lunes, 7 de febrero de 2011

Factor religión.

Dentro de los recientes levantamientos árabes en muchos ven a la religión como un elemento fundamental y capaz de desestabilizar a Medio Oriente.

Armando Enríquez Vázquez

Es la segunda religión del mundo. El número de creyentes crece más que el de cualquiera otra religión en el planeta. Aproximadamente el 23.4% de la población mundial es musulmana hoy en día, algo así como mil seiscientos millones de seres humanos siguen las creencias de Alá. Mahoma el último profeta enviado por Dios, fundó la religión musulmana en el siglo VII alrededor del año 622. Mahoma unificó a los pueblos árabes bajo un gobierno y una nueva religión. Lo más curioso es que la mayor parte de la población musulmana, contrario a lo que se piensa, no se encuentra en los países árabes, sino en Asia. El país con el mayor número de seguidores del Islam es Indonesia, seguido por Pakistán y en tercer lugar Bangladesh.
Sin embargo, cuando vemos un árabe pensamos en el Islam y hablar de la reciente ola de levantamientos populares en el mundo árabe inmediatamente nos hace pensar en la llegada de regímenes afines al Talibán y a Al Qaeda al poder.
Hoy en día el apoyo de los países occidentales a los grupos vinculados al poder en los países árabes es visto por la gran mayoría de la población menos beneficiada como un factor que impide el establecimiento de las leyes musulmanas en sus países, así como un desarrollo equitativo, ya que ha traído consigo la corrupción de sus líderes, la sumisión de sus dictadores a las potencias occidentales y largas dictaduras. Es en hecho que los ideólogos de los grupos fundamentalistas han aprovechado este hecho para difundir el odio y la intransigencia religiosa entre sus adeptos. Hamas, Hezbollah, La Hermandad Musulmana, son sólo algunas manifestaciones políticas con fuertes raíces en el Islam y el radicalismo.
El peligro de la actual serie de rebeliones en los países árabes está en la posible radicalización de los problemas, Las visiones de los nuevos gobernantes y sus gobernados pueden tomar un ángulo religioso, incluso fanático creando serios problemas en la región. El presidente de Irán Mahmoud Ahmadinejad ha aplaudido las demostraciones egipcias y ha declarado el apoyo del gobierno y el pueblo Iraní a los egipcios. Esperando formar una nueva Teocracia musulmana en Oriente Medio. Líbano está estrenando gobierno de Hezbollah. La región podría dar un giro largamente pronosticado y que le será sin duda adverso tanto los Estados Unidos y los aliados europeos como al estado de Israel.
Hasta antes del inicio de las protestas en Egipto el país, funcionaba como uno de los más grandes estabilizadores de la región. Aliado de Estados Unidos y de Israel. Apoyado por el gobierno de Washington con más de dos mil millones de dólares al año y habiendo alejado al ejército de la guerra, creando una aristocracia militar enfrascada en los negocios de la construcción y el turismo, el gobierno de Hosni Mubarak lleva treinta años en el poder. El brazo armado del estado pareciera ser dócil y estar al mando de Hosni Mubarak. Pero el ejército egipcio no ha tomado partido en esta revuelta, y lo más importante no ha reprimido a los civiles hasta el momento, a diferencia de la policía. El ejército egipcio parece estar guardando un as bajo la manga y espera el momento indicado para poder jugar sus cartas sin sacrificar sus actuales canonjías. No hay que olvidar la base del ejército egipcio, al igual que cualquier ejército en el mundo son las clases más desposeídas. Esas que son blanco de los grupos que exaltan y se aprovechan de la fe de las personas, y muchos de los cuales pueden estar de acuerdo o tener familiares que comulguen, en el caso egipcio, con la Hermandad Musulmana. Esta agrupación se fundó en 1928 en El Cairo, después de la caída del Imperio Otomano. La agrupación proclama el pan islamismo y cuenta con representantes en la mayoría de los países árabes. Hay quienes dicen que esta organización se encuentra detrás de grupos como Hamas. Sin embargo los miembros de la organización lo niegan y especifican ser una organización fundamentalista pero no violenta.
Para los pueblos árabes el concepto de la democracia es ajeno a su tradición y a las leyes de Alá. La democracia es un concepto extranjero que forma parte central de la manera de vida de sus enemigos. Es un concepto que Occidente quiere imponer al mundo árabe. Desde la Edad Media, los enfrentamientos de fe entre católicos, y por extensión cristianos, contra los musulmanes han sido sangrientos y después de diez siglos nada pareciera haber cambiado a excepción del poder económico y militar de un tercer actor en la zona, que además profesa una religión diferente al Islam o al Cristianismo: el estado de Israel.
Israel además es aliado de los Estados Unidos y ambos han permitido el genocidio del pueblo palestino. Para muchos árabes este es un crimen contra su pueblo, para otro no porque la mayoría palestina no es musulmana. Países como Francia o Alemania han sido cautelosos en sus declaraciones en el caso de las demostraciones de los pueblos árabes pues son países que tienen una población musulmana significativa y en aumento. La forma en que se resuelva la situación egipcia, los actores políticos que tomen el poder y sus afiliaciones religiosas, mucho más que las políticas serán determinantes en el futuro de la región. Hoy sabemos que tanto Túnez como Yemen comienzan las protestas contra las dictaduras que los han gobernado, Incluso en Jordania la gente se ha manifestado contra el primer ministro de la nación. Escondidos tras los legítimos reclamos, se esconde la mano del fanatismo religioso. Aunque tras “la filantropía occidental” y el estado de Israel también se vislumbra un dejo de fanatismo religioso como en los tiempos de las cruzadas.
Publicado en blureport el 7 de Febrero de 2011 en blureport.com.mx