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domingo, 14 de mayo de 2023

Los medios; corderos leprosos con piel de lobo.

 


Desde hace ya décadas los medios comunicación; prensa, radio y televisión se hacen las víctimas virginales del poder cuando en realidad son parte imprescindible en la ecuación del mismo.

Armando Enríquez Vázquez

Hace poco escuché por enésima vez dos de los lugares comunes en la perorata de la prensa mexicana en la voz de un informador de la radio: Somos imparciales en los comentarios. La oposición no ha hecho nada.

Primero habría que recordar a este informador, que en México los medios jamás han sido imparciales, su agenda informativa obedece quien les paga o a los intereses del dueño del medio, sea El Universal, El Reforma o La Jornada. Y lo mismo sucede en el espectro de la radio y televisión Imagen, Radio Fórmula, Televisa o Azteca.

Siempre los más patéticos e imposibles de defender los medios televisivos, hoy ruinas de la época cuando Emilio Azcárraga Milmo era dueño de un monopolio que le creó Luis Echeverría. Hoy los dueños de los canales y sus vicepresidentes o ejecutivos pretenden, todavía, hacerse los que dictan la política y ya sabemos que no es así, basta con preguntar que sucedió con el plan que Bernardo Gómez de Televisa intentó hacer creer a Peña Nieto que tenía para mantener el régimen corrupto a partir de un presidente sin nada más que carisma y una esposa que supuestamente iba a crear empatía con los mexicanos por ser en teoría una aspiración para todos las mexicanas y mexicanos.

El actual presidente ha demostrado que el poder político es el que manda y pone las condiciones, además de dictar la agenda nacional porque los medios son así de sumisos y poco críticos. Los tiempos autocráticos que corren a nivel mundial.

No dudo de las buenas intenciones que algunos de los lectores de noticias dicen tener, pero su ingenuidad en su mismo discurso los hace desmoronarse a los pocos minutos. Y ni que decir de la rabiosa prensa oficial, enfocada en poder alabar a nuestro nuevo Santa Anna, sin ningún problema informadores designados desde Palacio nacional; Julio Astillero, el mejor ejemplo. Mujeres y hombres que antes críticos hoy ultraderechistas decididos a acabar con la libertad de expresión, como Jenaro Villamil o Sanjuana Martínez por el dedo del dios que les paga. Sin contar a los nuevos medios chayoteros de la 4T, como La Jornada.  

Por eso mucha gente no lee periódicos, impresos o digitales, las audiencias de radio han bajado, y las de los noticieros en televisión son ridículas si las comparamos con otros momentos en la historia de la televisión.

El antiguo negocio de la televisión se ha trasladado a servicios financieros y de renta de transporte de datos. Pero en la medida por mantener un poco ganancia en sus medios los dueños de las televisoras tienen sus canales prendidos con nimiedades esperando de manera ilusoria que un día internet desaparezca. A pesar de todo los dueños siguen ignorando la poca audiencia que aún conservan anteponiendo la agenda que a los dueños.

Frente a la estrategia de adueñarse de la agenda informativa desde las diatribas y dislates del presidente y sus seguidores, los medios masivos hacen un seguimiento tácito de la mañanera y a la menor provocación nos enjaretan las palabras del primer mandatario, pero sin alguna crítica de fondo. Se ignoran otras notas que impactan en la historia de diaria, se minimiza la violencia o se le normaliza cubriéndola como una simple nota más. Las madres buscadoras son algo común de todas las sociedades, la destrucción de la selva en medio de la polémica del cambio climático y el diario pasar sobre la carta magna de la nación se vuelven trivialidades que sólo se enumeran, sin realmente hacer periodismo, la oposición, acusada de inactiva, carece de espacios en estos medios donde solo tiene presencia el oficialismo.

Para los principales medios de comunicación el periodismo de investigación no existe y todo se reduce a la nota, una superflua cabeza que carece de cuerpo redactado. O peor la información ha sido sustituida por la banal manía por presentar constantemente encuestas con una metodología muy pobre y cuestionable, y casas encuestadoras de muy cuestionable reputación, para tratar de presentar falazmente una realidad nacional en especial política.

Presentar los resultados de una encuesta para ahorrarse un verdadero análisis de la realidad política del país ha resultado uno de los mejores escudos para ocultar la corrupción, la violencia y la inseguridad reinante en el país.

Quién no quiera ver la injerencia de los noticieros y diarios en la pobre respuesta de la ciudadanía frente a una incipiente dictadura, o un reino de la corrupción y la opacidad, peca de ingenuo frente a la fuerza que aun tienen los medios tradicionales de comunicación.

No es que crea que personas como Carlos Loret de Mola o Carlos Alazraki, no sean corruptos o carezcan de una agenda propia o de un grupo, la historia nos habla de lo contrario, pero como ciudadanos estamos obligados a escuchar ambas historias tratando de ignorar las fobias y filias para poder tratar de llegar al justo medio para formar nuestra opinión algo que ninguno de los dos extremos quiere que hagas.

Imagen: DeaathToStock

martes, 16 de febrero de 2021

El podcast formato del 2020.


El podcast es la evolución de los formatos radiofónicos, con la ventaja y la característica imperativa del Internet del On Demand.

Armando Enríquez Vázquez

No cabe duda que Internet como proveedor de contenidos es el gran ganador de la pandemia, lo logrado a lo largo de la década, y que obviamente no tiene vuelta atrás se aceleró. Los youtubers y los bloggers vieron la posibilidad de atraer nuevas audiencias sobre todos en aquellos hasta el momento reticentes por ocupación o edad que no eran grandes consumidores de los contenidos en Internet.

Para muestra solo basta ver el incremento desproporcionado en la publicidad que se exhibe en Youtube en estos días. Sin embargo, los videos de Youtube o de cualquier plataforma, especialmente Netflix, Amazon Prime, Disney, Crunchi Roll y todas las demás implican que la audiencia se siente y tenga el tiempo para poner su atención en ellos. Una de las grandes ventajas, hasta la fecha, del radio sobre la televisión es que escuchar, no implica detenerse y dejar de hacer otras actividades. El problema actual del radio en México, es que fuera de un loop continuo de noticias y programas deportivos, no tiene mucho más que ofrecer. Hoy la oferta de música de cualquier estación de radio ha sido fácilmente sustituida por los play list personalizados.

En los días del work office y después de algunas horas de saturación musical se antoja tener contenidos que ofrezcan algo más que los tonos amarillistas, oficialistas o sesgados de todos los noticieros de radio. Historias y narraciones ficticias o no, comedia o drama diferentes a los contenidos de siempre en las bandas de AM o FM, es ahí donde entra el podcast.

El formato del podcast va cobrando relevancia y se ha convertido este año en una excelente opción para poder llevar a cabo diferentes actividades y escuchar, el podcast es la evolución de los formatos radiofónicos, con la ventaja y la característica imperativa del Internet del On Demand, y obviamente unido a la libertad y creatividad de autores y productores en una competencia que es democrática y en una gran cantidad de las propuestas depende del gusto de quien creó y desarrolla el podcast.

La oferta es rica en historias de crimen y paranormales, temas siempre muy atractivos que siempre estuvieron en la radio hasta la llegada solemne, absurda, poco creativa, pero muy segura para los serviles dueños de las estaciones de radio. Serviles frente a políticos, y a las políticas de los anunciantes.

Mientras que en la radio y televisión uno de los problemas es tener las mismas voces y opiniones en ambos medios, eso sin contar los diarios, creando eso a lo que ellos de manera soberbia y pomposa autodefinen como comentocracia y que no dejan de estar subordinados a los dueños de los medios, que, como ya quedó claro arriba, a su vez en muchas ocasiones se encuentran subordinados a otros poderes e intereses políticos y económicos. Creando un disco rayado y sesgado que no permite el dialogo. El podcast es democrático al menos eso pretende, pero uno de los problemas es la repetición ad nauseum de temas. Por ejemplo, el abuso y repetición en diferentes voces de temas de asesinos seriales o fenómenos paranormales. Entonces lo relevante, como debe ser en un mercado de oferta y demanda, se vuelve quien, como y cuando lo cuenta. En un muy amplio espectro de todos colores y matices, lo que hace la diferencia es la empatía que pueden provocar los conductores en el escucha. Algo que no hay que perder de vista es que las audiencias de los podcasts en estos meses han crecido en los sectores de mayor edad y muchos están buscando contenidos más allá del chiste barato o de la vulgaridad que provoca la risa fácil y de la misma manera investigadores, comunicadores, periodistas y creadores al verse encerrados se han vuelto hacía el formato.

También están la originalidad y creatividad que otro tipo de podcasts, herederos de la radionovela y de los reportajes de fondo ofrecen a los escuchas.

El podcast nació en 2004, cuando un programador de videos de MTV de nombre Adma Curry, junto con Dave Winer, un desarrollador de sistemas, crearon ipodder. Curry continúa produciendo podcast en formato profesional llamado No Agenda Show que se empezó a transmitir en 2007. Curry va marcando una agenda que defiende la libertad que tiene todo mundo de expresar sus ideas. Algo que Curry de manera muy clara no mezcla con la libertad de expresión. Curry incluso creó un premio anual para el formato. El podcast ha sido un formato tremendamente popular en Estados Unidos, y en México ha encontrado en este año de pandemia a muchos mexicanos produciendo y escuchando podcasts de todo tipo. El podcast no necesita producirse en un estudio y tampoco consume mucha postproducción, existen exitosos podcasters en el mundo que graban encerrados en el closet de su cuarto o en un cuarto y hoy muchos lo hacen a través de teléfonos y de Zoom.  

El podcast tiene todos los géneros del radio, sin tener que pasar por la censura o agenda de las estaciones, los patrocinadores o del gobierno. En otras entregas ya he hablado de algunos podcasts de ficción que se han convertido en series de televisión y lo mismo sucede con investigaciones periodísticas que se han convertido en documentales en las principales plataformas de video.

Las cadenas y medios tradicionales creen haber evolucionado, al menos eso dicen y lo repiten hasta el cansancio al pegar su programación para que esté disponible On Demand, tristemente desvirtuando lo que es un podcast. Uno de esto mal llamados podcasts aparece entre los más exitosos en México; el programa de radio Martha Debayle cortado en sus secciones que además marcan los cortes comerciales. La comunicadora y empresaria ha diversificado la presentación de sus contenidos diarios. Pero sin ofrecer novedad ni entender las ventajas del podcast. Sólo se limita a promover en plataformas distribuidoras de podcast como Spotify, su producción.  El podcast nacional más escuchado de acuerdo con chartable.com, una aplicación que ayuda los anunciantes y casas productoras, es Leyendas Legendarias conducido por los comediantes juarenses José Antonio Badía y Eduardo Espinosa quienes en tono desenfadado y muy natural hablan de crímenes y fenómenos paranormales, creando un podcast atractivo y popular, que destaca de los miles de podcasts sobre crímenes o fenómenos paranormales por la personalidad de estos showmen. Seguidos por los clásicos y poco innovadores standuperos y comediantes populares con los jóvenes. Llama la atención un podcast muy interesante del que hablaré en la siguiente entrega llamado La Verdadera Historia de México.

El podcast está vivo y evolucionando. Para muchos anunciantes pequeños es una buena opción y para los medios tradicionales representa la oportunidad de realmente permitir contenidos que no se atreven o pueden poner en sus concesiones y ganar audiencias que están cansadas de su oferta diaria.

publicado en roastbrief.com.mx el 12 de octubre de 2020

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martes, 18 de agosto de 2020

Optimismo en la radio y la debacle de Radio Centro




Conforme a la CIRT un estudio de INRA mostró que las primeras tres semanas marzo de 2020 las estaciones de radio mostraron un aumento de 12% en las audiencias con excepción de...


Armando Enríquez Vázquez
Toda crisis presenta en si oportunidades, o por lo menos eso nos han dicho.
Así es que plena pandemia, los medios sobre todo los radiofónicos han presumido el crecimiento en sus audiencias en especial en sus espacios informativos, Lo cual demuestra que el mexicano sigue confiando en los noticieros radiofónicos y desconfiando claramente en la televisión y los medios impresos de noticias.
Por supuesto que no todas las estaciones de radio pueden decir los mismo. Lo triste es que más allá de este crecimiento en espacios determinados de la radio, esta sigue siendo poco imaginativa y menos propositiva. Los programas deportivos continúan a pesar de que no hay deportes en casi ninguna parte del mundo y a diferencia de lo que ha sucedido en otras naciones, donde como el futbol los programas deportivos desaparecieron de manera paulatina cuando sus titulares dejaron de tener material para trabajar, aquí en los noticieros los comentaristas deportivos se convirtieron en reseñistas de documentales o en cronistas de juegos de consola anta la falta de inventiva de productores y conductores titulares de los espacios informativos.
Otro dato llamativo es que los segmentos que aumentaron su audiencia en la radio fueron los A/B y D. Los dos primeros segmentos son lo que debieron provocar una reacción creativa que no existió entre los productores y creadores de contenidos del medio pues son los primeros que migraron a Internet desde hace años y de la misma manera los que pueden atraer una inversión comercial de calidad en una época en que el mismo estudio marcó el retiro de 7 de los principales anunciantes de su pauta comercial, que seguramente y jugando a la segura la mudaron a Internet.
En lugar de ofrecer espacios creativos o alargar sus espacios exitosos de revista que acompañan y ganan audiencias aburridas de las cuatro paredes y del pan con lo mismo de televisoras que al parecer siguen de capa caída porque nadie dice nada y bien sabemos que en el caso de los medios el silencio es sinónimo de malas noticias.
A diferencia de la televisión, la producción radiofónica no necesariamente necesita de un estudio o locaciones y gracias a la tecnología, como hemos descubierto en estas semanas, se puede hacer sin mucha complicación. Pero desgraciadamente en México los empresarios de la Radio siguen siendo mezquinos y cobardes. Con anunciantes que se retiraron a la radio le faltó osadía frente a la contingencia y fueron algunas marcas las que sobresalieron.
Lo triste es que a pesar de este crecimiento en audiencias Radio Centro continúa mostrando su debilidad y pésima administración.
La segunda semana de mayo de 2020 Radio Centro anunció la venta de su estación 97.7 FM conocida como Universal al grupo MVS. La noticia dada a conocer por la cabeza del grupo Juan Aguirre Abdo demuestra que el servilismo del grupo con el presidente al contratar a Aristegui y Astillero no ha rendido frutos.
Las calificadoras han dejado los papeles deuda de la empresa al nivel de casi basura. Y las decisiones de Aguirre Abdo se dieron, de acuerdo con el portal La política Online, sin notificar a los accionistas de la empresa. Es evidente la caída libre de una radiodifusora muy mal administrada. De seguir así no será raro que después de décadas de agonía Radio Centro desaparezca finalmente, antes de acabar el sexenio.
Desde mi punto de vista también vale la pena mencionar a algunos anunciantes que se mantuvieron por un poco más al aire con mensajes inteligentes; Ve al super o a la Comer, pero cuídate, o algo similar que se escuchaba en los anuncios de La Comer fueron de los mejores de estos días y algo que no estamos acostumbrados a ver en la publicidad comercial que es la verdadera empatía con el consumidor.
El confinamiento habrá de terminar y si la industria radiofónica no aprendió nada de esta crisis, las audiencias difícilmente regresaran a los espacios que utilizaban antes de la emergencia.
Actualización: el 3 de agosto de 2020 Grupo Radio Centro anunció la reestructuración de su deuda y ve un futuro prometedor por lo menos hasta 2028 que es cuando terminara de pagar los más de 1,650 millones de pesos que debe, amortizó 200 millones a sus deudores que salieron de la venta de la estación de radio 97.7 de FM a MVS en junio de 2020, la cual se concretó por más de 300 millones de pesos. En el parco comunicado de la empresa se lanzan unos petardos al aire que en nada parecen victoria sino un alargamiento de la agonía de este histórico grupo destinado a fracasar una y otra vez. De acuerdo con el informe de la empresa durante el segundo trimestre del año la empresa dejo de percibir el 67.7 % de los ingresos de la pauta comercial, lo cual sigue hablando de cómo se está tratando de mantener a flote un barco que desde mi punto de vista ya no tiene salvación, si no es reinventarse a partir de iniciar casi de cero.


la versión original de este texto se publico el 19 de mayo de 2020 en roastbrief.com.mx
Imagen DeathToStock.com

lunes, 5 de agosto de 2019

La urgencia de contenidos en los medios.




Hoy medios públicos y privados sufren una gran crisis ante la decisión, correcta, del gobierno de la 4 T de retirar las enormes cantidades de dinero con las en otros sexenios los compraban.

Armando Enríquez Vázquez.

Hace unos días apareció una firmada por Martín Moreno en la que anunciaba la venta de Grupo Imagen a El Heraldo de México. Ya hace unos meses el grupo de Olegario Vázquez Aldir vendió a El Heraldo dos estaciones de radio en clara muestra de la grave crisis que sufre el medio con sede en Copilco y que desde hace más de diez años va dando tumbos por la ignorancia y incapacidad para aprender sobre el negocio de los hombres que están a cargo en el Grupo Ángeles de los medios de comunicación.
Más tardó la nota de Martín Moreno en ser publicada, que ambos grupos emitieran comunicados desmintiendo las negociaciones de compra-venta, lo que no desmintió Grupo Imagen es la aguda crisis financiera que sufre la empresa, debida a la poca audiencia y comercialización de sus medios, a lo largo de los últimos años lo único que ha hecho el grupo de medios es recortar personal, sin atacar a la verdadera causa del problema, la incompetencia de quienes manejan las diferentes marcas de Imagen.
Tristemente el caso de Imagen no es aislado en un sistema de medios acostumbrado a vivir del sistema político que les pagaba para que no les pegaran y hasta los ensalzaran como ya sabemos, medios que además engañaban a sus anunciantes inventado números de audiencias y de tiraje en el caso de los diarios, son varios los medios que sufren ante esta nueva realidad. Televisa acaba de vender la famosa W, empresa de la que nació el otrora importante imperio de comunicaciones en México y en muchas partes del mundo, y todos sus negocios radiofónicos a la familia Alemán y su grupo de deportes en televisión a Univisión.
En México durante las últimas décadas los medios de comunicación masivos privados han pervertido el sentido y la esencia de su existir: Un medio producía contenidos para generar audiencias y esas audiencias a su vez provocaban la compra de los espacios de comercialización de las cadenas, que las convertía en negocios viables. Las dádivas de los diferentes gobiernos o la pesimamente llamada inversión publicitaria en medios por parte del gobierno convirtió a empresarios y directivos de medios en serviles generadores de información a modo para el gobierno y no en generadores de contenidos. Ahí hay una gran diferencia en lo que paso en los años del monopolio de Televisa. Emilio Azcárraga Jean, Soldado del PRI, como el mismo se autodefinió y un verdadero cabrón, entendía el negocio también y logró el posicionamiento de su empresa a nivel internacional por la cantidad de contenidos, buenos o malos eso se puede discutir aparte, que Televisa produjo en aquellos años sin miedo a fracasar o no. A pesar de haber sido un monopolio salió a conquistar mercados extranjeros y existen producciones que a muchos nos avergüenzan pero que se posicionaron de una manera más que importante fuera de México y como aquí marcaron a generaciones, sobre todo en Sudamérica. Incluso al iniciar TVAzteca revolucionó la telenovela de la mano de Epigmenio Ibarra y así se pudo enfrentar a Televisa y ganarle los ratings de los horarios estelares, después apostó con una de las primeras series nacionales Drenaje Profundo y más tarde con sus realities deportivos competitivos. En ese respecto Grupo Imagen nació muerto desde los tiempos de Cadena3, con su bonita envoltura y sus patéticos contenidos iguales a los de todos los demás, que hicieron que el canal fuera un efímero medio y del cual la gente de Grupo Imagen no aprendió nada porque su Cadena Nacional no ha ofrecido nada inteligente, diferente, ni atractivo que realmente los logre posicionar.
La receta inventada y repetida en últimas fechas por Televisa, TVAzteca e Imagen en caso de radio y televisión fue apostar a una política de copia y pega para producir a la manera de una línea de producción noticieros, noticieros y más noticieros y en su defecto programas de “corte informativo” o Talk Shows, con costo de “tres pesos” que mantenía a los dueños de las empresas ganando dinero, cada vez menos, eso sí, y pagando salarios irrisorios, despidiendo a muchos de sus trabajadores para mantener márgenes de ganancias aceptables para ellos. Eso aunado a la falta de una ley de televisión que obligue a los medios a producir contenidos diferentes a noticieros o en su defecto a comprarlos a casas productoras independientes, algo que ha logrado mantener a flote a las cadenas de televisión abierta en otros países, incluso de cierta forma a la televisión pública nacional.
Apostar a informadores inventados, en el mejor de los casos, porque la mayoría no son más que lectores de noticias, y a dos o tres verdaderos periodistas como las nuevas estrellas que mantengan los medios, con los que la gente se pueda identificar, además con una agenda informativa amarillista, roja y deprimente ha resultado totalmente dañina para la mayoría de los medios. Sí la avaricia de los actuales dueños de medios sólo los hace querer tener enormes ganancias vendiendo hilo negro, en la mayoría de los casos han fracasado. Televisa que se encuentra en clara caída libre, sin el negocio de deportes, que era el más lucrativo esta caída se agudizar. Sólo por un orgullo difícil de entender mantienen un negocio que no les reditúa nada como lo es ForoTV, en lugar de buscar y apostar por nuevos contenidos atractivos.
Lo que desde tiempos de Emilio Azcárraga Jean no se hace es invertir en contenidos diferentes, algo en lo que Televisa fue rey en toda América Latina en algún momento y que el heredero y nieto del fundador de la empresa jamás ha sabido entender. Es muy probable que los medios más mezquinos de la última década Imagen y Radio Centro desaparezcan antes de terminar el sexenio desgraciadamente y afortunadamente por otro lado, no porque la dictablanda que pretende imponer López Obrador los censure, si no por la propia autocensura dictada por un grupo de directivos faltos de visión e inteligencia para generar contenidos atractivos.
Hoy resulta patético que uno de los puntos fuertes de una empresa Televisa, en su marca de televisión de paga sea el que puede ofrecer las plataformas más importantes de Internet que no son la propia y fracasada Blim, algo que el Tigre jamás hubiera permitido.
Existen decenas de escritores, actores y actrices en espera de que las cadenas de televisión o las estaciones de radio les abran un espacio para cambiar los formatos anquilosados de los medios de comunicación y los directivos de los mismos deberían estar buscándolos si quieren en los próximos coexistir con Internet.

miércoles, 31 de julio de 2019

Una oportunidad para cambiar una dura realidad



La 4T ha puesto las cartas sobre la mesa a todos los medios tradicionales en nuestro país, que se creían inmunes a lo que sucede en todo el mundo gracias al cobijo del dinero del estado.

Armando Enríquez Vázquez

La actual crisis en los medios de comunicación los ha obligado a recortar a su personal. Los avances tecnológicos que han llevado a las audiencias a ubicarse en diferentes plataformas a las habituales. La poca creatividad de dueños y directores de los medios. La zona de confort de los medios. Todas son razones válidas y ciertas para la incertidumbre en los medios, sin embargo, el mayor factor en la crisis de medios actual se encuentra en el cambio dramático de la inversión publicitaria del gobierno en propaganda.
Los medios mexicanos, en especial la prensa sin excluir a radio y televisión, existen excepciones, a decir lo menos han sido en las últimas décadas realmente mediocres, serviles de tal manera al gobierno y su inversión que en un momento dado el estado se dio cuenta que no era necesario mantener un periódico estatal como lo fue El Nacional, pues la prensa libre era y sigue siendo más papista que el papa. La vieja premisa de que quien no pagara publicidad en los medios se veía atacado y/o ignorado por los diarios, estaciones de radio o canales de televisión se complementó con la consigna política de: “te pago para que no me pegues.” El circulo vicioso y pernicioso de poder medios en México se edificó en esta corrupta simbiosis.
Los gobiernos poco populares, necesitaron implementar una estrategia donde convirtieron a muchos medios no en aliados, si no en esclavos del dinero estatal, lo que, a su vez. Permitió a los medios sobrevivir a pesar de la poca demanda por sus contenidos. Algo que ha sido más que palpable en la presente década. Las estaciones de radio bombardean a las audiencias con informativos que a nadie interesan y repiten las mismas notas cada hora o cada dos, de la misma manera que hace Televisa con ese engendro llamado Foro TV que únicamente sirve para mantener una señal concesionada, la del canal 4, pero que seguramente resulta más caro el caldo que las albóndigas a la empresa de Emilio Azcárraga Jean. De la misma manera que la información la propaganda del gobierno se repetía ad nauseum.
La prueba está en diarios como El Excélsior que ha compactado su edición a una ridícula sección y además la sección de deportes. Para algunas empresas hasta la parte más lucrativa del negocio, los deportes han dejado de ser un negocio; Televisa después de anunciar el recorte de varios de sus más antiguos y reconocidos colaboradores, también anunció su fusión con Univisión para crear Univisa.
En el mundo tal vez, son los medios mexicanos junto con los de los países comunistas o estatizados los que menos han tenido que romperse la cabeza para subsistir en tiempos del Internet. Es conocido que una de las marrullerías más utilizadas por diferentes periódicos nacionales es inventar el número de su tiraje, de esta manera acostumbran inflar los precios de sus espacios a los anunciantes incluido los gobiernos federal y local.
La 4T ha puesto las cartas sobre la mesa a todos los medios tradicionales en nuestro país, que se creían inmunes a lo que sucede en todo el mundo gracias al cobijo del dinero del estado. Peña Nieto gastó durante los primeros cinco años de gobierno la friolera de más de 40,000 mdp, algo que ninguno de sus antecesores en la historia había hecho, eso debemos agregar las corruptelas que se hayan cometido al margen del presupuesto que Peña Nieto no supo, ni quiso respetar.
Hoy que el gobierno de López Obrador ha decidido, por lo menos en su arranque cerrar la llave del dinero a la inversión en propaganda, la crisis de los medios se ha agudizado. La decisión de López Obrador los ha regresado a la realidad de una manera brutal.
Ahora es cuando los jefes de redacción de los diarios y los directores de programación y producción deben ponerse a idear, proponer contratar nuevos contenidos para aumentar por fin los ratings que han sido ficticios durante de las últimas décadas.
El cambio generacional en los medios tradicionales es urgente, el cambio de propuestas porque no sólo de informativos vive el hombre, no sólo de la agotada mente de los productores de Televisa, Imagen o TV Azteca. Ahora están obligados a llevar inversionistas a sus empresas, meter dinero que les evite continuar con los recortes. La poca creatividad de quienes tienen un medio al lado de otros negocios como clubes deportivos, hospitales o bancos, puede impactar también en esos negocios que se han convertido en los principales de las empresas mediáticas o en el mejor de los casos a deshacerse de sus medios. No creo que, a Salinas Pliego, ni a Vázquez Aldir y tal vez a Azcárraga Jean, cuya empresa parece ser la que más problemas tiene, les interese eliminar de su portafolio sus medios.
También están los grupos proactivos: Radio Fórmula ha intentado integrar a su programación a influencers y youtubers con cierto éxito, pero su programación informativa sigue siendo poco propositiva. Radio Centro, por su parte, pensó que contratando a periodistas afines a López Obrador vería cambios en la audiencia que los ha abandonado, para su sorpresa esto no parece haber funcionado, pues además de haber tenido que cerrar Radio Red, los últimos estudios de ratings demuestran que no son los favoritos entre la población y eso en tiempos de la 4T parece ser importante por la razón de la mínima inversión en propaganda por parte del gobierno.
Amplios sectores de las audiencias están aburridos de la oferta informativa, de los periodistas, lectores de noticias y “seudoperiodistas”, de la nota rosa y de la interminable perorata de los periodistas deportivos, de las vulgaridades y tonterías de conductores que nada aportan a la radio y regresan a sus playlists mientras conducen o comienzan a buscar en Internet podcasts con contenidos diferentes a los de la radio.  Ni que decir de los problemas que enfrentan la televisión abierta y la de paga en menor grado, pero ya es palpable cuando los canales como HBO o Fox comienzan a mudarse a Internet.
Entre el vertiginoso cambio impuesto a diario por Internet y las nuevas condiciones en materia de inversión por parte del gobierno, los canales, estaciones de radio, periódicos están obligados a regresar a sus inicios y mostrar cierta creatividad y propuestas interesantes, de lo contrario la debacle puede ser más rápida de lo previsto.

Publicado en roastbrief.com.mx el 8 de abril de 2019
imagen DeathToStock.com

martes, 25 de junio de 2019

El fin de muchos medios de comunicación privados en la 4 T.




Los recientes anuncios de Radio Centro y Grupo Imagen sólo muestran la incapacidad de sus directivos y los niveles de corrupción en el pasado.
Armando Enríquez Vázquez

Hace unas semanas escribí de la crisis en los diarios y en general de los medios frente a la poca o casi nula inversión del gobierno en propaganda, algo que ha impactado de tal manera en los diarios que cada día los vemos más delgados, y ha dejado a más periodistas y trabajadores de diarios sin empleo, algo que rara vez se veía en el sector. Pero la culpa no es, ni puede ser atribuida al gobierno, la decisión de López Obrador es la correcta, no se puede desperdiciar el dinero de los mexicanos en un sector de taimados y corruptos periodistas y dueños de medios. Los verdaderos culpables son los dueños de las empresas de comunicación y los directivos de las mismas que están acostumbrados a vivir del gobierno y en quienes presidentes como Enrique Peña Nieto gastaron de manera indignante en su imagen y la de su gobierno sin que esto realmente ayudara al PRI a ganar la presidencia, pero si lleno las arcas de empresas corruptas, con dueños corruptos.
No cabe duda que el mejor ejemplo del pésimo manejo de una empresa o de un empresario que perdió el rumbo es el que en los últimos años ha dado es el caso de Radio Centro donde el mismo dueño Francisco Aguirre Gómez decidió el pasado mes de mayo hacerse a un lado del desastre que creó y dejar en la dirección a su hijo y nieto del fundador del grupo Francisco Aguirre Abdo, pero parece que el daño es irreversible a pesar del servilismo y oportunismo del empresario quien a finales del año pasado y ante la llegada de López Obrador decidió contratar a periodistas afines al nuevo gobierno y despedir a los que simpatizaban al régimen del PRI.
La credibilidad a la baja de la tendenciosa periodista Carmen Aristegui y el parcial desconocimiento de Julio Astillero a nivel nacional no han ayudado a crecer la inversión y el grupo se ha visto obligado a cancelar transmisiones, cerrar estaciones, despedir conductores y empleados, el caso más reciente el de Sergio Sarmiento, quien también se identificaba como opositor a López Obrador y de Lupita Juárez, mientras que por otro lado la empresa es incapaz de cumplir compromisos económicos, como sucedió cuando no pudo pagar la concesión de una cadena nacional de televisión que se había adjudicado en la licitación en 2015, mientras que la de UHF que se adjudicó en 2018 no tiene ni para cuando empezar a transmitir. A principios de junio la Bolsa Mexicana de Valores suspendió la subasta de títulos de Radio Centro por no haber tenido quorum en su asamblea y apenas la semana pasada se levantó esta suspensión, en las semanas que Radio Centro no cotizó en la BMV perdieron más de 178 millones de pesos de acuerdo con la información del portal de El Economista (1). De acuerdo con el mismo medio las acciones de Radio Centro han perdido en tres años casi el 60% de su valor. La calidad del trabajo de Astillero ha llevado a Radio Centro a nombrarlo Director Editorial del Grupo Radiofónico como un nuevo intento por revivir a un grupo que ya huele a muerto.
Otro ejemplo de incapacidad en la dirección de una empresa es Grupo Imagen que recientemente anunció la venta de sus estaciones de radio RMX en la ciudad de México y en Guadalajara a los dueños del Heraldo de México. Grupo Imagen ya había demostrado la falta de liderazgo en los medios y de visión de Olegario Vázquez Aldir, así como de los directivos de la empresa cuando no supieron manejar una canal de televisión local como lo fue Cadena3, sus bandazos en las mismas estaciones de radio que han cambiado de programación en diversas ocasiones y la falta de muestran la nula creatividad de los encargados de Grupo Imagen y los medios que manejan. Es patético que la propuesta de un canal de televisión de cadena nacional sea copiar la oferta ya existente con peores conductores claro, de ahí que nadie vea, ni les interese Imagen TV. Imagen vivió en el tiempo gracias a los gobiernos de Vicente Fox y de Enrique Peña Nieto, pero ahora demuestran queda de manifiesto la carencia de calidad en sus contenidos para lograr inversiones, lo que los ha llevado a una crisis que los tiene vendiendo sus activos, tal vez en un futuro Vázquez Aldir regrese a los negocios que conoce; hospitales y hoteles, porque su participación en los medios de comunicación ha sido realmente muy lamentable, muy poco o nada ha aportado a los medios mexicanos y ha su desarrollo, gracias a los directivos mediocres se puede decir que dirigen Grupo Imagen.
Se ha especulado acerca de la venta de las estaciones radiofónicas de Televisa, o acerca de la eliminación el año entrante de su negocio editorial que se ha desplomado ya que las revistas del Grupo Televisa cada vez tienen menos lectores y generan menos interés entre la población. El que algina vez fuera el grupo de comunicaciones más grande e importante en Hispanoamérica y para el mercado hispano hablante de Estados Unidos, que exportaba telenovelas y se jactaba de ser la casa del “Star System” mexicano, de mover los hilos políticos del país, hoy es un simple remedo de empresa mediática y mediocre. Televisa sólo ha reportado enormes pérdidas en los últimos trimestres sus diferentes presidentes arrogantes y soberbios tienen ya varios años dando bandazos que lejos de ayudar a la compañía la hacen verse peor con cada día que pasa.
De acuerdo con el portal roastbrief.com.mx en lo que va del año la inversión publicitaria en el año ha caído en televisión alrededor 20%. (2) en el caso opuesto se encuentra la inversión en Internet y publicidad en la calle, que, aunque pequeña muestra un alza y sin duda esa será la tendencia en los próximos años.
El panorama de los medios privados no es alentador en general y lo que sucede en Radio Centro o Imagen son los ejemplos extremos en este momento, pero en general la industria se encuentra frente a la encrucijada de aprender a crear contenidos atractivos capaces de generar inversión publicitaria ajena al gobierno o habrán, tarde o temprano, de desaparecer.




lunes, 4 de febrero de 2019

El adelgazamiento de los medios en la 4 T



Los medios de comunicación tradicionales de México enfrentan el reto de reinventarse para sobrevivir los próximos seis años.

Armando Enríquez Vázquez

No todo dentro del nuevo gobierno es malo, la vida y la historia no es bicolor como pretenden todos aquellos que crecieron con los melodramas de la época de oro del cine mexicano o las telenovelas de Televisa. No todo se reduce a neoliberales y herederos de Juárez como pretende el Presidente al querer hacer creer de manera maniquea que todo desde el 1º de diciembre de 2018 cambió y hoy todos es bondad, transparencia y manejo impoluto de recursos únicamente porque se puso la banda presidencial y si no para ejemplo bastan algunos botones la supuesta operación de Napoleón Gómez Urrutia en Tamaulipa y sus allegados para extorsionar empresas, el fracaso del Estado al no tener ningún detenido de importancia por el huachicoleo y el fuero que aun protege a los legisladores.
Es cierto: Los tiempos cambian y por fortuna quienes se acostumbraron a ser pagados para que no pegaran están sufriendo estos cambios. ¿Sorprende lo que han adelgazado los pesados diarios nacionales en las últimas semanas? Excélsior, Reforma, El Universal, se han convertido en raquíticos pasquines con menos hojas y menos secciones. El motivo; la política del nuevo gobierno en materia de gastos de su propaganda y publicidad.
Sin planearlo el gobierno de López Obrador ha lanzado a los medios a intentar convertirse en los favoritos del público estableciendo la competencia, la calidad y diversidad de contenidos, algo que los mismo miedos se han negado a hacer durante décadas y que por lo mismo hoy en día ha resultado en una verdadera crisis en diarios, estaciones de radio y canales de televisión que han comenzado a recortar de manera dramática a su personal y en el caso extremo de Radio Centro a cerrar la estación conocida como Radio Red hasta nuevo aviso, y a que corran los rumores y los videos en los que se habla de una empresa en quiebra, algo que su dueño Francisco Aguirre Gómez salió rápidamente a desmentir la noticia y sin embargo su empresa sigue en caída libre algo que es tradición familiar desde que en los años sesenta el grupo fue incapaz de mantener su canal de televisión.
Es cierto, el lado negativo de esta nueva política de gobierno son los recortes de personal en los medios, pero también los pone en su realidad. Durante décadas ninguno de los diarios ha sido capaz de mostrar pruebas reales del numero de ejemplares que edita a diario y todo lo que se dice o hace son especulaciones o trampas como la que a diario hace El Excélsior a venderse en las primeras horas de la mañana a su precio normal en calles y puestos de periódicos, para revenderse después de las diez de la mañana en los vagones del metro a menos de la mitad de precio o la cantidad de periódicos que se regalan a establecimientos. Estos diarios que mienten maquillando sus tirajes son diferentes a diarios como el Publimetro cuyo negocio es la repartición gratuita del diario.
En el caso de la televisión, donde desde tiempos de los inicios de Televisa se han maquillado y manipulado los llamados ratings, la situación es igual de oscura, Televisa lleva miles de despidos en los últimos años, lo mismo sucede con grupo Imagen que en su incapacidad por proponer una alternativa a la televisión y a la falta de visión de sus directivos, en menos de veinte años de existencia ya ha fracasado en al menos una ocasión al despedir y cerrar la señal de lo que fue su primera propuesta televisiva llamada Cadena3 y los bajos ratings que le significan sus dos señales actuales Excélsior TV e Imagen TV.
La falta de calidad en los contenidos y en las propuestas, las viejas ideas de que un medio sirve para hacer presión al gobierno y obligarlo a pagar cuotas para evitar la crítica los sigue teniendo como fuentes poco confiables de información.
La lucha diaria de periodistas serios como Carmen Aristegui, Raymundo Riva Palacio, Daniel Moreno, entre otros que desde el Internet mantienen medios críticos e independientes es también parte del desinterés de las audiencias por seguir a medios con periodistas chayoteros al frente de sus emisiones estelares de información.
Por un lado, es deseable que la política del gobierno federal se mantenga y que la inversión en medios se reduzca al mínimo necesario, el dinero que se utilizaba para la propaganda gubernamental y fue mina de oro para muchos pillos debe desaparecer. Los mensajes del gobierno deben limitarse a lo urgente, a lo necesario, a las políticas públicas, no a cada programa o idea que se le ocurra a un funcionario para enriquecer a sus amigos y dar dinero a diestra y siniestra a medios.
Pero por otro el gran desempleo que esto provoca por la mezquindad de los dueños y directores de medios se suma a la que se promueve desde la oficina de Andrés Manuel a nivel de gobierno federal y no es lo mejor que le pueda suceder al país.  
Periódicos, estaciones de radio, canales de televisión a lo largo del país enfrentan hoy el reto de volverse creativos, innovadores y competitivos palabras que les encanta presumir pero que carecen de significado real desde hace mucho tiempo entre dueños y directivos, si es que quieren tener las audiencias necesarias para llegar al año 2024.


lunes, 26 de noviembre de 2018

El regreso de la prensa fifí (Nunca se fue)



El extraño y misterioso caso de cómo los medios fifís; conservadores, enemigos del pueblo y la democracia, se convirtieron en los aliados del Presidente Electo.

Armando Enríquez Vázquez

Dieciocho años o más hemos escuchado al Presidente Electo vociferar en contra de los medios de comunicación en especial en contra de Televisa y en menor grado de TV Azteca. Durante dieciocho años estos medios aliados de la mafia del poder no sólo han sido blanco de las palabras de López Obrador, han sido objeto, sobre todo Televisa, de violencia en contra de sus instalaciones y reporteros a manos de las huestes fieles y ciegas a los dichos del mesías oaxaqueño, pero ya desde la campaña la visión del Presidente Electo cambió. Primero se acercó al suegro de Emilio Azcárraga Jean, Marcos Fastlicht Sackler, quien financió parte de la candidatura del morenista y seguramente formará parte de su gobierno, como otros empresarios en la misma situación. Después siguió el espaldarazo dado a la empresa de comunicación al hablar maravillas de Televisa en la cena de la empresa y al otorgar 20 años más de concesión a sus señales, como a las de TV Azteca, agradeciendo en el festejo del 25 aniversario de TV Azteca nunca haber sido blanco de ataques, por medio de la empresa de Salinas Pliego. Y finalmente nombrando a Bernardo Gómez uno de los dos presidentes de la empresa y hermano de la Secretaria de la Función Pública de Peña Nieto, como asesor del Presidente Electo al igual que a Ricardo Salinas Pliego dueño de TV Azteca y a Olegario Vázquez Aldir dueño de Grupo Imagen, los tres consorcios de televisión abierta en México y que sin duda trabajaran de la manera que López Obrador les ordene por intercambio de publicidad y si no ya lo veremos.
La “Prensa y los Medios fifís” contra los que Andrés Manuel ha tronado en más de una ocasión, intentado descalificar llamándolos conservadores, cuando si algo puede ser llamado retrogrado y conservador es intentar establecer una Constitución Moral, ahora se convierten en aliados del presidente y seguramente servirán de voceros pagados, como lo han sido hasta hoy, de la presidencia. Andrés Manuel López Obrador ha vociferado y amenazado con diferentes acciones que sólo maquillan a la mula sin que nada, desgraciadamente, vaya a cambiar, o al menos eso sugieren los dichos más recientes de Presidente Electo.
No es que del otro lado haya habido cambios, tristemente siempre han sido, en su mayoría así, serviles instrumentos del poder y a este modelo se habrán de sumar algunos de los medios de supuesta oposición como La Jornada que desde el 1º de julio ha demostrado su parcialidad con el Presidente Electo y sus allegados en el Congreso de la Unión.  
El cinismo por parte del Presidente Electo no tiene límites; dar bandazos parece ser su estilo en los últimos meses, después de acusar a los medios de ser parte de la conspiración en su contra ahora los cobija dentro sus allegados, al nombrar a sus cabezas como asesores, lo que nos demuestra que los poderes fácticos siguen gobernando nuestro país y quién ocupa la presidencia lleva a cabo ciertos caprichos pero no tiene el control del país, algo sobre lo que se puede ahondar al ver a López Obrador capitular frente a otros poderes fácticos como sindicatos, el claro ejemplo está en personas como Elba Esther Gordillo o Carlos Romero Deschamps quienes permanecerán impunes y al mando de sus aparatos corporativistas.
Los medios fifís, en especial los medios electrónicos como las televisoras ya mencionadas, no sólo lograrán sus objetivos comerciales a lo largo del sexenio al difundir el mensaje del gobierno, ocultar los hechos que les pida gobernación o la propia oficina de la presidencia, manipular cifras, tal y como se hacía en los gobiernos más retrógrados y conservadores del PRI, si no que alargaran su agonía en lo que encuentran nuevos modelos de negocio en las nuevas plataformas. Los medios fifís, apoyados por el propio Presidente Electo, nunca se fueron, siempre han estado ahí y sin duda promoverán a sus personajes dentro de los cuadros del nuevo gobierno, como lo han hecho siempre, e intentarán recuperar su llamada telebancada en el Congreso de la Unión que les resguarde el negocio y todo aquello que crean es de su propiedad.

miércoles, 31 de octubre de 2018

La venta de Radiópolis, otra muestra del fracaso en Televisa




No cabe duda que una noticia como ésta sacude no sólo a Televisa, sino a toda la radiofonía del país.

Armando Enríquez Vázquez


Las noticias más importantes en materia de medios en estos días es sin duda fueron el anuncio de la venta del 50% de Radiópolis que es lo único que le queda a Televisa en el negocio de la radio lo que muestra una vez más los graves problemas que enfrenta la empresa de Emilio Azcárraga Jean. Y aunque televisa no ha oficializado la nota, lo cierto es que tampoco la ha desmentido. La otra es la salida de Isaac Lee, el flamante ejecutivo colombiano de Univisión que reemplazó a José Bastón en la vicepresidencia de programación de Televisa y cuyos resultados fueron funestos para la empresa.
Sin duda lo de Radiópolis es mucho más importante y significativo que la salida del directivo de televisión porque impacta en el ánimo de la empresa y en el mercado de la radio en el país. El 8 de mayo de 1923 inició la era de la radio comercial en México con el lanzamiento de CYL, una estación de radio también conocida como La Casa del Radio y que era propiedad del diario El Universal y Raúl Azcárraga Vidaurreta, hermano mayor de Emilio. Siete años después el 18 de septiembre de 1930 Emilio Azcárraga Vidaurreta inauguró la XEW, piedra sobre la que habría de construirse uno de los conglomerados de medios más nefastos en la historia de nuestro país; Televisa. La XEW pomposamente se anunciaba con la frase “La voz de América Latina”.
Hoy ese cimiento de todo lo que llegó a ser Televisa está por pasar a manos de otra familia o de otro grupo empresarial. La debacle de Televisa radio inició en 2002 cuando la empresa española Prisa adquirió el 50% de Radiópolis, ahora el restante 50% está a la venta, muy probablemente para subsanar la crisis y pérdidas de la televisora que no levanta cabeza de ninguna manera, ni presumiendo el primer lugar de ratings en el mundial como comenté la semana pasada. Radiópolis maneja 17 estaciones de radio en todo el país, de las cuales 6 están en la Ciudad de México y de estas 3 pertenecen a FM y 3 a AM. Más una red de repetidoras que supera las 200 estaciones en todo el país.
Se dice que los principales grupos interesados en la compra de lo que le queda a Televisa en radio son Grupo Acir y Grupo Multimedios. Acir actualmente cuenta con presencia en 27 ciudades del país y de adquirir Radiópolis se convertirá en el segundo grupo radiofónico de la Ciudad de México donde se encuentra el 35% de los ingresos publicitarios de la radio en el país. Multimedios sin presencia en la Ciudad de México en cuanto a radio se haría de entrada con 6 frecuencias para posicionarse en el gusto de las audiencias capitalinas y rebasaría el número de estaciones con las que cuentan grupos como Imagen y MVS que tienen una presencia destacada en la ciudad.
No cabe duda que una noticia como ésta sacude no sólo a Televisa, sino a toda la radiofonía del país.
Pero Televisa no levanta tampoco en el campo de la televisión, los raitings van en caída y la reciente salida de Isaac Lee, el colombiano que iba a salvar a la empresa con sus grandes ideas en contenidos únicamente muestra que los directores extranjeros de la empresa que dirige Bernardo Gómez, ya sin la capa protectora del PRI de Peña Nieto, solo causaron más daño que beneficios. Incluso existen rumores en la prensa especializada que aseguran que Televisa comienza a pensar a separar el negocio de la televisión de paga del resto de la empresa, tal vez porque este sea el único que se defiende en ganancias. Los costos y desgaste de Televisa a lo largo del sexenio en el que quisieron también inventar un presidente a modo han sido simplemente devastadores para la empresa que al igual que el partido del que se han manifestado soldados a lo largo de décadas parece estar en su punto más bajo en utilidades, credibilidad y lo más importante; ideas para recuperar su lugar de liderazgo dentro de los medios nacionales.
Es claro que en un momento de cambio en el país la desaparición del negocio radiofónico de Televisa representa una gran oportunidad para los grupos mencionados, si pensamos que existen periodistas y personajes de la comunicación que durante el sexenio que está terminando y los anteriores fueron víctimas de la censura, los abusos del poder y el servilismo de los dueños de las empresas de comunicación que están esperando tener una nueva oportunidad y quienes tienen audiencias fieles y grandes que son interesantes para cualquier empresa de comunicación.
Claro que también falta lo que el IFT deba resolver. Existen diferentes problemas que la venta de las empresas radiofónicas de Televisa representa en el ámbito de competencia para llegado el momento decidir si la venta está dentro de las leyes, cual es el papel que dentro de la nueva empresa que se cree juega Prisa con su 50% de la empresa y como de pronto el balance entre las empresas de radio se puede ver afectado con la existencia de nuevas empresas gigantes que puedan presentar prácticas monopólicas. Pero también existe la posibilidad de oportunidades para crear nuevas tendencias radiofónicas.
Lo que queda claro es que en Televisa la tormenta continua y el capitán está muy lejos viendo el legado de su abuelo y su padre hundirse.
Tras tres meses del anuncio, cuando se publicó este texto, no se ha concretado la venta, aunque diversos directivos de W Radio han salido ya para otras empresas. Parece que Emilio Azcárraga Jean tiene una última esperanza en el Presidente electo quien en días recientes se manifestó de manera muy favorable de la empresa que antes sirvió de soldado del PRI y ahora probablemente se vuelva soldado de Morena con tal se salvar el legado del abuelo y lo que queda del imperio de su padre.

Una versión de este texto se publicó en roastbrief el 30 de julio de 2018
imagen W Radio 

viernes, 21 de septiembre de 2018

Los medios enfrentados a su realidad.




Los cambios que comienzan a darse en los medios de comunicación demuestran que algo estaba más que podrido en Dinamarca.
Armando Enríquez Vázquez
No cabe duda la victoria de Andrés Manuel López Obrador a la presidencia de México y sus promesas de campaña expondrán muchas de las supuestas realidades de México. Entre ellas la solidez y autosuficiencia de los medios de comunicación tradicionales.
La supuesta libertad y el crecimiento de muchos de los medios de comunicación debida a la demanda que hay de ellos será puesta a prueba. La realidad los puede llegar a poner en su lugar, lo cierto es que los cambios comenzaron ya a notarse, demostrando lo falso de la idea que los medios nos quieren dar de ellos, y que ellos mismos tienen acerca de su realidad.
Por ejemplo, una vez reconocido el triunfo de Andrés Manuel López Obrador el director editorial del diario Milenio, Carlos Marín, renunció a su cargo, no a su columna. Esto supone que los dueños de Multimedios piensan que Marín sólo será un piedra en la relación que piensan tener con el futuro presidente o que este pidió la remoción del periodista.
Tenemos que darle el beneficio de la duda al Presidente Electo, quien se ha manifestado por la libertad de expresión, aunque expresiones como “corazoncitos” o “prensa fifí” no ayuden a una buena percepción en las intenciones y respeto de López Obrador hacía la libertad de prensa. Lo que sí ha caído como un bomba entre los medios de comunicación es el anuncio del Presidente Electo acerca de un recorte del 50% en la inversión del gobierno federal en la propaganda oficial, algo que es más que necesario y que en teoría está detrás de los despidos que han tenido lugar en el mismo Multimedios, en Reforma y ha obligado a otros medios como El Universal en su portal a presionar a los lectores a tomar una suscripción “gratuita” para leer sus notas. Lo que en realidad se traduce en tener datos de las personas para poder vender lectores orgánicos a sus anunciantes ya que en México el número del tiraje de diarios se infla desde hace décadas y eso permite vender espacios publicitarios a los periódicos de la misma y ficticia manera que el rating funciona en los canales de televisión y estaciones de radio.
En el gobierno de López Obrador, sin la mitad de los exagerados ingresos que Peña Nieto regaló a los medios para que no lo golpearan tanto, esos datos serán importantes para ganar dinero de la manera en que deberían hacerlo los medios desde siempre; a golpe de ganar audiencia, lectores y radioescuchas por su calidad, imparcialidad y honestidad.
El gasto desorbitado del gobierno de Enrique Peña Nieto en cuanto a publicidad que tanto beneficio y por lo tanto sesgó la forma de trabajar de empresas como Televisa, Imagen, MVS, Radio Mil, Radio Fórmula fieles lacayos de Peña Nieto que omitieron información a favor del régimen fallido del mexiquense y actuaron como se les ordenó censurando y despidiendo a los periodistas incómodos para un presidente intolerante y corrupto, ha sido ofensivo para los mexicanos y sin embargo representó la mejor forma de financiamiento para medios tradicionales que se encuentran en plena decadencia e incapaces de generar contenidos relevantes.
El medio más afectado sin duda es el de la prensa escrita, cada día menos mexicanos leen periódicos impresos y su edición es un verdadero gasto inútil. La cantidad de diarios que se regalan a establecimientos, Diarios como Milenio, El Heraldo o La Crónica que nadie lee y podemos ver durante horas en los puestos de periódicos y zonas de diarios de restaurantes como Sanborn’s deberían ser obligados a mostrar su números reales, puesto que de ninguna manera corresponden a la realidad. O peor, el caso de El Excélsior que a partir de las diez de la mañana se puede encontrar a mitad de precio de portada en los vagones del metro, lo que representa una estafa para todos aquellos que lo adquieren a precio de portada en las calles de la Ciudad de México.
Las noticias de la venta de la parte minoritaria de W radio por parte de Televisa, así como las notas de los recortes que aún se esperan en la empresa de Azcarraga Jean, junto con la poca fortaleza de los otros medios del sector es muestra que habremos de ver cambios también en la televisión. Nunca antes se había escuchado rumores acerca del descontento de técnicos y productores en esa empresa que pueden llevarla a enfrentar una huelga por la manera en injustificada en que se están realizando los despidos.
Milenio ha recortado entre 100 y 200 colaboradores de una manera, que por lo que se lee en redes sociales, no ha sido amable y tal vez ni legal. Reforma por lo menos despidió a Lorenzo Meyer que de acuerdo con algunos medios era un columnista que resultaba muy caro para el diario. De acuerdo con SDP, los mismo habrá de suceder en El Universal, donde se preparan a despedir a parte de su plantilla, aunque la realidad nos muestra que este diario se prepara a dar una última batalla al contratar a plumas como el citado Lorenzo Meyer o José Woldenberg. Lo que es inminente es desaparición de medios ínfimos que surgieron con el derroche propagandístico de Peña Nieto.
Sí Andrés Manuel López Obrador cumple con su promesa de reducir la inversión del gobierno en esa propaganda estéril y que sólo complace a los dueños de los medios, los medios habrán de enfrentarse a su realidad por un lado y por otro, tendrán que replantear su programación eliminando el exceso de informativos en radio y televisión y canales tan ociosos como Forotv, Excelsiortv y Mileniotv que no tienen otra función que servir de voceros de lo que les dice el sistema o en el mejor de los casos como distractores de la realidad.
Las noticias de la venta de la parte minoritaria de W radio por parte de Televisa, así como las notas de los recortes que aún se esperan en la empresa de Azcarraga Jean, junto con la poca fortaleza de los otros medios del sector es muestra que habremos de ver cambios también en la televisión y en la radio donde el exceso de llamados informadores ha provocado que las personas se alejen del medio.
Frente a la posible realidad que habrán de enfrentar los medios a partir de diciembre, una vez más lo que queda claro es que la falta de ingenio y de propuestas poco interesantes que han demostrado los medios en las últimas décadas, lo que sin duda es su principal enemigo a la hora en que tienen que demostrar realmente de que están hechos.

lunes, 6 de agosto de 2018

Los medios de comunicación en la era López Obrador.



Los medios de comunicación del país siempre han mantenido un mensaje y una actitud que se puede clasificar en dos los vendidos y los de oposición. ¿Invertirán ahora los papeles?

Armando Enríquez Vázquez

Una de las grandes tentaciones del estado mexicano a lo largo de su historia ha sido manipular, premiar y dar primicias a los medios que se alinean con el sistema y censurar, reprimir clausurar y hasta llegar a asesinar a los medios y periodistas que son críticos del poder.
Los ejemplos son muchos a lo largo del siglo XX y tristemente en el siglo XXI cuando queremos presumir ante el mundo ser un país democrático. El golpe atestado a Excélsior en 1976 por Luis Echeverría Álvarez y del cual el diario jamás se ha recuperado, aunque la mayor crisis la tuvo a finales del siglo pasado y principios este cuando Fox terminó regalándole el medio a la familia Vázquez Aldir.  La destrucción de Monitor y de Gutiérrez Vivó por parte de una vengativa Marta Sahagún y su esposo Vicente Fox por manifestarse a favor de Andrés Manuel López Obrador y la puntilla que le dio el irascible Felipe Calderón que jamás perdonó al comunicador por su preferencia política.
El mismo Felipe Calderón intentó acabar con Carmen Aristegui ordenando a Joaquín Vargas el despedirla y después en un acto ridículo ordenó su restitución, cuando un gran número de fanáticos de la periodista se manifestaron contra el presidente. Algo que no sucedió en el actual sexenio cuando Enrique Peña Nieto ordenó al mismo empresario radiofónico terminar el contrato de la periodista, que hasta hoy no ha regresado a la radio. Peña Nieto ordenó también al dueño de Grupo Imagen la salida de Pedro Ferriz de Con, quien siempre ha manifestado sus simpatías con el PAN y la ultraderecha mexicana y que llegó a ser mucho más que una piedrita en el zapato del presidente y de varios gobernadores, dirigentes y funcionarios del PRI. Incluso se atacó y se censuró desde la oficina de la presidencia de Enrique Peña Nieto a María Amparo Casar y Ricardo Raphael por criticar al PRI, partido que como su presidente nacional Enrique Ochoa Reza fueron durante el sexenio una extensión de la arrogancia y prepotencia de Los Pinos.
No ha sucedido lo mismo con dos de los medios críticos impresos más importantes y simbólicos de México; Proceso y La Jornada. Ambos fundados por colaboradores de El Excélsior opositor de los años setenta. Los tres presidentes de este siglo los han excluido del sistema de dádivas disfrazado de inversión en propaganda del Estado, La Jornada incluso ha tenido problemas laborales que la obligaron a cerrar por cuatro días en julio del año pasado. A lo largo de décadas estos dos medios han resistido los embates de los gobiernos priístas y panistas, manteniéndose críticos sobre todo del gobierno federal, las empresas alrededor de este y dando a conocer diferentes casos de corrupción e impunidad, en más de una ocasion ediciones completas de estos medios han sido secuestradas por gobiernos estatales y locales impidiendo que los habitantes del lugar se enteren de las transas de sus gobernantes, clatro esto cada día funciona menos gracias al Internet.
Pero ahora ambos medios enfrentan una verdadera prueba de fuego, como muchos de los comunicadores identificados con la mal llamada izquierda mexicana, la propia Carmen Aristegui, con la llegada de Andrés Manuel López Obrador a la presidencia de la República.
Durante la pasada campaña electoral y aun en este primer mes pasada la elección, estos medios y sus periodistas se han comportado como viles paleros del primero candidato y hoy presidente electo, las excepciones se pueden contar con los dedos de la mano y una de las más ejemplares ha sido la del caricaturista de la Jornada Magú, quien en su momento cuestionó la alianza de Morena con el PES, la llamada al terror con el tigre suelto y otras de las lindezas que López Obrador mantuvo en su campaña desde esa posición que le encanta de ser víctima.
Las cosas han cambiado en México; la agenda política diaria se dicta desde la colonia Roma y no desde Los Pinos. La mayoría de los mexicanos tiene las esperanzas puestas en el futuro presidente y los críticos medios de antaño se comportan ahora como El Universal o Milenio, literalmente lamiendo las botas de alguien que aún no llega al poder. ¿Acaso están esperando que las dádivas que no les llegaban con el PAN o el PRI ahora sean para ellos?
Proceso ha sido más cauteloso y ha sido más mesurado y cauteloso en sus publicaciones a diferencia de La Jornada o Aristegui que han sesgado sus publicaciones totalmente como si de pronto se hubieran convertido en los órganos oficiales del próximo gobierno. Lo que queda demostrado es el papel que este diario y la periodista de Internet jugaron en la presión a los funcionarios del INE que se atrevieron a cuestionar el opaco fideicomiso para damnificados propuesto por Morena.
Parece que la realidad de la prensa mexicana a partir de ahora habrá de voltearse.
Los otros medios se notan totalmente confundidos y mientras algunas de sus plumas continúan mostrándose críticas, El Universal aún están pagando favores al PRI, poniendo en primera plana entrevistas tan insulsas y sin importancia como la publicada el 26 de julio a Dulce María Sauri, una muy olvidable y corrupta dinosauria que nada aportó a México o a su estado Yucatán. El Excélsior ha decidido olvidarse de cuestiones políticas y se ha convertido en un diario entre nota roja y notas intrascendentes. Milenio siempre me ha resultado irrelevante e inocuo, ni que decir de La Razón o El Heraldo que son simple diarios chayoteros. El Financiero y El Economista desde su nicho muy especializado cuestionan lo que debe ser cuestionado y aplauden lo laudable de las propuestas del próximo presidente de México. Para los ánimos de Andrés Manuel El Reforma, El Norte y todos los diarios de Multimedios se comportan como prensa ejemplar cuando lo alaban y como prensa “fifí” los días en que lo critican o muestran opacidades de Morena o de sus propuestas.
La relación de los medios, el presidente y sus funcionarios a partir del primero de diciembre será difícil en la medida en que esta sea crítica y fácil en la medida que las publicaciones sean favorables a todo lo que proponga López Obrador y sus funcionarios, el papel de los medios tan polémico en México a lo largo de nuestra historia podría ser el mismo de siempre o si el futuro presidente del país lo permite ser uno de libertad y una visión critica y fundamentada como la que creo que le correspondería a la tan cacareada Cuarta Transformación de México, pero debe caber en la mentalidad de los periodistas, de los directores de los medios y de los dueños la visión de que lo que conviene en la democracia es la libertad y el ejercicio de la libertad de expresión, sin temor a admitir que su presidente favorito se puede equivocar y de hacerlo espero que la Jornada o Proceso sean tan duros, críticos y vayan al fondo con sus investigaciones como lo han sido hasta ahora y no se conviertan en medios autocomplacientes y aduladores que de esos hemos tenidos y seguiremos teniendo muchos. 

publicado en blureport.com.mx el 26 de julio de 2018

miércoles, 11 de julio de 2018

Televisa / Univisión todo se mueve para que siga igual.



El fracaso de los ejecutivos colombianos en Televisa es patente incluso en los deportes desde marzo de este año.

Armando Enríquez Vázquez.

A principios de marzo la empresa Televisa, o lo que queda de ella, anunció una nueva reestructuración, esta vez en lo que por muchos era considerada el área más fuerte en la actualidad de la empresa; los deportes.
La salida de Yon de Luisa, quien se fue a manejar la Federación Mexicana de Fútbol dio pauta al nombramiento de otro colombiano de Univisión para tomar los controles del área de deportes y los contenidos deportivos de Televisa: Juan Carlos Rodríguez que desempeña las mismas labores para Univisión.
El año pasado, la salida de José Bastón vicepresidente de programación de Televisa permitió la llegada de Isaac Lee, colombiano y directivo de Univisión quien no ha demostrado ser el salvador que la empresa mexicana esperaba. De hecho, también a principios de marzo se anunció la llegada de un colombiano más a las esferas directivas de la empresa Patricio Wils al área de contenidos que maneja Lee.
Lo cierto es que a pesar de todos los cambios la empresa sigue cayendo de manera estruendosa en sus ganancias. Los reportes del último trimestre del 2017 muestran una caída de sus ventas en el último trimestre de 2017 de 9.3%.
Este es año de Mundial de Futbol y tanto Televisa, como TV Azteca tienden a tener un buen primer semestre con las ventas para las fechas de la competencia. Además, la venta de espacios para la propaganda de los partidos políticos rumbo a las elecciones de 2018 ayudará también. Pero será muy importante lo que suceda en la segunda mitad del año en Televisa.
Estamos acostumbrados a un duelo entre ambas empresas en los contenidos que se dan alrededor del evento tanto en la parte informativa, como en el color y los programas acerca del país anfitrión. En los últimos eventos de este tipo el ganador ha sido TV Azteca, sin que Televisa haya logrado alcanzar los raitings de su adversario. ¿Podrá Juan Carlos Rodríguez revertir la tendencia? ¿realmente tiene ideas que mejoren los contenidos de Televisa?
Televisa siempre ha sido una empresa malinchista, incapaz de hacer crecer y valorar a los mexicanos. A lo largo de los años extranjeras que trabajaban en antros en sus países o jineteras fueron convertidas por los directivos de Televisa en “estrellas de televisión”. Canallas arribistas fueron antepuestos a talentosos productores mexicanos. Y cuando había que hablar de México, como en el mundial de 1986, se prefería a extranjeros para resaltar la belleza del país. Historias tropicalizadas han sido preferidas sobre el trabajo de brillantes escritores y guionistas nacionales. Hoy los puestos principales de las direcciones están en manos de hombres que manejan la televisión para migrantes latinos en Estados Unidos y los cuales tengo mis dudas que entiendan el mercado mexicano y sus complejidades.  ¿Acaso en esta unificación entre Televisa y Univisión el mensaje es que la televisora norteamericana es dueña ya de la mexicana?
Lo que es de llamar la atención, es que la llegada de la gente de Univisión no ha resultado en nada positivo para la empresa mexicana en apuros. ¿Se deberá esto a que el público de Univisión es visto con el mismo desprecio con el que Emilio Azcárraga Milmo miraba a sus televidentes y los calificaba de jodidos y que la mentalidad de Isaac Lee y los demás colombianos llegados a México es igual de estúpida y arrogante?
Los primeros ejemplos de que son parte de la misma estirpe que los Azcárraga, esta en la manera que lanzaron la campaña de desprestigio en contra de Gustavo Loza, cuando ni la misma Karla Souza dio el nombre de su violador, la gente de Televisa se autonombró fiscal del caso. Y dos, cuando de manera más que vergonzante copian de manera descarada los contenidos de TV Azteca. El exitoso programa Exatlón de la televisora de Salinas Pliego es la base para la producción de Televisa llamada Reto 4 elementos, entre otros.
Es claro y obvio que Televisa necesita muchos más que el tímido y absurdo rebranding al que ha sometido a sus canales. Televisa necesita cambiar su oferta y renovar sus contenidos pensando en las audiencias que ven sus producciones y en los cambios de las jóvenes audiencias mexicanas. 
Pero también es muy importante saber quien esta a cargo o es dueño de quien: Televisa de Univisión o Univisión de Televisa porque en ambos casos se están violando las leyes o de Estados Unidos o de México en materia de propiedad de medios de comunicación. Lo que sí queda claro es la colombianización de Televisa, desplazando con la venia de las autoridades en materia de empleo en México a mexicanos de fuentes de trabajo creadas en nuestro país, porque esto no tendría ninguna importancia si lo esencial hubiera cambiado. Pero lo más triste de todo es que no existe un cambio sustancial ni en contenidos, ni en políticas de la empresa, por lo que todo sigue igual que hace un año en esa empresa, hundiéndose a plomo por falta de talento y visión.  

publicado en roastbrief.com.mx el 20 de marzo de 2018