Woodbury era una
marca de jabón de tocador y en 1936 lanzó una de las primeras campañas con
desnudos en la historia de la publicidad.
Armando Enríquez
Vázquez
Veinte años después de que Helen Lansdowne Resnor creará la
campaña A skin you love to touch (Una
piel que te gusta tocar), para la marca de jabones Woodbury, utilizando por
primera vez un contexto sexual en la publicidad, Woodbury se convirtió en una
de las primeras marcas en anunciar sus productos con una modelo desnuda.
Woodbury fue una marca norteamericana de jabones fundada en
1870 en la capital del estado de Nueva York; Albany. En 1901 la empresa fue
adquirida por Andrew Jergens y su empresa de cosméticos y su sede fue cambiada
de Nueva York a Ohio.
En 1936 Woodbury se convirtió en una de las primeras marcas
en tener un desnudo en su publicidad. La publicidad que tenía como objetivo el
anunciar las propiedades de un jabón que gracias a la investigación científica ofrecía los beneficios de un baño de sol,
pues el jabón contenía Rayos de sol
filtrados, lo que de acuerdo con la marca era equivalente a tomar un baño
de sol. Para ilustrar este beneficio
de la marca, se utilizaron fotografías de mujeres desnudas, que obviamente no
mostraban nada. La campaña fue fotografiada por Edward Steichen, un fotógrafo
de nacido en Luxemburgo y reconocido como el primer fotógrafo de moda. Steichen
trabajó para revistas como Vogue y Vanity Fair. Sus fotografías de Greta
Garbo son de las más reconocidas sobre la actriz y una de ellas fue la portada
de la revista Life. Ese mismo año
Steichen había hecho otra campaña con desnudos femeninos para la marca Cannon
Mills.
Las fotografías para la campaña de Woodbury muestran casi
todas a una modelo que lo único que usa son unas sandalias y se encuentra en lo
que podemos deducir es una alberca. Steichen incluso firmó algunas de las
fotografías de la campaña. Las fotografías pueden parecernos pudorosas, incluso
ingenuas, pero algunas de ellas tienen una imagen que recuerda los estudios
clásicos de la figura humana, en este caso la de la mujer. El mismo valor
artístico lo podemos encontrar en las fotografías de Steichen para Canon Mills.
Los ejecutivos de la marca de jabones tuvieron muchas dudas
cuando la campaña les fue presentada. Temían que las fotografías despertaran a
los sectores más reaccionarios de la sociedad y sin embargo la campaña se
aprobó y se publicó en diferentes revistas femeninas, dedicadas a una audiencia
de clases medias altas y altas. La respuesta no fue como esperaban los ejecutivos
y tal vez tampoco los publicistas, y pasó sin ninguna crítica, ni escándalo,
por lo que la campaña comenzó a publicarse en revistas más populares sin ningún
problema.
Woodbury fue una marca notoria que además durante de las
décadas de los años treinta y cuarenta del siglo pasado patrocinó diferentes
programas de radio muy populares en Estados Unidos como un show de Bing Crosby
y radio novelas como Las aventuras del
hombre delgado. Un serial basado en los personajes de la novela de Dashell
Hammet.
Woodbury
desapareció poco a poco en el corporativo de Jergens que a su vez hoy en día
forma parte del corporativo japonés KAO.
publicado en thepoint.com.mx el 20 de julio de 2015 imagenes adage.com thejumpingfrog.com amazon.com
Una de las más
exitosa empresas de fabricantes de cubiertos en el mundo tiene su origen en un
sueño utópico de amor libre y religión.
Armando Enríquez
Vázquez.
Oneida es, sin lugar a dudas una de las empresas más
reconocidas y exitosas de mundo en la fabricación de cubiertos, tiene
subsidiarias en México, Canadá, Latinoamérica, Inglaterra y Europa continental,
así como en algunos países de Asía y Oceanía.
Sorprendentemente su origen está totalmente alejado de ser
el común para una empresa corporativa, está íntimamente relacionado con la
historia de una comuna religiosa sexualmente libre.
Entre las ideas religiosas y las comunidades emanadas del
protestantismo se encuentra el movimiento Perfeccionista fundado por John
Humphrey Noyes. Un hombre que nació en Brattleboro, Vermont el 3 de septiembre
de 1811. Noyes mostró su interés por seguir una carrera eclesiástica e ingresó
en el seminario teólogico de Yale.
Durante sus años como seminarista sus reflexiones y estudio
de la Biblia lo llevaron a hacerse la pregunta: ¿En qué año será la segunda venida de Dios? La respuesta que
encontró lo sorprendió, Dios había vuelto a este mundo en el año 70. Lo que
significaba que la iglesia cristiana y todas sus posteriores escisiones habían
sido en vano. Se desconoce la forma y datos con los que Noyes llegó a esa
conclusión, pero basado en este descubrimiento, Noyes fundó su movimiento
cristiano. Si Dios había regresado a la tierra casi 1800 años antes del
hallazgo de Noyes, la humanidad había sido perdonada de todos sus pecados desde
hacía siglos y por lo tanto vivía ya en el paraíso. Obviamente los teólogos,
maestros, predicadores y sus mismos compañeros en Yale comenzaron a ver las
ideas de Noyes como herejías puras. Noyes profundizó en los conceptos de su
ideario religioso hasta que finalmente fue expulsado de Yale, por un tiempo
regresó a Vermont, donde predicó su rama del cristianismo a la que llamó
Perfeccionismo y del que uno de los preceptos importantes se refería a la
conducta sexual de los seres humanos.
Noyes en su doctrina promovía las libres relaciones sexuales
entre hombres y mujeres, rechazaba el sacramento del matrimonio, la libertad de
amarse entre hombres y mujeres era parte de ese Paraíso que Dios había aprobado
desde su segunda venida a la tierra. Noyes comenzó a tener seguidores, en 1848
alguno de sus fieles seguidores le avisó de que se habían librado órdenes de
aprensión en su contra y la de algunos de sus seguidores. Noyes decidió huir
hacía el Estado de Nueva York y junto con sus seguidores fundó una comuna a las
orillas del lago Oneida que se rigió por más de treinta años en las ideas y
fundamentos del Perfeccionismo. Practicando de manera libre el sexo, rechazando
la monogamía, educando a los hijos frutos del amor libre de una manera
comunitaria y viviendo todos los integrantes de la secta dentro de una misma y
enorme casa.
El hecho de que la comuna se mantuviera a lo largo de tantos
años de manera sana, se debió no únicamente al libre amor instituido entre sus
más de trescientos miembros. Noyes ideó una serie de negocios de tipo artesanal
que mantuvieron a la comunidad económicamente prospera a lo largo de tres
décadas; construcción de trampas para cazar, cultivo de gusanos de seda, enlatado
de conservas, fabricación de cubiertos de plata, eran algunos de los negocios
de la comunidad de Oneida.
En 1879, una vez más amigos de Noyes, le informaron que
estaba a punto de ser arrestado por violación de una menor. Entonces Noyes huyó
a Canadá y se estableció en aquel país. La comuna se mantuvo por dos años más,
en ese tiempo Noyes se convirtió a la monogamia y exhortó a los miembros de la
comunidad a hacer lo mismo. A la distancia Noyes seguía siendo el líder de
todos aquellos seres humanos.
El 1º de junio de 1881, la comuna quedó formalmente disuelta
y en ese momento se fundó la empresa Oneida, que en un principio se constituyó
en una especie de cooperativa donde los miembros de la comunidad eran dueños de
las acciones de la empresa. Oneida fue una de las primeras empresas en Estados
Unidos en tener entre los miembros de su junta de gobierno a una mujer; Harriet
Joselyn, algo impensable en la democrática nación. Conforme pasaron los años
algunos negocios de la comuna fueron liquidados con el objetivo de concentrar
los esfuerzos del negocio en la fábrica de cubiertos, que parecía ser el más
prometedor de los negocios a largo plazo.
John Humphrey Noyes jamás regresó con vida a Estados Unidos,
murió en Canadá el 13 de abril de 1886. Su cuerpo fue llevado a Oneida y ahí
fue enterrado.
El inicio de la empresa se dio a tropezones y con momentos
de crisis que vaticinaban el fracaso. En 1894 Pierrepont Burt Noyes, hijo del
fundador de la comuna, con 23 años de edad, Pierrepont conocía el exterior de
la comuna; se había dedicado a vender
los artículos de la empresa en diferentes partes de Estados Unidos. El joven se
integró a la junta de gobierno de la empresa y tras fuertes críticas a los
modos de dirigir la empresa, ganó en una cerrada votación el cambiar las prácticas
de producción de la empresa y quedó a cargo de los procesos de la fábrica. En
1899 Oneida reportó el mejor año en ganancias hasta ese momento en su historia.
En 1901 P.B. Noyes fue nombrado el primer gerente general de la empresa.
Bajo el liderazgo agresivo de P.B. Noyes Oneida se
fortaleció y creció. Noyes apostó por la publicidad de la marca y creó anuncios
que lejos de enumerar las características de los cubiertos de Oneida, retrataban
de manera elegante y sobria dos o tres de los cubiertos, un estilo de
publicidad que se ha mantenido como característico de la firma. Oneida fue una
de las primeras empresas en utilizar personalidades como voceros de la marca.
Noyes jamás olvidó los ideales comunitarios de su padre y mantuvo a un gran
porcentaje de descendientes de los fundadores de la comuna religiosa dentro de
la empresa a lo largo de los años. Invitó a todos aquellos que habían
abandonado la comunidad fundada por sus padres a regresar a Oneida y formar
parte del reto que les imponía el ser parte de una empresa. En 1930 más del 65%
de los miembros de la junta de gobierno aún eran descendientes de los
seguidores de John Humphrey Noyes.
Además de la publicidad, Noyes tuvo la visión de aplicar
recortes salariales en él y otros directivos en tiempos de crisis como la I
Guerra Mundial y la Gran Depresión, siendo su sueldo el que mayores sufrió en
ambos casos. Pero también supo aprovechar oportunidades y durante las dos
guerras mundiales, Oneida manufacturó diferentes productos para el ejército y
los cuerpos médicos.
En 1916, Oneida inauguró su primera fábrica fuera de Estados
Unidos en la población de Niágara Falls en Canadá, lugar que había servido de
residencia a John Humphrey en sus últimos años. Llegado el momento P.B. Noyes
cedió la gerencia general de la empresa a su yerno Miles E. Robertson, quien
consolidó una idea más corporativa de la empresa, sin embargo Noyes reservó la
presidencia de la empresa a su hijo Pierrepont Trowbridge Noyes quien a partir
de 1960 la ejerció por los siguientes veintiún años.
P.B. Noyes murió el 15 de abril de 1959 y P.T. Noyes el 10
de abril de 1992. Actualmente la empresa se mantiene como uno de los líderes
mundiales en su ramo.
Publicado por thepoint.com.mx el 16 de marzo de 2015
Uno
de los responsables de Investigaciones sobre lubricantes para cohetes
espaciales, es el responsable también, de llevar placer sin límites a millones
de seres humanos.
Armando Enríquez Vázquez.
Hay
de lubricantes a lubricantes, aunque en el fondo o para llegar a él, todo se
trate de lo mismo. Sustancias que permiten una menor fricción ya sea entre
piezas de madera, metal, plástico o entre las partes anatómicas del cuerpo
humano.
No
cabe duda que la siguiente historia tiene que ver con el más amplio espectro de
lubricantes posibles.
El
protagonista de la historia es un norteamericano de nombre Daniel X. Wray. Wray estudió química en la Universidad de
Arizona y en los años setenta trabajó en la base Edwards de la Fuerza Aérea de
los Estados Unidos. Las investigaciones de Wray, mientras trabajó para la
fuerza aérea, estuvieron relacionadas con nuevos materiales para los sistemas
de enfriamiento de los transbordadores espaciales de la NASA.
Gracias
a sus investigaciones y trabajos en la materia Wray tiene a la fecha 4 patentes
relacionadas con los sistemas y productos que ayudan a los sistemas de
enfriamiento espaciales, además de otra para un disco para memoria magnética, pero
también tiene una patente que lo ha hecho mucho más popular y rico que las
otras cinco.
En
1977, mientras Wray investigaba cerca de 300 sustancias diferentes para crear
un anticongelante para el transbordador espacial, creó un lubricante en base
agua, libre de petróleo y sin olor alguno. Cómo parte de una broma Wray le
regaló una botella de la sustancia a un compañero de trabajo, quién al cabo de
unos días regresó pidiéndole al químico más lubricante. Wray supo en ese momento que tenía un buen
producto entre manos y lo bautizó como Astroglide,
desde siempre la asociación entre el espacio y las estrellas producidas por lo
esplendoroso del amor, se han convertido en lugar común de muchos artículos
escritos acerca del lubricante personal y su origen. El lubricante descubierto
por Wray es similar a diferentes fluidos corporales y la ligera acidez de su pH
permite que sea muy bueno para combatir infecciones, impidiendo la propagación
de hongos.
En
1982, Wray, vendió los derechos para comercializar la sustancia a una empresa
que quebró en 1991. Wray recuperó los derechos de su producto y ese mismo año
fundó una empresa a la que llamó Biofilm
Incorporated.
Biofilm además de dedicarse a la fabricación y venta de Astroglide,
se dedica a producir e investigar sobre diferentes productos de salud e higiene
personal.
Una de las cosas que más
me llama la atención del caso de Wray, es el hecho de la poca información
acerca del personaje, al parecer Wray mantiene con un falso pudor, su
biografía, su historia y su éxito, a
pesar de ser un ciudadano ejemplar y tomar parte en diferentes
actividades en la comunidad de Vista en California
Publicado en the point.com.mx el 5 de noviembre de 2014
A veces la
creatividad que se ha utilizado para anunciar productos relacionados con el
sexo es excelente e innovadora, otras es directa y a veces es de pena ajena.
Armando Enríquez
Vázquez.
Tal vez de los retos mayores a los que se enfrenta un
publicista sea como vender condones, productos para la disfunción eréctil, o
hacer campañas que den la idea a los jóvenes y adultos de los riesgos que se
corren al tener relaciones sexuales inseguras, esto es sin protegerse
utilizando condón.
Sobre todo en un mundo donde lo políticamente correcto se
puede volver en contra del anunciante y del producto. O en una sociedad como la
nuestra que se encuentra entre el destape español tras la muerte de Franco y la
Guerra Cristera. Recuerdo una época a principios de los años noventa donde
hasta los comerciales de Kotex ofendían a las buenas conciencias del país y a
ese extraño organismo que se llama el no sé que de los padres de familia pero
en el que parece que todos los padres de familia, por el simple hecho de serlo,
nos convertimos en miembros del Opus Dei.
Pero llegó el sida y entonces en el nombre del bien común, a
los persignados padres de familia y a las llamadas amas de las buenas
costumbres, eufemismo de la doble moral, no les quedó otra que reaprender a ponerse el condón. La revolución
sexual que inició con la píldora anticonceptiva, pecaminosa pero asexuada, en
su forma al menos, de otra manera bastante sexista, tomó, a finales de los
ochenta, una forma fálica que les escoció el alma a esas buenas conciencias.
Años después y antes de la llegada del tercer milenio, para
colmo y como presagio de un apocalipsis que no llegó, apareció la pastilla azul
que ayudaba a la disfunción eréctil y convirtió a los hombres de la tercera
edad en verdaderos adultos en plenitud y control de sus reacciones hormonales.
Pero tanto en el mercado de los condones, que empezaron a
volverse el pretexto para continuar con aquello que el Arcipreste de Hita llamó:
el ayuntamiento con fembra placentera,
(Y a veces también en relaciones contra natura), como en el de las pastillas
azules, amarillas y rosas, la competencia y nuevos mercados por explorar
surgieron, lo que obligó a crear publicidad para productos que 50 años antes
jamás hubiera sido aprobada y doscientos años atrás hubiera terminado con los
huesos del creador de los comerciales y los de todos los asociados a la campaña
en la hoguera de la Santa Inquisición o de los puritanos de Salem, la que fuera
más dolorosa.
La misma naturaleza de los productos obligó a desarrollar
ideas muy creativas, algunas muy directas, Muchas son metáforas de los usos del
producto, otras no tanto. Todas tratando de no molestar a los muchos grupos
humanos que se sienten ofendidos por las prácticas sexuales, que, por otra parte, en muchas ocasiones
disfrutan y de las cuales indudablemente todos proceden.
Pero los creativos le dieron vuelo a la hilacha y en estos
años se han creado obras maestras sobre este tipo de productos; Una monstruosa
araña gigantescas metiéndose en la entrepierna de una mujer, una pistola
apuntando directo a la entrepierna de otra, cosas mucho más tolerables que la
terrible y pecaminosa idea de tenerrelaciones sexuales. Conejitos de látex de colores haciendo Whoopee como diría Ella Fitzgerald. Indeseables
chamacos siendo frenados por una pared de látex. O historias tabernarias, como
grafitis de penes persiguiendo vaginas por las paredes de un baño. Cincuentones
felices caminando por las calles del vecindario cantando y saludando al nuevo
día en una especie de mantra de agradecimiento a la pastillita azul, que ayuda
a las erecciones, pero puede bajar la presión arterial y no debe tomarse antes
de que el cardiólogo cheque el corazón del ganoso anciano y no debe combinarse
con alcohol…etc.
La publicidad de productos asociados a las relaciones
sexuales llegó para quedarse.
Claro dentro del universo de esta publicidad llegó también
otra vertiente; mala, maniquea, vulgar y hasta hilarante por lo absurda o
ingenua que es. Por ejemplo, actualmente existe un comercial en la radio
mexicana sobre la disfunción eréctil, de un grupo médico, para el cual no sólo
escogieron las voces más estereotipadas y molestas que se pudieron conseguir,
si no que el escritor del mismo demostró su falta de creatividad y de sentido
común. En él, podemos imaginar a dos hombres platicando en lo que en principio
podríamos suponer que es un sitio donde estos hombres hablan de sus
intimidades, el primero le confiesa al otro a partir de eufemismos su problema de
eyaculación precoz, que gracias a esos eufemismos y a que debe tener dos
problemas; uno de tipo auditivo para empezar porque obliga al otro a repetir la
frase ad nauseum y otro de entendimiento,
el segundo hombre no puede entender de qué le están hablando. Entonces interrumpe
una anciana, con lo cual nos damos cuenta de que los personajes se encuentran
en el mejor de los casos en un elevador, en el peor en el Quinto Patio y ahora
hasta marianita la del 7 ya sabe que este amigo tiene un problema. Esta anciana
metiche sí entiende de lo que está hablando este hombre y le recomienda discreción
y discreción, precisamente es lo que les faltó al creativo que escribió este
comercial de pena ajena y a los clientes que permitieron que lo ejecutaran y lo
pautaran. El comercial, no es gracioso, ni creativo, es realmente molesto.
Hay un cartel de Viagra que muestra a un lechero viejo, es
lechero no sólo porque el uniforme blanco lo delata, si no por la reja con
botellas de leche que descansan a lo lejos a la entrada de la casa de la que el
hombre se va alejando. Lleva una sonrisa que apenas se dibuja pero que lo
muestra más que satisfecho y algo hizo este picarón porque va abrochándose el
botón de la alba casaca. Diferencias sutiles diría alguien.
Pero cuando llegamos al non
plus ultra de los comerciales acerca de condones, la joyade la corona son una serie de anuncios de M
Force que muestra a dos mujeres, que no son jóvenes y que parecen más bien
sacadas de los descartes del casting Esposas
Desesperadas, las cuales no me queda claro si son lesbianas con una cierta
perversión al látex, profesionistas bajo la influencia de algún tipo de droga o
simplemente prostitutas a las que el cliente les paga para que los ayuden con
su voyerismo y fetichismo. Estas damas que además visten batas blancas, a lo
mejor son pacientes de un psiquiátrico, juegan, se montan en condones inflados,
se acarician la cara con los mismos, se besan a través de ellos, juegan a la
rueda de San Miguel, lo usan como pera de boxeo, en fin y todo aliñado con una
dizque voz cachonda que insiste en que esta marca de condones: ¡No se rompe!
Muchos de los comerciales de esta marca son dignos de haber
sido concebidos por la mente de Juan Orol en la dirección de personajes,
ejecución del comercial y sobr etodo en los diálogos. Pero, sin lugar a dudas
este de las pruebas es insuperable en cuanto al absurdo.
Muchos dirían que el sexo no necesita venderse, todos
sabemos que entre las actividades humanas el sexo es una que puede cobrar todos
los matices existentes, que siempre es vendedor y atractivo, pero lo que no se
vale es que por intentar no ofender a las
buenas costumbres, lo que se termine ofendiendo sea la inteligencia.
publicado en thepoint.com.mx el 29 de abril de 2014
Para algunos, principalmente en el ámbito político el sexo es aun una palabra sucia y un acto imperdonable, a diferencia de la corrupción.
Armando Enríquez Vázquez
En su extraordinario libro de Memorias “Ayer en México” el político norteamericano John Foster Dulles, cuenta la historia de cuando el presidente Obregón envió a su Secretario de Hacienda Adolfo de la Huerta a negociar la eterna deuda del país a Nueva York. A los pocos días, el gobierno americano mandó al Presidente de México una nota diplomática quejándose de las juergas y la afición por las coristas del Secretario de Hacienda. Álvaro Obregón se limitó a responder en una breve nota: “Yo envié a mi Secretario de Hacienda, no a un eunuco”.
Casi cien años después el Director Gerente del Fondo Monetario Internacional, Dominique Strauss-Kahn, fue arrestado en Nueva York acusado de violar a la camarera del hotel en el que se hospedaba.
A partir de este hecho, del cual todavía falta la acusación formal y en caso de haberlo el juicio, la carrera y las aspiraciones políticas de Strauss-Kahn por convertirse en el próximo presidente de Francia se han evaporado. El ganador parece desde este momento Nicolás Sarkozy. La reputación Mundial de la cabeza del FMI se ha desplomado para deleite de los periódicos norteamericanos e ingleses que se han ensañado con el hombre pintándolo como un sátiro que nunca contenía su apetito sexual y que además de sus tres matrimonios ha sostenido innumerables relaciones casuales y semipermanentes con muchas mujeres.
Al mismo tiempo las pantallas de los noticieros norteamericanos han hecho mella de Arnold Schwarzenegger quién reconoció tener un hijo de diez años fuera de su matrimonio. El linchamiento público del Gobernador de California no ha parado en los principales medios sajones de ultraderecha, que hasta hace unos meses lo elogiaban. Entonces nos vienen a la memoria los recientes y pasados escándalos sexuales de los políticos en todo el mundo. Bill Clinton, Silvio Berlusconi, Moshe Katsav, pero eso no es algo nuevo, los poderosos y los no poderosos siempre han disfrutado del sexo, desde los filósofos griegos, los emperadores romanos, los reyes europeos, los papas. Los enormes harenes árabes. El Kamasutra y las pinturas chinas y japonesas, el decamerón, son solo un ejemplo de las obras dedicadas por los hombres al sexo. El sexo es intrínseco al ser humano. No con esto hay que justificar a Strauss-Kahn sí al final del día se demuestra que intento violar a la joven, como no podemos disculpar al “gober precioso” y su red de pederastia, ni a los sacerdotes que abusan de niños amparados en su envestidura.
Lo que es importante es saber diferenciar entre una característica humana, y un delito, teniendo claro que la gravedad de un delito cambia de acuerdo a la época y a “la evolución” de la sociedad.
Todos los excesos son malos, es una norma social que va desde fumar hasta comer chocolate, pero a excepción de Mónica Lewinsky a la sombra del escritorio de la sala oval, nadie resulto ultrajado, ella solo por los medios y la sociedad, placer sólo el del presidente y envidia una nación. No son las orgías de Berlusconi o de la libido insaciable del Director gerente del Fondo Monetario Internacional, existen otra serie de actos ejecutados por estos personajes que afectan y determinan la forma en la que vivimos, que repercuten de manera directa en lo que pasa en el mundo.
No se puede ser Premio Nobel de la Paz y aún así atacar a diestra y siniestra al mundo árabe, o al menos no es congruente. No es posible que la ambición y el poder de los países más poderosos del mundo y las instituciones financieras que los representan estén dispuestos a acabar con seres humanos, con países enteros en nombre de la avaricia. Eso sí es inmoral.
A veces pareciera que son los escándalos lo que nos gusta, lo que nos atrae, juzgar al otro por envidia, por que teniendo su poder y su dinero, quién sabe qué clase de monstruo sería cada uno de nosotros. Cuando, tristemente, en esencia nos hemos acostumbrado a vivir entre pecados mayores.
Lo que le suceda al señor Strauss-Kahn a mí no me afecta, pero me afecta vivir en una ciudad, en un país con uno de los más altos índices de corrupción. Es escandalosos que cada seis años se creen nuevas fortunas entre políticos, sus familiares y amigos, mientras el país sigue sumido en un retraso educativo, político, fiscal y laboral. ¿No es inmoral que mientras unos ganan una millonada por no hacer nada, ni siquiera ser capaces de sentarse en sus curules, otros se partan el lomo 20 horas diarias para poder llevar un mendrugo de pan a sus casas?
Los hombres no somos iguales, hay quienes son más hábiles haciendo negocios, otros son conquistadores, otros son gente de libros. La riqueza no es ni puede ser igual como pretendían los comunistas, pero el estado existe para imponer justicia, para que los gobernados vivan con un mínimo de garantías sociales y políticas, algunas sociedades lo intentan y en raras excepciones por un breve período de tiempo lo logran, la gran mayoría no. Ni siquiera lo intentan, simplemente no entra dentro de los planes de los gobernantes.
El juicio de Strauss-Kahn, sí llega a suceder, será un circo a diferencia del de Madoff , quién de desde su celda ríe y con cinismo confiesa sin pudor ser culpable, mientras los afectados por su fraude son libres, pero tal vez preferirían estar tras las rejas con las tres comidas seguras. Madoff es un criminal, Strauss Kahn en el peor de los casos un libidinoso.
Los seres humanos somos en gran parte seres sexuales, en nuestros actos existe el placer la gran mayoría de veces para ambos y es consensuado. La inteligencia, no es un don de los homo sapiens, a pesar del llamarnos pomposamente así, y peor algunos se jacten de ello. No es inmoral tener relaciones sexuales, no es inmoral tener tantas parejas sexuales como se pueda, se quiera o se desee, lo que es inmoral es ser corrupto, es ultrajar una y otra vez a los gobernados, defraudarlos, sumirlos en la miseria, crear grupos de choque, permitir la explotación de los demás por el simple hecho de tener más dinero.
El poder corrompe, se excusan algunos y ser corrupto es una característica del ser humano, pretextan otros. No lo que pasa es simple; para ser político hay que ser corrupto. No se debe tener escrúpulos, ni siquiera una ética personal.
Pero los medios y los políticos nos hacen creer que lo malo, lo torcido de alguien, siempre está su vida y sus preferencias sexuales. Se les olvida que ellos mismos son seres que disfrutan y gustan del sexo.
Publicado en Blureport.com.mx el 23 de Mayo de 2011