martes, 24 de septiembre de 2013

Una polémica plástica.





Un compuesto presente en los plásticos se encuentra en centro de la polémica por los graves daños a la salud con la que se le están atribuyendo.

Armando Enríquez Vázquez

Durante las últimas décadas los plásticos han estado en el centro de muchas discusiones sobre la sustentabilidad. Esto debido a que su degradación y reincorporación al medio ambiente es muy lenta y tarda miles de años. La presencia de plásticos en diferentes ecosistemas a la mitad de los Océanos, así como la existencia de la llamada Isla de Basura o Isla de Plástico, que flota en el centro del Océano Pacifico Norte es más que una prueba de esto. Los restos encontrados en  el estómago de peces, aves y mamíferos. El papel de trampas que juegan muchos de los residuos que desechamos sin mayor cuidado, parece poco importante para los gobiernos de nuestro planeta. Finalmente el plástico es uno de los grandes productos del siglo XX.
Pero el plástico no sólo resulta dañino por sí mismo, algunos de sus componentes pueden ser incluso más peligrosos que el plástico. Tal es el caso del Bisfenol A conocido por sus siglas como BPA y que se encuentra presente en muchos tipos de plásticos como el PVC, los plásticos de tipo ABS con los que se fabrican los garrafones de agua de 19 litros, defensas de automóviles, tuberías, así como en las resinas epoxicas.
Este componente ha sido señalado desde hace mucho como un agente carcinógeno, y ahora de acuerdo con estudios de endocrinólogos y toxicólogos; el Bisfenol A puede estar relacionado con problemas en el sistema endocrino, y puede especialmente dañino para los infantes, sin embargo muchos juguetes y las mismas botellas y biberones para bebés suelen contener Bisfenol A. La regulación en Europa planea implementar medidas restrictivas contra el uso del compuesto y en Canadá y Dinamarca ya existen prohibiciones para su uso en juguetes y botellas. Pero incluso los recipientes donde acostumbramos guardar la comida o en donde ponemos el lunch escolar de nuestros hijos pueden contener Bisfenol A, por lo que se recomienda el uso de recipientes de vidrio sobre los de plástico.
Los estudios efectuados tanto en Estados Unidos, como en Europa, relacionan al Bisfenol A con desordenes de comportamiento, cáncer de seno, como lo demostraron las pruebas efectuadas por Ana Soto, una bióloga celular en la Universidad de Tuft de la Escuela de Medicina de Boston. Cáncer de próstata, daños a los fetos humanos, efectos en la fecundidad, todo esto en pruebas con animales de laboratorio. Hiperactividad y una mayor sensibilidad a drogas ilegales fueron otros de los hallazgos que se encontraron en animales sujetos a pequeñas dosis de BPA. Incluso existen estudios que suguieren que pequeñas dosis de sustancias como el BPA, a los que se conoce como disruptores endocrinos pueden ser más perjudiciales que dosis altas.
Desgraciadamente a gobiernos como el de los Estados Unidos este tipo de evidencias los tienen sin cuidado y al contrario, en los últimos meses se ha desatado una polémica tratando de minimizar los hallazgos de sobre las características perjudiciales del Bisfenol A. Lo cual sólo perjudica a los consumidores y beneficia a los grandes fabricantes de plásticos.
En México se ha hecho caso omiso a los estudios y resultados, incluyendo algunos hechos en universidades nacionales, como el que llevó a cabo la Universidad Autónoma de San Luis Potosí en colaboración con el Instituto Potosino de Investigación Científica y la española Universidad de Granada, publicado en junio de 2011 en el Bulletin of Environmental Contamination and Toxicology  sobre el BPA y que demostró la presencia del compuesto en  biberones, juguetes y envases para comida que consumimos en nuestro país.

Publicado en blureport.com.mx el 23 de Septiembre de 2013
Imagen:earthtimes.org