lunes, 10 de octubre de 2011

De Reykjavik a Nueva York: La voz de todos.



Armando Enríquez Vázquez

Lo que inicio hace tres años en la capital islandesa se extiende por el mundo. La voz de los ciudadanos comienza a hacerse escuchar en todos los países, a pesar de los esfuerzos por evitar su propagación y difusión.

Julio 2011. En Islandia los esfuerzos para llegar a una nueva constitución elaborada por los ciudadanos estaban a punto de verse materializados, en España de manera pacífica la gente seguía ocupando las principales plazas de Madrid y Barcelona, En Grecia de manera no tan tranquila, los ciudadanos griegos se enfrentaban al gobierno por la crisis y los recortes presupuestales, mientras esto sucedía en Europa, el día 13 un grupo llamado Adbusters daba a conocer un comunicado al pueblo norteamericano; “Ocupemos Wall Street”, en él se manifestaban por la idea de regresar el sueño americano y el país a sus verdaderos beneficiarios, los ciudadanos. Invitaba a todos los ciudadanos norteamericanos y del mundo, sin importar raza, color o género a explorar ideas y alternativas para la manifestación pacífica de sus ideas. Inspirados por “la primavera árabe”, así como el movimiento del 15M. Con el pasar de los días se convocó a principios de Agosto, a la formación de la Asamblea General de la Ciudad de Nueva York (NYCGA) para evaluar las medidas a tomar.Las reuniones entre los participantes terminaron en una decisión; tomar los alrededores de Wall Street por algunos meses a partir de Septiembre.
Uno de los primeros comunicados de Occupy Wall Street, termina: “¿Por qué Ocupar Wall Street? ¡Porque nos pertenece! ¡Porque lo podemos hacer!”
El 17 de Septiembre inició la protesta civil y toma de Wall Street. Los medios que ignoraron la convocatoria y las resoluciones de la Asamblea, hicieron lo mismo con este primer día de protestas. Los manifestantes han acampado en distrito financiero de Manhattan durante más de tres semanas. El movimiento había pasado desapercibido para la mayoría de estadounidenses, incluidos los habitantes de Nueva York hasta hace dos semanas, cuando un policía roció con gas pimienta a algunos de los participantes y el video fue subido a Internet. El fin de semana pasado el movimiento cobró relevancia al ser detenidos 700 manifestantes que bloqueaban el puente de Brooklyn. El silencio de los medios de comunicación y la manipulación de la información acerca del asunto ha mantenido a una gran parte del pueblo americano en las sombras. Al igual que los islandeses, españoles, árabes, los participantes han optado por la comunicación a través de las redes sociales y el Internet. Las demandas son las mismas que en Europa y Medio Oriente, un gobierno de la gente para la gente y alto a la avaricia sin límites de banqueros y grandes corporaciones. Alrededor de estas peticiones principales, van otras muchas de todo índole; ecologistas, laborales, de género y de raza. A través de comunicados en diferentes sitios de Internet los participantes de Ocupemos Wall Street anuncian sus acciones, convocan a las marchas y promueven la solidaridad con Gracia y España, al igual que sus congéneres europeos, sus comunicados pueden ser leídos en varios idiomas y los sitios están abiertos a cualquier comentario, del tipo que sea.
Figuras importantes como Susan Sarandon, Michael Moore y Noam Chomsky han manifestado abiertamente su simpatía por los manifestantes y su causa. “Las valientes y honestas protestas en Wall Street deberían servir para poner este desastre en la mira de la opinión pública, originar esfuerzos destinados a superarlo, guiar a la sociedad por un camino más saludable.” Termina Chomsky en su saludo al movimiento.
La semana pasada, el día 4, más de 35 grupos entre sindicatos, grupos activistas y asociaciones civiles se unieron al movimiento y a la marcha del día. Eso sin contar a los cientos de curiosos que se han acercado a la protesta y han regresado continuamente con los manifestantes encontrando eco en sus demandas como trabajadores y ciudadanos. Los más viejos “baby boomers” encuentran el discurso del movimiento incoherente y confuso, “No son tan articulados como los fuimos nosotros en los sesenta y setenta”, declara un abogado de Apellido Schawrz, mayor de sesenta años, entrevistados por el New York Times, y sin embargo acepta que el movimiento ofrece una esperanza, es una chispa que puede prender, crecer y traer consigo un cambio.
Para los medios el movimiento no pasa de ser una nota más de protestas. Aislado, como lo quieren hacer ver, y localizado en Nueva York. Los más conservadores, como Fox News, tratan de infundir el temor, esa arma ideológica tan utilizada por el gobierno de los Estados Unidos, advierten que es la contraofensiva de la izquierda al Tea Party. Pero los radicales de izquierda descartan esta idea y advierten que son grupos independientes que olvidan las demandas básicas de la izquierda, pero les conceden el valor de su poder de convocatoria y no descalifican a los manifestantes en la legitimidad de sus demandas. En opinión de algunos periodistas y analistas, son los mismos independientes que votaron por Obama y hoy se sienten defraudados por lo poco que ha hecho su gobierno, son en sí una enorme gran fuerza política que todavía no se ha dado cuenta de su poder. Ellos mismos en un comunicado rechazan estar ligados a cualquier ideología de derecha, de izquierda, de género, y se declaran pragmáticos, igualitarios, isocráticos, en una palabra: libres.
El movimiento va en crecimiento y se ha expandido a ciudades como Chicago, Seattle, Los Ángeles, algunas ciudades de Florida y de Michigan. Incluso grupos radicales como Anonymus, los hackers que en los últimos meses han atacado las bases de datos y paginas de dependencias del gobierno americano, han anunciado iniciar la semana con ataque cibernético a la bolsa de valores de Nueva York.
El respaldo global también crece y los miembros de la marcha 15O que se dirige de todas partes de Europa, se dice que también grupos de Medio Oriente y Latinoamérica habrán de participar, a Bruselas para manifestarse el próximo 15 de Octubre, han invitado a los neoyorkinos a participar en la marcha global en contra de la avaricia, falta de escrúpulos y desmedida ambición de los grupos en el poder, los bancos y las grandes corporaciones.
Un lema comienza a surgir en las redes sociales y el internet a nivel mundial: “Somos el 99% y los tenemos rodeados”, haciendo referencia a que el 1% restante son la plutocracia que pretende dirigir los destinos de las naciones y sus ciudadanos.
Si quieres seguir un poco más de cerca lo que está pasando en Estados Unidos estos son algunos links a consultar:
http://www.adbusters.org/
http://occupywallst.org/
http://wearethe99percent.tumblr.com/
http://www.occupytogether.org/
A principios de la década pasada tuve la suerte y el honor de conocer a dos personas que habían participado de manera activa en las manifestaciones de los sesenta en Chicago y California, a falta de poder catalogarse a sí mismos como de Izquierda con el tiempo se habían consolado con simpatizar con el partido demócrata. El espíritu de lucha estaba aun dentro de ellos y como reflexionaba un día mi querida Rita Hagen Alemán, el ánimo seguía en todos los que habían salido a las calles a manifestarse contra el sistema, sólo que ahora eran demasiado viejos para hacerlo de nuevo, estaban ocupados cuidando a los nietos o de las enfermedades crónicas que les trajo el adaptarse al sistema contra el que habían luchado. Las generaciones posteriores a la Vietnam, desconocían su país y porque estaban como estaban, además no les importaba. Hoy parece que las cosas comienzan a cambiar y por el bien de todos esperemos que así sea.


Publicado en blureport 10 de Octubre 2011
Fotografia David_Shankbone tomada de Fast Company