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sábado, 11 de abril de 2020

La clase 2020 del Salón de la Fama: Ed Sprinkle




Este defensivo de los Osos de Chicago llegó a ser conocido como “el hombre más malo del futbol americano”, pero su verdadero apodo era La Garra.

Armando Enríquez Vázquez

El Salón de la Fama del Futbol Americano decidió reconocer en el año del centenario a Ed Sprinkle un jugador de los Osos de Chicago, que jugó de esquinero, linebacker y guardia defensivo. Probablemente no hayas escuchado hablar de él, pues jugó para la franquicia de Chicago de 1944 a 1955, pero en sus días gracias a un periodista sensacionalista fue etiquetado como “El hombre más malo del emparrillado”, refiriéndose a él como un jugador que gustaba de golpear de más a sus adversarios, Sprinkle aclaró en una entrevista cuando ya estaba retirado que golpeaba no más que cualquier otro jugador aquellos años. Un jugador que pegaba lo más duro que podía en cada ocasión, algo que creo sigue siendo un requisito para un buen jugador de futbol americano. Golpear duro no quiere decir hacerlo de manera sucia, ni con el objetivo de lastimar al contrincante. Al interior del equipo y entre los aficionados de Chicago se le llamaba sencillamente La Garra, por ser un jugador extremadamente competitivo y rudo.
Ed Sprinkle nació el 3 de septiembre de 1923 en el pueblo de Bradshaw en Texas. Jugó para una pequeña universidad de Abilene en su estado natal llamada Universidad Hardin-Simmons y en los años de la II Guerra Mundial se destacó con la Marina de Estados Unidos. George Halas siempre buscando ganar talentos a los demás equipos, firmó a Sprinkle en 1944 fuera de reclutamiento de egresados universitarios.
Sprinkle debutó en la temporada de 1944 y de inmediato comenzó a cobrar fama como uno de los jugadores más agresivos de la liga, el legendario quarterback Y.A. Title en una entrevista una vez terminada su carrera declaró que cuando los quaterbacks jugaban en contra de los Osos, era necesario mantener un ojo en los receptores porque el otro debía vigilar a Sprinkle.
Halas estaba encantado con el jugador y con la forma en que detenía a los quarterbacks, a los corredores y receptores.
En 1946, los Osos de Chicago llegaron a la final de la NFL y enfrentaron a los Gigantes de Nueva York en casa de los Neoyorquinos, los Osos ganaron esa tarde por marcador de 24 a 14. Este es un juego que además de ser uno de los más físicos en la historia de los juegos de campeonato, se dice que tres jugadores de los Gigantes fueron lastimados por Sprinkle y el quarterback de los Osos, Sid Luckman, lo califico como el juego más violento de la historia, pero el juego es negramente famoso porque se descubrió un intento por arreglar el juego de campeonato, al menos dos jugadores de los Gigantes fueron sobornados para dejarse ganar por la mafia de apostadores de Nueva York.
El juego fue un gran juego y de acuerdo con Sprinkle fue el momento más brillante de su carrera y uno de los mejores juegos en los que participó.
A lo largo de 12 temporadas Sprinkle jugó 132 encuentros con el jersey de los Osos. Se retiró al finalizar la temporada de 1955. En 1962 regresó al futbol americano profesional como entrenador asistente de los Titanes de Nueva York de la recién formada AFL.
Ed Sprinkle una de las figuras icónicas de los Osos fue reconocido al interior de su equipo al ser incluido en el circulo de honor del equipo en 2009.
Ed Sprinkle murió el 28 de julio de 2014 en Palos Heights, Illinois.

Imagen: wikipedia.org

sábado, 28 de septiembre de 2019

Empacadores de Green Bay 100 temporadas: 1962




Con una temporada casi perfecta, sólo un juego perdido, llegó el octavo título de los Empacadores.

Armando Enríquez Vázquez

Con el campeonato de 1961 los Empacadores de Green Bay lograron igualar a sus viejos adversarios los Osos de Chicago en el número de campeonatos ganados a lo largo de la historia de la NFL con siete, pero 1962 les dio la ventaja a los Empacadores, no por mucho tiempo, pero en 1962 podían por primera vez llamar sin problema a la Bahía Verde Titletown. Para los puristas el primer campeonato de Chicago no cuenta como un titulo de los Osos, porque aun eran los Staleys de Chicago.
Para la temporada de 1962 los Empacadores escogieron en sus dos primeras opciones durante el selección de jugadores de las universidades a Earl Gros un full back egresado de la Universidad Estatal de Luisiana, quien jugó esa temporada y la siguiente con los Empacadores, pero la realidad es que no había lugar para él en el equipo. Gros jugó otros siete años en la liga para tres diferentes equipos. Ed Blaine un guardia de la Universidad de Missouri, segunda selección, sólo jugó esa temporada con los Empacadores.
Aunque el draft de ese año no fue muy productivo para los Empacadores, la realidad es que tampoco fueron necesarios y si Gros no brilló en el equipo es porque la estrella del equipo en ese sentido se encontraba en la cúspide de su carrera. Jim Taylor fue ese año el líder de la liga en yardas ganadas por tierra con 1474, promediando 105.3 yardas por juego. 19 touchdowns lo convirtieron también en el líder anotador por tierra de esa temporada. Y fue el miembro más destacado a lo largo de la temporada para los Empacadores lo que lo convirtió en el jugador más valioso de 1962. Sin ser el líder en su campo, Bart Starr tuvo una buena temporada con 2438 yardas por aire, 178 pases completos y 12 pases de touchdowns.
Los Empacadores tuvieron una temporada casi perfecta, ganaron los primeros diez juegos, perdieron el onceavo en contra de los Leones de Detroit en Thanksgiving, con un marcador final de 26 a 14. El encuentro se llevó a cabo en Detroit. Los últimos tres juegos de la temporada los Empacadores volvieron a ganar a sus oponentes. Los Empacadores ganaron por lo tanto su conferencia y llegaron de nuevo a la final del campeonato. A lo largo de la temporada los Empacadores enfrentaron a sus adversarios habituales, Osos, Leones, Vikingos, además de a los Potros, 49ers, Carneros que estaban esos años en su conferencia en dos ocasiones, además de jugar en contra de los Cardenales de San Luis y las Águilas de Filadelfia.
La final se llevó a cabo el 30 de diciembre en el estadio de los Yankees de Nueva York, el equipo de Green Bay se enfrentó a su gran rival en campeonatos de la NFL; los Gigantes de Nueva York, cinco veces estas dos franquicias se han enfrentado en finales de campeonato de la NFL, a diferencia de la final de 1961, esta vez el marcador fue muy cerrado. Los Gigantes no querían ser humillados como un año antes y querían regresarles el honor a los Empacadores. Los de Green Bay ganaron por 16 puntos contra siete. De hecho, nueve de los puntos fueron goles de campo, lo que hizo de Jerry Kramer, quién además de ser el pateador, fue uno de los más importantes guardias ofensivos en la historia de la franquicia, el héroe de la tarde. Kramer declaró que para todos los jugadores de Green Bay estaba claro la importancia de este encuentro para Lombardi, quien regresaba a Nueva York donde había sido el entrenador encargado de la ofensiva antes de irse a Green Bay como entrenador en Jefe. El único touchdown de los Empacadores corrió a cargo del Jim Taylor. Ese día Y. A. Title, el quarterback de los Gigantes tuvo una mejor tarde que Bart Starr en cuanto a yardas conseguidas, lanzó casi 200 yardas contra las 85 del número 15 de los Empacadores. Dan Currie, el apoyador izquierdo de los Empacadores interceptó un pase de Title, desviado por su compañero de equipo Ray Nitschke, y lo regresó 30 yardas. Lo que resultó ser una de las jugadas clave de la tarde.
Así, Lombardi consiguió su segundo campeonato en la NFL, como entrenador en jefe. De acuerdo con el portal del Salón de la Fama del Futbol Americano Profesional, al terminar el juego Vince Lomardi declaró: Creo que es lo que debemos esperar de un buen juego de futbol. Vimos el mejor ejemplo de como se debe jugar el futbol americano. De acuerdo con el mismo portal el Paul Hornung dijo: Este ha sido el juego más difícil en que he participado.
Como dato curioso: Ray Nitschke, el legendario linebacker, apareció esa misma noche en un programa de televisión muy popular en esos años llamado: What’s my Line?
El equipo de los Empacadores de Green Bay de 1962 esta considerado como uno de los mejores en la historia de la NFL, once de sus integrantes son miembros del Salón de la Fama del Futbol Americano Profesional.


imagen: packerhistory.net

sábado, 21 de septiembre de 2019

Empacadores de Green Bay 100 temporadas: 1961




Pasaron diecisiete años para que los Empacadores ganaran un nuevo campeonato de la NFL y se iniciará el reinado de un nuevo entrenador.

Armando Enríquez Vázquez

Tras la salida de Curly Lambeau en 1950, la década siguiente fue de sequía total para los Empacadores. Temporadas perdedoras y un equipo con entrenadores mediocres y sin ninguna ambición. 30 años del liderazgo de Lambeau eran difíciles de ser olvidados. Lambeau fundó el equipo y lo llevó a lo largo de tres décadas a ganar seis campeonatos de la NFL.
En 1950 llegó a los Empacadores Gene Ronzani, quien a lo largo de tres años y medio logró un terrible récord de 14 ganados 31 perdidos y un empate. Dos juegos antes de terminar la temporada de 1953 Ronzani fue despedido. Para terminar la temporada, los últimos 2 juegos fueron los entrenadores asistentes Hugh Devore y Ray Scooter McLean quienes tomaron las riendas del equipo, esta mancuerna perdió los dos últimos encuentros. En 1954 y hasta 1957 fue contratado como entrenador de los Empacadores a un hombre llamado Lisle Blackbourne quien no tuvo mejor actuación que Ronzani y a lo largo de tres años sus números fueron 17 juegos ganados y 31 perdidos, el cuarto entrenador en jefe de Green Bay fue Ray Scooter McLean quien había coodirigido en 1953 al equipo. Su récord fue incluso peor que el de sus antecesores y en un año sólo ganó un encuentro, siendo la peor temporada de los Empacadores en su historia, pero la actuación de este hombre que se había mantenido como asistente de entrenador a lo largo de los años, demostró que carecía de carácter y la fuerza pues fueron los jugadores, los que a lo largo de esa temporada de 1958 tomaron las decisiones. Al final de la temporada con la dignidad que le quedaba Ray Scooter McLean renunció. En 1959 llegó a Green Bay el quinto entrenador en la historia de la franquicia y el creador de una nueva era de gloria para los Empacadores.
Vince Lombardi que hasta enero de 1959 fungió como entrenador asistente de los Gigantes de Nueva York se presentó en febrero de 1959 en Green Bay y partir de ese año regresaron las temporadas ganadoras para los Empacadores bajo su filosofía triunfadora, exigente, ambiciosa y una disciplina férrea. Al año siguiente, en 1960, los Empacadores llegaron de nuevo a la final por el campeonato de la NFL y perdieron en contra de las Águilas de Filadelfia.



Finalmente, en 1961, bajo el mando de Lombardi, los Empacadores lograron su séptimo campeonato de la NFL. Un año antes había nacido la AFL, el rival directo de la NFL que había hecho enfurecer al mafioso de la NFL, George Halas, quien hizo todo lo posible por atacar a sus nuevos rivales, creando y aceptando nuevos equipos como los Vaqueros de Dallas que atacaba el mercado texano en la misma sede que el equipo de Lamar Hunt quien era dueño de los Texanos de Dallas de la AFL que con el tiempo se convirtieron en los Jefes de Kansas City y también de equipos como los Vikingos de Minnesota que despojaban de una sede a la AFL. Con el nacimiento de los Vikingos en la temporada de 1961, la NFL llegó a 14 equipos y se decidió ampliar el calendario a 14 juegos, por las mismas razones de demostrar músculo frente a la nueva liga. Los Empacadores compartían la Conferencia Oeste con sus eternos rivales; Osos de Chicago, Leones de Detroit. Los Vikingos fueron añadidos a la conferencia, en la que además estaban los Potros de Baltimore, los 49 de San Francisco y los Carneros de Los Ángeles.
Los Empacadores ganaron 11 de sus catorce encuentros, perdieron tres y con eso lograron el primer lugar de la conferencia lo que les otorgó el derecho de enfrentar el juego por el campeonato de la NFL. Los tres juegos que perdieron los de Green Bay fueron: el primero de la temporada, el 17 de septiembre, el juego se llevó a cabo en la casa alterna de los Empacadores, Milwaukee, en contra de los Leones de Detroit por marcador de 17 -13. Casi dos meses después el 5 de noviembre de 1961 perdieron de visita frente a los Potros de Baltimore con un marcador de 45-21. Pero la derrota más dolorosa de la temporada ocurrió en el penúltimo juego de la temporada cuando los Empacadores fueron a jugar San Francisco y perdieron por un solo punto, 22-21.
Dos años bastaron a Lombardi para construir un equipo fuera de serie. El quarterback era Bart Starr, que llegó a los Empacadores tres años antes que Lomabardi, proveniente de Alabama. Lombardi lo convirtió en el mariscal de campo de la década de los años sesenta para el equipo de Green Bay. Junto con Starr en la ofensiva estaba Paul Hornung uno de los corredores que había llegado también antes que Lombardi a la Bahía. Jim Taylor que llegó el año anterior a Lombardi, y quien en 1961 fue el corredor estelar de los Empacadores acarreó el ovoide para 1307 yardas en la temporada y anotó en 15 ocasiones, lo que lo convirtió en líder en anotaciones por tierra de la liga ese año. Bart Starr lanzó 2416 yardas para 16 touchdowns. En la defensa ya estaban estrellas como Ray Nitschke, Forrest Gregg, Dan Currie, John Symank entre otros que crecerían a leyendas de la NFL en las siguientes temporadas. El veterano de la defensiva Bill Forester que jugaba con los Empacadores desde 1953, de la misma manera que el centro ofensivo Jim Ringo, quienes después de años de trabajo y decepciones aportaron su experiencia para lograr el campeonato y se acoplaron a las reglas de Lombardi.
El partido por la final se llevó a cabo el 31 de diciembre en el Nuevo Estadio de la Ciudad de Green Bay. Su rival un viejo conocido tanto para los Empacadores, que los habían enfrentado en otras finales, como para Lombardi; los Gigantes de Nueva York. Los Empacadores no tuvieron ningún problema y pasaron de manera contundente por encima de los Gigantes con un marcador de 37 a 0. Esa tarde Starr lanzó 17 pases, completó 10 consiguió 164 yardas, tres de esos pases fueron de anotación. Paul Hornung que era un jugador de varias posiciones logró el primer touchdown del juego por tierra y tres goles de campo.
El gran quarterback de los Gigantes Y.A. Title completó únicamente pases de 20 intentos y fue interceptado en 4 ocasiones, por Herb Adderly, Hank Gremminger, Jesse Whittenton y el gran Ray Nitschke. Las yardas totales ganadas por los Empacadores fueron 345 contra 130 conseguidas por los Gigantes.
La era de titulos con Lombardi inició.



imagenes; packerville.blogspot.com
                 packerhistory.net

sábado, 7 de septiembre de 2019

Empacadores de Green Bay 100 temporadas: 1944




En el penúltimo año de la II Guerra Mundial y con el nacimiento de una nueva liga opuesta a la NFL, los Empacadores lograron su sexto título de la NFL.

Armando Enríquez Vázquez

El 6 de junio de 1944, las fuerzas aliadas desembarcaron en la costa francesa, en la playa de Dunquerque, el famoso Día D iniciaba el largo y arduo camino de poner fin a la II Guerra Mundial, mientras en Estados Unidos dos días después se formaba la All-American Football Conference AAFC por sus siglas, una liga que trataba de quitarle la corona a la exitosa NFL, le costó dos años iniciar su campeonato y en 1949 desapareció. Tres equipos de esta liga se convirtieron en 1949 en franquicias de la NFL, Los Brown de Cleveland, Colts de Baltimore, que no están relacionados con los actuales Potros de Indianapolis y que iniciaron como Potros de Baltimore también, y 49 de San Francisco.
Los años de la II Guerra Mundial impactaron en la NFL por la falta de jugadores tanto profesionales como jóvenes universitarios que fueron reclutados por el ejército norteamericano. Fueron años en que los Acereros de Pittsburgh tuvieron que aliarse con otros equipos en dos de las temporadas de la guerra para poder participar en el campeonato de la NFL, así fue en 1944 que jugaron con un combinado con los Cardenales de Chicago que se conoció como Card-Pitt y los aficionados en tono de mofa llamaron los Carpets (alfombra) por lo malo que eran. Otros equipos de la Liga se lograron mantener más o menos completos.
La temporada de los Empacadores no fue impactante, pero con récord de 8 ganados y dos perdidos les alcanzó para llegar al juego de campeonato de la NFL, algo que no lograban desde su título anterior en 1939.
Los equipos que participaron en la temporada de 1944 incluían franquicias bien establecidas de la NFL, como los Osos de Chicago, Los Gigantes de Nueva York, Leones de Detroit, Águilas de Filadelfia y los Pieles Rojas de Washington, junto con otras que habrían de desaparece en un futuro corto como los Yanks de Boston o los Tigres de Brooklyn.
Entre los líderes de la liga de aquella temporada destacaron dos Empacadores; Irv Comp quien con 80 pases completos en 177 intentos logró el mayor número de yardas por aire ese año en la liga con 1159, por su parte el gran veterano Don Hutson atrapó 58 pases para tener el récord de yardas ganas de 1944, con 866.
Tanto Comp como Hutson son miembros del Salón de la Fama de los Empacadores, mientras que Hutson es miembro del Salón de la Fama del Futbol Americano Profesional. Irv Comp llegó a los Empacadores en la temporada de 1943 y como novato impuso ese año un récord que se mantiene hasta la fecha y es el de más intercepciones conseguidas por un jugador en una sola temporada con 10. Comp padecía ceguera en uno de los ojos, razón por lo que en tiempos normales tal vez no hubiera sido seleccionado por ningún equipo profesional. Comp jugó con los Packers a lo largo de sietetemporadas hasta su retiro en 1949.  Mientras que Hutson estaba en su penúltima temporada y el campeonato de 1944 resultó ser su tercer y último título con la franquicia y en su vida como jugador.
En el juego por el campeonato, los Empacadores enfrentaron a su acérrimo rival en finales de la NFL; los Gigantes de Nueva York, el encuentro se llevó a cabo en la casa de los Gigantes en los Campos de Polo de Nueva York. Los Gigantes fueron uno de los dos equipos frente al que perdieron los Empacadores en la temporada regular. Los Gigantes vencieron a Green Bay en ese mismo estadio por marcador de 24 a 0. Los Empacadores ganaron la final por marcador de 14 a 7.



Ese 17 de diciembre de 1944, las dos anotaciones de los Empacadores corrieron a cargo de Ted Fritsch un jugador que llegó en 1942 al equipo y permaneció en él hasta 1950. Ted Fritsch anotó por tierra y por aire en el segundo cuarto.
De esta manera llegó el sexto título de la NFL a la comunidad de Wisconsin, habrían de pasar muchos años para llegar al séptimo.


imagenes: thefootballeducator.com
                 gridiron-uniforms.com

sábado, 3 de agosto de 2019

Empacadores de Green Bay 100 temporadas: 1939




Los Empacadores ganaron su quinto campeonato de la NFL en 1939, en un mundo que veía el inicio de la II Guerra Mundial.

Armando Enríquez Vázquez

1939 fue un año decisivo en la historia de la humanidad. El 1º de septiembre de ese año, las fuerzas alemanas de Adolfo Hitler invadieron Polonia, dando inicio a la II Guerra Mundial, el acto de fuerza del gobierno alemán en esos primeros meses no hacía imaginar al mundo la implicación y la desgracia que este acto implicaría para todo el mundo, pero en especial para Europa y Asia donde ciudades enteras fueron destruidas y millones de seres humanos perdieron la vida.
En Estados Unidos, tan lejos en ese entonces de Europa, dos semanas después de la violación de la frontera polaca, la NFL iniciaba una nueva temporada. La número veinte de su historia. Previo al inicio de la temporada, el 20 de mayo murió el presidente de la Liga Joseph Carr, quien fungió en el puesto desde 1921 hasta el día de su muerte. En su lugar fue electo Carl Storck, quien fue fundador de la Liga y dueño de los Triángulos de Daytona.
1939 la selección de colegiales para los Empacadores inició con Larry Buhler un corredor de la Universidad de Minnesota, que era toda una promesa, desgraciadamente Buhler, un muchacho en el que Lambeau tenía muchas esperanzas, sufrió un accidente automovilístico después de tres años de jugar con los Empacadores que lo retiró de por vida del juego. Otros jóvenes seleccionados por Curly Lambeau para la temporada de 1939 fueron Charkie Brock quien jugó como centro para Green Bay hasta 1947 y Larry Craig quien jugo como defensivo secundario y corredor hasta 1949.
Los Empacadores jugaron en 1938 el campeonato de la Liga contra los Gigantes de Nueva York y perdieron por marcador de 23 – 17, el encuentro se llevó a cabo en los antiguos Campos de Polo, casa de los Gigantes. Durante la temporada regular de 1939 los Empacadores de Green Bay enfrentaron los Leones de Detroit, Cardenales de Chicago, Osos de Chicago y Rams de Cleveland, sus rivales de la Conferencia Oeste de la NFL, en dos ocasiones y de la Conferencia Este, los Empacadores jugaron en contra de las Águilas de Filadelfia, los Pieles Rojas de Washington y los Dodgers de Brooklyn. Los Empacadores ganaron su sitio en el juego de campeonato con un récord de 9 ganados y dos perdidos. Los únicos dos partidos que perdieron en la temporada fueron en contra de los Rams de Cleveland y de los Osos de Chicago.



El juego por el campeonato de la NFL de 1939 enfrentó a los Empacadores de Green Bay de nueva cuenta con los Gigantes de Nueva York, esta vez el juego se llevó a cabo en la ciudad de Milwaukee, donde los Empacadores jugaron de manera periódica durante décadas, por la cercanía con Green Bay. El juego se realizó el domingo 10 de diciembre. Los Empacadores lograron ese día su quinto campeonato en la NFL al vencer a los neoyorquinos por marcador de 27 a 0.
Las anotaciones corrieron a cargo de Milt Gantenbein quién en el primer cuarto atrapó un pase de 7 yardas de Arnie Herber. El marcador no se volvió a mover hasta el tercer cuarto cuando Joe Laws atrapó un pase y corrió 31 yardas y Tiny Engebretsen pateó con anterioridad un gol de campo. En el cuarto final Ernie Smith pateó un gol de campo y finalmente Ed Jankowsky corrió una yarda para el último touchdown de la tarde.
Arnie Herber lanzó a largo de la temporada 1107 yardas para 8 touchdowns, Don Hutson que no anotó en el juego de campeonato fue el líder en recepciones y el líder corredor de los Empacadores ese año fue Cecil Isbell.
En 1939, los Empacadores jugaron todavía un encuentro más en contra de un combinado con las principales estrellas de la NFL en Los Ángeles y ganaron 16 a 7.


imágenes: packerhistory.net
                 greenbayantiques.com 

sábado, 15 de junio de 2019

Empacadores de Green Bay 100 temporadas: 1930



En 1930 los Empacadores refrendaron su campeonato del año anterior. Se convirtieron por primera vez en bicampeones e inició una gran década para la franquicia.

Armando Enríquez Vázquez

Antes de entrar a la temporada de 1930, el Dr.W.W. Kelly decidió renunciar a su puesto como presidente de los Empacadores, el médico del equipo estaba muy ocupado por muchas otras actividades con la comunidad de Green Bay, pero se mantuvo como médico del equipo hasta 1943 y hasta 1949 como miembro de la junta de directores de los Empacadores. Como nuevo presidente del equipo se eligió a Leland H. Joannes, que era un empresario local, dueño de una tienda de abarrotes y miembro del comité ejecutivo los Empacadores desde 1923. Joannes fue presidente del equipo por 17 años.
Los Empacadores y en especial Curly Lambeau estaban muy contento antes del inicio de la temporada pues se logró la contratación de Ken Radick para la franquicia. Radick era un jugador defensivo estrella de la Universidad de Marquette y oriundo de Green Bay. La contratación del joven fue la portada del Green Bay Press Gazette.
Ese año la NFL contó con once equipos que participaron en la temporada, Uno de ellos era una franquicia nueva: Espartanos de Portsmouth, que años después se convirtieron en los Leones de Detroit. La temporada de 1930 marcó, también, la temporada final de dos equipos: los Red Jackets de Minneapolis, equipo que ni siquiera terminó la temporada y los Tornados de Newark. Antes de iniciar la temporada los Triángulos de Daytona fueron vendidos a William B. Dwyer, un empresario neoyorquino, que se llevó la franquicia a Brooklyn y la rebautizó como Dodgers de Brooklyn.
Los Empacadores se convirtieron en orgullo del pueblo y la gente quería seguir al equipo campeón de la NFL, en su primer día de prácticas más de dos mil aficionados se dieron cita en el lugar del entrenamiento.
Con una marca de 10 ganados, 3 perdidos y un empate, los Empacadores aseguraron su segundo campeonato de la NFL. En 1930 vencieron en los dos primeros encuentros a sus vecinos y acérrimos rivales de “La Ciudad del Viento”, primero a los Cardenales y la segunda semana a los Osos. Después vencieron a los Gigantes de Nueva York, a los YellowJackets de Frankford y en la quinta semana de la temporada viajaron a Minneapolis donde derrotaron a los Red Jackets. Las jornadas 6 y 7 las víctimas de los campeones defensores fueron los Espartanos de Portsmouth y a los Osos por segunda vez en el año. Con una racha de 7 juegos invictos los Empacadores perdieron sus siguientes dos juegos. Sumando a los 7 encuentros de la temporada 1930 los trece de la temporada regular de NFL de 1929 la racha de 20 juegos oficiales, contando los de las dos pre temporadas, aseguran que la recha se perdió en el juego número 22. Lo cierto es que el 16 de noviembre de 1930 los Cardenales de Chicago terminaron con la racha de victorias de los Empacadores. A la semana siguiente los Empacadores volvieron a perder en Nueva York frente a los Gigantes. Ganaron los dos siguientes en contra, primero, de los YellowJackets de Frankford y a la siguiente semana derrotaron a Stapletons de Staten Island. Los dos últimos juegos de la temporada no fueron los mejores de los Empacadores perdieron primero contra los Osos de Chicago y finalizaron la temporada con un empate a 6 puntos con los Espartanos de Portsmouth.
A pesar del cierre flojo, los Empacadores tuvieron el mejor récord de la NFL, lo que les valió el segundo campeonato de la NFL para la franquicia. El equipo de Green Bay en 1930 anotó 234 puntos y recibió 119. Los máximos anotadores de los Empacadores fueron Verne Lewellen quien anotó 54 puntos en la temporada, Herdy McCrary 36, Johnny Blood McNally 30 puntos y Bo Molenda 22. Las estrellas de la defensiva del equipo además del novato Kenneth Radick, estaba Cal Hubbard, Jug Earp, Frank Hanny, William Hearn, Mike Michalske. El entrenador era el eterno Curly Lambeau.
Con ese primer bicampeonato los Empacadores lograron empatar a los extintos Bulldogs de Canton, uno de lo equipos fundadores de la NFL que en las temporadas de 1922 y 1923 habían logrado ganar de manera consecutiva el campeonato de la Liga.

sábado, 8 de junio de 2019

Empacadores de Green Bay 100 temporadas: 1929



A diez años de su fundación, en su onceava temporada y siete años después de casi desaparecer los Empacadores consiguieron su primer campeonato de la NFL.

Armando Enríquez Vázquez

1929 fue un año importante en la historia de Estados Unidos, el 29 de octubre la economía se colapsó de una manera que nunca antes había sucedido, dando inició a la mayor crisis económica a nivel mundial, pero sobre todo en aquella nación. Al margen de los terribles acontecimientos financieros, la NFL llegó a su décima temporada; los equipos continuaban cambiando al interior de la Liga, equipos fundadores como los Bulldogs de Canton, Pros de Akron, los Panhandles de Columbus habían ya desaparecido de la historia del futbol americano profesional de la NFL.  Cardenales de Chicago, Osos de Chicago, Gigantes de Nueva York y Empacadores de Green Bay estaban ya consolidados como equipos en la Liga. Ese año dos nuevas franquicias se incorporaron a la NFL; los Orange Tornadoes y los Stapletons de Staten Island.
1929 llegó, a diferencia de otras ciudades de la unión americana, con buenas noticias a Green Bay a las orillas del lago Michigan, los Empacadores contrataron a tres estrellas de la NFL y futuros miembros de los salones de la Fama tanto del equipo, como del Salón de la Fama del Futbol Americano Profesional en Canton Ohio. Johnny “Blood” McNally, Robert “Cal” Hubbard y August “Mike” Michalske. En la junta anual de accionistas del equipo se nombró ese año al Doctor W. W. Kelly como presidente de los Empacadores, puesto que desempeñó sólo durante esa temporada. Kelly era el médico del equipo desde 1921 y lo continuó siendo hasta 1943. Al finalizar la temporada de 1929 los jugadores le regalaron al Dr. Kelly, muestra del afecto de todo el equipo por el médico, un reloj con dedicatoria al todavía presidente del equipo.
Johnny “Blood” McNally era un corredor veterano que había jugado ya en varios equipos de la NFL, llegó a Green Bay directo de Maroons de Pottsville. Su primera temporada con los Empacadores fue la sexta de su carrera profesional y la leyenda cuenta que Curly Lambeau le envió una carta ofreciéndole cien dólares a la semana o ciento diez semanales si se comprometía a no tomar bebidas alcohólicas a partir de los miércoles hasta después de finalizar el encuentro los domingos. McNally contestó que aceptaba los cien. En su primera temporada Mc Nally anotó 30 puntos para los Empacadores.
Robert “Cal” Hubbard, tacle, también veterano que venía de los Gigantes de Nueva York y Auguste “Mike” Michalske, llegó de otra franquicia neoyorquina, los Yankees, misma jugó su última temporada en 1928. Michalske jugaba como guardia y ocasionalmente como corredor. Estos tres jugadores fueron parte central de la primera gran dinastía de los Empacadores.
Otra figura más del Salón de la Fama de los Empacadores inició en 1929 a trabajar de manera indirecta con la franquicia; Russ Winnie, quien de 1929 a 1946 fue el primer cronista de radio de los Empacadores, Winnie trabajó para la empresa radiofónica WTMJ con base en Milwaukee y en el caso de los partidos de visitantes, Winnie utilizaba la fórmula de narrar el encuentro a partir de inventarlo con la información que llegaba por el teletipo. Algo que en México hizo famoso al “Mago” Septién en el caso del beisbol de Las Grandes Ligas.
Curly Lambeau era ya sólo entrenador de los Empacadores y entre los quarterbacks del equipo se encontraban Red Dunn y Verne Lewellen. Los Empacadores jugaban sus partidos como anfitriones en la que era su casa desde 1925 el Estadio de la Ciudad de Green Bay, con capacidad para 6,000 espectadores.
La temporada de los Empacadores inició el 22 de septiembre jugando en contra de los Triángulos de Daytona. Los Empacadores ganaron por marcador de 9 – 0. Con ese triunfo los Empacadores empezaron una temporada casi perfecta, aunque terminaron invictos, empataron uno de sus encuentros, terminando la temporada con un récord de 12 – 0 – 1.
Los empacadores vencieron a lo largo de los 13 juegos además de a los Triángulos, a los Gigantes de Nueva York, a los Steam Roller de Providence, a los Yellowjackets de Franckford, futuras Águilas de Filadelfia. En dos ocasiones a los Cardenales de Chicago, los Redjackets de Minneapolis, y en tres ocasiones a los Osos de Chicago. El empate ocurrió el 28 de noviembre en el estadio de YellowJjackets cuando ninguno de los dos equipos logró anotar.
El mayor anotador de la temporada de los Empacadores en 1929 fue Verne Lewellen que jugaba diferentes posiciones a la ofensiva, incluyendo quarterback y que anotó 48 de los puntos de la temporada para Green Bay, en segundo lugar, McNally con los 30 puntos mencionados arriba. Herdis McCrary, en tercero con 24 puntos y en cuarto Bo Molenda corredor y jugador de beisbol profesional también, que logró 21 puntos en esa temporada de campeonato.
La defensiva estaba compuesta por Eddie Kotal, “Cal” Hubbard, “Mike Michalske, Dick O’Donell, Tom Nash.
1929 fue el primero de los 14 campeonatos de la NFL que han ganado los Empacadores en cien años de historia y el primero de la primera gran dinastía de la franquicia y de la NFL.

imagen :packershistory,net 

sábado, 1 de diciembre de 2018

Los Récords que nadie quiere superar; Manitas de mantequilla.




Entre los más ominosos récords que pueden existir dentro de la NFL se encuentra el de soltar la bola. Esta es la historia de quienes han soltado más balones en una temporada y un partido.

Armando Enríquez Vázquez

No hay nada peor para un aficionado al futbol americano que ver a un jugador de su equipo soltar el balón y poner en riesgo la posesión del ovoide y el avance del equipo. Pero no cabe duda debe ser mil veces peor para el jugador. Un fumble siempre pone en riesgo la posesión del balón, compromete la posición de campo del equipo a la ofensiva y puede determinar quien gana el juego.  
Aún cuando no es algo de lo que se pueda presumir, las estadísticas y la frialdad de los números nos dan también a los jugadores con el mayor número de errores. En el caso de quien ha soltado más veces el ovoide en una sola temporada el récord se encuentra empatado entre Kerry Collins un quarterback que pasó sin pena ni gloria por diferentes equipos y en la temporada 2001 mientras jugaba con los Gigantes de Nueva York soltó 23 veces el ovoide, de las cuales únicamente, para fortuna de los Gigantes, perdió la posesión del equipo. El otro jugador que tiene el mismo número de balones sueltos en una temporada es Daunte Culpepper, quien en algún momento fue la esperanza de los Vikingos de Minnesota, en el caso del quarterback de Minnesota de los 23 balones sueltos en la temporada de 2002 9 pasaron a manos del equipo rival.
Como dato curioso es que a pesar de Culpepper fue sin duda un quarterback con más nombre en la NFL, Collins jugó ocho temporadas más en la Liga. Culpepper perdió 16 veces el balón en las temporadas 2001 y 2003.
En el caso de más fumbles en un solo encuentro el récord lo tienen tres quarterbacks: Warren Moon de los Petroleros de Houston quien el 16 de enero de 1994 en el juego de play offs en contra de los Jefes de Kansas City perdió el ovoide en 5 ocasiones, y también el encuentro por marcador de 28 a 20. Los Jefes con el triunfo pasaron a la final de la Conferencia Americana en contra de los Bill de Buffalo.
En un juego de temporada regular el 18 de octubre de 2009 Josh Johnsson, quarterback de los Bucaneros de Tampa Bay, perdió también el balón en 5 ocasiones. Ese día los Bucaneros perdieron por marcador 28 a 21 en contra de las Panteras de Carolina. Lo llamativo es que de esos cinco balones sueltos sólo en una ocasión perdieron la posesión del ovoide.
Finalmente, el actual quarterback de los Leones de Detroit tuvo su tarde de deshonor el 8 de diciembre de 2013 frente a las Águilas de Filadelfia, Matthew Strafford soltó el ovoide en 5 ocasiones, y los Leones perdieron por marcador de 34 -20.
Tanto en el juego de los Petroleros, como en el de los Leones hubo otros dos fumbles por parte de los equipos perdedores. Siete fumbles no es el mayor número de balones sueltos que ha habido en un partido cometidos por un solo equipo.
El 9 de octubre de 1943, aquél hibrido entre los Acereros y las Águilas al que se conoce como los Steaglers perdió en 10 ocasiones el balón frente a los Gigantes de Nueva York, en cinco de las cuales perdieron la posesión. Los Steaglers a pesar de estos errores ganaron aquella tarde por marcador de 28 – 14.
Otro equipo que soltó 10 balones en un encuentro fueron los Leones de Detroit en contra de los Vikingos de Minnesota, a pesar de ello recuperaron en cinco ocasiones el ovoide y empataron el juego en el marcador final a 10 puntos.
El 17 de diciembre de 1978 los 49ers de San Francisco perdieron frente a los Leones de Detroit por marcador de 33 – 14 tras perder en diez ocasiones el balón y sólo recuperarlo 4 veces.
Empatados como los equipos que más fumbles han cometido, 56, en una temporada, se encuentran los Osos de Chicago de 1938 y cuarenta años en después, en 1978, los 49ers repitieron este triste récord.  Mientras que los Jefes de Kansas City en 2002 se convirtieron en el equipo con menos balones sueltos en una temporada al soltar el ovoide únicamente en 7 ocasiones.


imagen: newyork.cbslocal.com

sábado, 24 de noviembre de 2018

El día que los Pieles Rojas anotaron 10 touchdowns.




El impresionante duelo de ofensivas entre los Jefes de Kansas City y los Carneros de Los Ángeles con 105 puntos no es el juego con más puntos anotados en la historia de la NFL.

Armando Enríquez Vázquez

El 19 de noviembre de 2018 pasará a la historia de la NFL no por la cancelación del juego de lunes por la noche en la Ciudad de México debido al mal estado del pasto del Estadio Azteca sino por ser uno de los juegos más ofensivos en los casi 100 años de la Liga. En la mente de los aficionados mexicanos quedará grabada la fecha como lo que pudo haber sido el más espectacular juego de futbol americano de la NFL jugado fuera de territorio norteamericano. Claro, que eso no es así de fácil definir. Pero en la historia de la NFL quedará marcado como el día que un equipo que anotó más de 50 puntos en un partido no ganó el juego. Los Carneros de Los Ángeles vencieron a los Jefes de Kansas City por marcador de 54 a 51.
Lo curioso es que a pesar de haberse anotado 105 puntos a lo largo del encuentro y de que Patrick Mahomes, el joven quarterback de los Jefes, lanzó 6 pases de anotación, no es este el partido con más puntos en la historia de la NFL, y se queda en el tercer puesto de esta marca. En 2004 los Bengalíes de Cincinnati vencieron a los Browns de Cleveland por marcador de 58 a 48 anotando en total un punto más que en el juego del 19 de noviembre de 2018. El mayor número de puntos totales en un encuentro pertenece al encuentro celebrado entre los Pieles Rojas de Washington y los Gigantes de Nueva York celebrado el domingo 27 de noviembre de 1966 en el estadio de Distrito de Columbia. Ese día, hace casi 52 años, los Pieles Rojas apalearon a los Gigantes por marcador de 72 a 41, en el juego de la NFL que más puntos se han anotado: 113. Los Pieles Rojas son también el equipo que más puntos ha anotado en un encuentro con esos 72.
El quarterback de los Pieles Rojas era el legendario Sonny Jurgensen lanzó ese día sólo tres pases de anotación y solo 145 yardas totales por aire a diferencia de los 6 pases de anotación ya mencionados de Mahomes, junto con 448 yardas por aire y los 4 de Jared Geof, el quarterback de los Carneros de los Ángeles, que lanzó 379 yardas. En 1966 el juego fue más terrestre que aéreo como era la tradición de la vieja NFL, 4 anotaciones por tierra, 2 de A.D. Whitfield quien además anotó también el primer touchdown de los Pieles Rojas en un pase de Jurgensen. Joe Don Looney anotó también por tierra. Otra de un regreso de patada de Rick Harris de 52 yardas, Brig Owens uno de los safeties de los Pieles Rojas anotó un par de veces la primera recuperando un fumble y corriendo 62 yardas, más tarde una intercepción acarreada 60 yardas hasta las diagonales y un gol de campo hicieron los 72 puntos de los Pieles Rojas, Charlie Gogolak el pateador de los Pieles Rojas falló el punto extra de la primera anotación.  
Esa temporada los Pieles Rojas tuvieron un récord muy mediocre de 7 ganados y 7 perdidos, la final de la NFL ese año enfrentó a los Empacadores de Green Bay en contra de los Vaqueros de Dallas, el triunfo de los Empacadores los llevó a disputar y ganar lo que sería el primer Superbowl de la historia frente al campeón de la AFL los Jefes de Kansas City.
Los seis pases de anotación de Patrick Mahomes no fueron suficientes para romper el récord de pases de anotación en un solo juego; récord que tienen 8 quarterbacks a lo largo de la historia de la NFL con 7. De esos quarterbacks están activos en 2018 Drew Brees y Nick Foles. Mahomes comparte el 2º lugar junto con muchos otros quarterbacks que han lanzado 6 pases de anotación en sólo juego, entre ellos, Drew Brees, Tom Brady, Aaron Rodgers, Ben Roethlisberger, Mitchell Trubisky de los Osos de Chicago y Ryan Fitzpatrick todos ellos activos aún. Lo cierto es que Patrick Mahomes en su primera temporada ya tiene dos juegos con 6 anotaciones, el primero de ellos fue el 16 de septiembre pasado frente a los Acereros de Pittsburgh en el encuentro que ganaron los Jefes con marcador de 42 puntos a 37.
La temporada aun no termina y Mahomes puede lograr otros números impresionantes, lo que sí veo difícil es que los Jefes o cualquier otro equipo rompa el récord en un futuro cercano el récord de 72 puntos de los Pieles Rojas.


imagen: thegoldsheet.com

sábado, 21 de julio de 2018

Roosevelt Grier, temible tackle defensivo, guardaespaldas, cantautor y ministro.




De 1955 a 1966 Roosevelt Grier jugó con los Gigantes y Los Carneros, fue uno de los más fieros tacles ofensivos y después hizo historia en diversos campos entre ellos, formar parte de los que detuvieron al asesino de Robert Kennedy.

Armando Enríquez Vázquez

De 1955 a 1962 Roosevelt, Rosey, Grier fue jugador de los Gigantes de Nueva York y formó parte de una línea defensiva que fue la primera en ser apodada “Los Cuatro Temibles” conformada por Grier y Dick Modzelewski como tacles y Andi Robustelli y Jim Katcavage como guardias. Esta línea fue parte vital del campeonato de la NFL que en 1956 ganaron los Gigantes.
Rosey Grier nació el 14 de julio de 1932, en Cuthbert, Georgia en Estados Unidos. Miembro de una familia de once hermanos. Sus padres trabajaban en los campos de cultivo de cacahuate. Buscando una mejora la familia migró al norte de Estados Unidos donde el racismo no era radical, Rosey jugó sus años colegiales con Penn State y en 1955 durante la tercera ronda de la selección de colegiales de la NFL Rosey fue contratado por los Gigantes de Nueva York.
A pesar del gusto que le dio a Grier el ser seleccionado por uno de los equipos más emblemáticos de la NFL, en una entrevista para la revista Time admitió haber tenido dudas acerca de su participación y el trato que recibiría al jugar en un equipo con un entrenador en jefe sureño y con un rooster con tantos jugadores del sur de Estados Unidos que siempre se ha caracterizado por ser racista y más en aquellos años en que la integración entre blancos y negros en Estados Unidos aún era mal vista. Grier vivió una infancia donde fue víctima del autoritarismo que el racismo norteamericano ha manifestado desde los inicios de su historia. Sin embargo, Grier, en esa misma entrevista concluye que nunca estuvo tan equivocado como en esa ocasión y que los Gigantes y los diferentes miembros del equipo lo hicieron sentir como en casa. Lo que quedó demostrado por esa línea defensiva famosa a través de los años de la que Grier fue uno de los estelares.
A lo largo de sus siete años con los Gigantes Grier logró recuperar 11 balones producto de fumbles y aunque en esa época no se llevaban estadísticas para las detenciones de quarterbacks detrás de la línea de scrimmage Grier es reconocido como uno de los más veloces tacles de su época. También consiguió durante sus años con los Gigantes un safety. En 1963 fue intercambiado por otro tacle y una selección colegial del siguiente año con el equipo de los Carneros de Los Ángeles. En las cuatro temporadas que jugó con el equipo californiano formó una nueva línea con el mismo sobrenombre “Los Cuatro Temibles”, esta vez la línea defensiva estaba compuesta por Grier y Merlin Olsen como los tackles, Deacon Jones y Lamar Lundy como los otros dos linieros defensivos. Los Carneros era un equipo perdedor cuando Grier llegó, pero junto con los otros tres defensivos ya mencionados se convirtieron en los lideres del equipo y aunque durante esos años los Carneros tampoco llegaron a un juego de campeonato, la defensiva de los angelinos y en especial esos cuatro linieros eran sinónimo de ferocidad y eran temidos por las líneas ofensivas, quarterbacks y corredores adversarios.
 En sus años como Carnero, Grier consiguió recuperar dos fumbles y un safety. Grier se retiró en 1967 con un total de 147 juegos jugados, Rosey Grier nunca faltó a un juego.
Tras retirarse, Grier comenzó a trabajar en televisión y películas y tenía su propio programa de televisión en Los Ángeles llamado Rosey Grier Show, en 1968 fue invitado a participar en el equipo de campaña de Robert Kennedy a la presidencia de Estados Unidos, en muchos artículos se dice que Grier era guardaespaldas del hermano del asesinado presidente John F. Kennedy, pero de acuerdo con el artículo de Jeffri Chadiha, columnista de NFL.com Grier era mucho más que un guardaespaldas y funcionaba como enlace entre la comunidad afroamericana y el candidato, así como vinculo con otros deportistas y celebridades, lo cual suena más probable ya que Grier no sólo tenía su programa de televisión, si no que grababa discos y en su propia medida era una estrella. Como otros personajes, George Plimpton un periodista que escribió varios libros acerca del futbol americano y Rafer Johnson, un decatlonista ganador de la Medalla de Oro en los Juegos Olímpicos de Roma en 1960, Grier se encontraban entre los asistentes y personas cercanas al líder demócrata la noche del 5 de junio de 1968 cuando tras dar un discurso al saberse ganador de las elecciones primarias en California Robert F. Kennedy cayó herido de muerte por tres disparos que resonaron en el auditorio del Hotel Ambassador, donde el candidato presidencial se había reunido con sus seguidores.
De acuerdo con Grier, Kennedy había salido por un lado inesperado del escenario lo que descontroló a aquellos que lo protegían, y cuando sonaron los disparos Grier se avalanzó sobre el hombre que pistola en mano huía, mientras que Plimpton intentaba desarmarlo, algo que Grier logró finalmente torciéndole la mano a Sirhan Sirhan, el asesino de Robert Kennedy. Grier le pasó el arma a Johnson. Hay fotografías que muestran al ex tacle sobre el asesino en medio de una multitud que intentaba lincharlo, algo que Grier, de acuerdo con su relato, impidió golpeando incluso a miembros de esa turba enardecida.
La vida de Rosey Grier cambió a partir de su relación con Robert Kennedy y de la muerte del senador norteamericano. Rosey se convirtió en ministro protestante y desarrolla una labor con la comunidad. Es escritor, actor, compositor musical y cantante. Incluso escribió un libro de tejido para hombres. Roosevelt Grier vive en California y aunque no es parte del salón de la fama del futbol americano, sin duda tiene historias y una importancia que sobrepasan sus extraordinarios días en el emparrillado y demuestran que existe una vida después de la NFL.

imagen ydr.com

sábado, 16 de junio de 2018

El Atún que ganó 2 Superbowls.




Bill Parcells sin duda de los entrenadores más importantes del siglo XX jamás jugó una temporada, ni siquiera un partido en la NFL.
Armando Enríquez Vázquez

Existen pocos hombres que después de haber sido cortados en su primer campamento de verano en la NFL puedan contar que regresaron a la Liga y ganaron 2 Superbowls como entrenadores en jefe. Ese es el caso de Bill Parcells quien, en la selección de jugadores colegiales en 1964, fue la séptima selección de los Leones de Detroit. Parcells había jugado como Linebacker en la Universidad de Wichita y en el momento de ser seleccionado no tenía idea de que jamás habría de jugar un solo juego en la NFL vistiendo el jersey de los Leones, ni ningún otro y a pesar de ello ganaría dos Superbowls como entrenador en jefe, para convertirse en leyenda de los Gigantes de Nueva York y de la NFL.
Duane Charles Parcells, conocido como Bill y apodado El Atún, nació el 22 de agosto de 1941 en Englewood, Nueva Jersey y estudió en la Universidad de Wichita, en sus primeros años en la universidad los Filis de Filadelfia le hicieron una oferta a Parcells, que su padre obligó a rechazar, pues quería un hijo abogado, no un deportista.
Parcells jugó futbol americano hasta terminar la carrera y más tarde, como anoté al inicio fue seleccionado por los Leones. Según Mike O’Hara columnista del sitio oficial de los Leones de Detroit, la selección de Parcells fue algo ocioso de origen, pues los Leones ese año contaban con un buen grupo de linebackers, además de que Parcells no tenía lo que se requería de para jugar la posición de manera profesional en la NFL. El argumento no parece creíble porque nadie desperdicia una selección del Draft pensando en que no necesita al jugador o que éste nunca va a funcionar. Lo cierto es que antes de terminar la pretemporada Parcells fue uno de los jugadores a los que la franquicia cortó del campo de entrenamiento.
Parcells entonces decidió mantenerse en el futbol americano, pero en la zona de los entrenadores.  De 1964 a 1979 Bill Parcells trabajó en diferentes universidades principalmente como entrenador de linebackers y coordinador defensivo. En 1978 tuvo su primer trabajo como entrenador en jefe en la Academia de la Fuerza Aérea.  
1980 marcó su llegada a la NFL, Los Patriotas de Nueva Inglaterra lo contrataron como entrenador de linebackers y ahí fue cuando el apodo de El Atún nació. Al parecer un grupo de linebackers quería tomarle el pelo, a lo que enojado Parcells, les gritó: “Ustedes deben de creerme un idiota, deben pensar que soy el atún Charlie”. El Atún Charlie era el personaje de los comerciales de una marca de atún enlatado en Estados Unidos y era un personaje insulso. Pero el apodo se quedó con Parcells por el resto de sus días, incluso durante esa temporada con los Patriotas los linebackers pegaron una pequeña calcamonía de un atún en su casco.
En 1981 cambió de equipo, los Gigantes de Nueva York lo contrataron como Coordinador Defensivo, en ese momento el entrenador en jefe de los Gigantes era Ray Perkins, Parcells tenía como entrenador de linebackers a Bill Bellichick. En 1983, Parcells se convirtió en el entrenador en jefe de los Gigantes. Parcells se caracterizó por ser un entrenador hosco, hasta grosero con los jugadores, un hombre que impulsaba a sus jugadores por las buenas y por las malas.
En sus días como entrenador de los Gigantes formó primero a uno de los mejores grupos de linebackers de la Liga encabezado por Lawrence Taylor, quien llego a la franquicia junto con Parcells. Sin embargo, esa primera temporada resultó ser una temporada perdedora con muy decepcionante récord de 3 – 12 – 1.
Al año siguiente la situación mejoró y con un récord ganador de 9 ganados y siete perdidos Bill Parcells logró colar a su equipo en los play offs e incluso ganó su primer juego de post temporada al derrotar a los Carneros de los Ángeles en el juego de comodines por marcador de 16 a 13. La semana siguiente en el juego divisional los Gigantes perdieron frente a los 49ers. Ese año llegó a los Gigantes otro de sus linebackers leyenda Carl Banks. 1985 fue similar a la temporada anterior y con un partido más ganado en la temporada regular los Gigantes volvieron a colarse a la post temporada como segundo lugar de su división y de la misma manera que el año anterior. Ganaron el juego de comodín frente a los 49ers y perdieron el segundo encuentro frente a los Osos de Chicago.
1986 fue la primera vez que Bill Parcells jugó un Superbowl y además fue la primera vez que ganó el título de campeón de la NFL. Con una marca de 14 ganados y dos perdidos los Gigantes fueron el primer lugar de toda la Conferencia Nacional. En los dos juegos de post temporada jugados en su casa derrotaron a los 49ers y a los Pieles Rojas. EL Superbowl XXI que se efectuó en el Rose Bowl de Pasadena, California enfrentó a los Gigantes de Nueva York en contra de los Broncos de Denver. Los Gigantes ganaron con marcador de 39 a 20.
La temporada de 1990 marcó el regreso de Parcells y los Gigantes al Superbowl con una marca de 11-3 los Gigantes derrotaron en la postemporada a los Osos de Chicago y una vez más a la franquicia de San Francisco. El 27 de enero de 1991 los Gigantes derrotaron a los Bills de Buffalo que era el favorito por marcador de 20 a 19 en lo que se considera el final de Superbowl más dramático de la historia. Faltando 8 segundos para terminar el Superbowl XXV y con los Gigantes ganado por un punto, los Bills intentaron un gol de campo de 47 yardas. Scott Norwoord pateador de los Bills y tuvo la distancia, pero no la colocación y el ovoide se desvío a la derecha. Los Gigantes se convirtieron en el campeón de la temporada 1990.
Tras ganar su segundo Superbowl, Bill Parcells decidió retirarse del futbol americano. Trabajo dos años como comentarista de televisión de la NBC y en 1993 regresó al emparrillado como entrenador en jefe de los Patriotas de Nueva Inglaterra. En 1996 Bill Parcells regresó al Superbowl en la edición XXXI de juego de campeonato de la NFL, Bill Parcells fue derrotado por primera vez al perder los Patriotas frente a los Empacadores de Green Bay por marcador de 35 a 21. Al final de esa temporada Parcells abandonó a la franquicia de Nueva Inglaterra.
Durante 1997, 1998, 1999 Bill Parcells fue entrenador en jefe de los vecinos de los Gigantes, los Jets de Nueva York, logrando solamente en una temporada llegar a la postemporada. Bill volvió a ser contratado por un equipo de la NFL hasta 2003 cuando se convirtió en entrenador en jefe de los Vaqueros de Dallas hasta 2006, sólo en la primera y última temporada Parcells logró hacer calificar a los Vaqueros a post temporada y no logró ganar el primer juego.
A lo largo de su carrera como entrenador Bill Parcells logró 183 victorias, fue derrotado en 138 ocasiones y empató un solo encuentro. Parcells está entre los primeros 20 entrenadores en jefe con más victorias en la NFL.  
Mientras fue entrenador de los Jets también fungió como Gerente General del equipo cargo que mantuvo hasta el año 2000. Tras su último trabajo como entrenador en los Vaqueros, Bill Parcells ha sido Vicepresidente ejecutivo de operaciones de futbol para los Delfines de Miami de 2008 a 2010 y actualmente es consultor de los Brown de Cleveland desde 2014.
En 2013 fue electo como miembro del Salón de la Fama del Futbol Americano Profesional. Parcells declaró en alguna ocasión: “Nadie te da una medalla por intentar, las medallas se otorgan por logros.”  Y tal vez la frase de Parcells que define su actitud como entrenador. “No culpes a nadie, no esperes nada, Resuelve.”



Imagen: nflfilms.nfl.com

sábado, 3 de marzo de 2018

Mel Hein el primer centro en el Salón de la Fama.



Entre los que tuvieron el honor de ser parte de la primera generación en ser inmortalizados en el Salón de La Fama del Futbol Americano Profesional probablemente Hein sea el menos conocido.

Armando Enríquez Vázquez.

El 7 de septiembre de 1963 se llevó a cabo la primera ceremonia de inducción de miembros del Salón de la Fama del Futbol Americano. Cantón, Ohio origen de la NFL veía después de muchos años de nuevo a grandes personalidades y jugadores de la liga pasear por sus calles.
Aquella primera generación incluye nombres legendarios de como Curly Lambeau, George Halas, George Peston Marshall, Tim Mara, Joe Carr, Jim Thorpe, Ernie Nevers, Bronko Nagurski, Red Grange, Don Hutson y otros un poco menos celebres como Mel Hein, pero de la misma valía en la historia del deporte de las tacleadas, incluso con una larga vida en la NFL, el futbol colegial y la AFL. Incluso tanto Hutson, como Nagurski, quienes jugaron como adversarios de Hein, alguna vez expresaron su admiración y respeto por él.
Mel Hein jugó como centro ofensivo y linebacker para los Gigantes de Nueva York a lo largo de quince temporadas de 1931 a 1945, sólo Phill Simms y Michael Strahan han igualado ese récord, los tres jugaron únicamente para los Gigantes. Mel Hein ganó dos campeonatos de la NFL en 1934 y 1938.  El primero en contra de los Osos de Chicago y en 1938 contra de los Packers de Green Bay. Hein fue el capitán del equipo durante 10 años y nombrado el jugador más valioso de la NFL en 1938 por lo que se hizo acreedor al trofeo Joe F. Carr. Mel Hein fue un hombre que jugó durante su carrera profesional tanto en la defensiva como en la ofensiva y nunca faltó a un juego, siendo uno de los últimos jugadores en jugar los 60 minutos del encuentro.
“En aquellos días jugábamos los sesenta minutos. No creo que me hubiera gustado jugar sólo la mitad del encuentro” Esa frase de Hein es la que figura en el sitio del Salón de la Fama del Futbol Americano para describir al hombre.
Hein nació el 22 de agosto de 1909 en Redding, California. Estudio en la Universidad Estatal de Washington, en 1931 tras haber tenido una temporada invicta con los Cougars que es el nombre del equipo de esa universidad, Hein fue contratado por los Gigantes por lo que cruzó Estados Unidos de Oeste a Este para establecerse en la que sería su casa por los próximos 15 años. Mel Hein firmó un contrato por ciento cincuenta dólares por juego lo que lo convirtió en el liniero mejor pagado de la NFL.
En 1943 Hein fue contratado por la Universidad Unión en un pueblo del estado de Nueva York llamado Schenectady para dirigir a su equipo, pero el reclutamiento para la II Guerra Mundial, impidió que se formara un equipo y la universidad suspendió su programa de futbol por tres años. Hein se mantuvo como profesor de educación física entre semana y el fin de semana se reunía con los Gigantes para el juego dominical.
Mel Hein era un jugador grande más de uno noventa de altura y pesado como se necesitaba que fueran los linieros, pero rápido y ágil cómo debe ser un linebacker. En uno de los partidos de su primera temporada contra los Osos de Chicago el tackle nariz de Chicago, George Musso, que era aún más pesado que Hein para intimidarlo lo golpeó en cuanto Hein centró el ovoide. Molesto Hein se dirigió a Musso y le advirtió que no lo volviera hacer. Obviamente a la siguiente jugada Musso volvió a golpear de manera ilegal a Hein, por lo que en el tercer centro Hein se las arreglo para centrar con una mano y con la otra acomodar un puñetazo limpio sobre sobre la mandíbula de Musso. Quien jamás volvió a intentar golpear de manera ilegal a Hein. En esos días los cascos no tenían barra.
A pesar de esta anécdota, Hein tenía entre sus adversarios fama de limpio, golpeaba duro pero dentro de las reglas.
Tras su exitosa carrera con los Gigantes de Nueva York y como entrenador de la Universidad Unión, en 1947 fue contratado como asistente del entrenador de los Don de Los Ángeles de la All American Football Conference. En 1949 se fue a Nueva York como asistente del entrenador de los Yankees, el equipo de futbol americano también de la AAFC y en 1950 regresó a Los Ángeles como entrenador de la línea de los Carneros de Los Ángeles. Al año siguiente se convirtió en el entrenador de linieros de la Universidad del Sur de California. En 1966 el comisionado de la AFL, el legendario Al Davis contrató a Mel Hein como supervisor de los árbitros de la Liga.
Con la apertura del Salón de la Fama del Futbol Americano Profesional en 1963 Mel Hein fue seleccionado como parte de la primera generación de hombres relacionados con el deporte y la liga deportiva más importante de Estados Unidos. El número 7 que portó por quince años en su jersey es uno de los números que los Gigantes han retirado y su nombre se encuentra en el aro del honor en el estadio de los Gigantes.
Mel Hein murió el 31 de enero de 1992 en San Clemente, California tenía 82 años.


imagen: wikipedia.org

sábado, 12 de agosto de 2017

El primer juego del Salón de la Fama.





La idea de celebrar a los nuevos miembros del Salón de la fama con un juego surgió en 1962, un año antes de la inauguración del Salón de la Fama.

Armando Enríquez Vázquez
 

Estamos acostumbrados a que la pre temporada de la NFL, y por extensión la sequía de seis meses del deporte favorito de muchos en México, da inicio con la patada de salida del juego que se efectúa anualmente después de la ceremonia de presentación de los nuevos miembros del Salón de la Fama en Canton Ohio. Ese día y ese juego no son parte de la temporada oficial, pero marcan la llegada del futbol americano, a partir de ese momento cuatro semanas de pretemporada separan a los fans de la NFL del primer juego de la temporada oficial.
No siempre fue así.
La idea de celebrar a los nuevos miembros del Salón de la fama con un juego surgió en 1962, un año antes de la inauguración del Salón de la Fama.
El primer encuentro se llevó a cabo, el 11 de agosto de 1962 entre dos equipos de la vieja NFL: Los Gigantes de Nueva York y los Cardenales de San Luis. El resultado por extraño que parezca fue un empate a 21 puntos. 14,000 personas llegaron al estadio ese día.
El juego se lleva a cabo en el estadio que hoy se llama Tom Benson del Salón de la Fama. El estadio originalmente tuvo el nombre de Estadio Fawcett y fue construido entre 1937 y 1939. El estadio ha sido casa de diferentes equipos preparatorianos del pueblo de Canton, la cuna de la NFL. En 2014, el estadio cambio de nombre debido a que Tom Benson dueño de los Santos de Nueva Orleans donó 10 millones de dólares para renovar el estadio.
De acuerdo con una nota de un diario local de Canton, aquel primer juego quedó inmortalizado en la dirección del Salón de la Fama del Futbol Americano Profesional; que lleva el número 2121 de George Halas Drive. Ese mismo medio llamado The Repository, le atribuye a uno de sus periodistas de nombre Chuck Such, la idea y la organización del primer juego del Salón de la Fama. Este hombre se dio a la tarea de hablar y convencer a los dueños de los Gigantes y de los Cardenales, Wellington Mara y Charles Bidwell respectivamente de llevar a cabo el juego para llamar la atención sobre la construcción y próxima inauguración del Salón de la Fama.
Desde 1962 el juego se ha realizado anualmente con excepción de los años 1966, 2011 y 2016. En 1966 la tardía calendarización de la pretemporada impidió acordar una fecha en Canton para llevar a cabo el juego. En el caso del 2011 el juego se suspendió debido a las condiciones laborales que imperaban en ese momento al interior de la NFL y la posibilidad de que existiera una huelga o se suspendiera la temporada. El comisionado Goodell decidió que no habría tiempo suficiente para que los equipo pudieran entrenar y prepararse para la fecha fijada para el juego. Mientas que en el 2016, la situación del campo de juego representaba un riesgo para los jugadores por lo que la NFL decidió cancelar el juego.

publicado en DeLaPizarraALaCancha
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