jueves, 22 de septiembre de 2016

Un presupuesto para corruptos.




El presupuesto que diseñó el ex Secretario de Hacienda, Luis Videgaray, para 2017 promueve mucho la corrupción y muy poco el bienestar de los mexicanos.

Armando Enríquez Vázquez

Durante los primeros años de la actual administración, el gobierno utilizó la frase: Mover a México. Lo que nunca se especificó fue hacía donde se pretendía mover a México.
El presupuesto de egresos para 2017, presentado por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público y armado por el ex secretario Luis Videgaray, sólo demuestra el interés del gobierno de Enrique Peña Nieto y su gabinete de pillos por promover eso que se les da tan bien; la corrupción. Un presupuesto que va en contra de México y a favor de políticos, empresarios y líderes sindicales corruptos. Un presupuesto incapaz de proponer líneas de crecimiento en donde no se vea involucrado el gobierno, porque estos bandidos no saben hacerlo de otra manera.
En teoría los presupuestos de los países sirven para implementar políticas para el bien común y proveer a la ciudadanía con la infraestructura necesaria para el crecimiento, desarrollo y movilidad idóneas. Promover la inversión y facilitar a los empresarios y entrepreneurs su actividad. En el México del PRI y del PRD no existe la iniciativa privada sin la injerencia maligna del Estado. La generación de empleos de calidad no es importante, hoy en el gobierno federal y en la CDMX, por ejemplo, lo más importante es generar empleos de maquila y albañiles.
El presupuesto que diseñó el corrupto y traidor a la patria ex Secretario de Hacienda, Luis Videgaray, promueve mucho la corrupción y muy poco el bienestar de los mexicanos. La educación, la salud y la cultura fueron sacrificadas en aras de dar dinero a la Secretaria de Desarrollo Social para mover dinero y comprar votos en las elecciones del año que viene y en las cuales el último bastión del PRI, el Estado de México, estará en juego.
Enrique Peña Nieto, hipócrita y cobarde, como lo ha demostrado a lo largo de cuatro años, ha decidido apoyar a los sindicatos de PEMEX, de los maestros y de los burócratas en su presupuesto con tal de asegurarse los votos clientelares de estos sindicatos que poco o nada han hecho por México. El presupuesto de egresos del 2017, promueve la corrupción al hacerse de la vista gorda en la obesa nómina de la burocracia nacional, de sindicatos que han sangrado desde hace años al país, no sólo a través de sus sueldos y prestaciones, sino con todas las corruptelas que ejercen desde sus ventanillas y ese pequeño poder que les hemos tolerado, desde hace años. Tampoco, hay recorte en las áreas de comunicación social de las secretarias, que con su propaganda invaden a todos los medios de comunicación y durante décadas han servido para sesgar y manipular el tipo de información que estos difunden sobre el país y los políticos, porque en muchos casos se convierten en los principales cliente de los medios, esto a pesar de que Enrique Peña Nieto se comprometió a desaparecer toda esta basura propagandística cuando habló la primera vez de su reforma en materia de telecomunicaciones y promover la competitividad en el sector.
Peña Nieto ha decido, también, darse por derrotado en la batalla por la seguridad del país y por lo tanto ha decidido abdicar de una manera cobarde a velar por el bienestar de los mexicanos. Existe reducción en el presupuesto para la prevención del delito. El gobierno ha decidido sacrificar la reforma educativa, que tantos dolores de cabeza ha dado a los mexicanos y en especial a estudiantes y padres de familia en Oaxaca, Chiapas y Michoacán y el presupuesto de la SEP ha sido reducido una vez más, pero ha pactado con los líderes corruptos de la CNTE, liberado a sus cabecillas a pesar de estar comprobadas sus fechorías, pero mantiene al doctor Mireles como preso político, sólo por haber desafiado a Peña Nieto y a su amigo Alfredo Castillo cuyo castillo de naipes de la paz michoacana se derrumbó en menos de un año.
La política social de un país no se puede basar en las dádivas con las que Peña Nieto pretende ganar votos. No, la política social implica, le guste o no al gobierno, crear un esquema de salud pública fuerte, viable y capaz de responder de la mejor manera a la ciudanía. Asegurando un sistema de pensiones sano y no que siempre se cuestione ante la irresponsabilidad del gobierno por poner las reglas claras, implica un gobierno decidido a tomar las riendas que den certeza a los futuros jubilados.
Mejores caminos, medios de comunicación y de transporte eficientes entre las diferentes localidades de la Nación, mejores telecomunicaciones en todo el país. Planteles educativos a nivel público que sean dignos. Políticas eficientes de salud pública que vayan más allá de jingles, son sin duda obligación de todo gobierno. Eso, para Peña Nieto y la sarta de ambiciosos que lo acompañan, no existe, ellos viven inmersos sólo en la demagogia y traición a México y a los mexicanos. 
El PRI hace décadas, desde el hampón de Miguel Alemán Velasco y más tarde con Luis Echeverría, cambió el bienestar nacional por el botín personal. No existe una promoción real de la competitividad, ni un fomento eficiente para el desarrollo de la empresa privada, porque todo se frena ante trámites burocráticos y corruptos que se generan y se aprueban en todas las dependencias con el beneplácito del corrupto mayor que habita en Los Pinos.
La pequeña y mediana empresa son víctimas de la voracidad de funcionarios federales que despilfarran el erario, mientras miles de jóvenes se quedan fuera de las universidades públicas. Es preferible para el gobierno de Peña Nieto regalar tinacos, que fomentar la investigación científica.
La Presidencia, el Congreso de la Unión, la Suprema Corte de la Nación no sufrieron merma en su presupuesto, al contrario, gracias a la SHCP ampliaron su gasto, que en nada abona en el bienestar de los mexicanos.
Eso sin contar con las claras decisiones partidistas de un gobierno que se niega a gobernar para los mexicanos. Mucho menos para las entidades en manos de la oposición y más, mucho más, para el Estado de México donde todos los mapaches del PRI comienzan a operar para ganar las elecciones del año entrante empezando por el gobernador de la entidad y el poco digno vocero de la bancada del PRI en la cámara de diputados; César Camacho Quiroz.
Peña Nieto ha fallado a casi todos los mexicanos; México se mueve, es cierto, pero para atrás, los gobiernos más corruptos en los últimos tres sexenios están aquí presentes; Veracruz, Chihuahua, Quintana Roo, ahora parece que Zacatecas. La defensa de personajes como Humberto Moreira antes que la búsqueda de un mexicano perdido en Francia habla de cuáles son las prioridades de Peña Nieto. Un presidente de la Nación sumiso frente a políticos que aún no son nadie en el plano internacional como Donald Trump, ante empresas privadas extranjeras y mexicanas como OHL e Higa, la nula capacidad demostrada a lo largo de cuatro años por alcanzar las metas de crecimiento fijadas por un patético hombre como lo es Luis Videgaray. La inhabilidad de Enrique Peña Nieto por enfrentar a sus opositores, a sus críticos, a su partido. Son pruebas suficientes de porque no deberíamos volver a votar por el PRI. Sin exculpar a nadie de sus faltas, si puedo asegurar que con el PAN estábamos mejor.
Hoy que todos los días surgen nuevos escándalos de corrupción de gobernantes del PRI, sería bueno comenzar a hacer un seguimiento acerca de los contratos que al parecer fueron adjudicados a la hermana de la esposa de Peña Nieto. A los mexicanos, la macroeconomía tan cacareada por alguien que no ha leído y que plagio su tesis, nos es intrascendente. Lo que queremos ver es el crecimiento de nuestras comunidades, de nuestras ciudades, del país para vivir todos mejor. Ver reflejadas las políticas del estado en nuestros bolsillos y en las posibilidades futuras para viejos y jóvenes.
Desde un principio el lema de Peña Nieto debió haber sido algo más cercano a la voracidad y al carácter corrupto del mexiquense, algo que lo identificara más con su nula voluntad de servicio, algo como; Joder a México.

publlicado en blureport.com.mx el 16 de septiembre de 2016
imagen deathtoStock.com