lunes, 11 de julio de 2011

Los nuevos diseños biotecnológicos.



En el campo de la biotecnología no todo está siendo creado para atacar los campos de la medicina tradicional y al unirse la ciencia con el diseño y la ingeniería entramos en el campo de la biología sintética, donde la bacterias huelen a plátano, pintan las heces humanas de colores o vuelven la seda fluorescente.



Armando Enríquez Vázquez



Hoy en día es difícil hablar de ciencia pura en el antiguo sentido. La ciencia tenía como objetivo hacer comprensible el mundo que nos rodea, descifrar sus leyes y tratar de dominarlas. Las ciencias médicas con mayor razón aún estaban enfocadas a investigar para poder dar soluciones a la salud de la humanidad, y aunque a veces la avaricia de los grupos farmacéuticos parece contradecir toda teoría acerca de los avances científicos en nombre de la humanidad, lo cierto es que los ha habido.

A finales de los noventa y principios de la primera década de éste siglo hablar de biotecnología, era hablar de los esfuerzos de científicos e ingenieros para encontrar nuevas soluciones a nivel celular y de microbiología para entender la parte más complicada de la creación los genomas, en especial el humano y atacar problemas de enfermedades congénitas, degenerativas y la propensión de los individuos a las mismas. La biotecnología estaba también para intentar resolver problemas de productividad y para incrementar la misma en las especies cultivadas y criadas por nosotros. Para crear nuevos cultivos más resistente y productivos.

Pero hoy las ciencias biológicas y médicas han llegado a un lugar donde la estética y la inventiva de los científicos y diseñadores con los que trabajan, parecen dirigir la ciencia a ser vista como otra de las bellas artes.

Existe un proyecto en el que los estudiantes del MIT están intentando cambiar el olor pútrido característico de las bacterias e. colli por un aroma a plátano, que haga más agradable el trabajo en el laboratorio.

Hay que precisar que la escherichia colli tan publicitada en las últimas semanas por el problema de vegetales y tallos en Europa que ha dejado varios muertos, es una bacteria no sólo común para trabajo en laboratorio, si no que es una bacteria que es usual encontrar en el tracto digestivo de humanos y otros seres vivientes y por lo general es inofensiva. Existen sepas muy agresivas como la que apareció en Europa el mes pasado.

Los investigadores de un centro en Japón lograron desarrollar un tipo de seda fluorescente, y asi crear el primer vestido de bodas que brilla en la oscuridad. Esta nueva disciplina de la ciencia se llama biología sintética y que se define “Como el conocimiento y diseño de entes naturales y sus procesos a nivel molecular. Modificando organismos existentes como bacterias a través de un diseño preconcebido; la construcción de organismos sintéticos capaces de lograr metas específicas y construir nuevos organismos desde su inicio”. Así la define el sitio web de Estética Sintética, formado por investigadores de la Universidades de Edimburgo y Stanford, asi como un gran número de individuos científicos, ingenieros y diseñadores apasionados por la nueva disciplina.

Comparando la biología sintética con la ingeniería electrónica los científicos que trabajan en ella se basan en un componente al que llaman BioBricks, o ladrillos biológicos, Cada BioBrick contiene un grupo seleccionado de genes de algún organismo existente en cualquiera de los reinos biológicos, cada BioBrick tiene como objetivo determinar ciertas funciones en los nuevos organismos.

Para la biología sintética el diseño es la columna vertebral. Los organismos vivos si no es que el universo entero es sólo un producto del diseño y las opciones para manufacturarlo son más importantes, que las opciones evolutivas como lo concebimos hoy. Sin embargo, el diseño en la naturaleza no es obvio, argumentan los promotores de la biología sintética, nuestra comprensión del diseño se basa en objetos tangibles como todos los productos de consumo a nuestro alcance, pero nos cuesta trabajo verlo en el mundo natural a pesar de que ahí está.

Uno de los proyectos más ambiciosos y más llamativos de la biología sintética es conocido como E. Chromi . en E. Chromi se unen los talentos de los diseñadores Alexandra Daisy Ginsberg y James King junto con un grupo de investigadores de Cambridge. El equipo interdisciplinario se propuso crear una sepa de e. colli capaz de secretar colores naturales ante la presencia de ciertas toxinas en el medio ambiente en el que se desenvuelven, en este caso el primer paso es que las bacterias se volvieran rojas ante la presencia de toxinas en el agua, para alertar a la población acerca de la contaminación en el agua y verde si el agua era potable. Esta capacidad de colorear es de donde proviene el nombre del proyecto.

Trazado en una línea del tiempo E. Chromi propone el desarrollo del proyecto en varias etapas o variantes que podían derivar del proyecto, tal vez la más interesante y prometedora consiste en crear un organismo que se puedan añadir a una bebida, tal vez un yogurt y al ser digerido de cómo resultados heces fecales de colores. No, no es broma, y no se trata solamente de un proyecto estético escatológico, si no que de acuerdo a las toxinas y organismos que encuentren las bacterias a lo largo de la digestión, o la falta de ellas, las heces fecales serán de un color diferente, siendo azul para gusanos, verde para problemas en el hígado, morada para salmonella, roja para gastritis y amarilla para cáncer intestinal.

El proyecto ganó en 2009 el primer lugar de la competencia de maquinas de ingeniería genética, conocida como iGEM, independiente de que ha sido mostrada en los principales laboratorios y museos de arte contemporáneo del mundo. E. Chromi ha vuelto a muchos ojos a la biología sintética. Para darse una idea de la magnitud y las variaciones del proyecto visite la página http://www.echromi.com/

Existen otros proyectos como crear tejidos sintéticos con las propiedades y características de la carne y así evitar como productos de animales sacrificados de la manera que hoy se hace y conocemos.

La biología sintética plantea un viejo dilema, diseñadores, científicos, ingenieros jugando a ser Dios. ¿Dónde empiezan y terminan las responsabilidades éticas de los participantes en crear nuevos organismos? Para los entusiastas de la nueva ciencia no sólo la existencia de los BioBricks y su creación es un gran paso en el diseño de nuevas formas de vida, existen aquellos que incluso están concentrados en el diseño de distintas y completamente nuevas formas de vida, a las que llaman proto células y las cuales son construidas y funcionan con una bioquímica diferente a la que conocemos hasta hoy.

La página de Estética Sintética plantea al final de la definición de la biología sintética: “¿Qué significa diseñar la Naturaleza? ¿Cómo encajan los diseñadores en el proceso de hacer máquinas biológicas? Los arquitectos trabajan de la mano de ingenieros de estructurales. Los diseñadores de producto trabajan con los ingenieros mecánicos. ¿Podrá la biología sintética, junto con todos los pro y contras que existen alrededor de la construcción artificial de vida, beneficiarse de esta interacción?”.

Más allá del entusiasmo, hoy están firmemente involucrados en este tipo de proyectos Universidades de todo el mundo y particulares igual de todo el mundo, sí esto es lo que se publica, la pregunta como siempre es ¿Qué es lo que desconocemos de la biología sintética?




Publicado en blureport 11 de Julio de 2011