionaron a México y a sus ciudadanos, siempre anteponiendo sus sucios negocios e intereses.
Lo triste sigue siendo que la jornada electoral estuvo manchada no sólo con mapaches, carruseles y despensas, sino con lo más trágico de todo: asesinatos. Lo indignante son los candidatos y representantes de los tres principales partidos muertos por adversarios políticos  o por el crimen organizado. Situación inusual para unas elecciones de relevancia menor en el ámbito nacional.
Las pérdidas para los tres fueron importantes. El PRI, por ejemplo se apresuró a reavivar las órdenes de aprensión contra los funcionarios de Moreira, el ex gobernador, tras perder Saltillo y ser sacudido en Coahuila tras las tropelías del Institucional y los hermanos Moreira. El PRD llora Cancún y el PAN asimila la perdida de la ciudad de Oaxaca.
Muchos medios y comentaristas oficialistas nos quieren vender la existencia de un país plural. Doliéndose de las derrotas del PRI más que los triunfos de la oposición. La verdad es que todos perdimos en las pasadas elecciones. Perdimos porque el verdadero ganador en los catorce estados en los que se celebraron los comicios fue el abstencionismo. A veces en niveles superiores al 60% como en el estado de Chihuahua. En México, la democracia es el sinónimo de una oligarquía, porque cuando un candidato gana con el 35 o 40 por ciento de los votos, tal vez represente realmente a un 15 por ciento de la población, y a eso difícilmente se le puede llamar democracia.
Eso sin contar los problemas de logística, que pueden ser de corrupción también, al dar el programa de resultados preliminares a empresas privadas. No es función del IFE, pero debería serlo, el asistir a los institutos electorales estatales en su procesos, claro que a lo mejor el Señor Leonardo Valdés prefiere seguir despilfarrando el dinero de IFE en su persona antes que ponerse a trabajar.
Triste proceso electoral porque todos los mexicanos perdimos. Perdimos por gangsters como el gobernador de Veracruz que contrató a morelenses para hacer el trabajo sucio en las casillas veracruzanas. Perdimos porque el presidente del partido en el gobierno quiso revivir las peores prácticas de madruguete de su partido y después tuvo que salir con cara de tonto a negar el triunfo.  Perdimos porque los partidos de oposición no saben ganar y mucho menos perder. Perdimos porque nuestra democracia es, hoy más que nunca virtual.
Parece que nadie cree ya en ninguna de las fuerzas políticas que gobiernan al país, o en sus rémoras como el Partido Verde. Los principales medios de comunicación y sus voceros ya no saben ver y distinguir entre la realidad y lo que les pagan por decir. Parece que en México ya no nos importa quién gobierne, ni de qué partido estemos hablando, a fin de cuentas, asumimos amargamente, que todos son igual de transas, de mezquinos y de ladrones.
Vale, sin embargo, resaltar el triunfo de Raúl de Luna Tovar en el municipio zacatecano de General Enrique Estrada. Raúl de Tovar Luna, se convirtió en  el primer candidato independiente, en ganar un puesto de elección popular en la historia de nuestro país. Una pequeña esperanza de la ciudadanía en la tan manoseada y desprestigiada idea de la democracia.
Ahora cuando el PAN y el PRD ponen sobre la mesa la reforma electoral para poder hacer avanzar otras reformas estructurales que le interesan al PRI, es necesario retomar ideas como las candidaturas independientes y la reelección de diputados, senadores y presidentes municipales. La segunda vuelta electoral en caso de ser necesaria. Acotar la impunidad con la que nuestros representantes se mueven, el cinismo con el que nos ofenden al resto de los mexicanos con su actuar y falta de compromiso, así como eliminar todos esos indolentes que son los plurinominales.

Publicado en blureport.com.mx el 16 de Julio de 2013
Imagen: monitorbc.info

domingo, 8 de julio de 2012

Historias de Fraudes Electorales. 1952




1952 marcó la consolidación del PRI como el partido capaz utilizar toda la maquinaria del estado para preservarse en el poder  a como diera  lugar.

Armando Enríquez Vázquez

El 7 de Julio de 1952 La Federación de Partidos del Pueblo Mexicano invitó a los mexicanos a celebrar el triunfo en las elecciones del día anterior del General Miguel Henríquez Guzmán. La fiesta de la victoria se celebraría a las 18:00 frente a las instalaciones de dicha federación en Avenida Juárez. A la celebración llegaron además de los simpatizantes del General. La policía montada, la policía secreta, granaderos. La represión no se hizo esperar. Al final de la jornada se reportaban 524 detenidos entre ellos 6 mujeres, y una gran cantidad de heridos recogidos por la Cruz Roja  y La Cruz Verde. Ese mismo Día en Fortín de la Flores Veracruz fue arrestado el General  Cándido Aguilar, quien meses atrás había declinado su candidatura por el Partido Comunista, en  favor  del General Henríquez.
El cachorro de la Revolución, Miguel Alemán, Presidente de México atacaba al pueblo de México. Había que proteger la nueva oligarquía creada por el PRI.
Miguel Henríquez Guzmán nació en Piedras Negras Coahuila en 1898, en 1813 ingresó al Heroico Colegio Militar y estuvo entre los cadetes que acompañaron a Francisco I Madero del castillo de Chapultepec a Palacio Nacional durante la decena trágica. Después se unió a Carranza e inicio una fuerte amistad con Lázaro Cárdenas. Henríquez Guzmán fue el encargado en 1939 de acabar con la rebelión cedillista en San Luis Potosí.
Para 1950, México no había logrado consolidar la democracia, los mexicanos estaban hartos de los bribones que se hacían llamar representantes de la revolución y más de su último engendro; Miguel Alemán quien se dedicó durante sus años en el poder a ver al País como el botín propio y de sus amigos y ministros. Alemán enfermo de poder hizo un intento por insinuar la reelección pero, había todavía muchos afuera y adentro del PRI que veían la reelección como un tema superado. El primero de Septiembre, a Miguel Alemán sólo le quedó renunciar a sus ambición de poder y pedir al grupo de senadores y diputados serviles a él, olvidar el tema de la reelección. Por su parte, apoyado en la Federación de Partidos del Pueblo, en Empresarios como su hermano Jorge Henríquez Guzmán, líderes revolucionarios como los Generales Genovevo de la O y Francisco J. Múgica con su Partido Constitucionalista. Campesinos y amplios sectores de la clase media.  Los viejos grupos cardenistas apoyaban al General Henríquez, hartos de las traiciones Priístas al pueblo de México y a los ideales de la Revolución.  Henríquez toma se hace formalmente candidato en julio de 1951 y en octubre su contraparte oficial Adolfo Ruiz Cortines, hay un candidato del PAN también y otro del PP, que años más tarde se convertiría en el infausto PPS.
pero sin duda la lucha es entre Ruiz Cortines y Henríquez Guzmán.
Henríquez Guzmán recorrió el país durante un año, en mítines que las fotografías de la época muestran llenos de gente. El 6 de Julio de 1952 se llevaron a cabo las elecciones. El PRI desde esa misma noche comenzó a anunciar su triunfo por un margen de 4 a 1, los henriquistas por su parte tenían otra información, ellos eran los ganadores y muchas partes del país sus candidatos al senado y a la cámara de diputados habían triunfado.
Al día siguiente vino la violencia en la alameda y en los meses siguientes la persecución desmedida en violencia contra los miembros de la FPPM y sus seguidores. Se hablaba de levantamientos y una nueva lucha armada. El 10 de julio el entonces senador Fidel Velázquez acuso al General Henríquez de llevar a cabo actos subversivos y como buen líder obrero pidió su arresto y la confiscación de sus bienes personales. Diputados y senadores, siempre perrillos falderos del poder, no dejaron de ladrar en contra del General, pero la presidencia no actuó en su contra temerosa de agravar la situación.
Los partidos de oposición en conjunto protestaron por las irregularidades de la votación. Sin embargo de nada sirvieron las inconformidades. El 12 de Septiembre el Colegio Electoral anuncio el triunfo de Ruiz Cortines con un 74% del voto mientras el General Henríquez obtuvo oficialmente tan sólo el 15%. El general Henríquez, como el General Andreu Alamazán, doce años antes decidió retirarse a la vida privada. Sus seguidores siguieron siendo víctimas de la persecución del estado por un tiempo y Federación de Partidos del Pueblo Mexicano fue oficialmente disuelta al año siguiente. El PRI consolidaba la maquinaria de estado y por los siguientes 36 años no se hablaría de otro fraude electoral.
El General Miguel Henríquez murió en la Ciudad de México en 1972.

Imagen wikipedia.org

viernes, 6 de julio de 2012

Historias de Fraudes Electorales. 1940




En el siglo XX muchas veces se habló de fraude en las elecciones federales. El PRI tenía una maquinaria impresionante capaz de poner en marcha las acciones más descaradas para ganar.

Armando Enríquez Vázquez

En Agosto de 1940 el congreso de la unión declaró un discurso del General Juan Andreu Almazán, pronunciado en Cuba y transmitido por el radio, como subversivo.
El General iniciaba el discurso diciendo que sólo estando lejos de su suelo natal podía dirigirse a la nación a través del radio, coso que el gobierno del General Cárdenas le había impedido durante las recientes campañas políticas y reiterando su aparición en el país para tomar posesión de la presidencia que el voto de los mexicanos le había otorgado.
¿Quién fue Juan Andreu Almazán y por qué nunca fue presidente de la Nación?
Habían pasado los años del cacicazgo Sonorense, Calles había sido exiliado del país por el joven General michoacano Lázaro Cárdenas, hacia finales del sexenio Cárdenas se había hecho de muchos enemigos. Sobre todo entre las clases adineradas del país y de los industriales. Se rumoraba que el heredero de Cárdenas podía ser el General Francisco J. Múgica, Secretario de comunicaciones y obras públicas del michoacano. La continuidad del gobierno social y nacionalista del michoacano sería preservada.
En oposición a otro presidente “rojo”, desde finales de 1938 grupos empresariales y militares comenzaron a proponerle al general que se postulara como candidato a la presidencia. Andreu Almazán nació en Guerrero en el poblado de Olinala en 1891. En 1907 ingresa en la escuela de medicina de la Ciudad de Puebla, políticamente trabajo en contra de la dictadura de Díaz y a favor de Madero, abandonó la carrera y se unió a Zapata, convirtiéndose en detractor de Madero y durante los años siguientes dio bandazos, Huertista, Zapatista de nuevo, y finalmente Secretario de comunicaciones de Pascual Ortiz Rubio. Se había convertido en empresario y además tenía bajo su mando la plaza de Nuevo León.  Al ver que la candidatura podía funcionar, tras declararle su apoyo las organizaciones sindicales de la CROM. En Agosto de 1939 viaja a la Ciudad de México y es recibido por millares de personas en el monumento a la Revolución. En Octubre de ese año Andreu Almazán comienza a recorrer el país iniciando en Puebla y después Guerrero, Su popularidad es innegable y a donde va miles de personas lo reciben. En Enero de 1940 Cárdenas pide a tres de sus secretarios renunciar, Múgica, el General Rafael Sánchez Tapia Comandante de la primera zona militar del país y al Secretario de la defensa nacional General Manuel Ávila Camacho. La decisión de Cárdenas no parece clara aún, pero el ya ha decidido que tal vez el único que pueda darle la batalla a Andreu Almazán es Ávila Camacho. Un candidato mucho más conservador que Múgica y mucho más preparado que Sánchez Tapia.
Las fotografías de los mítines del General Juan Andreu Almazán lo dicen todo, miles y miles de personas apoyándolo, las personalidades que se reúnen alrededor del General  van desde Antonio Soto y Gama intelectual del Zapatismo, Emilio Madero, hermano del ex presidente y gente del pueblo. En una artimaña clásica de la maquinaria de un poder próximo a convertirse en el PRI, surge una denuncia de un periodista norteamericano contra Andreu Almazán por incumplimiento de pagos de servicios profesionales, después vienen el uso de la prensa y la radio para ensalzar a  Ávila Camacho e ignorar a Andreu Almazán. Finalmente el día de las elecciones llega y los resultados dan como ganador a Ávila Camacho con una descarada votación superior al 90%. Almazán sale rumbo a Cuba.  Seguidores almazanistas son perseguidos, encarcelados e incluso asesinados. Sin embargo Cárdenas dice que el país está en calma y que el General Juan Andreu Almazán jamás ha sido considerado como un rebelde.  Almazán decidió darse por vencido, al no conseguir el apoyo del gobierno de los Estados Unidos. Muchos de sus seguidores lo acusaron de traidor y de cobarde. Incluso se llegó a sugerir que Cárdenas había dado una cantidad de dinero a Andreu Almazán para que no  se rebelara.
El General Juan Andreu Almazan murió en la ciudad de México en 1965. 

 Imagen Nevada Observer.com

viernes, 1 de junio de 2012

Historia de un fraude electoral. 1929

Nuestra Historia electoral está llena de fraudes verdaderos, sospechas de fraude y fraudes imaginarios. 

Armando Enríquez Vázquez
 
El cinco de febrero de 1930 tras haber tomado protesta como presidente de México, en el Estadio Nacional y después de haber presentado a su gabinete, el presidente electo de México Pascual Ortiz Rubio, salió de Palacio Nacional en compañía de su esposa, su hija, su secretario particular y una sobrina. A las puertas del edificio un joven de nombre Daniel Flores vacío su pistola contra el carro el mandatario. Ortiz Rubio recibió un tiro en la mandíbula y su esposa uno en el brazo. El joven se identificó como partidario de José Vasconcelos, el candidato perdedor de las elecciones y que reclamaba fraude electoral por parte de ese tirano maestrito rural llamado Plutarco Elías Calles y que se había adueñado no sólo del Partido Nacional Revolucionario, sino del poder y del país.

Ortiz Rubio, como en su momento, Abelardo Rodríguez y Emilio Portes Gil sólo fueron títeres de “El Turco” como apodaban a Elías Calles. Así, que en 1929, el asesinato de Obregón le cayó del cielo, Elías Calles intentó lo que “El Manco” nunca logró; perpetuarse en el poder. Lo hizo a través de ser el “Jefe Máximo” de la Revolución, el poder real tras los simulados presidentes interinos y electos que él seleccionó y que le eran incondicionales. Pudo entonces manipular las elecciones especiales para la presidencia que habrían de llenar el hueco dejado por la fuerte personalidad del General Obregón. Al parecer de poca imaginación pero asegurando su lugar detrás de la silla presidencial, Calles eligió a un ilustre desconocido Pascual Ortiz Rubio, que era el embajador de nuestro país en Brasil y del que la población en general no sabía nada. Mientras que como contrincante electoral estaba el ex secretario de educación y muy popular intelectual José Vasconcelos, que ese mismo año había logrado la autonomía de la Universidad Nacional de México, formando la UNAM. Su partido era se llamaba Partido nacional Anti Reeleccionista.
 
 

Vasconcelos contaba con el apoyo de una gran mayoría de los ciudadanos, sus mítines a lo largo y ancho del país estaban llenos, incluyendo Sonora, la tierra del Plutarco Elías Calles. “El Jefe Máximo de la Revolución” y su partido no veían con buenos ojos al pueblo y su apoyo a Vasconcelos. Hubo hostigamiento, atentados y asesinatos por parte de los grupos oficiales en contra de los seguidores de Vasconcelos. Los diputados, que en la historia de nuestro país tienen el papel de corifeo o de perro faldero del mandatario en funciones o del poder oculto, atacaron y acusaron a Vasconcelos de todo lo que se les ocurría. Mientras en las calles con la música de “La Cucaracha” el pueblo cantaba:
Los diputados, los diputados,
Ya no pueden mangonear,
Pues Vasconcelos, pues Vasconcelos,
Ya los vino a fastidiar.
Sin embargo llegaron las elecciones y el desconocido Ortiz Rubio ganó sorpresivamente con más del 90% de los votos. Vasconcelos rápidamente emitió un plan y instó a los mexicanos a defender el voto, pero ni los militares, ni la clase media que lo había apoyado en campaña, estaban listos para otra guerra. Vasconcelos se exilió en Estados Unidos y sólo Daniel Flores pensó en cobrar justicia de las infamias del poder. Flores fue detenido en el lugar del atentado, juzgado y condenado a 19 años, 9 meses y 18 días de prisión, el primero de Marzo de 1931. Sin embargo, el 22 de abril del año siguiente, Flores amaneció muerto en su celda.
En 1932, Ortiz Rubio renunció a la presidencia para dar paso a otro títere de Calles. El ex embajador pasó a la historia como el primer presidente al que los mexicanos apodaron “Nopalitos” y no por sus propiedades, como al otro, si no por lo baboso. 
 
Publicado por blureport 1 de Junio de 2012