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domingo, 25 de febrero de 2024

El país de la noche y unas detectives muy siniestras.

 


La nueva temporada de True Detective resulta una mezcla de muchas cosas, una trama que nos obliga a verla de un jalón.

Armando Enríquez Vázquez

Cómo siempre adelante hay muchos spoilers te recomiendo ver la serie y después si aun te interesa leer esta reseña.

True Detective es una de esas serie en la que cada temporada es en teoría independiente de las otras, una investigación diferente con actores y situaciones únicas. Tristemente y a diferencia de otras como Fargo, True detective adolece de una muy irregular manufactura, temporadas buenas ma secas, una excelente y otra realmente patética. La nueva temporada subtitulada como Night Country es una mezcla de muchas cosas. Un pastiche que recuerda a muchas otras narrativas pero que cumple con la misión de mantenernos enganchados hasta el último episodio.

La acción sucede en una de esas largas noches árticas, y como tragedia shakespereana, para que amanezca al reestablecerse el orden. En este caso el crimen se resuelve de una manera que la verdad deja mucho que desear. Con tintes de Twin Peaks, la genial serie de David Lynch, salpicadas de folklore nativo de Alaska, y los obligados temas de inclusión, la trama muy sencilla se encuentra envuelta en una serie de trucos y discursos cuyo único objetivo es mantener enganchada a la audiencia, porque al final todo es decoración. El interés por construir una historia de muchos y complejos significados, se estrella ante la vulgaridad de la solución.

Situada en Alaska, esta cuarta temporada, inicia con un crimen colectivo; los cuerpos desnudos de un grupo de científicos aparecen congelados y con marcas de haber sido apuñalados. La estación científica en la que sólo habitan los científicos y a la que acuden esporádicamente una cuadrilla de habitantes de la aldea cercana de Ennis, para limpiar. A lo largo de los seis episodios de la temporada lo más destacable son las grandes actuaciones y la dirección impecable.

Los personajes principales de la serie las dos detectives Liz Danvers (Jodie Foster) y la degradada Evangelina Navarro (Kali Reis) son dos personajes demasiado fuertes; tercas, obstinadas y sobre todo siniestras. Desde su desolación ambas mujeres chocan con fuerza a lo largo de la serie y marcan la vida de sus conocidos y supuestos seres queridos.

Danvers ha perdido todo en la vida. La única persona que depende de ella es su hijastra Kayla Lambe, con la que no existe más que la incomprensión clásica entre un WASP hacía una miembra de un cultura nativa, que se acentúa por la preferencia sexual de la joven. Como Jefa es una déspota que explota a sus subalternos. Su esposo y un pequeño hijo de la detective han muerto y Danvers vive en la promiscuidad de encuentros sexuales fuera de Ennis o con su propio jefe Ted Connelly (Christopher Eccleston, el británico que fue el noveno Doctor Who), mientras que Navarro quien al momento del inicio de la serie es una simple patrullera, pues fue degradada por la muerte no explicada de un criminal durante su arresto, crimen en el que Danvers estuvo presente también, utiliza a un tabernero local como amante de ocasión.

Otra mujer en la historia es Rose Aguoineau, interpretada por la extraordinaria actriz irlandesa Fiona Shaw, quien emigra al fin del mundo después de una exitosa carrera como académica, en una afamada universidad, como ella le explica a Navarro, Aguoineau parece tener una conexión con el mundo sobrenatural y otra realidad que presupone un universo alterno.

Mientras Navarro busca activar la investigación, ocho años olvidada, sobre el asesinato violento de una activista Inuit, Danvers quiere descubrir al autor de los crímenes actuales. Sus caminos se cruzan, los odios, rencores y al final empatía son la relación entre ambas mujeres.

Personajes sólidos y momentos realmente atractivos como la constante aparición de un oso polar tuerto, tanto en el mundo real como en la cotidianidad de Danvers, el espiral tatuado en el pecho de uno de los científicos y en la activista, una manada de caribús que como lemings se lanza a un precipicio ante la mirada atónita de un cazador Inuit; todo sin explicaciones fáciles, obligando al espectador a involucrarse si quiere, como en las mejores historias. El desenlace, tristemente, se vuelve muy ramplón, burdo. Más pragmático y poco arriesgado reduce la historia a corrupción. El híbrido resulta desde mi punto de vista decepcionante a pesar de la fuerte estructura argumental.

 Esta cuarta temporada fue creada, escrita y dirigida por la mexicana Issa López.

Una cosa que tal vez vuelve más decepcionante la resolución de la serie, fue la estrategia de promoción de la gente de HBO, al utilizar los más populares y exitosos podcasts de asuntos sobrenaturales y crímenes de México para el lanzar la temporada, lo que sin duda creo falsas expectativas. Gracias a esta promoción decidí ver la 4 temporada, pero sigo pensando que la segunda temporada es la mejor de las cuatro sin discusión.

martes, 17 de octubre de 2023

Enfermos por las drogas, el crimen del siglo.

 


Una serie y un documental devastadores que nos llevan a una serie de preguntas éticas, legales y de muchos otros tipos.

Armando Enríquez Vázquez

Todos hemos visto las imágenes de los adictos al fentanilo que se pasean como zombies por las calles de las grandes ciudades y los pequeños pueblos de Estados Unidos, hemos oído hablar de la crisis creada por los opiáceos y hemos visto  los cínicos congresistas estadounidense apuntar con su dedo flamígero y su discurso demagógico y patriotero hacía China y a nuestro país, acusándonos de ser el origen de esta crisis y si bien los grupos criminales de estas naciones han aprovechado las adicciones de la población del supuesto país más poderoso del mundo, lo cierto y triste es la incapacidad de esos políticos mediocres y corruptos por aceptar que la crisis inició y se gestó desde el centro de Estados Unidos con la venia de esos mismos legisladores por treinta monedas de las laboratorios norteamericanos.

Una serie y un documental estrenados en 2021, fecha importante de remarcar porque los hechos que se cuentan en ambos iniciaron a finales del siglo XX, cuando la farmacéutica Purdue, establecida en el estado de Connecticut en el norte de Estados Unidos, puso a la venta un analgésico a partir de un opiáceo que se conoce como OxyContin y cuyo ingrediente activo es ela oxicodona. La empresa lo anunciaba como un efectivo analgésico que a pesar de ser un derivado del opio no provocaba adicción en los usuarios o esta era menor al 1%, conforme las ventas del medicamento crecían Purdue implementó un programa de bonos y sobornos para que vendedores y médicos incrementaran la dosis del medicamento, mientras la compañía también ponía en el mercado presentaciones con mayor dosis del opiáceo.



El problema fue que el medicamento jamás fue probado y sí produce adicción. En un acto de corrupción y negligencia la agencia gubernamental encargada de aprobar los medicamentos, la FDA, aprobó el medicamento y la persona encargada de esta decisión pasó curiosamente a trabajar en Purdue en un cargo ejecutivo. Los dueños de la empresa médica desde los años 50, la familia Sackler, nunca cambió el objetivo de vender más medicinas, menospreciando los informes de adicción de los consumidores y algunos miembros del sector médico. Entonces un grupo de médicos, vendedores y charlatanes saltaron a la arena de las pseudo conferencias científicas para apoyar el medicamento y la farsa acerca de su inocuidad, se inventaron términos y explicaciones falsas como la pseudo adicción, en boca de personas sin escrúpulos que por unos billetes verdes vendieron esta falsa idea a comunidades de su país.

Aunque al final Purdue fue demandada, sus ejecutivos sentenciados y obligados a pagar multas millonarias, sus sentencias fueron relativamente de pocos años y los dueños no fueron tocados por el sistema judicial norteamericano, ni perdieron un solo dólar de su fortuna. De hecho el OxyContin, a pesar de que Purdue se declaró en quiebra, aún sigue a la venta, creando los mismos problemas entre la población; adicción, tráfico de medicamentos y violencia.

Esa es la primera parte del documental, pues una vez creado el antecedente nunca falta otro vivales que quiera repetir el esquema. John Kapoor un supuesto empresario, o mejor dicho otro hombre sin conciencia repitió el esquema de Purdue; sl crear una empresa a la que llamo Insys Therapeutics y una medicina sublingual llamada Subsys cuyo agente activo es nada más y nada menos que el fentanilo. En este caso, a diferencia de los miembros de la familia Sackler, Kapoor si fue arrestado y sentenciado. De la misma manera este capo de una mafia legal, fue sentenciado a tan sólo 5 años de prisión, a pesar del impacto social y económico que estos medicamentos han tenido en Estados Unidos.

El documental, producido por HBO, de casi cuatro horas de duración dividido en dos partes una para OxyContin y Purdue y la segunda para Subsys e Insys Therapeutics, fue escrito y dirigido por Alex Gibney y con una cámara que no adjetiva nos muestra los casos de sobredosis que se dan en casas y calles de las ciudades y pueblos de Estados Unidos para entrar en el tema de estos hombres y mujeres que respaldados directamente por los representantes del pueblo estadounidense medran con la salud de los habitantes y promueven adicciones destructivas por un puñado de dólares.



 Por su parte, Hulu produjo la miniserie Dopesick que podríamos traducir como Enfermos por la droga, basada en el libro del mismo nombre de la periodista Beth Macy.  Estelarizada por Rosario Dawson en el papel de Bridget Meyer, una agente preocupada por las consecuencias adictivas OxyContin, al mismo tiempo agentes de la fiscalía del estado de Virginia hacen una investigación sobre denuncias que han recibido referentes a delitos, robos en farmacias donde lo único que se roban son el OxyContin.  Michael Keaton interpreta a Samuel Finnix, un médico rural de la zona minera de Virginia que receta la medicina y termina siendo consumidor y adicto al medicamento que en una especie de redención intenta ayudar a otros adictos junto con un médico que ha atacado el problema. Michael Keaton ganó varios premios por esta actuación incluido el Emmy, la miniserie mantiene a los nombres reales de los principales protagonista de la historia; tanto de los miembros de la familia Sackler, los ejecutivos y representantes del criminal laboratorio, así los de los persistentes fiscales de Virginia que se empecinaron en hacer relevante y visible esta historia.

También vale la pena resaltar la actuación de Michael Stuhlbarg interpretando a un Richard Sackler lleno de traumas y con una ambición desmedida.

Ambas producciones son poderosas y una revelación de que la tragedia que aqueja a la sociedad estadounidense tiene como origen su mismo país, su educación y una democracia que cada día funciona menos.

Más allá de la calidad de las producciones, quedan una serie de reflexiones. La primera parece una teoría de conspiración y  es algo muy hablado; el poco interés de la industria farmacéutica por curar, así como el desarrollo de medicamentos que únicamente atenúen las enfermedades, manteniendo los padecimientos crónicos que representen ganancias perpetuas para los laboratorios, claro ninguno tan infame como lo que hicieron Purdue e Insys Therapeutics. ¿O sí? En El crimen del siglo se documenta la existencia de grandes sembradíos de amapola, modificada genéticamente para que el opio sea más poderoso y se pueda recolectar desde el tallo de la flor, estos plantíos no son propiedad de ningún cartel o grupo criminal, son parte del desarrollo medico de Johnson & Johnson que se vende a otros laboratorios.

Cuando los representantes republicanos y demócratas, senadores estadounidenses, funcionarios de las diferentes administraciones y agencias gubernamentales, hasta el mismo presidente de Estados Unidos sin importar el partido apuntan a México o a China como el origen de su crisis sanitaria y económica, mienten todos y cada uno de ellos, porque el problema es de ellos y se expandió gracias a los corruptos gobernantes, en su mayoría blancos, anglosajones, protestantes y muy avariciosos que presumen haber sido electos y defender a sus votantes.

No es que no haya responsabilidad entre los grupos criminales mexicanos y/o chinos quienes han aprovechado el nicho creado por las farmacéuticas corruptas como Purdue, origen de esta tragedia social y sin castigo real.

El metro con que se mide a estadounidense y extranjeros no es la mismo. Aunque Purdue e Insys se declararon en quiebra y la segunda desapareció. Mientras cientos empleados perdieron sus empleos, miles de ciudadanos de Estados Unidos han muerto, se han convertido en adictos o en personas que incapaces, los Sackler no perdieron ni un dólar y John Kapoor piso la cárcel por unos pocos años, los capos de los carteles los condenan a cadena perpetua.

¿Acaso para la justicia norteamericana un genocida mexicano es más reprobable que un genocida estadounidense? Claro que sí incluso hoy lo vemos con el conflicto en Gaza, vale más la vida de un israelí con dinero que la de todos los niños pobres de Palestina.


publicado originalmente en charlacualqueira,wordpress.com  


miércoles, 9 de febrero de 2022

Discordia y gandallismo.



 Netflix estrenó la miniserie alemana The Billion Dollar Code, ficción sobre el supuesto robo intelectual que Google realizó en perjuicio de la empresa alemana ART+COM.

Armando Enríquez Vázquez

Netflix estrenó la miniserie alemana The Billion Dollar Code, titulada en español de una manera muy imaginativa y como siempre muy tonta El código de la discordia. La serie es mucho más que entretenimiento.

La historia es una ficción que utiliza como fuente el supuesto robo intelectual que Google realizó en perjuicio de la empresa alemana ART+COM, para implementar lo que conocemos como Google Earth.

La empresa alemana creo en la década de los 90 un sistema que navegaba a través del planeta gracias a la utilización de mapas satelitales. Los jóvenes alemanes que diseñaron el sistema al que llamaron Terra Visión.

Los ingenieros, artistas detrás de Terra Vision, que de acuerdo con el escritor y creador de la realidad virtual Mark Pesce en su libro:  The Playful World: How Technology is Transforming Our Imagination, también incluía una función que permitía ver el planeta en tiempo real y el paso de las nubes, lograron como se narra en la miniserie un desarrollo tecnológico que maravilló a todos los asistentes al Congreso Plenipotenciario Internacional de Telecomunicaciones realizada en Tokio en 1994.

Terra Vision es sin lugar a duda el antecedente directo de Google Earth presentado por el gigante californiano en 2001, maravillando a los usuarios de Internet. Lo que no quedaba claro era si se había infringido la ley de derecho de autor. En 2014 los ingenieros alemanes de ART+COM presentaron una demanda en contra de Google y Google Earth, que fue desechada por la justicia de Estados Unidos.

Esa es a muy grandes rasgos la historia que inspiró a Oliver Ziegenbalg y Robert Thalheim para escribir y crear la serie. Los ingenieros de ART+COM están representados por los actores Mark Waschke en el papel del creativo y artista Carsten Schlüster y Misel Maticevic como el ingeniero Juri Müller capaz de dar la posibilidad de ejecución correcta y calidad a la idea de Carsten.

Bajo la narrativa arriba mencionada, la miniserie nos lleva a lo largo de 4 episodios a conocer la historia de la creación de Terra Vision en los noventa cuando Carsten y Juri dos estudiantes unieron fuerzas, ideas y tiempo para desarrollar el programa crear alrededor de él otros sistemas que ayudaron a Terra Vision a ejecutarse de manera correcta y que han beneficiado a los programadores a nivel mundial, a partir de su preparación para el juicio a partir de las entrevistas y consejos de los alemanes que años después hasta han acabado con su amistad. Carsten culpa a Juri de haber entregado los secretos de Terra Vision a Brian Anderson (Lukas Loughran), un supuesto visionario de Silicon Valley que invita a los jóvenes alemanes a su Startup, los deslumbra y cautiva a Juri, en quien el mezquino estadounidense ve el talento y la serie supone que le roba el secreto del algoritmo de Terra Vision y que después pasa a ser parte de Google donde desarrolla Google Earth. El capítulo final se desarrolla en durante el juicio en contra de Google en el juzgado californiano con el final por todos esperados.

La miniserie bien escrita, dirigida y actuada construye en cuatro episodios una historia que nos invita a reflexionar sobre ideas muy claras como la avaricia y esa vieja idea de la cultura estadounidense de robarte todo lo que ellos puedan capitalizar en cuanto se convierta en dinero, y llegado el momento ampararse en un sistema judicial corrupto y sesgado que pretende presentarse como democrático porque doce individuos seleccionados de manera más que conveniente por los abogados son quienes dictan la sentencia. En la película The Firm  de 1993 dirigida por el gran Sidney Pollack y basada en una novela de John Grisham, Gene Hackman, un abogado con todo el colmillo posible, aconseja al joven abogado aprender a doblar la ley todo lo posible sin romperla. Así con Anderson y los abogados de Google.

La historia es una visión más sobre la falta de ética de muchas empresas de internet en la actualidad, por ejemplo, como lo acabamos de ver en el caso de Facebook después de las declaraciones de la ex funcionaria de la empresa Frances Haugen que han demostrado cual es negocio del hombre que creó Facebook traicionando desde un principio a amigos y socios.

Lo mismo sabemos que ha sucedido con Google que a principios del siglo intento de hacerse de todos los libros del mundo violando las leyes de derecho de autor, por lo que fue frenado legalmente, por lo que la premisa de The Billion Dollar Code no suena para nada irreal, aunque se haya declarado ya que Terra Vision y Google Earth son totalmente diferentes.

En la miniserie es un verdadero ensayo en ficción sobre cómo gracias a la ambición y la falta de ética la idea inicial que tenían muchos de los creadores y usuarios de Internet, la red torció el rabo, como dirían por ahí y por eso siempre debemos agradecer la existencia de hombres y mujeres como Haugen, Edward Snowden, Julian Assange y otros tantos que creen en la libertad y la democracia.

En el sitio de ART+COM se pude ver el video comparativo entre el invento alemán y el norteamericano que vemos proyectado en una de las secuencias del juicio en la serie, esta es la dirección. https://artcom.de/en/?project=terravision


Publicado originalmente roastbrief.com.mx en octubre de 2021

Imagen Netflix

miércoles, 30 de junio de 2021

Miradas que engañan y distopias.

 



Detrás de sus ojos y Tribus de Europa se estrenaron la misma semana en Netflix y son opciones para verse con ciertos asegunes cada una.

Armando Enríquez Vázquez

En Netflix hay dos nuevas propuestas para ver; una miniserie inglesa y una serie alemana que están bien para pasar el rato si uno esta dispuesto a ciertas chapuzas de los creadores y escritores. Crear una historia sólida y sin huecos parece cada día más difícil dada la necesidad de las plataformas por llenar espacios para enfrentar la cada vez mayor competencia.

La miniserie se llama Detrás de sus ojos creada por Steve Lightfood a quien debemos esa versión cursi y simplona de la leyenda de Arturo llamada Camelot, y la exitosa precuela de la vida de Hannibal Lecter. Detrás de sus ojos es una historia de un triángulo amoroso con un twist tramposo que se revela al final de la trama.

La llegada de una pareja formada por David (Tom Bateman) y Adele (Eve Hewson) a los suburbios londinenses va a marcar la vida de Louise (Simona Brown) quien una noche de copas frustrada al ser plantada por una amiga y antes de resignada regresar a casa con su hijo, provoca un pequeño incidente al tirar el whisky de David y por educación pagarle la bebida al hombre con quien termina en una muy amena platica yantes de convertirse en una relación de una noche la cordura, al menos eso es lo que parece, de David termina por llevar a los personajes a sus respectivas cotidianidades. La trama se vuelve interesante cuando al día siguiente al llegar al consultorio de siquiatras en el que trabaja como secretaria Louise descubre que su nuevo jefe, es David quien está en la oficina con su esposa. Louise se esconde en el baño y se presenta ante su nuevo jefe, hasta el día siguiente que es el primero en que David trabaja. Obviamente lo que tiene que pasar habrá de pasar. La historia comienza a volverse complicada porque Adele conoce a Louise y se vuelve su amiga. Lo que es un clásico ingrediente para tratar de atrapar al espectador, los otros ingredientes son que algo extraño se adivina en la relación de Adele y David, en un juego de poder sobre cual de los dos domina al otro, pero además al parecer David tuvo que huir de la ciudad donde la pareja vivía antes por una relación con otra mujer. Lo que es más interesante es que Adele es una millonaria, sus padres murieron cuando la mansión en la que vivían se incendia y David el hijo de uno de los trabajadores de la propiedad salva a Adele, ella tenía diecisiete años y tras la tragedia tiene que pasar una temporada en un siquiátrico donde conoce a Rob (Robert Aramayo), un heroinómano, homosexual que se convierte en el mejor amigo de Adele. Pero Rob desapareció hace años, sin que nadie lo eche de menos. Las sospechas de todo tipo se van haciendo patentes para el espectador mientras va desarrollándose la trama.

La situación de Louise por su parte es la de una madre divorciada, con un hijo que ve a su padre y que tiene un viaje a Francia con su padre y su pareja, lo que le permite a Louise llevar su affair a casi una relación de pareja, por un lado, y a fortalecer la amistad con Adele, por el otro. Pero Adele es una mujer posesiva al extremo y como siempre cuando al final todo se descubre Louise es la que se lleva la peor parte. Nunca me han gustado las historias donde el escritor saca un as de la manga y modifica la premisa establecida, y más cuando como en este caso ese as pretende ser la vuelta de tuerca sorprendente dentro de una lógica inexistente en todo el planteamiento de la situación y por lo tanto no es tanto una vuelta de tuerca, como un clavo metido a martillazos.





Por otro lado, se estrenó la primera temporada de la serie alemana Tribus de Europa una más sobre sociedades humanas tras el apocalipsis, en esta ocasión la sociedad se ha enfrentado a un gran apagón tecnológico que ha dado como consecuencia la fractura del viejo continente y el regreso de alguna manera a la edad media con grupos y bandas por todo el continente. La serie empieza en 2079 con tres hermanos de la tribu Orígenes, una pequeña banda que vive en el fondo del bosque de lo que alguna vez fue Alemania. Los hermanos; Liv (Henriette Confurius), Kiano (Emilio Sakraya) y Elja (David Ali Rashed) el más joven que será iniciado en la edad adulta de la tribu tras haber cazado su primer lobo. La cacería se ve interrumpida por la caída de una nave de otra tribu a la que se conoce como Atlante y que son los poseedores de la tecnología más avanzada del planeta. El piloto de la nave herido esconde un extraño cubo que al parecer puede salvar al mundo de una nueva amenaza que destruirá Europa. Obviamente la tribu más salvaje y dominante de Europa, los Cuervos, llegará a la zona donde viven la tribu Orígenes, hará a algunos esclavos y al resto los eliminará pero no consiguen el cubo y la historia de los tres hermanos se dividirá; Kiano será convertido en esclavo Cuervo y tratara de alcanzar su libertad escalando el sistema social de esa tribu, Elja escapara con el cubo tras haber hecho la promesa al piloto herido de muerte de llevar el objeto a su destino, en el camino encontrara a Moses (Oliver Masucci), un mercenario que como suele suceder en estos argumentos se volverá cómplice y acompañante de Elja. Finalmente, Liv a la que los cuervos dejan por muerta es rescatada por la tribu Crimson que se sienten los herederos de la Unión Europea.  

La historia parece sacada de una novela gráfica autocomplaciente y totalmente dirigida a una audiencia muy joven y poco analista. Pero no es así. Las escenas sexuales y de violencia son dignas de cualquier serie mayor. Tribus de Europa no es pretenciosa, como tampoco es una serie muy elaborada, ni pensada. Los personajes son caricaturas de melodrama; El líder de los cuervos es un viejo preocupado por participar en raves, más que en gobernar y los Crimson son el estereotipo de lo que muchos jóvenes europeos piensan de la burocrática y esquematizada cúpula del gobierno europeo o de los cuerpos de paz de ONU, aunque aparecen brevemente al final de la primera temporada de la serie, una tribu llamada Femen, parece ser la caricatura de las feministas extremas. A diferencia de Detrás de sus ojos, aquí no hay sorpresas, lo puesto sobre la mesa es lo único que hay. Divertida en su tono simple, Tribus de Europa no es ni por mucho una serie trascendental, es una serie dominguera que por tener sólo 6 episodios en su primera temporada puede verse sin ningún problema y en el entendido que es mera diversión; malos muy malos, Lord Varvara (Melika Foroutan) la general que destruye a los Origenes y la dueña de Kaino esta más preocupada por satisfacerse sexualmente con su pequeño harén de esclavos que en encontrar el cubo.

Detrás de sus ojos consta también de 6 episodios, pero lo que sostiene a esta pretenciosa miniserie, es la actuación de las dos protagonistas mujeres.

Publicado en marzo de 2021 en roastbrief.com.mx 

Imagenes: Netflix

miércoles, 10 de marzo de 2021

Jaque mate con una historia extraordinaria.



 Esta no es una historia de triunfo habitual, tampoco es la tragedia o el melodrama tradicional con su moraleja, Gambito de Dama es una extraordinaria miniserie.

Armando Enríquez Vázquez

En esta temporada de Halloween y día de muertos que llena las plataformas de entretenimiento de materiales del mal llamado terror y de historias violentas y algunas bien lentas, Netflix ha estrenado una miniserie aparte, una historia humana de genialidad y adicciones. Una historia de equidad donde no la había. De soledad y solidaridad a través de una de las disciplinas humanas más menospreciadas en tiempos del estridente periodismo deportivo y las emociones baratas del escándalo, del espectáculo antes que la competencia: Gambito de Dama.

El Gambito de Dama es una jugada de apertura, esto es de inicio de una partida, del ajedrez y la miniserie de Netflix que lleva este nombre nos plantea la vida ficticia de una jugadora de ajedrez llamada Beth Harmon. La miniserie está basada en la novela homónima del escritor norteamericano Walter Tevis publicada en 1983, un año antes de su muerte. Tevis es autor de otras novelas que han sido adaptadas para el cine como El hombre que cayó a La Tierra cuya versión cinematográfica fue estelarizada por David Bowie y dirigió Nicholas Roeg en 1976, así como The Hustler y su séquela The Color Of Money cuyas versiones cinematográficas fueron homónimas, la primera estrenada en 1961 con Paul Newman en el papel principal y dirigida por Robert Rossen y la continuación estrenada en 1986 estelarizada por el mismo Newman, Tom Cruise y Marie Elizabeth Mastroantonio y dirigida por Martin Scorsese ambas películas cuentan la historia de un jugador de billar llamado Edward “Fast Eddie” Felson en dos momentos diferentes de su vida que se separan por más de 20 años.

Gambito de Dama es una miniserie que nos cuenta la historia de una brillante y genial ajedrecista en la década de los años sesenta del siglo XX. El personaje totalmente ficticio sirvió a Tevis, en los ochenta, para poner en claro su posición en el caso, entonces inexistente, de la equidad de género, pero afirma para los productores de la miniserie y de los guionistas la validez del argumento que hoy se ha convertido en algo totalmente político. Cuenta también la devastadora relación entre soledad y genio. A la distancia y conociendo la trágica y extraordinaria historia de Bobby Fischer el personaje de Beth Harmon parece estar influenciado en algunos de sus rasgos en la personalidad del polémico ajedrecista que por un momento hizo del ajedrez un orgullo en Estados Unidos y más tarde se convirtió en un paria que hasta su pasaporte y nacionalidad perdió bajo el odio irracional de la derecha norteamericana encabezada por el presidente George W. Bush.

En Gambito de Dama se cuenta la historia Beth Harmon (Anya Taylor-Joy) una niña cuya madre que sufre de bipolaridad y quien decide en una situación extrema suicidarse con su hija estrellándose de manera frontal con otro vehículo en la carretera, sin embargo, la niña sobrevive y es enviada a un orfanato católico donde la niña resulta ser brillante en las matemáticas. Beth descubre un día al conserje del orfanato el Sr. Scheibel (Bill Camp) sentado frente a un tablero de ajedrez jugando consigo mismo, tras observarlo en varias ocasiones mientras sacude los borradores, Beth decide acercarse al hombre y pedirle que le enseñe el juego y a jugarlo, algo a lo que Scheibel se niega argumentando que las mujeres no juegan ajedrez, además de subestimar la capacidad mental de la niña, quien no tarda en demostrar al viejo conserje el hambre por jugar y cómo de la observación ha aprendido el movimiento de cada una de las piezas. Poco a poco Beth se va ganando la confianza del conserje hasta que al final Scheibel accede a enseñarle a jugar. Scheibel la presenta con un profesor de una secundaria local que tiene un club de jugadores de ajedrez, la niña es invitada a jugar de manera simultanea a jugar en contra de todos los miembros del club y por supuesto Beth los vence a todos. La historia de éxito de Beth se ve interrumpida por un pequeño problema, en el orfanato se utilizan tranquilizantes para controlar a las jóvenes, Beth se vuelve adicta desde su infancia y además es a partir de su consumo de las drogas que ella puede visualizar partidas enteras de ajedrez.

Cuando el gobierno decide prohibir el uso de las píldoras, Beth resuelve robar las que quedan en la enfermería del orfanato, víctima del síndrome de abstinencia la niña no sólo se llena los bolsillos del jumper con las pastillas, sino se traga un par de puñados de píldoras que le producen una sobredosis y como castigo la directora del lugar le prohíbe volver a jugar ajedrez.

Beth Harmon es adoptada al inicio de la adolescencia por una pareja que se esta desmoronando de manera veloz, pero que le permite regresar al ajedrez y de pronto la joven se encuentra en la necesidad de pedir al Sr. Scheibel 10 dólares para inscribirse en un torneo local de ajedrez y promete regresarle el dinero. Por supuesto recibe el sobre con el dinero que le presta Scheibel y se inscribe en el concurso. Beth sorprende a todos los participantes pues sin tener un ranking en el ajedrez de Estados Unidos, la adolescente gana el campeonato y cuando su madre descubre que hay en esta afición de la joven una manera de hacer el dinero que se les ayude a mantener su casa ahora que el marido las ha abandonado, la apoya en su carrera.

Con el tiempo Beth llegará hasta el campeonato nacional de Estados Unidos y a invitacionales fuera de Estados Unidos, hasta llegar a jugar en Moscú contra el campeón mundial.

La historia no tiene los lugares comunes del perverso conserje, los malos tratos del orfanato, la madre adoptiva abusadora, al contrario, construye a partir de fuertes y honestas relaciones entre los personajes, como la amiga negra del orfanato Jolene (Moses Ingram) que reaparece en el momento preciso para salvar a Beth del alcoholismo. El creciente respeto y cariño de Beth por Alma Weathley (Marielle Heller)), su madre adoptiva. La rivalidad, atracción y rechazo de otros jugadores de ajedrez en especial de Benny Watts (Thomas Brodie Sangster), D.L.Townes (Jacob Fortune-Lloyd) y Harry Beltik (Harry Melling).

Más allá de la genialidad de la joven, de sus adicciones, está su incapacidad para comunicarse de la manera correcta con el mundo, la ira contenida ante la incomprensión del acto suicida y criminal de su madre y la arrogancia con la que se disfraza para enfrentar el mundo, además de su espíritu solitario e independiente con el que se niega a entregar mensajes en nombre de ninguna institución o causa, son parte fundamental de la historia. La interpretación excelsa de Anya Taylor-Joy que mantiene toda la miniserie debe ser considerada como pocas en tiempos en que se acostumbran historias paralelas y varios protagonistas.

Esta no es una historia de triunfo habitual, tampoco es la tragedia o el melodrama tradicional con su moraleja, Gambito de Dama es una extraordinaria miniserie con una extraordinaria actuación que mantiene la serie a lo largo de sus siete episodios.  

Publicado en roastbrief.com.mx el 3 de noviembre de 2020

imagen netflix

miércoles, 23 de septiembre de 2020

Bosque adentro, otra vez el pasado.



Otra miniserie de Netflix escrita por Harlan Coben, con producción polaca con los temas que obsesionan al escritor.

Armando Enríquez Vázquez.

Harlan Coben es un autor de novelas policiacas, nacido en Newark, New Jersey el 4 de enero de 1962, ha escrito más de 30 novelas, así como programas de televisión: unos originales otros basados en algunas de sus obras. Sus libros han sido publicados a lo largo del mundo.

La adaptación más reciente de una de sus obras es la serie de Netflix Bosque adentro, una miniserie polaca que utiliza la novela de Coben The Woods publicada originalmente en 2007, para contar una historia acerca de como el pasado atormenta a los protagonistas que en su juventud y siendo parte de un campamento de verano en los bosques de Polonia en 1994 vivieron una experiencia traumática.

El personaje principal Pawel Kopinski era, durante el campamento, uno de los jóvenes encargados de cuidar y entretener a los jóvenes inscritos, su madre una de las organizadoras del campamento y tanto él como su hermana Kamila trabajaban en el campamento. Pawel se enamora de Laura Goldsztajn, la hija del dueño del campamento. Durante la noche final del campamento la pareja se escapa para tener una relación sexual en el bosque, del otro lado de las rejas del campamento, la experiencia es interrumpida por un espantoso grito de mujer que obliga a Pawel a ordenarle a Laura que regrese al campamento, mientras el busca el origen del grito de manera infructuosa. A la mañana siguiente todos los miembros del campamento se despiertan para descubrir que cuatro jóvenes han desaparecido del campamento; Kamila, Artur Perkowski, el hijo de la afanadora del campamento y dos de los jóvenes inscritos Daniel Kotler y Monika Sowik. Las relaciones entre los cuatro jóvenes son aquellas de amistad, enamoramiento rechazo y traiciones que suceden en toda historia. Con el paso de los días los cuerpos de Monika y Daniel aparecen, los jóvenes han sido asesinados. Artur y Kamila jamás son encontrados.

Veinticinco años después Pawel es un fiscal del estado polaco, que acaba de sufrir la muerte de su esposa víctima de cáncer y vive con su pequeña hija Kaja y con la ayuda de su cuñada y su esposo trata de reconstruir su vida. Una noche la policía polaca llega buscando a Pawel, un hombre asesinado, al parecer un indigente con una identificación falsa, tenía en su posesión una gran cantidad de recortes que hacen referencia al fiscal, lo que lo convierte en sospechoso. Al ser enfrentado con el cadáver para su identificación, Pawel niega el conocer al difunto, pero tiene dudas que se van acrecentando con el paso de los días. Al parecer el muerto es alguien de aquel lejano verano; Artur. Lo que lleva al fiscal a pensar en la posibilidad de que su hermana este viva.

Además, el fiscal tiene un caso en el presente; la violación de una joven por el hijo de un afamado periodista que tratara de influir y corromper a Pawel para que abandone el caso y su hijo sea exonerado a pesar de ser culpable.

El pasado y el presente se agolpan en la vida del procurador de justicia y la obvia reaparición de Laura Goldsztajn, ahora catedrática de la universidad y esposa del rector, un hombre mucho mayor que Laura, obligan a Pawel a iniciar la búsqueda por las otras mujeres desaparecidas de su infancia y su juventud. Kamila, su hermana, y su madre quien después de la desaparición de su hija abandonó, de acuerdo con la versión del padre de Pawel, a la familia. El recuerdo final de Pawel es su madre despidiéndose de él a mitad de la noche. 

A diferencia de otras series polacas y tal vez por la influencia norteamericana de la obra original, Bosque adentro contiene una historia de amor atormentado en un silencio poco entendible en el inicio del siglo XXI, un amor frustrado que sobrevive 25 años.

Más allá de esta subtrama, los temas realmente importantes se dibujan apenas en frases que los obligan a ser visibles; los motivos inconscientes y muchas veces injustificables por los que un padre o una madre actúa en nombre de sus hijos, la verdadera cara de poder de la prensa y el cinismo de la gran mayoría de los periodistas y comentaristas de noticias, la justicia de papel y la justicia real, los crímenes perfectos que encuentran la oportunidad en el desarrollo fortuito de los acontecimientos. El pasado está siempre obnubilando al presente y marcando las acciones de los personajes, aun de manera inconsciente. El tratar de variar lo que es invariable, no permita a los personajes vivir el presente.

Llena de vuelta de tuercas y descubrimientos no tan sorprendentes en algunos casos, Bosque adentro es una miniserie de seis capitulo para ver en dos tardes en lo que sigue el confinamiento 

originalmente publicado en roastbrief.com.mx el 15 de junio de 2020

imagen Netflix

jueves, 30 de julio de 2020

El pantano recuento de muchos daños



El Pantano es mucho más que una miniserie policiaca, es una reflexión acerca del daño que hicieron los gobiernos totalitarios a los individuos en aras del bien sectario. 


Armando Enríquez Vázquez

En el último año me he encontrado en Netflix dos series polacas que hablan de una manera u otra de ese terrible pasado sufrido por los polacos tras la II Guerra Mundial cuando quedaron bajo el yugo comunista de la Unión Soviética y el estado totalitario impuesto desde Moscú en que vivieron como las demás naciones de lo que se llamó Europa del Este donde lo que menos importaba eran la libertad y la individualidad, lo que salía a flote era la corrupción y un oprobioso sistema de privilegios y autoritarismo fascista como el que se vive hoy en Cuba y Venezuela.
La primera de ellas es 1983 en la que directamente se trata el tema de la libertad y la democracia denegada a través de un sistema corrupto y oligárquico como todos los fundados con el pretexto de la salvación del pueblo.
La segunda mucho menos sutil y más llena de subtextos es El Pantano, estrenada este año. La anécdota se reduce a una mera historia policial donde una prostituta y un miembro del partido comunista polaco cabeza del deporte en un pequeño pueblo del oeste de Polonia son asesinados en un bosque cercano a la ciudad. Este sólo sirve de pretexto para contar una historia de corrupción y represión al interior de la sociedad polaca comunista. Lo peor es que no habla de la represión del estado contra los ciudadanos, que claro que existió, si no de esa autorepresión a la que se habituaron muchos dentro de este tipo de sociedades por miedo a perder las pocas libertades que les quedaban, por miedo a perder la vida y no necesariamente a morir, si no a ser marcado como opositor o renegado del sistema.
La historia protagonizada por dos periodistas uno viejo Witek, que trata de huir de Polonia para buscar al amor de su vida después de 40 años, un ambicioso joven periodista Piotr hijo de un importante miembro del politburó polaco que abandona Cracovia para crear renombre por su cuenta en un pueblo pequeño. Algo que el mismo sabe no es cierto pues el trabajo en el diario de la pequeña ciudad lo ha conseguido gracias a su padre. La esposa de este joven periodista una joven quien a pesar de estar embarazada es lesbiana o por lo menos bisexual y se ha casado para guardar las apariencias y sobre todo con el hijo de un importante político para sentirse protegida. Un sistema de prostitución controlado por el estado y noticias manipuladas; “oficiales”, que no se cuestionan porque no tiene sentido hacerlo; si así lo ha dicho el partido y no hay manera de que haya sucedido de otra manera. La importancia de la nota la marca la agenda del politburó.
Por otro lado, se encuentra el suicidio de un par de adolescentes que sin explicación alguna han decidido lanzarse al vacío desde la azotea del edificio donde vive ella. Nadie parece interesarse por este caso, los suicidios en esas sociedades no eran reconocidos, era poner en claro el fracaso del gobierno para hacer felices a sus ciudadanos. Además, la joven era hija de un preso político, un experiodista que interesado en denunciar la corrupción y que en su momento fue denunciado por Witek, con la única intención de salvarle la vida.
La chica independientemente de ser una estudiante modelo, era una apestada dentro de la escuela por el asunto de su padre. Estigmatizada y despreciada, es además atacada sexualmente por un depredador sexual cobijado por el sistema. Algo que ella aprovecha para hacerse de unos dólares para deslumbrar al joven que se ha enamorado de ella y ella de él.
El suicidio hace a Witek, tener cierta carga de conciencia que lo obliga a necesitar aclarar la trágica historia. Sin embargo, existe otro factor que lleva a Witek a tratar de averiguar la verdadera razón sobre el suicidio; el eco de su historia personal y de los horrores que sucedieron al terminar la II Guerra Mundial en el bosque aledaño a la ciudad, donde tanto la joven pareja contemporánea como él y su amada en su momento se daban cita.
Mientras Piotr encerrado en su deseo sexual reprimido decide seducir a la viuda del político asesinado, o termina siendo el cazador cazado. Piotr tomara las peores decisiones a lo largo de los cinco episodios de la miniserie, pero saldrá sin problemas de los embrollos gracias al peso de su padre, su ingenuidad e inexperiencia se verán mermadas, que no destruidas, mientras que la vida de Witek cambiará de manera radical y él, acostumbrado a no cuestionar, terminara aceptando los designios del destino de manera estoica y tal vez por primera vez haciendo uso de lo poco de su libre albedrio que le permite la sociedad totalitaria en la que vive.
El Pantano es mucho más que una miniserie policiaca, es una reflexión acerca del daño que hicieron los gobiernos totalitarios a los individuos, a sus anhelos, sus gustos y sus ambiciones en aras del bien sectario de asesinos, censores, tiranos y corruptos que gobernaron muchas de estas naciones y otras que aun gobiernan en otras latitudes en la actualidad.
Las sociedades han cambiado y cambiaron a lo largo del siglo XX, pero no por los políticos, si no por los ciudadanos que derrumbaron muros y acabaron con los tiranos burocráticos de estados basados en la prepotencia, la impunidad y la corrupción. Y ese cambio permite que hoy se reflexione y se muestre sobre estas sangrientas tiranías modernas en series como El Pantano.

publicado en roastbrief.com.mx el 28 de abril de 2020
imagen netflix.

sábado, 11 de julio de 2020

Asesinatos del Valhalla otra de crímenes nórdicos.



Otra serie noirdik con diferentes capas de lectura, situada en la sociedad moderna de Islandia que vale la pena ver. 

Armando Enríquez Vázquez

Nunca me canso de las historias de crímenes nórdicas, el famoso Nordic Noir, y Netflix acaba de estrenar una buena, el titulo traducido desde la visión norteamericana de las cosas es Los Asesinatos del Valhalla, sin embargo, el titulo original de la serie es Brot, la palabra islandesa significa literalmente violación y este título tiene que ver más con el tema y el subtexto de la serie que el más obvio y pedestre seleccionado por Netflix.
La historia como muchas de las series del género está llena de vueltas de tuerca, de arcos narrativos paralelos igual de interesantes que el principal y que además completan y añaden el cuadro del tema principal de la serie.
La historia creada y escrita por Thordur Palsson, trata sobre tres asesinatos que se cometen en la actualidad, los asesinados se relacionan en su pasado, cuando los tres trabajaban en un orfanato llamado irónicamente Valhalla, el salón donde los vikingos que morían en batalla con honor iban a celebrar sus hazañas con los dioses y las valkirias.
En la serie, en Islandia de finales de la década de los ochenta Valhalla fue una casa hogar para jóvenes hombres de familias disfuncionales, donde los jóvenes internos fueron víctimas de abuso físico, mental y además fueron violados. Un extraño visitante llegaba periódicamente a Valhalla y en un cuarto totalmente oscuro abusaba de uno de los jóvenes internado en el lugar elegido por los tres guardianes del lugar. El abusador cortaba una pequeña parte del antebrazo de su víctima, como un trofeo y un recordatorio.
En un inicio, tras el primer asesinato, la detective Kata (Nina Dogg Filippusdottir), quien espera el ascenso como jefa de su división en el cuerpo policiaco de Reikiavik, es decepcionada pues ese mismo día que se descubre el primer asesinato y se espera el anuncio de su ascenso, su jefe nombra a otra persona de otra división totalmente diferente.
Además, se decide traer a un detective desde Noruega para ayudar con la investigación, Arnar (Björn Thors) aunque es miembro de la policía noruega Arnar nació en Islandia, pero la sociedad protestante en la que creció y su orientación sexual hacen que Arnar sea maltratado y despreciado por su padre hasta que logra el que sea expulsado de la comunidad, entonces un policía Magnus (Sigurdur Skúlason) y su esposa deciden adoptar a Arnar y criarlo. El policía avanza con el paso de los años en el escalafón policiaco y cuando Arnar regresa a Reikiavik Magnus es el jefe de Kata y quien solicita la inclusión de Arnar en la investigación pues está orgulloso de él.
Al mismo tiempo, Kari (GrettirValsson), el hijo adolescente de Kata se ve vuelto en un incidente que termina en la violación de una joven en una fiesta que hace a Kata llevar a cabo acciones de encubrimiento aprovechando su puesto.
Los Asesinatos de Valhalla es una serie tiene como temas la justicia, el poder, el tiempo. A falta de una justicia impartida por la sociedad, la justicia que imparte un ser humano roto por esa injusticia tan humana y sustentada por el poder. Pero principalmente como su nombre en islandés lo indica la violación, en todos sus sentidos; física, mental, en la confianza.
La fuerza de la actuación de Nina Dogg Filippusdotir, se iguala a otras icónicas del género: Sofie Grabol en la inolvidable y esencial Forbrydelsen, y Sofia Helin en Bron/Broen. Porque Kata no es solamente una eficiente y talentosa detective que tiene que ser políticamente alejada del caso, incluso a manera de protegerla, es una celosa, posesiva y ciega madre capaz de hacer cualquier cosa por defender a su hijo. Su personaje se derrumba para volver a crecer y llegar a lugares que únicamente le pueden augurar la muerte. A su lado la construcción del personaje de Arnar contenido hasta el punto de hacer del personaje una especie de autómata, al que sólo parece interesar su trabajo. Que no supera, ni quiere superar a esa familia que lo ha rechazado desde su infancia, que lo ha maltratado y obligado al exilio. El no permitirse tener cualquier tipo de sentimientos, suprimir su humanidad en base a trabajo y ejercicio, lo convierte en un frío e introvertido personaje, que cobra su naturaleza humana cuando bebe.
La serie cuestiona como en otras de estas historias nórdicas la importancia de los medios públicos y su actitud contestaria y sensacionalista que sólo reacciona cuando surge la nota y como parte de generar ratings. Aunque en el caso de los Asesinatos del Valhalla esta representación de los noticieros de televisión no es tan negativa.
Los Asesinatos del Valhalla, enmarca la frialdad de sus personajes y su tema con los hermosos gélidos paisajes de la Isla del norte de Europa.
Con sólo ocho capítulos Los Asesinatos del Valhalla es una miniserie que vale la pena verse.


Publicado en roastbrief.com el 6 de abril de 2020
imagen Netflix.

martes, 7 de enero de 2020

Chernobyl; Estado vs Individuo, la peor tragedia.



Chernobyl invita a reflexionar sobre la falsedad de la transparencia gubernamental; la arbitrariedad que el poder político da a los hombres y la fragilidad del ciudadano común frente a cualquier Estado. 


Armando Enríquez Vázquez

Espere un tiempo antes de ver Chernobyl de HBO quería dejar pasar la euforia inicial de ciertos periodistas y comentaristas de noticias acerca de una serie que tiene que ver con lo que es su profesión. Escrita y creada por Craig Mazin y dirigida Johan Renck. El primero conocido por sus textos para comedias totalmente simplonas como Scary Movie 3 y 4 o ¿Qué pasó ayer? Parte Dos y cintas de acción como El cazador y la reina de hielo o la nueva versión de Los ángeles de Charlie. Por su parte Renck es un director que ha participado en algunas de las series exitosas de este siglo, dirigiendo un puñado de capítulos en cada una de ellas como Breaking Bad, Bates Motel, The Walking Dead, Vikingos, así como dos de los últimos videoclips de David Bowie; Blackstar y Lazarus. De esta muy dispareja unión, surgió una de las miniseries más llamativas, reflexivas e impactantes de este año. Alejada de esa crónica informativa que podía, y yo temía, se ocupara de la serie.
El tema central de la serie Chernobyl, desde mi punto de vista, está lejos de ser la enorme tragedia que a todos los niveles resultó ser el accidente en la planta nuclear de la ciudad ucraniana de Chernobyl. El tema se centra en lo que es la mayor tragedia de la humanidad en el siglo veinte; la pérdida y la carencia de importancia de la persona humana, de su voz, bajo el oprobioso poder de una avariciosa y mediocre, pero muy omnipresente burocracia de los gobiernos de izquierda y derechas del mundo. Como toda gran serie es el accidente el pretexto para reflexionar sobre otros asuntos tremendamente más humanos.
Si bien Chernobyl no puede dejar de hablar con esa visión maniquea que tienen los norteamericanos de los soviéticos, y más en esta época de Donald Trump, mostrando los terribles errores cometidos en la Unión Soviética y que muchas veces de manera consciente o como en el caso del accidente de Chernobyl, inconsciente, terminaron con la muerte de miles de seres humanos ajenos a la política oficial, como si esto nunca hubiera sucedido en Estados Unidos.
La miniserie toda en tonos muy neutros, grises nos quiere mostrar a una ciudadanía aplanada por el estado soviético, incapaz de reconocer sus fallas, su estancamiento y lo que es peor su realidad.
La miniserie de 5 capítulos es sin duda el mejor aparador para recordarnos la calidad histriónica de Jared Harris que interpreta al químico soviético Valery Legasov, quien presidió el comité de investigación de las causas del accidente, lo que descubrió y el papel que el Estado jugó tratando de manipular y censurar los resultados de esta investigación y minimizando los efectos reales, lo que en su momento hizo agravarse la situación frente a las naciones de Europa. La soberbia y arrogancia de los miembros del politburó, algo que desde un principio se reflejó en la actitud de negación del encargado de la sala de reactor donde se produjo la falla humana y en la postura que las autoridades locales y sindicales decidieron acoger, cubriéndose las espaldas por un lado y por otro culpando a otros.
En ese sentido el estado soviético prefirió callar el mayor tiempo posible los hechos y en su momento negar los resultados de la investigación de Legasov, sin embargo al ser una figura conocida en el mundo por presentar sus resultados maquillados por el estado en una conferencia mundial en la que se trataba de tranquilizar a los jefes de gobierno de Europa Occidental, Legasov no fue encarcelado, ni desaparecido, simplemente al más puro estilo del totalitarismo soviético, fue condenado al ostracismo, despojado de su trabajo. Víctima de un cáncer que él mismo predijo desde su primer viaje a la ciudad afectada para conocer la realidad de un reactor expuesto, Legasov se suicidó el 27 de abril de 1988, dos años y un día después del accidente.
Chernobyl invita a reflexionar sobre la falsedad de la transparencia gubernamental en cualquier estado, la altanería y arbitrariedad que el poder político da a los hombres y la fragilidad del ciudadano común frente a cualquier Estado.
La actuación de Jared Harris es la columna vertebral de la serie y la elección no pudo ser mejor, de la mano de Legasov siempre hubo un miembro del gobierno soviético que era el encargado de mantener la información oficial. Ese hombre fue el vicepresidente del Consejo de Ministros, un hombre llamado Boris Shcherbina, en la serie interpretado por el actor sueco Stellan Skarsgard, en un principio Schcherbina es la contraparte de Legasov, pero como bien se sabe la burocracia y sus leyes son incapaces por más que quieran de modificar la vulgar y brutal realidad.  Son estos dos actores entre un enorme casting de diferentes personajes reales y ficticios, los que hacen la serie y actuaciones excepcionales como la pequeña aparición de Donald Sumpter quien interpreta a un viejo burócrata, una figura patriarcal para los funcionarios de Chernobyl, quien con el clásico discurso demagógico y chabacano sobre la importancia del estado que cualquier persona que se cree autoridad de un régimen autoritario e irracional, termina una discusión en la que en teoría la política no tiene nada que ver. La producción es excepcional, la recreación de la Ciudad de Chernobyl, es un logro de la producción y ayuda a la credibilidad de la misma.
La miniserie vale la mucho la pena verse y disfrutar por un lado de las actuaciones y por otro, en especial para los jóvenes, conocer el accidente, las razones detrás de él y la posición idiota que el gobierno de la Unión Soviético adoptó no sólo para enfrentar a sus adversarios occidentales, si no para justificar lo injustificable antes sus ciudadanos, porque en necesario poner los pies en la tierra y ser conscientes del poder real y destructivo de un estado autoritativo, dictatorial y soberbio.
Me gustaría en un futuro ver una miniserie sobre Fukushima para que nos quede claro que esto no es un problema exclusivo de los adversarios de Estados Unidos.
HBO tiene en el sitio oficial de la miniserie un podcast donde el creador y un conductor de la NPR radio pública de Estados Unidos llamado Peter Sagal, platican sobre el significado de los episodios, las memorias y las bases para realizar la miniserie, así como para enfatizar que Mazin el tema son las mentiras y sigo pensando que son esas mentiras oficiales las que anulan al individuo.

publicado en roastbrief el 2 de septiembre de 2019.
imagen: HBO

miércoles, 4 de diciembre de 2019

Las Buenas Profecías.



Entre los estrenos de Amazon Prime en 2019 hay una miniserie muy divertida, muy bien producida y muy optimista.

Armando Enríquez Vázquez

Entre los estrenos de Amazon Prime en 2019 hay una miniserie muy divertida, muy bien producida y muy optimista en tiempos donde todas las series son catastróficas y oscuras, que no por esto deja de ser una serie escatológica, se llama Good Omens.
Basada en la novela homónima publicada en 1990, escrita en colaboración entre Neil Gaiman y Tery Pratchett, Good Omens es una inteligente historia acerca de la amistad, el egoísmo, el libre albedrío, la familia y esa extraña fuerza que lo mueve todo llamada amor, estos temas tan humanos se encuentran entre ángeles, arcángeles, demonios, brujas y cazadores de brujas. La miniserie consta de seis capítulos, lo que anima a verla.
La historia se centra en Crowley (David Tennant), el demonio que transformado en serpiente se encargó de tentar a Eva ofreciéndole el fruto prohibido del árbol de conocimiento y Aziraphael (Michael Sheen), encargado de cuidar la puerta de Oriente del jardín del Edén. Estos dos personajes que a lo largo de la historia de la humanidad mantendrán una relación amable entre ellos, a pesar de saberse miembros de bandos adversarios que habrán de pelear entre ellos en el final de los tiempos de manera inevitable, son asignados para asegurarse que el anticristo llegue o no a las personas correctas que habrán de criarlo para desatar el apocalipsis.
Como en la famosa película de 1976 The Omen y a manera de referencia, el bebé debe caer en el seno de una familia de diplomáticos norteamericanos y Crowley es el encargado de entregar al anticristo a un grupo de monjas satánicas que operan el pequeño hospital donde habrá de nacer el hijo del embajador. Gracias a una serie de infortunados sucesos todo sale mal, aunque ni Aziraphael, ni Crowley se percaten de ello. Otra referencia a la película dirigida por Richard Donner, sucede en la secuencia del nacimiento y sustitución del bebé por las monjas de la orden de las parlanchinas satánicas, cuando una de ellas sugiere a la esposa del embajador norteamericano bautizar al bebé con el nombre de Demian, algo que ella rechaza por que el apellido Dowling no combina con el nombre de Demian. Los problemas reales iniciaran once años después cuando el apocalipsis debe suceder, cuando el perro del Infierno debe encontrar a su amo, el anticristo. Pero ni el perro, ni el anticristo están en el lugar correcto. Tanto Crowley como Aziraphael presentes en el cumpleaños del hijo del embajador se dan cuenta de que algo anda mal. Los mismo sucede en las fuerzas del Cielo comandadas por Gabriel y del infierno cuyo comandante es Belcebú. Aunado a Crowley, Aziraphael, ángeles y demonios hay que añadir una joven bruja; Anathema Device (Adria Arjona), heredera de la famosa bruja Agnes Nutter que escribió un perdido libro de profecías donde se encuentra esta historia del Apocalipsis y que Anathema intenta descifrar para evitar que el Armagedón suceda.
Así como un par de cazadores de brujas; uno que cuida la tradición de este empleo Shadwell (Michael McKean) y un joven de nombre Newton (Jack Whitehall) y que es un desastre con la tecnología, descendiente de uno de los cazadores de brujas más famosos; Adulterio Pulsifer, quien a su vez fue el encargado de quemar a Agnes Nutter quien a manera de terrorista de medio oriente se encarga de subir a la hoguera cargada de dinamita y clavos para acabar con el pueblo al que ha ayudado y la acusa de bruja.
 Además, están los cuatro jinetes del apocalipsis que son convocados a partir de objetos que les entrega un hombre de un servicio de mensajería tipo DHL, que hace las entregas el mismo a lo largo y ancho del mundo. Good Omens es una gran comedia negra, que incluye entre su reparto a Miranda Richardson, como una vieja prostituta; Madam Tracy vecina del viejo cazador de brujas, Jon Hamm en el papel del Arcángel Gabriel, la pequeña participación de Benedict Cumberbatch como Satanás y Frances McDormand como la voz de Dios que narra la serie.
Las actuaciones de David Tennant y Michael Sheen sostienen la serie y la hacen entrañable. Crowley, el rockstar que, miente en sus reportes al infierno lo que sin que él se lo proponga lo convierte en consentido del sistema, Crowley no pierde la oportunidad para querer tentar Aziraphael, quien nunca cae en las trampas de Crowley, además de tener una actitud de niño ingenuo y recto que lo lleva a hacer el bien, aunque esto repercuta en su imagen frente a la jerarquía celestial; por ejemplo al descubrirse que ha perdido espada flamígera desde los tiempos del Jardín del Edén. En los seis mil años que estos dos personajes han rondado entre los humanos protegiéndolos o tentándolos han desarrollado sin que sus superiores lo sepan una especie de complicidad amistosa. En los dos existe un poco de los atributos que le pertenecen al otro y que al final es lo que en el fondo los lleva a tomar la decisión de intentar impedir el fin del mundo y aceptar las consecuencias que este acto de rebeldía implica.
La miniserie es muy entretenida a la manera de las grandes comedias de la literatura y de la televisión inglesa. Neil Gaiman ya se ha manifestado en contra de una segunda temporada que sólo surgiría de la ambición de los productores, quienes como con otras extraordinarias series; Strangers Things, 13 Reasons Why, Santa Clarita’s Diet, por poner tres ejemplos muy claros, al hacer temporadas sin ton ni son sólo han logrado que las series se vuelvan totalmente olvidables. Good Omens es una miniserie, un divertimento con el que uno realmente disfruta el fenómeno de una buena adaptación y muy buenas actuaciones, sin otra pretensión que la de entretener.

publicado en roastbrief.com.mx el 5 de agosto de 2019
imagen Amazon Prime. 

miércoles, 15 de agosto de 2018

El Terror: La historia vuelta ficción



Una historia real envuelta por más de un siglo en un misterio es el mejor pretexto para crear una extraordinaria novela y después una miniserie. 


Armando Enríquez Vázquez

Tomar un hecho de la historia y convertirlo en una ficción. Lo hemos visto mil y una veces. La historia se recorta y se viste de melodrama, se exagera a los personajes en su bondad o maldad y se espera que la historia así maquillada se vuelva atractiva a las audiencias.
AMC la cadena de televisión que produjo la extraordinaria Mad Men, produjo y estrenó en marzo la serie de The Terror. El nombre parece sugestivo y revelador de una trama similar a muchas historias gore que abundan en la televisión e internet, pero no. Esta vez se trata de una serie histórica. De hecho, Terror es el nombre real de un barco de la armada inglesa que junto con otro barco Erebus llevaron a cabo una expedición a mediados del siglo XIX que terminó siendo un misterio que parcialmente se aclaró hace dos años cuando después de 171 años los restos del HMS Terror casi intactos fueron descubiertos en el fondo del Océano Ártico. En 2014 arqueólogos marinos canadiense descubrieron al Erebus, sólo con daños en la popa del barco. Ambos navíos llevaron a cabo misiones en la Antártida antes de emprender la que en 1845 sería su travesía final al verse envueltos por hielo en las cercanías de la Isla del Rey Guillermo en el estrecho de Victoria en Canadá que llevaron a su tripulación a la desesperación y después de dos años a abandonar las naves.
Al frente de la expedición iba un grupo de viejos lobos de mar ártico y antártico que buscaban encontrar finalmente el llamado Pasaje del Norte que era la forma de pasar del Océano Atlántico al Pacífico que haría el comercio entre Inglaterra y China o la India más barato y menos peligroso.
La historia y lo que pasó realmente al comandante Sir John Franklin se descubrió con el tiempo, se sabe que murió antes que las tripulaciones de los barcos los abandonaran en busca de tierra.  A diferencia de lo que sucedió en realidad con el segundo al mando y Capitán de El Terror, Francis Crozier, al tercero en mando James Fitzjames y las tripulaciones de ambos barcos, las teorías acerca de como murieron estos marinos son muchas, lo más lógico es que el frío y el hambre acabaron con ellos.
A lo largo de toda la investigación que ha generado durante más de siglo y medio el misterio que rodea a las dos embarcaciones se hallaron algunas latas del alimento que llevaban y que se ha comprobado que estaban contaminadas por plomo causa de una pésima calidad en las soldaduras. Estas latas envenenaron a los marineros, esto se comprobó cuando se analizaron los cabellos de algunas de las 24 momias de tripulantes halladas en tumbas y ataúdes. El envenenamiento por plomo puede causar la locura. Además, se sabe que los miembros de la expedición practicaron el canibalismo.
La historia ya en sí misteriosa y fascinante que ha movido a todo tipo de investigadores, incluido un inuit que se dedicó a la búsqueda de los restos del HMS Terror y HMS Erebus durante buena parte de la segunda mitad del siglo XX, y de la cual se han escrito ya varios libros históricos, llevó también en 2007 a la creación de la novela ficción basada en los hechos titulada The Terror escrita por Dan Simmons y que sirvió de base a la serie de AMC.
Tanto la novela como la serie incorporan un elemento de magia y chamanes inuit a la trama. La aparición de un viejo chamán y su hija y un poderoso Tuunbaq, un demonio del ártico devorador de almas y de cuerpos sirve para aumentar la tensión y las alucinaciones paranoicas entre los exploradores.



La miniserie consta de diez capítulos estelarizados por Jared Harris en el papel de Francis Crozier, Tobias Menzies como Fitzjames y Ciarán Hinds como Sir John Franklin, además de otros miembros de la tripulación entre los que destacan Paul Ready como el doctor Goodsir y Adam Nagaitis como Cornelius Hickey.
Los nombres de los miembros de la tripulación son reales y algunas de las momias encontradas en las cercanías de la Isla del Rey Guillermo pertenecen a los hombres representados en la serie. Curiosamente Hickey, el antagonista de la serie es un personaje del que nada se sabe en la vida real, solo existe, además de su nombre y fecha de nacimiento en el registro de embarque, un cuchillo quirúrgico con un mango de hueso elaborado por el propio Hickey quien labró sus iniciales en un lado del mango C H y en lado opuesto su apellido completo Hickey. Este cuchillo recuperado por los inuits parece ser la prueba de que Hickey fue uno de los últimos en morir, pero por su elaboración y origen sugiere que Cornelius practicó canibalismo para sobrevivir. Lo que permitió a Simmons y a los escritores de la miniserie la creación de un personaje maquiavélico y de la misma manera que el Tuunbaq es un demonio de los pueblos del Ártico, Hickey es el demonio del mundo imperial inglés del siglo XIX. Ambos dispuestos a acabar con las almas de sus víctimas.
La serie resulta un extraordinario ejercicio narrativo, los hombres que forman parte de una desafortunada expedición que los obliga a permanecer atrapados en una región inhóspita, sus miedos, sus esperanzas y sus debilidades, demonios personales, reales y la expiación de pecados. La traición y la camaradería y finalmente el horror de enfrentar a los seres humanos del “civilizado” occidente. Enmarcadas en dos eternas noches y días que duraron meses.
El Terror es una miniserie basada en un hecho histórico que a todas luces debe haber sido un verdadero infierno para aquellos que lo vivieron y que queda de manifiesto en la extraordinaria recreación de ese inframundo blanco en el que los hombres de los navíos ingleses desaparecen victimas de la locura, la ambición, y la mezquindad de otros seres humanos. Una historia que gracias al talento de los escritores y productores llena los huecos de una historia que no se ha terminado de contar, que tiene aun misterios por develar, al parecer y esto no lo trata la serie entre las momias encontradas en el Ártico se han descubierto mujeres, algo que parece insólito y no tiene explicación.
Es un prodigiosa manera de crear un ensayo de la condición humana y también de la mirada del colonizador en contra de la del explorador. 


publicado en roastbrief.com.mx el 24 de abril de 2018
imagen; AMC