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miércoles, 4 de abril de 2018

Bachoco una empresa sonorense.




En México una empresa ha intentado monopolizar el mercado del huevo y del pollo. Bachoco que nació hace 66 años en Ciudad Obregón.

Armando Enríquez Vázquez.

Entre las grandes campañas publicitarias de las últimas décadas en México sin duda se encuentra la que ideó Terán/TBWA para Bachoco; los espectaculares con frases como Huevo Ranchero y la imagen de un huevo con sombrero y paliacate alrededor en lo que sería el cuello del huevo. Huevo Albañil y el huevo con sombrero hecho con periódico, son parte de ya de nuestra memoria colectiva.
La campaña que ha evolucionado y mantiene este tipo de frases e imágenes es la responsable de que la marca sea conocida en todo el país y haya derrotado a la competencia que llegó con el Tratado de Libre Comercio y que protagonizó Pilgrim’s, incluso Bachoco tiene una planta en Arkansas y vende sus productos allende las fronteras de nuestro país. Además, en 2017 Bachoco adquirió las empresas Albertville Quality Foods ubicada en el estado norteamericano de Alabama y dedicada a productos a base de pollo y La Perla Pet Food dedicada a manufacturar comida para mascotas, en especial perros y gatos. Lo que sin duda la convierte en una de las empresas más exitosas de la segunda parte del siglo XX y principios del XXI en México.
Bachoco tuvo su origen hace 66 años en el poblado sonorense de Ciudad Obregón. Ciudad Obregón se encuentra en medio de la gran zona árida del noroeste del país y fue fundada a principios del siglo XX, actualmente tiene un poco más de 400,000 habitantes. Ahí bajo las condiciones extremas de clima los hermanos Robinson Bours Almada; Enrique, Juan, Javier y Alfonso decidieron en 1952 comenzar a producir huevo para la localidad.
Dada la situación de inestabilidad de México a finales de la revolución y de la carencia de centros de estudios medios y profesionales en Sonora, los hermanos Robinson Bours Almada fueron enviados a Estados Unidos para llevar a cabo sus estudios.



Poco a poco durante los años cincuenta y sesenta la empresa comenzó a posicionarse en el estado de Sonora y en otras zonas del norte del país. Navojoa en Sonora, Culiacán y Los Mochis en Sinaloa se convirtieron en centros de distribución del producto de Bachoco.
La lógica se impuso y de la mera comercialización de huevo la empresa comenzó a principios de la década de los años setenta paso a comercializar pollo. En 1973 Bachoco instaló su primera planta productora en el centro de México, en la ciudad de Celaya, Guanajuato y de esta manera inició la estrategia para atacar los mercados más grandes del país incluida la Ciudad de México. Fue en esa década también que la empresa comenzó a comercializar productos cárnicos de cerdo.
En los años 80, fue cuando la marca recurrió a la agencia de publicidad Terán/TBWA para impulsar la marca y lo logró como ya mencioné, pero más allá de la publicidad Bachoco creó también nuevas formas de comercializar el producto que ayudaron a posicionarlo en la mente del consumidor, el empaque cerrado de una docena de huevos para supermercados fue introducido por Bachoco en 1987.
En 1992 las oficinas corporativas del grupo abandonaron las áridas tierras de Sonora para establecerse en Celaya, al año siguiente compraron instalaciones en Puebla para comenzar a atacar el mercado del sur del país. A lo largo de su historia han sido muchas las empresas que Bachoco ha comprado a lo ancho y largo del país constituyéndose en la principal empresa de producción de huevo y pollo del país. Al grado que en uno de los espectaculares de la marca se anuncia como El más vendido, y aunque mostrando a un pollo vestido como árbitro de futbol soccer y mostrando una tarjeta roja, aunque al pie del espectacular se lee: En el mundial Bachoco todos los días. Haciendo del espectacular uno que ataca un evento y una temporada, el mensaje es muy claro.
Hay también un lado oscuro. En 2016, la Comisión Federal de Competencia Económica (COFECE) determinó que Bachoco coludida con Pilgrim’s, San Antonio, Tyson y Pollo de Querétaro actuó en perjuicio de los consumidores al ponerse de acuerdo y fijar entre estas empresas el precio del pollo.



Bachoco vende pollo en charolas, huevo, productos como nugets, alitas, boneless, hambuerguesas de pollo y de res. Carne de cerdo y pavo. Caldos y sazonadores.
A lo largo de su vida los hermanos Robinson Bours Almada incursionaron en diferentes negocios y aventuras personales, Javier se dedicó también a la política y como miembro del PRI fue presidente municipal de Cajeme, Sonora. Javier es el padre también del ex gobernador priísta de Sonora Eduardo Bours. Enrique fue quien estuvo al frente de la empresa por casi cincuenta años hasta que fue relevado en 2002 por su sobrino Francisco Javier Robinson Bours Castelo. Los hermanos fueron también parte de los empresarios que fundaron Megacable, la mayor empresa de televisión de paga de México. Juan y Alfonso han muerto ya.



publicado en thepoint.com.mx el 26 de marzo de 2018
imagen Bachoco

miércoles, 19 de octubre de 2016

El más reciente impacto.



El único objetivo de todo publicista es lograr que el consumidor recuerde a la hora de la decisión de compra el producto o la marca.

 Armando Enríquez Vázquez

En un mundo tan lleno de comerciales, ¿Cuál fue el último que viste? ¿Cuál fue el último que llamó tu atención? ¿Por qué? ¿Cuál fue el último que te llevo a adquirir el producto?
Un comercial hoy llama la atención del consumidor, o por la producción del mismo, por su ejecución o porque pueda ser emotivo. Pero parce estar disociado totalmente del producto. El más claro ejemplo de esto es el concurso en el que se han convertido los espacios comerciales del Superbowl. Difícilmente se convierte en un factor decisivo en la compra.
El llamado engagement es tan sólo una forma burda de poner al consumidor en contacto con los trucos de la marca en redes sociales, pero no significa la compra o el uso del producto. Pareciera que para muchos publicistas el rating es más importante que la venta del producto y es ahí donde el uso de las redes sociales es tramposos y manipulado.
A veces hay que ponerse en los zapatos del que va a recibir el impacto de lo que queremos anunciar, es bueno olvidarse por un momento de lo brillante y creativo que somos para sólo pensar cómo mi atención de simple mortal puede ser captada. ¿Qué provoca que un producto permanezca en mi mente hasta el momento de compra?
Cuando intento recordar cual es la trascendencia comercial de los más recientes comerciales e impresos que he visto, escuchado y leído, en realidad no encuentro mucha. Me llama la atención más el uso de frases vacías cómo Desfronterízate, utilizada por la cerveza Corona en los últimos meses, como tratando de justificar el hecho de no ser ya una cerveza mexicana. Imágenes absurdas como un militar griego clásico y Pancho Villa para anunciar un desodorante masculino del cual no recuerdo la marca, o frases que pretenden ser ingeniosas pero nada tiene  que ver con el producto como: No te la memes, que vemos en las paradas del metrobús anunciando un sitio informativo.
La saturación de mala, buena, e intrascendente publicidad nos está acostumbrando a ignorar la publicidad.
La publicidad está presente en todos lados, en los periódicos que nos regalan por las mañanas en cada esquina, en las pantallas de nuestras computadoras, en parabuses, forrando al transporte público y hasta en nuestros teléfonos cuando accesamos a nuestro correo o redes sociales. ¿Y?
Y el más reciente comercial que llamó nuestra atención, es únicamente eso, algo que como un meme nos causó gracia, o nos sorprendió por un instante pero que ni siquiera se nos ocurrió compartirlo, a diferencia del meme, con nadie.
No basta voltear a ver el televisor, detenernos a escuchar la radio por treinta segundos o menos, como no es importante leer un espectacular, se trata de que treinta minutos, una hora, dos días después recordemos ese producto. No el comercial, el comercial es lo de menos, es tan sólo el vehículo para promocionar el producto. El comercial no es la estrella, la estrella es el producto.
¿Cuál es la relevancia que actualmente tiene la publicidad en la decisión de compra?
Muchos de nosotros consumidores somos fieles a determinadas marcas simplemente por costumbre, por tradición familiar o porque realmente nos gusta el producto.
El único objetivo de todo publicista es lograr que el consumidor recuerde a la hora de la decisión de compra el producto o la marca.
Pero llegado el momento de la verdad el consumidor se encuentra frente al anaquel del supermercado o tienda departamental donde productos de similares y de diferentes marcas llaman su atención. Cinco, siete, diez marcas quedan frente al consumidor, con sus diferentes y llamativas etiquetas. En ese momento no hay ser humano que base su decisión en una campaña publicitaria que en el mejor de los casos vio en un cartel unos segundos antes de entrar en la tienda.
No existe publicidad hoy en día que sea capaz de incitar estampidas como la provocada por Pokemón Go en la ciudad de Nueva York, como no existe una publicidad capaz de competir contra los videobloggers más exitosos. Sin embargo, los productos y las marcas se siguen vendiendo.
A pesar de los buenos resultados en ventas algo estamos haciendo mal en el negocio de la publicidad, si no piensa como consumidor y contéstate de manera honesta ¿Cuál fue la última campaña que te impactó y llevó a comprar el producto?

Publicado en roastbrief.com.mx el 18 de julio de 2016
imagen DeathtoStock.com

viernes, 1 de abril de 2016

La corresponsabilidad del cliente.




La publicidad es una disciplina o un negocio que depende de un estrecho trabajo en equipo entre la agencia y el cliente.

Armando Enríquez Vázquez

Existen campañas publicitarias excelentes, buenas, promedio y pésimas. Muchas veces una misma agencia se encarga de hacer de todo tipo de campañas. ¿Cómo es esto posible?
Algunos podrían decir que las agencias no son selectivas de sus clientes y otros más cínicos y pragmáticos aludirán a que de algo tienen que comer. Los que evaden su responsabilidad, siempre recurrirán a la frase; el cliente siempre pierde la razón. La verdad es que muchas veces los miembros de la agencia olvidan que el cliente no es el enemigo, ni tampoco únicamente el patrón. Es el socio que recurre a la agencia por su experiencia, por su input, por esa visión externa que en teoría debe ser menos parcial; tristemente en ocasiones el mismo cliente lo ha olvidado.
Lo cierto es que la publicidad es una disciplina o un negocio que depende de un estrecho trabajo en equipo entre la agencia y el cliente. Conocerse uno al otro, confiar en él y reconocer las fortalezas y debilidades propias, así como las de la otra parte.
Un buen ejecutivo de ventas no es aquel que obedece de manera ciega los caprichos y cumple las exigencias esclavistas de un cliente tirano. Un creativo que valga la pena no es aquel que sólo piensa en ganar premios e imponer una visión muchas veces absurda sobre el producto o la marca al cliente. Un buen cliente es el que permite que la agencia haga su trabajo a partir de la información que esta tiene del producto y escucha las propuestas. Una buena agencia cumple con las expectativas del cliente y lo involucra en el proceso. Ambos tienen que aprender a escuchar al otro.
Hace poco oí que los brief son obsoletos ya, que la moda en el mundo de la publicidad se encuentra en solucionar problemas y para ello los creativos se apoyan en algo a lo que llaman storytelling, que al igual que los pomposos y vacíos títulos con los que se presentan, no significa nada. Son solo formas de descubrir el hilo negro y llamar de nuevas formas a lo que desde siempre han sido las características del trabajo.
Tal vez en el mundo de la publicidad actual nada signifiquen conceptos como brainstorming o Ganar-Ganar, lo que reina es la petulancia y falta total de autocrítica, que prefiere nuevos y rimbombantes términos, los publicistas avergonzados de serlo y urgidos por cambiar el nombre de su oficio que han olvidado las acciones y estatutos básicos del oficio.
La única forma de crear la sinergia correcta entre cliente y agencia es trabajar en equipo; cada parte aportando lo mejor de sí en aras de los resultados deseados. Siento que en la mayoría de los casos esto no funciona así, y ya sea el cliente o la agencia deberían hacer que la otra parte entienda el sentido de su trabajo, así como estar conscientes de la existencia bien común a ambos, que se logra gracias a los buenos resultados de la publicidad.
Todo el tiempo y en todos lados nos topamos con carteles, campañas en medios, campañas de BTL que lo único que nos provocan, es decir: ¿Qué carajos trataron de decir? O ¿Qué tiene que ver esto con la marca? Y hasta ¿Para qué gastaron dinero en algo así? Evidenciando así la falta de comunicación entre ambos integrantes de la simbiosis publicitaria.
En la publicidad a diferencia del arte existe un fin lucrativo, externo e intrínseco al trabajo. La publicidad jamás tendrá como objetivo el ser un fin en sí misma.
Los ejemplos de artistas gráficos, escritores y directores de cine que han hecho publicidad son incontables, pero la publicidad no define su obra y pasa a ser una curiosidad anecdótica en sus bigrafias; una pregunta de trivia.
Los malos clientes si existen, pero también existen los pésimos copys, directores creativos, directores de arte y ejecutivos de cuentas incapaces de disuadir al cliente de sus malas ideas o necios de comprender las necesidades reales de la marca negándose a modificar sus conceptos.
Las campañas buenas, exitosas y que se recuerdan no son responsabilidad de una agencia, ni de un gerente de marca, son el resultado del trabajo en conjunto entre ambas partes. Como sucede, también, con aquellas que producen pena ajena y demuestran la falta total de comunicación entre las partes involucradas. Empatizar con el cliente debería ser el principal objetivo de una agencia. A partir de la empatía se construyen relaciones exitosas y profundas de trabajo.
Los premios de la publicidad olvidan reconocer a la parte del cliente, que sin duda juega también una parte importante dentro de la concepción de cualquier acto publicitario. Por lo que para muchos publicistas el cliente es sólo un mecenas que paga su visión de la publicidad, lo que sin duda es uno de los más graves errores en la conceptualización del negocio al que se dedican.
Trabajar en equipo y en armonía es una de las metas que cualquier agencia y cualquier empresa debe buscar en su contraparte. El primer gran paso en cualquier relación entre una agencia y un cliente es saber venderse como el mejor de los socios posibles, lo que no se limita a ser los mejores intérpretes y ejecutores de las necesidades del cliente, si no en dar el espacio y la voz a este que ayude a enriquecer el trabajo. La mejor publicidad nace no del egoísmo de tengo la respuesta a todo, si no del escuchar aprende y ponerse en los zapatos del cliente para crear la mejor campaña posible, aunque no sea la que gane más premios.

publicado en roastbrief.com.mx el 4 de enero de 2016 

lunes, 2 de noviembre de 2015

Victoria más muerta que nunca.


Entre las marcas mexicanas tradicionales de cerveza, está Victoria que en época de día de muertos llena las paradas de camiones de una publicidad muy mexicana.

Armando Enríquez Vázquez

La imagen popular de la ofrenda de día de muertos en el interior del país siempre incluye una cerveza para el muerto entre los licores y viandas, por lo general se trata de una cerveza Victoria.
Victoria es la marca de cerveza con más años en el mercado nacional, su producción inició en 1865 en Toluca, era una de las marcas de la Cervecería Toluca, desde entonces han pasado 150 años en los que la marca se ha convertido en una de las favoritas de los mexicanos junto con Corona y Tecate. Otras como Bohemia, Indio, Pacifico, León Negro son cervezas con presencia en ciertos mercados y aunque han ido creciendo en su participación en el mercado no gozan de la popularidad de las primeras.



En esta época en que se acerca el día de muertos, una celebración de gran importancia para los mexicanos que durante las últimas décadas ha sufrido diferentes transformaciones y maquillajes, Victoria lanza una atractiva campaña. La Catrina, figura central de cientos de referencias a la celebración del día de muertos, famoso personaje creado por José Guadalupe Posadas con el nombre de La Calavera Garbancera,  de origen pretencioso y arrogante y que después pintaría Diego Rivera en su mural Sueño de una tarde dominical en la Alameda Central, se ha transformado con los años en pretexto para mostrar una muerte sensual, atractiva que desde el cuerpo de diferentes modelos, generalmente de hermosos ojos que resaltan en la negra cuenca de la cavidad ocular. El año pasado TVAzteca realizó una serie de cortinillas con catrinas para marcar la temporada. Hollywood ha hecho del día de muertos y de las diferentes formas en que los mexicanos consumimos y dibujamos esqueletos, cráneos y huesos por separado una forma más de su mexican curious y el último ejemplo está en la película del 007 Spectre.
El mexicano no tiene respeto por la muerte ha sido uno de los arquetipos con los que hemos crecido. Los mexicanos nos burlamos de la muerte y las celebración tan colorida de los días 1º y 2 de noviembre, solo no demuestra que la muerte es un hecho común con el que sabemos convivir, la celebramos y le agradecemos el que permita a nuestros muertos venir a visitarnos y estar entre nosotros, porque la muerte tan definitiva como es, lejos esta de resultarnos trágica, y mucho menos condena de una vida bien vivida. La muerte es una fase más y por lo tanto puede tener esa cara hermosa que nada tiene que ver con el horror descarnado de Occidente, una cara hermosa nos acerca a la seducción.



Victoria aprovecha a esta muerte con la que nos cachondeamos, que seduce con sus curvos huesos al crear una serie de posters para las paradas de autobuses y casetas telefónicas de la Ciudad de México, con sensuales catrinas.
La Tapatía, La Poblana y la Oaxaqueña, esta última mostrando sus ilíacos de manera provocativa por encima de la falda, son tres catrinas con las que Victoria ha decidido tapizar los aparadores de las paradas de autobús de la Ciudad de México.
Más allá de los maquillajes, vestuarios y buena fotografía de la campaña, el mejor de estos anuncios de Victoria se encuentra en las paradas de autobús que la marca decidió convertir en una sencilla ofrenda con veladores y unas cuantas flores de cempaxúchitl.  Conforme oscurece resaltan a la distancia. En estos casos ni una cerveza al centro de la ofrenda, todo de manera seria y con tan sólo un remate en el que lee: Día de muertos. Lo que no hace ser mexicanos. La foto de una de las sensuales catrinas y la fotografía de una botella de Victoria.



En una época en que se compite entre el Halloween, el horror y las máscaras de horrendas criaturas imaginarias que nada tienen con el Halloween y mucho menos con el día de muertos me quedo sin pensarlo con las catrinas de Victoria que desde la muerte deciden ponerse cachondas para visitarnos en la noche de muertos.

publicado en thepoint.com.mx el 26 de octubre de 2015.

lunes, 14 de septiembre de 2015

Cuadernos de doble raya.



No hay nada más que agradezcamos consumidores, viandantes y me imaginó que los clientes en primer lugar, que un mensaje claro, bien escrito, honesto y creativo.

Armando Enríquez Vázquez

Una buena frase dice mucho más que las imágenes vanguardistas de la publicidad de hoy.
Un buen copy debe ser claro. Sencillo. Contundente. Siempre recuerdo la frase con la que durante años se anunció en México Chivas Regal: Se ve caro lo es. No había más que decir. No se trataba de un asunto de calidad, ni de procesos artesanales. No. Era simple y llanamente un asunto de status. Si podías ofrecer Chivas Regal a tus convidados, entonces pertenecías a un cierto grupo social. Los comerciales no necesitaban, si mal no recuerdo, modelos exuberantes, tipos con cara de triunfadores. No. Se trataba solamente de una mano tal vez, un vaso con un whisky en las rocas, una botella de Chivas Regal como personaje principal. Nada más, nada menos. Sin imágenes pretenciosas, ni desesperadas por parecer creativas.
Una frase que decía muchas cosas.
Así de sencilla y bien construida me parece la campaña que con el regreso a clases implementó Scribe en espectaculares y paradas del transporte público. El fondo el rayado normal de un cuaderno. Los renglones azules, sobre fondo blanco que presupone el papel. Los carteles llaman la atención a la distancia y se antoja leerlos. Pero cuyos textos cierran con una frase muy clara: Hecho de ti. Porque de que otra cosa esta hecho un cuaderno, si no es de la persona que escribe en él.
Scribe es sin duda una marca que muchos de nosotros asociamos de inmediato a un pupitre, a una clase, a nuestra niñez y adolescencia. Pero en el caso de las generaciones cincuentonas, Scribe lo podemos asociar con innovación, con calidad y con aspiración. En los setenta había diferentes tipos de cuaderno Scribe, y no me refiero a la gran cantidad de diseños en la portada, eso tal vez era lo de menos, para la marca y para el consumidor. Scribe tenía una gran variedad; marcas populares y marcas Premium. Scribe era en el mundo de los cuadernos lo que Prismacolor era en el mundo de los lápices de colores. En el caso de los cuadernos había una marca Nevado. De consumo popular, Nevado, eran cuadernos muy baratos con unas pastas de una cartulina azul de muy poco gramaje, una especie de papel Revolución o Kraft, pero azul que tenía un Volcán en la portada. Scribe siempre hasta en sus productos más económicos tenía una cartulina gruesa blanca con el cuaderno que se dividía a la mitad, con logo rojo y dorado con las letras en blanco y después estaban esas maravillosas libretas de pastas duras y gruesas con llamativos diseños en colores brillantes, a final de cuenta, televisión a color, cine en tecnicolor y la psicodelia gritaba ser sinónimo de juventud y modernidad. Portadas que al final como la gris censura de los gobiernos de setenta quedaba oculta por el forro azul, o verde con el que arbitrariamente un maestro borraba los individuales gustos de cada alumno.



No es lo mismo un beso en un mensaje que en una hoja. Dice uno de los carteles y entonces uno puede pensar en muchas cosas y en una o dos personas en especial y sonreír confirmando la certeza de la frase.
Otro de estos posters dice: ¿Recuerdas a tu novia del kínder? Tu cuaderno sí.
En ambos casos debajo del logo de Scribe la frase: Hecho de ti. Porque así es, los cuadernos los hacemos nosotros y están hechos de muchas, muchísimas cosas más que los tediosos apuntes de la materia a la que los destinamos.
La publicidad de Scribe es evocadora y no apela al niño o al joven que para eso están las portadas de los cuadernos una vez llegados todos a la tienda. Scribe apela al padre y la madre que desde la primaria hasta la facultad fueron consciente o inconscientemente fieles a una marca de cuadernos, hojas de papel, libretas, blocks tamaño esquela de cuadricula chica y tamaño carta de doble raya. Con espiral, grapas o cocido en cuadernillos. Scribe es una marca que ha estado en la mochila de casi todos los mexicanos.

Me gusta mucho la publicidad de Scribe y más cuando casi envuelven edificios, como en Obrero Mundial y Amores con ella, porque cuando uno ve la publicidad de este tipo de artículos escolares, las innumerables marcas existentes hoy solo saben aludir a sus portadas o los personajes franquicia comprados por la marca para elevar sus ventas, no a la razón básica de existir que tiene el cuaderno de un niño o de un adolescente; el ser rayado, escrito, garabateado, para jugar al escritor o al dibujante, o mejor aún, que al regreso del recreo encontremos en una de la hojas las misteriosas huellas en lápiz de labio que alguna compañera dejó a manera de reto.

publicado pot thepoint.com.mx el 7 de septiembre de 2015. 

lunes, 20 de abril de 2015

Una nueva de libros y librerías.



No cabe duda que la mejor manera de promocionar y publicitar la lectura es con carteles ingeniosos que al leerlos nos inviten al libro.
Armando Enríquez Vázquez.
Cada vez que aparece un nuevo espectacular de la librería Gandhi, no nos queda más que reconocer el gran talento de sus publicistas, al jugar con la materia prima de los libros; las palabras.
Hace un tiempo, mi hija Valentina, me regaló una imagen de un pizarrón en lo que parece el exterior de una librería, el texto hace referencia a uno de los programas más populares y tal vez el más longevo de la televisión en el mundo: Dr.Who:
Inocua en el exterior.
Mucho más grande en el interior.
Capaz de transportarte en el tiempo y espacio…
¡Dios mío!
Cada libro es una Tardis.



Al pie de la frase en el pizarrón aparece una dirección de Facebook: Kaleidobooks.
Kaleido Books and Gifts es una librería australiana establecida en la ciudad de Perth. Perth es un puerto y capital del estado de Australia del Oeste con una población apenas mayor a los dos millones de habitantes. Pero la librería ha captado la atención de muchos lectores y publicistas por los ingeniosos lemas con los que promueven la lectura, conociendo la gran competencia que en los jóvenes es la televisión Kaleido Books no sólo utilizó la imagen de la nave disfrazada de caseta telefónica que el Doctor ha utilizado a lo largo de 50 años de programa para atraer a los lectores. También se ha válido del éxito de Juego de Tronos para las frases de sus pizarras. Ya sea utilizando frases del libro que se han repetido en la serie como: You know nothing John Snow! (No sabes nada John Snow). A la que además de la caricatura de Ygritte le han agregado la frase, Lee un libro.
Otro cartel que hace alusión a la saga dice: Ya están en la librería las siguientes cuatro temporadas de Juego de Tronos en su formato original de libro, Léelo ahora y evita los spoilers.



Leer no sólo es importante por todo lo que implica el crear hábitos de lectura. Leer es importante en un nivel muy pragmático porque la industria editorial continua representado una industria que mueve miles de millones de dólares a nivel mundial y cuya publicidad en nuestro país de no ser por Gandhi se limita a carteles promocionales afuera en los aparadores de Sanborn’s y alguno que otro espectacular en las calles de la ciudad promocionando la más reciente edición de un bestseller. Es curioso pero fuera de Gandhi difícilmente los mexicanos conocen otra librería.
La campaña de Leer del consejo de la comunicación esta encaminada actualmente a marcar al libro como algo que da temas de conversación, que vuelve a las personas interesantes o les da un valor, pero se olvida del personaje principal de la lectura; el libro. Leer es una aventura porque lo que proporciona el libro es muy difícil de encontrar en otra parte. Porque el libro nos transporta no con imágenes preconcebidas, sino que nos cuenta una historia que nosotros vamos contribuyendo a crear en nuestra mente al poner la escenografía y la cara de los personajes conforme a nuestro gusto, nuestra experiencia y nuestras fobias.
En ese sentido encontrar al libro correcto se vuelve esencial en niños y jóvenes, ese que los mantenga en la lectura a lo largo de su vida. La siguiente estantería de Kaleido books tiene a todos los libros envueltos en papel corriente impidiendo al comprador ver la portada y leer esas tendenciosas solapas y contraportadas, en su lugar unas pocas palabras describen al libro. En el medio el siguiente letrero: ¿Juzgas a un libro por la portada? Intenta una cita a ciegas con un libro. Estos Libros están solitarios y listos para relacionarse y te permitimos juzgarlos a partir de unas cuantas palabras clave. Es sólo cosa de intentar nuevas experiencias.  



Esta práctica al parecer se ha popularizado durante el mes de febrero en los países de habla inglesa y no es originaria de la librería australiana, si no de una biblioteca pública en Los Ángeles, la práctica comenzó a ser copiada e implementada por diferentes bibliotecas públicas en Estados Unidos y después en las librerías. La idea es que la portada no influya en la elección del lector.
Leer es importante y en una época donde las campañas de BTL y de Marketing de Guerrilla, tanto el pizarrón a la entrada de kelido books and Gifts como la campaña de la cita a ciegas con un libro me parecen extraordinarias. Sólo quiero mencionar dos textos más de los libreros australianos. El primero: en rojo ¡Advertencia! Abajo con gis azul: Esta tienda está llena de libros. Y una de mis favoritas: Libros: la mejor defensa en contra de conversaciones no deseadas.




publicado en thepoint.com.mx el 13 de abril de 2015
imagenes Kaleidobooks

martes, 3 de junio de 2014

Campañas a favor de la lectura y los libros.






Hacer voltear a la gente y sobre todo a los jóvenes a la lectura ha sido otro de los retos de la publicidad.
Armando Enríquez Vázquez.
Hace ya muchos años al entrar en una librería me topé con un cartel que hasta la fecha me acompaña para tratar de explicar a los niños de mi familia, como lo hice en su momento con mis hijas dos cualidades de la lectura. El cartel de Editorial Trillas, es contundente en su imagen y en su frase. Su objetivo además de promover la lectura entre los infantes, era desde luego promover la venta de las series infantiles de la editorial, mucho antes que la literatura infantil se pusiera de moda. La imagen es la de un burro con la cabeza apoyada sobre una de sus patas en actitud de fastidio, recargado en una barda. El texto sencillo, “Si no leo, me aburro”.  Leer no sólo es divertido, sino que combate la ignorancia.



Desgraciadamente en nuestro país se lee muy poco.   No fue sino hasta hace muy pocos años que se comenzó a promocionar la lectura de manera masiva y que algunas librerías se atrevieron a hacer publicidad.
La promoción de la lectura para los jóvenes y niños se enfrenta contra la de la comida chatarra, los refrescos, juguetes y además pocas veces es lo creativa y atractiva que se esperaría, al promover un acto cómo el de la lectura y contra una gran cantidad de padres que se extrañan ante un libro.


Una de las campañas de lectura más exitosas en México inició en 2001, cuando determinados espectaculares en avenidas muy específicas de la ciudad de México, más tarde de ciudades de provincia, comenzaron a promocionar a la librería Gandhi. La idea es sencilla y atractiva. Sobre un fondo amarillo alguna oración o frase que de manera directa o indirecta promueve la lectura de una forma irónica, puntualizando o satirizando los puntos principales de los pros de la lectura, tramas de libros o grupos de lectores.
Los espectaculares con la campaña de publicidad Gandhi se han convertido en marco de referencia, y muchos internautas mexicanos utilizan el formato del texto sobre fondo en amarillo para crear memes con críticas políticas y sociales por Internet.
Pero promover la lectura no es fácil y algunos de estos espectaculares se hace referencia al hecho de que en México seguimos sin leer.


Otra campaña importante en nuestro país para promover el libro y la lectura, no tiene que ver con ninguna empresa editorial o librera, sino que está producida por el Consejo de la Comunicación y su objetivo es promover la lectura diaria de por lo menos 20 minutos. La campaña utiliza como portavoces a actores, periodistas, escritores, actrices, deportistas, músicos, comentaristas, hasta personajes populares de caricaturas. El mayor problema de esta campaña es que muchas veces el testimonio de los protagonistas nos demuestra que son los primeros en no leer, además de que algunos de los comerciales están llenos de verdades de Perogrullo acerca de lo que es la lectura.
Pero el promover la lectura no es algo exclusivo de los países, como el nuestro, en el que el gusto por el libro parece una excentricidad. A nivel mundial es un reto, incluso en aquellos países en los que existe una cultura por la lectura. Librerías y editoriales buscan como atraer lectores y deben de hacerlo pensando en formas tan creativas como lo es la lectura misma. 


En Israel, por ejemplo, ACW Grey Tel Aviv creó una campaña tanto de impresos como de televisión para la librería Steimatzky Books. La primera serie de carteles mostraban a una persona dormida en la cama, un libro a su lado y junto a él dormido también el personaje del libro; una mujer, Don Quijote y Sancho Panza, dormidos a su lado. Una niña y Piping Longstockins, popular personaje de una serie de libros infantiles suecos. El texto es sencillo de nuevo: El libro adecuado te mantendrá siempre acompañado.
La segunda etapa de la campaña lanzada un año después hacía referencia a través de  carteles sobre la personalización que cada uno de nosotros hace de la literatura y de los personajes; Una banca con cuatro o cinco personas diferentes en actitud de espera. Detrás de ellos un pequeño cartel que indica donde se están llevando a cabo las audiciones. En un caso son cinco diferentes Sherlock Holmes, en otro son  Drácula, en un tercero Caperucitas Rojas. Cada una de las imágenes acompañada por la frase: Tu libro, tu personaje.

Pero mi favorito de esta serie de carteles para Steimatzky Books muestra a un hombre sentado en un sillón, control remoto en la mano. La escena sería de lo más anodino, si no fuera porque el personaje tiene una diminuta cabeza que no corresponde al tamaño del resto de su cuerpo. Sólo dos palabras lo acompañan: Lee más.


Grey, también, pero su filial en España creó unos carteles impactantes para la Asociación de Editoriales de Madrid, para promover la lectura. Imagen hiperrealista de una enorme ballena blanca varada en una playa, el cuerpo de la bestia muestra los arpones y sogas enrolladas, huella de la sangrienta batalla con Ahab, cuyo cuerpo enredado entre las cuerdas está unido a Moby Dick. Pero sobre la playa hay otros elementos la turbina de un avión, el asiento de un pasajero y un texto en la parte superior izquierda del cartel que dice: Sí dedicas tantas horas a la serie más vista de la historia, sus protagonistas no serán lo único que se acabara perdiendo. Salva un libro. Lee un libro. Hay otro cartel donde en medio de los soldados de un videojuego vemos el cadáver del principito. Pero sin duda, el que más me llamó la atención de esta serie de carteles promocionado la lectura se sitúa en medio de un paisaje árido, a lo lejos se ve una resortera y en primer plano un gigantesco pájaro rojo que destruyó un molino de viento, en el suelo yace el cadáver de Don Quijote. El texto dice: Cuando pasas tantas horas jugando en tu móvil no todo lo que destruyes puntúa. Salva un libro. Lee un Libro.
Existen otras campañas muy creativas para promover la lectura o vender libros de las que ya les contaré en otra ocasión.



Promover la lectura es indispensable y espero que tanto talento lleve a cualquiera a acercarse a un libro, aunque siendo honestos nada habla mejor de un libro que leerlo.



Publicado en thepoint.com.mx el 27 de mayo de 2014
 

jueves, 8 de mayo de 2014

Lo sabroso, divertido y el humor involuntario; publicidad sexual.







A veces la creatividad que se ha utilizado para anunciar productos relacionados con el sexo es excelente e innovadora, otras es directa y a veces es de pena ajena.
Armando Enríquez Vázquez.
Tal vez de los retos mayores a los que se enfrenta un publicista sea como vender condones, productos para la disfunción eréctil, o hacer campañas que den la idea a los jóvenes y adultos de los riesgos que se corren al tener relaciones sexuales inseguras, esto es sin protegerse utilizando condón.
Sobre todo en un mundo donde lo políticamente correcto se puede volver en contra del anunciante y del producto. O en una sociedad como la nuestra que se encuentra entre el destape español tras la muerte de Franco y la Guerra Cristera. Recuerdo una época a principios de los años noventa donde hasta los comerciales de Kotex ofendían a las buenas conciencias del país y a ese extraño organismo que se llama el no sé que de los padres de familia pero en el que parece que todos los padres de familia, por el simple hecho de serlo, nos convertimos en miembros del Opus Dei.


Pero llegó el sida y entonces en el nombre del bien común, a los persignados padres de familia y a las llamadas amas de las buenas costumbres, eufemismo de la doble moral, no les quedó otra que  reaprender a ponerse el condón. La revolución sexual que inició con la píldora anticonceptiva, pecaminosa pero asexuada, en su forma al menos, de otra manera bastante sexista, tomó, a finales de los ochenta, una forma fálica que les escoció el alma a esas buenas conciencias.
Años después y antes de la llegada del tercer milenio, para colmo y como presagio de un apocalipsis que no llegó, apareció la pastilla azul que ayudaba a la disfunción eréctil y convirtió a los hombres de la tercera edad en verdaderos adultos en plenitud y control de sus reacciones hormonales.
Pero tanto en el mercado de los condones, que empezaron a volverse el pretexto para continuar con aquello que el Arcipreste de Hita llamó: el ayuntamiento con fembra placentera, (Y a veces también en relaciones contra natura), como en el de las pastillas azules, amarillas y rosas, la competencia y nuevos mercados por explorar surgieron, lo que obligó a crear publicidad para productos que 50 años antes jamás hubiera sido aprobada y doscientos años atrás hubiera terminado con los huesos del creador de los comerciales y los de todos los asociados a la campaña en la hoguera de la Santa Inquisición o de los puritanos de Salem, la que fuera más dolorosa.

 
La misma naturaleza de los productos obligó a desarrollar ideas muy creativas, algunas muy directas, Muchas son metáforas de los usos del producto, otras no tanto. Todas tratando de no molestar a los muchos grupos humanos que se sienten ofendidos por las prácticas sexuales,  que, por otra parte, en muchas ocasiones disfrutan y de las cuales indudablemente todos proceden.
Pero los creativos le dieron vuelo a la hilacha y en estos años se han creado obras maestras sobre este tipo de productos; Una monstruosa araña gigantescas metiéndose en la entrepierna de una mujer, una pistola apuntando directo a la entrepierna de otra, cosas mucho más tolerables que la terrible y pecaminosa idea de tener  relaciones sexuales. Conejitos de látex de colores haciendo Whoopee como diría Ella Fitzgerald. Indeseables chamacos siendo frenados por una pared de látex. O historias tabernarias, como grafitis de penes persiguiendo vaginas por las paredes de un baño. Cincuentones felices caminando por las calles del vecindario cantando y saludando al nuevo día en una especie de mantra de agradecimiento a la pastillita azul, que ayuda a las erecciones, pero puede bajar la presión arterial y no debe tomarse antes de que el cardiólogo cheque el corazón del ganoso anciano y no debe combinarse con alcohol…etc.

La publicidad de productos asociados a las relaciones sexuales llegó para quedarse.
Claro dentro del universo de esta publicidad llegó también otra vertiente; mala, maniquea, vulgar y hasta hilarante por lo absurda o ingenua que es. Por ejemplo, actualmente existe un comercial en la radio mexicana sobre la disfunción eréctil, de un grupo médico, para el cual no sólo escogieron las voces más estereotipadas y molestas que se pudieron conseguir, si no que el escritor del mismo demostró su falta de creatividad y de sentido común. En él, podemos imaginar a dos hombres platicando en lo que en principio podríamos suponer que es un sitio donde estos hombres hablan de sus intimidades, el primero le confiesa al otro a partir de eufemismos su problema de eyaculación precoz, que gracias a esos eufemismos y a que debe tener dos problemas; uno de tipo auditivo para empezar porque obliga al otro a repetir la frase ad nauseum y otro de entendimiento, el segundo hombre no puede entender de qué le están hablando. Entonces interrumpe una anciana, con lo cual nos damos cuenta de que los personajes se encuentran en el mejor de los casos en un elevador, en el peor en el Quinto Patio y ahora hasta marianita la del 7 ya sabe que este amigo tiene un problema. Esta anciana metiche sí entiende de lo que está hablando este hombre y le recomienda discreción y discreción, precisamente es lo que les faltó al creativo que escribió este comercial de pena ajena y a los clientes que permitieron que lo ejecutaran y lo pautaran. El comercial, no es gracioso, ni creativo, es realmente molesto.
Hay un cartel de Viagra que muestra a un lechero viejo, es lechero no sólo porque el uniforme blanco lo delata, si no por la reja con botellas de leche que descansan a lo lejos a la entrada de la casa de la que el hombre se va alejando. Lleva una sonrisa que apenas se dibuja pero que lo muestra más que satisfecho y algo hizo este picarón porque va abrochándose el botón de la alba casaca. Diferencias sutiles diría alguien.

Pero cuando llegamos al non plus ultra de los comerciales acerca de condones, la joya  de la corona son una serie de anuncios de M Force que muestra a dos mujeres, que no son jóvenes y que parecen más bien sacadas de los descartes del casting Esposas Desesperadas, las cuales no me queda claro si son lesbianas con una cierta perversión al látex, profesionistas bajo la influencia de algún tipo de droga o simplemente prostitutas a las que el cliente les paga para que los ayuden con su voyerismo y fetichismo. Estas damas que además visten batas blancas, a lo mejor son pacientes de un psiquiátrico, juegan, se montan en condones inflados, se acarician la cara con los mismos, se besan a través de ellos, juegan a la rueda de San Miguel, lo usan como pera de boxeo, en fin y todo aliñado con una dizque voz cachonda que insiste en que esta marca de condones: ¡No se rompe!

Muchos de los comerciales de esta marca son dignos de haber sido concebidos por la mente de Juan Orol en la dirección de personajes, ejecución del comercial y sobr etodo en los diálogos. Pero, sin lugar a dudas este de las pruebas es insuperable en cuanto al absurdo.
Muchos dirían que el sexo no necesita venderse, todos sabemos que entre las actividades humanas el sexo es una que puede cobrar todos los matices existentes, que siempre es vendedor y atractivo, pero lo que no se vale es que por intentar no ofender a las buenas costumbres, lo que se termine ofendiendo sea la inteligencia.


publicado en thepoint.com.mx el 29 de abril de 2014
Imagene; MTV, Viagra, Durex, Aides.