Mostrando entradas con la etiqueta Sexo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Sexo. Mostrar todas las entradas

lunes, 27 de julio de 2015

Los desnudos de un jabón en 1936.



Woodbury era una marca de jabón de tocador y en 1936 lanzó una de las primeras campañas con desnudos en la historia de la publicidad.
Armando Enríquez Vázquez
Veinte años después de que Helen Lansdowne Resnor creará la campaña A skin you love to touch (Una piel que te gusta tocar), para la marca de jabones Woodbury, utilizando por primera vez un contexto sexual en la publicidad, Woodbury se convirtió en una de las primeras marcas en anunciar sus productos con una modelo desnuda.
Woodbury fue una marca norteamericana de jabones fundada en 1870 en la capital del estado de Nueva York; Albany. En 1901 la empresa fue adquirida por Andrew Jergens y su empresa de cosméticos y su sede fue cambiada de Nueva York a Ohio.
En 1936 Woodbury se convirtió en una de las primeras marcas en tener un desnudo en su publicidad. La publicidad que tenía como objetivo el anunciar las propiedades de un jabón que gracias a la investigación científica ofrecía los beneficios de un baño de sol, pues el jabón contenía Rayos de sol filtrados, lo que de acuerdo con la marca era equivalente a tomar un baño de sol. Para ilustrar este beneficio de la marca, se utilizaron fotografías de mujeres desnudas, que obviamente no mostraban nada. La campaña fue fotografiada por Edward Steichen, un fotógrafo de nacido en Luxemburgo y reconocido como el primer fotógrafo de moda. Steichen trabajó para revistas como Vogue y Vanity Fair. Sus fotografías de Greta Garbo son de las más reconocidas sobre la actriz y una de ellas fue la portada de la revista Life. Ese mismo año Steichen había hecho otra campaña con desnudos femeninos para la marca Cannon Mills.
Las fotografías para la campaña de Woodbury muestran casi todas a una modelo que lo único que usa son unas sandalias y se encuentra en lo que podemos deducir es una alberca. Steichen incluso firmó algunas de las fotografías de la campaña. Las fotografías pueden parecernos pudorosas, incluso ingenuas, pero algunas de ellas tienen una imagen que recuerda los estudios clásicos de la figura humana, en este caso la de la mujer. El mismo valor artístico lo podemos encontrar en las fotografías de Steichen para Canon Mills.



Los ejecutivos de la marca de jabones tuvieron muchas dudas cuando la campaña les fue presentada. Temían que las fotografías despertaran a los sectores más reaccionarios de la sociedad y sin embargo la campaña se aprobó y se publicó en diferentes revistas femeninas, dedicadas a una audiencia de clases medias altas y altas. La respuesta no fue como esperaban los ejecutivos y tal vez tampoco los publicistas, y pasó sin ninguna crítica, ni escándalo, por lo que la campaña comenzó a publicarse en revistas más populares sin ningún problema.
Woodbury fue una marca notoria que además durante de las décadas de los años treinta y cuarenta del siglo pasado patrocinó diferentes programas de radio muy populares en Estados Unidos como un show de Bing Crosby y radio novelas como Las aventuras del hombre delgado. Un serial basado en los personajes de la novela de Dashell Hammet.
Woodbury desapareció poco a poco en el corporativo de Jergens que a su vez hoy en día forma parte del corporativo japonés KAO.




publicado en thepoint.com.mx el 20 de julio de 2015
imagenes adage.com
                  thejumpingfrog.com
                  amazon.com

lunes, 23 de marzo de 2015

Sexo, cucharas y utopías.



Una de las más exitosa empresas de fabricantes de cubiertos en el mundo tiene su origen en un sueño utópico de amor libre y religión.
Armando Enríquez Vázquez.
Oneida es, sin lugar a dudas una de las empresas más reconocidas y exitosas de mundo en la fabricación de cubiertos, tiene subsidiarias en México, Canadá, Latinoamérica, Inglaterra y Europa continental, así como en algunos países de Asía y Oceanía.
Sorprendentemente su origen está totalmente alejado de ser el común para una empresa corporativa, está íntimamente relacionado con la historia de una comuna religiosa sexualmente libre.
Entre las ideas religiosas y las comunidades emanadas del protestantismo se encuentra el movimiento Perfeccionista fundado por John Humphrey Noyes. Un hombre que nació en Brattleboro, Vermont el 3 de septiembre de 1811. Noyes mostró su interés por seguir una carrera eclesiástica e ingresó en el seminario teólogico de Yale.
Durante sus años como seminarista sus reflexiones y estudio de la Biblia lo llevaron a hacerse la pregunta: ¿En qué año será la segunda venida de Dios? La respuesta que encontró lo sorprendió, Dios había vuelto a este mundo en el año 70. Lo que significaba que la iglesia cristiana y todas sus posteriores escisiones habían sido en vano. Se desconoce la forma y datos con los que Noyes llegó a esa conclusión, pero basado en este descubrimiento, Noyes fundó su movimiento cristiano. Si Dios había regresado a la tierra casi 1800 años antes del hallazgo de Noyes, la humanidad había sido perdonada de todos sus pecados desde hacía siglos y por lo tanto vivía ya en el paraíso. Obviamente los teólogos, maestros, predicadores y sus mismos compañeros en Yale comenzaron a ver las ideas de Noyes como herejías puras. Noyes profundizó en los conceptos de su ideario religioso hasta que finalmente fue expulsado de Yale, por un tiempo regresó a Vermont, donde predicó su rama del cristianismo a la que llamó Perfeccionismo y del que uno de los preceptos importantes se refería a la conducta sexual de los seres humanos.
Noyes en su doctrina promovía las libres relaciones sexuales entre hombres y mujeres, rechazaba el sacramento del matrimonio, la libertad de amarse entre hombres y mujeres era parte de ese Paraíso que Dios había aprobado desde su segunda venida a la tierra. Noyes comenzó a tener seguidores, en 1848 alguno de sus fieles seguidores le avisó de que se habían librado órdenes de aprensión en su contra y la de algunos de sus seguidores. Noyes decidió huir hacía el Estado de Nueva York y junto con sus seguidores fundó una comuna a las orillas del lago Oneida que se rigió por más de treinta años en las ideas y fundamentos del Perfeccionismo. Practicando de manera libre el sexo, rechazando la monogamía, educando a los hijos frutos del amor libre de una manera comunitaria y viviendo todos los integrantes de la secta dentro de una misma y enorme casa.



El hecho de que la comuna se mantuviera a lo largo de tantos años de manera sana, se debió no únicamente al libre amor instituido entre sus más de trescientos miembros. Noyes ideó una serie de negocios de tipo artesanal que mantuvieron a la comunidad económicamente prospera a lo largo de tres décadas; construcción de trampas para cazar, cultivo de gusanos de seda, enlatado de conservas, fabricación de cubiertos de plata, eran algunos de los negocios de la comunidad de Oneida.
En 1879, una vez más amigos de Noyes, le informaron que estaba a punto de ser arrestado por violación de una menor. Entonces Noyes huyó a Canadá y se estableció en aquel país. La comuna se mantuvo por dos años más, en ese tiempo Noyes se convirtió a la monogamia y exhortó a los miembros de la comunidad a hacer lo mismo. A la distancia Noyes seguía siendo el líder de todos aquellos seres humanos.
El 1º de junio de 1881, la comuna quedó formalmente disuelta y en ese momento se fundó la empresa Oneida, que en un principio se constituyó en una especie de cooperativa donde los miembros de la comunidad eran dueños de las acciones de la empresa. Oneida fue una de las primeras empresas en Estados Unidos en tener entre los miembros de su junta de gobierno a una mujer; Harriet Joselyn, algo impensable en la democrática nación. Conforme pasaron los años algunos negocios de la comuna fueron liquidados con el objetivo de concentrar los esfuerzos del negocio en la fábrica de cubiertos, que parecía ser el más prometedor de los negocios a largo plazo.  
John Humphrey Noyes jamás regresó con vida a Estados Unidos, murió en Canadá el 13 de abril de 1886. Su cuerpo fue llevado a Oneida y ahí fue enterrado.
El inicio de la empresa se dio a tropezones y con momentos de crisis que vaticinaban el fracaso. En 1894 Pierrepont Burt Noyes, hijo del fundador de la comuna, con 23 años de edad, Pierrepont conocía el exterior de la comuna;  se había dedicado a vender los artículos de la empresa en diferentes partes de Estados Unidos. El joven se integró a la junta de gobierno de la empresa y tras fuertes críticas a los modos de dirigir la empresa, ganó en una cerrada votación el cambiar las prácticas de producción de la empresa y quedó a cargo de los procesos de la fábrica. En 1899 Oneida reportó el mejor año en ganancias hasta ese momento en su historia. En 1901 P.B. Noyes fue nombrado el primer gerente general de la empresa.
Bajo el liderazgo agresivo de P.B. Noyes Oneida se fortaleció y creció. Noyes apostó por la publicidad de la marca y creó anuncios que lejos de enumerar las características de los cubiertos de Oneida, retrataban de manera elegante y sobria dos o tres de los cubiertos, un estilo de publicidad que se ha mantenido como característico de la firma. Oneida fue una de las primeras empresas en utilizar personalidades como voceros de la marca. Noyes jamás olvidó los ideales comunitarios de su padre y mantuvo a un gran porcentaje de descendientes de los fundadores de la comuna religiosa dentro de la empresa a lo largo de los años. Invitó a todos aquellos que habían abandonado la comunidad fundada por sus padres a regresar a Oneida y formar parte del reto que les imponía el ser parte de una empresa. En 1930 más del 65% de los miembros de la junta de gobierno aún eran descendientes de los seguidores de John Humphrey Noyes.
Además de la publicidad, Noyes tuvo la visión de aplicar recortes salariales en él y otros directivos en tiempos de crisis como la I Guerra Mundial y la Gran Depresión, siendo su sueldo el que mayores sufrió en ambos casos. Pero también supo aprovechar oportunidades y durante las dos guerras mundiales, Oneida manufacturó diferentes productos para el ejército y los cuerpos médicos.
En 1916, Oneida inauguró su primera fábrica fuera de Estados Unidos en la población de Niágara Falls en Canadá, lugar que había servido de residencia a John Humphrey en sus últimos años. Llegado el momento P.B. Noyes cedió la gerencia general de la empresa a su yerno Miles E. Robertson, quien consolidó una idea más corporativa de la empresa, sin embargo Noyes reservó la presidencia de la empresa a su hijo Pierrepont Trowbridge Noyes quien a partir de 1960 la ejerció por los siguientes veintiún años.

P.B. Noyes murió el 15 de abril de 1959 y P.T. Noyes el 10 de abril de 1992. Actualmente la empresa se mantiene como uno de los líderes mundiales en su ramo. 

Publicado por thepoint.com.mx el 16 de marzo de 2015
imagenes: pzservices.typepad.com
                 en.wikipedia.org 

viernes, 28 de noviembre de 2014

De lubricantes espaciales y sexuales.



Uno de los responsables de Investigaciones sobre lubricantes para cohetes espaciales, es el responsable también, de llevar placer sin límites a millones de seres humanos.
Armando Enríquez Vázquez.

Hay de lubricantes a lubricantes, aunque en el fondo o para llegar a él, todo se trate de lo mismo. Sustancias que permiten una menor fricción ya sea entre piezas de madera, metal, plástico o entre las partes anatómicas del cuerpo humano.

No cabe duda que la siguiente historia tiene que ver con el más amplio espectro de lubricantes posibles.
El protagonista de la historia es un norteamericano de nombre Daniel X. Wray.  Wray estudió química en la Universidad de Arizona y en los años setenta trabajó en la base Edwards de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos. Las investigaciones de Wray, mientras trabajó para la fuerza aérea, estuvieron relacionadas con nuevos materiales para los sistemas de enfriamiento de los transbordadores espaciales de la NASA.

Gracias a sus investigaciones y trabajos en la materia Wray tiene a la fecha 4 patentes relacionadas con los sistemas y productos que ayudan a los sistemas de enfriamiento espaciales, además de otra para un disco para memoria magnética, pero también tiene una patente que lo ha hecho mucho más popular y rico que las otras cinco.

En 1977, mientras Wray investigaba cerca de 300 sustancias diferentes para crear un anticongelante para el transbordador espacial, creó un lubricante en base agua, libre de petróleo y sin olor alguno. Cómo parte de una broma Wray le regaló una botella de la sustancia a un compañero de trabajo, quién al cabo de unos días regresó pidiéndole al químico más lubricante.  Wray supo en ese momento que tenía un buen producto entre manos y lo bautizó como Astroglide, desde siempre la asociación entre el espacio y las estrellas producidas por lo esplendoroso del amor, se han convertido en lugar común de muchos artículos escritos acerca del lubricante personal y su origen. El lubricante descubierto por Wray es similar a diferentes fluidos corporales y la ligera acidez de su pH permite que sea muy bueno para combatir infecciones, impidiendo la propagación de hongos.

En 1982, Wray, vendió los derechos para comercializar la sustancia a una empresa que quebró en 1991. Wray recuperó los derechos de su producto y ese mismo año fundó una empresa a la que llamó Biofilm Incorporated.

Biofilm además de dedicarse a la fabricación y venta de Astroglide, se dedica a producir e investigar sobre diferentes productos de salud e higiene personal.

Una de las cosas que más me llama la atención del caso de Wray, es el hecho de la poca información acerca del personaje, al parecer Wray mantiene con un falso pudor, su biografía, su historia y  su éxito, a pesar de ser un ciudadano ejemplar y tomar parte en diferentes actividades en la comunidad de Vista en California
 

Publicado en the point.com.mx el 5 de noviembre de 2014
imagen: astroglide.com

jueves, 8 de mayo de 2014

Lo sabroso, divertido y el humor involuntario; publicidad sexual.







A veces la creatividad que se ha utilizado para anunciar productos relacionados con el sexo es excelente e innovadora, otras es directa y a veces es de pena ajena.
Armando Enríquez Vázquez.
Tal vez de los retos mayores a los que se enfrenta un publicista sea como vender condones, productos para la disfunción eréctil, o hacer campañas que den la idea a los jóvenes y adultos de los riesgos que se corren al tener relaciones sexuales inseguras, esto es sin protegerse utilizando condón.
Sobre todo en un mundo donde lo políticamente correcto se puede volver en contra del anunciante y del producto. O en una sociedad como la nuestra que se encuentra entre el destape español tras la muerte de Franco y la Guerra Cristera. Recuerdo una época a principios de los años noventa donde hasta los comerciales de Kotex ofendían a las buenas conciencias del país y a ese extraño organismo que se llama el no sé que de los padres de familia pero en el que parece que todos los padres de familia, por el simple hecho de serlo, nos convertimos en miembros del Opus Dei.


Pero llegó el sida y entonces en el nombre del bien común, a los persignados padres de familia y a las llamadas amas de las buenas costumbres, eufemismo de la doble moral, no les quedó otra que  reaprender a ponerse el condón. La revolución sexual que inició con la píldora anticonceptiva, pecaminosa pero asexuada, en su forma al menos, de otra manera bastante sexista, tomó, a finales de los ochenta, una forma fálica que les escoció el alma a esas buenas conciencias.
Años después y antes de la llegada del tercer milenio, para colmo y como presagio de un apocalipsis que no llegó, apareció la pastilla azul que ayudaba a la disfunción eréctil y convirtió a los hombres de la tercera edad en verdaderos adultos en plenitud y control de sus reacciones hormonales.
Pero tanto en el mercado de los condones, que empezaron a volverse el pretexto para continuar con aquello que el Arcipreste de Hita llamó: el ayuntamiento con fembra placentera, (Y a veces también en relaciones contra natura), como en el de las pastillas azules, amarillas y rosas, la competencia y nuevos mercados por explorar surgieron, lo que obligó a crear publicidad para productos que 50 años antes jamás hubiera sido aprobada y doscientos años atrás hubiera terminado con los huesos del creador de los comerciales y los de todos los asociados a la campaña en la hoguera de la Santa Inquisición o de los puritanos de Salem, la que fuera más dolorosa.

 
La misma naturaleza de los productos obligó a desarrollar ideas muy creativas, algunas muy directas, Muchas son metáforas de los usos del producto, otras no tanto. Todas tratando de no molestar a los muchos grupos humanos que se sienten ofendidos por las prácticas sexuales,  que, por otra parte, en muchas ocasiones disfrutan y de las cuales indudablemente todos proceden.
Pero los creativos le dieron vuelo a la hilacha y en estos años se han creado obras maestras sobre este tipo de productos; Una monstruosa araña gigantescas metiéndose en la entrepierna de una mujer, una pistola apuntando directo a la entrepierna de otra, cosas mucho más tolerables que la terrible y pecaminosa idea de tener  relaciones sexuales. Conejitos de látex de colores haciendo Whoopee como diría Ella Fitzgerald. Indeseables chamacos siendo frenados por una pared de látex. O historias tabernarias, como grafitis de penes persiguiendo vaginas por las paredes de un baño. Cincuentones felices caminando por las calles del vecindario cantando y saludando al nuevo día en una especie de mantra de agradecimiento a la pastillita azul, que ayuda a las erecciones, pero puede bajar la presión arterial y no debe tomarse antes de que el cardiólogo cheque el corazón del ganoso anciano y no debe combinarse con alcohol…etc.

La publicidad de productos asociados a las relaciones sexuales llegó para quedarse.
Claro dentro del universo de esta publicidad llegó también otra vertiente; mala, maniquea, vulgar y hasta hilarante por lo absurda o ingenua que es. Por ejemplo, actualmente existe un comercial en la radio mexicana sobre la disfunción eréctil, de un grupo médico, para el cual no sólo escogieron las voces más estereotipadas y molestas que se pudieron conseguir, si no que el escritor del mismo demostró su falta de creatividad y de sentido común. En él, podemos imaginar a dos hombres platicando en lo que en principio podríamos suponer que es un sitio donde estos hombres hablan de sus intimidades, el primero le confiesa al otro a partir de eufemismos su problema de eyaculación precoz, que gracias a esos eufemismos y a que debe tener dos problemas; uno de tipo auditivo para empezar porque obliga al otro a repetir la frase ad nauseum y otro de entendimiento, el segundo hombre no puede entender de qué le están hablando. Entonces interrumpe una anciana, con lo cual nos damos cuenta de que los personajes se encuentran en el mejor de los casos en un elevador, en el peor en el Quinto Patio y ahora hasta marianita la del 7 ya sabe que este amigo tiene un problema. Esta anciana metiche sí entiende de lo que está hablando este hombre y le recomienda discreción y discreción, precisamente es lo que les faltó al creativo que escribió este comercial de pena ajena y a los clientes que permitieron que lo ejecutaran y lo pautaran. El comercial, no es gracioso, ni creativo, es realmente molesto.
Hay un cartel de Viagra que muestra a un lechero viejo, es lechero no sólo porque el uniforme blanco lo delata, si no por la reja con botellas de leche que descansan a lo lejos a la entrada de la casa de la que el hombre se va alejando. Lleva una sonrisa que apenas se dibuja pero que lo muestra más que satisfecho y algo hizo este picarón porque va abrochándose el botón de la alba casaca. Diferencias sutiles diría alguien.

Pero cuando llegamos al non plus ultra de los comerciales acerca de condones, la joya  de la corona son una serie de anuncios de M Force que muestra a dos mujeres, que no son jóvenes y que parecen más bien sacadas de los descartes del casting Esposas Desesperadas, las cuales no me queda claro si son lesbianas con una cierta perversión al látex, profesionistas bajo la influencia de algún tipo de droga o simplemente prostitutas a las que el cliente les paga para que los ayuden con su voyerismo y fetichismo. Estas damas que además visten batas blancas, a lo mejor son pacientes de un psiquiátrico, juegan, se montan en condones inflados, se acarician la cara con los mismos, se besan a través de ellos, juegan a la rueda de San Miguel, lo usan como pera de boxeo, en fin y todo aliñado con una dizque voz cachonda que insiste en que esta marca de condones: ¡No se rompe!

Muchos de los comerciales de esta marca son dignos de haber sido concebidos por la mente de Juan Orol en la dirección de personajes, ejecución del comercial y sobr etodo en los diálogos. Pero, sin lugar a dudas este de las pruebas es insuperable en cuanto al absurdo.
Muchos dirían que el sexo no necesita venderse, todos sabemos que entre las actividades humanas el sexo es una que puede cobrar todos los matices existentes, que siempre es vendedor y atractivo, pero lo que no se vale es que por intentar no ofender a las buenas costumbres, lo que se termine ofendiendo sea la inteligencia.


publicado en thepoint.com.mx el 29 de abril de 2014
Imagene; MTV, Viagra, Durex, Aides. 

lunes, 23 de mayo de 2011

Los escándalos sexuales.

Para algunos, principalmente en el ámbito político el sexo es aun una palabra sucia y un acto imperdonable, a diferencia de la corrupción.



Armando Enríquez Vázquez


En su extraordinario libro de Memorias “Ayer en México” el político norteamericano John Foster Dulles, cuenta la historia de cuando el presidente Obregón envió a su Secretario de Hacienda Adolfo de la Huerta a negociar la eterna deuda del país a Nueva York. A los pocos días, el gobierno americano mandó al Presidente de México una nota diplomática quejándose de las juergas y la afición por las coristas del Secretario de Hacienda. Álvaro Obregón se limitó a responder en una breve nota: “Yo envié a mi Secretario de Hacienda, no a un eunuco”.
Casi cien años después el Director Gerente del Fondo Monetario Internacional, Dominique Strauss-Kahn, fue arrestado en Nueva York acusado de violar a la camarera del hotel en el que se hospedaba.
A partir de este hecho, del cual todavía falta la acusación formal y en caso de haberlo el juicio, la carrera y las aspiraciones políticas de Strauss-Kahn por convertirse en el próximo presidente de Francia se han evaporado. El ganador parece desde este momento Nicolás Sarkozy. La reputación Mundial de la cabeza del FMI se ha desplomado para deleite de los periódicos norteamericanos e ingleses que se han ensañado con el hombre pintándolo como un sátiro que nunca contenía su apetito sexual y que además de sus tres matrimonios ha sostenido innumerables relaciones casuales y semipermanentes con muchas mujeres.
Al mismo tiempo las pantallas de los noticieros norteamericanos han hecho mella de Arnold Schwarzenegger quién reconoció tener un hijo de diez años fuera de su matrimonio. El linchamiento público del Gobernador de California no ha parado en los principales medios sajones de ultraderecha, que hasta hace unos meses lo elogiaban. Entonces nos vienen a la memoria los recientes y pasados escándalos sexuales de los políticos en todo el mundo. Bill Clinton, Silvio Berlusconi, Moshe Katsav, pero eso no es algo nuevo, los poderosos y los no poderosos siempre han disfrutado del sexo, desde los filósofos griegos, los emperadores romanos, los reyes europeos, los papas. Los enormes harenes árabes. El Kamasutra y las pinturas chinas y japonesas, el decamerón, son solo un ejemplo de las obras dedicadas por los hombres al sexo. El sexo es intrínseco al ser humano. No con esto hay que justificar a Strauss-Kahn sí al final del día se demuestra que intento violar a la joven, como no podemos disculpar al “gober precioso” y su red de pederastia, ni a los sacerdotes que abusan de niños amparados en su envestidura.
Lo que es importante es saber diferenciar entre una característica humana, y un delito, teniendo claro que la gravedad de un delito cambia de acuerdo a la época y a “la evolución” de la sociedad.
Todos los excesos son malos, es una norma social que va desde fumar hasta comer chocolate, pero a excepción de Mónica Lewinsky a la sombra del escritorio de la sala oval, nadie resulto ultrajado, ella solo por los medios y la sociedad, placer sólo el del presidente y envidia una nación. No son las orgías de Berlusconi o de la libido insaciable del Director gerente del Fondo Monetario Internacional, existen otra serie de actos ejecutados por estos personajes que afectan y determinan la forma en la que vivimos, que repercuten de manera directa en lo que pasa en el mundo.
No se puede ser Premio Nobel de la Paz y aún así atacar a diestra y siniestra al mundo árabe, o al menos no es congruente. No es posible que la ambición y el poder de los países más poderosos del mundo y las instituciones financieras que los representan estén dispuestos a acabar con seres humanos, con países enteros en nombre de la avaricia. Eso sí es inmoral.
A veces pareciera que son los escándalos lo que nos gusta, lo que nos atrae, juzgar al otro por envidia, por que teniendo su poder y su dinero, quién sabe qué clase de monstruo sería cada uno de nosotros. Cuando, tristemente, en esencia nos hemos acostumbrado a vivir entre pecados mayores.
Lo que le suceda al señor Strauss-Kahn a mí no me afecta, pero me afecta vivir en una ciudad, en un país con uno de los más altos índices de corrupción. Es escandalosos que cada seis años se creen nuevas fortunas entre políticos, sus familiares y amigos, mientras el país sigue sumido en un retraso educativo, político, fiscal y laboral. ¿No es inmoral que mientras unos ganan una millonada por no hacer nada, ni siquiera ser capaces de sentarse en sus curules, otros se partan el lomo 20 horas diarias para poder llevar un mendrugo de pan a sus casas?
Los hombres no somos iguales, hay quienes son más hábiles haciendo negocios, otros son conquistadores, otros son gente de libros. La riqueza no es ni puede ser igual como pretendían los comunistas, pero el estado existe para imponer justicia, para que los gobernados vivan con un mínimo de garantías sociales y políticas, algunas sociedades lo intentan y en raras excepciones por un breve período de tiempo lo logran, la gran mayoría no. Ni siquiera lo intentan, simplemente no entra dentro de los planes de los gobernantes.
El juicio de Strauss-Kahn, sí llega a suceder, será un circo a diferencia del de Madoff , quién de desde su celda ríe y con cinismo confiesa sin pudor ser culpable, mientras los afectados por su fraude son libres, pero tal vez preferirían estar tras las rejas con las tres comidas seguras. Madoff es un criminal, Strauss Kahn en el peor de los casos un libidinoso.
Los seres humanos somos en gran parte seres sexuales, en nuestros actos existe el placer la gran mayoría de veces para ambos y es consensuado. La inteligencia, no es un don de los homo sapiens, a pesar del llamarnos pomposamente así, y peor algunos se jacten de ello. No es inmoral tener relaciones sexuales, no es inmoral tener tantas parejas sexuales como se pueda, se quiera o se desee, lo que es inmoral es ser corrupto, es ultrajar una y otra vez a los gobernados, defraudarlos, sumirlos en la miseria, crear grupos de choque, permitir la explotación de los demás por el simple hecho de tener más dinero.
El poder corrompe, se excusan algunos y ser corrupto es una característica del ser humano, pretextan otros. No lo que pasa es simple; para ser político hay que ser corrupto. No se debe tener escrúpulos, ni siquiera una ética personal.
Pero los medios y los políticos nos hacen creer que lo malo, lo torcido de alguien, siempre está su vida y sus preferencias sexuales. Se les olvida que ellos mismos son seres que disfrutan y gustan del sexo.


Publicado en Blureport.com.mx el 23 de Mayo de 2011