lunes, 27 de enero de 2014

El frío invierno y los que podrían venir.





El duro invierno que sufren en Europa y el Norte de América y los que podrían venir tal vez sean la consecuencia de un fenómeno solar que no se veía desde 1715.

Armando Enríquez Vázquez


Este invierno extremadamente frio que azota al hemisferio norte puede deberse a un fenómeno solar que se registró por última vez entre 1645 y 1715 y al que se le describe como una pequeña edad de hielo debido a los cruentos inviernos que se sufrieron durante esos años. A esa época los científicos también la han denominado de manera más formal como Mínimo de Maunder, en honor al astrónomo inglés E.W. Maunder que estudió y registro la casi nula actividad en la superficie del sol en esa época, durante 70 años se observaron casi un 95 por ciento menos de manchas solares en la superficie del astro.
De acuerdo con físicos y astrónomos alrededor del planeta, bien podríamos estar entrando en un Mínimo de Maunder ya que la actividad en la superficie solar ha decrecido de manera constante durante la última década y es la más baja en cien años.
Una mancha solar es una región en la superficie del Sol, con una temperatura mucho menor al resto de la superficie solar, sin embargo se caracteriza también por una gran actividad magnético, y aunque no queda clara la relación entro lo que se ha observado en el Sol y la temperatura de nuestro planeta, para los científicos está claro que entre menos manchas solares menos energía calorífica llega a la tierra. Gracias a estudios muy especializados que miden la cantidad de un determinado tipo de isótopos en las capas de hielo de las regiones polares, científicos, como, el doctor Lockwood de la Universidad de Reading en Inglaterra han podido medir la actividad solar durante los últimos diez mil años. Y han descubierto que fenómenos como el Mínimo de Maunder se han repetido en al menos 24 ocasiones, lo cual los vuelve en parte del comportamiento normal del sol.
Por su parte el Doctor Jasper Kirby de CERN concluye que este puede ser el inicio de un nuevo Mínimo de Maunder, que podría durar unos 70 años. El año pasado los científicos hablan de un 10% de posibilidades de que un Mínimo de Maunder fuera a ocurrir en un futuro próximo. Este año esas probabilidades han aumentado, dependiendo de los investigadores entre un 20% y 30%. Para los investigadores de la NASA el ciclo de inactividad solar alcanzará su mínima actividad en el año 2022, aunque son más optimistas y predicen que esta era pequeña era del hielo sólo durará entre 30 y 40 años. Lo cierto es que es imposible predecir la duración y efectos de un evento de esta naturaleza.
Existen quienes ignoran y minimizan cualquier relación entre la actividad solar y la baja de las temperaturas como el comité para El Conocimiento y Monitoreo del Súbito Cambio Climatico y sus Consecuencias del National Research Council de los Estados Unidos que publicó en diciembre pasado un documento en el que alerta de los cambios climáticos que veremos en los años por venir son únicamente consecuencia  del calentamiento global a través del efecto invernadero. Pero otros científicos advierten ambos fenómenos son independientes y que sí el Mínimo de Maunder es cierto y sucede, no impactará de manera alguna en el problema ya existente del calentamiento global. Como un ejemplo están las inusuales altas temperaturas de este año en Australia.
  
Publicado en blureport.com.mx el 24 de enero 2014
imagen: businessinsider.com