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domingo, 19 de abril de 2020

Mi generación.




Frente a los nubarrones negros en el horizonte político y económico es muy importante recordar quienes fueron los que cambiamos pacíficamente a México en las últimas décadas.

Armando Enríquez Vázquez

Por lo que se anuncia económica y políticamente con Morena en el poder, con la Intransigencia y el odio que se genera a diario desde la presidencia del país, los próximos meses y tal vez años se viene una crisis como no hemos visto en más de tres décadas en México.
Los que nacimos en la década de los años sesenta y setenta, generaciones que crecimos en crisis, nos tenemos que dar cuenta y transmitirle a nuestros hijos y nietos ago de lo que siempre debemos enorgullecernos; somos las generaciones que cambiamos a este país, a pesar de crecer en épocas de crisis y condicione similares a las que intenta imponer la actual de la 4T; amiguismo, nepotismo, corrupción, opacidad y violencia contra la libertad de expresión nacida desde la cumbre del poder política, la censura y el maquillaje de la realidad de México, la manipulación de los marginados y la promoción de la ignorancia en beneficio de una estructura política que pretende perpetuarse en el poder.
A pesar de todo eso los mexicanos de esas generaciones logramos fortalecer la democracia, sin la ayuda de los políticos en el poder, a pesar de ellos. Logramos correr de Los Pinos al PRI un partido que como bien dijo Vargas Llosa creó una dictadura perfecta. Logramos cambiar al PAN tras doce años de mala administración y al PRI tras seis años de un robo descarado a pesar de estos políticos mediocres, mezquinos y ambiciosos fuimos estas generaciones, no ellos, logramos cambiar México y no podemos dejar que un anacrónico y testarudo hombre, que se dejó envejecer gobierne el país de la manera en que lo hizo la peor parte del PRI en los años setenta.
Nosotros debemos hacer ver a nuestros jóvenes que hoy se encuentran desesperanzados porque su voto falló en 2018, que eso es una democracia. De alguna manera nosostros desde las urnas y a pesar de personajes nefastos que han atentado desde siempre contra la democracia como Manuel Bartlett Díaz, revolucionamos al país. Con nuestro voto, vuestra voz y las instituciones ciudadanas que presionaron a los gobiernos del pasado cambiamos a México y no podemos ni debemos permitir el retroceso que se plantea hoy.
La parte de esta esperanza de México está en acciones que no se veían desde que la sociedad civil obligó a los políticos a sentarse a hablar de la violencia de este país en el Castillo de Chapultepec. La posición de diferentes empresarios para declarar una huelga de pago de impuestos es una clara posición de personas que ejercen el derecho que les da la democracia frente a un gobierno que se ha visto rebasado por su ambición, su falta de empatía con sus gobernados y la poca visión de un hombre que se quiere erigir como un emperador con su sequito de malechores, ya sea voceros de la censura, promotores de la intolerancia y la división y que curiosamente se decían demócratas apenas hace apenas dos años se creían apóstoles de la tolerancia.
López Obrador sus mujeres y hombres hicieron una campaña perfecta. Aprovechando la desvergonzada corrupción de Peña Nieto que permitió una época de corrupción descarada. Reunió a diferentes sectores de la población a base de promesas que no tardó ni un mes en traicionar y ha intentado fortalecer un sistema similar a aquel con él que el creció y en el que inició su carrera política, un sistema presidencial que hoy gracias a las diferentes herramientas que nos da la tecnología no podemos permitir.
También hay señales de la lucha desde la estructura del poder,hace algunos años cuando los gobernadores priístas y perredistas formaron la CONAGO para oponerse a decisiones unilaterales de la Presidencia Panista, hoy la denuncia y el rechazo de un grupo de gobernadores a las dictatoriales medidas de López Obrador, al equipo defectuoso que ha repartido en los estados gobernados por la oposición, incluso al interior del partido en el poder se han visto grietas importantes, las declaraciones gobernador de Baja California, empresario miembro en teoría de Morena, que pusieron de manifiesto el colapso del sistema de salud, gracias a la política errónea del presidente por desmantelar el sistema de salud. Pero esas declaraciones fueron consecuencia de una denuncia ciudadana, de una persona conocida y a pesar de la violencia, y el radical enfrentamiento que se da en las redes sociales, con granjas de bots patrocinadas y pagadas por diferentes actores políticos, desde los que se pagan por la presidencia, hasta los que se pagan por la oposición. Todos descalifican a sus adversarios o a quien le indica su empleador con argumentos rupestres, con amenazas veladas y en ocasiones reales. Con la bravuconería que les permite el anonimato, no abonan a la democracia, si no todo lo contrario.  
Tristemente López Obrador es igual o peor que Peña Nieto al que no se cansa de perdonar el presidente ha olvidado su promesa de campaña de investigarlo, uno de las tantas razones que tiene decepcionados a millones de jóvenes que votaron por un cambio. Nosotros la generación que cambió a México en más de una ocasión, debemos transmitirles y enseñarles a quienes nos siguen que se puede, que el país es más grande y más, mucho más que los Bartlett, Monreal, Padierna, Pablo Gómez, Napitos, Nahles y demás mezquinos oportunistas que nos roban y roban al país desde los puestos que se les dieron y no están capacitados para ejercer o administrar las dependencias a su cargo. Más allá de Nahle y Bartlett, los más claros ejemplos son el director de PEMEX, Octavio Romero un títere de López Obrador, que le dio la puntilla a la paraestatal en menos de dieciocho meses y el ausente, bobalicón e ignorante secretario de Salud Jorge Alcocer.
Votar por congresos dominados por la oposición funcionó para que el PAN no se empoderara y deshiciera el país algo que nos falló como sociedad en 2018.
El México democrático de hace dos años, no se lo debemos a políticos que se enriquecieron a nuestras costillas y lo siguen haciendo porque sólo cambiaron el color de la bandera política para disfrazar su ambición y muchos les creímos o les creyeron, México democrático lo construimos desde la sociedad civil esa que aterra al intolerante que vive en Palacio Nacional. Pero es la Sociedad Civil la que podemos frenar esa ambición desmedida que surge de tener el poder. 

viernes, 6 de septiembre de 2019

El teatro del absurdo de Morena.




Si no fuera porque son políticos, miembros del partido en el poder, uno podría pensar que se trata del guión de una película o una serie en tono de farsa sobre el poder en México.

Armando Enríquez Vázquez

Escuchar al senador de Morena Martí Bartres desgarrarse las vestiduras porque el senador también de Morena Ricardo Monreal, le mapacheó las elecciones y fue destituido de la presidencia del Senado, es una joya de lo falsa que es la izquierda que estos políticos acomodaticios dicen representar. El senador Bartres asegura con ese tono de niño despojado de una paleta que él no quiere el poder, él se contenta con ser un senador más de la República. Sí es así, que se calle y se ponga a trabajar por el bien de México y no por el ego de los títulos. Claro que Monreal no es ninguna blanca paloma, quien desde su rincón se soba las manos y llama a la unidad pasada su tropelía. Después de que el presidente los regaño y nadie le hizo caso, Monreal ganó la disputa y el ardido de Bartres se fue de la mesa directiva sin siquiera darle la mano a la nueva presidenta de la mesa directiva del senado.
Las incongruencias mostradas en menos de un año por los miembros del partido en el poder en las cámaras legislativas, no son pocas, empezando con el mismo senador Bartres , que se proclama de izquierda, presumiendo ser un invitado de honor en la gala que se le hizo al pastor pederasta de la Luz del Mundo en nuestro maravilloso Palacio de Bellas Artes utilizado por estos mezquinos de la 4 T para demostrar que para la izquierda juarista que tanto clama el presidente y sus borregos, el estado laico es sólo una más de las imposiciones fifís de la derecha. O acaso ya se nos olvidó que ese poder legislativo que se supone independiente del poder ejecutivo inició sesiones hace ya un año al grito servil de: Es un honor servir, perdón, estar con Obrador.
En ese sentido la voracidad de los diputados de Morena quedó manifiesta cuando una sedienta del poder y la venganza como lo diputada Dolores Padierna quiso secuestrar la Cámara de Diputados al tratar de no honrar los acuerdos conla oposición y hacer lo que hizo el PRI por décadas hasta que personas que hoy pertenecen al partido en el poder como el mismo presidente lucharon por ganar esos espacios y alternancia en el poder legislativo, algo que Padierna y sus minions parecen olvidar y muchos desconocen. Lo peor es que el mismo coordinador de la bancada morenista el diputado Mario Delgado declaro en entrevista radiofónica, no nos vamos a agandallar de manera total. Lo que quiere decir que Morena reconoce que si hay agandalle. Una vez más el presidente manoteo sin que nadie le hiciera caso, porque fue el manotazo del diputado Múñoz Ledo el que puso orden en la cámara.
Un país con un gobierno de república bananera de principios del siglo XX, donde el Secretario de Salud nose ocupa de conseguir los medicamentos faltantes para la atención de pacientes, si no que por encargo y capricho presidencial se dedicara los próximos días en organizar los festejos de la Independencia del País.
La más soberbia en el discurso dictatorial de Morena es Yeidckol Polevnsky; una verdadera vergüenza para la política nacional. Alguien que se quiere presentar como la presidenta del partido en el poder de una democracia moderna de izquierda, en la memoria del país sólo despierta los recuerdos de los peores presidentes del PRI Nacional como Roque Villanueva. La desdicha es que los supera con la dictatorial actitud que mantiene, tan similar a la del abominable Diosdado Cabello de Venezuela, muchas veces la peor cara del poder no está en sus mandatarios, si no en la bola de roedores que se mueven a su lado baste recordar a Luis Echeverría en el 68, José Córdoba Montoya durante los años de Salinas presidente o Genaro García Luna en los de Calderón por nombrar algunos de una enorme lista de canallas que han polulado por los pasillos de Palacio Nacional y Los Pinos. Es impensable que en cualquier nación que se llama democrática, a excepción claro de Venezuela o Bolivia, el presidente nacional de un partido político se proclame a favor del ejercicio del poder de un gobernador a partir de mañosa y corruptamente alargar periodos electorales que anula el ejercicio democrático del sufragio. Violando el principio democrático del sufragio universal.
Otro ejemplo de este discurso maniqueo sucede al escuchar a Paco Ignacio Taibo II presumir de sus campañas y ferias de lectura; propaganda pura, cuando la realidad está en las estanterías a medio llenar de las librerías del Fondo de Cultura y una pobrísima oferta sesgada, cosa que nunca antes desde que tengo memoria sucedió. Una más de tantas contradicciones de esta administración preocupada por maquillar la realidad del país y no en resolver todos los problemas que prometió y que le trajeron tantos votos al hoy presidente. Es triste que alguien que es un buen escritor y se presume un intelectual de izquierda no haya podido resistir ser parte del poder corrupto mismo al que lleva toda su vida criticando. Lo que es peor ejercer el poder de idéntica manera; déspota y arrogante de otros en lugares claves de la cultura en administraciones pasadas.  
Y no es que los políticos mexicanos tengan una tradición de ser congruentes y mucho menos de ser honestas personas. Hoy tenemos a Rosario Robles quien como todos sabemos se ha acomodado en los mejores puestos, sin importar el partido, para usarlos de la peor manera para los mexicanos y de la mejor para ella, sólo basta recordar la manera prepotente con la que hace un par de años se coló a Milenio para exigir la cabeza de reporteros que habían escrito un reportaje acerca de los malos manejos de dinero de Sedesol y como el servil Carlos Marín despidió a la reportera Karen Cota. Pero estos de Morena eran los políticos que se suponía iban a venir a cambiar todo y patéticamente son sólo pan con lo mismo o con un relleno peor.
Una supuesta izquierda que sólo ha logrado humillar al ejército desde que era oposición y hoy que lo necesita, implementa acciones en las calles, no de la misma manera que Calderón o Peña Nieto, si no peores porque a decidido abandonar a los militares a su suerte ordenándoles no atacar a sus agresores y permitiéndoles a estos que sin problema despojen de sus armas a las fuerzas armadas, mismas que terminan en manos del crimen organizado. Un crimen que ni se acaba y mucho menos obedece a un presidente incapaz de poner orden en el país o al interior de su propio partido donde las ambiciones de personajes como Martí Bartres, Ricardo Monreal o Yeidckol Polevnsky los tienen ya futureando para las elecciones del 2024 o cómo quedarse en a la cabeza de diferentes Estados, así el caso de Polevnsky quien se ve en el palacio estatal de gobierno en Toluca destruyendo al Estado de México y creando una base importante de votantes para el 2024.
Vivimos un teatro con actores de cuarta que desgraciadamente augura muy altos costos para la democracia y la calidad de vida del país.


Una primera versión de este texto se publicó el 31 de agosto de 2019 en blureport.com.mx

lunes, 27 de mayo de 2019

Oposición.




La oposición sonora y combativa ha desaparecido y el silencio de los principales partidos de oposición se convierte en sospechosa complicidad con el gobierno federal.

Armando Enríquez Vázquez

Tras la victoria de Andrés Manuel López Obrador hace casi un año ya y seis meses de ejercer la presidencia del país, con una mayoría en ambas cámaras del poder legislativo, lo más sorprendente es el silencio casi total de la oposición política de México. Ni el PRI, ni el PAN son críticos, no muestran interés por oponerse al presidente en buena lid, cuestionarlo y mucho menos por recomponer sus partidos en ruinas tras la debacle de julio del año pasado. Lo que augura un largo reinado del partido del presidente y sus pequeños corruptos aliados.
El PRI encabezado por Claudia Ruiz Massieu ha doblado por completo las manos, la oposición feroz que mostró durante los doce años de gobiernos panistas, una oposición descarnada encabezada sobre todo por Manlio Fabio Beltrones, ha sido inexistente en seis meses. El PRI con su silencio sólo hace que muchos pensemos que ese pacto con López Obrador para salvar la cabeza de Peña Nieto y otros altos funcionarios del gobierno pasado es real. Hoy el PRI parece el mejor aliado de Morena y del presidente.
El PAN por su parte, también se ha mantenido en modo dormido y para ser la segunda fuerza política del país su actuar no solo ha sido tibio, sino ineficiente como contrapeso de lo que Morena intenta hacer para controlar el país a como de lugar y bajo la visión totalitaria del presidente. A tal grado es invisible el PAN que nadie en la calle puede nombrar quien es el presidente de dicho partido.
En el caso de la autonombrada comentocracia, no son claros los intereses de muchos hombres y mujeres que durante décadas han querido parecer, y en ocasiones lo han sido, oposición intelectual y hoy no pueden articular de manera racional sus argumentos en contra de Morena y lo mismo sucede con los nuevos comentocratas que representan al nuevo gobierno y que son tan poco críticos y analíticos como aquellos que forjaron ese nombre y ese puesto desde una visión política contraria a la del gobierno actual.
La oposición viene hoy de la despreciada, por el hombre en el poder, sociedad civil que, desde diferentes trincheras, especialmente las benditas redes sociales, pero llegando al valiente cuestionamiento frontal, como las representantes de Mexicanos contra la Corrupción que llegaron a cuestionar al presidente en plena conferencia mañanera, incomodando al hombre que se cree dueño de la verdad, lo hacen ver que no lo es y en México hay más de 20 millones de mexicanos que no votamos por él y queremos que nos hable de manera correcta y respetuosa de nuestra inteligencia y no con demagogia que es palabrería de campaña a seis meses de ser presidente y que en nada lo diferencia del PRI o del PAN cuando han llegado al poder.
La oposición en redes sociales tiene un punto en contra; la visceralidad con la que se manifiestan los miembros de ambos lados y la descalificación que los bots del gobierno hacen de manera inmediata y masiva a aquellos que hablan en contra del presidente y de sus decisiones.
Pero es esa oposición ciudadana, la única que cuestiona, muchas veces no de la mejor manera, el ejercicio desbocado y total del poder con sus discursos demagógicos, divisorios y mentirosos. Son la voz que responde o cuestiona, un papel que la oposición política no puede o no quiere tomar a pesar de ser esa su razón de ser, a un presidente que se quiere erigir como mesías de un pueblo.
Desgraciadamente estas voces no pueden articular una fuerza política capaz de competir contra el partido en el poder en las instancias legales, políticas y de poder.
La fuerza del dinero que desde el gobierno nace para crear clientelas y que ataca la lacerante pobreza de millones de mexicanos de la misma burda manera que lo hizo el PRI y el gobierno de Vicente Fox en su momento, dando dinero y no enseñando a pescar pretende ser la base para consolidar un gobierno no de lealtades si no de dependencia y dádivas de un gobierno igual de inhumano que los peores gobiernos neoliberales o del nuevo PRI o del asesino de Luis Echeverría y nadie está protestando, ni siquiera porque desde el pódium mañanero del poder los acusan de lo mismo.
Durante los gobiernos de México desde los años ochenta la oposición política, fue ganando espacios a partir voces poderosas y criticas como Manuel Clouthier, Carlos Castillo Peraza, Cuauhtémoc Cárdenas, Heberto Castillo, Amalia García, el mismo López Obrador, hoy hacen falta esas voces críticas desde la oposición.
Tristemente de la misma manera que la dominación priísta de los sesenta, setenta y parte de los ochenta, hoy únicamente el inquilino de Palacio Nacional dicta la agenda y los temas tratar, dice que esta bien y quienes son los enemigos de México, con el mismo discurso de Carlos Salinas de: “México existe desde siempre.” porque él lo dice y nadie lo increpa desde la oposición.
La oposición que desapareció en seis meses, no puede seguir actuando como una pálida sombra si no quiere desaparecer para siempre.

lunes, 13 de mayo de 2019

Las malditas redes sociales.



La intolerancia de la derecha y la ultraderecha es proporcional y de la misma magnitud que la intolerancia de los simpatizantes y seguidores del presidente. El campo de batalla y de odio son las redes sociales.


Armando Enríquez Vázquez

A lo largo de la campaña política del año pasado el actual presidente de México; Andrés Manuel López Obrador alabó a las redes sociales y las calificó como “Benditas”, hoy las cosas parecen haber cambiado y ese voto “masivo” que falazmente asegura el presidente haber recibido, también le muestra a la nueva clase política que no siempre las tienen de todas a su favor. Durante la primera semana de mayo el presidente en su conferencia matutina acuso a la ultraderecha de usar las redes sociales y es cierto, pero en ese sentido ni él, ni sus operadores políticos están libres de culpa.

El pasado 2 de mayo un grupo de bots de la ultraderecha se encargaron que Youtube bloqueara un video del periodista Julio Astillero simpatizante del presidente, en el que se hablaba de los youtubers y de Alfredo Jalife, vale la pena mencionar que Astillero es una de las voces más inteligentes y críticas de “la mal llamada” izquierda mexicana, a diferencia de otras voces que actúan con las mismas artimañas que tanto se critican hoy entre los simpatizantes del presidente de los pseudo periodistas de los gobiernos pasados.
La aparición el viernes 3 de mayo del Hashtag “TwitterNoCensuresAMéxico” mostró la magnitud de esta batalla de palabras y odios en la red social; Los bots de López Obrador acusaron a la red de respaldar a los bots de la derecha censurando cuentas de seguidores del presidente. Este hashtag se convirtió en trending topic e incendió las redes pues la red se convirtió en el ring de las peores expresiones de la derecha y de la izquierda. Para avivar las protestas de los seguidores de López Obrador, la esposa del presidente, Beatriz Gutiérrez Mueller, abandonó la red social después de no aguantar el golpeteo de la derecha y sus bots, valiéndose de ese argumento de víctimas inocentes que desde hace dieciocho años es el plañir diario de López Obrador, su equipo y seguidores y que solo demuestra que al mismo tiempo que tienen un discurso de odio y rencor también tiene una piel demasiado delgada cuando se trata de los epítetos que reciben ella y su esposo.
La semana cerró con una marcha que reclama al presidente sus mentiras y falta de acción para trabajar con todos los mexicanos por un México mejor.
La intolerancia de la derecha y la ultraderecha es proporcional y de la misma magnitud que la intolerancia de los simpatizantes y seguidores del presidente. Uno de estos admiradores de López Obrador de nombre Nacho Rodríguez se atrevió a lanzar un tuit racista denostando a los participantes de la marcha como de “piel blanca” lo que es preocupante, pero lo irónico de todo es que él sin ningún problema entra en la categoría racial que desprecia. Los bots y fanáticos de López Obrador son combatidos en las redes sociales por los bots y fanáticos de la derecha con la misma fuerza y falta de reflexión. Es enfrentamiento diario en las redes sociales confirma algo que ha sido el tema de los últimos meses: El discurso de odio de López Obrador. Que ha logrado polarizar a la sociedad mexicana.  
El origen de la discordia entre los mexicanos, no es el presidente. Él es solamente un excelente catalizador. Odio y rencores entre mexicanos nacen en el clasismo y el racismo de siempre, en el revanchismo y en la pedantería de todos los involucrados. En la arrogancia. Es innegable que Andrés Manuel ganó por el voto de la mayoría de quienes acudieron a las urnas el 1º de julio de 2018, lo que no es lo mismo a haber ganado de manera masiva como afirma el presidente, un nada despreciable 43% de los mexicanos que no votamos por el tabasqueño representa a 23 millones de mexicanos que como buenos perdedores debemos aceptar al presidente elegido por la mayoría, pero no por eso podemos aguantar ese discurso despectivo e incendiario del presidente. No por eso podemos aceptar su discurso sin cuestionarlo. También es innegable que cinco meses no son suficientes para ver resultados de su estrategia y plan de gobierno, lo que preocupa es que en aras de querer demostrar lo que no es hasta el momento el presidente se empeña en cada mañana ser un demagogo lleno de odio comparable a dictadores que han destruido a sus países a lo largo de la historia.
Al presidente que tanto le gusta manosear la historia para dar datos falsos de la misma, se le debe recordar que el General Lázaro Cárdenas recibía a todos los que lo buscaban en su oficina de Palacio Nacional, tal vez por eso el General no daba una conferencia mañanera diaria, ni maiceaba a las benditas redes sociales e “influencers” que se acercan al poder con la misma actitud servil que otros medios y periodista lo hacían ante los presidentes del PRI o del PAN, en busca de “un pesito” que les lance el presidente después de formular las preguntas más idiotas y a modo de la mañanera. López Obrador debe entender que fue la democracia la que lo llevó a la presidencia, no un golpe de estado y por lo tanto no puede pretender manejarse como un autócrata como Santa Anna y proclamarse frente a los ciudadanos un demócrata como Madero.
La llamada democracia es un mosaico de ideas, de opiniones, diferencias. Lo que se nos ha enseñado nombrar “democracia” contempla la tolerancia y el debate. La libertad de expresión es parte esencial de ella. Lo que tratan ambos mandos radicales azuzados por el discurso de un presidente lleno de rencor es imponer y justificar una dictadura como la del PRI del siglo pasado donde todos tenemos que pensar de la misma manera.
López Obrador no ha comprendido, después de cinco meses, que este no es el México de Echeverría, mucho menos el de Madero o el de Juárez, que su labor como presidente de todos los mexicanos en llevarnos a todos a buen puerto y no a su versión tropicalizada de Foxilandia llamada la 4 T.

publicado el 7 de mayo de 2019 en blureport.com.mx
imagen: DeatTo Stock.com

lunes, 6 de mayo de 2019

Fuero



La funesta y corrupta figura del fuero no parece querer desaparecer con la Cuarta Transformación.

Armando Enríquez Vázquez

Finalmente, y después de casi cinco meses de impunidad, el 24 de abril de 2019, los diputados decidieron quitar el fuero al morenista Cipriano Charrez, un chapulín que saltó del PRI al PAN al PRD a declararse independiente y terminar en Morena.
Charrez además de ser el ejemplo clásico de lo que es un político mexicano a quien no le importa el partido al que pertenece, mucho menos la ideología del mismo, si no únicamente sus intereses económicos y los de sus familiares, se convirtió en el primer morenista realmente incómodo para Mario Delgado coordinador de la bancada de Morena. Cuando en diciembre, Charrez, provocó un accidente en su natal estado de Hidalgo que costó la vida de un joven taxista al que el entonces diputado, ni sus escoltas ayudaron pues estaban preocupados en desaparecer al legislador que se encontraba en estado de ebriedad, la opinión pública y la prensa le recordaron a Morena su promesa de acabar con el fuero.
Mario Delgado desde un principio marcó su raya y la del partido ante el cobarde comportamiento del diputado, pero recuerdo que cuando alguien pidió al presidente de la nación su opinión al respecto, éste decidió como es su costumbre salirse por la tangente y contestó con una de sus clásicas peroratas que nada dicen y si distraen la atención de los dispersos periodistas que atienden a diario a la mañanera.
Bien por Delgado y la bancada que dirige, pero esto sólo es parte de un compromiso mayor que el poder legislativo le debe a los mexicanos y que forma parte de las promesas de campaña del Presidente López Obrador; eliminar el fuero para los servidores públicos y en especial el del presidente y el de los miembros del poder legislativos quienes a lo largo de décadas después de la Revolución y en especial en las décadas finales del siglo XX lo utilizaron como fiel escudo para cometer todo tipo de tropelías y crímenes. El pasado 26 de marzo la Cámara de Senadores aprobó reformas constitucionales que lejos de eliminar este privilegio del presidente y de los legisladores, una condición que de facto los convierte en ciudadanos de primera y los separa de la condición del resto de los mexicanos, fortalece el fuero. La cámara de diputados a un mes de aprobadas las reformas, no las ha ratificado como le corresponde, de hecho, el sacrificio de Charrez parece sólo una distracción para evitar discutir lo verdaderamente importante: La eliminación total del fuero para el presidente y el poder legislativo, lo que se ve difícil, pues ningún legislador de ningún partido parece dispuesto a sacrificar su posición privilegiada, ni la del presidente.
De acuerdo con el senador Emilio Álvarez Icaza, independiente y el único que votó en contra de la modificación de los artículos referentes al fuero de los 128 senadores; la modificación lejos de eliminar o acotar el fuero del presidente y legisladores, lo fortalece. 
Yo entiendo que los diputados están ocupados en otras cosas les ha ordenado el ejecutivo resolver a modo, lo que demuestra la carencia de independencia y de criterio de estos “servidores públicos”, que constitucionalmente están definidos como un poder independiente y que el fuero puede esperar, porque no están dispuestos a dejar desnudos a personajes como Napoleón Gómez Urrutia emulo de Fidel Velázquez y que al parece pretende establecer una nueva CTM esta vez al servicio de Morena. O a los operadores del dinero que se mezcla suciamente en programas sociales y campañas electorales a favor del partido en el poder, de la misma manera que sucedía en décadas pasadas desde los comités locales y regionales del PRI, o del PRD que López Obrador organizaba desde la oficina de Jefe de Gobierno del entonces Distrito Federal a través de personajes como René Bejarano, Carlos Imaz, captados por las cámaras de vigilancia del también corrupto empresario argentino Carlos Ahumada.
Lo mismo sucede hoy con tanto cretino que ocupa curules y escaños que con tal de no perder el hueso dicen “sentirse orgullosos de servir, como eso viles sirvientes, a López Obrador” y por lo tanto en esa construcción sucia, tramposa y corrupta de las clientelas de Morena para los siguientes sexenios requieren forzosamente de ese fuero que los protege de la ley.
Como otras tantas promesas de López Obrador muy pronto nos habrá de quedar claro que no habrá de materializarse y jamás habrá eliminación del fuero.


publicado en blureport.com.mx el 1º de mayo de 2019

lunes, 25 de marzo de 2019

El abucheo.




Morena inició el año con una táctica política; abuchear a la oposición en los actos donde aparecía con el presidente. La estrategia se volteó y López Obrador no supo estar a la altura.

Armando Enríquez Vázquez

Una de las prácticas más deleznable y retrogradas de Morena desde su arribo al poder ha sido la implementación de abucheos y rechiflas a los gobernadores de oposición cuando aparecen al lado del presidente López Obrador quien al principio pareció festejar este protocolo ideado desde las altas esferas del partido oficial. En cuanto se dio a conocer a la opinión pública un documento con la política impuesta desde la cúpula del partido, Andrés Manuel intento tomar distancia hablando del respeto y queriendo regañar a sus huestes que aún así continuaron en el abucheo de los miembros de la oposición. Hasta que un par de gobernadores José Ignacio Peralta de Colima y Enrique Alfaro de Jalisco pararon en seco el espectáculo morenista llevando ellos a sus propios seguidores para abuchear al presidente y darle al tabasqueño una sopa de su propio chocolate, algo que no agradó para nada al poco tolerante mandatario.
Los siguientes días durante sus conferencias mañaneras el presidente manifestó con ese tono arrogante y despectivo que tiene para referirse a quienes no aplauden sus ideas y sus puntadas que había que respetar a los neoliberales, a los conservadores y que estos deberían aprender de la izquierda la creación de ideólogos al interior de sus filas para crear una oposición inteligente, poniendo como ejemplo al fundador del PAN Manuel Gómez Morín.
Ahora al inaugurar el nuevo estadio de los Diablos Rojos de México, apareciendo en un acto publico que la dirigente del partido que Andrés Manuel fundó no tuvo la capacidad de controlar con sus acarreados y sus amenazas basadas en un protocolo de como atacar a la oposición el presidente recibió una silbatina y un abucheo generalizado imposible de ignorar. Unos minutos antes el empresario mexicano y dueño del equipo local de la Ciudad de México dio unas palabras a la muchedumbre que atenta y en silencio lo escuchó. Todo esto hizo que el presidente regresando al discurso de odio que tan bien sabe manejar desde hace más de dieciocho años acusara del abucheo al público fifí que va al beisbol.
Por primera vez en casi cuatro meses de presidencia, López Obrador enfrentó una situación fuera de la zona controlada de su confort. López Obrador enfrentó a esa parte de los mexicanos que también votaron por él en su mayoría, pero que desde su llegada al poder ha perdido su trabajo y algunas prestaciones como los servicios de guarderías, si no es que también trabajaban en ellas. O son parte de esa burocracia que ha sido despedida por el plan de austeridad del presidente que no se aplica a sus amigos, ni colaboradores externos.
Son también parte de esa gran mayoría de mexicanos que esperaba que al llegar un cambio radical en el planteamiento político no se volviera a las no licitaciones, a las platicas en lo oscurito con el representante de Donald Trump al más puro estilo Enrique Peña Nieto.
En cuatro meses muchos votantes por el presidente han visto su esperanza disminuida por el actuar presidencial; opaco y poco izquierdista. Algo que a mí que sigo la conferencia diaria del mandatario no deja de sorprenderme es el “bienestar” oficial logrado por decreto desde hace cuatro meses. El país va bien, muy bien y los periodistas ahí reunidos; apocados y pusilánimes no hacen preguntas de calidad y contenido.
En diferentes medios se habla ya de como las mañaneras están también amañadas con medios “maiceados” e intrascendentes en sus preguntas a los que la gente de presidencia da la palabra. Por lo que, él que gusta sonar como papá regañón y poco empático. debería explicarnos ¿Cuál es la ideología a la que él pertenece?, parece ser seguidor fiel del Echeverríismo con tintes López Portillistas ¿Quiénes son los ideólogos que ha formado con su doctrina populista, demagógica y clientelar? ¿Y cómo se atreve a hablar de izquierda, democracia o liberalismo si el representa a la derecha priísta y todo aquello contra lo que supuestamente luchó en los últimos años?

lunes, 4 de marzo de 2019

La corrupción moral y la moralina corrupta.



Uno de los argumentos utilizados a diario por el presidente en sus conferencias matutinas la desaparición de la corrupción, pero no esto no es cierto.

Armando Enríquez Vázquez

Los mexicanos tenemos tres meses escuchando al Presidente Andrés Manuel López Obrador a diario decirnos y recalcarnos que en México la corrupción ya no existe. Y pasando de alto la falacia de este decreto al mejor estilo de Karime Macías, la verdad es que esto no es cierto. Y no quisiera dudar de las extraordinarias intenciones del presidente, pero la verdad sea cierta esto no ha sucedido, porque aunque es cierto que la corrupción económica es y ha sido el mal mayor que hemos enfrentado los mexicanos desde hace décadas y que de ella han sido parte los priístas, los panistas, los perredistas, los de Morena en su momento como lo demuestra la actitud de Javier Jiménez Espriú con su prepotencia antes de ser funcionario y después el cínico actuar con respecto a su departamento en Houston, con esa actitud de prestanombres tan clásica del PRI y cuyo ejemplo más reciente fue Javier Duarte quien puso muchas de sus propiedades a nombre de familiares, familiares políticos y prestanombres para intentar engañar a los mexicanos y a las autoridades.
La cruzada del presidente en contra de la corrupción es loable, y él no se cansa ganso de recordárnoslo a diario. Pero la corrupción no sólo se manifiesta en las grandes cantidades de dinero que políticos y empresarios saquearon al país, también está en actos de omisión y encubrimiento, en pequeños actos que intentan pasar desapercibidos y que no representan en teoría problemas al erario, pero sí de conflicto de interés.
El presidente intenta a toda costa demostrar que su gobierno no es corrupto y concediéndole el beneficio de la duda, acepto que no existen sombras de corrupción económica hacía su persona y la mayor parte de los miembros de su gabinete. Pero en materia de corrupción moral, es el presidente el primer ejemplo de ella durante su sexenio.
López Obrador está decidido a acabar con la corrupción. Sin embargo, a los ojos del presidente es como un extraño mal que habita en el ambiente y afecta a principalmente a los fifís, quienes también pueden ser salvados y redimidos de este terrible mal a partir de decretos, porque en el caso del “Pueblo Bueno” la corrupción se cura con los billetazos, ni tan billetazos, de los programas sociales de la Cuarta Transformación.
Desgraciadamente Andrés Manuel López Obrador es también un hombre corrupto, no me refiero a que se agencie dinero de manera ilegal o incorrecta, en ese sentido el presidente es impoluto. A lo largo de más de tres lustros de investigaciones minuciosas, tanto por parte de los periodistas, como de adversarios y declarados enemigos políticos,  jamás le han comprobado absolutamente nada al presidente, a pesar de que siempre se ha rodeado de corruptos y avariciosos personajes como René Bejarano, Carlos Imaz, Ricardo Monreal, o todos esos secretarios resucitados de las filas del PRI de Echeverría, incluidos Manuel Bartlett, Porfirio Muñoz Ledo o Javier Jiménez Espriú o los nuevo/as como la directora del CONACYT que sin empacho nombró en un principio a personajes sin el perfil requerido para el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología por instrucciones de la operadora política de Morena y diputada federal Dolores Padierna, o como sucede con las ternas nombradas a modo por el propio presidente para organismos como la CRE.
La verdadera corrupción de López Obrador es de índole moral, por una lado al nombrar, de la misma manera que hizo Vicente Fox, a su esposa en un cargo público pagado por el erario, eso se llama nepotismo y lo ejercieron priístas de los que despotrica el presidente como Carlos Salinas de Gortari con su hermano Raúl y otros priístas a los que López obrador admira como José López Portillo. Yo no dudo que la señora Beatriz Gutiérrez sea lo inteligente y capaz que nos dicen que es, pero no necesita ejercer un puesto público durante el gobierno de su esposo. Por otro al tratar de erigirse como líder moral del país invocando a Juárez, cuando muy probablemente el abogado oaxaqueño hubiera repudiado la visión mesiánica y religiosa del tabasqueño.
Esa corrupción moral es igual de perniciosa que aquella que tanto le molesta al presidente y misma que insiste en haber erradicado de un plumazo el pasado 1º de diciembre de 2018 con su llegada al poder. La corrupción tiene como característica la arrogancia manifiesta de quien se sabe con poder y poder económico para abrir o cerrar llaves de fortunas, creando así empresas y empresarios favoritos, la misma arrogancia de sentirse protegido por el manto presidencial y crear sin pudor comunicados idiotas e ignorantes al interior de la Secretaria de Cultura, la prepotencia de no licitar argumentando una emergencia nacional y al mismo tiempo demostrar una total ignorancia de las normas mexicanas de seguridad que tantos años se llevaron en crear para proteger a los ciudadanos de a pie como todos nosotros de vehículos peligrosos que en alguna ocasión provocaron situaciones de alarma al interior de la CDMX al volcarse como resultado de conductores irresponsables y mal entrenados.
La corrupción no sólo es dinero que pasa de la mano de un empresario a un político o de un político a otro para obtener favores, como sucedió en todos los gobiernos pasados del país. Cada vez de manera más descarada incluso durante el ejercicio del gobierno de la Ciudad de México, en tiempos del presidente López Obrador. La corrupción es también acusar, retener datos y negarse a llevar a cabo las investigaciones necesarias y legales para castigar a quienes desde el poder han lesionado los intereses de México y de los mexicanos desde puestos sindicales como en PEMEX, o los sindicatos de maestros o desde un escaño donde se jalan hilos para desestabilizar la economía de un estado de la federación con desconocidos y oscuros fines personales como se señala al senador Napoleón Gómez Urrutia.
La corrupción es justificar la toma de decisiones del gobierno, algo que el presidente más popular de este siglo no necesita hacer, a partir de consultas amañadas y a modo. López Obrador no necesita de esas artimañas y no las usa cuando se trata de hablar de estancias infantiles o centros de ayuda a mujeres maltratadas. Porque sabe que ni utilizando los mismo procedimientos opacos de consulta sobre esas cuestiones puede ganar.
Porque es corrupción también eliminar programas sociales a diestra y siniestra, de manera visceral e irracional sin ser capaz de cuestionar el papel que los diferentes servidores públicos de sexenios pasados jugaron en esta corrupción, y en su lugar crear clientela electoral. A tres meses de gobierno parece que todo cambia para seguir igual o peor. 

lunes, 14 de enero de 2019

El dilema de la educación.



En el gobierno de la 4T donde se desprecia a la ciencia y el sentido humano de un gobierno habrán de enfrentar uno de los retos sociales más inmediatos y decisivos del siglo XXI; La educación.

Armando Enríquez Vázquez

La visión decimonónica y corporativista del gobierno actual de México donde lo importante es dar a los sindicatos retrogradas de maestros el control de la educación, por un lado y por otro y más destructivo nulificar el poder de la educación al permitir que todo mundo adquiera títulos de grado académico sin pasar por un proceso de evaluación mínimamente exigente, porque lo importante es tener cuotas de aprobados para inflar estadísticas. Peor aún, avalando la mediocridad de profesionistas quienes, por el simple hecho de acudir a las instituciones educativas, nos demuestra la carencia de visión del presidente y de su secretario de educación o de la importancia de hacer de los alumnos ciudadanos responsables.
Todo se limita a continuar con el simplicista y criticado plan maestro de formar la mano de obra para las naciones de OCDE, esto es hasta el momento en que todos esos seres humanos que se han deformado en cifras en los sistemas educativos del PRIAN y de PRIMOR sean sustituidos por robots, algo que no esta muy lejano a suceder.
Día con día en todo el mundo los puestos de trabajo más elementales van siendo tomados por máquinas que sustituyen seres humanos, esto representa mayor productividad y mayor ganancia para las empresas.
Nada se está haciendo a nivel nacional para advertir de este problema y crear conciencia que la única solución para enfrentarlo es educar de mejor manera a los estudiantes a partir de mejor preparados, mejores profesores.
Mientras en ciertos grupos minoritarios como entre los docentes del Tecnológico de Monterrey se habla de educar a los jóvenes en carreras que aún no existen, siendo conscientes de todos los problemas que la llegada de la quinta revolución industrial están por poner sobre el panorama laboral de todos los países, quienes tiene la obligación de cuidar el país y hacerlo crecer carecen de ideas para deshacerse del añejo paternalismo y la ineficiente demagogia estatista y aislacionista del presidente y sus colaboradores.
Lo cierto es que nunca ha existido una visión a largo plazo para la educación de los mexicanos y los constantes cambios en el panorama y el mercado laboral del mundo. No es un problema surgido en este gobierno, pero sin duda es a ellos a quienes le toca poner las propuestas reales y proactivas sobre la mesa, no se trata sólo de cancelar la reforma administrativa de la educación de Peña Nieto y regresar a  los tiempos del corporativismo, la venta y titularidad de plazas que se puedan heredar porque en ambos casos se pasa por alto el verdadero sentido de la educación; crear mejores ciudadanos preparados para enfrentar retos sociales y desarrollarse, capaces de generar su propio bienestar, de ser críticos y autosuficientes mientras el Estado crea infraestructura, mejora las condiciones de salud, seguridad y civilidad entre los ciudadanos.
Las notas no son halagadoras, más del 70% de la población mundial sin educación o con menor educación habrán de perder en los próximos años sus empleos al ser substituidos por robots. En un país con una educación sin calidad, sin importar que esta sea pública o privada como lo demuestran las pruebas internacionales PISA, la perspectiva de que el círculo vicioso de la pobreza en México se mantenga resulta optimista, lo cierto es que con la calidad educativa que sufrimos en México el futuro en cuanto a la pobreza es negro y terrible para millones de mexicanos que creen que la sola derogación de la mal llamada reforma educativa brindará una mejor educación y mejores oportunidades a sus hijos.
Al contrario, el gobierno de la Cuarta Transformación contribuye de una manera demagógica y arbitraria al aumento del desempleo al despedir a los burócratas de confianza que son los que trabajan, sin tocar a los zánganos del sistema que constituyen los trabajadores sindicalizados. Pero además una fuerza de trabajo que tiene pocas oportunidades de encontrar trabajo en la iniciativa privada que tiene una mentalidad diferente en lo que respecta a la actitud laboral.
Ni siquiera voy a hablar de lo que suceda la llegada del llamado momento de la singularidad, esto es el surgimiento de la verdadera inteligencia artificial, donde quedará de manifiesto que toda empresa por educar a los mexicanos fue falsa y parte de la corrupción clientelar del PRI, el PAN y ahora Morena. La educación y su manejo es para la partidocracia la misma de siempre sólo se preocupa por sí, nunca por los gobernados.

publicado por blureport.com.mx el 8 de enero de 2019

lunes, 3 de diciembre de 2018

Estulticia y fuego amigo en Morena.



Muchos de los dichos y hechos de los miembros de Morena parecen contradecir y opacan los dichos del hoy presidente.

Armando Enríquez Vázquez

No cabe duda, a pesar de que, en su tour por lo medios de comunicación, Andrés Manuel López Obrador, intentó hacer claro su mensaje y dar certeza a los mexicanos, no parece haber resultado un éxito total y es que los peores enemigos del Presidente se encuentran al interior de su partido y sobre todo entre los ambiciosos, lambiscones y descontrolados miembros del Congreso de la Unión que representan al partido que está a punto de tomar el poder en nuestro país.
Hace unas semanas el senador Ricardo Monreal que dejó a Zacatecas y a la Delegación Cuauhtémoc, hoy alcaldía, en ruinas y llenas de narcotraficantes, el mismo personaje que se plantó ante el crew de filmación de Alfonso Cuarón en la Roma para exigir un moche ostentando su puesto y su cargo, tuvo la puntada de anunciar acciones legislativas en contra de los sistemas de comisiones de los bancos, justo un poco después de que su Jefe, Andrés Manuel López Obrador se reuniera con Ana Botín, presidenta del banco Santander, para tratar de calmar la incertidumbre mundial que tienen los mercados sobre la gestión de Andrés Manuel. El zacatecano tuvo que recular cuando las declaraciones del tabasqueño lo desmintieron, además de que hicieron claras las intenciones del Presidente Electo por tener una buena relación con la comunidad financiera nacional e internacional. Las tasas bajarán, sin duda, pero no de la forma arbitraria y poco inteligente que anunció el senador cabeza la bancada del partido en el senado, Monreal aceptó su error con tal de salir en la foto y mantenerse con esperanzas políticas para el futuro.
Después de su metida de pata, el actuar y lugar del senador ha comenzado a ser cuestionado por los cuadros cercanos al Presidente Electo, porque el protagonismo del Senador no para, eso escriben en sus columnas los que saben.
También queda de manifiesto que los legisladores desconocen la estructura del gobierno actual y su operación, el intento por crear un órgano con la capacidad de controlar a todos los medios públicos desde Gobernación, cuando este existe desde hace por lo menos 6 años en la figura del SPR pero en la Secretaria de Educación y la consecuente retirada, es el ejemplo claro, que para lo único que muchos de estos llamados legisladores están es para echar porras, cantar las mañanitas y levantar el dedo como se los pida el Presidente Electo, sin nula reflexión, y no es que eso no sea una costumbre del “independencia del poder legislativo”, pero estos tienen el cinismo de presumirse parte de una Cuarta Transformación.
Está claro que muchos de los diputados federales y locales de Morena son personas que no están preparadas para legislar, lo primero que demuestran es su ignorancia, su prepotencia y su ambición personal sobre los intereses de sus electores. Lo cual, tristemente, no es privativo de Morena y es algo que institucionalizó el PRI desde su conformación y formaba parte de la siniestra promesa de bienestar sin educación, a partir de dádivas para aferrarse al poder a partir de la corrupción. Pero Morena y su Presidente Electo prometen una Cuarta Transformación con tintes de una regresión a los peores tiempos del poder priísta y así parecen entenderlo no en el poder legislativo, sino alguno de los futuros secretarios también; el claro ejemplo es Javier Jiménez Espriu, clásico agachón ante los poderes fácticos y la voz de su jefe, y prepotente frente a los ciudadanos como lo ha demostrado en estos meses. Lo que enseña donde están los peores enemigos de AMLO y no porque lo quieran traicionar, sino porque son lo demasiado estultos para darse cuenta de que actúan de una manera que ha lastimado, la llamada Cuarta Transformación antes de que esta inicie, así como la credibilidad del presidente.
A toda la suma de errores y pifias de colaboradores cercanos al Presidente Electo y legisladores, se suma la barbaridad que un hombre como Félix Salgado Macedonio, Senador de Morena quien, desconociendo el pacto federal, amenazó a los gobernadores que se opongan al Presidente electo y su plan de generar a los super delegados con destituirlos de su cargo al declarar la desaparición de poderes de los estados opositores a la visión presidencial. Hay que recordar que este hombre es el mismo al que alguna vez captaron las cámaras de televisión, borracho en una motocicleta en la colonia Condesa, que produjo y protagonizó en 2001 una película sobre su vida y lo más importante que fue incapaz de gobernar una ciudad como Acapulco. El hoy flamante senador de Morena sólo demuestra su prepotencia y revanchismo político.
No se cuanto se pueda poner en peligro la estabilidad del país por una declaración tan poco pensada por parte del senador guerrerense, pero es claro que los estados más obstinados podrían crear una enorme crisis en el gobierno que aun no comienza si una disputa así de importante. Hoy se trata de doce gobernadores panistas, pero al menos el gobernador electo de Jalisco y miembro del Movimiento Ciudadano se podría unir a los opositores, algunos gobernadores priistas deben estar a disgusto con esta idea. Yo creo que lo sensato es sentar a los involucrados en esto y dirimir diferencias. Podría llegar a suceder que más de la mitad de los gobernadores del país se enfrenten al Presidente Andrés Manuel por las poco pensadas declaraciones de un hombre como Félix Salgado Macedonio.
Es patético que un hombre como Macedonio Salgado quien ha formado parte del Congreso de la Unión desconozca que México es una república federal conformada por 33 estados soberanos. Qué el senador no conozca ni siquiera la carta magna y el funcionamiento del Estado Mexicano, deberían ser razones suficientes para retirarlo de su escaño.
Tres meses han sido suficientes para darse cuenta del tipo de desorganización que reina en Morena, Un Presidente Electo que gobierna apoyado en contradecirse, una presidenta del partido que ha sido rebasada en más de una ocasión por los miembros de la bancada del partido que comanda y una serie acciones individuales que denotan la ambición y protagonismo egoísta de senadores y diputados que dejan mucho que decir del liderazgo al interior de Morena.
Incluso los que se creen viejos lobos de la arena política, y lo de viejos es cierto, como Porfirio Muñoz Ledo y Manuel Barttlet Díaz sólo hacen ver mal al Presidente Electo por declarar como lo hacen.
López Obrador decidió rodearse de lo peor de lo peor para intentar gobernar el país y seremos más estultos todos si les permitimos a estos mal llamados políticos de cuarta intentar imponernos su Chafa Transformación.

publicado el 26 de noviembre de 2018 en blureport.com.mx

viernes, 23 de noviembre de 2018

La Constitución Moral que ni Santanna tuvo.



Una de las propuestas más absurdas y retrogradas del futuro gobierno del país es la creación de una Constitución Moral y lo que esto quiera decir.

Armando Enríquez Vázquez

“Juárez no debió de morir…” dice el danzón y el Presidente Electo nos quiere hacer pensar que él cree esa oración a pie juntillas.
Francisco I. Madero se comunicaba con el espíritu de Juárez, que lo impulsó a llevar a México a la Revolución para deponer a Porfirio Díaz.
Ridiculizar el sacrosanto nombre de Juárez y de su esposa Margarita Maza de Juárez le costó a El “Loco” Valdés multas por parte del gobierno represor de Luis Echeverría, uno de los juaristas más nefastos que ha gobernado el país. Aun recuerdo como en 1972 en la primaria nos hicieron nombrar todos los inicios de día de trabajo con la leyenda “Año de Juárez”
Y desde que López Obrador se autonombró presidente en 2006 poniéndose una banda presidencial espuria en el Zócalo de la capital, el nombre de Juárez no ha dejado de salir de su boca, aunque me queda claro el desconocimiento de la historia del “Benemérito”, su historia y la de México es notable en cada decisión que anuncia el tabasqueño. Tal vez somos nosotros los que no hemos entendido al tabasqueño y él quiere ser Juárez, pero cuando éste se perfilaba a ser otro dictador del país, lo que no sucedió por qué, para gloria histórica del oaxaqueño, la angina de pecho lo mató.
López Obrador en ese falso manto juarista en que se envuelve se prepara a realizar algo que, al presidente del siglo XIX, le hubiera horrorizado. Una Acción que desconoce de entrada el lema juarista aprendido desde la primaria por todos los mexicanos. “Entre los individuos como entre las naciones el respeto al derecho ajeno es la paz”. Lo que quiere hacer Andrés Manuel López Obrador tiene que ver con normar la conducta privada e individual; Una Constitución Moral. Algo que a ningún presidente por conservador que haya sido se le ha ocurrido, violando los derechos individuales de cada uno de los ciudadanos.
López Obrador, un hombre religioso, lo cual lo hubiera puesto del lado de los enemigos de Juárez, ha decidido crear un Manual de Carreño del siglo XXI para mexicanos. Sería bueno saber que piensan los grupos minoritarios de la actitud fifí del Presidente Electo.
Los encargados de redactar el texto moralino y poco plural del sexenio no son cientos de personas, son cuatro personas erigidas en Santos Inquisidores de la visión unilateral del Presidente Electo; Verónica Velasco, la esposa y socia de Epigmenio Ibarra, quienes se la han pasado poniendo series de narcos y soft porno en las pantallas de televisión en México, para ahora darse golpes de pecho y ahora convertirse, al menos ella, en la voz de las señoras de la vela perpetua versión Cuarta Transformación. Enrique Galván Ochoa un abogado especializado en asuntos financieros que participa en el noticiero de Carmen Aristegui y escribe en la Jornada, José Agustín Ortiz Pinchetti, seguidor de López Obrador y quien fungió como secretario de gobierno del tabasqueño cuando este fue Jefe de Gobierno de la Ciudad de México y el próximo vocero de la presidencia Jesús Ramírez, un destacado periodista que ha trabajado como corresponsal para agencias extranjeras y para La Jornada.
Llama la atención que estos opositores a la Mafia del PRIAN ahora se conviertan en cómplices de la Mafia de PRIMOR, o PRIORENA, como se prefiera, para la elaboración de un documento que tiene oscuras finalidades y que puede convertirse a largo plazo en la simiente para generar represión de diferentes grupos de la sociedad. De la misma manera que estos personajes desde sus diferentes tribunas atacaron la Ley de Seguridad de Peña Nieto, hoy aprueban con servilismo el plan de seguridad de López Obrador que tanto se parece a la de Ley de Peña Nieto. ¿Quiénes son estos cuatro impolutos y casi santos ciudadanos para determinar como debe ser el comportamiento de los demás mexicanos? ¿Se sienten ungidos por el Mesías tropical para juzgar desde un pedestal a los demás mexicanos y dictar un código que imponga la moral con la que debemos conducirnos? Reverendos Fifís resultaron estos que se llamaban liberales hace seis meses.
¿Por qué elaborar una constitución moral? ¿México y los mexicanos necesitamos a un presidente que se comporte como inquisidor español, señalando lo que hacemos bien y lo que hacemos mal? ¿Y a él quien lo va a vigilar en el cumplimiento de este código moral que pretende establecer?
México tiene problemas más graves que resolver que la conducta y el actuar ético de la población. Necesita que sus políticos no sean corruptos y que el pertenecer al grupo en el poder no los cobije con la impunidad, como el diputado Charrez a quien Mario Delgado ya olvidó entre sus prioridades para demostrar esa transformación tan cacareada.
Intentar imponer un “correcto” actuar moral socialmente, una vez más es un regla dorada de todo autoritarismo totalitario; la España Franquista, Italia de Mussolini, Alemania de Hitler, Rusia de Stalin, Cuba de Castro, Venezuela de Maduro se basaron y se basan en esos códigos rupestres. Estos llamados intelectuales y comunicadores mexicanos están dispuestos a respaldar una idea similar, tendrían que decirnos por qué, o como el mismo Presidente Electo, ya se les olvido la pluralidad la sociedad civil por el dinero rápido de un sueldo que los hace cómplices y no miembros de un gobierno, simplemente eran lobos con piel de oveja, que durante décadas jugaron a ser oposición porque no conseguían de los gobiernos pasados los chayotes y dádivas esperadas.
La perversa y clerical idea de una constitución moral, nada absolutamente nada tiene que ver con la historia de Juárez o con el “juarismo”.  Juárez jamás hubiera pensado en algo así de conservador y retrogrado. Una Constitución Moral en México ni Santanna, ni Comonfort la tuvieron.

lunes, 29 de octubre de 2018

¿A quién teme Sr. López Obrador?




El Presidente Electo de nuestro país parece más preocupado por erigirse como líder en lugar de demostrar que lo es.

Armando Enríquez Vázquez

Estamos a menos a poco más de un mes de que Andrés Manuel López Obrador se convierta en el Presidente de México, de que los rezagos del PRI que habitan en el gabinete del Presidente Electo tomen sus carteras, algunos de ellos sirvieron incluso a regímenes tan represores y autoritarios como el de Gustavo Díaz Ordaz y Luis Echeverría Álvarez, y de que nosotros enfrentemos una cuarta transformación del país, sin que realmente sepamos que quiere decir esto, pues la incongruencia y los caprichos de la nueva mafia del poder están en marcha para desconsolar a los mexicanos.
Primero la famosa encuesta sobre la que todos se manifestaron en contra, a excepción de los seguidores del Presidente Electo y sus serviles funcionarios. Voy a ponerme del lado de los defensores de la iniciativa populista de creer que los ciudadanos son sabios. Sin importar cual hubiera sido el resultado, porque el resultado en la opacidad total del proceso hizo que Andrés Manuel López Obrador desperdiciara la oportunidad de ganarse a un buen número de mexicanos. Sí en el momento en que López Obrador supo de la fallas que presentó su consulta ciudadana, por más que haya sido la Prensa Fifí, esa forma trumpiana de despreciar a la libertad de expresión afrentando y menospreciando a sus críticos, El futuro Presidente debió haber cancelado la consulta en ese momento, si la Prensa Fifí y sus negros opositores pudieron infiltrar el sistema, cualquiera podía hacerlo y si la consulta fue tan barata y pagada por los miembros de Morena, era el momento de corregir errores y volverla a hacer de manera que resultara creíble, pero a López Obrador le preocupa más el parecer un caudillo infalible; guía y líder de su pueblo y por lo tanto no puede equivocarse.
Dos. La posición del Presidente Electo frente a “La Caravana de Migrantes” es digna de la mejor política exterior de Lázaro Cárdenas al recibir con los brazos abiertos a los migrantes españoles, o del asesino de Luis Echeverría con los Chilenos, López Portillo con los argentinos y sin embargo ninguno de los tres antes mencionados invitó a Francisco Franco, Augusto Pinochet o Jorge Rafael Videla. Pero el “Caudillo de la Cuarta Transformación” sí invito al genocida dictador Nicolás Maduro a México. No hay congruencia en sus acciones, ¿tiene miedo a que la opinión de Maduro con respecto a él y su gobierno sea la misma que la que el dictador venezolano ha expresado sobre Peña Nieto y Calderón? ¿Teme que si no lo invitaba sus seguidores lo iban a acusar de doblegarse ante Trump? Eso ya lo hizo desde que le llamó un gran hombre con el que encuentra muchas similitudes.
Tres. Después de hablar en contra del gasolinazo en enero de 2017 y después anunciar durante su campaña que bajaría el precio de la gasolina, el Presidente Electo no ha hablado en contra de los nuevos dos gasolinazo del gobierno saliente. Pero si se ha manifestado en contra de las calificadoras internacionales que han puesto en duda su propuesta en materia petrolera.
López Obrador tiene miedo de ser presidente, el hecho de que no se pueda ser monedita de oro es algo a lo que no enfrentamos todos, a toda hora y todos los días. En el caso de un Presidente las decisiones se toman en función del beneficio, la trascendencia y la importancia para los gobernados. No en base a la popularidad. El Peor de los ejemplos, porque las decisiones de gobierno se han tomado en función de su persona y el beneficio de sus allegados, es Peña Nieto, el presidente más impopular en la historia de México, el asesino Victoriano Huerta era más popular que el mexiquense ladrón, pero como el primero y en función de su investidura a tomado decisiones sin consultar a un pueblo “sabio”.
López Obrador, después de dieciocho años en campaña, no ha comprendido que esta etapa de su vida donde lo que buscaba era ganar simpatizantes y por lo tanto volverse popular ha terminado, hoy debe ser el presidente que la mayoría de los mexicanos eligió. No alguien que desde el menosprecio y la confrontación trate de mostrarse fuerte ante los demás, porque de otra manera, como todo presidente de México, a excepción de Lázaro Cárdenas, su posición de fortaleza durará hasta dentro de 5 años en que todo su séquito comience a buscar al sucesor. Debe olvidar la del autoritario inseguro que busca aprobación y necesita descalificar a los otros.
López Obrador esta a un mes de ponerse la banda para transformar a México con la visión que comparte con más de la mitad de los mexicanos, que lo haga y nos demuestre a los más de treinta millones de mexicanos que no votamos, ni creemos en él, que estamos equivocados y no desde su discurso flamígero de odio, si no con hechos irrefutables que nos cierren de una buena vez la boca. Que los mercados internacionales reconozcan su liderazgo y capacidad, que los gobiernos extranjeros lo llamen un verdadero estadista, que reconozcamos que cometimos un error y él Andrés Manuel es el mejor presidente que México haya tenido.
¿De qué tiene miedo López Obrador de ser incapaz de hacerlo? ¿De tomar la presidencia por los cuernos y demostrarnos que es capaz?

viernes, 26 de octubre de 2018

Últimos gastos desbordados en publicidad de un sexenio que se acabó




No recuerdo otro sexenio donde el año de Hidalgo fuera verdaderamente un robo en despoblado en el que participa todo el gabinete y funcionarios cínicos de un presidente más cínico aún.

Armando Enríquez Vázquez

Cuando inició el sexenio que esta por terminar, el entonces gobierno entrante decidió lanzar una campaña de propaganda con jóvenes trajeados haciendo parkour en diferentes edificios de la Ciudad de México. El spot terminaba con la frase que rápidamente desapareció del lenguaje propagandístico del sexenio: “Mover a México.” Este lema fue remplazado popularmente y entre columnistas por el irónico “Joder a México”, más afín a lo que Peña Nieto ha hecho con el país desde el 1º de diciembre de 2012. Lo cierto es que nadie supo ver las verdaderas intenciones de un mezquino y ambicioso hombre, su gabinete y gobernadores del nuevo PRI puso en aquellos primeros spots: Pasarse por el “arco del triunfo” al país, las leyes y ciudadanos para efectivamente “Joder a México”. Una alegoría de lo que iba a ser su sexenio.
Seis años de un pésimo presidente, con una peor propaganda tratando de justificar al mal gobierno invitándonos a contar una historia de cosas buenas, que pocas, muy pocas veces existieron.
Peña Nieto, la oficina de la presidencia, las secretarías de estado hicieron ricos a un grupo de empresas productoras, agencias de publicidad y de medios que a todas vistas fallaron en su cometido, pues el PRI casi dejó de existir en julio pasado, o al menos eso nos han querido hacer creer desde la partidocracia y la mafia del poder que dirige hoy López Obrador quien habrá tomar la estafeta de Peña Nieto en poco más de un mes. Los medios también vieron muchas ganancias en esta propaganda oficial y la historia que nadie quiere contar o “se les olvida contar” es una historia de corrupción y contubernio que los involucra a todos.
Ya nada bueno podemos contar de los seis años de Peña Nieto, ¿por qué entonces saturar los espacios comerciales de radio, televisión, páginas de diarios y lugares para carteles en las calles con propaganda mala?
Es innegable que después del 1º de julio de 2018 al saberse perdedores del poder, los priístas decidieron hacer de este año, un “Año de Hidalgo” inolvidable, que parece comandado por Santanna e Iturbide juntos. Y una de las maneras más opacas, pero más claras contradictoriamente es la serie de campañas de promoción de entidades del Estado que durante seis años y a veces jamás le importaron al gobierno federal. Todo con la simple idea de gastar para robar y ya que un hombre igual de corrupto como lo es Andrés Manuel López Obrador ya prometió perdonar de cualquier daño que le hayan hecho los hombres de Peña Nieto y el mismo presidente al erario, al país y a los mexicanos.
Entonces hasta hoy escuchamos sobre la existencia del Servicio Geológico Nacional o de la maravillosa leche de Liconsa, la misma que durante el sexenio de Carlos Salinas de Gortari era radiactiva. Ni que decir de la absurda propaganda que nos sitúa en el papel de habitantes del océano en un ambiente urbano. Tal vez el copy y el creativo de la agencia estaban viendo el tráiler de Aquaman cuando concibieron su absurda campaña. De pronto se les olvida tanto a funcionarios como a publicistas que nadie ha destruido más ecosistemas que los gobernadores del nuevo PRI. Es realmente preocupante este tipo de gasto combinado con la promesa del Presidente Electo de no actuar en contra de la corrupción del sexenio que está por terminar.
Sí como ángel exterminador Andrés Manuel ya decidió acabar con una gran parte de la burocracia, básicamente con la que trabaja, no se va a meter con los sindicatos, eliminar duplicación de funciones, y bajar el gasto del gobierno, quiere decir el tabasqueño reconoce que el gobierno ha cometido gastos excesivos, entonces ¿por qué castigar a los ciudadanos perdonando a los funcionarios?
El abuso en los gastos de la propaganda de algo que ya se acabó, es como quererse acabar las botellas que sobraron de una boda antes de que amanezca.
La codicia y desvergüenza de Peña Nieto y sus funcionarios no conoce límites.

lunes, 22 de octubre de 2018

El pútrido aroma de la prepotencia.



Los actos de los futuros funcionarios de la cuarta transformación, así como ciertos miembros del Congreso de la Unión sólo demuestran que parte del futuro gobierno es pan con lo mismo.

Armando Enríquez Vázquez

Culpar de todo lo que pasa con el zoológico en el que se convirtió Morena a López Obrador me parece injusto, aunque como en el caso de Peña Nieto quien nos mostró en seis años que todo el nuevo PRI era mucho peor que el más antiguo y autoritario PRI, alguna responsabilidad tiene. Lo que nos ha demostrado López Obrador hasta ahora es que el filtro del partido que fundó y dirigió por tantos años en realidad no era ni muy fino, ni tenía intención de depurar nada en lo absoluto. El objetivo era ganar a como diera lugar.
López Obrador no tiene la culpa de que sus diputados chapulines sean unos déspotas, prepotentes cómo el señor Cipriano Charrez, triste representante del Estado de Hidalgo en la cámara de diputados, que saltó del PAN a Morena para seguir actuando con impunidad y en la opacidad. Tendré que aceptar que hasta Muñoz Ledo suena coherente y congruente cuando le pide a este individuo que arregle sus problemas antes de regresar a la cámara y esto es muy importante después de saber que la familia del joven que murió en el accidente presuntamente provocado por el diputado se ha desistido de seguir colaborando con las autoridades, lo que después de todas las series y películas gringas, me hace sospechar que algo no está bien. El mismo hermano del diputado y presidente municipal de Ixmiquilpan Pascual Charrez ha dicho que el diputado federal es una vergüenza para su familia y no piensa defenderlo. Pero Yeidckol Polevnsky, presidenta de Morena y el grueso de los diputados han sido incapaces de condenar directamente al legislador y sólo hablan en los mismos términos ambiguos con los que el PRI en su momento defendió a personajes igual de oscuros como Antonio Tarek miembro del Clan Javidú y quien como diputado se escondió tras el fuero y la mayoría formada por diputados del PRI.
Eso no es culpa de Andrés Manuel, como en su momento tampoco fue su culpa las fotos que existen de él con los Abarca, al calor de los doce años de campaña, de la ambición por ganar y de hacerlo con el carro completo con un partido que en su momento carecía de presencia nacional, el Presidente Electo se retrató con quien se puso a su lado sin importarle quien era, al menos eso quiero pensar de manera por demás inocente. Los cuadros de Morena, como en su momento sucedió con el PRD y hasta con el PAN, se llenaron de oportunistas, malandrines y maleantes.
Ni que decir del pobre hombre que, sentado en su curul con lagañas todavía, intenta justificar el que se haya dormido, culpando a la “marea alcalina” de su irresponsabilidad frente a los mexicanos. Y aunque la “marea alcalina” sea un fenómeno cierto, el diputado es responsable de que esto no afecte su trabajo, comiendo menos, o en el peor de los casos durmiendo la en las oficinas de Morena donde nadie lo vea o lo grabe para no hacer quedar mal a su partido, antes de ingresar al congreso.
Hace unos días López Obrador de manera correcta e interesante mientras morenistas lo increpaban sobre un asunto en San Luis Potosí o como había sucedido unos días antes en Cuernavaca donde los morenistas abucheaban a Cuauhtémoc Blanco y sacaron de quicio al Presidente Electo, se deslindó del partido y se dijo presidente de todos los mexicanos, por lo que en las situaciones referentes a funcionarios “basura” de Morena, tendrá que ser Yeidckol la que hable y se tenga que fajar, al menos en papel, esa fue la voz de Andrés Manuel.
Pero de lo que sí podemos responsabilizar directamente al Presidente Electo es de la clase de funcionarios que ha nombrado para el futuro gabinete, sobre todo de aquellos que muestran sin darse cuenta el tipo de individuos mezquinos, prepotentes que son. Da mucha rabia cuando un octogenario que ocupará el cargo de Secretario de Comunicaciones y Transportes como Javier Jiménez Espriú amenaza a futuro a la representante legal de una mina porque le pide que abandone propiedad privada y da más coraje cuando la mujer que lo acompaña y que será la próxima Secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Josefa Gonzáles Blanco Ortiz Mena secunda al viejito y amenaza a la representante legal por doble cuenta también a futuro.
Es patético ver Jiménez Espriú apuntar como policía de guardia en un museo o a la entrada del metro con su pluma los datos que le da la mujer. Es preocupante que un hombre elegido por el próximo presidente de México para ser parte de la punta de lanza de la Cuarta Transformación se comporte de la misma manera que lo haría cualquier miembro de la llamada Mafia del Poder con la que su Jefe Andrés Manuel López Obrador quiere acabar. Claro que también es el momento perfecto para que el Presidente Electo nombre a otro Secretario de Comunicaciones y Transportes que no haga ver a la Transformación que anhela López Obrador como una de cuarta y de paso darle una recomendación a su Secretaria de Medio Ambiente.
A diferencia de la boda a la que asistió porque lo invitaron, en esta ocasión el Presidente Electo, sí tiene una responsabilidad directa sobre las personas que actúan como si jamás lo hubieran escuchado y parecen no tener idea de lo que López Obrador quiere demostrar en materia de un gobierno honesto y recto.
En teoría López Obrador no iba a tolerar a otro funcionario mediocre y prepotente, no admitiría funcionarios incapaces de razonar como servidores públicos, que es a final de cuentas lo que son. Habrá que estar muy pendientes de este señor Jiménez Espriú y de sus nexos con las constructoras del próximo sexenio. Pero antes de llegar a esto debemos esperar que el Presidente Electo seleccione un mejor hombre para la SCT, que esté a la altura de esa cosa llamada Cuarta Transformación o entonces lo que comprobaremos, como tememos muchos, es que esa transformación solo fue un cambio de capo de la mafia del poder.


publicado el 15 de octubre de 2018 en blureport.com.mx