martes, 2 de septiembre de 2014

Nipper, un perro inmortal que desconoces.




En la historia de las identidades corporativas de la industria discográfica siempre resaltó la imagen del perro escuchando un gramófono. Conoce a Nipper.
Armando Enríquez Vázquez.
En 1884, un pintor de telones de teatro llamado Mark Barraud, encontró en las calles de la ciudad de Bristol a un cachorro de de raza mestiza, cruza dicen  aquellos por precisar los hechos y los datos de Fox Terrier y Jack Rusell Terrier o Bull Terrier, sin realmente llegar a ponerse de acuerdo. 
El hombre recogió al animal y lo llevó a vivir con él. Cómo nombre le puso Nipper. En inglés Nip significa mordisquear, y el animal se ganó el nombre por su costumbre por mordisquear las piernas de visitantes y todo aquel que se atravesaba en su camino. 
Tres años después el pintor murió y en un principio Nipper fue a vivir con los hermanos de Barraud. Aunque sus últimos años regresó a la casa de Mark y vivió cuidado por la viuda de su dueño original. Nipper murió en 1895 y como pocos perros fue enterrado en un parque rodeado de árboles. 
Hasta ahí la vida de Nipper. Un perro bastante común por lo que podemos ver. Tres años después de la muerte de la mascota, Francis Barraud, uno de los hermanos de Mark que se había hecho cargo del animal tras la muerte del pintor de telones, decidió pintar al perro en una de las poses favoritas del pintor, con la cabeza ladeada escuchando un fonógrafo. La sola idea del perro escuchando al aparato moderno obligó a la Real Academia a negarle el registro de la pintura a Barraud.  
Una nueva idea comenzó a rondar la cabeza del pintor; venderle a la compañía de Thomas Alba Edison la pintura y de esta manera crear una imagen que asociará a la pintura con la empresa creadora del aparato.  
Francis acudió a las oficinas de derecho de autor en Inglaterra seguro de que el norteamericano compraría su pintura para unirla a su fonógrafo. Sin embargo, para sorpresa de Francis, la respuesta de la gente de la empresa de Edison fue negativa, ya que aseguraban que ningún perro escuchaba los fonógrafos. Barraud fue abordado entonces por representantes de la empresa Gramophone que pidieron al pintor hacer cambios en su obra para adquirirla, el principal que el aparato fuera uno de los suyos.  
Francis así lo hizo y vendió la nueva versión del cuadro y los derechos por cien libras esterlinas. Cincuenta libras por la pintura y cincuenta por los derechos. La pintura cambio de nombre por el de La Voz de su Amo.  De hecho el nombre de la pintura daría pie al nombre de una famosa compañía disquera HMV (His Master's Voice). 
Gramophone, a lo largo de los años, sufrió cambios de dueños y se asoció con diferentes empresas, creando Primero EMI y mas Tarde Victor o RCA Victor, finalmente como HMV aunque la primera tienda HMV fue abierta en Londres en 1921. 
La imagen de Nipper es conocida actualmente en todo el mundo. Y es uno de los logos de mayor presencia en la historia de la publicidad. Francis Barraud murió en 1924.


Publicado en the point.com.mx el 26 de agosto de 2014
Imagen telegraph.co.uk