lunes, 23 de septiembre de 2013

María Tomasa Estéves y Salas. La bella independentista.




Además de Josefa Ortiz de Domínguez y Leona Vicario existieron otras mujeres que intervinieron en nuestra Guerra por la Independencia esta es la historia de una de ellas.
Armando Enríquez Vázquez.
Pensar en las mujeres que nos dieron patria es, por lo general, pensar en dos matronas y una casquivana. Tanto Leona Vicario, como Josefa Ortiz de Domínguez, han sido retratadas como adustas mujeres  cuyo perfil siempre me hace pensar en aquellas robustas mujeres italianas de tantas películas de Fellini. Mujeres de armas tomar, pero a las que es difícil imaginar cabalgando a la par de Hidalgo y Allende, porque la imagen oficial siempre las retrata como robustas damas de sociedad. Sin embargo, Vicario tenía sólo 21 años cuando inició la gesta independentista y La Corregidora 37.
La belleza de la independencia se la lleva de acuerdo con la iconografía nacional, María Ignacia Rodríguez de Velasco, la ilustre Güera Rodríguez, connotada cortesana de la sociedad mexicana, que apoyó económicamente la causa de la Independencia y a la cual la Independencia le hizo justicia; cronistas e historiadores la pintan no sólo como una bella mujer, si no como inteligente y llena de otras dotes, virtudes y talentos, Entre sus muchos amantes se cuenta un joven venezolano de paso por México de nombre Simón Bolívar. La Güera tenía 32 años al inicio de la Independencia y su intervención no fue tan directa como la de las otras dos mujeres.
Pero como en muchos otros casos de nuestra historia, hubo más mujeres involucradas la guerra de Independencia que las que la machista historia de nuestro país está dispuesta a reconocer. Para muestra un botón.
María Tomasa Estéves y Salas nació en lo que es hoy Salamanca, Guanajuato a finales del siglo XVIII, sin que exista una fecha en la que concuerden los historiadores, pero muchos dan como año 1778 y otros 1788. Lo cierto es que María Tomasa se convirtió en protagonista de la historia cuando el 24 de Septiembre de 1810 escuchó una arenga de Miguel Hidalgo y se vuelve a la causa independentista.
Sirviendo como espía de los insurgentes a los que hacía llegar noticias sobre los movimientos de las tropas realistas, cuidando soldados heridos. Su marido murió a manos de los realistas y esa era una de las causas de sus afectos por los insurgentes. María Tomasa se movía en los cuarteles realistas seduciendo y sacando información de los soldados, cuando no haciéndolos convertirse a la causa independentista. También reunía fondos para la causa.
Algunos han dado en llamarla una Mata Hari mexicana, pero la mayor parte de los historiadores de su natal Salamanca la conocen como la Friné Mexicana. Friné fue una hetaira, que es una forma galante de llamar a las cortesanas y las prostitutas, griega de gran belleza condenada a muerte por impiedad al comparar su belleza a la de la diosa Afrodita.  Creo que el sobrenombre es un poco exagerado y más bien podría aplicársele a la Güera Rodríguez, pues no encontré datos de una conducta disoluta por parte de la salamantina. Tal era la belleza de María Tomasa Estéves y Salas. Sin duda fue uno de los miembros centrales de la insurgencia en Salamanca.        
Cuatro años duró la lucha clandestina de María Tomasa, a principios de agosto de 1814 fue detenida junto con otros independentistas salamantinos y fue fusilada el 9 de ese mes por ordenes del oficial realista Agustín de Iturbide. Ya frente al pelotón de fusilamiento, pidió como último deseo unos alfileres con los que prendió su vestido para que al caer muerta, este no fuera a levantarse y mostrarla impúdica en su hora final.
Se dice que también pidió que le dispararan al cuerpo y no a la cara para no desfigurar su hermoso rostro. Tras el fusilamiento su cabeza fue cortada y exhibida en una jaula en el centro de Salamanca para escarmiento de todos aquellos que pensaran elegir el camino de la insurgencia.
Iturbide comentó sobre la bella insurgente, en una carta al Virrey: "...comisionada para seducir la tropa y habría sacado mucho fruto por su bella figura, a no ser tan acendrado el patriotismo de estos soldados".
María Tomasa Estéves y Salas que a diferencia de las tres mujeres citadas al inicio del texto entregó su vida a la causa, paradójicamente es hoy casi una desconocida para los mexicanos.

publicado por thepinkpoint.com.mx el 20 de Septiembre de 2013
imagen: gustoporlahistoria.com