lunes, 21 de abril de 2014

Leni Riefenstahl, el poder de la imagen.





Existe una leyenda negra sobre esta gran cineasta que con la fuerza de sus imágenes creo uno de los documentales más aborrecidos por la humanidad.

Armando Enríquez Vázquez.

Leni Riefenstahl, es sin duda la más importante cineasta alemana del siglo XX, sin embargo la historia se ha encargado de menospreciar su importancia por haber filmado uno de los documentales de propaganda más odiados de la historia: El triunfo de la voluntad .
Helene Berthe Amelie Riefenstahl nació el 22 de Agosto de 1902 en Berlín. Su padre un empresario; Alfred Reifenstahl era dueño de una empresa de calefacción y ventilación. Un hombre estricto y rígido al que Leni describió muchos años después como un déspota. Para Alfred que su hija hubiera sido parte de su mundo de negocios hubiera sido perfecto, sin embargo Leni Riefenstahl mostró desde muy pequeña atracción por las artes, en especial por la danza, la pintura, el teatro y más tarde y por extensión por el cine y el apoyo hasta cierto punto incondicional de su madre.
En 1918, Riefenstahl a escondidas de sus padres acudió al casting parte una película que alertaba sobre los peligros de volverse adicto al opio y aunque fue elegida para el papel, la joven rechazó la oferta, sabía muy bien que su padre jamás consentiría en que ella actuara. Pero fue durante el casting que vio a un grupo de bailarines y decidió entonces dedicarse a la danza a pesar de su edad; 17 años. Apoyada por su madre y sin que su padre lo supiera Leni comenzó a tomar clases de danza, al enterarse Alfred, envió a la joven a un internado por un año y a su regreso a Berlín Leni comenzó a trabajar en la compañía de su padre como secretaria. Pero a escondidas retomó sus clases de danza. En 1923 abandonó la casa familiar y se mudó a un departamento en  Berlín, pero pudo ya dedicarse a la danza, hasta que ocho meses después en una presentación en Praga sufrió una lesión en los meniscos que la obligó a retirarse. Entonces la mirada de  la joven se dirigió al cine y en 1925 participó como actriz en una película llamada Wege zu Kraft und Schönheit. Un extraño filme que  proclamaba la vida en armonía del cuerpo y el ejercicio. En 1926 tuvo el papel principal de una cinta llamada La montaña sagrada,  la película fue un éxito en Alemania. En 1932, se le presentó la primera oportunidad para dirigir una película: La luz azul. La historia de una mujer en un pueblo a la que los aldeanos consideran una bruja, cuando en realidad es una mujer solitaria que guarda el secreto de una gruta llena de unos bellísimos cristales azules. La cinta se estrenó en Alemania e Inglaterra. Aunque la película no tuvo gran éxito comercial, Riefenstahl continuó participando en películas, en 1932, mientras participaba como actriz en otra película, leyó el libro de Hitler Mein Kampf,  que como a muchos otros alemanes impactó. Se dice que Hitler vio La luz azul y le gusto mucho, incluso se dice que la tenía entre sus películas favoritas y esto fue decisivo en que buscara a Leni Riefenstahl, para que dirigiera una película acerca de él y la nueva Alemania.
El resultado fue uno de los documentales de propaganda con imágenes de una fuerza tal que muchos años después de terminada la II Guerra Mundial, la película se mantuvo prohibida en los Estados Unidos, por temor al renacimiento de un movimiento Pro Nazi. La película de casi dos horas de duración es una narración desde diferentes puntos de vista de los participantes en el Congreso del Partido Nacionalsocialista alemán de 1934 celebrado en la ciudad de Núremberg. Las imágenes de la congregación final de los seguidores del nacionalsocialismo, son dignas y han sido imitadas por todas las superproducciones hollywoodenses. El 28 de Marzo de 1935 la película fue estrenada en Alemania e inmediatamente se convirtió en un éxito de taquilla. Adolfo Hitler declaró que se trataba de: una incomparable exaltación del poder y la belleza de nuestro movimiento. La película ganó varios premios tanto dentro de Alemania como en el extranjero.
Los únicos inconformes fueron los altos mandos de las fuerzas armadas nazis, que argumentaron haber sido pasados por alto por la cineasta y que no se le daba la misma importancia al ejército que el que se le daba a todas las demás fuerzas del nazismo, por lo que Riefenstahl, prometió hacer otro documental exclusivo acerca de la Wehrmacht, el documental se llamó El dia de la libertad, nuestras fuerzas armadas.
En 1936, Leni Riefenstahl, filmó su segundo gran documental Olympia. Un documental en dos partes acerca de los Juegos Olímpicos de verano efectuados en Berlín en 1936. El documental está dividido en dos partes. La primera: Olympia, la fiesta de las naciones, que dura casi dos horas y Olympia una celebración de la belleza que dura una hora y media. Los dos filmes tienen técnicas como la cámara lenta y encuadres que se volvieron indispensables en aquellos que hasta el día de hoy se dedican a trabajar imágenes deportivas y demuestran una vez más el gran sentido cinematográfico y estético que tenía Leni Riefenstahl. Leni Riefenstahl tuvo una serie de confrontaciones durante la realización del documental con Joseph Goebbels, el ministro de propaganda de Hitler, una de ellas por rehusarse a quitar las imágenes de la victoria del atleta negro Jesse Owens. Goebbeles llegó a escribir en sus diarios que Riefenstahl era una histérica y que su poco juicio le impedían actuar de la manera correcta.
Los documentales se estrenaron en 1938 con mucho éxito. Ese mismo año Leni Riefenstahl viajó a los Estados Unidos para promover sus documentales, desafortunadamente para ella durante su estancia en los Estados Unidos, en Alemania sucedió la infame Noche de los cristales rotos. Riefenstahl fue cuestionada más acerca del incidente y su relación con Adolfo Hitler que acerca de los documentales. De hecho, El triunfo de la voluntad termino siendo prohibido. A su regresó a Alemania Riefenstahl comenzó a trabajar en lo que iba a ser su siguiente proyecto Penthesilea, la última reina de las amazonas. Un proyecto que la cineasta alemana quería filmar en Libia.
El éxito comercial de los documentales le permitía a Riefenstahl poder producir ella sola la película. Sin embargo, con más de cien mujeres aprobadas en los diferentes castings y a punto de embarcarse en la aventura, la II Guerra Mundial estalló. Leni, canceló el proyecto, tomó una cámara y se dirigió al frente para documentar las acciones del ejército alemán en el pueblo polaco de Konskie. Donde al parecer se mostró molesta por la ejecución de civiles judíos a los que los soldados alemanes obligaron a cavar un foso donde cayeron sus cuerpos sin vida. Riefenstahl regresó a Berlín y según sus palabras le contó del incidente a Hitler quien le aseguró que se tomarían las medidas necesarias en contra de los soldados. Leni renunció a ser reportera de guerra y el gobierno alemán le permitió concentrarse a producir un proyecto llamado Tiefland, basado en la obra de teatro del dramaturgo catalán Ángel Guimerá, Terra Baixa,  que no fue concluida durante la guerra, si no hasta 1953.
En 1944, murió su padre y su hermano Heinz fue uno de los miles de soldados sacrificados en el frente ruso, al que fue enviado por haber sido sorprendido hablando mal de Hitler y utilizando el mercado negro. Se dice que tras una entrevista final con Hitler, Leni Riefenstahl se sintió desilusionada de la guerra.
Al terminar la II Guerra Mundial y tras la derrota de Alemania, Leni Riefenstahl fue acusada de pertenecer al partido Nazi y los rumores la ubicaban como amante de Adolfo Hitler. Leni Riefenstahl fue exonerada por los tribunales internacionales en 1948.
Después de la II Guerra Mundial la imagen de la cineasta quedó marcada por sus documentales. En 1954 pudo finalmente estrenar Tiefland. Los siguientes años, Riefenstahl, marcada por la industria cinematográfica,  se dedicó a recorrer y trabajar en África, publicó durante las siguientes décadas libros y fotografías acerca del pueblo Nubio, los arrecifes de coral y África.
En esas épocas comenzó también a documentar el fondo marino de las costas de Papúa en Nueva Guinea. La idea era capturar imágenes de la vida marina que no tuvieran el valor científico de las de Jaques Cousteau o el sensacionalismo del cine de Hollywood. Treinta años de trabajo resultaron en la última película que realizó la alemana.
Impressionen unter Wasser se estrenó en 2002, unos días antes de que la cineasta cumpliera 100 años. Leni Reifenstahl murió el 8 de septiembre de 2003, tenía 101 años de edad. La fuerza de sus imágenes y su espíritu artista nunca la abandonaron y aunque lamentaba su cercanía con Hitler pero ante todo las atrocidades de la II Guerra Mundial, nunca dejo de defender sus películas:
¿Qué es lo que hecho? Nunca quise hacerle daño a nadie. No sé por qué debo pedir disculpas. No puedo disculparme por haber filmado El Triunfo de la Voluntad”. Ganó el más importante de los premios. Todas mis películas ganaron premios.

publicado en the pink point.com.mx el 11 de abril de 2014.
imagen:weimarandnazigermany.co.uk

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