miércoles, 7 de febrero de 2018

Ruth Rivera Marín la olvidada hija de Diego.



Ruth Rivera Marín tuvo una destacada carrera como arquitecta y docente que es opacada por la imponente figura de su padre y lo breve de su vida.

Armando Enríquez Vázquez

La importancia de Ruth Rivera Marín no se basa en ser hija de dos figuras importantes en la vida cultural de México; Diego Rivera y su segunda esposa Guadalupe Marín. Ruth brilló con luz propia y es referente en varios aspectos de la historia de nuestro país.
Ruth Rivera Marín nació el 18 de junio de 1927 en la Ciudad de México. Tuvo una infancia y adolescencia en la que las figuras de Diego Rivera y Guadalupe Marín la marcaron a ella y a su hermana Guadalupe. En una entrevista que concedió Guadalupe al diario El Universal en el año 2007 declaró acerca de su padre: “Tenía ideas feministas, siempre nos impulsó a ser mujeres libres…” además de esa mentalidad abierta y en esos años considerada como de izquierda y hasta comunista, Diego Rivera inculcó en sus hijas un amor por México y por todo lo que se hacía y realizaba en nuestra patria y eso esta muy claro a lo largo de toda la carrera y propuestas nacionalistas de Ruth.
Con toda la gente que había a su alrededor Ruth aprovechó y se nutrió de esa amor nacionalista y renovador que era el fundamento del momento siguiente al final de la lucha armada, tomó clases de danza moderna con Waldeen y de teatro con Seki Sano. Pero su vocación se encontraba en la arquitectura y la docencia, Ruth fue la primera mujer en egresar de la Escuela Superior de Ingenierías y Arquitectura del Instituto Politécnico Nacional.
Ruth Rivera Marín inició su carrera como docente en 1953 en su alma mater el IPN, ingresó al departamento de arquitectura del Instituto Nacional de Bellas Artes en 1952, del que era directora en el momento de su muerte. Como arquitecta participó en las obras de la reconstrucción del Teatro de la República en Querétaro en 1954.
En 1959 formó parte del comité que diseñó los planes nacionales de las enseñanzas artísticas. Ruth estaba interesada en recuperar diferentes espacios y convertirlos en centros culturales por lo que proyectó y participó en la transformación de la ex cárcel de Dolores Hidalgo y de el ex convento de monjas que existía en San Miguel de Allende.
También trabajó junto con Guillermo Rossell en la reconstrucción y montaje del museo de la Revolución Aquiles Serdán en Puebla. A lo largo de su vida Ruth Rivera colaboró con distinguidos arquitectos como Pedro Ramírez Vázquez, Ramiro González del Sordo, René Martínez Ostos y Jorge Luna en diferentes e importantes proyectos.
Su trabajo más relevante lo emprendió junto con su padre y el arquitecto Juan O’Gorman al construir y diseñar el museo Anahuacalli, que esta cumpliendo cincuenta años y en el que el muralista mexicano legó su colección de arte prehispánico al pueblo de México.
Pero su labor primordial estuvo en la promoción de la arquitectura mexicana, bajo su iniciativa como directora del Departamento de Arquitectura del INBA se crearon los Cuadernos de Arquitectura, así como diversos libros y artículos sobre arquitectura. Los Cuadernos de Arquitectura, se convirtieron en uno de los programas de mayor importancia al Interior del INBA y referente de la arquitectura mexicana.
Ruth Rivera Marín murió el 15 de diciembre de 1969 a la edad de 42 años.  
Ruth Rivera se casó en segundas nupcias con el extraordinario pintor Rafael Coronel. Con su primer esposo Pedro Alvarado Ruth tuvo dos hijos; Ruth, quien murió en 2007 y Pedro Diego mientras que con Rafael Coronel tuvo un hijo: Juan Rafael.

publicado en mamaejecutiva.net el 29 de enero de 2018
imagen mediateca.inah.gob.mx 

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