jueves, 27 de junio de 2013

Lobo disfrazado de cordero.





Mientras, la cara del gobierno de los Estados Unidos es el de la democracia, persigue con la misma fuerza que a Bin Laden a Edward Snowden y trata a sus socios comerciales como enemigos de guerra.

Armando Enríquez Vázquez

En el más puro estilo de la guerra fría el gobierno de los Estados Unidos amenazó a los gobiernos de Moscú y Pekín de que habrá consecuencias si Edward Snowden llega a salir de Rusia y por su participación en el escape del analista de Hong Kong, respectivamente.
En el más claro estilo del Tercer Reich y con las mismas trazas de racismo, el gobierno de los Estados Unidos se dispone a tapar la frontera con México como si se tratará de una nación enemiga y no de uno de sus principales socios comerciales.
Lo que Snowden tiene aun por revelar es de tal importancia que el gobierno de los Estados Unidos está aterrado. No basta con saber que somos espiados por los caprichosos sistemas de Inteligencia de la nación que desesperadamente lucha por mantenerse como la más poderosa del mundo y se encuentra en el ocaso de su imperio. Además los norteamericanos quieren poner un castigo ejemplar al joven para mostrar la fiereza de un gobierno que disfrazado de democrático se ha consolidado como uno de los regímenes más totalitarios de la historia de la Humanidad. Engañando a su pueblo, manipulando la información, creyendo que el mundo empieza en Anchorage y termina en Eagle Pass y que todo lo que está fuera de esos límites es el imperio del mal y la ignorancia. Los hacktivistas aun tienen mucho que demostrarle a esos mismos órganos represores que disfrazados de asuntos de seguridad nacional trabajan no sólo en dentro de la estructura del gobierno de los Estados Unidos, si no en universidades como  el MIT. Aun esta calientito el caso del suicidio de Aaron Swartz, quien se dice fue orillado a tomar esa decisión ante las presiones que el gobierno y la prestigiosa universidad ejercieron en su contra tras hacer públicos cientos de documentos del MIT.
Y también su racismo en contra de aquellos que consideran su peor enemigo al tener que negociar para aprobar una reforma migratoria, con una de las canalladas más viles que alguien puede tener como idea democrática; sellar y redoblar la vigilancia de la frontera, como si por el desierto mexicanos fuera a pasar una división blindada de Al-Qaeda, cuando se les olvida que los terroristas que atacaron su país entraron por la frontera norte y por Miami, evidenciando que no es falta de vigilancia, si no la inoperancia e incapacidad del FBI, la CIA y la NSA. Eso sin hablar de los actos terroristas cometidos por los propios ciudadanos de los Estados Unidos que han cobrado más vidas que cualquier mexicano que haya cruzado jamás la frontera.
Por ejemplo, acuerdo con documentos del mismo FBI de 1993 a 2011 150 personas fueron baleadas por agentes del FBI durante interrogatorios y procedimientos de arresto normales, de estas personas 70 resultaron muertas y 80 heridas algunas de gravedad, los incidentes investigados por los órganos internos del FBI exoneraron en los 150 casos a los agentes del FBI y concluyeron que todo había estado conforme al reglamento. Incluyendo el misterioso caso de un ciudadano ruso amigo de los terroristas de Boston, quien durante el interrogatorio resulto muerto de siete balazos uno de ellos en la cabeza, conforme a las fotografías que su padre mostró a los medios de Rusia.
Cuantas veces escuchamos de los abusos y vejaciones que sufren nuestros paisanos al ser arrestados por tratar de cruzar la frontera, ahora que habrá más vigilancia ¿Qué podemos esperar de esos racistas que vigilan la frontera con sus apellidos sajones y en muchas ocasiones peor con sus apellidos mexicanos?
Lo más triste es, ¿qué podemos esperar del gobierno de nuestro propio país que parece complacido con el trato que se prevé se dé a todos los habitantes de la frontera? Qué no se atreve a levantar la voz. No debería ser parte del pacto por México el tener un trato respetuoso por parte de un gobierno amigo.

Publicado en blureport.com.mx el 26 de Junio de 2013.
Imagen: prayerthoughts.com