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lunes, 13 de septiembre de 2010

200 años: Hora de celebrar



Por Armando Enríquez Vázquez
Mi abuelo, al tomar el café,
Me hablaba de Juárez y de Porfirio,
Los Zuavos y los plateados.
Y el mantel olía a pólvora.
Mi padre, al tomar la copa,
Me hablaba de Zapata y de Villa,
Soto y Gama y los Flores Magón.
Y el mantel olía pólvora.
Yo me quedo callado:
¿De quién podría hablar?
Octavio Paz
Intermitencias del Oeste.
Como buenos mexicanos estamos listos para tirar la casa por la ventana, celebraremos a como délugar aún sin quererlo, sin reflexión, con la piel muy dura en algunos casos y muy delgada en otros.Celebraremos y después…Nuestra Nación cumple doscientos años de haber iniciado su camino, un camino siempretropezado, siempre a regañadientes, casi siempre sin saber bien a bien porqué o para qué. Decriollos, peninsulares, indígenas y refugiados, pero nunca mestizos, jamás mexicanos.Doscientos años de ser el país que vive de sus recuerdos y ni siquiera recordamos a “los héroesque nos dieron patria”. Creemos firmemente que nuestra identidad radica en el tequila, losmariachis y toda la chabacanería de once imbéciles vestidos de verde correteando una pelotitacual jóvenes en tropel. Algunos creen que son los padres de la Patria porque escudados tras unmicrófono, un logotipo de partido político o sintiéndose el Robert Redford de Atlacomulco, enaquella famosa película de los setentas “El Candidato”, simulan mirar a lontananza reflexionando,cuando en realidad está tramando como ocultar el crimen de Paulette, y justificar porque tantosnarcos son detenidos en el Estado de México. Cuando celebrar se llama Iniciativa México el realitysocial más patético de la televisión mexicana.Cuando Graham Greene, a mediados de los años treinta del siglo pasado, visitó nuestro país,nos describió como eternos adolescentes; increpando al amigo, boxeando y fintando al cuate,haciéndole bromas físicas, mentándonos la madre en son de burla más que de afrenta, losniños ganarán el Cielo pero estos son eternos adolescentes, puntualizó. Ciento diez millones deadolescentes y siete millones de ninis, dura carga para el país. Doscientos años de frases hechas,de esperar el reino prometido por una revolución inconclusa, desvirtuada, institucionalizada.La lucha de Morelos, Guerrero, Villa, Zapata, Juárez transformada en carros alegóricos; alegoríade nuestra realidad contundente, de nuestra irresponsabilidad y siempre querer cargar nuestrosproblemas en el gobierno sea este del color que sea.De curas ambiciosos y libertadores a un estado laico que da cabida a cobardes que tras unasotana vociferan, criminales con sotana y pederastas laicos por igual. Incapaz de detenerladrones, narcotraficantes que sonrientes desafían a la autoridad que supuestamente gracias a lainteligencia del sistema los capturó. Un estado capaz de arrojar a las mazmorras de su moralinaa madres que abortaron, por ignorancia, por pobreza, por haber sido violadas. Atrás, muy atrásestán “La Suave Patria” y “La grandeza de México”, dirá la mayoría. Críticos severos de nuestrarealidad nos hemos tornado en cínicos, incrédulos, acomodaticios jueces del estado y la situacióndel país. Incrédulos de todo y por todo. Pero incapaces de querer hacer valer la opinión certera.Resignados. Agachones y hay muchas formas de ser agachones, no es condición de pobrezaeconómica sino de pobreza espiritual. Llegó el momento de proponer, de ser preactivos, de exigirnuestros derechos y construir la Nación que queremos.Chiapas y Sonora dos Méxicos diferentes que se desprecian uno a otro, llenos de racismo y declasismo y negando todos y cada uno de sus habitantes su mexicanidad. Baja California Sur yYucatán tan desconocido uno del otro como hablar de países opuestos.Blanco y negro, somos incapaces de ver los matices de grises, juzgamos y entramos en eljuego advenedizo de políticos y nigromantes, de las teorías de conspiración que son fácil salidadel juicio y el análisis. Surge entonces la pregunta de ésta semana: ¿Tenemos que algo quecelebrar?, ¿Vamos a celebrar una noche?, ¿Sentirnos todos mexicanos parte de esa demagogiaque alguna vez en boca de Carlos Salinas se manifestó en un “México ha sido desde siempre”?Y los mexicanos lo decimos, lo escuchamos en las calles, oficinas, radio, en el taxi. Lo leemos enportales, blogs, diarios y en revistas, lo gritamos en Twitter y en Facebook: “No tenemos nada quecelebrar”.Los gobiernos federal y estatales, como si fueran los quince años de la “Ruti”, están dispuestos atirar la casa por la ventana y despilfarrar sumas exorbitantes de dinero en cuetes y canciones envestidos cursis, música, hielo seco y mucho alcohol. El dieciséis la cruda se quita con chilaquilestricolores bien picantes y otras chelas bien heladas. Jamás en escuelas, obras hidráulicas ocapacitación. El dispendio que lo bailado quien nos lo quita y después de vuelta al quinto patioo ser el traspatio de Norteamérica, pero bien celebrados, bailados y bebidos. Como canción deChava Flores.Nuestros políticos mediocres y nuestros gobiernos oligárquicos son lo que nos merecemos, eshora de merecernos algo mejor. Es hora de soltar la mano de aquellos que se han autonombrado,de manera soberbia mirándonos sobre el hombro; guías morales, espirituales, históricos omediáticos. Es momento de reflexión, de trazar esas nuevas metas que no admiten a Televisa, ni aPeña Nieto, en las que no están contemplados AMLO, ni cualquier otro mesías chafa, de derechaizquierda o centro. Ni Foxilandia, ni Calderolandia, ni Parque Jurásico. México sólo México. Unpaís de empresarios entrones, que paguen y reconozcan a sus empleados: Un país sin Elba Esther,de muchos Vasconcelos, Barros Sierra y Juan Ramón de la Fuente. Sin Secretarios de Estado queofendan la inteligencia de los ciudadanos y de policías bien pagados que no se tengan que venderal crimen por dinero o seguridad. ¿Acaso somos incapaces de generar un nuevo país y una nuevaforma de enfrentar nuestros problemas? Empecemos por nuestro entorno.Entonces a pesar de todo, y aunque parezca contradictorio, creo que claro que debemos celebrar,y claro que tenemos mucho que celebrar.Cuando alguien cumple años no deja de celebrarlo porque su jefe sea un inepto o un tacaño. Losasaltos, enfermedades y que el motor del carro se haya descompuesto no le impide celebrar.Eso sí, cada quién celebra su cumpleaños de acuerdo a sus posibilidades y a sus deseos, perotodos celebramos. Incluso para aquellos que se encierran y evitan a la familia y a los amigos ensu cumpleaños, lo celebran quedándose con ellos mismos. La reflexión va bien con la fecha, lamirada retrospectiva y trazarnos nuevas metas o vamos viendo que tan cerca estamos de las quenos trazamos en el pasado.Tenemos, también, que celebrar que éste es nuestro país. No tenemos otro. Es nuestra casa,y como tal, en ella tenemos nuestros sitios favoritos; nuestro sillón de todos los días y nuestraterraza de descanso. Nuestro estudio de trabajo. La covacha. Nuestros rincones favoritos queno cambiaríamos por nada en el mundo. Nadie cocina cómo lo hacen en casa, aquí está lo quemás nos gusta y como nos gusta. Y, sí la casa necesita mantenimiento pero es nuestra casa.Celebremos a nuestra familia y por extensión a nuestros amigos que son la esencia de eso quépodemos definir como nuestra Patria. No podemos luchar, ni salvar a ciento diez millones demexicanos cuyos rostros no son intrascendentes, pero por los veinte que nos son entrañablesdaríamos la vida envueltos en la bandera como niño héroe de esos cuentos de hadas que nos danen la primaria y llaman Historia Nacional.Cada quien tiene su panteón mitológico de la historia e identidad de México y cada quién honraa los personajes que a su gusto mejor representan México, sin importar nombre, ni escalafón enla historia o sociedad, de Hidalgo a Maximiliano, de Sor Juana A Paz, del Santo al Chicharito, deJuárez a Don Porfirio y de la virgen de Guadalupe al santo Malverde. Esas rotondas personalesllenas de bustos y momentos que se cubren de gloria son parte de lo que tenemos que celebrar,nuestra celebración, nuestro muy particular y valioso bicentenario.En 1976 Estados Unidos celebró su bicentenario en medio de una de sus peores crisis económicasy de credibilidad de la su gobierno. Celebró a su país no a sus políticos. Muchos países deLatinoamérica estarán celebrando en estos días en condiciones similares o peores que lasnuestras, y celebrarán a su país no a sus políticos. Celebremos el cumpleaños de la Nación, queestá enferma, pero espero que no sea de muerte.Pero lo más importante es que la Patria no está enmarcada por dos ríos, ni por papeles, muchomenos por la política, ni siquiera por las generaciones. Hace algunos años conocí a NarcisoAlemán, activista de izquierda en el movimiento chicano de César Chávez, en los años sesenta ysetenta, amigo entrañable, en el centro de Milwaukee, y que cuando le pregunté de dónde era selimitó a contestar muy serio y en perfecto español: de México, de la parte ocupada: Texas.Todos cargamos con nuestra patria a donde vamos o la adoptamos, le ponemos sus fronteras y sugeografía.Celebremos, no a esa Patria, que como escribió José Emilio Pacheco en su poema “Alta Traición”,no amo, ni a sus instituciones, su solemnidad y su “fulgor abstracto”, si no aquella que formamoscada uno de nosotros de esos pedacitos de nuestras vidas a los que sin vergüenza, ni empachopodemos llamar con patriótico cariño México.
Publicado en blureport.com.mx 13 de Septiembre de 2010

lunes, 6 de septiembre de 2010

Comer como en la independencia.

Armando Enríquez Vázquez.
¿Qué se cocinaba en los fogones del México a principios del siglo XIX? ¿Ha variado la forma dealimentarnos de los mexicanos?
Cuando pensamos en que habrán comido nuestros antepasados hace doscientos años, pensamosen los alimentos e ingredientes básicos; tortilla, frijol, maíz chile. Tal vez, la única idea claraque tengamos de un platillo independentista son los chiles en nogada, que monjas poblanasinventaron en honor de Agustín de Iturbide y estarían condenados a volverse uno de los platosnacionales de temporada por antonomasia. Pero más allá de eso, ¿Qué se comía en la en las casasmestizas mexicanas?¿En qué difiere nuestra comida familiar actual con la de nuestros antepasados?La mezcla entre los ingredientes nativos de la Nueva España y aquellos que trajeron los españolescrearon una cocina mestiza que hasta el día de hoy sigue siendo compleja en sus sabores y suelaboración. Una cocina que sin lugar a dudas es de las más degustadas y pedidas alrededor delmundo conforme se ha ido conociendo y difundiendo.Sabemos que desde tiempos prehispánicos ya se comían los tamales, las tortillas. El guajolotetambién formaba parte de las mesas mexicas.Para los novohispanos la cocina era muy importante y si no baste recordar que hasta los sermonesdominicales se llenaban del aroma del chocolate que se bebía en la iglesia. Al final esto representóuna molestia para la alta jerarquía eclesiástica que terminó prohibiendo el chocolate de lostemplos. Las cocinas de los conventos donde las monjas a manera de alquimia combinaban losingredientes de dos mundos y a veces de tres, con lo ingredientes llegados de la Nao de China,enbusca del oro que satisficiera los más exigentes paladares.A principios del siglo veintiuno, el Consejo Nacional para las Artes y la Cultura publicó una seriede recetarios antiguos, entre ellos destaca el “Libro de cocina de la gesta de Independencia” unrecetario que data de 1817 de la zona centro del país. Que es la zona donde habitaban la mayoríade los Insurgentes de la primera etapa, podemos pensar que algunos de estos platos no les erandesconocidos a Hidalgo, Allende, Aldama, Josefa Ortiz de Domínguez. Pero, ¿Cómo eran losplatillos de la época?, ¿Existe algo que los relaciones con la forma que tenemos hoy de comer losmexicanos?Por lo que podemos leer en el recetario, se consumía mucha proteína animal y en especial carnede cerdo, aunque muchos de los guisos que se incluyen en el recetario especifican que se puedeutilizar cualquier tipo de carne. Siendo más importante la salsas, adobos o los aliños de losplatillos.El consumo más generalizado de vísceras y órganos de origen animal también se hace presente enla publicación de CONACULTA.El uso y el abuso del huevo pues las recetas incluyen vastas cantidades de huevo en supreparación, cantidades que hoy sabemos que una semana a esa dieta nos podrían llevar a uncolesterol tan alto que no lo podríamos bajar en otro bicentenario.El vinagre como agente para acidificar los alimentos y las especias más comunes; canela, clavo ypimienta. Otro ingrediente imprescindible de una mesa pudiente de principios del siglo XIX era elazúcar. Utilizar el preciado y caro endulzante era símbolo de riqueza en la sociedad novohispana.Por ejemplo, la capirotada ese postre hecho a partir de pan con pasas, nueces, piñones y quesoque se baña en almíbar, tiene sus orígenes en platillos salados que en lugar de utilizar pan tostadoutilizaba diferente tipos de carnes y huevos cocidos bañados por la miel de azúcar saborizada conalguna fruta o especia.El uso del rescoldo o los carbones ya apagándose para mantener caliente la comida o cocerla afuego muy lento era importante.Y sí de postres raros se trata el recetario consigna unas patas de cerdo en leche.A continuación algunos platillos de aquella época que no deben ser difíciles de preparar hoy en díay que consigna dicho recetario.Sopa de MaízHarás unas gorditas de manteca, masa de maíz y sal, como se hacen para tomar chocolate queni sean gordas, ni delgadas, que no salgan tostadas, tomarás caldo de vaca gorda y lo sazonaráscon yerbabuena y epazote, ajo asado , sal, azafrán y unos tuétanos bien lavados, acomodaráslas gorditas en cazuela, y echarás sobre ellas el dicho caldo, y no se menea: se le pone encimayerbabuena, dientes de ajo asados, y chile verde picado, y un comal con rescoldo arriba y rescoldoabajo.Salsa de higaditos.Tostarás un puño de almendras con su cáscara, las molerás con los higaditos cocidos de las gallinasen el almirez o metate: le echarás vinagre, pimienta, sal, canela, puntita de azúcar y aceite bueno yno se pone a la lumbre.Cazuela de papas.Cocerás de las papas que quieras con agua y sal, y las pelarás del pellejito; las rebanarás yahogarás en cebolla picada y aceite majarás perejil, hierbabuena y cilantro fresco, con pan tostadoy lo desatarás con caldo de garbanzos, agua caliente y lo sazonarás con clavo, pimienta, jengibre,azafrán, sal y un diente de ajo asado y molido, todo con tantito vinagre, echaras este caldo sobrelas papas que estarán en el fuego con la cebolla y aceite, darán medio hervor y le echarás treshuevos batidos con sus yemas, y que cuezan hasta escalfarse y ponerse duros: pondrás en elplatón rebanadillas de pan, y echaras el guiso encima con agrio de limón o naranja.Pollos en nogada.Sancocharás unos pollos en agua, vinagre, sal, clavo, pimienta y canela; los dorarás en mantecacaliente, molerás nueces suficientes según los pollos; los pondrás en su cazuela y ya que se vayana comer echa encima la nuez con aceite y queso añejo rallado y con comal encima con rescoldo.Ante de mantequilla.Cocerás doce cuartillos de leche con tres libras de mantequilla dura y buena, azúcar y hojas denaranja hasta que espese quitándole la espuma: la dejarás enfriar y le echarás 15 yemas de huevo,bátelo todo y vuélvelo a la lumbre, pondrás en el platón capas de bizcotelas o marquesotes ycucharadas de la pasta y en estando llenos componlo de canela pastilla y nada más.Y por último la rareza de las patas de puerco como postre, para estómagos insurgentes ybicentenarios.Pies de puerco con leche.Cocerás mucho unos pies de puerco y deshuésalos, revuélcalos en clavo, canela y pan molidoy después en huevos batidos, y fríelos en manteca caliente y pásalos por agua hirviendo parasacarles la manteca con un cotense, cocerás leche con azúcar, harta canela y yemas de huevocomo para jericallas, y en ella los pies con piñones martajados, ponlos a dos fuegos y sírvelos en suplatón.Con estos ejemplos podemos darnos una idea de la alimentación de nuestros antepasados.Las recetas fueron tomadas de “Libro de cocina de la gesta de Independencia, NuevaEspaña 1817” editado por CONACULTA en 2002 para su colección de Recetarios Antiguos.
Publicado en Blureport 6 de Septiembre de 2010

lunes, 30 de agosto de 2010

En esta esquina el Monumento Fantasma.

Por: Armando Enríquez Vázquez
Aquí naciste, güey. Este es tu terruño.
Tu mugre aire es éste
Y esos transas y cabrones
Son los tuyos.

Héctor Manjarrez
El canto de los Asesinos.

En abril de 2009 se dio a conocer el fallo del jurado en el concurso de la construcción del
monumento que celebraría el bicentenario de nuestra Independencia. El diseño ganador, conocido
como Arco Bicentenario, era la idea de jóvenes arquitectos mexicanos encabezados por César
Pérez Becerril. 35 Proyectos se presentaron a concurso, un jurado y un comité técnico evaluaron
su viabilidad, su belleza y las características del proyecto para celebrar la fecha y representarnos a los más de cien millones de mexicanos.
El proyecto ganador una torre de 104 metros de altura con placas de cristal de cuarzo natural. 104 es dos veces 52 número importante para las culturas prehispánicas pues simboliza la duración de un ciclo, el famoso fuego nuevo. Inicio su construcción el año pasado. ¿Dónde habrá de estar tan maravilloso monumento? Sobre Paseo de la Reforma a la altura de la entrada a Chapultepec, donde se encuentra la Puerta de los Leones. La idea era inaugurar el monumento y la plaza que rodea el próximo 15 de Septiembre.
Hace una semana el secretario de educación pública, Alonso Lujambio, anunció que el monumento para festejar el Bicentenario de la Independencia no estará terminado a tiempo, de hecho habrán de pasar más de doce meses para que la obra esté terminada.

Las razones, aunque simples, no son entendibles.
1. Malos cálculos. Según informo Lujambio el monumento debe está planeado para durar doscientos años, para que las futuras generaciones lo disfruten. Sin embargo, los cálculos de una firma canadiense basadas en las previsiones de un aumento en la velocidad de las rachas de viento en la Ciudad México y la alta sismicidad en la misma, que prevé fuertes temblores en el futuro, la torre debió de ser vuelta a diseñar para soportar estás condiciones que sus jóvenes arquitectos no habían contemplado, ni el consejo técnico que evaluó el proyecto, lo previó.
Gracias a los estudios canadienses se conocieron lo errores estructurales y se pudieron corregir. Por ejemplo; el peso de la estructura se duplico de 800 a 1,700 toneladas. El ancho de las columnas aumento diez centímetros de 81 a 91. Yo no sé de arquitectura pero no sé porque presiento que los primeros cálculos fueron hechos al aventón.
2. Insuficiencia en los materiales. Se argumento que la producción brasileña de cuarzo no ha podido surtir la demanda que requiere el monumento.
3. Costo. En un principio el monumento tenía un costo de 393 millones de pesos, este presupuesto se ha incrementado y el costo actual asciende a 690 millones de pesos.
Hecho con acero finlandés que será forjado en Italia, el monumento será, si es que alguna vez lo es, inaugurado hacia finales del 2011. El bicentenario ya habrá pasado y, a pesar del nombre, lo más probable es que este “Arco Bicentenario” jamás sea recordado con ese motivo. Hay cosas que me sorprenden aún, todos los que pasamos a diario por Paseo de la Reforma, hace más de un mes nos imaginábamos que el monumento era fantasma, o era de papel mache y sería colocado el día 15, porque no se observa ningún avance y menos la estructura que de paso a una obra de 104 metros de altura. ¿Cuándo descubrieron los supervisores del festejo del bicentenario algo que era obvio a todas luces?,¿ El 15 de agosto? Paso alguno de ellos y dijo “Chin, creo que esto va retrasado” acto seguido salió corriendo a avisarle a Lujambio quién el 16 con cara de “Yo acabo de llegar a esto y los anteriores no me dijeron nada”, nos informó a todos los mexicanos que el arco del bicentenario se lo habían pasado por el arco y que hasta el 2011 va a estar listo.
Unos días después el tema musical del Bicentenario fue presentado por el mismo secretario y Aleks Syntek, quienes fueron criticados duramente. Syntek, agobiado por las críticas y la incomprensión decidió abandonar su cuenta de twitter por algún tiempo y Lujambio salió a decir que aquellos que dicen que no hay nada que celebrar son unos “Mezquinos”.
No seamos mezquinos y pensemos que el retraso en la entrega del Arco Bicentenario tiene puntos buenos pues también nos identifica como mexicanos y dice muchas cosas acerca de la sociedad que se construyó en siglo XX. Lo de Aleks Syntek, pues es cosa de autor, hay días que las cosas salen y otras en las que no. Que tenga la piel tan delgada es lo preocupante, la intolerancia en un país que quiere presumir de tolerante, es el pan nuestro de cada día.
Vamos por partes. Que el costo del monumento se haya elevado casi al doble, es una circunstancia diaria, la sufrimos todos, por ejemplo; llega al mecánico con el carro fallando. Después de un meticuloso examen que dura 5 minutos y una rascada de cabeza, el mecánico apunta en un papel estraza con letra digna de un médico y le pasa un texto ilegible salvo los 1,200 pesos al final. Usted accede. “¿Para cuándo lo tiene, maestro? “ Pregunta obligada, la respuesta invariable sin importar el día de la semana en que estemos; “¡Véngase el lunes tempranito!”. El Tempranito se vuelven el cuarto para la una de la tarde del mentado lunes. Amablemente el mecánico, crudo, se disculpa porque tuvo que ir a buscar unas piezas hasta Tenango de los Alebrijes, acto seguido lo invita a pasar al interior del taller, donde sólo se ve el cascarón del auto, como si lo hubiera uno dejado en plena Colonia Doctores. “Fíjese que me equivoque y la verdad es que es otra cosa y le va a salir en doce mil pesos y se lo voy a tener en un mes”. Y para no terminar haciendo un relato costumbrista de algo que debería ser ironía, bien sabemos que al final terminará pagando, esperando tres meses más de lo convenido inicialmente, y sumando gastos de médicos por los corajes, transporte extra y piezas nuevas del carro que usted duda que existan o estén relacionadas con el verdadero problema del carro. La historia se repite a lo ancho y largo del país, en todos los estratos sociales, desde el mecánico que tiene un mísero taller a la orilla de la carretera hasta el taller de servicio decualquier agencia, desde los talleres automotrices, hasta los hospitales, aerolíneas, restaurantes, tintorerías, oficinas de gobierno, inmobiliarias. Hasta los amigos con su impuntualidad. La Selección Nacional prometiendo cada cuatro años el quinto partido de todos tan deseado.
Nuestra desidia para estacionarnos donde se debe y la hipocresía de los empresarios para con sus trabajadores y sus condiciones de vida o de trabajo. Las cifras del INEGI, las de la UNAM y ni qué decir de las encuestadoras sirviendo a los intereses de partidos políticos y televisoras, los ratings falaces que favorecen a Televisa y los senadores, esos si mezquinos, que le regalan el espectro de Banda. Podría seguir enumerando pero entonces si caería en el relato costumbrista que estoy evitando y que es impropio del discurso del siglo XXI. Creo que conforme a la demagogia y a nuestra idiosincrasia, esa que desarrollamos en el siglo XX gracias al PRI entre otros factores, sería una buena idea que el 15 de Septiembre se inaugurara el monumento, arco, columna o lo que vaya a ser del Bicentenario, así, inconcluso, con la Puerta de los Leones forrada con tablones cual obra de Kristos o precediendo a un acto de David Copperfield. No nos extrañe que debajo de los tablones no haya ya nada.
El monumento en su estado actual nos representa a todos y todo lo que somos en la actualidad.
El programa podría incluir al Coro de los niños nonatos de Morelia, y la banda de la agencia espacial mexicana. El bisnieto de Aleks Syntek cantará desde el futuro, un pedacito de papel albanene para representar los cuarzos que algún día llegarán de Brasil. Linternas de diez pesos de esas que venden en los semáforos para darnos una idea la iluminación.
Hace cien años se daban los toques finales a la columna de la independencia que inició su construcción con casi una década de antelación a los festejos. De seguir como vamos en nuestra evolución como sociedad será bueno sacar la convocatoria para los festejos del Tricentenario en los próximos 5 años sí queremos que todo esté listo para 2110.
Publicado en blureport 30 de Agosto de 2010