martes, 25 de junio de 2013

Petróleo



El Niño Dios te escrituró un establo
y los veneros del petróleo el diablo.
(La Suave Patria)
Ramón López Velarde

Tres sexenios, tres presidentes, la misma declaración en el extranjero. Por más de dieciocho años los representantes del ejecutivo mexicano, primero del PAN y ahora del PRI, han tratado de modernizar a PEMEX y han hablado de la necesidad de incluir al sector privado en la exploración y explotación de los recursos petroleros de la nación. Un tema espinoso que provoca reacciones viscerales de la izquierda y del mismo PAN o PRI dependiendo quien sea la oposición al Poder Ejecutivo. Se han perdido muchos años en una discusión, no sé sí bizantina, pero me queda claro que ha hecho perder el tiempo a México.
Incluso tal vez, porque es el momento de olvidarnos del petróleo. El petróleo como todos sabemos es un recurso no renovable. Cada día se tiene que perforar a mayor profundidad, para encontrar nuevos yacimientos y a un costo mucho más elevado. Lo mismo sucede con el gas natural y la supuesta oportunidad que se encuentra en buscar alternativas, nuevas fuentes de combustibles como la piedra llamada esquisto, hoy conocida por los incapaces y flojos para traducir como shale, que al final del día sigue siendo un recurso no renovable.
La verdad es que la tecnología y la ciencia marcan nuevos caminos que no pasan por la destrucción de estratos geológicos del planeta con el costo a futuro que esto pueda tener como terremotos o hundimientos de grandes porciones de terrenos.  Sin especular con fugas como la del Deepwater Horizon  en el Golfo de México, que tantos daños causó y sigue causando.
Por si fueran  pocos los motivos para alejarnos cada día más de la explotación petrolera debemos recordar que el petróleo es un recurso limitado. Qué un día se va a acabar y que la gran cantidad de ingresos que representa para la hacienda de nuestro país desaparecerá y, lo que es peor, conforme avancen los años la demanda por petróleo y sus derivados será menor en tanto muchas naciones industrializadas se encuentran buscando soluciones a partir de mejores y más eficientes combustibles.
Desarrollar nuevas industrias como el turismo es una más de las prioridades de este y los próximos gobiernos, con calidad y vocación de servicio por parte de los que forman el sector turístico de nuestro país.
Hoy la discusión de fondo en cuanto al sector energético en México debe contemplar la implementación de energías alternas que abundan en nuestro país y que pueden ayudar a solucionar muchos de nuestros problemas.
México cuenta con un territorio cuyas tres cuartas partes se consideran como tierras áridas, esto es, los niveles de radiación solar en estas partes del país son altos a lo largo del año, lugares como la parte central de la península de Baja California, Chihuahua, Sonora, Zacatecas, Coahuila, algunas zonas de Querétaro y San Luis Potosí son ideales para poner enormes plantas de energía solar que alimenten a todo el norte  y centro del país con energía eléctrica.
Aunque ya existen molinos de viento en el Istmo de Tehuantepec, la creación de otros campos de generación eólica debería ser una de las prioridades de este y los futuros gobiernos de la República en la generación de energía, así como reemplazar el consumo de gas LP o natural en algunos de sus usos, implementado calentadores solares de agua a nivel industrial y de los hogares.
México cuenta con más de 11 mil kilómetros de litorales, 17 de los 32 estados de la federación tienen salida al mar, sin embargo, parece ser que nunca nadie se ha cuestionado el uso de las mareas y el oleaje para producir energía limpia.
En México muchos y diversos institutos de investigación están desarrollando las tecnologías capaces de generar energías limpias y de manera inacabable y que esperan la apropiada difusión y a los socios comerciales para implementarlas.
Se necesita por otro lado el fomentar e impulsar la utilización de medios de transporte eléctricos, hoy en día sabemos que estos son más eficientes y las velocidades que alcanzan son iguales o superiores a las de los vehículos de combustión interna. Esa es la verdadera alternativa contra los problemas causados por la contaminación producida por los motores de combustión interna , no el hoy no circula y otros a meros paliativos.
El programa que el GDF implementó el año pasado de taxis eléctricos está condenado al fracaso por el limitado número de unidades y por ser la opción más cara dentro de los servicios de taxis, tanto para los taxistas como para los usuarios.
Ante los firmantes del pacto por México, supuestamente comprometidos con las reformas tan necesarias para el país, existe la opción de crear una verdadera reforma energética que se preocupe por estimular e incentivar nuevas formas de generación de energía, crear industrias estatales o privadas eficientes y modernas, no podemos perdernos en la vieja discusión acerca de un recurso natural de la Nación que ha enriquecido a muchos líderes y funcionarios corruptos pero que nunca ha beneficiado a la mayoría de los mexicanos que somos en papel los dueños.

Armando Enríquez Vázquez
Publicado en blureport.com.mx el 24 de Junio de 2013
Imagen: oilspillsolutions.org