sábado, 12 de junio de 2010

LA RUEDA DE LA FORTUNA


DE LESIONES Y DEBUTS FALLIDOS

El mundial de futbol, fiesta, triunfo y gloria ha sido para unos, mientras que para otros se ha convertido en la desgracia que tocó a la puerta.

Dice el dicho: “Cuando te toca ni aunque te quites, cuando no te toca ni aunque te pongas”.

Hace tan sólo un par de semanas Michael Ballack el capitán de la selección alemana sufrió una falta que trajo como consecuencia que el alemán no asista al mundial de Sudáfrica 2010. Kevin-Prince Boateng, jugador del Portsmouth, en el último partido de la Liga Inglesa, causo la ruptura de ligamentos internos al jugador alemán.

La historia de Ballack me llevó a buscar alguna historia similar en el futbol donde un jugador por una lesión de último momento dejara de participar en algún mundial pocas semanas antes del inicio del torneo. Y no por el futbol, si no por lo atractivo que resultan las historias del destino. Esas historias que son similares en todo el mundo, acerca de un hombre que durante 40 años compró el mismo número de la lotería semana tras semana. Sorprendentemente, el hombre murió la semana en que finalmente salió sorteado el número, sin haberlo comprado siquiera como herencia a la familia.

Al parecer la historia más comúnde lo que esperaba; los dardos del destino han marcado a muchos jugadores a lo largo de la historia del futbol. David Beckham tampoco jugará en el mundial de Sudáfrica. El jugador inglés se rompió el tendón de Aquiles en una jugada durante la liga italiana. En 2002, asimismo, por una lesión estuvo a punto de perderse el mundial de Japón - Corea.

También en el 2002 el jugador Italiano Roberto Baggio se perdió del mundial. seis meses antes del mundial sufrió una lesión en la rodilla.

En 1998 tres meses antes del mundial de Francia el jugador Brasileño Junhino sufrió un golpe en el tobillo durante un partido de la liga española. El defensa del Celta de Vigo, que bloqueo al brasileño le causó una fractura en el peroné que lo mantuvo fuera de la competencia en Francia.

Un caso, aparte, es el del francés Djibril Cissé, quién se fracturó la tibia y el peroné a sólo seis días de iniciar el mundial de Alemania 2006 en un partido amistoso contra la selección de China.

Buscando casos, encontré al menos dos casos en la historia reciente del futbol mexicano: Alberto Onofre y Claudio Suárez. El más reciente fue Claudio Suárez.

Vísperas del mundial de Corea-Japón del 2002, durante el entrenamiento previo a un partido amistoso en Dallas y a tan sólo dos meses del mundial, en una acción tonta al tratar de impedir que un balón saliera del campo Claudio Suárez se fracturó el peroné, intervenido de inmediato en la ciudad americana, el entonces capitán de la selección mexicana quedó fuera del torneo más importante del futbol. En el 2006 regresaría a la selección y estaría en el mundial de Alemania, aunque no vio acción durante la competencia.

El caso más dramático en el futbol mexicano es quizá, incluso más trágico que el de Cissé, el de Alberto Onofre. Era 1970, México anfitrión por primera vez de un mundial de futbol. Como de costumbre los mexicanos listos la catarsis del gol. Dos años antes las olimpiadas habían puesto a México en el mapa deportivo del mundo. El Mundial de futbol era la oportunidad para poner a la selección nacional entre las primeras del mundo. En el último entrenamiento de la selección nacional, cuatro días antes de iniciar el torneo, el más prometedor de los jugadores nacionales se fracturó la tibia y el peroné, al chocar con su compañero Juan Manuel Alejandrez. Se dice que en el momento de entrar al quirófano el jugador se negó a ponerse la bata y pidió a los médicos que lo operaran con el uniforme de la selección puesto. Como todo final trágico, Onofre nunca volvió a portar el uniforme tricolor. El jugador tenía tan solo 23 años. Cuatro años después se retiraría definitivamente del futbol, para dedicarse al oficio familiar de tornero. Fatídicamente Alejandrez tampoco vería mayor gloria en el futbol.

Me queda más que claro que el futbol como toda actividad humana tiene riesgos. Accidentes y encrucijadas marcan la vida. Como también me queda clara la frase con la que comencé este texto. Si no baste un ejemplo.

Para el mundial de Japó-Corea en 2002 la selección española contaba con Santiago Cañizares como portero titular, treinta días antes de iniciar la competencia y estando en su hotel una botella de loción cayó al suelo cortándole el tendón del dedo pulgar y parte del pie derecho. El guardameta español no solo se perdió de jugar en el mundial, si no que nunca más volvió a ser parte de la “furia roja”. Su carrera como portero vio su fin después de éste extraño desplante del destino.

Como toda historia de futbol esta es redonda y regresa a Michael Ballack, quién está pensando seriamente demandar al jugador africano que lo lesionó. Curiosamente, Kevin-Prince Boateng nació en Alemania, su hermano Jerome juega con la selección alemana, él tomó la decisión de jugar con la selección de Ghana que enfrenta a Alemania en las fases de grupos de Sudáfrica 2010. Ballack lo acusa de haber hecho la entrada de manera malintencionada.

Pero eso ya no entra dentro del terreno del destino, si no de las teorías de conspiración y ese es tema aparte…

publicado por thepoint.com.mx 10 de junio de 2010