martes, 7 de enero de 2014

Noor Inayat Khan, espia de la II Guerra Mundial.




Controvertida y controversial es la figura de esta princesa de la India que trabajo para los aliados en la II Guerra Mundial.

Armando Enríquez Vázquez.

En 1940 Winston Churchill fundó dentro del Servicio Secreto Británico, conocido como M16, una división llamada en inglés Special Operations Executive, conocida por sus siglas como SOE. Esa rama estaba dedicada al espionaje, sabotaje, actividades subversivas y acciones especiales en contra de las fuerzas de los países miembros del Eje en la Europa ocupada por las fuerzas alemanas. Entre los espías del SOE se encontraba una joven mujer de origen indio.
Noor Inayat Khan nació en Moscú el 1° de Enero de 1914, hace cien años. Su padre fue un maestro sufí que viajaba por el mundo esparciendo la palabra de El Corán  por medio de la música y además fundó ese mismo año el sufismo universal en Londres. En uno de sus viajes conoció a la madre de Noor, en California. Ora Ray Baker se casó con Hazrat Inayat Khan y se convirtió al Islam adoptando el nombre de Amina Begum. Noor fue la primogénita de cuatro hijos.
El linaje de la familia de su padre la convertía en una princesa, aunque fuera sólo en papel, un lejano tío de su padre había sido un famoso sultán musulmán del Mysore conocido como el Tigre de Mysore, que luchó en contra de los británicos y murió en batalla a finales del siglo XVIII. Nora creció durante su infancia en Londres y en 1920 concluida la I Guerra Mundial, la familia se mudó a las cercanías de Paris, a una casa que le había regalado a su padre un benefactor del movimiento sufí. En 1926 su padre regresó a la India y murió el 5 de febrero de 1927. Noor se hizo cargo de la familia además de estudiar psicología infantil en la Sorbona y música en el conservatorio de Paris. Se dedico a escribir cuentos infantiles y en 1939 se publicó su libro 20 cuentos Jataka, basados en la tradición budista. Muchos otros de sus relatos fueron publicados por  Le Figaro. Durante esa década se dedicó también a conducir programas infantiles de radio en Radio Paris. Ante el estallido de la II Guerra Mundial y el avance de las fuerzas Nazis hacía Francia, la familia huyó en primera instancia a Burdeos y más tarde a Inglaterra.
Ya en Inglaterra Noor buscó como participar en la II Guerra Mundial. En 1940 se enlistó en los servicios femeniles de apoyo a la Real Fuerza Aérea. Se capacitó como operadora de radio y en 1942 fue llamada gracias a sus conocimientos y al hecho de ser bilingüe a formar parte de la SOE.
Una de las personas que entrevistó a la joven fue el escritor inglés Jepson Selwyn que en tiempos de la II Guerra estuvo a cargo de reclutar personal para la sección F de la SOE, que era como se conocía a las redes de espionaje de SOE en Francia. Selwyn resultó gratamente impactado por la mujer y alguna vez al rememorarla la describió como un ser excepcional que impactaba por sus ojos negros y suave voz. Nora era una mujer pequeña y al parecer impactó a muchos de los que la conocieron en su vida. Sin embargo, algunos de los instructores de la inteligencia británica y compañeras de entrenamiento de Noor dudaban que la mujer poseyera cualidades para convertirse en espía e intentaron impedir que se tornase en una, y la calificaron como: inestable, temperamental y poco hábil para llevar a cabo actividades en el campo de guerra.
A pesar de estas objeciones Noor se convirtió en espía y adoptó primero el nombre de Nora Baker, aunque una vez en Francia su nombre clave fue Madeleine. A los pocos días de su desembarco en Francia en junio de 1943, la red subversiva conocida como Prosper fue descubierta y muchos de los miembros de la resistencia fueron arrestados por la Gestapo, por lo que se le aconsejó a Noor que regresara a Ingalterra cosa a la que se negó argumentando ser la única operadora de radio que había en Francia. Noor se vio obligada a ir de casa de seguridad en casa de seguridad para transmitir mensajes sobre la desesperada situación de la resistencia francesa. Eludió a la Gestapo y sus transmisiones fueron perfectas. Sus detractores habían sido derrotados. Noor fue la primera mujer en ser infiltrada en Francia durante la II Guerra Mundial. Durante el verano y parte del Otoño de aquel año sus transmisiones ayudaron a liberar a 30 miembros de la fuerza aérea británica, así como a 4 agentes infiltrados a conseguir documentos falsos, además de dinero y armas para la resistencia francesa. A su llegada Noor se hospedó con un miembro de la resistencia francesa de nombre Emile Garry y su prometida Marguérite. Debido a las detenciones y destrucción de la red Prosper, Noor se convirtió en el único contacto de los ingleses con la resistencia francesa en Paris.

Conforme pasó el verano, los alemanes, gracias a la captura de los miembros de la red y a sus confesiones, fueron cercando el círculo a la resistencia francesa. A Noor se le terminaban las casas de seguridad y optó por resguardarse con una familia de conocidos de antes de la guerra. Como medida de prevención Noor teñía casi a diario su cabello y usaba diferentes lentes oscuros para evitar ser reconocida por lo alemanes, pero la tensión empezó a hacer mella en Noor por lo que se acordó desde Londres su retiro de Francia a mediados de Octubre de 1943.
Noor no llegó a ser regresada a Alemania, fue traicionada, se dice que por la hermana de Garry, quien supuestamente vendió la dirección donde la espía se escondía a los alemanes por cien mil francos.  Tras un primer intento fallido por detenerla, Noor fue aprendida en la casa de seguridad y llevada a los cuarteles generales de la Gestapo en Paris, donde una de las primeras peticiones que hizo la mujer fue que se permitiera darse un baño. Al entrar en el cuarto rápidamente salió por la ventana pero fue descubierta y detenida de nuevo. Noor nunca colaboró con los alemanes y no contestó a las preguntas de los alemanes encargados de sus interrogatorios de acuerdo con las declaraciones de algunos de ellos tras la caída de los Nazis. De acuerdo con otro inglés capturado Noor se mantenía escribiendo cuentos para niños por las noches, algunas veces se le oía sollozar, pero jamás cooperó con los alemanes. Junto con este y otro preso, Noor planeó un escape de su prisión. Escabulléndose a través de las ventanas de sus celdas habiendo primero removido los barrotes. Desgraciadamente un bombardeo de la Real Fuerza Aérea, hizo que los guardias alemanes checaran las celdas de los prisioneros, de esta manera los guardias alemanes  descubrieron el intento de fuga, que se estaba llevando a cabo en esos momentos. Noor y los otros dos prisioneros fueron descubiertos. A las pocas horas Noor fue enviada a  una prisión en la ciudad alemana de Pforzheim, con la etiqueta de Nacht und Nebel (Niebla y Noche),  que era la forma en que los Nazis marcaban a las personas que debían desaparecer sin dejar rastro.
En la prisión y debido a los dos intentos de fuga, Noor fue clasificada como un reo peligroso por lo que fue esposada, encadenada y encerrada en una celda aislada. En ella fue brutalmente golpeada, tortura y violada por meses. Finalmente en septiembre de 1944 fue enviada al campo de concentración de Dachau en compañía de otras tres espías inglesas; Eliane Plewman, Madeleine Damerment y Yolande Beekman, que había sido su compañera durante los entrenamientos de SOE en Londres.
Tras una nueva golpiza Noor fue ejecutada y se dice que sus últimas palabras fueron: ¡Liberte!
De manera póstuma le conferida la Croix de Guerre por el gobierno francés en 1946 y en 1949 el gobierno británico le otorgó la medalla George Cross al valor. Una placa en Dauchau la recuerda y tanto el gobierno francés como el inglés han construido memoriales para recordarla.

publicado en thepinkpoint.com.mx el 3 de enero de 2014
imagenes: theguardian.com
              dailymail.co.uk