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miércoles, 25 de agosto de 2021

Campañas 2021




 Así fue mi visión al arranque de las campañas políticas rumbo a las elecciones de la mitad del mandato de 2021.

Armando Enríquez Vázquez

Arrancaron las campañas electorales de 2021. Las elecciones más grandes en la historia del país, por el numero de puestos a elegir y por el número de votantes que habremos de participar en ellas, de la misma manera empresas profesionales y especializadas, así como otras improvisadas recibirán millones de pesos de los partidos políticos para desarrollar la propaganda de los candidatos.

Elecciones van y elecciones vienen y tanto jefes de campaña, como creativos, jinglistas, diseñadores gráficos nos han llenado no sólo de basura contaminante, si no principalmente de contenidos basura. Pocas son y han sido las campañas, frases y slogan exitosos. Las memorables y materia de meme o de burla son tristemente innumerables.

Desde la cantinflesca: Arriba y delante del demagógico, populista Luis Echeverría, hasta La esperanza de México, que no plantea nada, pero mesiánicamente propone al votante mantener la fe antes que la certeza y el compromiso por hacer un mejor país.

Los publicistas de siempre con sus lugares comunes y sus frases hechas, sus jingles chabacanos y sus imágenes absurdas; afilan lápices, limpian los teclados de las computadoras y revisan bibliotecas de música para crear en el mejor de los casos sus propuestas, en el peor únicamente plagiaran.

Los viejos publicistas que en cada jornada electoral sacan su año fiscal en unas cuantas semanas se frotan ya las manos y preparan las recetas vulgares y sin ingenio para llenar las calles, las pantallas de televisión, las ondas radiofónicas y hoy en día en Internet. Los nuevos y diletantes están seguros de sorprendernos descubriendo el hilo negro.

Para los que nos dedicamos a observar lo que sucede en medios la mesa esta lista para el banquete de entretenimiento, propaganda vertida en los diferentes géneros dramáticos de manera consciente o inconsciente que al final a nadie importa y a veces lo más que logran es una sonrisa o una generosa carcajada porque ya no creemos en los políticos, en sus palabras y promesas vacuas.

Inició ya el desfile de propaganda con una joya de cinismo y que es políticamente incorrectísimo. Se trata de una pieza de propaganda del Partido del Trabajo, aliado del gobierno actual. Su propaganda es extraña para un aliado de Morena y no puedo imaginar quien es el destinatario, sí el gobierno actual por su mal desempeño o gobiernos del pasado o del imaginario colectivo de la oposición convertida en gobierno sin conciencia de serlo.

La propaganda de este partido satélite sucede en un consultorio médico en el que una doctora o técnica en ultra sonido en el peor de los casos, se prepara a dar los resultados del estudio a una pareja que espera a su hijo. A la pregunta: ¿Qué va a ser?, la mujer responde ¡Pobre, como ustedes! Y después inicia la perorata propagandista en favor del partido.

La propaganda resulta en el mejor de los casos un caso de humor involuntario y del peor gusto posible. Pero en el peor de los casos también nos lleva a pensar que el PT aliado del gobierno actual considera que el gobierno actual es idéntico a los anteriores, y después de tres años de gobierno nada ha mejorado, ni habrá de mejorar en la vida del mexicano común porque este gobierno es sólo pan con lo mismo.

El mensaje es directo, no hay manera de interpretarlo de otra manera y entonces las preguntas son ¿Quién lo escribió? Y ¿Por qué? Esta pieza políticamente incorrecta en todos los sentidos resulta un balazo en el pie. Y es el mensaje de un partido que a pesar de ser parte de la alianza que gobierna el país y que debe su existencia únicamente a los triunfos que como sanguijuela del partido en el poder ha tenido, carece del mínimo sentido común para elaborar la campaña de quienes ya están ejerciendo el poder en México. Habla mal de quien se encargue de la propaganda del partido, pero habla peor de quienes vendieron esta muy fallida idea de política al partido.

Como mencioné al inicio llegaron las campañas y es tiempo de divertirnos con la envoltura que los encargados de las campañas, nos ofrezcan en los próximos dos meses. Pero también es un momento clave para reflexionar en la industria de la publicidad politíca, su responsabilidad en la creación de campañas exitosas y buenas, a pesar de lo poco reflexivo y receptivo del destinatario del mensaje y no sólo en satisfacer a clientes irracionales e impulsivos que quieren ganar a como dé lugar con mensaje muchas veces no pensados.

originalmente publicado en marzo de 2021 en roastbrief.com.mx

imagen de mi autoría

jueves, 24 de mayo de 2018

Del ya sabes quién al no saben cómo.



Al inicio de las campañas electorales de 2018 la falta de creatividad y la debilidad de los publicistas de los candidatos ya eran evidentemente débiles y sin propuesta.

Armando Enríquez Vázquez

Una de las conductas más insufribles y a la vez irrisorias es, desde mi punto de vista, esa forma de hablar de quienes se creen lo suficientemente importante para ser espiado o pretenden llamar la atención de todos a partir de un arrogante discurso cifrado, como sucede en diferentes grupos de pseudo políticos y miembros de diferentes sectores quienes intentan aparentar una importancia que realmente no tienen y que consiste en evitar nombrar a las cosas por su nombre, en lugar de llamar al pan por su nombre le dicen “aquello” y al vino “lo que le gusta a nuestro amigo”.
La paranoia de políticos, entre otros falsos personajes importantes, los lleva a utilizar este tipo de lenguaje que para un externo que pasa frente a dos brontosaurios de la política o las maneras antiguas de mexicanos espiados, resulta casi surrealista, sobre todo ante la normalidad con la que los involucrados manejan los códigos de ese metalenguaje y sólo ellos saben si se refieren a que van a ordenar en Sanborn’s o a un archivo olvidado sobre el escritorio de su oficina.
Como ahora resulta irritante que un partido político, “Ya sabes cual” utilice este estilo mediocre de comunicación para promocionar a su candidato. El origen de esta propaganda tal vez sea porque “ya sabes quién” se formó en esa ambigua tradición priísta de la que hay días de la que reniega, mientras que otros días promete el perdón a priístas y narcotraficantes.
¿Por qué la agencia de publicidad decidió no mencionar el apellido de López Obrador y si el de Calderón? ¿Acaso los publicistas políticos de Morena creen que evitar el nombre de su líder, los hace ingeniosos? La verdad es que no conozco a nadie que le reconozca a esa pieza de propaganda ningún valor creativo. Simpatizar y estar de acuerdo con el mensaje de la propaganda es diferente, en ese sentido, sí existen opiniones divididas, pero ingenioso o creativo es lo menos que tiene el spot. Esta propaganda crea una visión vetusta de su candidato, cuando no sé, sí la idea era crear una pieza con aroma vintage.
La propaganda abusa de una solemnidad digna del régimen autoritario y burocrático del siglo pasado y se olvida de hablar a los miembros jóvenes del partido a los que va dirigido el mensaje de su precandidato. Esas frases imprecisas resultan más cobardes que certeras para describir a López Obrador, quienes todos sabemos y reconocemos como un hombre en campaña desde hace 18 años.
Desgraciadamente lo que nos ha dejado ver la propaganda de los otros partidos es igual o más patética que la del tabasqueño obsesionado con ejercer el poder. Los encargados de promover al precandidato Meade del PRI, Nueva Alianza y PVEM ya no saben que hacer con su producto, ya nos presentaron a la esposa del precandidato, mostrándolo a él de una manera que lo pone en clara desventaja con una mujer de voz fuerte y decidida, y ahora en una idea que realmente parece de película chafa de Disney lo ponen a hablar bien de sus rivales políticos y hablando como López Obrador de unidad y amor, no de programas políticos reales. O en la campaña de Nueva Alianza con voces de niños diciendo que quieren ser de adultos y en la que cuando una niña expresa su deseo por ser presidente, la voz oficial de la propaganda asegura: “Cómo José Antonio Meade”.
Los publicistas de Ricardo Anaya han preferido mostrarlo como poliglota por un lado y por otro como solista telonero que se hecha un palomazo con Yuawi López, el niño sensación de Movimiento Ciudadano.
En los dos primeros meses de campañas disfrazadas de precampaña, los mexicanos hemos confirmado que además de la pobre oferta electoral, la oferta de creatividad y fuerza que debería de brindar la publicidad a tan débiles candidatos es igual de mediocre. A fuerza de creer que ya saben como se hacen las cosas, las agencias y los jefes de comunicación de los precandidatos se han olvidado de lo más importante y obvio; ideas sencillas y la importancia de un mensaje realmente positivo y contundente para formar la esencia de quien aspire a ser presidente de la nación. O tal vez, esta idea falaz y autocomplaciente de tener dominado el mensaje político se deba a que a lo largo de los años los mexicanos nos hemos vuelto inmunes; sordos y ciegos al bombardeo de mentiras con las que los políticos pretenden engañarnos y sólo se engañan a sí mismos, como por ejemplo ya saben quiénes.


publicado en roastbrief.com.mx el 29 de enero de 2018
imagen: DeathtoStock.com