miércoles, 30 de septiembre de 2015

Josefa Cuevas de Sansores la primera geóloga mexicana.



En un campo que hasta ese momento se consideraba único para los hombres, el amor por un hombre primero y después la pasión por su profesión se desarrolló una gran profesionista.
Armando Enríquez Vázquez
La Geología en México no era un campo de estudio ni de hombres, ni de mujeres antes del auge petrolero del país, la importancia por conocer los suelos y más tarde todo aquello que se relacionara con ellos se convirtió desde inicios del siglo pasado en algo de vital importancia para las empresas extranjeras que extraían el petróleo en nuestro País, como más adelante lo fue para la empresa nacional surgida de la expropiación de 1938. Sin embargo no ha sido de la misma importancia documentar la historia de los pioneros de la geología en México y mucho menos de las muchas mujeres que durante los años cincuenta, sesenta y setenta del siglo pasado se dedicaron a esta rama de la ciencia. La primera de ellas fue una mujer yucateca a la que el amor no sólo le cambió la vida, sino la vocación profesional. Los datos provienen biográficos de la ingeniero Cuevas de Sansores provienen del artículo publicado por la Revista Digital Universitaria escrito por Ana María Sánchez y Julia Tagüeña Parga.
Josefa Cuevas de Sansores nació en Mérida, Yucatán el 24 de marzo de 1920. Hija de una maestra de primaria y la menor de tres hermanas Josefa decidió estudiar Derecho. Pero la vida la hizo cambiar de giro cuando se enamoró y casó a muy temprana edad con Enrique Sansores quien aspiraba a convertirse en ingeniero, entonces Josefa cambio su interés por las leyes por la geología.
Una vez casados la pareja viajó a la ciudad de México, pues ingeniería en cualquiera de sus ramas sólo podía estudiarse en la capital del país. Los esposos ingresaron a la Universidad Nacional Autónoma de México.  Josefa Cuevas de Sansores se tituló como geóloga en 1950 y se convirtió en la décimo quinta mujer en graduarse en la Facultad de Ingeniería de la UNAM. Veinte años antes en 1930 Concepción Mendizábal se convirtió en la primera ingeniera mexicana. Josefa Cuevas, como Concepción Mendizábal, fue una extraordinaria estudiante que llamó la atención a sus maestros por su dedicación y entrega.
Entre los profesores y sinodales de la joven yucateca se encontraban algunos ingenieros que trabajaban en PEMEX; Eduardo Guzmán y Federico Mina entre otros la impulsaron y recomendaron para que consiguiera un puesto como ayudante en el Departamento de Geología de la Gerencia de Exploración de PEMEX aun antes de terminar su carrera. Josefa trabajó en PEMEX se dedicó básicamente al estudio de los foraminíferos bentónicos que son fósiles de seres protistas que habitaron el planeta durante el precámbrico.
Durante 23 años Josefa se dedicó en diferentes regiones del país a trabajar en las zonas de exploración de la empresa petrolera del estado hasta que en 1969 fue transferida a la Ciudad de México al IMP (Instituto Mexicano del Petróleo) donde trabajó hasta 1978 año en que se jubiló.

A partir de ese año Josefa Cuevas de Sansores se dedicó a la consultoría independiente para PEMEX al lado de su esposo. En 1990 la Sociedad Geológica Mexicana otorgo a Josefa Cuevas de Sansores un diploma como reconocimiento como su contribución al desarrollo de la geología en México. En 2010 a los noventa años de edad Josefa Cuevas de Sansores falleció en el Estado de Morelos.

publicado en mamaejecutiva.com.mx el 21 de septiembre 2015
imagen:  revista.unam.mx