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martes, 1 de febrero de 2022

Los deportes para leer y ver.

 


Sports Illustrated es la revista más popular e icónica del mundo deportivo en Estados Unidos y circula desde hace 67 años.

Armando Enríquez Vázquez

Sin los reflectores, controversias y escándalos que tuvo William Randolph Hearst, otro magnate de la prensa y revistas impresas del siglo XX en Estados Unidos, Henry R. Luce fue el fundador de medios impresos muy importantes como Time y Sports Illustrated.

Henry Robinson Luce nació en la actual ciudad de Penglai en China, hijo de dos misioneros presbiterianos que vivieron en China evangelizando, el 3 de abril de 1898. Luce vivió en China hasta los 15 años cuando fue enviado a Inglaterra a estudiar en Saint Albans y después se embarcó a Estados Unidos para estudiar en Yale donde conoció a Briton Hadden, los dos jóvenes iniciaron una amistad que se extendió en el tiempo, desde un inició ambos hombres pensaban que los estadounidenses eran una nación muy mal informada y sobre todo un pueblo dominado por medios ombliguistas, de  esta manera desde sus días de estudiantes buscaron la manera de hacerse de los medios informativos y de esta manera se convirtieron en los editores del periódico universitario el Yale Daily News.

Una vez egresados de Yale los amigos crearon una revista semanal que comenzó a circular el 3 de marzo de 1923 que se llama Time y es una de las más importantes revistas norteamericanas de temas políticos norteamericanos e internacionales.

Pero Time no fue la única revista fundada por Luce. En 1929 fundó la también muy influyente Fortune, en 1936 buscando el poder de la fotografía para contar historias Luce fundó Life, que a lo largo de los 36 años en que se publicó se convirtió en una de las revistas más importantes en la industria las revistas en Estados Unidos.

Una vez terminada la II Guerra Mundial, luce pensó en crear nuevas revistas menos enfocadas en la política y más en la visión y diversiones de los estadounidenses, así puso la vista en los deportes y decidió crear Sports Illustrated, una revista semanal dedicada a los deportes, al parecer en un inicio sin discriminación en los deportes a cubrir. Luce tenía en mente de manera similar a la premisa de Life, dar importancia a la fotografía, a diferencia de la revista de foto reportajes, las fotografías de Sports Illustrated fueron editadas desde un inicio a color algo que era una verdadera novedad.

La primera portada de Sports Illustrated fue una fotografía de Mark Kauffman que trabajó a lo largo de su vida para Life. La fotografía tomada en el Estadio del Condado de Milwaukee en un partido de los Bravos de Milwaukee en contra de los Gigantes de Nueva York y muestra a Eddie Mathews, tercera base del equipo, haciendo un swing a la pelota. Grandes fotógrafos han llenado las páginas de Sports Illustrated a lo largo de los años. Walter Iooss Jr., John G. Zimmerman, Neil Leifer, autor de una de las más famosas fotografías deportivas que muestra a Muhammad Alí segundos después de haber derribado a su contrincante, Sonny Liston, que yace en la lona mientras Alí lo triunfante y desafiante. Hy Peskin, Herb Sharfman, Harold Edgerton, Marvin E. Newman, Heinz Kluetmeier, Ronald C. Modra, la lista de fotógrafos y su excepcional trabajo a lo largo de las décadas han sido esenciales para el liderazgo de la revista.

Entre los grandes periodistas y otros escritores que han creado artículos y textos para Sports Illustrated están Robert Watts Cre amer, Dan Jenkins que había sido golfista, Tex Maule, en el segundo rubro se incluye a novelistas como William Faulkner, el premio nobel escritor de las famosas novelas, Mientras agonizo y El sonido y la furia.  John Steinbeck, John Updike, Don Delillo y Jack Kerouac, así como el poeta Robert Frost. El sitio de internet de la revista también consigna la fallida colaboración de Hunter S. Thompson autor de Miedo y asco en Las Vegas y la curiosa participación de un joven Kurt Vonnegut quien tras dos días intentando cumplir con su primera y única tarea; escribir un reportaje de salto de vallas de caballos, abandonó la redacción y dejó sobre su escritorio una hoja de papel en la que se leía: El pinche caballo saltó la pinche valla.

Enero de 1964, diez años después de su lanzamiento, Sports Illustrated, bajo la dirección editorial de Andre Laguerre lanzó por primera vez un número especial con una modelo, trajes de baño y playas. La idea surgió para compensar las bajas en las ventas de la revista en los meses de invierno en los que la actividad deportiva disminuía, en la década de los años sesenta no había Superbowl, Las dos ligas NFL y AFL terminaban en diciembre, faltaban aun cuatro meses para iniciar la temporada de beisbol y el basquetbol no había destacado como uno de los deportes más atractivos para los aficionados al deporte.

La primera modelo en protagonizar el número especial de trajes de baño fue Babette March, nacida en Berlín y educada en Brasil. En la portada luce un bikini blanco y la sesión de fotografía se llevó a cabo en las playas de Cozumel. Un año después la modelo fue Sue Paterson y las playas fueron las entonces poco conocidas playas de Baja California Sur, como la misma revista declara en su portada. A lo largo de más de 50 años las modelos más reconocidas; Cheryl Tiegs, Christie Brinkley, Paulina Porizkova, Elle McPherson, Valeria Mazza, Tyra Banks, Heidi Klum, Beyoncé, Kate Upton, entre otras.

A partir de 2015 la revista pasó de semanal a quincenal y finalmente en 2020 se anunció su publicación mensual, pero el portal de Internet de la publicación se actualiza de manera constante.

En 1989 se lanzó una versión para niños; Sports Illustrated Kids, que también es una publicación digital actualmente.

Henry Luce murió el 28 de febrero de 1967.

Después varios cambios de dueños Sports Illustrated hoy es parte del portafolio de marcas de Authentic Brands Group.

publicado en thepoint.com.mx el 17 de enero de 2021 

imagen www.si.com

lunes, 20 de febrero de 2017

La revista con el dandy.




Una de las más icónicas revistas neoyorquinas que es conocida en todo el mundo nació hace noventa y dos años cuando un excombatiente de la I Guerra Mundial decidió editarla.

Armando Enríquez Vázquez.

The New Yorker, es sin duda una de las revistas más importantes en la vida cultural de la urbe de hierro. Pero también es una de las revistas referentes de la cultura, las letras y la inteligencia norteamericana para el mundo. The New Yorker además ha abrigado en sus portadas a grandes artistas gráficos de diferentes latitudes, como nuestro maravilloso Abel Quezada que trabajo en la década de los ochenta para la revista y dibujo más de 12 portadas para publicación. The New Yorker se ha distinguido por sus portadas sugestivas, festivas e incluso con un valor editorial. Poetas como William Carlos William, Ogden Nash, Sylvia Plath o W.H. Auden publicaron en las páginas de la revista. Escritores de la talla Scott Fitzgerald, Vladimir Nabokov, J.D. Salinger, John Updike, entre muchos otros colaboraron con cuentos y otros materiales para The New Yorker.
Famosa como Playboy por sus viñetas humorísticas, su textos literarios, científicos y análisis políticos. Pero, además, The New Yorker contiene una de las mejores carteleras de lo que sucede en la ciudad de Nueva York lo que la hace atractiva tanto para el habitante de la Gran Manzana como para el turista que la visita. Tan afamada publicación surgió de la mente de un veterano de la I Guerra Mundial, de su esposa, un socio inversionista y otros entusiastas hace ya casi un siglo.
Harold Wallace Ross nació el 6 de noviembre de 1892 en Aspen, Colorado. Cuando tenía la edad de ocho años y por una crisis económica en la zona la familia de Ross, se vio obligada a mudarse y deambular por el oeste americano, hasta que finalmente se establecen en Salt Lake City. A los trece Ross abandonó la escuela y se dedicó de lleno a su pasión; el periodismo. Incluso huyo del hogar familiar para refugiarse en Denver en casa de un tío y trabajar en la prensa de la ciudad. Regresó al seno del hogar familiar pero ya no regresó a la escuela y trabajo en un diario local de Salt Lake City, durante la siguiente década trabajo en diferentes periódicos en Atlanta, Sacramento, Nueva Orleans y Nueva Jersey entre otros lugares de Estados Unidos. Al iniciar el involucramiento de Estados Unidos en la I Guerra Mundial Harold Ross se enlistó en el ejército, en el ejército participó en la publicación de la revista Stars and Stripes que hasta la fecha es la publicación oficial de las fuerzas armadas de Estados Unidos.



Entre las personas que se encontraban en la publicación, había una sola mujer llamada Jane Grant, una periodista hecha en Nueva York de la misma edad que Ross. Al final de la guerra ambos regresaron a Nueva York y en el histórico Hotel Algonquin crearon una tertulia junto con otros periodistas y escritores que llego a ser conocida como La mesa redonda del Algonquin. Fue en esas charlas donde surgió la idea de crear una revista neoyorquina y comenzó a fraguarse la idea de The New Yorker.
Además del ímpetu de Harold y Jane quienes terminaron casándose en 1920, se requirió de un socio financiero que fue Raoul Fleischmann. El primer número de la revista salió a la venta el 21 de febrero de 1925, con un precio de 15 centavos de dólar y una portada que se volvería el logo de la publicación a lo largo de sus casi cien años de existencia.
La portada muestra a un personaje de cuello estirado y sombrero de copa, snob, lo que se conocía como un dandy que sostiene en una de las manos un monóculo con el que pretende observar a una mariposa.
El creador de la portada fue un artista gráfico llamado Rea Irvin, nacido en San Francisco en 1881. Irvin no solo fue el creador de la primera portada y actuó de facto como el primer editor artístico de la revista, a lo largo de más de treinta años, más de 160 portadas fueron creadas por el artista, si no que Irvin también creo la tipografía que lleva su nombre y durante 98 años ha identificado a la revista en los puestos de periódicos.
El personaje de aquella primera portada fue bautizado con el nombre de Eustace Tilley, por Corey Ford, un escritor humorista y colaborador de la Revista y fue dibujado por Irvin como recurso de último minuto tras que la portada como un telón abriéndose para dejar ver una silueta de los edificios de Nueva York era rechazada por Ross. De acuerdo con el colaborador de la revista Louis Menand, en el número del aniversario ochenta en 2005, la portada en sí no era más que un chiste sobre que era más efímero si la mariposa o el pretencioso personaje que la observa. Menand, también cuenta que a Corey Ford le fue encomendada la tarea de escribir diferentes historias acerca de Eustace Tilley a lo largo del primer año de existencia de la revista. También, aclara como al principio no quedaba claro para nadie de que trataba la revista; ni para el público, ni para los anunciantes y tampoco para el editor y los colaboradores. Lo cierto es que el primer gran hit de la revista se produjo tras la publicación del número del 28 de noviembre de ese 1925 cuando un artículo de la revista llamó la atención de la prensa en Estados Unidos alcanzando incluso la primera plana de los diarios y la revista por primera vez se agotó en puesto de periódicos y revistas.
El artículo en cuestión se tituló: Why We Go to Cabarets: A Post Dèbutante Explains. Escrito por Ellin MacKay. Una novelista y cuentista quien en 1926 se casó con el compositor Irving Berlin.



Harold Ross trabajaba todo el tiempo. La revista y su edición eran su verdadera pasión por lo que no solo con el tiempo se divorció de Jane Grant, si no de las otras dos esposas que tuvo: Marie Francoise Elie, con quien tuvo a su único hijo y finalmente con Ariane Allen.
Harold Ross fue calificado en vida y ya muerto, por envidiosos y competidores, como un iletrado, un gamberro con suerte que como el burro del cuento de pronto había tocado la flauta, que nunca supo cuál era la finalidad de su revista, ni que rumbo editorial debía tomar, pero lo que sus más tardíos biógrafos dicen que el verdadero Ross era un hombre de gran talento y listo para adaptarse a los grandes cambios del siglo veinte, un hombre que no tenía miedo a que su proyecto evolucionara, en 1929 tras la caída de la bolsa de valores y la crisis económica la revista estrenó una sección a la que llamó Intenta dormir un poco. Mamá está cerca. Los cambios editoriales de la revista a lo largo de las décadas en que Ross estuvo al frente son claros y parecen demostrar esa aceptación al cambió de Ross que mantuvo y mantienen a la revista a la venta a diferencia de tantas otras que desaparecen.
Harold Ross murió el 6 de diciembre de 1951 en Boston, tenía tan sólo 59 años de edad. La familia Fleischmann quedó entonces como única propietaria de la revista. William Shawn ocupó el lugar de Ross como editor de la revista de 1952 hasta el año de 1987.
The New Yorker pertenece desde 1999 al grupo editorial de revistas Condé Nast.

publicado en thepoint.com.mx el 13 de febrero de 2017
imagenes:    wikipedia.org
                   newyorker.com 

domingo, 12 de junio de 2016

Una selección de lecturas.




Detrás de una de las publicaciones más reconocidas y exitosas está el aburrimiento de un soldado herido durante la I Guerra Mundial.
Armando Enríquez Vázquez.
Mientras se recuperaba de las heridas causadas por esquirlas, en esas largas horas de hospital en Francia, DeWitt Wallace seguramente pensó, entre muchas otras cosas, en su juventud y en su infancia en Saint Paul, Minnesota. Wallace nació el 12 de noviembre de 1889, su padre era profesor en la Universidad Presbiteriana de MacCalester. Wallace estudio primero en esa universidad de Minnesota, de donde fue expulsado, lo que lo obligó a viajar a colorado y trabajar bajo el mando de un tío en un banco, finalmente continuó sus estudios en Berkeley en California. En 1912, abandonó la soleada California para regresar al frío estado del Norte, inmediatamente comenzó a trabajar en una empresa de publicaciones en Saint Paul. Con la ayuda de uno de los dueños DeWitt logró publicar un panfleto al que llamó Getting the most out of farming, del que vendió más de cien mil ejemplares.
DeWitt desde niño mostró una naturaleza curiosa que lo llevó a investigar sobre todos los temas posibles, le gustaba sobretodo leer revistas que lo ponían al tanto de sucesos de actualidad y el siempre apuntaba en un cuaderno los puntos más importantes acerca de los textos que leía. Durante su época de universitario leyó también sobre ventas y sobre liderazgo.
Cuando estalló la I Guerra Mundial DeWitt se enlistó en el ejército norteamericano y como muchos jóvenes norteamericanos partió con rumbo al frente europeo. En septiembre de 1918 participó en la Ofensiva de Meuse-Argonne con la que habría de finalizar la guerra, sin embargo, fue blanco de esquirlas en una explosión que lo hirieron en la nariz, los pulmones y el cuello. La herida del cuello fue muy cercana a la yugular, por lo que cuenta una historia que el médico que lo atendió de emergencia le dijo: En caso de que te hubiera cortado la yugular, la única forma de parar la hemorragia hubiera sido ahorcarte hasta que hubieras muerto.
Así viendo pasar el tiempo en el hospital, DeWitt, leía y recortaba artículos de revistas que tenía a la mano y entonces se le ocurrió crear una revista con artículos cortos de no más de dos cuartillas que pudieran ser de interés general, la selección de los textos la haría cuando los textos analizados pudieran responder a tres sencillas preguntas:
1.- ¿Es un artículo que se pueda citar?
2.- ¿tiene una aplicación real?
3.- ¿El interés que genera es de larga duración?



Estas preguntas fueron durante años la columna vertebral de todo texto en la empresa editorial de DeWitt Wallace.
Al regresar a Estados Unidos y con esta idea clara, DeWitt se encerró durante seis meses en la biblioteca de su natal Saint Paul leyendo y clasificando artículos de revistas. Por fin logró recolectar 31 artículos, uno para cada día del mes y con un dummy de lo que llamó desde el principio el Reader’s Digest salió a vender su producto.
La idea de DeWitt era que si alguien compraba la idea de su revista él se conformaba con ser nombrado editor en jefe de la misma, sin embargo, a nadie le interesó la idea.
Durante sus años en Berkeley, DeWitt Wallace hizo muy buena amistad con un joven llamado Barclay Acheson, en esa época DeWitt se enamoró de Lila la hermana de Barclay, pero tuvo que reprimir sus sentimientos pies Lila ya estaba comprometida. En 1921 y mientras se encontraba tratando de vender la idea de Reader`s Digest en Nueva York, DeWitt Wallace se topó con su viejo amigo Barclay y se enteró de que Lila nunca se había casado. DeWitt Wallace y Lila Acheson se casaron en 1921.
La idea de la revista llegó a madurar a tal grado que sólo faltaba publicarla, ante la negativa de los editores, el entusiasmo de los Wallace los llevó a idear una forma más atrevida para vender la revista, a través de suscripciones que financiaran su edición y a través de una comunicación directa con el suscriptor. DeWitt Wallace tomó su máquina de escribir y comenzó a mandar cartas a diferentes personas, ofreciendo la suscripción y si el suscriptor no estaba satisfecho con el producto se prometía reembolsarle su inversión. DeWitt y Lila formaron una empresa llamada The Reader’s Digest Association, la cual era 52% propiedad de Dewitt y 48% de Lila. En dos semanas lograron reunir 1500 suscriptores y pudieron publicar el primer número. Febrero de 1922 vio nacer una de las revistas más exitosas a nivel mundial. Las revistas de la que DeWitt tomó los artículos otorgaron los derechos de reimpresión a Wallace pues consideraron que esta era una manera de hacerse publicidad gratuita.
No hubo nadie que reclamara su dinero, la revista fue un éxito y DeWitt comenzó a trabajar en la Biblioteca Pública de Nueva York leyendo revistas y seleccionando los nuevos textos para el segundo número del Reader’s Digest. Tres años después Reader’s Digest contaba ya con 20,000 suscriptores. Para 1929, la circulación alcanzaba ya los 100,000 ejemplares. Con el tiempo DeWitt comprendió la necesidad de crear sus propios contenidos y no sólo seleccionar y editar el contenido de otras publicaciones. En febrero de 1933, once años después de su primer número, Reader’s Digest comenzó a publicar artículos propios. En 1935 DeWitt escribió uno de los articulos más exitosos en la historia de la revista:  And Sudden Death. (Y de pronto la muerte) que trataba sobre la conducción irresponsable de autos.
Reader’s Digest comenzó a publicarse en otros países, con temas generales y regionales, en nuestro país se le conoce como Selecciones del Reader’s Digest y comenzó a distribuirse en la década de los años cuarenta del siglo pasado, además en Estados Unidos comenzó a poner sobre la mesa del debate ciertos temas. Reader’s Digest fue la primera publicación en hablar sobre la relación entre fumadores y el cáncer.
Calificada como una revista conservadora, el Reader’s Digest en más de una ocasión publico artículos anticomunistas y permitió a políticos republicanos como Richard Nixon publicar en sus páginas.
DeWitt ideo campañas de mercadotecnia que muchos recordamos, sobres que llegaban con el correo prometiendo sorteos por miles de pesos y escondida la suscripción a la revista. También, se editaron libros con diferentes antologías temáticas de los artículos de la revista.
En su momento de auge se llegaron a editar 30 millones de ejemplares en 16 idiomas en 163 países.
Lo único que hago es cazar historias, y cuando atrapo a las que me interesan entonces las publico.
Declaró DeWitt en alguna ocasión. En 1973 tanto DeWitt como Lila anunciaron su retiro de la revista.
DeWitt Wallace murió el 30 de marzo de 1981 tenía 91 años. Lila Wallace murió tres años después el 8 de mayo de 1984.
Hoy Reader’s Digest pertenece al grupo de accionistas privados y el negocio no se limita la edición impresa sino que tiene presencia en Internet y una editorial para sus libros.

publicado en thepoint.com.mx el 3 de junio de 2016
imagenes    readersdigest.com
                   wikipedia.org