jueves, 2 de abril de 2015

El futuro del pastel publicitario en televisión.



La inversión publicitaria comienza a abandonar a la televisión abierta.

Armando Enríquez Vázquez.

Hasta hace tan sólo un par de décadas la publicidad en televisión abierta en México era exclusiva de Televisa. La llegada de Televisión Azteca incomodó a la empresa de Azcárraga Milmo que aún vivía, que carente de inteligencia para negociar, se había acostumbrado a decisiones tiránicas que siempre resultaban en su favor y en contra del anunciante, para Televisa sus clientes eran menos, mucho menos que sus empleados.
El cambio de ciertas políticas en canales públicos y la aparición de canales como el 40 y más tarde el 28 hicieron que tanto Televisa como Televisión Azteca, años después, sacaran las garras y defendieran algo que a todas luces consideraban como patrimonio de las empresas: la inversión publicitaria.
Finales de 2015, principios de 2016 marcará la llegada de dos nuevas cadenas nacionales a la televisión abierta en nuestro país. Aunque la reforma en materia de telecomunicaciones llegó con un retraso de más de tres lustros, en lo que se refiere a la inversión publicitaria en el medio esta se verá dividida de manera gradual o si la oferta de programación de los nuevos canales es lo suficientemente atractiva de una forma más rápida. Lo que afectara de manera directa al actual duopolio.
En esta ecuación debemos sumar otros factores como el crecimiento en la migración que se ha dado en los últimos años de la publicidad de la televisión abierta a la televisión de paga. El cada vez peor posicionamiento de la marca Televisa entre los sectores de mayor poder económico y la poca respuesta que han tenido las marcas que han creado tratando de ocultar su pertenencia a Televisa como son el caso de Izzi o Veo. Eso sin contar los kilómetros que les lleva ya de ventaja Carlos Slim en Internet con Unotv, Clarovideo y Claromusica.

En los próximos cuatro o cinco años la forma en que se pauta y vende la publicidad en televisión abierta en México cambiara de manera radical. Lo deseable es que con estos cambios la oferta de contenidos nuevos, atrevidos, creativos y propositivos aumente. La realidad es que tal vez esta discusión sea irrelevante si los contenidos y espectadores cambian de plataforma, como parece ser la tendencia. El peligro será que muchos canales sobrevivan de la llamada publicidad oficial y de esta manera se conviertan en órganos de propaganda del gobierno como ya sucede con los espacios informativos de Televisa en específico. 

publicado en roastbrief.com.mx el 12 de enero de 2015
imagen:rhys jordan taylor