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miércoles, 15 de agosto de 2018

El Terror: La historia vuelta ficción



Una historia real envuelta por más de un siglo en un misterio es el mejor pretexto para crear una extraordinaria novela y después una miniserie. 


Armando Enríquez Vázquez

Tomar un hecho de la historia y convertirlo en una ficción. Lo hemos visto mil y una veces. La historia se recorta y se viste de melodrama, se exagera a los personajes en su bondad o maldad y se espera que la historia así maquillada se vuelva atractiva a las audiencias.
AMC la cadena de televisión que produjo la extraordinaria Mad Men, produjo y estrenó en marzo la serie de The Terror. El nombre parece sugestivo y revelador de una trama similar a muchas historias gore que abundan en la televisión e internet, pero no. Esta vez se trata de una serie histórica. De hecho, Terror es el nombre real de un barco de la armada inglesa que junto con otro barco Erebus llevaron a cabo una expedición a mediados del siglo XIX que terminó siendo un misterio que parcialmente se aclaró hace dos años cuando después de 171 años los restos del HMS Terror casi intactos fueron descubiertos en el fondo del Océano Ártico. En 2014 arqueólogos marinos canadiense descubrieron al Erebus, sólo con daños en la popa del barco. Ambos navíos llevaron a cabo misiones en la Antártida antes de emprender la que en 1845 sería su travesía final al verse envueltos por hielo en las cercanías de la Isla del Rey Guillermo en el estrecho de Victoria en Canadá que llevaron a su tripulación a la desesperación y después de dos años a abandonar las naves.
Al frente de la expedición iba un grupo de viejos lobos de mar ártico y antártico que buscaban encontrar finalmente el llamado Pasaje del Norte que era la forma de pasar del Océano Atlántico al Pacífico que haría el comercio entre Inglaterra y China o la India más barato y menos peligroso.
La historia y lo que pasó realmente al comandante Sir John Franklin se descubrió con el tiempo, se sabe que murió antes que las tripulaciones de los barcos los abandonaran en busca de tierra.  A diferencia de lo que sucedió en realidad con el segundo al mando y Capitán de El Terror, Francis Crozier, al tercero en mando James Fitzjames y las tripulaciones de ambos barcos, las teorías acerca de como murieron estos marinos son muchas, lo más lógico es que el frío y el hambre acabaron con ellos.
A lo largo de toda la investigación que ha generado durante más de siglo y medio el misterio que rodea a las dos embarcaciones se hallaron algunas latas del alimento que llevaban y que se ha comprobado que estaban contaminadas por plomo causa de una pésima calidad en las soldaduras. Estas latas envenenaron a los marineros, esto se comprobó cuando se analizaron los cabellos de algunas de las 24 momias de tripulantes halladas en tumbas y ataúdes. El envenenamiento por plomo puede causar la locura. Además, se sabe que los miembros de la expedición practicaron el canibalismo.
La historia ya en sí misteriosa y fascinante que ha movido a todo tipo de investigadores, incluido un inuit que se dedicó a la búsqueda de los restos del HMS Terror y HMS Erebus durante buena parte de la segunda mitad del siglo XX, y de la cual se han escrito ya varios libros históricos, llevó también en 2007 a la creación de la novela ficción basada en los hechos titulada The Terror escrita por Dan Simmons y que sirvió de base a la serie de AMC.
Tanto la novela como la serie incorporan un elemento de magia y chamanes inuit a la trama. La aparición de un viejo chamán y su hija y un poderoso Tuunbaq, un demonio del ártico devorador de almas y de cuerpos sirve para aumentar la tensión y las alucinaciones paranoicas entre los exploradores.



La miniserie consta de diez capítulos estelarizados por Jared Harris en el papel de Francis Crozier, Tobias Menzies como Fitzjames y Ciarán Hinds como Sir John Franklin, además de otros miembros de la tripulación entre los que destacan Paul Ready como el doctor Goodsir y Adam Nagaitis como Cornelius Hickey.
Los nombres de los miembros de la tripulación son reales y algunas de las momias encontradas en las cercanías de la Isla del Rey Guillermo pertenecen a los hombres representados en la serie. Curiosamente Hickey, el antagonista de la serie es un personaje del que nada se sabe en la vida real, solo existe, además de su nombre y fecha de nacimiento en el registro de embarque, un cuchillo quirúrgico con un mango de hueso elaborado por el propio Hickey quien labró sus iniciales en un lado del mango C H y en lado opuesto su apellido completo Hickey. Este cuchillo recuperado por los inuits parece ser la prueba de que Hickey fue uno de los últimos en morir, pero por su elaboración y origen sugiere que Cornelius practicó canibalismo para sobrevivir. Lo que permitió a Simmons y a los escritores de la miniserie la creación de un personaje maquiavélico y de la misma manera que el Tuunbaq es un demonio de los pueblos del Ártico, Hickey es el demonio del mundo imperial inglés del siglo XIX. Ambos dispuestos a acabar con las almas de sus víctimas.
La serie resulta un extraordinario ejercicio narrativo, los hombres que forman parte de una desafortunada expedición que los obliga a permanecer atrapados en una región inhóspita, sus miedos, sus esperanzas y sus debilidades, demonios personales, reales y la expiación de pecados. La traición y la camaradería y finalmente el horror de enfrentar a los seres humanos del “civilizado” occidente. Enmarcadas en dos eternas noches y días que duraron meses.
El Terror es una miniserie basada en un hecho histórico que a todas luces debe haber sido un verdadero infierno para aquellos que lo vivieron y que queda de manifiesto en la extraordinaria recreación de ese inframundo blanco en el que los hombres de los navíos ingleses desaparecen victimas de la locura, la ambición, y la mezquindad de otros seres humanos. Una historia que gracias al talento de los escritores y productores llena los huecos de una historia que no se ha terminado de contar, que tiene aun misterios por develar, al parecer y esto no lo trata la serie entre las momias encontradas en el Ártico se han descubierto mujeres, algo que parece insólito y no tiene explicación.
Es un prodigiosa manera de crear un ensayo de la condición humana y también de la mirada del colonizador en contra de la del explorador. 


publicado en roastbrief.com.mx el 24 de abril de 2018
imagen; AMC

miércoles, 21 de noviembre de 2012

La mujer que domó el Ártico. Louis Arner Boyd



La historia de una rica heredera que pudo hacer con su dinero lo que más quiso; viajar, explorar el ártico y otras regiones del planeta, ser la primera mujer en volar sobre el Polo Norte y documentarlo todo.
Armando Enríquez Vázquez

Louise Arner Boyd nació en San Rafael, California en Septiembre de 1887. Sus padres eran parte de la aristocracia local y habían hecho una fortuna con la explotación de oro en la zona. Louise creció en el área cercana a lo que es hoy la ciudad de Oakland y junto con sus dos hermanos mayores, Seth y John, acostumbraba de niña explorar, montar a caballo, acampar, cazar, pescar y recorrer los alrededores de su rancho.  Louise creció de una manera muy distinta a la que se acostumbraba en las niñas ricas de su época.
Siendo Louise una adolescente sus dos hermanos murieron víctimas una extraña enfermedad del corazón. La muerte de los jóvenes, con menos de un  año de intervalo, destrozó a los padres y Louise se hizo cargo de cuidarlos. Los padres de Louise murieron en 1919 y 1920 dejando a la joven como la única heredera de una vasta fortuna. Louise de 33 años comenzó a viajar y conocer el  mundo, fue en 1924 cuando en un viaje a Noruega Louise vio por primera vez el macizo de hielo ártico. La visión la deslumbró y emocionada a su regreso comenzó a planear su primera expedición al Polo Norte.
A finales de 1925 Louise conoció a los reyes de Inglaterra, poco antes de zarpara en 1926 en un barco rentado por ella para su expedición. El navío de nombre Hobby, era el mismo que explorador noruego Roald Amudsen había utilizado. El viaje fue un éxito y Boyd fue el centro de reportajes en los periódicos donde se resaltaba los logros de su expedición, así como su habilidad para cazar osos polares, por lo que algunos la llamaron La Diana del Ártico,  en referencia a la diosa romana de la cacería y otros La mujer que domó al Ártico.
 Louise Boyd, comenzó a planear una segunda expedición al Ártico en 1928, justo unos días antes de zarpar en el Hobby, se enteró que Amudsen se había perdido en el Polo Norte buscando al explorador italiano Umberto Nobile. Louise ofreció entonces su servicio y su barco al gobierno noruego para llevar a cabo la búsqueda del afamado explorador. “Como puedo zarpar en un viaje de placer habiendo 22 vidas en peligro”. A pesar de sus esfuerzos y de buscar a lo largo más de quince mil kilómetros, la búsqueda resulto inútil. Sin embargo, el gobierno noruego le otorgó la cruz de caballería del la orden de San Olaf, condecoración que recibió de las manos del rey Haakon VII de Noruega, convirtiéndose en la primera mujer norteamericana en recibir este honor.
En 1931 Boyd regresó al Ártico esta vez con expedición científica que tenía por objetivo documentar la zona de fiordos de Groenlandia, tomar muestras geológicas del lugar, y fotografiar la fauna, flora y geografía del lugar. Boyd aprovechó una parada en un campamento Inuit, para documentar la vida y cultura de estos nativos, estos estudios los publicaría al año siguiente en una serie de reportajes publicados por The Christian Science Monitor.  En esta expedición Louise Boyd, alcanzó a explorar por primera vez la zona al este de la Isla, la zona del Glaciar De Geer. Con el paso de los años la zona entre el Glaciar De Geer  y el Glaciar Jaette fue bautizada como Tierra de Louise Boyd.
Después en 1933, Boyd regresó otra vez en una expedición científica, esta vez financiada por la Sociedad Geográfica de los Estados Unidos.  Uno de los experimentos que llevaron a cabo fue la medición de la superficie del lecho marino con una especie de sonar. Boyd escribió un libro acerca de esta expedición en 1935 titulado La región de Fiordos del este de Groenlandia.
La cuarta y quinta expediciones fueron en 1937 y 1938, la misión era con la sonda medir la profundidad entre la Isla del Oso y la Isla de Jan Mayen en la zona ártica de Noruega. En 1940 Boyd preparaba un libro sobre ambas expediciones y sus resultados, pero el gobierno de los Estados Unidos le prohibió la publicación del libro debido  a que la información podía ser utilizada por los enemigos en plena II Guerra Mundial.
En 1941, Oficina Nacional de Mediciones del gobierno de los Estados Unidos encargó a Boyd una expedición al ártico para determinar la influencia de los campos magnéticos del  Polo Norte en las  comunicaciones.  Al terminar la guerra el gobierno le extendió un reconocimiento a Louise Arner Boyd por los servicios prestados  a su país. Su libro acerca de las expediciones de 1937 y 1938 finalmente fue publicado en 1948.
Entre la tercera y la cuarta expedición ártica, en 1934 tras haber sido elegida delegada del Congreso Internacional de Geografía efectuado en Varsovia,  Louise Boyd emprendió una expedición diferente y recorrió durante tres meses el entonces territorio polaco, fotografiando a la gente y sus costumbres. En esos tres meses recorrió pueblos de lo que hoy forman parte de otros países como Ucrania, Bielorrusia, y Lituania. El libro que escribió al respecto iba acompañado por más de quinientas fotografías.
 Aun le faltaba a la exploradora un último viaje a su querido Polo Norte, y ese lo hizo en 1955 a la edad de 67 años. Boyd rentó un avión y partió de la ciudad noruega de Bodo, convirtiéndose en la primera mujer en volar sobre el Polo Norte. Fotografió su viaje de 16 horas .
Louise  Boyd, regresó a casa en San francisco y se dedicó a la vida privada. La exploradora y científica que contribuyó de una manera tan importante a la cartografía del polo norte y de sus profundidades, a documentar la vida de algunos pueblos nativos de la región, murió en 1972 a la edad de 85 años.
Hay a quienes les gusta remarcar que hacía el final de sus días Boyd había gastado su fortuna, teniendo incluso que vender la casa que sus padres le legaron y sus muebles para mantenerse. La verdad es que después de una vida tan rica en experiencias y logros no creo que le importara el haber acabado con la fortuna que sus padres le dejaron, en último y único de los casos para eso era, para vivir como ella quisiera.

Publicado en thepinkpoint.com.mx el 21 de Noviembre de 2012
Foto: Tumblr.com