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martes, 24 de agosto de 2021

Aguascalientes la huerta del éxito.

 

La Huerta es una empresa agrícola dedicada a productos congelados y que inició su viaje surtiendo primero al extranjero, porque nadie es profeta en su tierra.




Armando Enríquez Vázquez

Aguascalientes es uno de los estados más pequeños de México, sólo más grande que la Ciudad de México y los estados de Tlaxcala y Morelos. Tiene una magra actividad agrícola y a pesar de ello una de las empresas dedicadas a los productos del campo más importante del país tiene su origen en este pequeño estado del centro de México y que todos hemos visto en los refrigeradores de los supermercados con la marca La Huerta.

José Arteaga Campos nació en 1926 y radicó durante muchos años en la Ciudad de México, estudió ingeniería química metalúrgica, pero tenía la vista fija en la agricultura en 1957 decidió reubicarse en Aguascalientes, el estado natal de su padre, donde rentó un rancho llamado; Medio Kilo, con la promesa de compra. En él Arteaga inició su sueño de convertirse en agricultor a partir de cultivar y cosechar chile y trigo en sus inicios, las primeras cosechas fueron muy buenas lo que le permitió ejercer la opción de comprar el rancho. Pero la agricultura de temporal es caprichosa y debido al exceso de agua a principios de la década de los años 60, José Arteaga se vio obligado a vender la mayor parte del rancho para poder solventar sus deudas.

Mantener a su personal operativo le permitió revertir la situación y en la década siguiente volvió a comprar las tierras del Medio Kilo. El cultivo de las verduras tomó un giro al iniciar a hacerse en enormes invernaderos y bajo el sistema de riego de goteo, lo que le permitió a Arteaga, control del ambiente y del producto, fue durante la década de los años setenta que inició la exportación de verdura congelada que transportaba en un principio en camiones refrigerados hasta la frontera con Estados Unidos y en 1977 fundó en Texas la marca JAC Frozen Foods Inc. se convirtió a sí en una de las primeras marcas de congelados dirigida al mercado hispano en Estados Unidos.

Después comenzó la introducción de la marca en los mercados canadiense y europeo. Otro duro golpe a la empresa vino en 1985 cuando una plaga terminó con casi toda la cosecha, esta experiencia catastrófica obligó a Arteaga a crear todo un centro para el desarrollo de controles biológicos no agresivos para los cultivos que hasta la fecha desarrolla productos que se usan en la empresa para combatir insectos y plagas a partir de plantas y otros productos naturales.

Fue en esa misma época cuando La Huerta comenzó su proceso de embolsado para refrigeración y decidió separar sus mercados con dos marcas; Nutriverde para Estados Unidos, Canadá y Europa. Mientras que Nutrifresco fue dirigida al mercado nacional. Además, cuenta con otras marcas como Cheffry dedicada a botanas y platillos en los que incluye carne.

 Con la llegada del siglo XXI, La Huerta inauguró un frigorífico con capacidad para almacenar el equivalente al contenido ya empaquetado para más de 500 trailers. Este gigantesco almacén es conocido como El iglú.

La Huerta con más de 60 años de existencia continúa siendo una empresa mexicana y familiar Jose Arteaga Niepmann, hijo del fundador es actualmente el Director General del grupo empresarial.


Publicado en thepoint.com.mx el 16 de agosto de 2021

imagen: La Huerta

miércoles, 25 de enero de 2017

Llegó la hora.



La política proteccionista y cerrada de Trump, debería forzar a México a mirar a otros lados en busca de nuevos socios, más fuertes y más importantes.

Armando Enríquez Vázquez

No hay plazo que no se cumpla, ni fecha que no se llegue. Donald J. Trump, finalmente arriba a la presidencia de Estados Unidos, como una broma muy pesada que el destino nos jugó y una demostración de que la democracia no siempre es lo mejor y esta sobrevaluada.
Los próximos meses y años el equilibrio del mundo dependerá de la caprichosa mente de un hombre bipolar. Donald Trump pasó del payaso anaranjado a la amenaza iracunda encarnada en un intransigente, un intolerante, delirante hombre que aún cree que Estados Unidos es la mayor potencia del mundo. Un hombre que en su arrogante delirio está dispuesto a acabar con aquello que el mismo proclama creer, su país, la democracia y la libertad y que sospechosamente es un súbdito de Vladimir Putin.
Pero lo más importante, así como chinos y europeos se preparan a dar cara al próximo tirano, ¿cómo nos estamos blindando en México? Porque no estoy muy seguro de que Luis Videgaray y su buena relación con el yerno de Trump sean suficientes. No creo que las declaraciones de Trump de lo bien que le caen los gobernantes de México sean tranquilizantes viniendo de un hombre cuya estabilidad emocional, por no hablar de la mental es muy dudosa. De un hombre que actúa como terrorista bombardeando al mundo desde su cuenta de Twitter.
BMW, demostró que no se doblega ante las amenazas del bravucón. Las declaraciones de los jefes de estado de la Unión Europea demuestran que en Europa la soberanía si es importante y no necesitan cacarearla como lo hace Enrique Peña Nieto, quien desde hace unos meses sólo sabe declarar tonterías al respecto, pero que obviamente no tiene claro quién es Trump, o en el peor de los casos ya tiene una agenda negra que los beneficia a él y al canciller Videgaray, tal y como lo ha hecho desde que es gobernador y ha pactado con empresarios y empresas en contra de los intereses de sus gobernados. El mismo presidente de China abrió el Foro Económico de Davos defendiendo la libre empresa, algo en los que Trump como Putin claramente no creen.
c. También debería obligar a México a pensar las relaciones comerciales con Estados Unidos, gracias a su nueva política en contra de México. El gobierno de Peña Nieto debería estar pensando en impulsar lo que desde hace décadas han olvidado los gobiernos federales de México; el campo. Sin el Tratado de Libre Comercio, es tiempo de que las tiendas de autoservicio de vuelvan a llenar de productos del campo mexicano. Hoy en los supers del país, gracias al tratado, nos encontramos con frutas y verduras americanas de pésima calidad y malas características, y por si fuera poco cara. Sí, Trump insiste en nuevos aranceles a los productos producidos en México, nosotros como mexicanos debemos exigirle a Peña Nieto, a Videgaray y al Secretario de Economía Ildefonso Guajardo que pongan sobre la mesa la no importación de productos agrícolas provenientes de Estados Unidos o un gran aumentó en los aranceles de estos productos.
Pero además al gobierno le ha faltado, también desde hace décadas, la verdadera promoción del desarrollo de un empresariado mexicano fuerte y nuevo. Hoy se necesita que se reduzcan los trámites para abrir negocios, para crear centros de investigación, como es urgente que más allá de la palabrería hueca de Peña Nieto se reduzca de manera importante ese aparato burocrático que impacta en el erario nacional, pero que además es un lastre para la modernidad del Estado pues solo representa personas dispuestas a extorsionar y corromper al ciudadano.
Trump es una desgracia, pero principalmente para los norteamericanos, en México además de una amenaza, hace meses que el gobierno también lo debió haber visto como una oportunidad para detonar nuevos acuerdos comerciales con otras naciones, con mercados más atractivos como los del Pacífico. Una oportunidad de por fin mover a México, como en teoría promovió en sus primeros años el gobierno de Peña Nieto. Pero no el gobierno prefiere navegar con bandera de ingenuos, cuando en realidad lo único que buscan es que las negociaciones con la gente de Trump los beneficie a ellos.
Lo peor es que la llamada oposición incluido nuestro Mesías Tropical, poco o nada han dicho al respecto, porque son incapaces de reflexionar sobre la importancia del crecimiento y desarrollo de México, Mas allá de la partidocracia voraz a la que pertenecen y la que mantenemos los mexicanos y que únicamente ha dañado a la nación, son incapaces de ver nada más.
La era Trump, plantea claros y muy específicos retos a nuestro país, y muchos analistas los minimizan porque esa es la orden de Peña Nieto. Esa es la visión autocomplaciente de un gobierno totalmente alejado de sus gobernados. Al discurso pendenciero y bravucón de Trump, Peña Nieto responde con palabras mediocres y discursos trasnochados acerca de la unidad y clima de paz que según él y sus asesores se vive en México, lo que sea que esto quiera decir en una nación que gracias a sus decisiones tiene más muertos víctimas de la violencia que ninguno de sus antecesores.
Llegó la hora de la verdad y mientras empresas privadas enfrentan las amenazas del presidente Trump, con valor, en México, el gobierno, todavía quiere hacernos pensar que el lobo no viene, ni vendrá, a pesar de que las ovejas hace rato que pasaron corriendo.

publicado en blureport.com.mx el 17 de enero de 2017
imagen: hollywoodlife.com

martes, 26 de marzo de 2013

La reforma olvidada


Hoy que sobre la mesa de discusión está el crecimiento económico del país, cuando el gobierno se propone reactivar la generación de empleos y promover las reformas necesarias para lograrlo. Hay una de la que no se habla y no debemos olvidar.
Armando Enríquez Vázquez
Son tiempos de cambio, tiempos de demostrar que el país puede crecer, que los mexicanos tenemos un brillante futuro, o al menos eso pretende hacernos creer el gobierno de la República.  Son tiempos en que se plantean todas las estrategias políticas y estructurales que habrán de lograr este objetivo. Tenemos una reforma educativa cuyo objetivo debe ser además del inmediato administrativo de controlar a los sindicatos de maestros que tanto daño le han hecho a la educación en nuestro país, el formar ciudadanos preparados y competitivos que logren con esas armas su bienestar y el de los suyos. La reforma en materia de telecomunicaciones que acabará al parecer las practicas monopólicas del sector y promoverá la competencia, así como la ley de la oferta y la demanda. Una reforma energética, otra fiscal, la urgente reforma política. Todas encaminadas, en teoría, a sentar las bases para que México pueda crecer, con ciudadanos responsables y comprometidos, con empresarios que sepan competir y se olviden de amenazas, chantajes y el ala protectora de un gobierno que los encubre y protege. Pero nadie habla de otro de los pilares para lograr un crecimiento como nación y como líder a nivel mundial.
A México, le urge desde hace décadas una reforma en cuanto al campo y la producción de alimentos. Debido a la negligencia del ex presidente Felipe Calderón, nuestro país importó alimentos por más de 65 mil millones de dólares en los últimos seis años. La mayor importación de alimentos que haya tenido el país en su historia. Somos un país cuyo principal cereal de consumo es el maíz y tristemente por la políticas poco visionarias en materia agrícola, somos el importador número uno del mundo del grano. Importamos trigo, soya, cártamo, canola y girasol. Nuestras importaciones de frijol otro de los productos básicos en la dieta de los mexicanos crecieron en un 85% el años pasado.
Esto impacta no sólo en el precio final de los granos al consumidor si no en todos aquellos productos que los utilizan, incluyendo artículos de consumo como la carne ya que muchos de estos granos se utilizan para la engorda de animales, así como de otros alimentos procesados.

La autosuficiencia alimentaria debería de ser junto con las otras reformas de las que escuchamos hablar y leemos diario en todos los medio, uno de los principales ejes de ataque del gobierno federal. La creciente sequía a nivel mundial permite ver que la demanda por alimentos cada vez será mayor y los precios internacionales seguirán a la alza para detrimento del poder adquisitivo de los mexicanos. Hace muchas décadas que se dice que la repartición de tierras en México concluyó, sin embargo seguimos sin lograr la autosuficiencia en materia alimentaria, ni un cambio significativo en la vida de los campesinos que terminan por abandonar sus tierras y emigrar a las ciudades.
Cuando se habla de crecer al turismo, de la investigación en nuevas fuentes de energía verde que nos permita ir haciendo a un lado poco a poco nuestra dependencia de los hidrocarburos, se nos olvida que una de las causas que podría fortalecer el liderazgo internacional de nuestro país, al crea una autonomía económica del resto de los países es a través de lograr producir lo que nos comemos y no sólo en el sector de la agricultura, sino en el ganadero y piscícola también. En México importamos carne de cerdo y carne de res para nuestro consumo diario en un estimado de 40 %.
Hoy que se habla de competencia sana en el mercado, llegó el momento de modificar la legislación para que el productor tenga mejores ganancias y no sea el intermediario el que sin hacer gran cosa logre los grandes dividendos por los productos del campo. Promover la autosuficiencia primero y después la exportación, como se ha logrado en ciertas frutas y vegetales, creará agricultores y ganaderos que puedan vivir de sus esfuerzos  e inversiones, para nosotros citadinos que todo lo queremos ver como empresas, la ganadería y la agricultura son negocios, una industria que puede hacer crecer en más de un sentido a la nación y debemos exigir a esos legisladores que no hacen nada porque todo lo ven en su Ipad mini nueva, que se pongan a trabajar y le den los estímulos y las leyes que tanto requiere nuestro campo.

Pubicado en blureport.com.mx el 25 de Marzo de 2013
Imagen: bloy.net
             smithsonianmag.com