viernes, 20 de junio de 2014

Khawla Bint Al-Azwar, una guerrera formidable del siglo VII.






En los principios del Islam, entre las tropas de Jalid Ibn Al-Walid encontramos a una mujer de incomparable valentía.

Armando Enríquez Vázquez.

En la historia de la humanidad siempre han existido mujeres extraordinarias decididas a no quedar catalogadas por las convenciones sociales o religiosa de su época, este es el caso de una de ellas. Su nombre Khawla Bint Al-Azwar.

En los tiempos en que Mahoma aún vivía y su general Jalid ibn Al-Walid, conocido también como La Espada en la Mano de Dios, luchaba en contra de los bizantinos en los territorios de lo que son hoy Siria, Jordania, Israel y Palestina, fue que apareció esta incomparable guerrera. Poco se sabe de sus datos biográficos y se desconoce la fecha de su nacimiento, así como el lugar. Se sabe que era miembro de una de las primeras familias en convertirse a la fe de Alá. Khawla y su hermano Derar eran inseparables y se iniciaron en diferentes disciplina juntos incluso la de las armas. Cuando la Guerra Santa inició, Derar se unió al ejército de Jalid Ibn Al-Walid, mientras que Khawla hizo lo propio en el cuerpo de enfermeras que seguía a los hombres armados. Derara es uno de los más famosos guerreros en la historia del Islam y la fama de su hermana bien opaca la de él.

En la Batalla de Adnajin, Derar fue capturado por los bizantinos, Khawla al enterarse decidió vestirse en una armadura negra, cubrirse la cabeza y el rostro a excepción de los ojos, envolverse en un manto verde para esconder sus senos. Armada con una lanza, una cimitarra y montando un caballo se lanzó a atacar a las fuerzas bizantinas, en un principio ningún musulmán la siguió, Jalid ibn Al- Walid y sus generales observaban admirados a este soldado que de manera al parecer demencial la emprendió contra el frente enemigo una y otra vez causando bajas considerables, entonces el general del ejército musulmán ordenó apoyar al guerrero, las huestes del Islam pronto diezmaron a las fuerzas bizantinas. 

Khawla fue llevada con las ropas rojas de la sangre enemiga, ante el comandante de las fuerzas musulmanas y a pesar de una inicial reticencia por parte de la heroína a revelar su identidad, terminó por darse a conocer a Jalid ibn Al Walid:

- Mi señor, no he contestado por que soy tímida y usted es un gran líder.- La voz femenina sorprendió al general y sus tropas. – Soy tan sólo una mujer con el corazón enfurecido.

-¿Quién eres? – Insistió Jalid Ibn Al Walid. -

-Yo soy Khawla Bint Al-Azwar, estoy con el grupo de mujeres del regimiento pero cuando supe que mi hermano había sido capturado, hice  lo que hice.

Jalid Ibn Al-Walid ordenó entonces a sus hombres atacar al ejército bizantino en su huida y que los comandara Khawla para rescatar a su hermano. Cosa que las tropas del Islam lograron.

A partir de ese momento el general aceptó a la mujer en el ejército y en más de una ocasión aprovechó su valentía para asustar y enfrentar a las fuerzas del Imperio Romano de Oriente.

En otra ocasión la yegua que montaba Khawla fue muerta y la guerrera capturada por las fuerzas de Bizancio. Se le llevó a una tienda donde estaban otras mujeres capturadas, a las que los bizantinos pensaban utilizar como parte del botín para que los soldados las violaran, el general bizantino escogió personalmente a la guerrera musulmana para hacerla su juguete sexual, pero Khawla no permitió que nada de eso pasara. Arengó a las demás prisioneras y juntas arrancaron los postes de la tienda donde eran retenidas y con ellos hicieron una matanza de guardias bizantinos de los cuales la mayor parte de ellos fueron víctimas de la ira de Khawla bint Al-Azwar.

Después de eso la mujer mató al general bizantino. En una versión romántica del asunto se dice que el general al enterarse de la sublevación y escape de las mujeres logró reunirse con Khawla y le prometió convertirla en la primera dama de Damasco y casarse con ella, a lo que Khawla respondió:

- No te aceptaría ni como pastor de mis camellos. ¿Crees que sería capaz de rebajarme a vivir contigo? ¿Con quién crees que estas tratando? Te juro que seré yo la que te corte la cabeza por tu insolencia.

De cualquier manera Khawla eliminó al general enemigo.

Khawla continuó en el ejército durante la guerra de conquista y al final, de acuerdo con algunas versiones,se casó con un poderoso príncipe musulmán. Nada se sabe acerca de su muerte, ni de sus descendientes.

Hoy en día un regimiento de fuerzas femeninas del ejército iraquí lleva el nombre de esta temible heroína, al igual que la primera escuela militar para mujeres en los Emiratos Árabes Unidos.

Publicado en the pinkpoint.com.mx el 13 de junio de 2014
imagen: delcampe.net