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martes, 25 de octubre de 2016

Presupuesto, Constitución y los distractores de los medios.




Dentro del sistema clientelar, se encuentran periódicos, estaciones de radio y canales de televisión que sacan una gran tajada anual de instituciones y organismos del gobierno federal y gobiernos locales.

Armando Enríquez Vázquez

El panorama de los medios tradicionales, y sobretodo los diarios, es desolador; están muy preocupados por cubrir su agenda particular para satisfacer a la partidocracia, para llenar sus arcas con los chayotazos, porque de otra manera, con sus subscritores no pueden sobrevivir, que de las acciones que ponen en peligro el futuro del país y que son dictadas por los gobernantes. Han olvidado en muchos de los casos su función crítica y de cuestionamiento. Han decido vender su labor por pesos que los convierten en cómplices del poder.
Pero los temas básicos no aparecen muchas veces ni en las columnas de sus colaboradores. Hoy en el México podrido y corrupto del Peña Nieto, PRI, PAN, PRD, Morena y el Verde la prensa nacional, y los informativos de radio y televisión olvidan, por solo citar dos ejemplos, discusiones centrales en el panorama de la Nación: El presupuesto para 2017 y el proyecto de Constitución para la CDMX (Marca Registrada) que puede impactar de manera negativa en otras entidades del país.
El presupuesto que elaboró Luis Videgaray, ex secretario de hacienda y crédito público, es un presupuesto a favor de la corrupción, de las políticas clientelares y en contra de México y de los mexicanos. El proyecto de presupuesto presentado por Enrique Peña Nieto es la punta del iceberg de una ofensiva priísta que promueve la crisis en México y remarca el rotundo fracaso de las reformas estructurales y las demás políticas de un presidente irracional. La vieja práctica de un partido que sexenalmente pone al país en el borde de la bancarrota, por así convenir a sus intereses políticos y electoreros sin importarle México, y mucho menos los mexicanos.
Como siempre que este partido que institucionalizó la revolución, por absurdo e irracional que esto suene, la estrategia económica es en contra de una política de competencia, en contra del crecimiento, a favor de la pobreza y en detrimento de la calidad de vida de los mexicanos.
Los recortes en materia de educación, de ciencia y tecnología, a proyectos de infraestructura revela como para el gobierno de Enrique Peña Nieto, lo de más, es lo de menos y la corrupción, así como el elefante burocrático que tanto facilita la corrupción y el sistema clientelar y los sindicatos so la prioridad.
Y dentro de ese sistema clientelar, se encuentran sin duda periódicos, estaciones de radio y canales de televisión que sacan una gran tajada anual de diferentes instituciones y organismos del gobierno federal y los gobiernos locales, lo que sin duda impacta de manera directa en la forma en que en estos medios manipulan y sesgan la información, conforme a los intereses de dichos gobiernos. El que paga manda. Por eso, en el presupuesto de la federación para 2017, los asuntos de inversión propagandística no se ven reducidos, ni siquiera porque Enrique Peña Nieto cuando presentó su Reforma en Telecomunicaciones anunció con bombo y platillos el fin de la propaganda del gobierno, cosa que no ha sucedido.
Lo mismo sucede con la tan cacareada e innecesaria Constitución de la CDMX (Marca Registrada) que pocos medios se atreven a criticar gracias a la inversión que el gobierno de Miguel Ángel Mancera hace en los medios, a pesar de que dicha ley es una aberración que privilegia a los grupos clientelares del PRD que tanto daño hacen a la seguridad y viabilidad de la Ciudad, como los ambulantes y taxistas piratas, mientras abandona a los indigentes a una especie de fauna nociva, contra la que no se puede actuar a favor, ni en contra, a pesar de que como está demostrado la gran mayoría de ellos padecen de sus facultades mentales y no pueden razonar de manera coherente, por eso me resulta más que extraño e incluso indignante que un gobierno que se dice de izquierda y se llena la boca de su preocupación por los derechos humanos, niegue y olvide su obligación con estos seres humanos a los que con su ridícula Constitución ha decidido considerar un paisaje negativo de la ciudad, en lugar de implementar una política para protegerlos de su condición de calle. Se privilegia a ciertos grupos y se omite a otros.
Estas son cosas que los medios deciden callar por así convenir a sus intereses económicos. Mientras se privilegia la nota roja y los escandalosos comportamientos de los gobernadores priístas y panistas. Asuntos que no dejan de ser muy graves, pero que solamente son consecuencias de esas ganas de no gobernar de Enrique Peña Nieto, Miguel Ángel Mancera y todos los demás que ven en el ejercicio de la función pública la mejor y más fácil manera de enriquecerse y que por lo tanto promueven el que todo se mueva para que permanezca igual.
En últimas fechas Enrique Peña Nieto ha demostrado lo patético y demagógico de su discurso cuando ha dicho que no es obligación del gobierno mover a México, a pesar de que ese sigue siendo uno de los lemas de su gobierno. Peña Nieto habla de seguridad, cuando nunca México ha sido más inseguro, o envía a su títere en la presidencia del PRI a culpar de la situación actual a Felipe Calderón, lo que sería equivalente a decir que la inseguridad en Estado de México que hoy tiene los peores lugares para vivir en el país y el más alto número de feminicidios fuera culpa de Peña Nieto y no de Eruviel que en cinco años de gobierno lo único que ha hecho es intentar promover su candidatura a la presidencia de la nación como en su momento lo hizo Peña Nieto. A lo largo de cuatro años el gobierno federal sólo ha demostrado su incapacidad para lograr el bienestar de los mexicanos, y su beneplácito para encubrir a ese nuevo PRI que tanto presumió Peña Nieto cuyos principales representantes eran Roberto Borge, César y Javier Duarte.
Los medios mexicanos sólo se preocupan por el sensacionalismo, porque más tardó, El Universal, en hablar de ética e integridad en los medios que subir a su portal las imágenes del asesinato del Juez en Metepec al momento del atentado en contra de su vida.
No es que la inseguridad no sea importante, es el cómo se retrata por los medios, como se carece en el mayor número de los casos del análisis, así como de una crítica seria y sustentada contra las acciones ineficaces de la autoridad. Pero a los dueños de los medios sólo les preocupa seguir cobrando en la ventanilla correspondiente y celebrando aniversarios, que en el caso de El Universal ya rayan en lo absurdo. Alabanza en boca propia es vituperio decía mi abuela. 
Por lo que crean una agenda basada en sus propios intereses económicos y los intereses políticos de funcionarios y gobernantes. No en el de los lectores y es por eso que los diarios en México cada día pierden más lectores.
Y es por ese contubernio entre medios y gobiernos que no hay un cuestionamiento acerca del presupuesto o de la Constitución de la CDMX. Al menos eso creo, porque de ser de otra manera estamos aún peor.

publicado en blureport.com.mx el 18 de octubre de 2016

jueves, 22 de septiembre de 2016

Un presupuesto para corruptos.




El presupuesto que diseñó el ex Secretario de Hacienda, Luis Videgaray, para 2017 promueve mucho la corrupción y muy poco el bienestar de los mexicanos.

Armando Enríquez Vázquez

Durante los primeros años de la actual administración, el gobierno utilizó la frase: Mover a México. Lo que nunca se especificó fue hacía donde se pretendía mover a México.
El presupuesto de egresos para 2017, presentado por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público y armado por el ex secretario Luis Videgaray, sólo demuestra el interés del gobierno de Enrique Peña Nieto y su gabinete de pillos por promover eso que se les da tan bien; la corrupción. Un presupuesto que va en contra de México y a favor de políticos, empresarios y líderes sindicales corruptos. Un presupuesto incapaz de proponer líneas de crecimiento en donde no se vea involucrado el gobierno, porque estos bandidos no saben hacerlo de otra manera.
En teoría los presupuestos de los países sirven para implementar políticas para el bien común y proveer a la ciudadanía con la infraestructura necesaria para el crecimiento, desarrollo y movilidad idóneas. Promover la inversión y facilitar a los empresarios y entrepreneurs su actividad. En el México del PRI y del PRD no existe la iniciativa privada sin la injerencia maligna del Estado. La generación de empleos de calidad no es importante, hoy en el gobierno federal y en la CDMX, por ejemplo, lo más importante es generar empleos de maquila y albañiles.
El presupuesto que diseñó el corrupto y traidor a la patria ex Secretario de Hacienda, Luis Videgaray, promueve mucho la corrupción y muy poco el bienestar de los mexicanos. La educación, la salud y la cultura fueron sacrificadas en aras de dar dinero a la Secretaria de Desarrollo Social para mover dinero y comprar votos en las elecciones del año que viene y en las cuales el último bastión del PRI, el Estado de México, estará en juego.
Enrique Peña Nieto, hipócrita y cobarde, como lo ha demostrado a lo largo de cuatro años, ha decidido apoyar a los sindicatos de PEMEX, de los maestros y de los burócratas en su presupuesto con tal de asegurarse los votos clientelares de estos sindicatos que poco o nada han hecho por México. El presupuesto de egresos del 2017, promueve la corrupción al hacerse de la vista gorda en la obesa nómina de la burocracia nacional, de sindicatos que han sangrado desde hace años al país, no sólo a través de sus sueldos y prestaciones, sino con todas las corruptelas que ejercen desde sus ventanillas y ese pequeño poder que les hemos tolerado, desde hace años. Tampoco, hay recorte en las áreas de comunicación social de las secretarias, que con su propaganda invaden a todos los medios de comunicación y durante décadas han servido para sesgar y manipular el tipo de información que estos difunden sobre el país y los políticos, porque en muchos casos se convierten en los principales cliente de los medios, esto a pesar de que Enrique Peña Nieto se comprometió a desaparecer toda esta basura propagandística cuando habló la primera vez de su reforma en materia de telecomunicaciones y promover la competitividad en el sector.
Peña Nieto ha decido, también, darse por derrotado en la batalla por la seguridad del país y por lo tanto ha decidido abdicar de una manera cobarde a velar por el bienestar de los mexicanos. Existe reducción en el presupuesto para la prevención del delito. El gobierno ha decidido sacrificar la reforma educativa, que tantos dolores de cabeza ha dado a los mexicanos y en especial a estudiantes y padres de familia en Oaxaca, Chiapas y Michoacán y el presupuesto de la SEP ha sido reducido una vez más, pero ha pactado con los líderes corruptos de la CNTE, liberado a sus cabecillas a pesar de estar comprobadas sus fechorías, pero mantiene al doctor Mireles como preso político, sólo por haber desafiado a Peña Nieto y a su amigo Alfredo Castillo cuyo castillo de naipes de la paz michoacana se derrumbó en menos de un año.
La política social de un país no se puede basar en las dádivas con las que Peña Nieto pretende ganar votos. No, la política social implica, le guste o no al gobierno, crear un esquema de salud pública fuerte, viable y capaz de responder de la mejor manera a la ciudanía. Asegurando un sistema de pensiones sano y no que siempre se cuestione ante la irresponsabilidad del gobierno por poner las reglas claras, implica un gobierno decidido a tomar las riendas que den certeza a los futuros jubilados.
Mejores caminos, medios de comunicación y de transporte eficientes entre las diferentes localidades de la Nación, mejores telecomunicaciones en todo el país. Planteles educativos a nivel público que sean dignos. Políticas eficientes de salud pública que vayan más allá de jingles, son sin duda obligación de todo gobierno. Eso, para Peña Nieto y la sarta de ambiciosos que lo acompañan, no existe, ellos viven inmersos sólo en la demagogia y traición a México y a los mexicanos. 
El PRI hace décadas, desde el hampón de Miguel Alemán Velasco y más tarde con Luis Echeverría, cambió el bienestar nacional por el botín personal. No existe una promoción real de la competitividad, ni un fomento eficiente para el desarrollo de la empresa privada, porque todo se frena ante trámites burocráticos y corruptos que se generan y se aprueban en todas las dependencias con el beneplácito del corrupto mayor que habita en Los Pinos.
La pequeña y mediana empresa son víctimas de la voracidad de funcionarios federales que despilfarran el erario, mientras miles de jóvenes se quedan fuera de las universidades públicas. Es preferible para el gobierno de Peña Nieto regalar tinacos, que fomentar la investigación científica.
La Presidencia, el Congreso de la Unión, la Suprema Corte de la Nación no sufrieron merma en su presupuesto, al contrario, gracias a la SHCP ampliaron su gasto, que en nada abona en el bienestar de los mexicanos.
Eso sin contar con las claras decisiones partidistas de un gobierno que se niega a gobernar para los mexicanos. Mucho menos para las entidades en manos de la oposición y más, mucho más, para el Estado de México donde todos los mapaches del PRI comienzan a operar para ganar las elecciones del año entrante empezando por el gobernador de la entidad y el poco digno vocero de la bancada del PRI en la cámara de diputados; César Camacho Quiroz.
Peña Nieto ha fallado a casi todos los mexicanos; México se mueve, es cierto, pero para atrás, los gobiernos más corruptos en los últimos tres sexenios están aquí presentes; Veracruz, Chihuahua, Quintana Roo, ahora parece que Zacatecas. La defensa de personajes como Humberto Moreira antes que la búsqueda de un mexicano perdido en Francia habla de cuáles son las prioridades de Peña Nieto. Un presidente de la Nación sumiso frente a políticos que aún no son nadie en el plano internacional como Donald Trump, ante empresas privadas extranjeras y mexicanas como OHL e Higa, la nula capacidad demostrada a lo largo de cuatro años por alcanzar las metas de crecimiento fijadas por un patético hombre como lo es Luis Videgaray. La inhabilidad de Enrique Peña Nieto por enfrentar a sus opositores, a sus críticos, a su partido. Son pruebas suficientes de porque no deberíamos volver a votar por el PRI. Sin exculpar a nadie de sus faltas, si puedo asegurar que con el PAN estábamos mejor.
Hoy que todos los días surgen nuevos escándalos de corrupción de gobernantes del PRI, sería bueno comenzar a hacer un seguimiento acerca de los contratos que al parecer fueron adjudicados a la hermana de la esposa de Peña Nieto. A los mexicanos, la macroeconomía tan cacareada por alguien que no ha leído y que plagio su tesis, nos es intrascendente. Lo que queremos ver es el crecimiento de nuestras comunidades, de nuestras ciudades, del país para vivir todos mejor. Ver reflejadas las políticas del estado en nuestros bolsillos y en las posibilidades futuras para viejos y jóvenes.
Desde un principio el lema de Peña Nieto debió haber sido algo más cercano a la voracidad y al carácter corrupto del mexiquense, algo que lo identificara más con su nula voluntad de servicio, algo como; Joder a México.

publlicado en blureport.com.mx el 16 de septiembre de 2016
imagen deathtoStock.com