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martes, 17 de septiembre de 2019

Flora Nwapa, la nigeriana que escribió y publicó.




Conocida como La madre de la literatura africana moderna Nwapa fue la primera mujer del centro de África que publicó una novela de forma internacional y fundo una editorial.

Armando Enríquez Vázquez

Muy poco o nada realmente sabemos en México acerca de la literatura africana, mucho menos de las escritoras africanas. Esta es la semblanza de Flora Nwapa quien no sólo escribió, si no que fue activista, maestra y editora.
Flora Nwapa nació en Oguta, una pequeña población de Nigeria, al sur en el delta del río Niger, el 13 de enero de 1931. Su nombre completo era Florence Nwanzuruahu Nkiru Nwapa. Tanto su madre como su padre eran profesores. Sus primeros estudios los realizó en una escuela para niñas. Estudió en la Universidad de Ibadan que se acababa de inaugurar en 1948 y es la universidad más antigua de Nigeria. Tras terminar sus estudios en 1957, viajó a Edimburgo donde continuó estudiando. A su regreso a Nigeria comenzó su carrera como educadora y maestra en diferentes instituciones, como la Escuela de la reina, en Enugu y más tarde en la Universidad de Lagos, además de trabajar en el Ministerio de Educación.
En 1970 fue nombrada Ministra de Salud y Servicios Sociales lo que la convirtió en primera ministra de Nigeria. En 1974 fue nombrada Ministra de Desarrollo Urbano. Nwapa se consideraba a sí misma como feminista.
A los 35 años publicó su primera novela titulada Efuru. Gracias a la recomendación de Chinua Achebe, uno de los más importantes autores nigerianos y contemporáneo de Nwapa, la novela fue publicada en 1966 por la editorial inglesa Heinemann Publishing en Inglaterra, esta editorial fundada en 1890, creó en los años sesenta una colección dedicada a los escritores africanos. Nwapa se convirtió en la primera escritora nigeriana dentro de la colección, pero más importante se convirtió en la primera africana del centro del continente en publicar y en ser publicada por una editorial extranjera. Esto hizo qué para muchos críticos de literatura africanos, Flora Nwapa fuera considerada como la madre de la literatura nigeriana y por extensión de África. Mientras que la crítica de Occidente no recibió de la misma manera la novela y la consideró una obra menor. Algo que la escritora peleó por mucho tiempo diciendo que los hombres occidentales no eran capaces de entender a una mujer africana.
Efuru retoma ciertas leyendas del área de Oguta y cuenta la historia de una mujer independiente que al buscar su propio destino queda sola en el mundo viuda y sin hijos. En 1970 publicó su segunda novela Idu, y en 1975 Never Again.
En 1967 Flora se casó con un empresario nigeriano llamado Gogo Nwakuche, con quien tuvo tres hijos.
En 1976 fundó una editorial a la que llamó Tana Press y que más tarde se convirtió en Flora Nwapa Books Ltd. Con estas editoriales Flora publicó sus textos, así mismo publicó a muchos jóvenes escritores nigerianos.
Escribo porque quiero escribir. Escribo porque tengo una historia que contar. Tengo siempre la necesidad de escribir y relatar historias. No pretendo tener una misión. Si continúas leyendo mis libros tal vez veas un objetivo. Continúo escribiendo sólo porque lo encuentro placentero. Me siento satisfecha con lo que hago. Escribió en alguna ocasión Nwapa.
Flora Nwapa murió el 16 de octubre de 1993 de neumonía a la edad de 62 años.
Escribió otras dos novelas: One is Enough, Women are Different. Publicó además varios libros para niños y dos libros con ficciones cortas. Fue autora de dos largos poemas llamados Cassava Song y Rice Song.


Publicado el 11 de septiembre 2019 en mamaejecutiva.net

martes, 18 de junio de 2019

Madam Efunroye Tinubu esclavista y abolicionista.




Esta polémica mujer yoruba jugó un papel importante en ambos lados de la visión del comercio de seres humanos en Nigeria.

Armando Enríquez Vázquez

Una estatua en la plaza central de la ciudad de Lagos, la ciudad más grande y capital de Nigeria hasta 1976, celebra a Madam Efunroye Tinubu una controvertida mujer que traficó al interior de África con esclavos, pero que al mismo tiempo luchó contra la venta de esclavos a los países colonialistas como Gran Bretaña y Estados Unidos.
Los Yoruba, son uno de los pueblos originales de África con mayor presencia e importancia en el oeste del continente. En Nigeria son el grupo étnico de mayor presencia constituyendo aproximadamente el 21% de la población de aquella nación.
Yoruba de nacimiento Efunroye Tinubu, vio la luz a principios del siglo XIX, teniendo como fechas atribuidas a su nacimiento un rango tan amplio que va de 1802 a 1810. Miembro de una familia de comerciantes, Efunroye aprendió el oficio de su madre y de su abuela. Madam Tinubu fue una mujer muy astuta, pero sobre todo inteligente, en alguna de sus biografías se afirma que, a falta de belleza, fue dotada con la inteligencia, astucia y diplomacia que la llevó a dominar el comercio y en muchas ocasiones las políticas de Estado en Nigeria a lo largo de su vida. Inició en la ciudad costera de Badagry. Efunroye Tinubu se casó varias veces, la primera con un comerciante de Badagry con quien tuvo dos hijos que murieron a muy temprana edad, el esposo también murió y Efunroye se casó con un rey destronado. El poder y la importancia de Madam Tinubu era tal que no tenía problema de relacionarse con la aristocracia de la región. Su esposo Oba (título de realeza en Nigeria equivalente a rey) Adele fue reinstaurado en el poder, el poder de Efunroye creció nuevamente, incluso con la muerte de Adele, la importancia, influencia, riqueza y poder de Efunroye Tinubu continuó creciendo. 
Madam Tinubu comerciaba sal, tabaco, algodón, aceite de palma, tenía una granja desde la que manejaba un lucrativo negocio con las semillas de la Kola, las mismas que junto con las hojas de la planta de coca dieron nombre al refresco más conocido del mundo. Efunroye también traficaba con seres humanos a los que vendía como esclavos. Ella misma tenía esclavos a su servicio. Los argumentos que se utilizan en favor de Madam Efunroye Tinubu es que culturalmente el esclavismo africano era algo “humano” y un esclavo jamás resultaba serlo por toda una vida, siempre recuperaba su libertad y la mayor parte de las veces era integrado al grupo familiar o de negocios de su dueño, mientras que el esclavismo que vivieron los africanos que se llevaban los traficantes europeos corrían por lo general con suerte espantosa, una vida de dolor e injusticias en una tierra muy lejana a la propia. Efunroye al darse cuenta, eso dicen, de estas injusticias se convirtió en una de las principales enemigas del colonialismo y de la venta de esclavos a los europeos en especial a los británicos y norteamericanos. Inició también una campaña en contra de los colonizadores, a principios de la década de los años 1850, Efunroye, se había convertido en un verdadero dolor de muelas para los ingleses y para los negreros norteamericanos. La importante mujer patrocinó y participó en movimientos de rebelión en contra del colonialismo y exhortó a otros jefes africanos a resistir la invasión de las naciones colonialistas, así como a negarse a vender seres humanos a los europeos. En 1856 las autoridades inglesas la arrestaron junto con un número importante de sus seguidores y la deportaron a la zona de la ciudad de Abeokuta, lejana a Lagos y era una región habitada por los Egba, un pueblo de origen Yoruba también. En la región dominada por los Egba, Efunroye, continuó con su negocio de comercio y comenzó a introducirse en la política local. La importancia que cobró Efunroye la llevó al establecer la estrategia para acabar con una invasión de la gente de Dahomey en contra del pueblo Egba en 1863, lo que hizo que fuera nombrada en 1864 como Iyalode de los Egba, el titulo equivalente a primera dama de la nación Egba. Efunroye fue la primera mujer en ser distinguida con este título. El ser la Iyalode, la hizo tener una influencia definitiva en la elección del siguiente rey entre los Egba. Efunroye tráfico además, desde la guerra Yoruba en la década de 1840 y hasta el día de su muerte, que sucedió en 1887, con armas.
Madam Efunroye Tinubu es sin duda una de las figuras femeninas más importantes en la historia de Nigeria y su historia por contradictoria que nos parezca, es perfectamente comprensible al interior de la sociedad nigeriana.  


publicado en mamaejecutiva.net el 11 de junio de 2019
imagen wikipedia.org

miércoles, 15 de mayo de 2019

El genocidio olvidado.



Un relato de poder, de la influencia colonialista y económica que los gobiernos más poderosos de occidente ejercen sobre los países africanos.


Armando Enríquez Vázquez

Uno de los libros que más me ha impactado en la vida lo leí hace un poco más de veinte años, su título es: “Deseamos informarle que mañana habremos de ser asesinados con nuestras familias” escrito por el periodista Philip Gourevitch acerca del genocidio en Rwanda, el titulo fue tomado de una carta que un tutsie entregó a un sacerdote que refugiaba a un grupo de ellos en su iglesia y que permitió la entrada de los hutus al día siguiente.
Ya desde entonces una de las cosas más impactante de esta tragedia de la humanidad era la cantidad de personas exterminadas por un asunto de raza en menos de un mes. Los Hutus eliminaron en cuestión de días a un millón de tutsies a machetazos principalmente. Rwanda fue el genocidio llevado a cabo en menor periodo de tiempo en la historia del siglo XX. Pero lo más sorprendente es que los occidentales y el mundo enteró prefirió en su momento, como continúa haciéndolo hoy, ignorar esta masacre. Durante más de setenta años los judíos nos han pedido no olvidar El Holocausto, una de las grandes vergüenzas de la humanidad, pero a poco más de 20 años casi nadie recuerda el terrible genocidio ocurrido en África Central en 1994.
Black Earth Rising” una miniserie de ocho capítulos producida por Netflix nos plantea en el más inglés de los sentidos una historia ficticia acerca de un complot por revelar una verdad terrible que sucedió a continuación del genocidio y cuando los Tutsies huyeron a Zaire en busca de una vida libre de persecuciones. Escrita, dirigida y producida por Hugo Blick, un afamado productor inglés, “Black Earth Rising” tiene todo el gran estilo de la novela inglesa de intriga de Graham Greene y sobre todo de John Le Carré.
Kate Ashby (Michaela Coel) una joven abogada, que fue rescatada por el miembro de una ONG de entre los cadáveres masacrados de su gente y adoptada por una prominente abogada inglesa, quien en su juventud también fue parte de los grupos que fueron a defender a los tutsies tras la masacre hutu, se ve envuelta en una trama legal y de violencia cuando su madre al tratar de juzgar a un viejo miliciano tutsie en la Corte Internacional de la Haya es asesinada junto con el militar africano y otro joven abogado que fue amante de Kate.  
Kate Ashby trabajará con el socio de su madre el abogado Michael Ennis (John Goodman) quien mueve las cartas de acuerdo con un antiguo plan elaborado por él, Eve Ashby (Harriet Walter), la madre de Kate. Eunice Clayton (Tamara Tunie) jefa de la oficina de asuntos africanos del Departamento de Estado de Estados Unidos. Una antigua miliciana tutsie, Alice Munezero (Noma Dumezweni,) intentando llevar a juicio a uno de los hutus acusado del genocidio en Rwanda y quien hasta ese momento a pesar de tener órdenes internacionales de captura ha evadido a la justicia, pero al mismo tiempo revelar una historia desconocida entre esta guerra fraticida.
La actuación de Michaela Coel es extraordinaria y la de John Goodman es sin duda una de las mejores de su carrera y eso es mucho decir, pues es un extraordinario actor con papeles ejemplares como el del gordo psicópata, vecino de cuarto del escritor en “Barton Fink” de los hermanos Coen.
Un relato de poder, de la influencia colonialista y económica que los gobiernos más poderosos de occidente ejercen sobre los países africanos, que explotan todas las riquezas del continente, la inutilidad de los cascos azules, las conspiraciones de cuello blanco para acceder a los recursos africanos sin importar el costo en vidas humanas o la sumisión aunada a la corrupción y el poder de muchos líderes africanos. La historia está escrita de una manera estupenda y hay escenas que son perfectas en su sutileza y brutal elegancia. La secuencia del viejo magistrado en su contenedor de archivos, la declaración mutua de amor entre Michael y Kate son ejemplo de la calidad de la pluma de Blick.
Aunque una obra de ficción, “Black Earth Rising”, nos recuerda lo que nunca deberíamos olvidar; el odio de un pueblo por otro, capaz de llevar tragedias bestiales y delirantes. Tal vez como pecado yo diría que la miniserie olvida por completo el rol que juegan hoy los chinos en África quienes han ganado en un par de décadas más terreno entre los líderes y habitantes del continente con una política de sonrisa y billetes que los los siglos de brutalidad e intolerancia impuestas por los europeos.
Tanto si conoces la historia terrible de Rwanda y las disputas entre hutus y tutsies como si nunca has escuchado de ella “Blak Earth Rising” es una serie que te recomiendo ver, porque de la misma manera que tantas películas, libros y series nos obligan a no olvidar la aniquilación de los judíos en la Europa Nazi, nadie debe olvidar e ignorar el genocidio que Estados Unidos, Gran Bretaña y Francia permitieron y hasta cierto punto promovieron en última década del siglo pasado en el centro de África y que como en el caso de los primeros en su momento, aún hay líderes hutus que impunemente caminan por África.

publicado en roastbrief.com.mx el 11 de febrero de 2019
imagen Netflix

martes, 30 de abril de 2019

Alexandrine Tinné la exploradora olvidada.




Una millonaria holandesa que se adentró en el norte de África intentado en convertirse en la primera mujer en cruzar el Sahara, ha sido olvidada por causas ajenas a ella.
Armando Enríquez Vázquez
Entre las historias de las exploradoras del siglo XIX, mujeres valientes y que demostraron en más de una ocasión ser no sólo iguales, si no mejores que los hombres a pesar de las ideas machistas de la época, encontré el otro día la de Alexandrine Tinné a quien un poco por su destino y otro tanto más grande por las desventuras de la II Guerra Mundial, pocos conocemos y por esa misma visión machista nunca se valoró su papel en la exploración y descubrimientos en el Nilo y Sudán de la manera correcta y hoy que es demasiado tarde sólo se puede hablar de su relevancia de manera mínima.
Alexandrine Petronella Francina Tinné nació el 17 de octubre de 1835 en La Haya, Holanda. Se le conocía como Alexine, un sobrenombre que a ella le gustaba. Era hija de un rico comerciante y viajero llamado Philip Tinné, quien tenía 63 años al momento del nacimiento de Alexandrine. Su madre la Baronesa Harriet Van Capellen era hija de un importante almirante holandés y miembro destacado de la aristocracia holandesa. Philip Tinné inculcó a su hija el amor por lo viajes, él viajaba constantemente a Sud América a unas enormes plantaciones de azúcar que tenía en la entonces Guayana Holandesa, hoy Surinam. Durante un viaje a Italia cuando Alexine tenía nueve años, Philip murió heredando una gran parte de su fortuna a su hija, el monto de la herencia, más el dinero propio de la madre convirtió a las dos mujeres en una familia con mucho dinero. Lo que permitió a ambas dedicarse a lo que más gustaba a ambas viajar, explorar y descubrir el mundo.
Alexandrine Tinné realizó los estudios que se esperaban de una mujer de su época y aprendió además varios idiomas entre ellos el árabe. A los 21 años comenzó a viajar acompañada por su madre, primero por las capitales europeas conociendo museos, recorriendo ciertas ruinas europeas y más tarde sus expediciones fueron menos convencionales; atravesaron los Pirineos a caballo, atravesando territorios escarpados y de difícil acceso. Ese mismo año de 1856 parten de Trieste rumbo a Alejandría para conocer el río Nilo. El viaje duró casi dos años en los que Alexandrine y su madre recorrieron no sólo Egipto, si no que visitaron Palestina, Jerusalén, Damasco, el Mar Rojo, Luxor.
En el siguiente viaje Alexandrine y su madre se hicieron acompañar por la hermana mayor de ésta que además era la tía favorita de Alexine; Adriana Van Capellen. Esta mujer había sido dama de compañía de la reina Anna Pávlovna Románova, esposa de Guillermo II de Holanda. Las mujeres llegaron a El Cairo dispuestas a subir por el Nilo y alcanzar Jartum, capital de Sudán un lugar que no era accesible a la mayoría de los exploradores y mucho menos a un trío de mujeres. Eso sin contar que Alexandrine se empeñó en viajar con muebles, vestuarios, caballos, camellos y perros, además de sirvientes que había llevado desde Holanda más guías y cargadores para todos estos caprichos de la holandesa. Antes de iniciar el viaje conoció en la capital egipcia al misionero y explorador alemán Ludwig Krapf quien le aconsejo no hacer el viaje hasta Jartum en una sola etapa, lo que le propuso el alemán fue llegar primero a Gondar, la capital de Abisinia, algo que la joven holandesa descartó. Alexine, su madre y su tía tardaron tres meses en llegar a Jartum. Las holandesas llamaban la atención entre los diferentes grupos de etnias africanas pues para muchos eran las primeras mujeres blancas que veían, además que viajaban con toda una parafernalia que ningún otro explorador europeo hubiera considerado. Los mismos europeos que iban encontrando en el camino se sorprendían por lo que estas mujeres llevaban consigo y por la zona que habían decidido explorar. Samuel Baker un inglés que buscaba las fuentes del Nilo, en una carta a su hermano las calificó de dementes, además de que Harriet le había ganado la compra de un vapor, para navegar por el Nilo Blanco. Los afluentes de Nilo y los lagos cercanos a Jartum eran cuna de mosquitos y de malaria, afortunadamente las holandesas en esa ocasión no contrajeron enfermedad alguna, sólo el cansancio de la travesía. Lo más al sur que llegó la expedición fue al poblado sudanés de Gondokoro, un lugar que a las holandesas pareció infecto y que era lugar de reunión de negreros y traficantes de marfil. Después de un mes de recuperar fuerzas y reparar las naves y quedar en la certeza de que el viaje hacía el centro de África era imposible pues los ríos ya no eran navegables, ni seguros, Alexandrine Tinné decidió dar media vuelta y regresar a El Cairo.
La que más sufrió el viaje fue la tía que a los pocos días de iniciado decidió encerrarse en su camarote, salir lo menos posible y aislarse. Una vez de vuelta Jartum, Alexine propuso no regresar aun a El Cairo y continuar el viaje navegando uno de los afluentes llamado Bahr el Ghazal, que en español significa Río de las gacelas. El viaje largo, pensaban hacerlo en seis meses, se complicó por las enfermedades que achacaron a los miembros de la expedición y los imprevistos que se fueron presentando. En esta ocasión se unieron a la expedición de Alexine dos científicos alemanes y un noble holandés, pero la tía decidió no participar y quedarse esperando a su hermana y sobrina en Jartum. Una vez más el séquito de Tinné era excesivo y demostraba excentricidad y su fortuna. El viaje duró más de un año y en el perecieron dos de las doncellas holandesas de Alexandrine, uno de los científicos alemanes de nombre Hermann Steudner, y finalmente habría de morir la madre de Alexandrine; Harriet. Alexandrine devastada regresó a Jartum, había pasado más de un año desde que la fatídica expedición había salido de Jartum, Alexandrine decidió pasar unas semanas para recuperarse antes de regresar con su tía a El Cairo, uno días antes del inicio del regreso, la tía Adriana murió también víctima de las fiebres tropicales.  
Alexandrine sintiéndose culpable por la muerte de su madre y su tía juró no volver jamás a Amsterdam, al llegar a El Cairo rentó una casa y permaneció en ella los siguientes años, antes de emprender un viaje por la costa del Mediterráneo que terminó en Argelia donde encontró ciudades destruidas por un terremoto y una epidemia de cólera. Alexandrine alquiló una villa y se dedicó a estudiar la lengua de los Tuareg para en diciembre de 1867 iniciar un nuevo viaje en el que atravesó parte del desierto del Sahara, la primera etapa terminó seis meses después en el Valle de M’Zab, hoy patrimonio de la humanidad de acuerdo con la UNESCO. De ahí se dirigió a la costa y regresó vía marítima a Malta, después se dirigió a Trípoli e inició una nueva aventura intentando otra vez cruzar el Sahara, esta vez llegó hasta un oasis en el centro del Sahara. Ahí, la caravana se topó con un grupo de Tuaregs, entre los habitantes del desierto y el guía de la expedición de Tinné se dio un malentendido y se desató una escaramuza y Alexandrine Tinné cayó herida, al parecer en una espada le cortó una mano. Hay quienes suponen en base a la declaración de los testigos que la holandesa murió desangrada en el desierto, aunque su cadáver nunca fue encontrado, otros siguiendo una noticia aparecida treinta años más tarde suponen que fue rescatada y vendida a un jeque árabe con el que tuvo tres hijos.
Alexandrine Tinné era aficionada a la pintura y a la fotografía, durante sus viajes realizó fotos y acuarelas, la mayor parte de su colección de objetos, materiales creados por ella y animales se perdió en bombardeos que durante la II Guerra Mundial destruyeron las bodegas donde se guardaban sus pertenencias tanto en Inglaterra como el La Haya, como mencioné antes. Lo que impide sin duda el darle el justo valor a su vida, más allá del de la millonaria excéntrica que se enamoró de África. Sobreviven los diarios de su madre y algunos papeles y cartas de Alexandrine que se resguardan en la Biblioteca Real de La Haya y en un museo en Stuttgart.
En 2013 el correo holandés emitió timbres postales con la imagen de Alexandrine Tinné


imagen: murderis everywhere.blogspot.com

martes, 5 de febrero de 2019

Mary Kingsley una inglesa victoriana en África.




Una mujer que en ocho años hizo tres viajes a África Occidental y recolectó peces e insectos para el museo británico sin dejar de ser una dama victoriana.

Armando Enríquez Vázquez

Mary Henrietta Kingsley enfundada en un vestido largo negro como lo dictaban las reglas de la sociedad inglesa de finales del siglo XIX, se embarcó en un viaje rumbo a África que cambió su vida pero nunca su visión de mujer inglesa de esa época acerca de la vida y el papel de la mujer en la sociedad.
Esta mujer de 31 años que sin nadie que la acompañara, zarpó con rumbo primero a las Islas Canarias y después continuó su viaje a África Occidental conocida en esos días como “La tumba del hombre blanco” por la cantidad de enfermedades y vicisitudes que acababan con la mayoría de los europeos que llegaban en busca de fama y riqueza, hizo historia, se convirtió en leyenda entre caníbales y en una rareza para una sociedad europea que ni siquiera consideraba a las mujeres aptas para elegir a sus gobernantes.
Intrépida, poseedora de un espíritu aventurero y valiente, Mary Henrietta Kingsley nació en Londres el 13 de octubre de 1862. Hija de un médico que acompañaba a diferentes miembros de la aristocracia inglesa en sus viajes alrededor del mundo de nombre George Kingsley, a pesar de ser educada en la forma tradicional de la época, o lo que es lo mismo, sin una verdadera educación formal de ningún tipo, George Kingsley comenzó a darse cuenta que su hija era diferente; inteligente y curiosa. Kingsley contrató un maestro de alemán para Mary y le dio acceso a la niña a su biblioteca. En la medida de lo posible cuando su padre se encontraba en Londres, Mary pasaba horas con él ayudándolo a traducir textos, a redactar sus memorias de viaje y sus hallazgos, George Kingsley viajó principalmente a América del Norte y se volvió un experto en la cultura de los Sioux.
En 1890, con diferencia de semanas, los padres de Mary murieron. Su hermano menor, también viajero, emprendió un viaje a China. Mary se vio entonces sola en Londres y sin nadie a quien recurrir, decidió hacer cuentas de lo que era su herencia y como distribuirla de manera mensual para permitirse viajar a África. Para preparar su viaje consultó a diferentes amigos de su padre de los que sólo escuchó palabras de desaliento. Uno de ellos le dijo: “Sí quieres marchar a África tienes que planear el viaje a la perfección, prepararlo todo y cuando lo tengas todo listo, irte de viaje a Escocia”. A pesar de los sarcasmos y burlas Mary Higgins realizó su primer viaje del que regresó en diciembre de 1893.
En diciembre de 1894, un año después de haber regresado, con maletas llenas de frascos y formol que le había dado el zoólogo Albert Günther, director del Museo de Historia Natural británico y miembro de la Royal Society como forma de patrocinar su viaje y las cuales ella tenía que llenar con especies de insectos y peces, Kingsley se embarcó por segunda vez con rumbo a África. Este segundo viaje fue un viaje lleno de hazañas. Al llegar a África le fue negada la entrada al continente por las autoridades de la aduana británica por no estar acompañada de un hombre, tras breve discusión con el jefe de la garita, se le permitió el paso, quedó advertida que ninguna autoridad le ayudaría y que se encontraba sola en África.
Mary Kingsley no fue amedrentada por el machismo inglés y junto con sus maletas llenas de frascos se adentró en África, se contactó con los mercaderes en busca de guías que la adentraran en el territorio de lo que hoy es Gabón y la Guinea Ecuatorial. Acompañada de guías de diferentes grupos étnicos, decidió que una de las mejores formas de internarse en la selva era navegar a través del río Ogowe. Este río es el principal de Gabón y atraviesa dicha nación africana, además algunos de sus afluentes se internan en Camerún.
Mary Kingsley aprendió a remar y en más de una ocasión durante ese aprendizaje volcó la canoa cayendo al río y sobreviviendo a pesar de usar sus oscuros vestidos victorianos con enaguas y medias gruesas de lana, a este forma de vestir Kingsley atribuyó el evitar piquetes y mordidas de diferentes insectos y de las sanguijuelas que infestaban los lodos de río. La mujer blanca que surcaba el río se convirtió en una leyenda y atractivo para las diferentes comunidades que habitaban en la ribera del río las cuales salían a ver a aquella forastera de piel blanca.
En sus diferentes aventuras en el río, Kingsley se topó de frente con un feroz hipopótamo, de acuerdo con sus relatos el asunto terminó cuando Mary le rascó detrás de las orejas al animal con su sombrilla pasando al lado de la criatura sin crear una tragedia. En otra ocasión se deshizo con un remo de un cocodrilo. Y refugiándose en la maleza de una tormenta tropical, se encontró junto a un leopardo que también se resguardaba del mal clima.
Kingsley documentó las costumbres de diferentes grupos nativos de África Occidental, su religión y también plantas que tenían diversos usos. Los Ajumba le enseñaron a navegar en el río y los Fang a caminar por entre la maleza de la selva. De hecho, ella relata que para ganarse el respeto de ambos grupos en una de sus caminatas disparó un rifle en contra de una manada de elefantes, sin haber disparado antes en contra de ningún animal y mató a uno de ellos lo que le ganó de inmediato el respeto de los hombres que la acompañaban.
Convivió con grupos de caníbales, como los Fang, y en un momento de su texto refiere que no temía ser comida por los antropófagos que no se interesaban por la carne de los blancos, sino que le preocupa el bienestar de sus guías quienes si podían ser devorados por alguno de los diferentes grupos de caníbales de la zona.
En 1895, Mary Kingsley logró una hazaña hasta ese momento no realizada por una mujer y el único occidental que lo había logrado había sido el gran explorador inglés Richard Burton, uno de los descubridores de las fuentes del río Nilo y que era admirado por Mary; conquistar la cima del Monte Camerún, una montaña de 4,040 metros de altitud. Acompañada por un grupo de seis guías que la fueron abandonando conforme se acercaban a la cúspide debido a la idea de que dioses malignos habitaban la montaña. Kingsley llegó sola a la cumbre de la montaña convirtiéndose en la primera mujer europea en lograrlo y una vez más ataviada con la ropa menos indicada para esa labor.
A finales de 1895 Mary Kingsley regresó a Inglaterra, en sus frascos llevaba 65 especies diferentes de peces de las cuales 7 eran desconocidas, convertida en una celebridad se le invitó a redactar una serie de conferencias para la Royal Society que fueron leídas por hombres. A las mujeres no estaba permitido hacerlo y Mary se sentaba entre el público a escuchar sus propias aventuras e impresiones de viaje. A pesar de su valentía e independencia, Mary Kingsley observó las reglas de la sociedad conservadora y jamás se opuso al ser relegada como en el caso de las conferencias, es más su posición en temas como el voto femenino en boga en esos momentos en Gran Bretaña, era opuesta a las sufragistas y así lo expresó por escrito.
Mary había quedado prendada por África y su apartamento londinense estaba totalmente decorado por máscaras y otros recuerdos que había llevado del continente. Ella decía que esa decoración la inspiraba para escribir sobre su experiencia.
En 1900 al enterarse del inicio de la guerra boer en Sudáfrica, vio la oportunidad de regresar a África y se enlistó como enfermera del ejército inglés. Curiosamente en esa ocasión sus vestidos no la salvaron del diminuto virus del Tifo y Mary Kingsley murió el 3 de junio de 1900 a los 37 años.
Mary Kingsley escribió y publicó “Viajes al África Occidental” y “Estudios sobre África Occidental”. Tres especies de peces de las que llevó a Inglaterra fueron bautizadas con el nombre de la exploradora.


publicado en mamaejecutiva.net el 28 de enero de 2019
imagen wikipedia.org

miércoles, 15 de noviembre de 2017

Nanny de los Cimarrones.



Llevada desde África y vendida como esclava esta valiente mujer fue una de las líderes de un movimiento negro en Jamaica en el siglo XVIII y es la única heroína nacional de Jamaica.

Armando Enríquez Vázquez

Uno de los grandes pueblos e imperios de África que enfrentaron los europeos en su comercio de esclavos fue el pueblo Asante. Los Asante se encontraban en la costa este de África y por lo tanto sufrieron del ataque de los negreros. Entre los cientos de miles de africanos que fueron capturados y trasladados a América para ser vendidos como esclavos, se encontraba esta extraordinaria mujer a la que el pueblo de Jamaica llama Nanny de los Cimarrones, o la Reina Nanny originaria del pueblo Asante y quien encabezó una revuelta de negros cimarrones en Jamaica a principios del siglo XVIII.
Cimarrón era un término que los españoles utilizaban para llamar primero a todo aquello que era silvestre, durante la colonia se hizo extensivo a los esclavos que lograban escapar del cautiverio y fundaban pueblos y asentamientos donde vivían de manera libre. Jamaica fue posesión de España desde que la descubrió Colón hasta el año de 1655 cuando el 10 de mayo el Almirante William Penn y el General Robert Venables lograron arrebatar el control de la isla a los españoles, para reclamarla como colonia inglesa.
Poco o nada se sabe de los orígenes de Nanny y se cree que nació alrededor de 1686 y fue llevada y vendida en Jamaica como esclava junto con cuatro hermanos y los cinco lograron escapar de la plantación donde trabajaban para internarse en la zona montañosa de Jamaica, donde sabían que nadie los buscaría por los peligroso e intrincado de las selvas montañosas. Nanny junto con su hermano Quao crearon una zona a la que se le conocía como Nanny Town en lo que se conoce como Portland Parish en el este de la isla y cercano a las Montañas Azules.
Desde ese emplazamiento Nanny creó una comunidad que económicamente se relacionaba de forma pacífica con sus vecinos al mismo tiempo que llevaba a cabo una guerra de guerrillas liberando esclavos de las plantaciones cercanas. Muchos de los dueños de las fincas protestaron y pidieron al gobierno su ayuda para acabar con las incursiones de los cimarrones. La guerra del gobierno en contra de los cimarrones sólo terminó por demostrar la gran capacidad como estratega de Nanny. Como sucede en otros casos de mujeres inteligentes y poderosas, no faltó quién la acusara de utilizar artes de hechicería, puesto que Nanny mantenía sus tradiciones religiosas africanas y ella era considerada como Obeah, la segunda posición más importante dentro de la sociedad de los cimarrones del grupo cimarrón que dirigía. Los documentos ingleses de la época que hablan de ella la pintan como una despiadada y sanguinaria mujer que guiaba a la banda de cimarrones de Windward. Mucho del conocimiento acerca de la vida y hechos de esta brillante mujer se conocen gracias a la tradición oral y leyendas que sobre su persona se fueron formando. Leyendas que, sin duda, ayudaron a acrecentar su fama de hechicera entre otras. De estas las tres más comunes son: Haber salvado del hambre a sus seguidores gracias a unas semillas de calabaza de castilla que tras un sueño con sus dioses aparecieron en manos de Nanny, cuando esta despertó. De hecho, el lugar donde esto supuestamente sucedió se llama Pumpkin Hill. Haber creado un caldero en el que hervía agua sin fuego y la cual al acercarse los ingleses producía vapores que hacían que los soldados perdieran la conciencia y cayeran en él o rodaran colina abajo. Por último, la creencia de que Nanny podía atrapar las balas de los ingleses con la mano, en una versión también muy popular y más prosaica, se decía que Nanny podía atrapar las balas con las nalgas y dispararlas de vuelta a sus enemigos con ayuda de sus flatulencias.



Lo cierto es que Nanny fue ferviente promotora de la libertad, así como de la lucha por la misma entre la población de afrojamaiquinos que ella misma ayudó a liberar. Su muerte de fecha alrededor de 1730, no tuvo descendencia y las leyendas dicen que se casó con un hombre de nombre Adou. Otra historia dice que llegó a Jamaica como una mujer libre hija o descendiente de un rey africano, lo cual no parece lógico con la realidad del tráfico de esclavos.
En 1982, a los veinte años de la independencia de Jamaica Nanny fue reconocida como uno de los siete héroes nacionales de Jamaica y es la única mujer en el selecto grupo. El billete de 500 dólares jamaiquinos tiene un retrato de esta mujer que huyó de la esclavitud y ayudó a más de mil personas a dejar de serlo.

publicado en mamaejecutiva.net el 6 de noviembre de 2017
imagenes: thecaribbeancurrent.com 
                 boldandfearless.me

lunes, 11 de septiembre de 2017

Nzinga reina de Ndongo y Matamba.




En la desconocida historia de los africanos en contra de los colonizadores europeos la historia de Ngola Nzinga, o Doña Ana Sousa es una de las más importantes.
Armando Enríquez Vázquez
La relación de Europa con el África Negra ha sido siempre una de desprecio, violencia, injusticia y carnicería por parte de los diferentes pueblos europeos que conquistaron y colonizaron a los habitantes del centro y sur de aquel continente.
En el siglo XVI los portugueses llegaron al territorio de Ndongo, parte de lo que hoy conocemos como Angola, habitado por el grupo étnico de los Mbundu. Portugal era ese momento el principal traficante de esclavos africanos del mundo occidental y para surtir la demanda que exigían las nuevas colonias de América, los portugueses comenzaron a incursionar tierra adentro del continente y no sólo en las costas del continente.
El rey de Ndongo llevaba por título Ngola y los europeos confundieron el título del gobernante con la región en la que mandaba, por lo que a ese territorio le llamamos Angola. Alrededor de 1580, nació Nzinga, hija del Ngola Kiluanji Kia Samba. Kiluanji llegó a un acuerdo con los portugueses para que estos se llevaran un número limitado de habitantes de la región, muy probablemente enemigos y opositores a su gobierno, como esclavos. Sin embargo, con el paso del tiempo la demanda de las colonias americanas por esclavos obligó a los europeos a romper lo acordado con Kiluanji.
El mismo gobernante se convirtió en un tirano. En 1618, Mbandi hijo de Kiluanji se reveló a su padre, lo derrocó y asesinó. El nuevo Ngola resultó igual que el padre y a la lucha interna por el poder que incluyo la orden por parte Mbandi de asesinar al hijo de Nzinga para de esta forma acabar con la línea de sucesión, se sumó el expansionismo de los portugueses que cada vez más secuestraban a ciudadanos del reino de Ndongo. En 1622, Nzinga fue enviada por su hermano a la ciudad de Luanda donde se había establecido el gobierno colonial portugués, para entrevistarse con el gobernador Joao Correia de Sousa a Luanda. La historia cuenta que el portugués mando poner una sola silla en el salón donde recibió a la princesa africana, en el que se sentó el portugués, obligando a Nzinga a permanecer de pie y de esta manera humillarla como una inferior. Lo que no contaba este arrogante burócrata europeo es que Nzinga ordenara a una de sus doncellas de compañía el arrodillarse y formar una banca humana para la princesa que entonces discutió con el portugués en términos de igualdad.
Poco o nada se sabe de cómo fue criada Nzinga, lo que queda claro es que fue una mujer no solamente muy inteligente, si no realmente capaz de enfrentar a los europeos, aquel día Nzinga buscaba el reconocimiento por parte de Portugal de Ndongo como un reino independiente, como lo habían hecho los portugueses con el reino del Kongo. Buscaba abrir acuerdos comerciales con Luanda. Logrando ambos objetivos, Nzinga aseguró que los negreros portugueses atraparan a sus presas fuera de las fronteras de Ndongo, y su hermano ganaba tiempo para pacificar el reino, a cambio Nzinga entregó a los prisioneros europeos que mantenía su hermano. Como parte de su estrategia diplomática Nzinga se bautizó en esa ocasión conforme al rito católico adoptando el nombre de Doña Ana de Sousa, y utilizando el apellido del gobernador como deferencia con él.



Los acuerdos únicamente fueron válidos un año. En 1623, tal vez con el cambio de Correia de Sousa de la gubernatura, las cosas regresaron a su condición anterior. La debilidad de Mbandi al frente del reino de Ngondo era cada vez más evidente. Nzinga optó por envenenar a su hermano y tomar las riendas del gobierno y declaró Ndongo un territorio libre, enfrentando a los portugueses ofreció libertad a todos aquellos que llegaran a Ndongo y se alió con los holandeses, para luchar con los portugueses y acordó con ellos en los mismos términos que antes lo hizo con Correia de Sousa. En 1626, las fuerzas de Portugal lograron deponer a Nzinga y pusieron en su lugar a un rey a modo. Nzinga tuvo que huir de Ngondo y conquistó el reino de Matamba donde estableció su reino. Desde Matamba atacó a los portugueses y los mantuvo alejados de las rutas del comercio de esclavos utilizando tácticas de la guerra de guerrillas, estando al frente de su ejército en muchas de estas ocasiones.
A través de alianzas con los pueblos africanos cercanos, de entrenar a los jóvenes como fieros combatientes, de contratar mercenarios y conseguir a un aliado singular; Holanda, durante décadas Nzinga logró mantener el control del reino Matamba, incluso cuando los holandeses derrotaron a los portugueses Nzinga regresó triunfante a Luanda. Todo aquel hombre negro que alcanzaba las fronteras de Matamba era un hombre libre. Dzinga era reconocida como líder por todos los habitantes de Matamba y reinos aledaños.
Mujer de gran inteligencia, Nzinga está considerada por los portugueses como una de las mayores estrategas militares contra los que se hayan enfrentado. Nzinga derrotó a las fuerzas portuguesas en diferentes batallas. Los portugueses lograron capturar a una de las hermanas de Nzinga y se dice que estuvieron detrás de la misteriosa muerte de la otra. Estas dos mujeres servían a Nzinga como parte de su gobierno. La estancia de Nzinga en Luanda duró sólo un año en 1648, los portugueses derrotaron a los holandeses y retomaron la ciudad, Nzinga regresó a Matamba y desde ahí siguió atacando a los portugueses e impidiendo que los europeos se internaran en esa zona de África.
Finalmente, en 1657 portugueses y Nzinga firmaron un tratado de paz. Los siguientes años hasta su muerte Ngola Nzinga se preocupó por regresar cierto bienestar a su pueblo tras décadas de guerra. Nzinga murió en 1663, el 17 de diciembre. A partir de ese momento los portugueses comenzaron a internarse en Angola. A su muerte ninguno de sus sucesores fue capaz de lograr detener a los portugueses, finalmente en el siglo XX los portugueses abandonaron la colonia africana.
Una estatua de Nzinga adorna una de las calles principales de Luanda, capital de Angola, en homenaje a la reina africana.
Como muchos personajes rebeldes y exóticos alrededor de Nzinga se forjó también una extraña leyenda negra que nunca se ha comprobado. Una de las descripciones de un viajero holandés pinta a Nzinga como una mujer alta y de extrema belleza. Los retratos de la época así la muestran. Tal vez influenció en esta leyenda negra de la reina. Supuestamente Nzinga escogía jóvenes amantes para pasar una noche con ellos y después matarlos. El mismo Marqués de Sade le dedicó algunas páginas pintándola como una especie de viuda negra.  

publicado el 28 de agosto de 2017 en mamaejecutiva.net
imagen: wikipedia.org

viernes, 5 de diciembre de 2014

La mujer más rica de África.



Es la única mujer africana en aparecer en lista de Forbes, su fortuna se calcula entre tres y cuatro mil millones de dólares y es madre de tres hijos.
Armando Enríquez Vázquez
   Angola es el séptimo país en tamaño en África, se encuentra en la parte sur del continente y tiene fronteras con Namibia, Zambia y la República Democrática del Congo, el 60% de su economía está sustentada en el petróleo y en los diamantes. Angola fue una colonia portuguesa hasta 1975 cuando un golpe de estado en Lisboa,  de esta manera fue Portugal mismo quien facilitó las cosas para los rebeldes nacionalistas angoleños que tenían más de una década en lucha con las fuerzas colonialistas portuguesas.
   En Bakú la capital de la República Socialista de Azerbaiyán, parte de la URSS, muy lejos de Luanda, la capital de Angola, un joven universitario angoleño y miembro del Ejército, de nombre José Eduardo dos Santos, y que a principios de la década de los sesentas había participado en las guerrillas anticolonialistas en su país, estudiaba para convertirse en ingeniero petrolero, mientras era adoctrinado por la inteligencia soviética. José Eduardo además de terminar su instrucción, se enamoró y casó con una hermosa y talentosa campeona de ajedrez azerbaiyana de nombre Tatiana Kukanova. En 1973 la pareja tuvo una hija a la que llamó Isabel y al año siguiente la familia se mudó a Luanda. José Eduardo tuvo una carrera prominente entre las fuerzas revolucionarias de Angola y con la proclamación de la independencia de la nación africana, fungió en diferentes cargos hasta que fue nombrado miembro del politburó angoleño y en 1979 fue nombrado presidente de Angola tras la muerte del primer presidente de la nación Agostinho Neto y desde entonces se mantiene en la oficina presidencial.
   Su hija Isabel, tras el divorcio de José Eduardo y Tatiana se fue con su madre a Inglaterra y estudio ingeniería mecánica y electrónica en el King’s College en Londres. Isabel regresó al lado de su padre argumentando una serie de amenazas de muerte en 1992. En 1997 se convirtió en socia de un centro nocturno en Luanda llamado Miami Beach Club. Años después formó parte de una compañía llamada Urbana que gano la licitación para la limpieza de Luanda. También, es parte de la empresa Ascorp que comercializa los diamantes angoleños. Angola es el cuarto productor de diamantes del mundo.
    “La Princesa”, como es conocida en Angola y no precisamente por cariño, ha adquirido acciones en diferentes empresas y bancos en Angola y Portugal. Isabel se casó en 2002 con el magnate congolés Sindika Dokolo, el mayor coleccionista de arte contemporáneo africano del mundo. La boda costó cuatro millones de dólares. Diez años después para celebrar el décimo aniversario de la boda la pareja celebró de acuerdo con un artículo de Forbes  con una fiesta que duro tres días y para la cual la pareja voló familiares a Luanda desde Alemania y Brasil.
   En la actualidad Isabel dos Santos es la única mujer africana incluida en la lista de billonarios de Forbes y de acuerdo con la misma publicación es la mujer más poderosa de África. Sus inversiones incluyen participación en Bancos, empresas de telecomunicaciones, entre ellas, la principal compañía de telefonía celular en Angola y la principal empresa de televisión de paga de Portugal, así como empresas petroleras y cementeras.
  Obviamente, el hecho de que su padre haya gobernado Angola durante los últimos 35 años la ha puesto en la mira de la crítica y las sospechas de corrupción e influencias que la han hecho socia de diferentes billonarios del mundo como Lev Leviev, un importante comerciante de diamantes, Americo Amorim y Fernando Teles importantes inversionistas portugueses. Actualmente es socia en una empresa que pretende convertirse en la compañía de supermercados más grande de África.
  La misma revista Forbes publicó en diciembre de 2013 un extenso reportaje manifestando que la riqueza de Isabel esta cimentada en el poder y las influencias de su padre y que es poco transparente. El reportaje fue hecho por un periodista angoleño opositor al régimen de José Eduardo dos Santos; Rafael Marques de Morais.
  Isabel dos Santos es una mujer discreta que no acostumbra dar entrevistas, en una de las pocas que ha dado a nivel internacional, al periodista Tom Burgis del Financial Times, la empresaria africana declaró:
   “Creo que existen muchas personas que tienen conexiones gracias a su familia, pero que no logran nada. Sí trabajas duro y tienes determinación, vas a triunfar, eso lo que cuenta. No creo que exista una manea fácil para triunfar”.
   Tal vez el claro ejemplo de sus palabras, lo encuentre en el hecho de que ninguno de sus medios hermanos haya conseguido algo similar a lo que ha logrado ella.

   Isabel dos Santos reside a lo largo del año entre Luanda, Lisboa y Londres y es madre de tres hijos.

publicado en mamaejecutiva.com.mx el 24 de noviembre de 2014
imagen: forbes.com 

miércoles, 2 de octubre de 2013

Esclavitud.





La esclavitud, tan o más cruel como lo ha sido siempre está presente en pleno siglo XXI y lo increíble es que existen organismos internacionales que parecen aprobarla como la FIFA.

Armando Enríquez Vázquez

El periódico inglés The Guardian publicó el 25 de septiembre pasado que decenas de trabajadores nepaleses han muerto en la construcción de las instalaciones para el mundial de Qatar a realizarse en 2022.
Según el diario británico durante el verano los decesos de los nepaleses se contaron a uno diario en los sitios de construcción. Las condiciones laborales de los nepaleses son de esclavitud. A los trabajadores no se les ha pagado por meses. A muchos se les han confiscado los pasaportes y se les niega una identificación que establezca su estancia legal en Qatar, lo que los convierte en trabajadores ilegales. Hay algunos que incluso acusan a sus empleadores negarles el acceso a agua fresca en las brutales condiciones de climáticas del desierto árabe. Al parecer en esta ocasión la FIFA, el organismo máximo del Futbol internacional, no tiene nada que decir, a diferencia de sus amenazas en contra de evaluar a Brasil tras las protestas sociales del pasado mes de Junio.  
En Nepal los miembros de la etnia Tharu desde hace más de 160 años que fueron despojados de  sus tierras son utilizados como esclavos por otros sectores de la población nepalí, desde como trabajadores de campo, domésticos hasta como esclavos y esclavas sexuales. Aun2que desde hace diez años el gobierno de Nepal prohibió esta práctica, la realidad es que la esclavitud de los Tharu aun existe.
El sureste de Asia es reconocido como una de los lugares del mundo donde existe la esclavitud en mayor escala. Incluso provee a los pederastas de diferentes destinos de lo que se conoce como turismo sexual infantil. Muchos niños pakistaníes son obligados a firmar contratos de trabajo hasta que alcanzan la edad de 30 años. Miles de niños son forzados anualmente a pizcar algodón en los campos de Uzbekistán. México no es la excepción y baste mirar las cifras 20,000 niños explotados sexualmente de acuerdo con las cifras del gobierno.
En marzo del 2013 el OIT publicó que más de 21 millones de seres humanos viven actualmente en condiciones de esclavitud. Alrededor de  11,4 millones son mujeres y niñas, y 9,5 millones de hombres y niños. Se cree que 19 millones de estas personas son explotadas por individuos o empresas privadas y más de 2 millones por el Estado o grupos rebeldes. Elegantemente se habla de trata de personas, trabajo forzado, trabajo en condiciones de servidumbre, cuando en realidad se habla de esclavitud. Hay quienes pretenden hacer de la trata un fenómeno que involucra el transporte de personas de un país a otro. Por lo que entonces podríamos decir que los negreros que secuestraban poblaciones enteras en África, antes que esclavistas eran tratantes de personas, lo cual a los oídos del más políticamente correcto y moderno suena totalmente absurdo.
Estos millones de seres humanos son forzados a trabajar, muchas veces de manera no remunerada, engañados con la promesa de mejores vidas. En ese sentido Rusia y China ocupan lugares distinguidos en lo que a la esclavitud y explotación sexual de personas se refiere. Las ganancias que genera la esclavitud actualmente son superiores a los 44 mil millones de dólares de acuerdo con estimados de la Organización Internacional del Trabajo.
Entre aquellos que quieren encontrar definiciones y características a las formas “actuales” de esclavitud están los que dicen que la esclavitud contemporánea implica el obligar de manera física o a partir de crueldad mental a otros a trabajar, privarlos de sueldo, crearle deudas impagables con el “empleador”, tratar a las personas como mercancía; venderlo y comprarlo como una pertenencia. Restringirle los movimientos o el área física en la que transitar. Esto con el perdón de las asociaciones no gubernamentales y organismos internacionales no tiene nada de diferente con las características que siempre ha tenido la esclavitud. Pensemos nada más en los peones de las haciendas porfirianas.
Pareciera que más allá del discurso demagógico, la esclavitud está permitida, o al menos es tolerada, al parecer todos los gobiernos se hacen de la vista gorda.  La llaman de diferentes formas con  tal de no llamarla con su verdadero nombre. Lo vergonzante es que a pesar de que existimos quienes decimos y creemos que jamás hemos sido parte, ni consumimos productos que han sido fabricados, elaborados o cultivados por esclavos, la verdad es  muy diferente. Hace unos días descubrí esta página de Internet http://slaveryfootprint.org los invito a contestar el cuestionario y verán cuantos esclavos trabajan para que tengamos el nivel de comodidad o de vida que tenemos cada uno. Para ejemplo baste un botón, muchos de los circuitos de nuestras computadoras, celulares, y demás gadgets tiene como uno de sus componentes un elemento llamado coltán, las mayores minas de coltan se encuentran en la República del Congo y son explotadas por mineros esclavos. Aunque resulte que es sólo el trabajo de un esclavo el que contribuye para nuestros estándares de vida, es demasiado. 

Publicado en blureport 1° de Octubre de 2013
Imagen. beginingandend.com

jueves, 26 de septiembre de 2013

África bajo el extremismo Musulmán.





Tras el reciente ataque del grupo terrorista Al Shabab al centro comercial de Nairobi en Kenia queda claro que hoy África ha desplazado a Medio Oriente como el principal territorio del extremismo musulmán.

Armando Enríquez Vázquez

De acuerdo con cálculos internacionales al año 2010 se calculaba la población musulmana en África en un poco más del 47% de los habitantes del continente. Es el norte de África donde se encuentra la mayor población musulmana del continente; Malí, Gambia, Egipto, Mauritania, Somalia, Túnez, Senegal, Libia, Marruecos, Argelia son países con más de 90% de musulmanes practicantes entre sus habitantes, y por sus condiciones económicas y las grandes extensiones de terreno inhabitadas se han convertido en parajes ideales para que los grupos terroristas lleven a cabo el entrenamiento clandestino de sus fuerzas.
Este año hemos visto activos a los grupos terroristas islámicos de África. En Malí a principio la destrucción de los mausoleos de la Ciudad de Tombuctú, patrimonio de la humanidad, por parte del grupo extremista Ansar Din, su avance desde el norte del país y amenazando a la capital de Malí, desencadenó en una guerra internacional, de la que apenas el pasado día 20 de este mes el presidente francés Francois Hollande declaró la victoria sobre los extremistas musulmanes. Los grupos extremistas Ansar Din y el brazo armado de Al Qaeda en el Magreb no han desaparecido simplemente trasladaron sus ataques a Niger y Libia. En Argelia, a principios de año se llevó a cabo el secuestro de más de 700 trabajadores, tanto argelinos como extranjeros, en una refinería. Por otra parte, en Nigeria donde la población musulmana se calcula en un 50%, los constantes atentados por parte del Grupo Boko Haram, no han cesado en este año. Los ataques de Boko Haram se dan sobretodo en el norte del vasto territorio nigeriano y tienen como objetivo básicamente a los grupos cristianos de este país. Tan sólo la semana más de 150 personas fueron asesinadas por Boko Haram en dos ataques en las carreteras nigerianas.
El ataque al centro comercial se da como una respuesta del grupo islámico extremista Al Shabab, (Movimiento de Jóvenes Muyahidines), después de que desde hace más dos años fuerzas kenianas luchan en Somalia contra Al Shabab. De acuerdo con el vocero del grupo Sheik Abulaziz Abu Muscab en entrevista para Aljazeera el ataque al centro comercial se llevó a cabo por ser este un lugar de reunión de turistas de todo el mundo, de norteamericanos y judíos, así como de políticos kenianos y lo importante no es cuando se llevó a cabo, si no que fue un éxito porque nadie lo esperaba.
La soberbia de los estados occidentales y la explotación que han hecho en el continente africano desde hace siglos, aunadas a la corrupción y condiciones de desigualdad son ingredientes importantes en el surgimiento de estos grupos extremistas cuyas visiones radicales están dispuestas a librar una Jihad, o Guerra Santa, en contra de cristianos y judíos que han abusado de ellos históricamente.
Durante los últimos doce años tanto el gobierno de los Estados Unidos, como el de algunos países europeos han declarado a los árabes y habitantes del medio oriente como los enemigos mortales de la democracia, como si los únicos musulmanes que existieran estuvieran fuera de las fronteras occidentales. El Islam es la segunda religión de nuestro planeta, más de mil quinientos millones de seguidores en el mundo, además es la que crece a un  ritmo mayor. Hoy existen musulmanes en todos los países del mundo y no todos tienen esa visión radical que pertenece a ciertos grupos y con los cuales la política en blanco y negro de los Estrados Unidos, los pinta en todos sus medios de comunicación y propaganda.
Pero, también entre los musulmanes occidentales se encuentran extremistas que llegan a formar parte de las huestes de Al Qaeda y grupos afines. Y para demostrar que vivimos en la aldea global baste remarcar en el caso del secuestro de  la refinería en Algeria a principios de año había entre los secuestradores dos canadienses. En el caso del asalto al Centro Comercial en Nairobi se habló de la presencia entre los terroristas de algunos norteamericanos y de una mujer de nombre Samantha Lewthwaite, conocida como La Viuda Blanca. Samantha inglesa de nacimiento se ha vinculado con el terrorismo musulmán desde que su esposo se inmoló al detonar una bomba en los atentados del 7 de julio de 2005 en Londres. Aunque después el grupo terrorista ha desmentido la participación de Lewthwaite en Nairobi, está documentada su participación en otros actos terroristas en África.  Existen muchos casos de terroristas musulmanes cuya existencia se ha documentado por las agencia de Inteligencia de los Estados Unidos que son blancos, anglosajones y nacidos en los Estados Unidos.
Al descuidar la política internacional en África y seguir utilizando al continente como laboratorio de Occidente, se corre el riesgo de que los grupos extremistas financien sus actos no solo a través de las asociaciones que algunos de ellos tienen con el crimen organizado africano, sino al hacerse de alguna de las muchas riquezas que abundan en el continente. 

Publicado en blureport.com.mx el 25 de Septiembre de 2013
Imagen.  lasalle.edu