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viernes, 24 de agosto de 2018

Tetra alimentando a los peces domésticos desde 1951.





Para los dueños de peces, esta marca es uno de los indispensables para mantener a sus mascotas, para los que no, esta es una historia curiosa y de oportunidad de mercado.

Armando Enríquez Vázquez.

Quién ha tenido una pecera seguramente sabe lo que es el Tetramin, esas hojuelas que uno esparce en la superficie del agua y que mientras inician su viaje descendente en el liquido como verdes copos de nieve son engullidos por los peces.
Tetramin fue la invención de un biólogo alemán de nombre Ulrich Baensch como respuesta a uno de los más exóticos hobbies de la posguerra alemana, el tener peceras con especímenes marinos. Se cree que hacía 1950 solamente unas 50,000 personas se dedicaban a ello. El principal problema era el conseguir el alimento vivo para los peces y por ello se volvía en un pasatiempo poco común, el alimento debía estar vivo y no era fácil de conseguir en establecimientos lo que en un gran número de ocasiones implicaba que las personas tuvieran que acudir a ríos o fuentes de agua para conseguir los organismos para mantener a sus peces.
A finales de los años cuarenta en la ciudad de Hannover, Ulrich Baensch decidió abrir una tienda de mascotas a la que llamó Tropenhaus (Casa tropical en español) especializada en especies tropicales de peces y plantas ornamentales para peceras.
Conciente del problema que representaba la alimentación de las mascotas, Ulrich entonces comenzó a buscar la fórmula para desarrollar un alimento que tuviera los nutrientes necesarios para los peces que sólo se encontraban en el alimento vivo. En 1952 desarrolló una pasta llamada Biomin que primero probó en sus propias peceras. Tres años después, gracias a sus investigaciones y reformulaciones Baensch logró el primer alimento en escamas para peces domésticos al que llamó Tetramin.



La etimología de Tetramin de acuerdo con su inventor proviene de la palabra griega Tetra que hace referencia a los cuatro tipos diferentes de escamas que en un principio contenía el alimento y que de acuerdo a la pagina web de la marca hoy son siete, y a min de Vitamina. Las escamas además de los ingredientes básicos están adicionadas con vitaminas.
El producto resultó un verdadero éxito, pero además en un circulo virtuoso provocó que la gente se hiciera de peces lo que redundó en las ventas del Tetramin. Baensch decidió entonces fundar la empresa con el nombre de su producto y así nació Tetra GmbH, en los términos de la producción actual no sólo encontró una solución para un nicho muy especializado de consumidores, si no que impulsó el desarrollo de su empresa a partir de generar la necesidad en las personas de tener peces.
Con el paso de los años Baensch comenzó a crear nuevos productos para los aficionados a tener peces, más allá de una gran gama de alimentos especializados, de esta forma desarrolló filtros internos para las peceras, productos de tratamiento del agua común de la llave para que fuera posible utilizarla en las peceras.
Tetra es una empresa líder en comida para peces y productos para peceras, cuenta con el departamento de investigación más grande en su campo de venta y con más de 200 patentes activas o pendientes, así como también ha incursionado en los segmentos de estanques de jardín y todo lo referente a terrarios para tener reptiles como mascotas, incluido por supuesto su alimento.
En 2005 la marca fue adquirida por Ray-O-Vac que al tener nuevos giros de negocio cambió su nombre como corporativo por el de Superbrands.


publicado por thepoint,com,mx el 17 de agosto de 2018
imagenes tetra.com

jueves, 16 de agosto de 2018

Una pila con tradición.




En cuestión de almacenar energía Ray-O-Vac, hoy la tercera en el mercado de pilas para juguetes y aparatos caseros, se mantiene líder en otras ramas del mercado y tiene más de 100 años de existir.

Armando Enríquez Vázquez

Para los que pasamos de los cincuenta años y vivimos parte de nuestra infancia y juventud en un México proteccionista donde pocas marcas innovadoras existían en el país, seguramente recordamos las pilas Ray-O-Vac, de color amarillo y azul y con el nombre de la marca al centro, incluso en Internet se pueden ver toda una serie de anuncios de los años setenta y ochenta de animación en los que los personajes principales eran un rey, su hija la princesa, ocasionalmente un león, entre los que más recuerdo de esos días está el del desfile donde aparece el batallón de la energía. Hay otro de un concierto de rock donde el vocalista de la banda pregunta a la concurrencia: “¿Cuál es la Pila?” y otro de un personaje en gabardina que pregunta entre cuchicheos a diferentes personas en un ambiente urbano, la respuesta de los interrogados la escuchamos en voz clara: “Esa pregunta ni se pregunta.” Ambas frases se contestaban con “Ray-O-Vac es la pila.” Y el clásico: “La princesa está triste porque su radio ya no suena.”
Ray-O-Vac era una de las pilas favoritas en México y desconozco cual era su participación en el mercado. Dos marcas están mi mente en cuanto a esos años; Ray-O-Vac y Eveready que tenía impreso en el cuerpo de la pila un gato negro saltando a través de un número nueve con fondo rojo y el Eveready enmarcado debajo del nueve. Ray-O-Vac llegó a México en los años 50 y construyó una planta de manufactura en nuestro país.
Ray-O-Vac nació en 1906 en Madison Wisconsin cuando un entrepreneur local de nombre James B. Ramsay de 35 años fue invitado por un amigo P.W. Strong a invertir en el negocio de las pilas secas. Aunque Ramsay no sabía nada acerca de pilas, investigó el mercado y su potencial, una vez entusiasmado por el proyecto de Strong los amigos y socios se dirigieron a Chicago donde se encontraba la tercera y más importante parte de la ecuación un francés de nombre Alfred Landau, un hombre que fabricaba pilas secas en casa con utensilios de cocina en una operación artesanal que vendía a ciertos tiendas en Chicago, la oferta de Ramsay y Strong le interesó, pero como poseedor de lo más importante para la empresa, la formula y el conocimiento para hacer las pilas secas impuso sus condiciones; ser el presidente de la empresa y un sueldo de 50 dólares semanales por los próximos 25 años.  Los otros dos aceptaron y así ese mismo año se fundó la French Battery Company en Madison.
En 1907, la empresa enfrentó una crisis que terminó en el despido de Landau y en Ramsay haciéndose cargo de la presidencia de la empresa. Landau ordenó materiales en exceso, importados y sin que estuvieran presupuestados. Claro Ramsay podía atacar el problema financiero y el de organización, desgraciadamente no podía resolver el problema de la fabricación de la pila pues la mezcla “secreta” había salido por la puerta junto con Landau en el momento de ser despedido. Ramsay entonces acudió al fundador de la facultad de ingeniería química en la Universidad de Wisconsin, un hombre llamado Charles Frederick Burgess quien antes de soltar cualquier información pidió una participación en la empresa, que se le concedió. Tres años después la empresa generaba utilidades. Pero el gran negocio de llegó, como para muchas empresas norteamericanas con la I Guerra Mundial y parte de ese éxito fue el desarrollo e invención de Burgess de una batería pequeña para las linternas de mano. En 1915 un incendió destruyó la planta, así como la relación entre Ramsay y Burgess que se culpaban uno al otro por la catástrofe, como resultado no solo se rompió la relación laboral, si no que se crearon dos compañías de pilas. Ramsay construyó una enorme planta para su empresa y fue entonces cuando le llego el enorme contrato del ejército norteamericano para producir las pilas necesarias para las linternas de las fuerzas en combate en Europa. Terminada la guerra el siguiente reto para Ramsay y su empresa fue el desarrollar baterías para el nuevo furor tecnológico: La Radio.
La turbulencia económica de 1929 que mandó a la quiebra a muchas empresas, lo único que logró en The French Battery Company fue que Ramsay decidiera renunciar para dar paso a las nuevas generaciones su puesto como presidente fue asignado Bill Cargill. Ramsay se mantuvo en la junta de directores de la empresa hasta su muerte en 1959 cuando tenía 83 años.
Las linternas fabricadas por The French Battery Company, llevaban por nombre Ray-O-Lite y las baterías de ignición el de Ray-O-Spark. Cambiar el nombre de la empresa en 1930 fue sencillo la empresa paso a llamarse Ray-O-Vac. La empresa se dedico al desarrollo y la investigación de diferentes artefactos como radios portátiles, además de innovadoras pilas, como la primera batería sellada en acero y a prueba de escurrimientos. Esta nueva pila fue el gran éxito de la empresa para la II Guerra Mundial que llevó a Ray-O-Vac a construir la planta más grande de manufactura de pilas en el mundo en esos años en la ciudad de Milwaukee. Tras la guerra la empresa continuó su crecimiento y en 1950 Bill Cargill renunció, fue sustituido por Don Tyrrell y en 1957 Elmer Ott reemplazó a Tyrrell. La tecnología también cambio y los bulbos fueron sustituidos por transistores. En los cincuentas inició también la expansión de la empresa fuera de Estados Unidos. Ray-O-Vac tiene plantas en diferentes partes del mundo.
Aunque en la actualidad Ray-O-Vac no es ya líder en el mercado de las pilas caseras, sigue siendo un importante fabricante de baterías especiales, baterías recargables, baterías para computadora.
Cuando Burgess decidió separarse de la French Battery Company fundó en 1917 The Burgess Battery Company, que con el tiempo fue adquirida por Mallory Battery, y más tarde se convirtió en Duracell.


publicado en thepoint.conm.mx el 2 de agosto de 2018
imagen rayovac.com