lunes, 17 de octubre de 2011

La mentira. política de reelección.

De las armas de destrucción masiva en Irak al complot iraní mexicano, los argumentos sin fundamentos reales parecen ser suficientes para los gobernantes americanos y así ocultar sus problemas domésticos tratando de acrecentar su popularidad antes de una elección.

Armando Enríquez Vázquez

En la película “Wag the Dog”, (EU 1997) el presidente de Estados Unidos recurre a los servicios de un productor de Hollywood para crear una guerra ficticia y salvar de esta manera su popularidad. En la película la pregunta tácita es ¿Hasta dónde está dispuesto un político para mantener el poder?

La respuesta ejemplo; basta recordar como la administración de George W. Bush creó la mentira de las armas de destrucción masiva en Irak para acrecentar el odio de su país contra los musulmanes y justificar una guerra que aumentó su popularidad, le sirvió para reelegirse y de paso enriqueció a los “halcones” de su padre.

El pasado martes once de Octubre el procurador general de los Estados Unidos, Eric Holder, junto con los principales miembros de la inteligencia aquel país, reveló la detención de Mansour Arbabsiar y Gholam Shakuri, como cabezas de un supuesto atentado para asesinar al embajador de Arabia Saudita en los Estados Unidos con ayuda del cártel de los Zetas.

La idea suena absurdamente estúpida y para ponerlo en palabras de Robert Mueller director del FBI, “Una trama salida directamente de Hollywood.” Como en “24”, musulmanes infiltrándose en la Unión Americana. Mexicanos malos, malísimos, como en casi todas las series americanas de los últimos años; “Sons of Anarchy”, “Weeds”, “Breaking Bad”, entre otras.

Pero esta “historia basada en hechos reales” que involucra al servicio de inteligencia iraní, La Qud, y a los carteles de droga mexicana está contada de una manera que ni al peor argumentista de Los Ángeles o Nueva York se le ocurriría. Hace unas semanas un informe sobre el intento de infiltración de Irán y Hezbollah en Latinoamérica apuntaban a Hugo Chávez como el principal aliado de los musulmanes en la región y así lo vimos en la guerra de Libia. El Presidente de Venezuela en varias ocasiones ofreció asilo a Muammar Kadhaffi y declaró su apoyo al entonces líder libio. ¿Por qué de pronto recurrir a los cárteles de la droga? Y más aún ¿por qué estos habrían de aceptar una oferta de un millón y medio de dólares por un asesinato, sí su negocio les deja ganancias muy superiores en día en los Estados Unidos? ¿Por qué despertar la ira y la inevitable persecución del gobierno americano?

Pero la historia es más ridícula si leemos el informe del gobierno americano. Arbabsiar sólo se reunió en una ocasión con el supuesto cabecilla narcotraficante, al que conoció al parecer de la nada, surgió, entonces, el amor a primer vista por lo que casi de inmediato transfirió los fondos a la cuenta del narcotraficante, por su puesto todo era una treta encubierta del FBI. Poco inteligente para alguien que es miembro o está relacionado con uno de los servicios de inteligencia más prestigiado del mundo. Si existen los nexos con el gobierno de Venezuela, ¿No era más sencillo y confiable actuar a través de los contactos de Hugo Chávez?

Lo más importante es que esta historia poco sólida en su construcción y con tantos huecos en la lógica de su desarrollo. Sólo cumple con algunos objetivos básicos de la agenda americana: Los musulmanes son los enemigos más temidos del gobierno americano y segunda evitar el tema de legalización de los inmigrantes mexicanos, así como la promoción a nivel nacional de leyes racistas como las de Arizona y Alabama.

Al día siguiente de las revelaciones de las autoridades demócratas, miembros republicanos de la más extrema derecha pidieron casi sellar la frontera con México. Aquí existe otro punto importante. La crisis económica de los Estados Unidos. A falta de una planta de manufactura y la urgencia de Obama por crear empleos, la descalificación de los mexicanos es importante para regresar una planta productiva a los Estados Unidos, tratar de evitar la inversión en nuestro país. Por otro lado la posibilidad de crear un estado de emergencia y en caso extremo de guerra en la frontera para vender armas y equipo bélico. Como hace un par de semanas sugiriera el gobernador de Texas, Rick Perry.

Cuando los indignados se dirigen a la quinta semana ocupando Wall Street, la misma semana pasada en Boston se detuvo a más de 100 manifestantes, en Washington el Museo Smithsoniano tuvo que cerrar sus puertas por los manifestantes, los americanos parecen empezar a enfrentar una división interna como en mucho tiempo no se había visto. Antes de enfrentar al enemigo en casa, el gobierno norteamericano, como siempre, prefiere la táctica de ponerle cara exótica al enemigo, la cara del otro; musulmanes y mexicanos. Los malos de las películas y de las series de televisión, tratando de unir a todo el “melting pot” bajo el “God bless America”.

Pero Irán no es Irak, es una de las potencias reales en armamento del mundo. Invadir Irán no será tan fácil para los americanos y su fracaso en la región es muy claro. Los talibanes recuperando Afganistán, Pakistán cada día más desconfiado de los americanos y estos a su vez del gobierno paquistaní, Irak hecho un caos total y sin que se pueda siquiera pensar en recuperar algún tipo de orden. Sí la administración de Obama está a punto de dar un paso en ese sentido el colapso de los Estados Unidos puede estar más cerca de lo que piensan los chinos. Pero hasta los Israelíes han decido empezar a negociar con Hamas a espaldas de los norteamericanos, frente al futuro difícil que esperan que los Estados Unidos tengan que enfrentar dentro de su propia casa.

El gobierno de Teherán, ya exigió a Washington presentar las pruebas de sus acusaciones. En su estilo bravucón tanto Hillary Clinton como Joe Biden sólo han salido a amenazar y hacer más acusaciones.

Por otro lado el conflicto con México no es tan grave, ese mismo día se agradeció a nuestras autoridades la ayuda en la captura de Arbabsiar en territorio mexicano. Solo se trata de recordarles a los americanos que los mexicanos somos esos grasientos seres que vivimos al sur y que tenemos un alma malévola, como lo han visto desde hace más de cien años en los westerns. México a pesar de lo que quieran pensar allende el Río Bravo, es y será hasta que uno de los dos desparezca un aliado estratégico de los americanos.

A esto sólo falta sumarle el vergonzoso asunto de “Rápido y Furioso”, y lo que falta por descubrirse de esa estrategia tan absurda como el relato de esta semana, y que terminó haciendo que el gobierno de Estados Unidos se disparara en el pie. Hoy muchas de esas armas están de regreso en la calles de Norteamérica matando ciudadanos norteamericanos. Cuando se van a contar mentiras hay que ser inteligente, más mucho más que cuando se dice la verdad. El gobierno de Obama está desesperado pues todo parece indicar que dentro de un año estaremos viendo un triunfo arrasador de los republicanos.

publicado en blureport.com.mx el 17 de Octubre de 2011