domingo, 30 de marzo de 2014

Reformas y contrarreformas.





En el caso de las reformas estructurales parece que el guión que nos temíamos, el de las leyes secundarias retrogradas, se está gestando en el seno del gobierno federal y las serviles cámaras legislativas están listas para aprobarlas, se vuelve realidad. 

Armando Enríquez Vázquez

El anuncio y presentación de la iniciativa para las leyes secundarias de la reforma en telecomunicaciones, ha sido un claro ejemplo de que tras doce años de ausencia en el poder, el PRI y los priístas creen a pies juntillas que aun pueden hacer de nuestro país, su feudo y el de sus amigos.  Un año después del anuncio de las primeras reformas estructurales tan necesarias para el país, lo que hemos visto son gigantescos pasos al pasado de la impunidad y la corrupción. Por un lado la desaparición de la prueba enlace para permitir que los sindicatos magisteriales sigan abusando de su falta de compromiso con los educandos de la nación, por otro una iniciativa de ley de telecomunicaciones, a la que el senador Javier Corral del PAN ya bautizó como La Ley Televisa, la segunda temporada. Pero que también podría llamarse Todos contra Carlos (Slim).
La competencia y el no a los monopolios, que fueron los lemas de las dichas reformas ya se han olvidado. Lo cierto es que el PRI parece no tener oposición alguna. En frente quedan una izquierda destrozada por tantos años y tantos advenedizos que llegaron del partido oficial para acabar con los verdaderos ideales de la izquierda mexicana y borrar de la historia a los verdaderos luchadores sociales de nuestro país, y una ridícula derecha más priísta que los priistas y en la cual después de doce años perdidos ya nadie puede creer. Las pocas voces verdaderamente demócratas en el PAN, son vituperadas por los aquellos mezquinos funcionarios que se enriquecieron y servilmente obedecieron a Marta Fox o Felipe Calderón. El Verde, El PANAL, meras replicas de lo que en su momento fueron el PARM y el rosadito PPS, no cuentan, perdón si cuentan pero no importan. EL PT visceralmente radical se queda siempre en la pataleta del niño enfadado.
Pobre México. Cuantos años de nuevas mentiras y maquillajes tenemos por delante, cuando no se puede reconocer la gravedad de la situación en Michoacán, estado que hoy gobierna un hombre que no fue elegido por los michoacanos si no designado por el presidente y que eso si parece más inteligente que el gobernador electo. Cuando todos los estados tienen la culpa del precio del limón a excepción de Michoacán.
En el caso de la reforma energética es una burla que una de las personas que avala la iniciativa del Presidente es uno de los hombres más corruptos de nuestro país; el secretario general del sindicato petrolero. Se dice que de cada 10 barriles de petróleo que se produzcan con la reforma energética, 7 serán extraídos por la iniciativa privada, cosa que al líder sindicalista le parece correcta, extraños tiempos del sindicalismo “revolucionario” de nuestro país. Esa es la reforma que aprobó el PRD, que se presume de tradición cardenista, y por la que ahora se desgarra las vestiduras en maniqueos spots de televisión y radio que hablan de defender al petróleo, de la misma manera que hace casi cuarenta años López Portillo prometió defender el peso y aunque en ambos casos actuaron como perros, no lo hicieron por bravos, si no moviendo la cola como perrillos falderos de diferentes intereses creados.
Hace un año todo parecía que iba a moverse y lo hizo, como dice la vieja máxima para quedar igual, o peor. Televisa es la gran ganadora de la iniciativa de las leyes secundarias de telecomunicaciones, todo contra las tarifas telefonicas y un apoyo inaudito a los negocios de Televisa en la televisión de paga y la comercialización, nada de apoyo a la producción independiente mexicana y para colma un Estado que pretende retomar el papel del gran censor, a través de una Secretaría de Gobernación que se sueña tan totalitaria como lo fue en antaño. Luis Echeverría le concedió la corona de las telecomunicaciones a un soldado del sistema llamado Emilio Azcárraga Milmo, que es lo que pretende el gobierno al privilegiar a su hijo Emilio Azcárraga Jean despreciando a uno de los hombres más ricos del mundo.
Sin embargo se le olvida a nuestros gobernantes y legisladores que el mundo sí cambio en doce años, que las nuevas generaciones cada vez ven menos la televisión y mucho menos los bodrios de Televisa, que a pesar de que la inversión publicitaria continua, hasta hoy, apostando mayoritariamente por la televisión abierta, esa misma inversión se reduce año con año y que los canales ya no venden lo que antaño, si no basta que le demos un vistazo a la cantidad de promocionales sobre la programación que existe en los cortes comerciales de cualquier canal de televisión abierta, y que uno de los principales inversionistas de la pauta comercial son los gobiernos, federal, estatales, las secretarias y organismos del mismo, que  no saben ni cómo gastar nuestro dinero en promocionarse. Para muestra falta un botón, ahí están las erráticas campañas de la cámara de diputados que últimamente no se sabe sin son de alguna secretaria de salud y del máximo órgano legislativo de la nación que ahora nos aconseja como acostar a los infantes recién nacidos. Ya les agradecimos distribuir el presupuesto, enarbolar nuestra bandera, ahora tips de salud y próximamente recetas de cómo preparar pozole en las fiestas patrias. Y sin embargo si de legislar se trata lo único que saben hacer es atacar al pueblo de México con leyes como la de la pensión de desempleo. Un negocio para banqueros y una estafa para los mexicanos.
La semana pasada murió el ex presidente español Adolfo Suárez, las imágenes de miles de españoles que salieron a presentarle su respeto a uno de los hombres encargados de la transición de la cruenta dictadura de Franco a la democracia, hizo patente el cariño y el agradecimiento de una gran parte del pueblo español por un político, por un líder, por un estadista. Tres días antes el alcalde de Bilbao, un hombre llamado Iñaki Azkuna murió también y los bilbaínos lo despidieron en la catedral de Santiago. ¿Cuándo fue la última vez que al morir un gobernante mexicano salió a despedirlo el, pueblo? y ¿cuántos años y politiquillos habrán de pasar antes de que esto suceda? En el horizonte de los ex presidentes vivos ninguno será llorado por el pueblo, en el de los alcaldes de las principales ciudades de nuestro país tampoco existe alguno que valga la pena mencionar. Los políticos mexicanos se han olvidado de gobernar, de ser líderes y han tomado la batuta de directores generales de México, donde los que se benefician son aquellos amigos empresarios que se han subido a las causas y los partidos en el poder.
La contra reforma está en marcha, y sólo depende de nosotros, permitirla como siempre o hacer valer nuestros derechos, nuestro voto y nuestra voz.

publicado en blureport.com.mx 27 de marzo de 2014
imagen:shitmykidsruined.com