Mostrando entradas con la etiqueta ciudadanos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ciudadanos. Mostrar todas las entradas

lunes, 12 de febrero de 2018

Los responsables de los estertores de la democracia mexicana.



El sistema político mexicano parece haber mutado de la dictadura del poder a la dictadura de la partidocracia donde personajes saltan de un partido a otro y nosotros indolentemente lo permitimos. 

Armando Enríquez Vázquez

La Democracia mexicana tan cacareada, manoseada, frágil y hasta cierto punto inexistente surgió con el siglo, cuando la finalmente se derrocó con el voto ciudadano la dictadura que durante más de siete décadas ejerció el PRI en México.
En la celebración y autocomplacencia a los ciudadanos se nos olvidó que sólo nosotros los ciudadanos podemos y debemos cuidar esa democracia, para los partidos y políticos la democracia es sólo un termino que se utiliza de manera demagógica para obtener el voto o validar su intransigencia y abusos de poder. 
Los medios y aquellos periodistas que se creen las alabanzas huecas que les hacen los mismos directivos de medios llamándolos pomposamente líderes de opinión como sucede con Denise Maerker, Ciro Gómez Leyva, Joaquín López Dóriga, Javier Alatorre entre muchos otros, son enemigos directos de la democracia, pues prefieren ser serviles antes de ejercer su libertad de expresión, son además una vergüenza para una profesión que es blanco de las armas del crimen organizado o de los partidos políticos cuando se oponen o denuncian. Pero son estos mal llamados periodistas, pues sólo se limitan a leer lo que les pone el teleprompter, el primer círculo de plañideras que lamentan los crímenes contra los periodistas y que en realidad ensombrecen y anulan la democracia en México.
En México la democracia que nació casi con el siglo ha sido secuestrada, torturada y desmembrada ante los ojos de nosotros una ciudadanía apática, por la partidocracia que en su momento encabezaron los presidentes panistas, hoy encabeza Peña Nieto y que ha sido manipulada por bancadas legislativas del PRI que en su momento se opusieron a lo mismo que tarde y a destiempo los obligó a aprobar Peña Nieto. La complicidad también ha venido desde los gobiernos estatales y de personajes como López Obrador más preocupado por ver como brilla y consultar a su adulador espejito mágico que le dice que es el mejor candidato, pero que es incapaz de mostrar solidaridad en frentes de injusticia como lo que sucede en Chihuahua o en su momento hacerse presente en casos como el de los trabajadores esclavos en el norte y centro del país.
Pero los mayores culpables de la muerte anunciada de la democracia somos sin duda los ciudadanos. Los discursos de Meade, de Anaya, de López Obrador, sobre todo de este último poco o nada tiene que ver con el México actual y mucho menos con el del futuro. Las palabras inocuas de los tres principales precandidatos, nada dicen del futuro de México, pero si redundan en reforzar un corporativismo a ultranza que no tiene cabida dentro de una democracia moderna. Nosotros por hartazgo o por comodidad hemos decidido dejar de luchar, dejar de exigir, dejarnos vencer.
No sólo es el discurso combativo contra la corrupción y la impunidad que interesa imponer a partidos políticos y medios de comunicación, tenemos que pedir a los hoy precandidatos una clara propuesta de cómo piensan que México debe enfrentar el futuro, pero esos temas que son ajenos a políticos como Andrés Manuel López Obrador únicamente nosotros los mexicanos podemos ponerlos y debemos ponerlos sobre los atriles de los debates presidenciales.
No podemos mantener la resignación que tenemos frente a los medios. Los cuales, llenándose los bolsillos con el dinero de los contribuyentes, porque ellos son incapaces de generar contenidos veraces, Inteligentes, creíbles se han conformado por sobrevivir mediocremente sirviendo sin tapujos a lo que los políticos en el poder les ordenan, son los que quieren crear una agenda light e inocua para los precandidatos, en especial para José Antonio Meade.
Hace mucho debíamos de haber apagado nuestras televisiones y radios, haber dejado de comprar periódicos, evitar consultar portales maniqueos que nada tienen que ver con la realidad de México y sí con Peñilandia, ese mundo que es peor que Foxilandia, o Pejelandia ese reino mágico del perdón, el amor y la bipolaridad con los que nos quieren hacer creer que el sistema mexicano está enfermo, pero no tanto como para no aguantar otro sexenio de ratas de todos colores.
Hoy somos testigos de la intolerancia de un PRI que cínicamente se autonombra democrático, pero impide el paso de la Caravana por la Dignidad con sus peores y mas ignorantes personajes como la alcaldesa de Gómez Palacios, Durango Leticia Herrera y el grupo de golpeadores que pagó ella y su partido para impedir el mitin en el centro de ese pueblo norteño. Un PRI dispuesto a impedir que se sepa como se maneja el dinero federal creando de manera exprés una fiscalía contra la tortura cuando el presidente y su partido se han opuesto directamente a nombrar un Procurador de Justicia de la Nación, un fiscal contra la corrupción, que prefieren un país opaco, violento e injusto. Un partido más interesado por ser una dictadura que un gobierno democrático.
La democracia es defendida por un puñado de mexicanos que salen a manifestarse a las calles, por otros que buscan defender sus derechos ciudadanos y los del resto de mexicanos buscando candidaturas independientes que alejen a México de los miembros de la partidocracia.
El sistema político mexicano parece haber mutado de la dictadura del poder a la dictadura de la partidocracia donde personajes saltan de un partido a otro y así como el PRI presenta candidatos y acepta a gente de Calderón, Morena se nutre con lo peor del foxismo, el priísmo y el perredismo. Como su precandidato a la presidencia municipal de Morelia.
Nosotros los ciudadanos debemos preguntarnos ¿Qué estamos haciendo nosotros, además de quejarnos y lamentarnos con resignación, por México?

publicado en blureport.com.mx el 2 de febrero de 2018

viernes, 5 de enero de 2018

Desfachatez vs apatía.



El año entrante habremos de decidir entre un variado menú político; torta de jamón, jamón en torta, o telera rellena de jamón. Pero parece que eso es lo que nos gusta.

Armando Enríquez Vázquez

Los mexicanos nos hemos vuelto más idiotas o los políticos de este país se han convertido en la cúspide del cinismo.
Tal vez sea la contaminación, o la falta de educación, o nuestra cultura de; “regaladas hasta las puñaladas”. Tal vez sea que una vez rebasado el año de Hidalgo hemos permitido a todos los burócratas y oficinistas del gobierno de medio pelo que anhelen el año de Carranza. Tal vez se trata de la pobreza mental de los llamados líderes de opinión, del carente albedrío de la “prensa libre”. Lo único claro es que mientras el país se hunde en la corrupción, la inseguridad y la impunidad los ciudadanos mexicanos no hacemos nada más qué, como adolescentes, creernos víctimas y ofendidos, mientras los segundos, políticos y sus oficinistas de cuarta siguen preservando que las condiciones sigan iguales, al tiempo que como madre de telenovela nos lanzan los mismos sermones demagógicos: “¡Qué van a hacer el día que les falte” “Ya saben quien los hubiera llevado al paraíso, pero nunca me escuchan, ni hacen caso” “Somos pobres pero honrados”. Hay quienes aluden al hartazgo ciudadano frente a la desfachatez de los que nos gobiernan, pero entonces que no se atrevan a exigir derechos ciudadanos sino se encuentran dispuestos a defenderlos.
El año entrante habremos de decidir entre un variado menú político; torta de jamón, jamón en torta, o telera rellena de jamón. Pero parece que eso es lo que nos gusta, de otra manera cómo podríamos sobrevivir quejándonos a lo largo del sexenio de todo lo que hacen los gobernantes y todo lo que dejan de hacer. Qué quede claro, no es que el gobierno federal lo esté haciendo bien, ni que tampoco los poderes legislativo y judicial sean dignos de un estado que se autonombra democrático. Se trata de la ignorancia por gran parte de la ciudadanía de sus derechos, y en caso de conocerlos su apatía por ejercerlos; es más cómodo plañir que actuar.
¿No es indignante que Rubén Moreira con todas las sospechas, por utilizar otro tipo de palabras que nos encantan a los mexicanos llamados eufemismos, sobre su participación en el fraude electoral de Coahuila, ahora forme parte del CEN del PRI? ¿No es un escupitajo en la cara de la ciudadanía de la CDMX que la elección de candidatos a las alcaldías de lo que son hoy delegaciones por parte de Morena sea una lista de puros pillos y criminales de cuellos blanco? ¿Por qué tenemos que leer periódicos y portales como El Universal, Excélsior, Milenio, o los canales de televisión abierta que son medios serviles y comprados por el gobierno a través de los miles de millones de pesos que la presidencia invierte en ellos?
Sí en 2018 la decisión del voto no es suficiente para mandar el mensaje del hartazgo ciudadano con los políticos de siempre y los partidos de siempre. Sí aceptamos que Meade, Anaya o López Obrador representan opciones diferentes a lo que hemos sufrido hasta ahora. Entonces no tenemos derecho a quejarnos, ni a presumir de esa misma inocencia con la que se quieren revestir estos cínicos candidatos.
Sí aceptamos la posición de la partidocracia, estaremos optando por la salida más fácil, la que nos permita volvernos a quejar 6 años más, mientras el país se hunde en la pobreza y la desigualdad, gracias a la avaricia, malos manejos de dinero y negocios turbios de todos y cada uno de los políticos de siempre. Nos estaremos convirtiendo en cómplices de todos los partidos políticos y el circo que representan. Tal vez es hora de exigir reformar al poder legislativo desde el poder ciudadano, no votando por uno sólo de los viejos políticos, tal vez sea hora ejercer una presión constante sobre diputados y senadores para que hagan un trabajo independiente del poder ejecutivo o de grupos del poder como el que intenta obtener el ex presidente Calderón con su grupo de “panistas rebeldes”, obedientes y sumisos al PRI.
Somos nosotros quienes hemos permitido que traidores al país como Manuel Barttlet Díaz aun tengan peso, o crean tenerlo dentro de la política del país. A los políticos les encantan la promiscuidad y nosotros permitimos que esto suceda sin siquiera cuestionar su integridad ideológica. López Obrador ataca y jura fustigar con su látigo mesiánico a Vicente Fox, mientras no tiene problema alguno de fotografiarse con narcotraficantes, defender al ex delegado de Tláhuac o pedir la ayuda de Lino Korrodi para encontrar financiamiento para la campaña. Meade habla de combatir la corrupción, pero no ve mal incluir entre los miembros de su campaña a Rubén Moreira o a Eruviel Ávila. Anaya ha hecho del azul del PAN un arcoíris no tolerancia, sino de ambición ilimitada.
Nuestra pasividad frente a los abusos de la clase política, únicamente abonan la tierra para que esta mala hierba crezca. La ingenuidad y olvido de muchos otros contribuyen a la creación de una leyenda inexistente en el campo del buen gobierno, de la transparencia y la equidad.
2018 abre la oportunidad de que los ciudadanos demostremos que no queremos gobiernos totalitarios disfrazados de democracia, es la oportunidad de apoyar opciones verdaderamente distintas en los casos que se pueda, como el de Pedro Kumamoto al senado. Pero todo me hace pensar que los mexicanos dejaremos pasar una vez más la oportunidad de demostrar nuestro poder como ciudadanos.

publicado en blureport.com.mx el 27 de diciembre de 2017 

viernes, 11 de agosto de 2017

¡Todos somos barcos!





Somos una generación que ha preferido en muchos casos no arriesgar la zona de confort, por no cuestionar al poder y en su momento la represión que este ejerció contra los mexicanos.

Armando Enríquez Vázquez

Hace ya muchos años, cuando los mexicanos comenzamos a creer que el escarnio políticos se basaba en una máscara y sobrenombres, cuando las esquinas se llenaron de cientos de vendedores ambulantes y payasitos de la calle con aquellas burdas máscaras de Carlos Salinas y del Chupacabras, un fin de semana caminando por el centro de Coyoacán, me topé con de esos cómicos de banqueta en cuya rutina llevaba una de estas mascaras de chupacabras, al final del número gritaba: ¡Todos somos Marcos! y acto seguido se arrancaba la máscara para dar paso a un pasamontañas y el grito: ¡Todos somos Narcos!, una vez más se quitaba el pasamontañas para dar paso a una máscara de Carlos Salinas de Gortari y clamar: ¡Todos somos Carlos!, finalmente se arrancaba la máscara de nuevo para dejar ver su rostro y terminar con un ¡Todos somos barcos!
La audiencia no dejaba de aplaudir ante cada una de las sorpresas, como si se tratara de acto de magia, pero ante la última frase muchos dejaron el aplauso y se miraron entre ellos.
La generación a la que pertenezco aprendimos a vivir en crisis causada por los malos gobiernos del PRI, por presidentes ávidos y sedientos de poder y riquezas, a los que nunca les interesó el país, ni sus habitantes. Hombres desquiciados y asesinos como Luis Echeverría o Carlos Salinas de Gortari o simplemente desquiciados como José Lopéz Portillo y sus delirantes declaraciones, familiares y amigos. Presidentes grises como Miguel de la Madrid.
También somos una generación que ha preferido en muchos casos no arriesgar la zona de confort, por no cuestionar al poder y en su momento la represión que este ejerció contra los mexicanos, porque no se trata sólo de Tlatelolco o del Halconazo de 1971, se trata de todos los años, hasta los días actuales en que los gobiernos priístas declararon una guerra sucia en nuestro país. A diferencia de Felipe Calderón que decidió enfrentar para bien o para mal al crimen organizado, los gobiernos priístas siempre han optado por luchar, encarcelar y matar a los mexicanos y pactar con el crimen organizado, desde los tiempos en que Abelardo L. Rodriguez decidió pactar con la mafia americana y permitir el paso de drogas y casinos en la frontera de Baja California, años después cuando Miguel Alemán Velasco seducido por una espía Nazi se aliaba y vendía a México con el régimen de Hitler y puso al país en una posición muy desfavorable frente a los norteamericanos.
Se decía antes que la Revolución te había o no hecho justicia de acuerdo con la riqueza que tuvieras. Los mexicanos sin educación de calidad, en una pobreza que lacera a más del cuarenta por ciento de conciudadanos, con un salario mínimo que todos los días se deprecia y jornadas laborales cada día mayores. Con una cultura promovida desde todas las instancias de la partidocracia y el corporativismo del que no tranza no avanza, hemos decidido en muchas instancias permanecer callados, permitir que se aniquile a nuestras mujeres, que priístas sin escrúpulos se dediquen a la trata de personas y sus crímenes queden impunes como quedó demostrado en los casos de Mario Marín ex gobernador de Puebla y Cuauhtémoc Gutiérrez de la Torre, líder en su momento del PRI de la CDMX.
Somos barcos porque hemos permitido que ex gobernadores como Javier y César Duarte, Roberto Borge, Guillermo Padrés y eso sólo por mencionar a algunos de los más recientes, se enriquezcan lucrando con los derechos de los mexicanos y su patrimonio, sin hacer nada por sus estados o por la nación, y en algunos casos como el de los Duarte, cometiendo un genocidio al dar falsas medicinas a cientos de niños. Tristemente la historia se puede remontar a otro tipo de caciques y asesinos aprobados por el PRI como Gonzalo N Santos en San Luis Potosí en las décadas posteriores a la Revolución o Rubén Figueroa en Guerrero durante los años setenta. Pero los culpables no son a estas alturas únicamente los partidos políticos. De ninguna manera. Gran parte de la culpa es nuestra que hemos decidido en la medida de que no somos afectados personalmente cerrar los ojos y la boca. Dejar pasar todos, los crímenes, arbitrariedades y suciedades que los políticos han querido cometer con nosotros y con el país.
Todos somos barcos porque permitimos que día a día que desde la oficina de la presidencia o de las oficinas de gobiernos estatales se manipule y se juegue con cosas tan delicadas e importantes como la vida de todos nosotros. Una corrupción que va desde encarcelar y crear presos políticos en los disidentes de la partidocracia, como el Doctor José Manuel Mireles o el padre Solalinde.
Todos somos barcos porque hemos decidido ignorar el derecho a la pluralidad de voces, y hemos permanecido callados cuando Enrique Peña Nieto decidió censurar ordenando y presionando a dueños de medios el cese de comunicadores, a cambio de que el gobierno mantuviera el ingreso por concepto de propaganda del estado o el retiro de las concesiones como sucedió en los casos de Carmen Aristegui en MVS y Pedro Ferriz de Con en Grupo Imagen.
Somos barcos porque aceptamos la sorna con la que el cínico y servil, a las empresas constructoras españolas, Gerardo Ruiz Esparza, Secretario de Comunicaciones y Transportes minimiza la muerte de dos mexicanos con tal de no hablar mal de la constructora que elevó los costos de la obra para dejar un mortal camino mal hecho y que tampoco acepta la responsabilidad de nombrar delegados simplemente por amiguismo.
Somos barcos y hasta trasatlánticos que dispuestos a creer que aún existen mesías políticos que habrán de salvarnos del caos político, únicamente porque lo merecemos. Y ya olvidamos la forma despectiva en que esos personajes que se creen ungidos contestan lo quieren y lo que no les conviene mejor lo hacen a un lado. Se inventan cuentos y nosotros los compramos sin darnos cuenta de que son parte de ese mismo complot, del que tanto hablan.
Somos barcos porque a diferencia de otros países más pequeños, pero con mayor dignidad, hemos elegido hacernos de la vista gorda ante un congreso inoperante, corrupto y que no trabaja, un poder judicial donde la impunidad y la colusión con los criminales es lo que impera, una democracia inexistente representada por un instituto de peleles de los partidos políticos y del gobierno federal. Porque no creemos en nuestra capacidad y nuestra voz para llevar a un presidente a la cárcel. No nos atrevemos a exigir que sirvan para lo que fueron electos.
Somos barcos porque hemos decidido dejarnos robar la democracia por un grupo de partidos, todos absolutamente todos, dispuestos a sojuzgar a los mexicanos antes que perder privilegio, canonjías y la posibilidad de cometer atropellos, crímenes y desfalco, Porque hemos permitido que crean que el país les pertenece y están exentos de juicios y señalamientos.
Todos somos barcos y baste recordar que tanto peca el que mata la vaca como el que le agarra la pata. 

publicado en blureport.com.mx el 20 de julio de 2017
 

domingo, 28 de agosto de 2016

Dialogo, monologo y bla, bla, bla...



Duele ver a México secuestrado por una serie de políticos inútiles, de chupatintas del erario. Duele ver al estado mexicano atado de manos por un grupo faccioso de mal llamados maestros.


Armando Enríquez Vázquez.

El entusiasmo inicial de ciertos organismos sectoriales ante el regreso del PRI, ha caído y por primera vez en lo que va del sexenio las estadísticas económicas demuestran algo que sabemos real desde hace más de un año, y es que, la economía mexicana va mal y a la baja.
Cada día existen más advertencias por parte de otros países a sus connacionales conminándolos a no visitar México. La inversión extranjera, tan importante para Peña Nieto, comienza a retirarse poco a poco o poner en duda si conviene invertir en nuestro país.
Para colmo, el arranque del ciclo escolar ha sido secuestrado, una vez más, por ese grupo de maleantes de cuello blanco disfrazados de maestros, que representan sus propios intereses y no los de sus agremiados y mucho menos los de los niños de Oaxaca, Chiapas, Michoacán Guerrero o parte de la CDMX (Marca registrada)
La CNTE demostró su poca o, mejor dicho, su nula voluntad a dialogar con el gobierno de un presidente que desde que arribó al poder en 2012 anunció un cambio que después de casi cuatro años seguimos esperando. Un gobierno que al igual que la CNTE privilegia el monologo o el diálogo de sordos, antes que los acuerdos.
Lo que es peor en contubernio con el gobierno de Enrique Peña Nieto, su hoy apaciguado secretario de Educación Pública y los pusilánimes gobernadores de Oaxaca y Chiapas, estos maestros violan a diario la Constitución, al impedir el derecho que esta otorga a los niños para ser educados de manera gratuita. Violan la Constitución al impedir el libre tráfico de los mexicanos por sus ciudades y por su país. Pero eso a un gobierno que tiene casi cuatro años de burlar de todas formas la ley máxima del país, lo tiene sin cuidado.
Ya no es un asunto de los alcances y metas de una reforma que en un principio se planteó como un simple recurso administrativo para acabar con un grupo opositor al gobierno. Una reforma que es de suma importancia para México, tal vez sea la única necesaria en realidad, y a la que el gobierno de Peña Nieto ya renunció traicionando así al país y dejando a un lado la esperanza de poder tener un modelo educativo moderno, proactivo y capaz de romper con los círculos viciosos que promueven desde el estado, la CNTE y el servil SNTE, la pobreza y el rezago de millones de niños y jóvenes.
Es preocupante un gobierno que no sabe gobernar y al que cualquier grupo de pelagatos se le sube a las barbas. Es una demostración más de la incapacidad de Enrique Peña Nieto, sus asesores y sus secretarios de estado para gobernar y hacer valer la ley. Es un asunto de como el presidente menos popular de las últimas décadas en México prefiere hacer alianzas electorales antes que ganarse la aprobación de los mexicanos empezando por esa gran mayoría que no votamos por él.
Duele ver a México secuestrado por una serie de políticos inútiles, de chupatintas del erario. Duele ver al estado mexicano atado de manos por un grupo faccioso de mal llamados maestros. Duele ver a un México que carece de futuro pues sus niños no tienen acceso a la educación. Duele escuchar a un miembro del gabinete que ostenta la titularidad de la Secretaria de educación pública minimizar el problema.
 La mente simplista de Luis Videgaray y Enrique Peña Nieto urdieron crear condiciones especiales para promover el desarrollo del suroeste en México, pero cómo es posible desarrollar a Oaxaca o a Chiapas, las zonas más pobres de país, si por otro lado pactan con los principales enemigos del desarrollo económico de la zona. ¿Cómo esperar que la zona crezca si sus niños y jóvenes están condenados a la ignorancia? ¿Cómo pedir apoyo a una zona donde se permite a una minoría estorbar y acabar con la actividad económica robando camiones de la industria privada, quemando vehículos oficiales y haciendo de las vías federales de comunicación un estacionamiento que frena la vida armonica y productiva de la región? ¿Cómo pedir el apoyo y el entendimiento a todos aquellos que se ven afectados su diario ir venir?
Agarrados de la mano de Rubén Núñez, están personajes tan nefastos como Andrés Manuel o Gerardo Fernández Noroña, enemigos de México. Grupos anarquistas con base en la CDMX de Miguel Ángel Mancera y grupos con demandas auténticas tras lustros de explotación y abandono.
La línea se ha convertido en garabato difícil de leer, entre las demostraciones de fuerza y las demandas legítimas, lo que sin duda aprovechan de mejor manera los líderes sindicales de la coordinadora, para llevar agua a sus molinos particulares. Como difícil se ha vuelto también el tratar de descifrar las intenciones del gobierno federal; entre imponer la ley, buscar los votos para los próximos dos años y hacernos creer que las reformas están funcionando, no existe claridad, ni certeza.
Ni la CNTE, ni el gobierno están abiertos al dialogo. Ambas partes han juzgado ya y determinado que sólo ellos tienen la razón. Las mesas de los monólogos intransigentes no habrán de prosperar ni en los próximos días, ni en los próximos años. Pero lo que debemos exigir el resto de los mexicanos es algo muy sencillo y puntual, el cumplimiento estricto de la ley, de la carta magna que nos rige a todos los mexicanos. Los derechos de manifestación y expresión de la CNTE no valen, ni pueden valer más que el derecho de los niños a la educación, Como no puede valer más una concertacesión, uno de los mejores términos de los demagogos políticos priistas, en la Secretaria de Gobernación o de Educación que el libre derecho de los mexicanos a transitar por el territorio nacional.
Mesas van y vienen, lo mismo sucede con secretarios de estado y gobernadores sin que el oportunismo de un grupo de zánganos sea puesto en su lugar.  Sin que se anteponga México a intereses particulares de gobernantes y grupos de presión. Solo palabras que el viento trae, se lleva y jamás han tenido un verdadero valor o sentido. Balbuceos que hacen primeras planas inocuas y pagadas. Discusión estéril, que llueve sobre mojado en la conciencia ya incrédula de los mexicanos. 
Y claro que ver a México así, paralizado por su mismo indeciso e indolente gobierno, duele y enoja.

publicado el 23 de agosto de 2016 en blureport.com.mx

martes, 5 de julio de 2016

El aroma del descontento.



Son cientos de miles de mexicanos hartos de un sistema político corrupto e impune que desde hace cuatro años ha atentado en contra de su forma de vida.

Armando Enríquez Vázquez

¿Por qué el Secretario de Educación, Aurelio Nuño, ha abandonado su tono autoritario y su gesto de arrogancia? ¿Por qué el Presidente claudica a su revanchista artículo 32 de la ley de transparencia, cuando puso a todos sus serviles legisladores del PRI, PVEM y Nueva Alianza a votar por él? ¿Por qué el Secretario de Gobernación vuelve a tomar las riendas de la negociación política con la CNTE? ¿Por qué hoy, más que nunca, es muy claro el fracaso de las reformas llamadas estructurales de Enrique Peña Nieto? ¿De qué presume un gobierno responsable de un Estado fallido en materia de seguridad, combate al crimen organizado?
A pesar de la normalidad que el gobierno y medios de comunicación nos presentan, si uno observa de manera más detenida esos mismos medios, sus artículos en las últimas semanas tanto en ediciones impresas como digitales, si uno observa los materiales alternos que circulan en Internet, claro con la misma cautela que uno tiene con los materiales de medios establecidos, puede concluir que en México el problema es mucho más grave que la CNTE y Oaxaca.
En México el descontento social va de Quintana Roo, donde la población tomó por la fuerza el congreso local para impedir que los legisladores locales blindaran a los funcionarios y al mismo gobernador Roberto Borge de las acciones que la administración panista pudiera emprender en su contra, los legisladores priístas quintanarroenses de manera tramposa trasladaron las sesiones del congreso local a los hoteles de Chetumal, a Chihuahua donde la gente se manifestó en contra de uno de los gobernadores más corruptos en la actualidad y tanto el gobierno local como el federal encontraron la excusa perfecta; Son oaxaqueños que vinieron desde su estado para desestabilizar Chihuahua. Cuando en más de una ocasión se ha comprobado que los infiltrados en marchas y protestas sociales proceden del gobierno federal: son policías y autoridades disfrazadas de civiles y encapuchadoa que intenten desvirtuar el enojo social de una la sociedad civil.
En México, no hay los suficientes miembros en la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación para cubrir todas las manifestaciones que ocurren en el territorio nacional, de la manera que nos quieren hacer creer los funcionarios y los medios de comunicación., ni siquiera en los estados con mayor presencia de maestros disidentes existen tantos como para llevar a cabo los actos de protesta, los vandálicos que se dan a lo largo y ancho de sus territorios.
Se nos quiere hacer creer que el principal problema en el paraíso idílico con la que fantasean el presidente y sus funcionarios son los intransigentes miembros de la CNTE, que, enarbolando la bandera de los maestros y la lucha social, únicamente están protegiendo sus cotos de poder, de corrupción e impunidad. Pero en Nochixtlán no murieron, ni fueron detenidos maestros, sino ciudadanos comunes y corrientes.
Es cierto que además de los maestros se encuentran los oportunistas grupos de Morena, los anarquistas que manejan políticos ligados a López Obrador, pero también soldados y policías federales disfrazados de civiles, encapuchados que pueden ser de cualquier bando y sobretodo porque hemos visto como una práctica del gobierno de Peña Nieto infiltrar personas en las marchas para desacreditar a la ciudadanía.
Pero no sólo son maestros, son los trabajadores de salud que a lo largo y ancho del territorio nacional se manifiestan para demostrar la nula política en materia de salud pública de Peña Nieto y su secretario de salud.
Son cientos de miles de mexicanos hartos de un sistema político corrupto e impune que desde hace cuatro años ha atentado en contra de su forma de vida. Un sistema que beneficia a los mismos de siempre a través de empresas fantasmas en Veracruz, bancos en Chihuahua o negocios familiares que se benefician a través de tráfico de influencias como mostró la investigación de Animal Político en el caso del ex procurador Jesús Murillo Karam y las empresas de sus familiares.
El descontento no es únicamente de maestros, esos son los más visibles, pero es un país que ya no tolera la impunidad y en el que diferentes grupos ciudadanos han tomado estaciones de radio en Oaxaca y Chiapas, estados que hoy carecen de gobierno. Porque ni Gabino Cué, ni Manuel Velasco pueden, ni saben gobernar y sólo han demostrado ser un par de personajes sin escrúpulos, capaces de venderse al mejor postor para lograr sus ambiciones políticas.
Son los médicos y enfermeras del sistema público de salud que se manifestaron a lo largo y ancho del país a pesar de la labor al interior de los sindicatos para amedrentar a los protestantes. Que piden abasto de medicinas, contratación de planta médica y no de burócratas que compran los partidos políticos con dadivas.
Lo que es peor bajo el pretexto del Brexit, la Secretaria de Hacienda anunció ya nuevos recortes al presupuesto de este año que se aplicarán obviamente en los rubros de educación y salud. Y es entonces cuando uno puede cuestionar si el Estado a mando de un presidente como Enrique Peña Nieto no está preparando una privatización de la educación y de la salud. La falta de sensibilidad social del Presidente y de sus funcionarios, sus legisladores quienes no pueden ser más cínicos al reconocer una vez que el presidente les vetó el artículo 32 de la ley complementaria anticorrupción que hicieron as cosas mal y eso en voz de César Camacho, líder de la bancada del PRI en la cámara de diputados. Claro Ni el presidente, ni su séquito se equivocaron al opacar sus declaraciones y no hacerlas públicas. No se afectan los presupuestos exagerados de Presidencia, ni se recortan los gastos en producción de propaganda, no se reduce el gasto de los institutos electoral, de telecomunicaciones, de competencia, que pocos logros tienen y han servido únicamente para inflar la nómina burocrática.
Los mexicanos están molestos con un gobierno que ha fracasado en conectar, básicamente porque no le interesa, con ellos. Un gobierno preocupado por vaciar las arcas de la nación como no lo veíamos desde tiempos de Carlos Salinas de Gortari. Los mexicanos están molestos con un presidente que sin miramientos ha decidido voltear las armas de la fuerza pública en contra de la ciudadanía mientras negocia con oscuros líderes sindicales y así es como a pesar de lo que quieran decir e informar, en nuestro país se nota ya un aroma a descontento que nadie puede ignorar.


publicado en blureport.com.mx el 28 de junio de2016 

viernes, 8 de abril de 2016

El ciudadano único factor para el cambio.



Los ciudadanos debemos aprender a ser ese poder al que deben temer los políticos y los partidos que han medrado con nosotros y con el país. 


Armando Enríquez Vázquez

¿Cuántas veces al día, a la semana, al mes, escuchamos a los políticos de los diferentes partidos hablar de como los ciudadanos gracias a la leyes y políticas que están creando desde sus sesgadas instituciones y poderes de la nación, podemos castigar y decidir el futuro de miles de asuntos que afectan a nuestra sociedad y castigar o sancionar así las malas decisiones de políticos y legisladores?
¿Acaso no resulta ya insultante esa verborrea oficial que siempre nos dice que tan a la vanguardia estamos a nivel internacional en diferentes cuestiones, mientras la pobreza crece día con día?
A diario los mexicanos nos quejamos entre nosotros de la inseguridad, la impunidad de los cuerpos policiales, de la corrupción en todos los niveles y ámbitos de la gestión de gobierno, y sin embargo el presidente Peña Nieto, su secretario de gobernación y el gabinete de seguridad con un descaro que insulta a la inteligencia se negaron a recibir al relator de Naciones Unidas para la tortura este año. El año pasado el informe del estado de la tortura en México de la ONU, elaborado por Juan Mendez, señaló que la tortura en México es una práctica sistematizada, de inmediato fue desacreditado por el gobierno federal, de la misma manera idiota y simplicista con la que el secretario José Antonio Meade intenta desacreditar el informe del aumento de la pobreza en México de la CEPAL, dado a conocer la semana pasada, con argumentos tan desproporcionados como que la canasta básica que contempla el estudio de la CEPAL es un modelo de hace treinta años y claro tristemente sabemos que para el gobierno priísta la canasta básica se reduce a frijoles, tortillas, una Coca de 600 ml, chile y una pantalla de plasma para enfrentar el apagón digital que les asegure voto y san se acabó. Claro la CEPAL, piensa que tal vez la gente pueda acceder otro tipo de alimentación que no es acorde con la de gobierno dispuesto a aumentar los precios de productos y servicios, pero jamás sueldos.
Nos quejamos, nos victimizamos, nos hacemos los mártires, pero los abusos, el cinismo, la corrupción y el contubernio de autoridades con el crimen organizado continua. Nos quejamos, pero jamás exigimos.
Las voces de aquellos que lo hacen se pierden en la noche de los tiempos porque funciona mejor el sistema que los desacredita, los ignora o los reprime, incluso, y aunque suene a discurso trasnochado de otros tiempos, los asesina. Los ejemplos de activistas, luchadores sociales y periodistas, censurados, asesinados y encarcelados por el estado sobran en el México libre de Enrique Peña Nieto y la partidocracia.
Los ciudadanos debemos aprender a ser ese poder al que deben temer los políticos y los partidos que han medrado con nosotros y con el país. Debemos de manera ordenada y conjunta acotar a estos legisladores, jueces, alcaldes y delegados, a los secretarios autoritarios que creen que con declaraciones o entrando a las redacciones de medios de comunicación a embarrar la mano de directores corruptos como vimos la semana pasada en el incidente protagonizado por Rosario Robles, surgida de la izquierda stalinista, y el servil Carlos Marín, al acallar las voces periodistas de MIlenio.
Los ciudadanos debemos dejar de ser el pretexto utilizado por funcionarios para llevar a cabo sus fechorías, la diferencia para que diputados y senadores bribones tengan un fuero que los convierte en mexicanos de primera y a todos los demás, que somos la abrumadora mayoría ciudadanos de segunda o de tercera.
Los ciudadanos debemos cerrar filas a demandas y propuestas como la de Javier Sicilia o la de Alejandro Martí, a las que tanto el presidente Calderón en su momento y hoy Peña Nieto han hecho a un lado. México es por decreto un país muy cercano a jauja. Pero la realidad, de la que somos todos cómplices por nuestro silencio, que se convierte en tácita aprobación, es diferente somos un país donde el gobierno permite empresarios que ganan a manos llenas y trabajadores que cada vez pueden tener menos dentro su puño. Y si Peña Nieto hoy utiliza las arrogantes palabras y acitudes de López Obrador para justificar, como el tabasqueño, su sordera y ceguera política, para mostrar que ellos están lo correcto y todos los demás vivimos en el error, lo único que nos demuestra es la nula importancia que tiene la ciudadanía para él.
Los avisos de la Alerta Amber crecen en lugares públicos y canales públicos de televisión. Los feminicidios y la desaparición de mujeres menores son una constante en el país donde al Presidente no le importa que lo critiquen por la infraestructura que patrocina el gobierno federal y genera corrupción, de la misma manera que a López Obrador no le importa rodearse de corruptos y violentos como Martí Bartre, Ricardo Monreal o Fernández Noroña, porque este pilar izquierdista de estirpe totalitaria pretende imponer un sistema tan capitalista como el New Deal de
En los últimos años hemos visto a los ciudadanos de España, Islandia, Brasil, Guatemala, Uruguay, Egipto, Hong Kong, Siria, con mayor o menor éxito, decirle de manera masiva a sus gobernantes corruptos, avaros e ineficientes: ¡Basta! Estamos hartos de ustedes, la inhumana clase política capaz de vender a su familia por treinta denarios. La movilización en calles, redes sociales, blogs ha hecho en esos países cambios de diferentes magnitudes.
Pasar de la queja a la acción lo único que requiere es querer que nuestro país sea mejor, que nuestra calidad de vida sea la mejor posible, que les dejemos claro a gobernantes y funcionarios que la administración del país no es para acrecentar su patrimonio, si no por el bien común de los mexicanos. Hoy más que nunca podemos dejar en evidencia a gobernadores y presidentes municipales corruptos, a legisladores que sin necesidad de visitar al Chapo en prisión son unos verdaderos hampones.
Podemos mostrar nuestra inconformidad, nuestro hartazgo frente al cinismo, y el desprecio de los funcionarios por nosotros los ciudadanos y dejar de ser y sentirnos víctimas de tanto granuja, de manera pacífica y organizada, sin necesitar la demagógica aprobación de políticos y sus instituciones.
Un ejemplo de los que podemos hacer los habitantes de la CDMX (Marca Registrada) es entrar al sitio de internet www.tuconstituyente.org y apoyar a los pocos candidatos independientes que pueden estar en la asamblea de constituyente que han secuestrado Mancera y Peña Nieto para armar una CDMX (Marca Registrada) a modo para los partidos a los que pertenecen y con la anuencia del PAN, PVEM, Nueva Alianza y PT.  Cada quien en su ciudad o localidad sabe cuales son los focos de impunidad y corrupción, debemos empezar en pequeñas acciones que nos beneficien como comunidad para pensar después en el país.

publicado en blureport.com.mx el 31 de marzo de 2016 

viernes, 1 de enero de 2016

Bienvenidos a la Ciudad de México.



Con la creación de la Ciudad de México, quienes ganan son los partidos políticos, no los ciudadanos a los que la auto llamada izquierda mexicana ha traicionado una vez más. 


Armando Enríquez Vázquez
En lo que parece más un golpe de estado que una reforma constitucional se aprobó la reforma que cambia el nombre al Distrito Federal, por el que siempre hemos usado de Ciudad de México haciendo de la capital de México un verdadero monstruo como el del doctor Frankenstein.
A los habitantes de la Ciudad esta reforma tan cacareada ni nos beneficia, y en teoría, tampoco nos perjudica sino todo lo contrario. Pero lo cierto es que nos afecta y por muchas razones.
La primera y más importante de todas es porque la fuerza política que menos nos importa a los capitalinos; el PRI, va a ahora a designar desde los diferentes poderes de la Nación a los representantes que habrán de crear la Constitución de nuestra Ciudad. El PRD, que desde tiempos de Cuauhtémoc Cárdenas como jefe de gobierno impulsó y promovió una reforma política de la ciudad que le diera autonomía y soberanía, que incluso cínicamente alguna vez utilizó el slogan La Ciudad de la esperanza, no sólo ha resultado el gran perdedor al aprobarse la reforma, yo lo veo como el gran traidor de los capitalinos que durante más de dieciocho años los hemos mantenido al frente de nuestra Ciudad. Al regalar a un partido de bandidos y tratantes de blancas, el derecho a decidir sobre el tipo de Ciudad que será la capital del país, cuando claramente son un partido minoritario para los más de ocho millones de habitantes de la Ciudad de México.
Los acuerdos que en los oscurito y la opacidad con que se llevaron estos para lograr la aprobación de la reforma, sólo nos demuestra, una vez más, que PAN y PRD bailan al son que el PRI les toca. La nueva estructura política de la capital, donde las delegaciones retienen todas sus desventajas y se les suman los vicios de los municipios sin que realmente lo vayan a ser, únicamente augura más corrupción y una mayor burocracia.
Quienes ganan son los partidos políticos, no los ciudadanos a los que la auto llamada izquierda mexicana ha traicionado una vez más. Los ciudadanos no tenemos voz ni voto en la decisión de qué tipo de ciudad queremos. La seguridad, el narcotráfico, la transparencia de la policía capitalina que se ha visto envuelta en robos y asesinatos en los últimos años, el tráfico y la corrupción de las secretarías encargadas de movilidad y construcción, las denuncias a lo largo de años de corrupción en delegaciones como Iztapalapa o Benito Juárez, no parecen importantes al PRD nacional y mucho menos del Distrito Federal, al entregar la capital al partido generador de todas las carencias del sistema democrático de nuestro país; crecer el número de personas que vivan del presupuesto y que seguramente verán la manera de medrar y abusar del ciudadano desde su escritorio, no nos beneficia en nada, sin embargo es una prioridad para una partidocracia que no sabe ya de donde sacar más dinero a los ciudadanos.
Lo que es peor la fuerza política, nos guste o no, que ganó mayoría en la Ciudad en las pasadas elecciones fue Morena, pero Morena no formará parte seguramente del grupo impuesto por senadores, diputados, el jefe de gobierno y hasta la presidencia de la República, así de cínicos, que crearán la constitución de la ciudad.
Yo no soy partidario de Morena y tampoco creo que sean distintos a los otros partidos, pero como primera fuerza de la Capital, deberían estar representados en esa proporción en el mal llamado constituyente, que tampoco incluye a las voces de la sociedad, tal vez porque para un partido como el PRI, que durante dieciocho años se dedicó desde la oscuridad de sus oficinas en la Ciudad a promover a proxenetas y la trata de personas, todos los ciudadanos somos, menos que cero a la izquierda. PAN y PRD que tienen bastiones en la ciudad se quitaron esta vez la careta para mostrar qué en agradecimiento a nuestra confianza y voto, ellos están dispuestos a seguir ignorándonos y actuar junto con el PRI.

La verdad es que a los ciudadanos nos preocupa más que viajar en el Sistema de Transporte Colectivo Metro sea seguro, empezando por el transito dentro de las muy sucias y llenas de ambulantes estaciones y no si existen nuevos personajes dentro del inoperante organigrama de Nuestra Ciudad. Pero como siempre habremos de jodernos tanto en los pasillos y escaleras del metro como en la forma en que van administrar nuestra Ciudad.

publicado en blureport.com.mx el 21 de diciembre de 2015 

viernes, 27 de noviembre de 2015

Marihuana el monstruo verde.



Atacar problemas de la salud pública, respetar las libertades del ciudadano y actuar de manera responsable son cosas que el legislativo y el ejecutivo parecen no conocer.

Armndo Enríquez Vázquez. 

En 1936, un argentino director de cine, radicado en la Ciudad de México, émulo de Juan Orol llamado José Bohr, creó la película Marihuana el monstruo verde, estelarizada por el mismo en el papel principal, Lupita Tovar y con actuaciones de Rene Cardona, Emilio “El Indio” Fernández y Sara García. La cinta narra las desventuras de un policía que se vuelve adicto a la marihuana y entonces comienza un descenso a los infiernos de la maldad. Por si fuera poco el melodrama policiaco el personaje principal lleva el nombre de Raúl Devoto.
Casi ochenta años después la marihuana sigue siendo considerada como una especie de caja de Pandora, en la que todos los males están contenidos. Un monstruo verde que acecha a los miembros de la sociedad. En la última semana y gracias al fallo de la primera sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación al permitir a 4 mexicanos el consumo, transporte y producción de marihuana con fines lúdicos y personales el tema se ha vuelto uno de los mejores distractores en el mediocre espectro de la información en nuestro país.
Lo cierto es que una vez más queda demostrada la ineficacia del gobierno federal y de sus instituciones para poder gobernar, administrar y legislar en nuestro país. La sordera y autismo del ejecutivo y del legislativo fueron sacudidos una vez más desde la sociedad civil que es la que ha demostrado ser más actual que el nuevo gobierno priísta que no ha demostrado ser nada más que una versión más voraz de la mezquindad, el oportunismo y las ganas de saquear al país, sin importarle de manera alguna la ciudadanía.
Lo que está detrás de las declaraciones estultas y demagógicas del vocero de presidencia acerca del tema de la marihuana, es solo una postura maniquea sobre un tema de actualidad. Las ideas expresadas por presidencia sólo demuestran la nula vocación democrática de un gobierno que está dispuesto de manera desfachatada a utilizar argumentos sofistas para imponer su visón moralina sobre el asunto.  Un gobierno, que por otro lado no tiene en empacho en pactar con las refresqueras del país, que representan el más grave problema de salud pública al intentar librarlos de un impuesto para promover la adicción al azúcar de los mexicanos y que afortunadamente desde la sociedad civil fueron frenadas, al dar cara a un senado que de manera bipolar no sabe si obedecer a los mandatos de sus amos o de la población dispuesta a exponer sus tonterías en las redes sociales, como sucedió también con los intentos dictatoriales de del senador Fayad y su iniciativa por acabar con nuestros derechos de libertad de expresión.
La mejor manera de responder al tema de la marihuana por parte del gobierno es la tibia e ingenua propuesta de la senadora priísta, Cristina Díaz del estado de Nuevo León, en el sentido de promover una modificación a la ley para importar medicamentos que contengan los principios activos de la marihuana, así como el uso de la planta con fines terapéuticos y medicinales. La propuesta no habla de la producción con esos mismos fines en nuestro país lo que debería hacer estos medicamentos más accesibles a la población en general al no tener que importarlos. Tampoco se habla de permitir la investigación con la planta para desarrollar nuevos medicamentos y sustancias en nuestro país. En La casa de los mexicanos, como han escogido los senadores llamar en su publicidad a la cámara de senadores, lo que menos les importa a los representantes populares somos los mexicanos y los beneficios a los que pudiéramos aspirar los habitantes de México.  Ni que decir de la cámara de diputados.
Diferentes agrupaciones de la sociedad civil están lisas para seguir el camino judicial que siguieron los cuatro miembros de SMART (Sociedad Mexicana de Autoconsumo Responsable y Tolerante) para obtener los amparos para el consumo de la marihuana con fines lúdicos y el derecho que tiene todo ser humano de consumir la sustancia que desee de manera normada por el gobierno. Los impuestos que deberán imponerse al consumo de marihuana, el marco jurídico de su cultivo y producción, y la intervención del estado ya sea de manera directa o a través de concesiones deberían ser los temas que los llamados legisladores mexicanos deberían estar diseñando y discutiendo, y no aparentar estar espantados por el tema, como se los ordenan los presidentes de sus partidos, los líderes de las distintas bancadas o el presidente de la República, quién obviamente tiene una doble moral, al no objetar el consumo de alcohol o tabaco que son de igual manera un problema de salud pública en todo el mundo.
El tema no sólo se quedará en el mediocre y conservador debate que proponen los políticos como si el tema no se hubiera debatido ya en exceso a nivel mundial. El monstruo verde que aparentemente no les permite dormir, es una realidad con la que tienen que enfrentarse ya.

Como en muchas otras ocasiones la realidad habrá de alcanzar a políticos mexicanos que con su dedo tratan de ocultarse a sí mismos el sol y a veces se contentan y conforman con ello.

publicado en blureport.com.mx el 12 de noviembre de 2015
imagen ecuavisa.com