lunes, 30 de mayo de 2011

Survivor

El fin del mundo pasó una vez más, ya tenemos nuevas fechas y sobreviviremos de nuevo como lo hacemos a otros fines del mundo más personales, más devastadores.


Armando Enríquez Vázquez


El pasado 21 de Mayo una vez más se acabó el mundo. Lo sobrevivimos otra vez. Harold Camping, un pastor protestante y conductor de radio, quien en base a su interpretación predijo el pasado día del juicio final, ya salió a decir que él no es muy bueno, ni para la interpretación ni para las matemáticas, al revisar sus cálculos se dio cuenta de que había fallado por tan sólo cinco meses y el verdadero fin del mundo será el 21 de Octubre de este año. Lastima por los que se gastaron sus ahorros el día 20.

A lo largo de casi cincuenta años de vida he sobrevivido a varios fines del mundo. El primero que recuerdo fue en 1982, cuando la alineación de los, entonces, nueve planetas del sistema solar, Plutón fue degradado hace unos años, sería causante de una fuerza de atracción entre ellos que colapsaría no sólo a la Tierra si no a todo el sistema solar.

Los creadores de esta teoría “científica” fueron dos astrofísicos; John Gribben y Esteban Plageman, incluso publicaron un libro llamado “El efecto Júpiter”. Recuerdo bien que para esa fecha se anuncio un concierto nocturno, ¿Jorge Reyes?, tal vez o alguien similar en el Espacio Escultórico en Ciudad Universitaria, el concierto no se llevó a cabo, nunca se dieron razones, pero me imagino que algo tuvo que ver el hecho de una concentración masiva de gente en el lugar. Si el mundo se acababa; sería uno de los peores focos de infecciones de la Ciudad para los sobrevivientes. Si no; papeles, botellas y cosas peores que alguien tendría que limpiar, eso sin contar el saltó en el aumento de la población de la ciudad nueve meses después.

Sin embargo he descubierto que esa no fue la primera vez que sobreviví al fin del mundo, al parecer la primera fue en 1975, cuando los Testigos de Jehová habían anunciado el fin del mundo, claro, prueba superada y los testigos como Harold Camping regresaron a la interpretación y los cálculos, claro ellos erraron peor que Camping, su nueva fecha es el año 2034.

Pareciera que la religión y las matemáticas no son compatibles, una extensión de la vieja discusión entre evolucionistas y creacionistas llevada al campo del fin del mundo. Pero, además de los astrofísicos que calcularon mal el resultado de la fuerza de gravedad con la alineación de los planetas, sobrevivimos el fin del mundo tecnológico. El famoso “Y2K”. Tal vez porque como incrédulos del siglo XXI es más factible para nosotros una falla de origen humano que la ira de Dios, el mundo se preparó para un Apocalipsis cibernético, recuerdo haber pasado buen parte de ese 31 de Diciembre produciendo una teleconferencia para ASSA, en espera de la caída de algún avión. Sobreviví de nuevo y la ciencia tan pura y llena de fe como la religión volvió a fallar.

Pero antes había habido por los menos tres finales más del mundo en occidente y uno en oriente. En 1988 un tal Hal Lindsey vaticinó que con el cuarenta aniversario de la fundación del estado israelí, llegaría el fin del mundo. Sobreviví. En 1990 Elizabeth Claire Prophet, quién se creía la reencarnación de Nefertiti, la reina Isabel I de Inglaterra, María Antonieta y Lady Godiva, y fundadora de la Iglesia de Universal y Triunfante predijo el fin del mundo por una guerra nuclear. Sobreviví.

Recuerdo el hecho más no el año, a la mitad de los noventa, justo mientras el fin del mundo ocurría en Rwanda, un religioso cristiano coreano profetizó el fin del mundo, éste sí sabía de matemáticas, sobre todo de finanzas, así que pidió a sus seguidores desahacerse de sus bienes materiales y dejarlos a nombre de la Iglesia o entregárselos a él directamente y luego les pidió suicidarse. Obviamente, no pudo disfrutar del paraíso terrenal pues la justicia cayó sobre él. El y su esposa se habían allegado más 30 millones de dólares de sus seguidores.

Otro caso curioso fue el protagonizado en San Diego por Marshall Applewhite y los seguidores de su secta “La puerta del cielo” quienes creían que el paso del cometa Hale-Bopp traería consigo el fin del mundo, por lo que tuvieron que suicidarse todos, afortunadamente tras el cometa venía una nave espacial que llevaría sus almas a otro planeta donde gozarían de la gloria celestial. Un fin del mundo digno de los “Expedientes X” o de “Fringe”.

Sin ser consciente de ninguno de los dos sobreviví ambos.

Me pregunto sí uno anuncia el fin del mundo y éste no sucede que hace uno con su vida. Nada que uno diga volverá a ser confiable. Los pastores y líderes religiosos siempre tendrán un pretexto; “Perdón no sabemos sumar o restar o las dos cosas al mismo tiempo” o “Dios no quiso destrozar su hermosa creación y nos hizo una prueba de último momento y la pasamos”. En el caso de Gribben o Plageman, que universidad los contratará para dar clases, Los veo en Las Vegas y entre tanto pecador reparten trípticos con el titular: “Arrepiéntete”, anunciando, ya sin fechas claro, que el fin está cerca.

Hoy tenemos dos fechas próximas para el Apocalipsis, el 21 de Octubre según Camping y el 21 de Diciembre del 2012, según algunos que dijeron los mayas.

En la literatura y las películas siempre hay sobrevivientes al cataclismo que narran el fin de los días como los conocemos. Estos sobrevivientes siempre tienen presente que el mundo como lo conocieron es un lugar al que no se puede regresar, que está perdido y las nuevas condiciones son totalmente extrañas a él. Pero hasta el momento somos muchos como para poder romper con la vulgar cotidianidad y nadie ha narrado nada.

Yo creo en el fin del mundo. ¿Cuándo sucederá? Sucede a veces. El divorcio, en la muerte de un ser querido, en un rompimiento amoroso, nuestro mundo se colapsa y por un tiempo mientras contemplamos la ruinas, lo que quedó que nunca volverá a ser, sentimos que el mundo, al menos en parte, se ha terminado . Hay quienes sobreviven, otros a veces prefieren morir ante el hecho. Cuando hace más de doce años me avisaron de la muerte de uno de mis mejores amigos, me quedé toda la tarde y parte de la noche en mi oficina en el mismo lugar. Cuando me divorcie contemplé las ruinas por un tiempo y después seguí adelante.

Cuando alguien habla sobre el fin del mundo, suelo contestar; “Y después de que haya pasado, los voy a extrañar a todos”. Mayo ha sido apocalíptico en muchos sentidos. Parece que, una vez más, lo sobreviviré… y como siempre los extraño a todos.



Publicado el 30 de Mayo de 2011 en blureport.com.mx