lunes, 26 de abril de 2021

¿Y después de la segunda dosis?

 


La inmunidad que prometen las vacunas contra la COVID 19 es en promedio de 6 meses. ¿Cuál piensa el gobierno que debe ser el plan contra el virus a mediano plazo?

Armando Enríquez Vázquez

Que la COVID 19 llegó para quedarse es una verdad de Perogrullo, lo cierto es que más allá de este lugar común no existen planes a mediano y largo plazo en ningún lugar del mundo, pero en México donde el plan de vacunación express seguramente terminará después del 6 de junio, menos.

El gobierno de México está vacunando a sus adultos mayores, a sus profesores y próximamente se sumarán los adultos mayores de 50 años, más allá de eso no se sabe. De acuerdo con diferentes notas a nivel mundial el promedio de la inmunidad brindado por las diferentes vacunas no llega al año.

Lo cierto es que, si recordamos la pandemia del H1N1 en 2009, la presencia del virus hasta la fecha requiere de una campaña de vacunación en invierno, algo que sin duda sucederá con la COVID 19, en los años por venir. A diferencia de los gobiernos anteriores había existía un plan anual de vacunación masiva. La diferencia es que la mortalidad y el contagio de la pandemia bajo la que vivimos en 2020 y lo que va del 2021, no se puede comparar con la influenza de 2009. La otra diferencia que López Obrador no cree en la ciencia, ni en la participación del gobierno en la salud pública, si no tiene fines electorales.  Al llegar el invierno que es una temporada de altos contagios de enfermedades respiratorias y con el promedio de inmunidad de las vacunas rebasado, ¿Cuál es el plan de acción del gobierno del presidente López Obrador, que hasta el momento ve la vacunación como parte de la propaganda de campaña de su partido?

No solamente se están dando palos de ciego desde el gobierno federal y su patético subsecretario de salud Hugo López-Gatell que ha olvidado que es un médico y un hombre de ciencia para convertirse en un simple y servil vocero de lo que el presidente le ordena, desde el púlpito de las mañaneras y las de la tarde están obviando el problema de los daños a mediano y largo plazo que crea la enfermedad en aquellos que ya han sido infectados. Sí el sistema de Salud, sólo de acuerdo con los datos de los funcionarios de la dependencia responsable, no se ha visto rebasado por la emergencia en ningún momento esperemos que no comience a colapsarse en unos meses cuando ambas condiciones; el fin de la inmunidad y la serie de secuelas en los pacientes recuperados puedan alcanzar un pico en la demanda de servicios de salud.

Eso sin considerar que algunas de las nuevas variantes del virus ahora atacan a jóvenes y niños, lo que vuelve una gran irresponsabilidad de López Obrador el intentar a como dé lugar iniciar clases únicamente con los maestros vacunados.

Hay quienes especulan en los medios que la inmunidad de rebaño por contagio es la apuesta del gobierno federal, a falta de dinero para adquirir los doscientos millones de vacunas necesarias y a la nula visión del presidente por apoyar a la ciencia del país.

Hace apenas unas semanas en un acto que pareció más de campaña que de gobierno, López Obrador y su florero que preside el CONACYT anunciaron la llegada de una vacuna llamada Patria que al poco tiempo fue descubierta como un plagio de una investigación norteamericana, algo realmente triste para la imagen de un gobierno que se quiere presentar como soberano y patriota y que ha hecho oídos sordos a las investigaciones de la Universidad Autónoma de Querétaro y a los esfuerzos coordinados desde la UNAM con otras instituciones en busca de verdaderas vacunas mexicanas.

Una vez más lo digo; el hecho de que el gobierno este dirigido por un hombre religioso y político en el peor de los sentidos de la palabra, nos esta costando y habrá de costarnos aun mucho más en materia de independencia y soberanía intelectual, científica y de la nación.

Llegar el invierno 2021-2022 preparados es algo que debería ocupar desde ahora a las autoridades porque nadie desea un nuevo frenón en las actividades económicas, ni un nuevo encierro, y obviamente es responsabilidad del gobierno crear desde ya las campañas de concientización y protocolos al respecto.

¡Qué bueno que hay ya 14 millones de mexicanos vacunados al 21 de abril! ¡Que bueno que podamos regresar parcialmente a una vida normal! Y dentro de siete, ocho, nueve meses… ¿seremos tan optimistas como hoy?


La fotografía es también de mi autoría.

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