viernes, 15 de agosto de 2014

El caso Beakman y las oportunidades para divulgar la ciencia en México.





Un personaje, un programa, un caricaturista y un ejemplo por despertar el interés en la ciencia. Un extraño fenómeno en un país sin científicos.

Armando Enríquez Vázquez

Hablar de Paul Zaloom o de Jok Church probablemente no dice nada, pero hablar de su creación El mundo de Beakman seguramente hace que una generación de jóvenes adultos recuerden al personaje y sus explicaciones científicas de diferentes fenómenos, las horas que pasaron frente al televisor aprendiendo y divirtiéndose con este programa.
El pasado mes de febrero el Instituto de Física de la UNAM invitó al actor de El mundo de Beakman a ser parte de la celebración del 75 aniversario de la fundación del Instituto, de pronto el personaje cuyo programa fue cancelado en los Estados Unidos hace 16 años se convirtió en un extraño fenómeno en las redes sociales y en los medios de nuestro país.
En un principio, se planeó la presentación del actor y también titiritero Paul Zaloom, en el auditorio del Instituto. Sin embargo al darse por medio de las redes sociales la presencia del popular actor en la UNAM, la cantidad de personas interesadas en asistir al evento y la amenaza de un portazo al auditorio del Instituto obligó a los organizadores a cambiar la sede de la presentación. Más de quince mil personas acudieron a conocer al actor y protagonista del Mundo de Beakman.
El fenómeno llamó la atención en su momento, Paul Zaloom sorprendido llamó a Jok Church el creador de lo que originalmente fue una tira de caricatura para los periódicos cuyo nombre U can with Beakman and Jax y cuyo objetivo era contestar diferentes preguntas de manera científica de los niños.
Paul emocionado comunicó a Jok:
…debes saber que hemos cambiado la vida de mucha gente. (1)
Esa misma sorpresa manifestó el actor norteamericano al ser entrevistado recinetmente en el programa El Hormiguero de TV Azteca. Vale la pena mencionar que la idea del programa de televisión fue consecuencia de la promulgación de la Acta de Televisión Infantil en 1990 en los Estados Unidos, que buscaba llevar producción con contenidos de calidad para los infantes.
Para mí más sorprendente que la audiencia y la fidelidad que esta tiene con el programa y su protagonista a pesar de que hace más de 16 años que se produjo el último capítulo, cuatro temporadas y 91 capítulos es todo lo que existe de la serie, es el hecho de que como nación en materia de científicos, investigación y patentes a nivel mundial es deplorable, tanta gente sea fan del programa. A pesar de que a principios de año se anunció una cruzada para evitar la fuga de cerebros, la realidad es que los jóvenes científicos mexicanos tienen la mirada puesta en el extranjero, por las mejores condiciones de su desarrollo profesional y personal. De acuerdo con la encuestas de interés por la ciencia efectuada por el CONACYT en 2011 poco más del 44% de la población adulta de nuestro país se preocupa por conocer acerca de los temas referentes a nuevos inventos y tecnología, siendo los hombre entre 50 y 59 años de edad los que más interés demuestran con un 18% seguidos por los jóvenes entre 18 y 29 años de edad con un 17%.
En el caso de los descubrimientos científicos el sector de la población más interesado en este tipo de notas son los jóvenes entre los 18 y 29 años de edad con tan sólo el 15%.
De acuerdo con el informe del CONACYT de 2012, México ocupa el lugar número 24 entre los países miembros de la OCDE en la producción de artículos de corte científico, a nivel mundial  y de acuerdo con SJR un portal dedicado a recolectar la información de periódicos y publicaciones científicas alrededor del mundo, México ocupó el año pasado el lugar número 28, por debajo de países como Irán, Taiwán, Polonia, Portugal y Malasia.
De acuerdo con el informe de CONACYT, la mayoría de los artículos científicos en México entre 2008 y 2012 surgieron de la UNAM. 33, 754 artículos publicados por la máxima casa de estudios en el país, seguidos por 9,772 por el Centro de Investigación y Estudios Avanzados del Instituto Politécnico Nacional, y 7599 por el IPN. Ninguna de las Universidades Privadas del país aparece entre las primeras diez instituciones generadoras de artículos científicos.
En México sólo se destina un 0.4 % del PIB a la investigación científica, únicamente se generan 2 patentes por cada millón de habitantes. El futuro de nuestro país en materia de ciencia y tecnología es triste, a pesar de que el Presidente se comprometió el año pasado a tratar de revertir la cifra y poder invertir 1% del PIB a nuestro desarrollo científico.
Nuestra ciencia es pobre y da pocos resultados a la economía de la nación, cuando junto con el turismo se podría convertir en un detonador de nuestra economía, como en el caso más prosaico de los medios de comunicación, los contenidos son lo que importa para hacer la diferencia.
El caso de Beakman es sorprendente sin duda por muchas razones, pero también debe ponernos a buscar maneras más atractivas y creativas para acercar a los jóvenes a los temas científicos, a buscar una carrera en el ramo, pero es responsabilidad del gobierno generar tranquilidad en todos aquellos que eligen a la ciencia como una forma de vida de tener calidades de vida y de investigación que compensen su trabajo en la ciencia. En la pasada reforma a la ley de telecomunicaciones también quedó en el olvido el promover los contenidos de calidad que demanda la población, y si hoy se prohíbe la publicidad de alimentos chatarra, también se debería prohibir la producción de programas basura que llevan al aire décadas sin ningún beneficio para las audiencias más jóvenes del país como es el caso de Chabelo.
(1)   Rueda, Aleida. Jok Church, la cabeza radical que creó a Beakman. Revista Digital Universitaria. Julio 2014. http://www.revista.unam.mx/vol.15/num7/art50/

Publicado en blureport.com.mx el 12 de Agosto de 2014 
imagen: revista.unam.mx