jueves, 23 de mayo de 2019

Cuétara; hacer la América. ¿Una empresa o dos?




Esta es la clásica historia de los migrantes llegados de España que tras hacer fortuna en México abandonaron el país, pero una parte de la empresa continuó en México.

Armando Enríquez Vázquez

Si googleas Cuétara, tal vez te lleves la misma sorpresa que yo al descubrir que existe una Cuétara española y otra mexicana, ambas presumen un logo casi idéntico y las dos dedicadas a la fabricación de galletas entre otros productos. Con el mismo origen, pero dos empresas diferentes en la actualidad. Dos empresas que comparten su nacimiento en un horno de las calles de la Ciudad de México a la que los hermanos Gómez Cuétara, originarios de Cantabria, emigraron buscando lo mismo que casi todos los migrantes en todas las épocas mejores condiciones de vida y más oportunidades.  
Los Gómez Cuétara al parecer llegaron a México a principios del siglo XX y los primeros hermanos llegaron en 1906 de acuerdo con el sitio web de la marca española. Conforme al blog http://mundodelaempresa.blogspot.com los primeros en llegar no fueron hermanos si no tíos de los últimos y pusieron una tienda de abarrotes o ultramarinos en la capital de nuestro país. Los últimos en llegar en la década de los años 20, con un México más estabilizado tras la revolución fueron Juan y Florencio, quienes con el tiempo habrían de casarse con dos hermanas mexicanas de apellidos Fernández Bravo. En 1932 los hermanos lograron abrir una fábrica para producir pasta para sopa a la que llamaron “La Espiga”. Cuatro años después le cambiaron el nombre a la empresa por el de “Galletas Gómez Cuétara Hermanos” cambiando también el giro del negocio por el de fabricación de galletas.
Fueron españoles residentes en México, migrantes y exiliados de la guerra civil, más tarde, los que introdujeron y desarrollaron la industria galletera del país, en ese sentido los hermanos Gómez Cuétara iniciaron la producción de galletas con productos muy exclusivos que lejos de ayudar al crecimiento de la empresa la mantuvieron con magras ganancias en los primeros años, Juan aprendió rápido e introdujo en el mercado mexicano una galleta de origen inglés que se había popularizado en Europa y sobre todo en España: la Galleta María, que se popularizo rápidamente. Un catalán exiliado llamado Ramón Miramón fue el encargado de crear nuevos productos para Hermanos Cuétara, en la que laboró como director de producción. Años después Miramón estableció su propia empresa; Macma. La planta de producción de Cuétara en la Ciudad de México fue ampliada para satisfacer al creciente mercado.
Para 1945 según la página de la marca española, 1940 en la de Cuétara Mexicana, la empresa abrió una planta en Veracruz, y comenzó a distribuir su producto en el sur del país, incluso se hace mención de que por algún tiempo se pensó que la marca era veracruzana. En 1942 los hermanos Cuétara permitieron a su cuñado Juan Fernández Bravo entrar en la sociedad.
Al finalizar la II Guerra Mundial, los hermanos Gómez Cuétara que no tenían problemas ideológicos con la política de Francisco Franco decidieron regresar a España a establecer en su patria la empresa creada en México. Cuétara España crece de manera espectacular en la década de los cincuenta, inauguró cuatro plantas y en los setenta una más en Portugal. El negocio en México comenzó a ser administrado por Juan Fernández Bravo, hermano menor de las esposas de los Gómez Cuétara. quien también hace crecer el mercado mexicano, sobre todo fortalecer la producción en las plantas de la Ciudad de México y Veracruz. A principios de los años sesenta el mercado galletero en México estaba dominado por dos marcas Cuétara y Gamesa (Galletas Mexicanas S.A.), esa ventaja se perdió por la ambición de los hermanos Cuétara que insistieron en hacer de la marca, una marca relevante en España, algo que de pronto no sucedía; se perdió dinero y mercado en ambos países, para colmo de las adversidades como resultado de la Revolución de los Claveles en Portugal, la fábrica adquirida en aquel país de la península ibérica es expropiada por el gobierno socialista. 



En México con las crisis económicas de los gobiernos de Luis Echeverría, José López Portillo y Miguel de la Madrid las condiciones de crecimiento de las empresas galleteras en México fueron muy difíciles pues nunca han sido un artículo de canasta básica a pesar de la popularización de la galleta María que casi todas las empresas producían. Sin embargo, Cuétara México iba mejor que la española que no sabía a quien recurrir si a la matriz mexicana o como llegó a hacerlo creando negocios alternos en Centroamérica.
En 1985 vino el relevo generacional, Juan y Florencio mayores de 80 años cedieron sus puestos a la siguiente generación y en 1989 la empresa se dividió en dos. La española manejada por los herederos de los hermanos Gómez Cuétara y la mexicana manejada por Fernández Bravo. Aquí cada una de las empresas comienza su propio camino y crea las marcas que satisfacen la demanda especifica de cada país.
Una mala administración en la empresa española obligó a Cuétara a fusionarse en 2001 con SOS Arana Alimentación, siguieron otra serie de alianzas con empresas de sector alimenticio para terminar con la adquisición de la marca por el Grupo Adam Foods de la familia Ventura.
En México, una vez separadas las empresas, Cuétara creció ya sin las presiones económicas de la empresa española. En 1994 Cuétara logró crecer su producción en 81% al automatizar gran parte de la misma. Los siguientes años fueron de crecimiento y se ampliaron las plantas de las Ciudad de México y de Veracruz, se inauguró un centro de distribución en la ciudad de Monterrey para atender al mercado del norte del país y otro en Guadalajara. En 2009 se construyó una planta en García, Nuevo León. Cuétara actualmente cuenta con tres plantas de producción en el país y más de 25 centros de distribución a lo largo y ancho del territorio nacional, es una empresa 100% mexicana que en alianza con Adam Foods exporta galletas y dulces a los Estados Unidos.
El logo de ambas empresas es muy similar, ambas presentan la palabra Cuétara en blanco dentro de un ovalo de color rojo quemado. Dos diferencias: En la marca española el aro contiene un margen blanco y otro rojo del mismo tono que el ovalo y la tipografía de la palabra es script, mientras que en el caso de marca mexicana el ovalo sólo tiene un marco blanco y la tipografía es manuscrita.
Juan Gómez Cuétara falleció en 1998, su hermano Florencio en 2003 a los 100 años.

publicado el 13 de mayo de 2019 en the point.com.mx
imagenes cuetara.com.mx
                  cuetara.es 

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