jueves, 18 de septiembre de 2014

La marca México.



¿Existe alguna idea en el mundo de lo que es México y los mexicanos? Creo que desgraciadamente sí, pero está en nosotros cambiarla.

Armando Enríquez Vázquez

Tras la reciente muerte del banquero español Emilio Botín, presidente del Banco Santander, el presidente del gobierno español Mariano Rajoy se refirió al banquero como uno de los hombres que ayudó a posicionar la marca España en el mundo.
La visión de un político de derecha al referirse a un empresario que creó uno de los bancos más sólidos del mundo y de esa manera llevar el nombre de su patria allende sus fronteras me llamó mucho la atención y lo primero que me vino a la mente fue: ¿Existe una marca México?
Cómo es percibido México por los demás países y por nosotros los mexicanos. Por lo general cuando hablamos de los mexicanos en el extranjero los casos que nos vienen a la mente no son precisamente los más ejemplares.
México es un país pobre, corrupto, de narcotraficantes, en lo individual tenemos una pésima educación y lo peor somos unos gandayas cuando nos conviene y unos chillones cuando nos va mal.
Orinando la llama del soldado desconocido en Paris durante el mundial, panistas tocándole las nalgas a una mujer para después golpear al marido, un junior borracho aventándose por la ventana de un barco. Narcotraficantes que se dejan fotografiar borrachos en eventos deportivos de categoría mundial para ser aprendidos inmediatamente por la Interpol y una niña maleducada que cree que cantando tonterías en Youtube puede revertir el marcador de un partido de futbol.
Esa imagen popular y maniquea que nos hace vernos a nosotros mismos como borrachos, fiesteros y alegres desmadrosos que vamos por el mundo conquistando corazones y haciendo amigos. Mariachis, tequila y sombrerote.
¡Qué patética y mediocre imagen!
Desde hace décadas el gobierno mexicano, sin importar el partido político, se ha dedicado a promover nuestras bellezas turísticas y crear una imagen y una marca paradisíaca, que desafortunadamente va desapareciendo ante la inseguridad en las carreteras y poblaciones que terminan en muerte y asesinatos de turistas extranjeros y que a su vez llevan a los gobiernos extranjeros a emitir avisos a  sus ciudadanos para no viajar a ciertas zonas de nuestro país.
Pero existe una imagen y una marca México más agresiva, más moderna y ejecutiva y a la que nadie parece querer dar la importancia debida. Aquella creada por los empresarios y las empresas mexicanas transnacionales y que sin duda ayudan a crear una imagen positiva de un país.
Muchas veces nuestra propia idiosincrasia de chingado,  de orfandad, como definió Paz en El Laberinto de la Soledad, nos hace ignorar a nuestros empresarios y nuestras historias de éxito porque desgraciadamente durante generaciones llevamos en el alma la idea de ser los payasitos de la fiesta y no la de forjadores de destinos. Preferimos ser las víctimas de los eternos fracasos de los ratones verdes, que identificarnos con los éxitos de Aida Román en el Campeonato Mundial de Tiro con arco, o de Rodrigo Diego y Adán Zúñiga en el Campeonato Mundial de Clavados.
La marca México recorre las pistas de carrera del mundo no sólo en los nombres de Sergio Pérez y Esteban Gutiérrez, si no en los logos de Telcel que llevan sus carros. En las inversiones y presencia de las empresas de Carlos Slim. En la participación de mercado de las empresas de la familia Servitje y su grupo empresarial Bimbo que tiene presencia en todo el mundo, del ejemplo que puso Lorenzo Zambrano con Cemex.
Cada día más empresas y empresarios mexicanos salen ganan mercados y compran empresas extranjeras. Grupo Sigma que compró la compañía española Campofrío. El empresario mexicano Roberto Alcántara que adquirió un poco menos del 10% del gigante de medios español Prisa, dueño del diario El País. Nuestro querido y octogenario Fondo de Cultura Económica está presente en siete países de Latinoamérica, además de los Estados Unidos y España. Hay mexicanos como Guillermo del Toro, Emmanuel Lubezki y Alejandro González Iñarritu, entre otros trabajando con productos muy decorosos en los principales mercados de la cinematografía. Científicos, investigadores, deportistas.
No se trata de echar las campanas al vuelo, ni de ser triunfalista a la manera demagógica de nuestros políticos, se trata de reconocer que existen mexicanos que quieren y pueden poner muy en alto la marca México. Recordarlo en estos días antes de pensar que ser mexicano se celebra con gritos de ebriedad y fuegos pirotécnicos que se gastan en cinco minutos.

Somos el país con el mayor número de hispanohablantes en el mundo, porque no habríamos de marcar el ritmo del mundo en español, así como los españoles presumen todas sus empresas por pequeñas que sean, nosotros debemos aprender a ver nuestras fortalezas y demostrar que somos mucho más que una imagen pintoresca, que existen mexicanos en todos los ámbitos capaces y dispuestos a trabajar y hacer de sus acciones un ejemplo y no sólo aquellos que bajo el valor que les dan unas copas van haciendo desmanes por el mundo creyendo que nuestras malas costumbres imperan por doquier.

publicado en blureport.com.mx el 13 de septiembre de 2014
imagen: nocturnar.com