sábado, 28 de junio de 2014

Steagles y Card-Pitt, los años que los Steelers no pudieron armar un equipo propio.





Durante las temporadas de 1943 y 1944 los Acereros de Pittsburgh no lograban reunir los jugadores para formar un equipo entonces se unieron a otras franquicias con los mismos problemas.
Armando Enríquez Vázquez.
Durante los años de la II Guerra Mundial en los Estados Unidos se les pidió a los habitantes del país un gran número de sacrificios y existieron productos que se racionaron a la población o que incluso se dejaron de elaborar, por darle preferencia a productos bélicos que utilizaban la misma materia prima.
Muchas empresas y organizaciones se vieron limitadas y tuvieron que aprender a buscar alternativas para funcionar. Muchos jóvenes partieron con rumbo al frente y las ligas deportivas se vieron forzadas a sustituir a hombres por mujeres, así surgió en 1943 una liga profesional de beisbol femenil, pero en el caso del futbol americano esta sustitución no parecía posible.
1943, vio desaparecer al equipo de Cleveland llamado Rams por la incapacidad de reclutar jugadores. Otros equipos enfrentaban los mismos problemas. Entre ellos los Acereros de Pittsburgh, Art Rooney dueño de los Acereros, junto con Bert Bell uno de los dos propietarios de las Águilas presentaron a la Liga la petición para hacer una fusión entre ambas franquicias para la temporada de 1943. Se dice que Filadelfia tenía 12 jugadores, mientras que Pittsburgh tan sólo llegaba a 6. La Liga permitió que las dos franquicias se unieran formando una que mantuviera la integridad de ambos equipos. El resultado fue un equipo llamado Combinado de Filadelfia Pittsburgh Águilas Acereros, pero rápidamente un periodista de Pittsburgh bautizó al equipo como  Steagles.
Otro de los problemas que enfrentó la NFL durante ese periodo, fue que la mayoría de los jugadores eran jóvenes que por alguna razón había sido rechazados para servir en el ejército, ya fuera por cuestiones de tener una familia a la cual mantener o porque tenían algún tipo de problema físico que los inhabilitaba para el servicio militar. Por ejemplo la estrella del equipo y líder en la NFL ese año en promediar yardas ganadas por pase, con 419 yardas en 19 recepciones fue un hombre llamado Tony Bova que era ciego de un ojo y débil visual en el otro. Se dice que había jugadores con pie plano, sordos, incluso algunos que sufrían de ulceras sangrantes entre las franquicias de la NFL. De cualquier manera Bova jugó con los Acereros hasta 1947.
Ni Pittsburgh, ni Filadelfia eran en esos años franquicias ganadoras y la distancia entre ambas de ciudades, mayor a los 300 kilómetros, hacía casi imposible las sesiones de entrenamiento para el equipo. El equipo no parecía tener muchas oportunidades de hacer algo más allá del ridículo en la temporada.
Los entrenamientos se llevaban a cabo en un lote baldío lleno de cristales rotos y latas oxidadas de aceite, detrás de una gasolinera, y al parecer al primer entrenamiento no se presentaron los entrenadores del equipo. A pesar de todas las dificultades los Steagles lograron en temporada de 1943 un record de 5 ganados, 4 perdidos y un empate. Sólo un juego detrás de los Pieles Rojas de Washington y los Gigantes de Nueva York que terminaron en primero y segundo lugar de la conferencia este de la NFL. Lo que resulto ser también la primera temporada ganadora en la historia de las Águilas de Filadelfia y la segunda para los Acereros de Pittsburgh.
Otro acontecimiento memorable de la temporada 1943 de la NFL, fue que ese año se implementó finalmente el uso obligatorio de casco en todos los equipos de la Liga.
Al terminar la temporada las cosas parecieron volver a la normalidad, ya que el ejército de los Estados Unidos decidió no enlistar a mas hombres. Para 1944 los Rams de Cleveland se reagruparon y regresaron a la NFL. Además, se creó una nueva franquicia en Boston y al deshacerse la unión entre Filadelfia y Pittsburgh surgió un nuevo problema para la NFL al contar con 11 franquicias por lo que el comisionado de la liga Elmer Layden comenzó a sondear la posibilidad de invitar a dos equipos a unirse. Pittsburgh seguía en problemas para lograr una alineación así que en 1944, Art Rooney consiguió aliarse a otra franquicia para repetir la aventura del año anterior con Filadelfia.
La elección en 1944, tras muchos rumores, ofertas y contraofertas, fue la de unirse al equipo de los Cardenales de Chicago, en ese entonces la franquicia más antigua de la NFL aun no abandonaba la ciudad donde había sido creada, pero su trayectoria como equipo perdedor lo había llevado a no ganar un solo partido en 1943.
Esta franquicia fue bautizada con el nombre de Card-Pitts, que para triste fortuna del equipo pronto hizo que los fanáticos enojados en la ciudad de Pittsburgh los rebautizaran como carpets. El nombre recordaba por su sonido a la palabra alfombra o tapete que fue lo que este equipo resulto ser.
 El peor equipo de la historia de la NFL. Fue como lo calificó Art Rooney el legendario dueño de los Acereros de Pittsburgh.



Con un record de 0 ganados y 10 perdidos los Card-Pitts terminaron como el peor equipo de la temporada. Entre las marcas de la infamia que obtuvieron los Card-Pitts se encuentra que el promedio de yardas en sus patadas de despeje que fue de tan solo 32.7 yardas. El equipo a lo largo de la temporada sólo intento dos veces anotar goles de campo y en ambas ocasiones falló. El pateador Conway Baker falló 4 de sus 15 intentos por anotar un punto extra. 41 pases interceptados que aun mantiene un ignominioso tercer lugar en las estadísticas históricas de la NFL. A los Card-Pitts les anotaron 328 puntos contra sólo 108 que ellos anotaron, aun así, no son ni por mucho el equipo que menos puntos haya anotado en una temporada y hay otros renglones en las listas de la ignominia de la Liga en la cual no aparecen los Card-Pitts, lo cual contradice un poco a Rooney, quien tras el milagro de 1943 debió sentir que su parte de los Acereros volvía a ser el equipo perdedor de antaño, en parte por una pésima decisión de su parte.
La situación entre los jugadores y los entrenadores llegó a ser tan frustrante que antes del último partido de la temporada frente a los Osos de Chicago. John Grigas, el corredor del equipo abandonó el equipo dejando dos cartas una para su compañero de cuarto y la segunda dirigida a los entrenadores y administradores del equipo:
Estimados entrenadores y directivos:
La decisión que he tomado puede ser ni ética, ni correcta, piensen lo que quieran de ella, pero creo en lo más profundo de mí que es la mejor.
Siempre he tenido el deseo y el hambre que tanto mencionan en las sesiones de trabajo, pero ¿cuánto tiempo puede una persona mantener ese ánimo?, depende de lo que suceda en el terreno de juego. La mente humana es parte de nuestro espíritu, que a su vez está influido por el cuerpo. Cuando tu pensamiento es modificado por las constantes palizas que recibe semanalmente el cuerpo, el espíritu no puede ser el mismo…
…He jugado cada partido de principio a fin y nunca me he quejado, porque es obligación justificar un sueldo. El dinero no era la meta principal. La meta era jugar futbol y divertirme un poco teniendo una temporada ganadora…
…Para finalizar, sólo puedo decir que estoy muy apenado de mi decisión, pero estas cosas no son fáciles de explicar. Buena suerte y que ganen por lo menos este partido.
Atentamente
John Grigas.
La temporada terminó con otra derrota y también la historia de los Card-Pitts.
En 1945 la NFL volvió a la normalidad, Acereros y Cardenales tuvieron otra vez temporadas perdedoras, pero lograron ganar por lo menos un juego, mientras que las Águilas de Filadelfia consiguieron su tercera temporada ganadora en su historia.
Mientras que por un lado los Steagles han sido celebrados y recordados por aficionados y periodistas deportivos en más de una ocasión como un triunfo del espíritu, los Card Pitts, son un mal sueño que nadie quiere recordar.
Las tres franquicias que intervinieron en estas fusiones han sobrevivido en la NFL, los Cardenales peregrinando por diferentes sedes, pero manteniéndose como el equipo más antiguo de la Liga, mientras que tanto los Acereros, como las Águilas han dado muchas satisfacciones a sus seguidores tanto en Pittsburgh, como en Filadelfia.

Imagenes: www.nytimes.com
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