sábado, 14 de septiembre de 2013

De futbol y manifestaciones.




Que no sabemos jugar en equipo se ha convertido en uno de los lugares comunes para disculpar y analizar algo más importante no sabemos ser responsables. Si no como sí todos juntos cierran las principales arterias de la ciudad.

Armando Enríquez Vázquez

Yo no sé nada acerca de futbol soccer, de hecho no me interesa, con orgullo y sin pesar reconozco que el futbol soccer nacional dejó de interesarme cuando en 1973 los ratones verdes fueron eliminados y no pudieron participar en la copa mundial de 1974 en Alemania. Cuatro décadas después están en la misma situación, pero desde hace algunos años los fracasos del seleccionado nacional han encontrado una explicación entre varios aficionados y comentaristas de los deportes, los mexicanos no sabemos jugar en equipo, a pesar de grandes logros de equipos infantiles y juveniles de beisbol, futbol soccer y de algunas selecciones mayores como ahora sucede con la de basquetbol. Según esta teoría los mexicanos somos excelentes en la individualidad.
Existe otra gran excusa que radica en culpar única y exclusivamente al entrenador. Lo cual convierte a todas esas estrellas que nos tratan de vender cómo ejemplares mexicanos que dignifican el nombre de la nación y el de todos nosotros allende el Océano Atlántico, en simples títeres de un puppet master. Es cierto que el entrenador tiene gran parte de la culpa, él es el estratega, él que no se pierde en ver un árbol sino el bosque, o al menos así debería de ser, pero los jugadores tienen también la culpa por no saber ejecutar y resolver las situaciones para lograr los objetivos de la estrategia. Y ni que decir de los directivos chambones del futbol mexicano y de las televisoras que se tratan de vender siempre el traje nuevo del emperador. Todo esto parece confirmar que no sabemos jugar en equipo. Pero al final nadie es culpable. Todo es culpa de esa condición innata que es no saber jugar en equipo.
 Pero si lo vemos desde otra perspectiva, pensemos en todas las otras situaciones donde los mexicanos han actuado como equipo en estos días. En las marchas, los miembros del CNTE, han logrado eficazmente nulificar a los cuerpos de seguridad y lograr sus objetivos. Puestos a trabajar en equipo, estos mexicanos han resultado sumamente efectivos en sus acciones y han logrado abrirse las puertas de Bucareli y de Los Pinos, a pesar de que en teoría la reforma educativa está en curso después de haber sido publicada en el Diario Oficial de la Federación, y sin embargo, siguen consiguiendo que les abran las puertas de Bucareli.
Detrás de todos los que ejecutan la estrategia de volver a la Ciudad de México un caos, de impedir que los negocios funcionen en el centro de la Capital debe existir un orquestador, alguien que ve desde la logística de tener a más de diez mil personas en el Zócalo, con modernas tiendas de campaña, tres alimentos diarios y baños rentados e instalados en la zona, aunque los maestros no sepan para que sirve una letrina.
Debe de existir como en el caso de la selección nacional, alguien que patrocine estas atrocidades. ¿Por qué ninguno de los brillantes miembros del Congreso de la Unión quiere seguir el hilo del dinero que nos llevaría al grupo o persona que financia esta selección que se ha desplazado a lo largo de los años por diferentes estados del país causando destrozos? Ahora, lo que sí les hace falta es el publicista de la selección que durante décadas nos ha vendido cuentas de vidrio como si fueran diamantes. Porque sea quien sea el que trata de llevar la imagen de los maestros, no se ha dado cuenta que todas sus campañas no sólo son erróneas, lo que es más grave han resultado contraproducentes. No dudo que muchos de los reclamos de los maestros sean legítimos, tampoco dudo que puedan encontrar simpatizantes entre la población. Pero con sus acciones lo único que han logrado es el rechazo y el desprecio hacía el gremio por amplios sectores de la población y un pretexto para televisa y otros medios para satanizar a las voces opositoras al gobierno.
Pero al igual que sucede con los futbolistas, en este caso tampoco hay responsables de las pérdidas económicas de la Ciudad, del secuestro de las vías de comunicación, de los policías heridos. Ni quien los busque a pesar de estar ahí las fotografías y los videos. ¿No es entonces que lo que a los mexicanos no nos gusta es ser responsables de nuestras decisiones?

Pubicado en blureport.com.mx el 13 de Septiembre de 2013
Imagen: techdiges.tv