viernes, 13 de junio de 2014

Murasaki Shibuki una escritora en la corte del imperio japonés.





Todas las culturas clásicas tienen al menos una gran escritora, el Japón imperial del siglo XI no fue la excepción y dentro de la corte una mujer escribió uno de los clásicos de la literatura japonesa.
Armando Enríquez Vázquez.
Para los griegos Safo de Lesbos, para los romanos Sulpicia, para nosotros los mexicanos Sor Juana Inés de la Cruz. Toda cultura tiene a su gran escritora.
Poco se sabe de la escritora y poetisa japonesa Murasaki Shibuki, incluso su verdadero nombre nos es desconocido, durante el período Heian de la cultura japonesa no se acostumbraba registrar el nombre real de las mujeres y el nombre con el que pasó a la historia es un mero apodo del Japón Imperial en el que la primera palabra Murasaki es el nombre de una planta que produce una sustancia para teñir de color morado y Shibuki es uno de los puestos burocráticos que alguna vez ostentó el padre de la escritora.
Se cree que nació alrededor del año 978 en Kyoto que durante más de mil años fue la capital del Imperio Japonés y cuyo nombre entonces era el de Heian-kyo, que significa ciudad de la paz y tranquilidad.
A finales del siglo X Japón entraba en el periodo de máxima grandeza del Imperio conocido como el período Heian. La corte imperial alejada del pueblo se dedicaba a las artes y otros placeres y es en esa corte donde nació Murasaki Shibuki y en la que sirvió como dama de compañía.
Tanto su abuelo como su bisabuelo fueron grandes poetas japoneses. Sin embargo, Murasaki habría de dejar una huella mayor en la historia de la literatura japonesa. Pero sin adelantarnos a los hechos hay que decir que se cree que se casó con un amigo de su padre en el año 998. El matrimonio duró poco tiempo pues su esposo murió en 1001. La unión tuvo una hija que con el tiempo también sería una afamada poetisa. Fue alrededor de 1006 cuando Murasaki Shibuki fue llamada como dama de compañía de la emperatriz, al parecer porque ya tenía fama como narradora de historias.
Es esta época en la corte cuando escribe su obra más importante  Genji Monogatari o la historia  de Genji. Muchos historiadores de la literatura consideran a la obra como la primera novela escrita, incluso hay quienes de una manera más determinante la han nombrado la primera novela moderna de la historia, o la primera novela psicológica.
Genji Monogatari narra en más de mil páginas la historia de Genji el hijo de un emperador japonés y una de sus concubinas. La historia no tiene una simple trama sino que cuenta diferentes momentos de la vida de Genji. La obra se convirtió en una de las favoritas de la corte y con el paso del tiempo de los japoneses que desde el siglo XII la consideran una de las grandes obras de su literatura.
Murasaki escribió además un diario con su vida en la corte y una colección de 128 poemas. Al morir el emperador en 1011, Murasaki se dice que acompaño a la emperatriz en su retiro, aunque algunos historiadores creen que abandonó la corte y se dedicó de lleno a la literatura y llevar una vida sacra.
Se cree que Murasaki Shikibu murió en 1014. Pero el legado de su obra perdura en el orgullo cultural de los japoneses.

publicado en thepinkpoint.com.mx el 6 de junio de 2014
imagen: taleofgenji.org